viernes, 30 de noviembre de 2012

EE UU: ¡En pie! Para que Walmart nos respete

 

Entrevista al trabajador Josué Mata · · · · · 25/11/12

 

 

Centro comercial en Estados Unidos

Los trabajadores de Walmart y aquellos que los apoyan planean paros y protestas en unas 1.000 tiendas de la cadena comercial para el “viernes negro”, día en que, tradicionalmente, se producen las mayores compras del año, con el objetivo de dar a conocer sus demandas salariales y de mejoras en las prestaciones, seguridad y dignidad laborales.

Estas acciones tienen su raíz en las huelgas de septiembre y octubre, primero en los centros de distribución de Walmart y luego en las tiendas. Acciones que acapararon titulares a nivel nacional y que representan un símbolo de la resistencia a la alianza corporativa-empresarial en los EE.UU. contra las subidas salariales y que no respeta la dignidad de los trabajadores. Los paros en las tiendas han estado organizados por “Nuestro Walmart”, una campaña independiente liderada por los sindicalistas de Walmart con el apoyo del sindicato “United Food and Commecial Workes”.

¿Puedes hablar de lo que sucede en las tiendas Walmart y cómo se conecta con la campaña?

Me preguntas por los problemas a los que los empleados se enfrentan cotidianamente en todo el país. Puede que no sean las mismas dificultades para todos, pero si que tiene muchas cosas en común. ¡Hay tantos!. Por ejemplo: no disponemos del equipo necesario para realizar el trabajo al 100% y el equipo que utilizamos no funciona al 100%.

En estos momentos, yo mismo formo parte de una organización que lucha por el respeto. Me afecta directamente este tema porque he actuado como vocal muchas veces y por ello están tratando de tomar represalias en mi contra. Si no se presta atención, uno puede no darse cuenta de la falta de respeto contra alguien en el trabajo, pero yo siempre les pillo.

¿Qué se siente al ir a plantear a la administración de una empresa un problema como individuo? ¿Se le toma en serio?

Realmente Walmart tiene una política para las quejas e ideas de los trabajadores que llaman: "política de puertas abiertas”. Pero, por desgracia, para la mayoría de las personas que la han utilizado, la única puerta que se abre es la puerta de salida.

Se supone que la empresa te da la oportunidad de ir a un supervisor inmediato con un problema, una sugerencia o con cualquier pregunta o problema - y si no obtienes del supervisor inmediato alguna respuesta o acción, entonces puedes ir un paso más en la escala de la cadena de mando. Y así , podrías recorrer todo el camino hasta llegar a los administradores de tu centro.

Pero en lugar de la confidencialidad que se supone que tienes, los gestores dicen a los otros directivos, "Oye, este tipo me dijo esto", o "¿Te Puedes creer lo que me dice?" Y finalmente sólo responden con un poco de maquillaje: “No tenemos dinero para eso…”, o que no cuentan con los suministros necesarios o “no tenemos esto”, “no puedo hacer nada en este momento”, “…estoy demasiado ocupado”...

Incluso si al insistir, finalmente logras que se instale el sistema, los gerentes se van a cansar de la queja y del trabajador por molestarles. A los trabajadores que realmente van un paso más allá, se les persigue. Revisan sus registros y cuánto escriben. Las sugerencias o quejas, reales o provocadas por esos mismos gerentes, son recogidas como pruebas para, finalmente, despedir al que las escribe.

Walmart es tristemente célebre por mantener salarios bajos y malas condiciones laborales, pero se plantean todo tipo de reivindicaciones en estas protestas – tanto de horas como de tareas. ¿Cómo lo ve usted en el turno de noche?

He trabajado en la empresa durante más de un año. Me contrataron en julio del año pasado, tardé un par de semanas en darme cuenta de todo lo que estaba pasando y me uní a “Nuestro Walmart” en diciembre.

Desde que me uní a “Nuestro Walmart”, he estado muy activo y he hablado en muchas ocasiones. Aparentemente no parecen ir a por mí - me dan mis 40 horas y son muy cuidadosos tanto en la forma como me tratan, como en su forma de hablar conmigo y en cómo actúan a mi alrededor.

Pero si la gente no dice nada, entonces se aprovechan. Ellos ponen horarios locos, locos… - ¿como van a asignar a alguien una jornada de 2 de la tarde a 11 de la noche, para luego irse a casa y tener que estar de vuelta en el trabajo a las 5 de la mañana siguiente?. O, a veces, decir que no necesitan gente esa semana, por lo que solo asignan 20 horas de trabajo a los empleados. Cada vez que encuentran la oportunidad de joder a alguien, lo hacen.

¿Cómo llegaste a participar en “Nuestra Walmart”?

Durante la semana de aprendizaje en la empresa, te dan un vídeo – un vídeo antisindical-. El tipo que nos estaba entrenando, realmente dijo algo como esto: "Un grupo de personas van tratar de acercarse a ti y van a intentar convencerte para que hagas esto o lo otro para conseguir esto o aquello. Pero, de verdad lo único que quieren es tu dinero."

Ese tipo, realmente, logró despertar mi curiosidad. Porque si una empresa tan grande como Walmart está preocupada por un grupo de personas, hasta el punto de que van a gastar tiempo y dinero para que sus nuevos empleados sepan que se les pueden acercar…, me hizo pensar: “ese grupo debe estar haciendo algo bien”.

Me enteré de que algunos de mis compañeros de trabajo eran parte de la campaña, pero nadie me daba una idea exacta sobre de que se trataba. Entonces, un día, en mi descanso, escuche a uno de mis compañeros de trabajo hablando con los organizadores y me acerqué a ellos. Los organizadores me hablaron y explicaron un poco lo que estaba pasando y por lo que estaban luchando. Y de inmediato dije: "Oye, me subo a bordo, apúntame."

“Nuestro Walmart” organizó paros, primero, a principios de octubre y ahora el grupo prepara acciones y protestas en 1.000 tiendas el día siguiente a Acción de Gracias, el “Black Friday”. ¿Qué piensas que sucederá este “Viernes Negro”?

En estos momentos, no conocemos el número exacto, pero estoy bastante seguro de que al final de la jornada del jueves y el viernes habrán participado muchos mas compañeros que los miembros de la campaña. Prácticamente todo el mundo está cansado de la forma de actuar de Walmart. Nos encanta el trabajo. Nos encanta nuestro trabajo y nos sentimos afortunados por el trabajo. Con lo que no estamos de acuerdo es en como tratan los gestores a los trabajadores y con un sistema que hace sentir a la gente tan miserable y que hace que su trabajo sea duro y complicado.

Es realmente difícil trabajar allí. La empresa podría establecer la forma de trabajar de una manera diferente, hacerlo más fácil para los empleados, pero ellos quieren imponer su vía, y su vía es a la vez dura y difícil. Así que todo el mundo está harto. Demasiado es demasiado y ya han pasado 50 años.

¿Crees que esta lucha en Walmart tendrá un impacto más amplio?

Si se puede cambiar Walmart, basicamente, se puede cambiar el mundo. Hasta tal punto significa Walmart para otras empresas.

El “Viernes Negro” es un ejemplo. Walmart fue el primero en salir y decir: "Vamos a establecer un “Viernes Negro” en el se inicien las ventas a las 12 de la noche." Enseguida, todos los demás comercios estaban haciendo lo mismo. A continuación Walmart adelanto el inicio de las ventas a las 10 horas del jueves y todo el mundo le imitó. Ahora Walmart quiere empezar el “Viernes Negro” a las 8 de la tarde del jueves, y todos los demás le seguirán.

Compañías como Kroger miran lo que Walmart está dejando de lado y se dicen: "Nosotros no podemos. Ellos no tienen un sindicato y nosotros sí. Entonces, ¿por qué tenemos que tener un sindicato?" Todo el mundo esta pendiente de lo que Walmart hace y quieren hacer lo mismo que Walmart porque piensan que así podrán ganar más dinero. Se trata de simple codicia.

En estos momentos, lo que estamos haciendo es mostrar al mundo que no va a ser tan fácil deshacerse de los derechos del pueblo porque siempre va a haber alguien que va a luchar por ellos.

Queremos cambiar Walmart para tener un mejor Walmart. Tengo cuatro hijos y no estoy haciendo esto solo porque quiero algo mejor para mí. Yo soy parte de esta campaña porque quiero que crezcan en una sociedad donde empresas como Walmart respeten a la gente, les proporcionen un buen sueldo, una buena atención médica y el respeto básico como ser seres humanos. Esto es por lo que yo lucho.

Josué Mata, trabajador del turno de noche en una tienda de la cadena en Dallas, ha sido, durante este último año, parte de nuestra campaña en la Walmart. Mata participa en el Comité Nacional de trabajadores que planifica las protestas, incluyendo la huelga del “viernes negro” y habló con Alan Maass sobre los problemas en Walmart y la resistencia que organizan sus trabajadores. Transcripción de Karen Domínguez Burke.

Traducción para www.sinpermiso.info: Lola Rivera

25 N: por qué han sido tan importantes las elecciones catalanas

 

Antoni Domènech · G. Buster · Daniel Raventós · · ·

29/11/12

LA PEDRERA, BARCELONA

"El fulgurante crecimiento en unos pocos meses del soberanismo y el independentismo en el otrora 'oasis catalán' no puede entenderse sin entender estas dos cosas interrelacionadas: la crisis de la Monarquía de 1978 y la crisis del nacionalismo españolista tradicional, crisis asombrosamente aceleradas por la desintegración a cámara lenta de una Eurozona neciamente diseñada y la pésima gestión del problema por los incompetentes burócratas de la Troika. El independentismo catalán –y muy señaladamente, el independentismo parvenude CiU— parasita de ambas crisis."

Sí: eran sólo unas elecciones "regionales" en un país mediano metido en todo tipo de problemas, un Reino de España ubicado en un espacio continental política y económicamente decadente, Europa. Unas elecciones, encima, a las que, tradicionalmente, los propios electores catalanes habían poco menos que vuelto la espalda, castigándolas cada vez más con elevados índices de abstención. Estas del 25 N, sin embargo, cautivaron inopinadamente la atención de la gran prensa española e internacional, desde El País y El Mundo, hasta el Spiegel, el Guardian,el New York Times y el Financial Times. Un analista tan experimentado como el constitucionalista Javier Pérez Royo llegó a hablar de "las elecciones más importantes" desde el comienzo de la Segunda Restauración borbónica. En lo tocante a los propios interesados, los catalanes, nadie esperaba esta vez una abstención elevada, sino todo lo contrario. Y así ha sido: con una participación en torno al 70%, han batido los registros de participación de 1984.

Un triunfo "excepcional" claro, y no digamos una victoria con mayoría absoluta de Artur Mas habría sido una noticia de dimensión internacional, aunque sólo fuera por esto: habría sido la primera vez que el presidente de un gobierno terca e incompetentemente empeñado en unas catastróficas políticas pro-cíclicas de austeridad fiscal, lejos de recibir un gran castigo popular en las urnas, lo que habría obtenido es un premio, y aun un gran premio. Muchos lo esperaban, y la cosa no tenía ejemplo histórico. No ha sido así: Artur Mas y las fanáticas políticas procíclicas de austeridad, recortes de los derechos sociales y consolidación fiscal del mediocre "govern dels millors" han recibido un durísimo castigo electoral con el que ni sus peores detractores podían soñar; lejos de mantenerse o aun de mejorar, CiU ha perdido cerca de cien mil votos (¡con una abstención mucho menor!) y 12 diputados, es decir, cerca del 10% de los votos en términos absolutos y del 20% de los escaños. En términos relativos, ha pasado del 38,43% de 2010 al 30,68 actual, su peor resultado en décadas. Otro tanto le ha ocurrido al otro partido bastión del sistema político catalán, un PSC en tumba abierta hacia la pasokización: la suma de ambos rondaba tradicionalmente los ¾ del electorado; ahora apenas representan el 50%.

Mas hizo un adelanto electoral, a sólo dos años de haber ganado las elecciones autonómicas, alegando haber escuchado el "clamor popular" expresado en la gran manifestación soberanista –"Cataluña, nuevo Estado de Europa"— del pasado 11 de septiembre, acaso la más masiva registrada nunca en la ciudad de Barcelona. Había sido sordo hasta entonces al clamor popular de protesta contra sus crueles políticas de recortes, contra su descarnada ofensiva destructora de derechos sociales conquistados, contra la corrupción de su partido –habrá sido el primer caso en la historia en que un partido de gobierno convoca elecciones con la propia sede embargada por un caso de corrupción que le salpica de lleno—, contra las descaradas políticas de privatización, abierta o encubierta, en sanidad, educación e infraestructuras públicas. Ese clamor popular contra sus catastróficas políticas económicas y sociales tuvo una formidable expresión en la jornada de Huelga General del pasado 14 N, con un Mas sordo tratando de mirar para otro lado.

Esto es lo que se puede decir ahora: el 14 N frustró la manipulación conservadora del 11 S. Si se quiere decir de otro modo: corrigió, precisándolo, su significado. No hay tal cosa como un "derecho a decidir" nacional de Cataluña que pueda hacerse políticamente viable al margen o independientemente de un proyecto económico y social claramente enfrentado a las políticas de consolidación fiscal de Madrid, de Berlín y de Bruselas. El 14 N hizo evidente que el sobrevenido soberanismo de Mas era, en el mejor de los casos, humo obnubilante para seguir con sus políticas socialmente catastróficas, y en el peor, una tapadera para un proyecto de Cataluña a la medida de las elites rentistas políticamente promiscuas de su entorno.

Es evidente. No lo era tanto hace sólo unos días, a juzgar por las falsas trivialidades que llegaron a gozar de amplia difusión. La primera, la de un electorado catalán poco menos que borreguil. Pues a menos que se aceptara esta antipática hipótesis, no puede entenderse que se cotizara como prácticamente segura –en Madrid, no menos que en Barcelona, en Nueva York y en Berlín— una victoria electoral clara del nacionalismo catalán conservador propiciada –como factor decisivo— por la manipulación identitaria del Govern liberal-conservador a través de sus considerables tentáculos publicísticos, públicos y privados. Tampoco era de creer que pudiera influir decisivamente, en uno u otro sentido, la grotesca campaña difamatoria con que la caverna mediática madrileña –tan evidente como torpemente sostenida por el Gobierno del Reino— consiguió enlodar el fin de campaña (como mucho, habrá conseguido reclutar para la causa independentista al irreductible señor Durán Lleida…). Tanto menos resultaban creíbles esas varias hipótesis manipulatorias, cuanto que el peso electoral de las fuerzas partidarias del "derecho a decidir"" (que incluyen a la izquierda y al centroizquierda inequívocamente partidarios del derecho de autodeterminación, aunque no necesariamente independentistas) resultaba abrumador. Y tras unas elecciones que han batido todos los registros de participación, lo sigue siendo: cerca de dos tercios del electorado. Si a esto último se objetara –en la línea de la desmemoriada pseudoizquierda "cosmopolita" postmoderna que ha brotado en las últimas décadas de la mano de la ideología de la "globalización"— que la izquierda política catalana realmente existente actual ha sido ignominiosamente abducida por el nacionalismo catalanista, bastaría recordar que la tradición histórica del movimiento obrero catalán está estrechamente ligada al catalanismo y aun al separatismo, en variantes tan distintas como las representadas por el Noi del Sucre, [1] Maurín o Comorera.

Tampoco era recibible la muy manida "hipótesis padana", según la cual el cruel azote de la crisis económica habría inducido subitáneamente al grueso de la población catalana, con su malvada alta burguesía en cabeza, a una deriva de egoísmo nacionalista insolidario, convencida –erróneamente, o no— de que una región rica y exportadora puede afrontar la peor crisis económica capitalista desde los años 30 mejor en solitario que cargando con el lastre de una España atrasada y harto menos competitiva internacionalmente. No se entiende muy bien entonces por qué el supuesto modelo original –Padania— habría fracasado, por qué habría sido amplia y fulminantemente superado por su pretendido sucedáneo catalán. Eso, aparte de que no está nada claro que la "alta burguesía" catalana apoye la secesión: basta recordar la tarjeta amarilla que sacó Mas en la célebre entrevista concedida hace unas semanas a La Vanguardia; el mensaje no podía ser más claro: no es el país el que debe adaptarse a los grandes empresarios, sino éstos al país.

Tampoco era muy feliz la otra comparación, más del gusto de los nacionalistas, con Quebec: Quebec está netamente diferenciado del resto del Canadá, por lo pronto en materia lingüística y religiosa. La lengua absolutamente imperante en Quebec es el francés, frente a un Canadá homogéneamente anglófono; la religión absolutamente dominante entre los quebequois es la católica, frente al cristianismo homogéneamente reformado del Canadá. Baste recordar, como índice de heterogeneidad (e interpenetración política, familiar y cultural), que la mayoría de los catalanes tiene el castellano como lengua materna o preferida (un 60%).

Más interesante, aunque no mucho más feliz, ha sido la habitual comparación con otro tipo de "nacionalismo egoísta", el flamenco. Bélgica es en varios sentidos un país artificial, que existe aún sólo porque el imperialismo británico frustró al terminar la II Guerra Mundial el deseo de los valones francófonos de unir su destino al de la IVª República francesa. Para conservar a la fuerza unido a ese país fue preciso mantener la forma monárquica de Estado, imponiendo, encima, a (los entonces pobres y ahora ricos) flamencos y a (los entonces ricos y ahora pobres) valones una dinastía de más que dudoso comportamiento durante la ocupación nazi, por no hablar de su pasado colonial genocida en el África central.

La forma monárquica de Estado fue impuesta también en España al final de la dictadura de Franco con la ayuda y aun la presión de potencias extranjeras, singularmente de los EEUU, como documentó ampliamente hace años nuestro amigo Joan Garcés en su clásico Soberanos e intervenidos (Madrid, Siglo XXI, 1996). No era ni mucho menos mayoritario, ni en Cataluña ni en el País Vasco, el sentimiento independentista, por supuesto –¡Cataluña y País Vasco no son el Quebec!—, ni menos, a diferencia de los valones francófonos belgas, pedía nadie unirse a la V República francesa. El grueso de las fuerzas políticas de oposición al franquismo (y particularmente los varios partidos socialistas entonces existentes y el PCE) estaban a favor de resolver el problema de la plurinacionalidad de las Españas –como solía decirse entonces— mediante el ejercicio del derecho de autodeterminación. Ese derecho cayó víctima de la aceptación de la Segunda Restauración borbónica por el grueso de la izquierda política socialista y comunista de entonces: los comunistas y sus sucesores de IU lo mantuvieron de forma puramente retórica en sus programas, y los socialistas del PSOE y del PSC, simplemente, lo borraron y se olvidaron del asunto. Eso trajo como resultado el enquistamiento del problema, y abrió, como es suficientemente sabido, un amplio abanico de posibilidades políticas al ambiguo nacionalismo conservador catalán –que, a diferencia del vasco, había avalado la Constitución monárquica de 1978—: un país, Cataluña, que en 1978 estaba abrumadoramente hegemonizado por la izquierda política obrera, cayó en muy pocos años en manos del nacionalismo burgués conservador, que se perpetuó en el poder autonómico durante más de dos décadas seguidas. Lo cierto es que el arco constituyente formado por socialistas, (post)comunistas y nacionalistas catalanes conservadores ha venido aceptando en la práctica durante años la negación del derecho de autodeterminación de Cataluña. Pero es muy importante comprender que lo que estas tres familias políticas del arco constituyente habían venido aceptando en Cataluña, el País Vasco y Galicia, lo habían tenido que aceptar como parte de una renuncia previa y de mayor envergadura, y es a saber: la renuncia al del derecho de autodeterminación de todos los pueblos de las Españas, del conjunto de lo que el torpe nacionalismo español reaccionario llama ahora "el pueblo soberano de España".

Véase así: ¿por qué ha sido tan difícil de aceptar hasta ahora por las fuerzas del arco constituyente de la Segunda Restauración –entre ellas, CiU— la posibilidad del ejercicio del derecho de autodeterminación? Hagamos retrospectiva, y figurémonos: si, por ejemplo, entre 1978 y 1980 se hubiera realizado un referéndum de autodeterminación en el País Vasco, con todas las garantías democráticas –observadores y mediadores internacionales incluidos—, el resultado más probable habría sido el fin del problema terrorista que ha martirizado vesánicamente a vascos y españoles durante décadas, y con toda seguridad, una decisión popular netamente anti-secesionista. ¿Por qué no fue posible? Porque el derecho al ejercicio de la autodeterminación de la población de cualquier territorio del Reino es estrictamente anticonstitucional. ¿Y por qué lo es? ¿Por qué el comunista Solé Tura, el socialista Peces Barba y el nacionalista conservador catalán Miquel Roca –y no sólo el franquista Fraga—, ponentes constitucionales, pusieron tanto empeño en que lo fuera ? Porque el ejercicio del derecho de autodeterminación de cualquier territorio de las Españas es incompatible con una Monarquía impuesta –era una oferta que no se podía rechazar— sin referéndum previo al conjunto de ese "pueblo español soberano único" con que ahora se llenan la boca los reaccionarios del PP (y los del ala de extrema derecha babosamente monárquica "socialista"); porque la celebración legal de un referéndum de autodeterminación en Cataluña, o en el País Vasco (o en cualquier otro territorio), su sola celebración, fuere cual fuere el resultado, pondría de nuevo inmediatamente en la agenda política española el problema de la forma monárquica de Estado, y de manera particularmente tormentosa ahora, en el peor momento de esta institución, con una familia real totalmente desacreditada, salpicada como está por todas las cochinadas habituales del capitalismo oligopólico español de la burbuja y los amiguetes y rentistas políticamente corruptos.

El fulgurante crecimiento en unos pocos meses del soberanismo y el independentismo en el otrora 'oasis catalán' no puede entenderse sin entender estas dos cosas interrelacionadas: la crisis de la Monarquía de 1978 y la crisis del nacionalismo españolista tradicional, crisis asombrosamente aceleradas por la desintegración a cámara lenta de una Eurozona neciamente diseñada y la pésima gestión del problema por los incompetentes burócratas de la Troika. El independentismo catalán –y muy señaladamente, el independentismo parvenu de CiU— parasita de ambas crisis.

¿Con qué rostro y con qué crédito pueden PP y PSOE oponerse al "derecho a decidir" de Mas y hablar de que es el "pueblo español" en su conjunto el que tiene "derecho a decidir", dos partidos que en sus respectivos gobiernos han incumplido flagrantemente sus programas electorales y han rendido abiertamente y sin recato a imposiciones extranjeras los intereses más elementales del "pueblo español soberano" y de la pretendidamente sacrosanta "nación española"? ¿Con qué rostro y con qué crédito pueden negarse ahora a un referéndum de autodeterminación apelando a una Constitución monárquica inviolable que, sin embargo, no tardaron ni una semana en deshonrar ellos mismos en agosto de 2011 con la reforma express"sugerida" por el BCE y la señora Merkel, reforma que trae consigo un auténtico blindaje de las políticas fiscales pro-cíclicas económicamente suicidas, y a mayor abundamiento, excluyendo del pacto que la alumbró, ¡ay!, a fuerzas políticas básicas del original arco constituyente monárquico de 1978, como IU-ICV y CiU.

Es posible que Artur Mas acertara en el diagnóstico que parece andar por detrás de su audacia: estamos en el comienzo del fin de la Segunda Restauración borbónica; "ahora o nunca" era el mantra repetido una y otra vez en privado por los altos cargos de Convergència a quien les quisiera escuchar. Pero lo que llevó a Mas ayer, 25 de noviembre de 2012, a la muerte política súbita fue la parcialidad del diagnóstico, así como el pésimo pronóstico que le ofrecieron en bandeja sus turiferarios mediáticos y sus incompetentes economistas de cámara: Cataluña no puede plantearse ser un "Estado europeo" propio –ni siquiera el ejercicio libre del derecho de autodeterminación como pueblo europeo— ignorando la realidad de una Unión Europea actualmente dominada por fuerzas políticas, tecnocráticas y burocráticas que, obscenamente hostiles a la democracia y a la soberanía de todos los pueblos de Europa, empujan al viejo continente al abismo de las políticas pro-cíclicas de austeridad y desmantelamiento del estado Social y Democrático de Derecho –la más duradera conquista del antifascismo europeo—, y con ellas, al suicidio económico y a la irrelevancia política internacional.

Dígase así: la crisis del régimen constitucional monárquico español y la crisis de la Eurozona son dos caras de la misma moneda. Esa es la cruda realidad. Y hay que decir, con más tristeza que acrimonia, que no se ven muchas fuerzas políticas nominalmente de izquierda en Cataluña que hayan comenzado a comprenderla. El PSC, que ha sufrido un nuevo descalabro (ha perdido más porcentaje de votos y de escaños que CiU, ¡y partiendo ya de lo que era hasta ahora su peor resultado electoral!) ni siquiera ha comprendido que estamos en un fin de trayecto de la Segunda Restauración borbónica, por no hablar de su incomprensión de los problemas de la Eurozona. ERC, que ha más que doblado sus resultados en relación con 2010, es una fuerza política ahora mismo dominada por dirigentes más nacionalistas à la Hortalà que de izquierda à la Carod en algún sentido socialmente interesante. La refrescante y en muchos sentidos ilusionante irrupción de la CUP en el Parlament, no puede hacer olvidar su incipiencia programática en puntos decisivos ("No a la UE", "Països Catalans", etc.), y su escasa incidencia en las zonas obreras tradicionales del primer cinturón industrial de Barcelona.

La única fuerza que parece por ahora haber comenzado a comprender cabalmente esas amargas y perentorias verdades del momento es ICV-EUiA. El mitin final de campaña de Herrera y Nuet con Tsipras, el principal dirigente de la izquierda radical griega Syriza, contribuyó seguramente lo suyo al notable crecimiento de la coalición, dando una necesaria dimensión europea a su proyecto político, presentándola ante el electorado como la única fuerza política catalana no parroquiana. Se ha convertido ya por méritos propios en la principal referencia político-parlamentaria de los sindicatos obreros. Y si se observan con atención sus resultados electorales en el cinturón industrial de Barcelona, se ve que ha empezado a recuperar en serio el voto obrero que se fue hace décadas hacia el PSC. Esa recuperación por parte de ICV-EUiA del voto obrero perdido por el PSC ha impedido verosímilmente también su fuga masiva hacia el españolismo de derecha y de centro-derecha del PP y de un espectacularmente emergente Ciutadans, que ha triplicado sus resultados.

No siempre es verdad el viejo proverbio latino, según el cual fortuna adiuvat fortes, la fortuna ayuda al audaz. Para que ayude la fortuna, la audacia tiene que disponer al menos de un buen diagnóstico: por eso ayudó a Siriza y hundió a Mas. Esperemos que la Syriza catalana tenga audacia; de momento, lo que se puede decir es que su más verosímil embrión dispone de un diagnóstico decente. [2]

NOTAS [1] El Noi del Sucre, era el secretario regional de la CNT. En un célebre discurso en Madrid, en 1919, dejó dichas estas palabras: "Una Cataluña liberada del Estado español os aseguro, amigos madrileños, que sería una Cataluña amiga de todos los pueblos de la Península Hispánica y sospecho que los que ahora pretenden presentarse como los líderes del catalanismo, temen un entendimiento fraternal y duradero con las otras nacionalidades peninsulares." [2] En la valoración que al día siguiente de las elecciones ha hecho ICV-EUiA, se destaca la necesaria unidad con las CUP porque se trataría de una organización que defiende una política de izquierdas, no igual, pero muy similar a la de ICV-EUiA. Por otro lado, se puede observar que, a causa la actual ley electoral, la relación votos-diputados es muy desproporcionada. Los partidos que menos votos han tenido que conseguir por diputado son CiU (22.000) y ERC (23.000), y el que más, casi el doble, precisamente las CUP (42.000). ICV-EUiA ronda los 32.000.

Antoni Domènech es el editor de SinPermiso. Gustavo Buster y Daniel Raventós son miembros del Comité de Redacción de SinPermiso.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Francia : el presidente sin gracia

 

Hugo Moreno · · · · · Sin Permiso

25/11/12

Presidente Hollande

Seis meses depués de la derrota de Sarkozy, la incertidumbre impera en el panorama político francés. El socialista François Hollande logró ganar en marzo, pero su gestión no suscita mayores expectativas. Al contrario, su cuota de popularidad cayó rápidamente. “El 64 % de franceses desaprueban la política de Hollande”, da cuenta Le Figaro, según un sondaje reciente. La evaluación del diario conservador vale lo que vale. Pero coincidiendo con otras estimaciones, el dato apunta a un hecho : ni Hollande, ni su primer ministro, Jean-Marc Ayrault, lograron capitalizar, en sus primeros meses de gestión, la victoria electoral.

Se puede decir, sin riesgo a equivocarse, que el “estado de gracia” duró muy poco, casi nada. Hollande apareció desde un principio como el “rey desnudo”: un presidente sin gracia. Para ningún observador avisado fue una gran sorpresa.

El voto por Hollande fue un voto negativo : el rechazo a la politica, los métodos, el personaje mismo, de Sarkozy. Fue un voto en contra, sin mayores ilusiones. Se estaba lejos del entusiasmo, la esperanza, así como las ilusiones de 1981, cuando laUnión de la Izquierda llevó a la presidencia a François Mitterrand. Los votos a Hollande los aportaron esencialmente el PS y sus aliados, una pequeña diferencia a favor contra Sarkozy. En la segunda vuelta, decisiva, el 11 % de los electores delFrente de Izquierda de Jean-Luc Mélenchon (PCF, Partido de Izquierda, Izquierda unitaria y otros), claramente delimitado a la izquierda del PS, tuvo un peso significativo.

Lo político fue polarizar entre izquierda y derecha, siempre pertinente. En concreto, saber definir quién es el enemigo. Se evitó así confundir campos opuestos, aunque sin ilusiones. Aun más cuando el peligro de la progresión del Frente Nacional (17 % de los votos) y la “lepenización” de una fracción importante de la derecha conservadora tradicional, aparecen como una real amenaza. Lamentablemente, un sector de la izquierda alternativa, en este caso la dirección del NPA, no fue capaz de hacerlo, provocando una nueva escisión en sus filas hacia el Frente de Izquierda y condenandose con su sectarismo al ostracismo. No hay solución política posible sin la participación en un amplio Frente de Izquierda, válido en toda Europa, siguiendo los ejemplos conocidos en Alemania, Grecia, España y Portugal. El repliegue conduce inexorablemente al aislamiento. Aun más cuando es la hora de la resistencia frente a la colosal y peligrosa ofensiva del capital.

El contexto de la crisis actual del sistema capitalista - la mayor en los últimos 50 años, al menos, para no evocar la tremenda de los años 30 del siglo pasado - es el decorado de fondo. Es cierto, como también que se la utiliza como un buen (pero falaz) argumento para los que aceptan que “no hay nada que hacer”. Para éstos solo queda la resignación, inclinarse a las leyes “económicas” - presentadas como inexorables, naturales y eternas - de “los mercados” o del “así lo exige la Europa”. Falacias, por supuesto, para desvirtuar con nubes de humo otra alternativa.

Felizmente, crece una revuelta a los estragos que causa el sistema, con gérmenes de generalización que probablemente modifiquen el panorama. Un ejemplo ha sido la huelga general europea del 14 de noviembre – un hecho inédito de enorme importancia –, un anticipo que puede abrir nuevos horizontes a la resistencia popular (ver las notas publicadas por Sin Permiso).

El descrédito de la socialdemocracia y el abandono de una política de reformas – que fue su razón histórica de existir – están presentes en el panorama actual. No se olvida como fueron enterradas, una tras otra, las promesas de 1981. Pocas quedaron. Y Mitterrand, otrora crítico de la V República, se acomodó muy bien a la función presidencial cuando llegó al poder. La república se fue configurando muy próxima a una monarquía constitucional. Conviene recordarlo.

Aún más cerca, el socialista Lionel Jospin –ex primer ministro de la “cohabitación” con Jacques Chirac- llevó a cabo la más importante ola de privatizaciones y el comienzo del desmantelamiento del Estado de Bienestar. El social-liberalismo había suplantado a la socialdemocracia tradicional, una ruptura política e ideológica con consecuencias nefastas (Grecia, Portugal, España, Irlanda, Italia...). Y otros escenarios, quizá peores, que se vislumbran en el horizonte.

La aceptación de la Europa neoliberal -desde Maastrich hasta el Tratado de Lisboa- fue la línea roja. La victoria del neoliberalismo se consumó con el sostén alegre de la socialdemocracia. ¿Qué gracia, pues, podía acordarse a Hollande, émulo de Blair, Schröder, Zapatero y otros? Ahora mismo, el gobierno socialista y sus tímidos aliados (los ecologistas) han mostrado su impotencia. Después de algunas primeras reticencias, cedieron frente a Angela Merkel y sus asociados. La aceptación de la Europa neo-liberal era patrimonio común.

Así, pesar de una fuerte oposición a la ratificación del Tratado europeo, incluída la importante movilización sindical del 30 de septiembre, nuevamente se encontró la forma de desconocer el reclamo popular (como en 2005 cuando se votó No en el referendo). Ahora, el Tratado europeo se impuso, con los retoques exigidos por la “Troika”, nuevamente por vía parlamentaria. Se aprobó con una alianza espúrea del gobierno socialista con la derecha: 477 votos a favor, 70 en contra (entre los cuales los diputados del Frente de Izquierda y, para su honor, 20 socialistas, 12 ecologistas, a los que se sumaron 21 abstenciones y 9 que no tomaron parte). El Senado aprobó en la misma línea : 307 a favor, 32 en contra.

El gobierno de Hollande –y es lo que realmente importa- aceptó la famosa y absurda “regla de oro”: reducir el déficit estructural y no pasar el 3 % del déficit presupuestario. En otros términos, aceptar la política de ajustes y austeridad, con las consecuencias conocidas por todos, siempre en detrimento de las clases populares. El gobierno socialista se ató así las manos. Los argumentos para justificar este hecho son variados, pero ninguno puede soslayar que se perdió una gran oportunidad para redefinir el juego. Los hechos son siempre más contundentes que cualquier discurso.

En lugar de llevar a cabo una política de reformas, no digamos revolucionaria, sino simplemente dar una patada en el tablero y redefinir las reglas de juego, que era totalmente posible, se dejó abierto el camino a la consolidación del nefasto “Merkozy”. Es decir, a la catástrofe anunciada.

Mientras tanto, la crisis que ya se abatió con ferocidad sobre varios países, no deja de golpear las puertas de Francia. Según el Instituto de estadísticas (Insee), en el tercer trimeste del año el paro sobrepasó el 10 % (10,2 exactamente). El desempleo oficial superó los 3 millones de la población activa (a los que hay que agregar un porcentaje que no figura en las estadísticas, pues simplemente dejó de contabilizarse). Los pronósticos no son mejores : se prevee una acentuación de la tendencia, y a fines de 2013, el mismo Insee avanza la posibilidad de un 12 % de desocupación. El hecho es que el cierre de empresas sigue su curso inexorable. En este contexto, hay que destacar las consecuencias extremadamente graves en que vive la población marginada, en particular la juventud de los barrios periféricos (el paro afecta a los jóvenes entre 18 y 30 años, pero más del 50 % a los habitantes de las cités).

El discurso de Hollande -y la práctica de su gobierno- se ajustan peniblemente a esta situación. El presidente evita el término “austeridad”, prefiriendo otros más suaves, pero ese es el sentido de su gestión : una permanente capitulación frente a las exigencias de los “mercados” y, finalmente, a la señora Merkel. Es Alemania quien tiene la batuta en la mano, al menos mientras la derecha conservadora siga en el poder. Sin embargo, los poderosos dueños del capital redoblan su ofensiva. A pesar del “crédito a los impuestos” adoptado por el gobierno para el próximo año –20 mil millones de euros favorables a las empresas, y aumento del IVA, que perjudica el poder de compra- un manifiesto firmado por 98 grandes patrones exige un pacto de “competividad”. Lo cual quiere decir bajar aún más los salarios, facilitar los despidos, aumentar el tiempo de trabajo, disminuir las “cargas sociales” (léase, terminar con los beneficios que aún disponen los asalariados). En el mismo sentido, se pronuncia Laurence Parisot, dirigente del Medef, la más grande asociación patronal. Con un cinismo que no sorprende, Parisot afirma que no habrá acuerdos con los sindicatos si éstos no aceptan una mayor “flexibilidad”. No se queda atrás la dirección de Renault, que recientemente amenazó con cerrar sus plantas en Francia si no se acepta un “acuerdo de competividad”. Evidentemente, es una ofensiva sin precedentes, como denuncia el conjunto de las organizaciones sindicales. Esta es una razón evidente para proseguir lo que se anunció el 14 de noviembre y las grandes luchas de los trabajadores y ciudadanos de Grecia, Portugal, España.

En estos días, la derecha conservadora francesa –la UMP– ha dado un espectáculo ejemplar de su propia descomposición. El ex primer ministro de Sarkozy durante los cinco años de su mandato, François Fillon, ha calificado los hechos relacionados con la elección de la presidencia del partido –disputada entre el mismo Fillon y Jean-François Copé– como una “ruptura política y moral”. Un verdadero acto devaudeville, de comedia ligera, si se quiere, donde se denuncian fraudes y turpitudes de todo tipo. Una pelea entre bandidos, que no nos concierne para nada, por supuesto. Salvo que es posible registrar un dato de suma importancia : la gangrena que está devorando al principal partido de la derecha a favor de la extrema derecha.

Pues si es verdad que las diferencias entre Fillon y Copé son escasas –más allá de sus respectivas ambiciones y egolatrías–, Copé es el defensor declarado de las posiciones más cercanas al Frente Nacional. No es casual que el ex consejero de Sarkozy, Patrick Buisson, ex director de Minute, pasquín de extrema derecha, forme parte de su equipo. Esta “derecha fuerte”, neoliberal, xenófoba y racista es un peligro. En las épocas de crisis mayor, cuando las sociedades se resquebrajan y los temores reales e imaginarios ganan espacio, no conviene cerrar los ojos cuando los cuervos se agitan.

París, 23 de noviembre 2012.

Hugo Moreno es miembro del Comité de Redacción de Sin Permiso

lunes, 19 de noviembre de 2012

PETRAEUS NO ERA DE PIEDRA






                                                   GENERAL PETRAEUS



Público.es

Nazanín Armanian

Obama II: Petraeus, Siria e Israel
18nov 2012
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“Un escándalo pequeño para tapar algo escandaloso”. El presidente Obama, fortalecido tras su reelección, se deshace del general neo-can David Petraeus, director de la CIA, el último que había heredado del gobierno de Bush. En 2011 ya apartó al secretario de Defensa, Robert Gates, “el señor de guerra” desde 2006.
La salida de Petraeus coincide con la detención de otros altos cargos militares en misión extranjera, con la caída en desgracia del general Allen, responsable de la OTAN en Afganistán, la marcha voluntaria de la secretaria de Estado, la halconesa H. Clinton (su rival en las primarias del 2008, a quien incluyó en su gabinete para neutralizarla) y también la de León Panetta, director del Pentágono. Que el cese del ministro ruso de defensa, Anatoly Serdyukov por Putin coincidiera con dichos cambios, pone la guinda a la intriga.
Sobre las razones de la renuncia de Petraeus, la versión oficial apunta a un affaire sexual y la extraoficial, al incidente en el consulado de EEUU en Libia que causó la muerte de su embajador. Aunque puede haber otra: el fracaso en la estrategia llevada a cabo en el Oriente próximo y el Norte de África por la CIA y el Pentágono.  Hasta hoy, lo habitual en acusar a un político de “actitudes inmorales” era que un periódico las revelaba, el avergonzado lo reconocía, pedía perdón y dimitía para evitar males mayores. En el “caso Petraeus”, y a pesar de que desde el verano era secreto a voces en la Casa Blanca, ha sido el propio general que confiesa su pecado y lo hace además dos días después de la reelección de Obama. ¿Por qué los republicanos no lo utilizaron como “sorpresa de octubre” contra el candidato demócrata?  Por otro lado, sorprende que el adulterio puede ser motivo del cese de un “héroe”, pero no lo sea el ser responsable de la tortura, secuestro y muerte de miles de personas, incluidos varios centenares de sus compatriotas en Afganistán.
En cuanto al asalto de los al-qaedistas al consulado (sede de operaciones de la CIA) en Bengasi, que sucedió -para el alucine de los cabalistas-, otro 11 de septiembre (2012), Petraeus lo relaciona con la película contra el profeta Mahoma. Otros informes le culpan por la detención ilegal de varios libios armados que provocó el ataque de este grupo al consulado para liberarlos. Se trataría de los mismos salafistas  a los que Obama y líderes europeos armaron para derrocar a Gadafi. ¿Estaban criando la serpiente en la propia manga?
Sin embargo, todo indica que el presidente remodela la cúpula militar-inteligencia de cara a la política exterior. El motivo no es sólo la rotunda pérdida de la influencia de EEUU en el mundo desde hace varios años, sino el aumento de la tensión y el clima anti-estadounidense en países supuestamente democratizados y liberados, a pesar de los informes redactados por la CIA y el Pentágono sobre los éxitos de su estrategia. Ahora resulta que Petraeus fue un héroe de papel. No consiguió que la milicia sunnita “Hijos de Irak” que creó desbancara a los chiitas del poder, ni encontró un recambio al impresentable afgano Hamid Karzai, que se acerca más y más a China e Irán. Hizo que Pakistán se escapara de la órbita americana, convirtiendo a Afganistán en una ratonera para la OTAN. Ambas instituciones también cometieron el mismo error que los “orientemediólogos” occidentales: vincular la solución de todos los conflictos de la zona con la paz entre palestinos e israelíes,  incluido el programa nuclear iraní. ¿Quiso la CIA sabotear las negociaciones de los enviados de Obama con Teherán, al anunciar el desmantelamiento de un imposible plan iraní para matar al embajador de Arabia Saudita,  y nada menos que en Washington y no en Bagdad o Beirut? Tuvieron que ocurrir hechos como la toma de la embajada en Al Cairo o en Bengasi para que Obama se diera cuenta de que el apoyo a los islamistas durante las mal llamadas “Primaveras árabes”, a cambio de que éstos se convirtieran en aliados, era la ilusión de un aficionado.  Con amargura confesó que “Egipto no es un amigo, pero tampoco es enemigo”, de momento.
No se puede descartar que la CIA tuviese algún plan contra Obama antes de las elecciones. En  1980 y en la víspera de las elecciones presidenciales, se unió con el Mossad y el republicano Ronald Reagan para impedir la liberación de sus compatriotas retenidos en la embajada de EEUU en Teherán y así tumbar a Jimmy Carter, quien alarmado por los crímenes que cometía “La Campaña” (la CIA) en Vietnam, Laos, Camboya, Filipinas, Congo… prejubiló a varios mandos y prohibió los asesinatos de los políticos extranjeros. ¿Se había convertido el General Petraeus en un poder autónomo fuera de cualquier control? Quizás por eso ni los republicanos le defendieron.
Pero la decadencia de EEUU no tiene un solo culpable. China y Rusia han cerrado el capítulo de los tristes años 1991-2011, marcados por el militarismo desbocado de EEUU en el mundo.
Cambios en el “caso Siria”
Una vez iniciada la limpieza en su entorno, Obama declaró el “Fin de la década de guerra” (directa y unilateral), y lanzó dos iniciativas para cumplirlo: el diálogo sincero con Irán y lavar la cara de la tutelada oposición siria apartando a los islamistas, -que asustaban tanto a la población siria como a los vecinos- y colocar a George Sabra, un ex comunista cristiano en su dirección, además de mantenerse en un segundo plano. EEUU no quiere ser la gendarmería del mundo atendiendo pequeñas peleas vecinales. Mientras el Presidente mira al Pacífico sur, deja que Francia arme esta “nueva” alternativa a Assad, y que sea Turquía quien coloque los misiles Patriot en la frontera con Siria para así crear una zona de exclusión aérea de facto, y que luego sean las tropas británicas que en invierno avancen hacia Damasco, para atender supuestamente a la población asediada, según el General Richards, jefe de las fuerzas armadas británicas. Qatar e Israel, por su parte, estudiarán cómo asesinar a Assad, y todos juntos se reirán del Derecho Internacional, antes de repartir el pastel.
Israel se ríe de Obama
La primera declaración de “guerra” del gobierno israelí a Obama fue su abierto apoyo a Romney durante las elecciones. ¡Fue el único del mundo! Y la segunda, agresión a Gaza con el fin de: colocarse en el centro de la atención mundial e incluso humillar a un Obama sin agallas que se verá obligado a apoyarle; impedir la formación del Estado palestino, y exportar al crisis interna, de cara a las elecciones de enero. Un Netanyahu frustrado por no haber podido atacar a un gigante como Irán se ensaña con los indefensos palestinos, sin caer en la cuenta de que éste no es el mundo del Plomo Fundido del 2008.
Tampoco de santos como Obama se pueden esperar milagros. Él no da más de s














LA IZQUIERDA Y LA CRISIS EN FRANCIA

 

La Mutualité, Paris

Mélenchon quiere luchar contra la austeridad

Raphaëlle Besse Desmoulières · · · · ·

Sinpermiso 18/11/12

 

Hubo un perfume de nostalgia, el viernes 16 de noviembre en París, en el gimnasio Jaoy donde Jean-Luc Mélenchon celebró un mitin. Allí estaba el tradicional "John Luuuc Mélenchooon", los gritos de "resistencia" de la gente y la corbata roja del veterano candidato del Frente Izquierda para las elecciones presidenciales.
Es cierto que el aforo no estaba tan concurrido como los mejores momentos de la campaña, las banderas comunistas no vinieron a llenar las del Partido de la Izquierda. Pero no importa, el diputado europeo ha ofrecido un discurso de una hora y media para "derribar la austeridad" después de una semana en la que el PG ha multiplicado las iniciativas sobre esta cuestión, incluyendo la presentación el lunes de un "contra-presupuestro".
La situación europea ha ocupado un lugar destacado en su intervención, él que fue a mostrar su apoyo a los sindicatos el miércoles cuando protestaban contra la austeridad en la convocatoria de la Confederación Europea de Sindicatos. "En cualquier momento, una extraordinaria crisis puede estallar", según juzgó. Para Mélenchon, después de Grecia, España y Portugal, "le tocará su parte a Francia", mientras que el viernes, el semanario británico The Economist dedicó un dossier a Francia bajo el título de "la bomba de relojería". Lógicamente, los líderes alemanes fueron atacados, con la canciller alemana en mente: "El gobierno alemán no tiene lecciones que darnos", dijo, denunciando "el pequeño equipo ciego, hinchado de arrogancia que rodea a la señora Merkel".

"Merkhollande"

Anteriormente, tituló su última entrega del blog de "Merkhollande nació con gran pompa." Sobre la conferencia de prensa del Presidente de la República, cree que “Hollande asume” “este social-liberalismo”. “Después de Merkozy, aquí Merkhollande” escribió. Y como ha demostrado Ayrault que habla alemán, en la lengua de Merkel, ¡siempre se está dispuesto a pasar del ‘productivo’ a ‘terrible’! En la espera, lo odioso está servido: ¡el catecismo liberal en la boca de un presidente elegido por la izquierda, lleno de voluntad de reajustar minuciosamente los gastos excesivos del Estado!”
En Japy, el diputado europeo no ha sido muy amable con el Jefe de Estado, llamado "socialdemócrata liberalizado hasta la médula". Criticó el informe Gallois y la subida del IVA prevista para 2014, diciendo que supondrá "260 euros al año por familia." "Hice los cálculos, al igual que el PS en las últimas elecciones" con el IVA social de Nicolas Sarkozy, bromeó.
Para Mélenchon, los socialistas "tienen miedo y el miedo es un mal consejero": es lo que los hace "babear ante el MEDEF" [patronal francesa. N d T]. "Debido a que son pollos de engorde, no saben que en la vida real, todo es relación de fuerzas", denunció, y añadió: "François [Hollande], estás perdiendo tu tiempo mimándolos, a correr tras ellos, porque haciéndolo estás perdiendo fuerza. Son golpes lo que es preciso dar ahora al adversario, no caricias”. Sobre todo, según él, al ver a uno deThe Economist decir que Hollande está "poco recompensado por ​​(sus) esfuerzos para mostrarse simpático".

"Mayoría alternativa"

Recordando que "no se gira hacia Sarkozy, sin los 4 millones de votos que somos", dijo que el Frente de Izquierda no tenía nada que esperar del PS, y por ello se abstuvo de dar su voto de confianza al gobierno en julio. "30 mil millones suprimidos del presupuesto más 20 mil millones a cuenta de la llamada competitividad, es lo que se usted [Hollande] ha hecho de la oportunidad que se le ha dado", dijo.
Antes de irse para asistir a la manifestación del sábado en Notre-Dame-des-Landes (Loire-Atlántico) contra el proyecto del aeropuerto, se tomó el tiempo para las europeas de 2014, dejando al margen las municipales, tema sensible para el Frente de Izquierda. Caracterizando como “el puente que está siendo organizado”, dijo, entre los centristas y socialistas, particularmente en el Senado, volvió a hacer un llamamiento a los ecologistas y a la izquierda del PS para constituir "una alternativa mayoritaria". Mientras tanto, se ofrece más que nunca como una alternativa. "Estamos listos, subrayó un poco antes. Estamos en condiciones de gobernar este país de manera diferente." Para terminar, una cita de Trotsky: "¡Historia eres lenta, eres cruel!" Y agregó: "La próxima somos nosotros!" Antes de que la Marsellesa y la Internacional se oyeran.

Raphaëlle Besse Desmoulières es un periodista de Le Monde

Traducción para www.sinpermiso.info: Daniel Raventós

jueves, 8 de noviembre de 2012

DRAGHI: UN AVISO A ALEMANIA

Draghi avisa que la crisis ha llegado ya a la economía alemana

 

 

MARIO DRAGHI

Público.es

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, advirtió hoy de que los efectos de la crisis de endeudamiento de la zona del euro "han llegado ya a la economía alemana". Hasta ahora Alemania pudo eludirse ampliamente de algunas dificultades en otras regiones de la zona del euro", dijo Draghi en un acto organizado por los bancos populares y cooperativos en el que se debate el futuro del capitalismo. "Los últimos datos señalan que los acontecimientos de la crisis han llegado a la economía alemana", según Draghi.

Añadió que "Alemania es una economía abierta e integrada, por eso no es sorprendente que una ralentización en el resto de la zona del euro tenga un impacto aquí". El comercio dentro de la zona del euro representa el 40 % del producto interior bruto (PIB).El 65 % de la inversión directa extranjera en Alemania proviene de otros países de la zona del euro. "Pero se ha mencionado poco cómo afectan los problemas en el conjunto de la zona del euro a la situación financiera en Alemania", dijo el presidente del BCE.

"La debilidad de la economía de la zona del euro hace que los tipos de interés se sitúen en niveles muy bajos. Y la crisis de confianza en algunos de los países de la zona del euro genera flujos de dinero a puertos seguros en Alemania lastrando los tipos de interés aún más", recordó Draghi.

El presidente del BCE defendió las medidas no convencionales que ha aplicado la entidad monetaria para afrontar la crisis de endeudamiento soberano y que han sido criticadas por el Bundesbank y medios conservadores alemanes. Los acontecimientos financieros en Alemania son el espejo de los acontecimientos financieros en el resto de la zona del euro. Y esto significa que las medidas para asegurar la estabilidad de la zona del euro en su conjunto también beneficiarán a Alemania", apostilló Draghi.

Draghi, además, ha comentado que el nuevo programa de compra de bonos de la entidad permite realizar intervenciones ilimitadas en el mercado de deuda soberana y debería despejar cualquier preocupación del mercado sobre una ruptura de la zona euro. Un día antes la reunión mensual sobre política monetaria de la entidad,  el banquero italiano dijo que el banco espera que la economía de la zona euro siga débil "en el corto plazo", añadiendo que la inflación "está bien controlada. Esperamos que caiga por debajo del 2% el próximo año".

El BCE dejará previsiblemente sin cambios los tipos de interés el jueves, retrasando un recorte en los tipos que podría poner en riesgo el impacto del plan de compra de bonos diseñado por Draghi un año después de su llegada a la presidencia del banco.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Hace 50 años, cuando el mundo estuvo al borde de la guerra-

 

27 DE OCTUBRE 1962, EL DÍA CLAVE

 

Crisis de los misiles: lo que intentan ocultar (y II)

Ángel Guerra Cabrera

Rebelión

En la primera entrega quedó claro que Cuba estaba gravemente amenazada por una invasión militar directa de Estados Unidos desde su derrota en Bahía de Cochinos. Baste añadir que preveía la movilización de 5 divisiones del ejército, entre ellas la 82 y 101 aerotransportadas, cientos de aviones de caza y bombarderos y la Flota del Atlántico con sus unidades aéreas y de infantería de marina.

Por consiguiente, la causa de la crisis no fue la decisión cubano-soviética de emplazar en la isla los proyectiles nucleares como han venido publicando numerosos charlatanes. La causa fue la mencionada amenaza, que precedida del sangriento Plan Mangosta y unido al bloqueo económico conducirían supuestamente a una sublevación interna y a la justificación para invadir. Cuanto afirmo puede confirmarse en la copiosa información desclasificada y en las memorias de los debates tripartitas sobre la crisis. En uno de ellos(1992), el secretario de Defensa estadunidense durante la crisis, Robert Macnamara, admitiría en La Habana: “Quiero declarar con suficiente franqueza y retrospectiva que si yo hubiera sido un dirigente cubano(en el verano de 1962), creería que pudiera haber esperado una invasión de Estados Unidos… y debiera decir, asimismo, que de haber sido un dirigente soviético hubiera llegado a la misma conclusión”.

Debe subrayarse que la dislocación de armas nucleares en Cuba cumplía con las normas del derecho internacional, que reconoce la prerrogativa soberana de los Estados a tomar todas las medidas necesarias para defenderse de la amenaza de agresión extranjera. Sin embargo, Kennedy actuó con arrogancia y desproporción desde el momento en que se desencadenó la crisis, decretando un bloqueo naval, un incremento de los vuelos de los aviones espía U2 y el inicio de vuelos rasantes sobre Cuba. El bloqueo naval sí era una violación del derecho internacional y agravaba enormemente la situación. Era, además, militarmente innecesario pues como demostró la evaluación realizada días después por el Pentágono, aún con los misiles en Cuba Estados Unidos mantenía la delantera en el balance nuclear. La URSS actuó con mayor prudencia pero le faltó resolución y altura de miras. Fueron graves errores de su parte no aceptar la propuesta cubana de hacer público el acuerdo cubano-soviético sobre los misiles y luego permitir el vuelo de los U2 mientras se instalaban. Las fotos tomadas por una de estas naves a una rampa de lanzamiento el 14 de octubre de 1962 entregaron a Kennedy una semana para afinar la riposta y le posibilitaron pasar a la ofensiva política y militarmente.

Aunque tanto Kennedy como Jruschov demostraron interés en evitar la guerra nuclear la salida que dieron a la situación fue muy limitada. Era de esperar algo más que un mero compromiso verbal por Kennedy de no atacar a Cuba a cambio de retirar los cohetes soviéticos. El más grave error de Jruschov fue excluir a Cuba de las negociaciones con Kennedy pensando tal vez que estas se habrían complicado. Con la intervención de Fidel Castro el desenlace pudo haber sido mucho más favorable no sólo a Cuba, sino a la paz y la seguridad de los pueblos, pues su altura de estadista y revolucionario le habría impregnado una tónica multilateral en el marco de la ONU, postura defendida por la diplomacia cubana desde el estallido de la crisis. Los no alineados y países como México abogaban ante U Thant, secretario general de la ONU, por una salida negociada. Los dirigentes cubanos tenían una lúcida visión de la gravedad de la situación y contribuyeron muy responsablemente a evitar el conflicto nuclear pero abogaban con firmeza por una paz con principios, con dignidad. Esta exigía que se satisficieran por Washington las justas demandas cubanas: cese del bloqueo y la hostilidad económicos, cese de las acciones subversivas desde su territorio(incluyendo los actos terroristas), cese de las violaciones del espacio aéreo y de aguas cubanos por naves estadunidenses y retirada de la base de Guantánamo. Es evidente que Estados Unidos, pese a su inaudita arrogancia, no se hubiese arriesgado a una guerra nuclear frente a estas simples demandas, todas encaminadas a restituir una relación normal y pacífica de Washington con La Habana y a distender la situación en el Caribe y a escala mundial dentro del marco del derecho internacional. En Cuba, con 300 000 combatientes atrincherados y un pueblo consciente de su papel no hubo un minuto de vacilación en aquellos días.

Twitter: aguerraguerra

Gatonegro ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Gracias, Vasya: Vasili Arjipov, el hombre que impidió una guerra nuclear

 

 

CAPITAN DE NAVÍO ARJIPOV

Edward Wilson · · · · ·

04/11/12

 

Si nació usted antes del 27 de octubre de 1962, Vasili Alexandrovich Arjipov le salvó la vida. Fue el día más peligroso de toda la historia. Un avión espía norteamericano había sido abatido sobre Cuba, en tanto que otro U2 se había perdido, desviándose al espacio aéreo soviético. Y mientras estos dramas hacían rechinar las tensiones más allá de un punto de quiebra, un destructor norteamericano, el USS Beale, comenzaba a lanzar cargas de profundidad sobre el B-59, un submarino soviético dotado de armas nucleares. 

El capitán del B-59, Valentin Savitsky, no tenía manera de saber que las cargas de profundidad eran una serie de descargas no letales "de práctica" destinadas a obligar al B-59 a subir a la superficie. Al Beale se le sumaron otros destructores norteamericanos que se apiñaron para aporrear al B-59 sumergido con más explosivos. Un agotado Savitsky dio por hecho que su submarino estaba condenado y había estallado la Tercera Guerra Mundial. Dio la orden de que se preparase el torpedo nuclear de diez kilotones del B-59 para su lanzamiento. Su objetivo era el USS Randolf, el gigantesco portaviones que dirigía la fuerza especial.

Si el torpedo del B-59 hubiera hecho volatilizarse al Randolf, las nubes nucleares se habrían extendido rápidamente del mar a la tierra. Los primeros blancos habrían sido Moscú, Londres, las bases aéreas de Anglia Oriental (Inglaterra) y las concentraciones de tropas en Alemania. La siguiente oleada de bombas hubiera barrido "objetivos económicos", un eufemismo que designaba a la población civil: habría muerto más de la mitad de la población del Reino Unido. Mientras tanto, el SIOP (Single Integrated Operational Plan, Plan Único Operativo Integrado) – un escenario apocalíptico que reflejaba la orgía a lo Götterdämmerung del Dr. Strangelove – habría lanzado 5.500 armas nucleares contra un  millar de blancos, entre los que se contaban estados no beligerantes como Albania y China.

Qué le habría sucedido a los EE.UU. no es seguro. La razón misma de que Jruschov enviara misiles a Cuba estribaba en que la Unión Soviética carecía de ICBMs (misiles balísticos intercontinentales) de largo alcance como forma de disuasión creíble contra un posible ataque norteamericano. Lo que parece probable es que Norteamérica habría sufrido menos bajas que sus aliados europeos. El hecho de que Gran Bretaña y Europa Occidental fueran consideradas por algunos en el Pentágono como alfiles prescindibles era el gran tabú inconfesable de la Guerra Fría.  

Cincuenta años después, ¿qué lecciones se pueden sacar de la crisis de los misiles cubanos? Una es que, durante una crisis, los gobiernos pierden el control. La peor pesadilla del secretario de Defensa norteamericano, Robert McNamara, consistía en el lanzamiento sin autorización de armas nucleares. McNamara ordenó que se adosaran  cerrojos PAL (Permissive Action Links, conexiones que permiten ponerlos en marcha) a todos los ICBMs. Pero cuando se instalaron los PAL, el SAC (Strategic Air Command, Mando Aéreo Estratégico) puso todos los códigos en 00000000 para que los candados no impidieran un rápido lanzamiento en el curso de una crisis. La seguridad de las armas nucleares siempre será un asunto humano, a todos los niveles. En cierta ocasión, Jimmy Carter, el más sensato de los presidentes norteamericanos, se dejó los códigos de lanzamiento nuclear en el traje cuando lo mandaron a la tintorería.

La Guerra Fría ha concluido, pero las infraestructuras termonucleares de los EE.UU y Rusia continúan en su lugar. Y el riesgo de un intercambio nuclear entre las superpotencias sigue siendo bien real. En 1995, un radar ruso de alerta temprana confundió un cohete meteorológico noruego con un misil balístico lanzado desde un submarino norteamericano. Se envió una señal de emergencia al "Cheget" del presidente Yeltsin, la maleta nuclear con los códigos de lanzamiento. Yeltsin, presumiblemente con el vodka a mano, tuvo menos de cinco minutos para adoptar una decisión sobre un ataque de represalia.

"Mientras sigan existiendo las armas nucleares, las posibilidades de supervivencia de la especie humana son escasas". Todos los estudios de análisis del riesgo a largo plazo apoyan la afirmación de  Noam Chomsky. Ploughshares [literalmente “Arados”, organización pacifista norteamericana por la reconversión de las armas nucleares] calcula que existen hoy en el mundo 19.000 cabezas nucleares, 18.000 de las cuales se encuentran en manos de los EE.UU. y Rusia. Sea cual sea la cifra exacta, los arsenales nucleares norteamericanos/rusos son los únicos capaces de destruir por completo toda vida humana. Tal como apuntan los asesores de seguridad Campbell Craig y Jan Ruzicka: "¿Por qué tienen que respetar la proliferación Irán o Corea del Norte cuando los estados más poderosos que les sermonean poseen arsenales tan enormes?" [1]

Por encima de todo, la crisis de los misiles de Cuba demostró que el problema son las armas mismas. Gran Bretaña se encuentra ahora en una posición de salida destacada para encabezar una "carrera de desarme nuclear". En una carta al Times en 2009, El mariscal de campo Lord Bramall y los generales Lord Ramsbotham y Sir Hugh Beach denunciaron los Trident [submarinos del programa de armamento nuclear británico] como algo "completamente inútil". Deshacerse del sistema puede ser algo para lo que no hacen falta muchas luces, de acuerdo con los generales, pero no lo es para los políticos temerosos de una opinión pública que hace equivalentes las armas nucleares a vagas nociones de "ser fuertes". Y con todo, librarse de los Trident otorgaría al Tesoro británico una ganancia inesperada de más de 25.000 millones de libras, suficiente para financiar un millón de viviendas asequibles.

La decisión de no iniciar la Tercera Guerra Mundial no se tomó en el Kremlin o en la Casa Blanca sino en la sofocante sala de control de un submarino. El lanzamiento del torpedo nuclear del B-59 requería del consentimiento de los tres oficiales superiores a bordo. Arjipov fue el único en negar su permiso. Es cierto que la reputación de Arjipov fue un factor clave en la discusión en la sala de control. El año anterior el joven oficial se había expuesto a graves radiaciones en un intento de salvar un submarino con un reactor sobrecalentado. Esa dosis radioactiva contribuyó a su muerte en 1998. Así que al alzar nuestras copas el 27 de octubre, no podemos más que brindar en tu memoria. Gracias, Vasya.

Nota:

[1] Cambell Craig y Jan Ruzicka, “Who´s in, who´s out”, The London Review of Books, 23 de febrero de 2012,

Edward Wilson, escritor, es autor de The Midnight Swimmer [El nadador a medianoche], una novela sobre la crisis de los misiles cubanos. Otras novelas suyas de intriga política y espionaje son The Envoy (2007), A River in May (2009) y The Darkling Spy (2011).

Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón