domingo, 24 de marzo de 2013

LA ALTA DIGNIDAD DE CHIPRE



Portada :: Europa :: El capitalismo devasta Europa
  
24-03-2013



Nikos Anastaiades PRESIDENTE DE CHIPRE



Chipre: simpatía por una lavadora
Rafael Poch
La Vanguardia


En Alemania la definición de la palabra “oligarca” se restringe estos días a los que han nacido en Rusia
Tras la estabilización que la garantía ilimitada del BCE logró en septiembre con el respaldo de Merkel, en Francfort se preguntaban hace unos meses cuanto duraría la calma. Algunos ya decían que Europa había cambiado una crisis financiera por una crisis de empleo y recesión. Primero llegaron las elecciones italianas, que Merkel aún no ha mentado, y ahora el disgusto de Chipre. De nuevo la voluntad popular -en Italia unas elecciones, en Chipre un parlamento- se interpone en el camino del errático Diktat europeo.
Este segundo sobresalto ilustra la fragilidad de la situación europea y tuerce un poco la por ahora segura victoria de la canciller alemana para ganar su tercer mandato en las elecciones de septiembre bajo el lema, “qué bien lo hacemos”. Pero al directorio berlinés-bruselense le crecen los replicantes. Desde Berlín se calificó de payasada lo de Italia -lo dijo el candidato socialdemócrata a la cancillería, Peer Steinbruck- y ahora se reduce a Chipre a una lavadora de sucio dinero ruso. Pero la isla mediterránea es mucho más que eso y ha demostrado tener sentido de la dignidad.
Chipre tiene una historia de colonialismo y dependencia europea  muy cruda que comenzó en 1878 cuando la isla fue adquirida a los otomanos por la Inglaterra victoriana hoy parte de la Unión Europea. La sombra de aquel yugo, que en los años cincuenta ignoró el referéndum nacional chipriota a favor de la “Enosis”, la unión con Grecia (con el resultado de un 96% de la población griega local, 80% de la población total, a favor) continúa hasta hoy en forma de bases militares británicas tres veces mayores que Guantánamo. Desde ellas el Reino Unido lanzó en 1956 sus infames bombardeos tardo coloniales contra el Egipto de Nasser y contribuyó al desastre de Irak.
A su independencia en 1960 gracias a la tenacidad del ejemplar Patriarca Makarios de su Iglesia ortodoxa, autocéfala desde el siglo V, siguió la invasión y colonización del ejército turco, golpista y esbirro de la OTAN por excelencia, y la injusta y brutal partición de la isla en 1974, un escándalo sangriento en el que Europa dejó hacer a los militares turcos.
La democracia chipriota ha sido ejemplar, con alto nivel de instrucción, menos corrupción que en Italia y España y elecciones limpias. Desde esa historia no es casualidad que el agravio lanzado por el directorio europeo haya indignado en Chipre y que los sentimientos hacia Rusia sean favorables.
La solución expropiatoria impuesta tenía como principal justificación una cuestión de política interna alemana en periodo preelectoral: los rescates (a los bancos) no son populares en Alemania. Y con razón. Pero Europa lleva tiempo salvando bancos internacionales con dinero del contribuyente, especialmente bancos de los países centrales, los más expuestos, con los rescates que llevan nombre de los países de la periferia. Eso es lo que los votantes alemanes ignoran, en gran parte gracias a sus medios de comunicación.
La jugada expropiatoria impuesta a los chipriotas demuestra, una vez más, la desigualdad entre naciones europeas, algunas de ellas sin derecho alguno a la soberanía, algo sobre lo que Chipre conserva buena memoria en su biografía.
Al anunciar en octubre de 2008 que garantizaba a los alemanes sus depósitos bancarios, Merkel dijo que lo contrario significaba, “comprometer la confianza en el orden social”. La solución chipriota demuestra que esa confianza se puede destrozar sin problema en los países de la periferia. Un aviso general para potenciales rebeldes.
La justificación del sucio dinero ruso es indecente y selectiva. Según los índices de la ONG Tax Justice Network, Chipre ocupa el puesto número 20 en la tabla mundial de opacidad financiera. Por delante de ella hay seis naciones europeas, con Alemania en el puesto nueve de los diez más opacos del mundo. La campaña de la prensa alemana contra el “sucio dinero de los oligarcas rusos en Chipre” ha coincidido con revelaciones sobre generosos depósitos de oligarcas alemanes, tratados aquí de “empresarios prominentes”, en el paraíso fiscal panameño: Piëch, el dueño de Porsche, Quandt, BMW, la familia de banqueros Finck, el rey del café Jacobs y el editor del imperio Burda, entre otros. De repente en Alemania el concepto “oligarca” – “personas que pertenecen a un grupo reducido y ejercen el poder supremo”- se restringe a quienes han nacido en Rusia. Un estudio del SPD divulgado en enero estima en 150.000 millones de euros el fraude fiscal que tiene lugar anualmente en Alemania. La cifra representa el 16% de la recaudación total del estado. ¿Cual es entonces la enfermedad chipriota? ¿Quizá ofrecer a empresas rusas el estatuto fiscal favorable que en Irlanda es completamente respetable?
Los chipriotas no inventaron nada. En sus mejores días el “modelo Chipre” generaba en la City londinense el 10% del PIB británico. En Irlanda existe un esquema idéntico al chipriota de bajos impuestos para empresas, que ha continuado funcionando tranquilamente incluso tras el rescate de bancos internacionales concedido a ese país. El primer ministro de una gran lavadora internacional, Luxemburgo, el simpático Jean-Claude Junker, ha sido hasta enero, y durante ocho años, jefe del eurogrupo. Quienes en Alemania hablan del sector bancario “sobredimensionado” de Chipre -Merkel, Shäuble y Steinbrück, entre otros- son los mismos que liberalizaron la “plaza financiera alemana” que hasta los años 2000 estuvo menos abierta al casino. ¿Quién no tiene una banca “sobredimensionada” en la Europa del casino? La diferencia esencial de todo el asunto es que ahora se trata de un país de la periferia, pequeño y bajito, y que el dinero en juego es fundamentalmente ruso y afecta poco a los principales tahúres.
Chipre jugó al casino como todos, pero la principal ruleta estaba en Londres, Francfort y Nueva York, no en Nicosía. La isla mediterránea tenía una deuda pública del 48% en 2008 y ha sido, entre otras cosas, una víctima de la mala política europea hacia Grecia, que la troika empeoró con su medicina. La rebaja de la deuda griega costó 3000 millones a los bancos chipriotas.
Ahora se dice que los mercados entenderán el mensaje de este castigo político a los depositantes rusos que blanqueaban dinero en Chipre. Ser ruso y tener dinero en Chipre no es necesariamente “blanquear” y, en cualquier caso, ¿qué pasa con el blanqueo en Suiza, las islas Caimán, Luxemburgo, Estados Unidos, Jersey, Alemania, Reino Unido, Bélgica y Austria, por citar solo algunos de los veinte países en los que las finanzas son más oscuras que en Chipre según la citada organización? Y encima el coqueteo con Moscú: ese ejercicio de soberanía nacional ha sido un irritante desafío.
Un enorme yacimiento de gas con el que interesar al consorcio ruso Gazprom. Una posible base militar para la flota rusa en Limasol, que podría ser alternativa para continuar una presencia en el Mediterráneo Oriental si Moscú termina teniendo que salir por piernas de la Siria de El Asad…. Lo más irritante de la situación, vista desde Berlín y Bruselas, es este ejercicio de soberanía ejemplarizado por el viaje del ministro de finanzas chipriota a Moscú. El Directorio europeo, que en su día castigó a Rajoy por la minucia de un cuestionamiento de los objetivos de déficit y a Papandreu por proponer un referéndum, va a ser implacable con esto.
El caso chipriota es un abuso más de la mentalidad de matón que está desintegrando la eurozona. Hay que utilizar la situación para realizar lo que el diario Die Welt describe como, “un precedente que tenga efecto disciplinador sobre otros países en crisis reacios a realizar reformas”. Ante este trato no es de extrañar que dos de cada tres chipriotas apuesten por abandonar el euro y fortalecer las relaciones con Rusia, como señala una encuesta de Prime Consulting. O que el 91% apoye el “no”, unánime, de su parlamento a la quita en los depósitos.


















viernes, 22 de marzo de 2013

SIEMPRE LOS MISMOS PAGANOS

 

 

La maldición financiera isleña hunde a Chipre y la arroja en brazos de Rusia

 

 

 

     

NICOSIA                                           MOSCÚ

21mar 2013 Público.es

Carlos Enrique Bayo

Primero, la empujaron a la maldición que ya antes arruinó a otras dos islas paradigmáticas del capitalismo especulativo financiero –y que hace pocos años eran todavía celebradas como portaestandartes del éxito de la economía neoliberal­–, y ahora la arrojan en brazos de Rusia al tratar de confiscar los ahorros de sus contribuyentes para pagar la factura del frenesí bancario inducido por los mismos que hoy le niegan crédito.

Hablo de Chipre, claro, después de ver caer a la próspera Islandia, desangrada por los excesos prestamistas al extranjero de sus banqueros, y de Irlanda, colapsada por el peso de su burbuja inmobiliaria y la insolvencia de su generosidad fiscal. Y me refiero a las potencias económicas del norte de Europa que, en su afán por proteger las ganancias de sus grandes bancos, “han cometido todos los errores en los que se podía caer”, según el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev.

Esa no es sólo la opinión del Kremlin, en absoluto. Especialistas del docto Financial Times como Martin Wolf coinciden en que los dirigentes de la Unión Europea nos han dado “una lección de cómo no abordar los problemas financieros y de deuda soberana”. Aun sin tener en cuenta el expolio de los ahorradores, los expertos citan entre otras equivocaciones de manual la de “imponer pérdidas a los depósitos bancarios garantizados”, puesto que instigan una fuga masiva de capitales que convertirá la crisis en muchísimo más onerosa para el Banco Central Europeo, que se ha comprometido a prestar todos los fondos que sean necesarios para mantener las entidades chipriotas una vez termine el corralito y la incautación del dinero de los impositores.

Para entonces, argumenta Dmitri Afanasiev (también ruso, pero miembro de la Junta Directiva de la muy norteamericana Forbes), “decenas de miles de millones se habrán escapado de Chipre y el coste de los créditos de emergencia será muchísimo mayor que los 6.000 millones que el BCE no quiere aportar ahora”.

La canciller Merkel ha advertido de que son los “responsables” de la crisis chipriota los que tienen que pagar los platos rotos y muchos comentaristas están achacándola en gran parte al lavado de dinero de millonarios rusos, pero eso está bien lejos de la realidad. Son ahorradores chipriotas los que tienen 48.000 de los 68.000 millones de depósitos en los bancos de Chipre; y del resto, entre los muchísimos extranjeros que se aprovechaban de las excelentes condiciones bancarias en la isla (tan alabadas hasta que estalló la crisis financiera) figuran, por ejemplo, 60.000 modestos impositores británicos, en su mayor parte pensionistas, que poseen allí casi 2.000 millones y a los que el premier Cameron sí ha prometido compensar la expropiación.

“Los bancos chipriotas están en un brete no porque los rusos les hayan entregado fondos”, escribía ayer mismo Afanasiev, “sino porque las condiciones escogidas por los dirigentes de la UE (incluidos los de Berlín) para reestructurar la deuda de Grecia protegiendo las inversiones europeas perjudicaron a la banca de Chipre (…) La UE no sobrevivirá unida si en momentos de crisis las decisiones se adoptan desde un punto de vista nacional (alemán) en vez de desde una perspectiva paneuropea, y se permite el acoso a las naciones pequeñas”.

Ciertamente, el ultimátum planteado esta mañana por el BCE, dando a Chipre hasta el lunes para aceptar un plan a la medida de los intereses alemanes pese a la oposición de todos sus parlamentarios –y bajo la amenaza de hundir la banca chipriota al negarle la Ayuda de Liquidez de Emergencia–, supone hostigar al Gobierno de Nicosia… y cuando el débil se siente acorralado por los poderosos puede tomar decisiones desesperadas.

¿Cómo hemos llegado al borde de este abismo? Pues siguiendo, primero, las recetas neoliberales de la derecha y, después, aceptando la medicina austericidaimpuesta por esos mismos gobernantes conservadores, que repiten temerariamente su mismo error de la cumbre de Deauville (en septiembre de 2010), cuando anunciaron que los tenedores de bonos de deuda soberana en países rescatados perderían parte de su inversión garantizada. Las consecuencias, en aquel entonces, fueron devastadoras para naciones como España e Italia, que vieron dispararse sus primas de riesgo y quedaron condenadas a financiarse a intereses de usura que han convertido sus economías en rehenes de los mercados internacionales.

Hace años, cuando se hicieron los famosos stress tests de la banca europea que supuestamente garantizaron la solvencia futura de las entidades que ahora están en bancarrota, el grupo Pimco estimó que los bancos chipriotas necesitarían una inyección de 7.000 a 10.000 millones de euros, pero su informe nunca fue publicado porque las autoridades de la UE lo consideraron exagerado, ya que suponía el 60% del PIB de la isla. Ahora son ya necesarios 17.000 millones y Bruselas (obedeciendo a Berlín) está poniendo en peligro la unidad europea y la moneda única por ahorrarse poco más de un tercio de esa cantidad, quitándoselo a los ahorradores.

Al pinchar la burbuja de las subprime y los derivados especulativos del casino bursátil internacional (en 2007-2008) ya se podía fácilmente prever que sistemas bancarios como los de Chipre e Irlanda, con activos equivalentes a más de siete veces el PIB del país (en Islandia ascendían a ocho veces la riqueza nacional), iban a colapsarse. En el entorno chipriota, ese despropósito se generó a mediados de la primera década del siglo por la feroz competencia (cuyas virtudes siempre cantan los defensores de la privatización a ultranza) entre el Banco de Chipre y el Banco Laiki, que trató de ganar esa carrera ofreciendo condiciones extraordinarias para obtener depósitos. Hasta que el Estado tuvo que rescatar a Laiki, el año pasado, con fondos públicos por valor de 1.800 millones; un rescate desaforado para la diminuta economía chipriota.

Además, la quita decidida en 2012 por Bruselas a los tenedores de bonos soberanos griegos dejó a los dos grandes bancos de Chipre con 3.800 millones en papeles casi sin valor. Y el mercado inmobiliario, en el que ambas entidades habían confiado el 40% de su cartera crediticia, se hundió (igual que en el resto de Europa), perdiendo la mitad de su valor en tres años. Así que la insólita preeminencia de los depósitos monetarios en los activos de esos bancos, que equivalían al 91% del total (lo que mostraba la salud de esas entidades, según la teoría financiera actual), se transformó en una enfermedad incurable: disponían de tanta liquidez que la invirtieron masivamente en bienes presuntamente seguros como bonos del Tesoro (griego) e inmuebles.

Según nuestros eminentes economistas, la banca chipriota fue más que buena: sólo el 3% de sus inversiones recurrieron a vehículos dudosos o arriesgados como los derivados y otros instrumentos del casino bursátil. Pero cuando la burbuja estalló se encontraron con que eran incapaces de hacer frente a sus obligaciones con los impositores. Eso no es culpa de su mala gestión, sino que es una característica esencial de la banca moderna, como explican en la obra Banker’s New Clothes dos economistas del Max Planck Institute: la capacidad de los bancos para absorber las pérdidas es tan pequeña que operan permanentemente en el filo del desastre.

Por tanto, es la propia estructura fundamental del sistema bancario actual la que coloca a las autoridades gubernamentales ante un dilema terrible, explica Wolf: o rescatan a todas las entidades, cueste lo que cueste (avalando las gestiones más temerarias e irresponsables, y poniendo en peligro la misma solvencia del Estado), o se niegan a rescatar a las que se han hundido a causa de este riesgo sistémico y precipitan a sus economías en una depresión aún más profunda, causando el pánico de los mercados y una ruina todavía peor.

La solución que nos tratan ahora de imponer los que han establecido este orden de cosas consiste en que los contribuyentes repaguemos el desaguisado. Y si no, a los chipriotas sólo les queda vender al Kremlin la última joya de su corona: los yacimientos de gas natural recién descubiertos en aguas de Chipre.

¿Alguien asumirá la responsabilidad de semejante desastre? Pues claro que no.

martes, 19 de marzo de 2013

Eslovenia: La revuelta de los zombies

 

Brigita Gračner · · · · ·

17/03/13 Sinpermiso


liubliana eslovenia

LIUBLANIA CAPITAL DE ESLOVENIA

Eslovenia está siendo sacudida por primera vez desde 1991, cuando se convirtió en país independiente, por una revuelta masiva. Las protestas se dirigen contra todas las élites políticas, las medidas de austeridad y el sistema capitalista en su conjunto. Desde noviembre de 2012, ha habido 42 manifestaciones en todas las ciudades eslovenas más importantes, con más de 110.000 participantes en total. Las protestas son en su mayoría pacíficas y descentralizadas, pero algunos cientos de personas han sido detenidas, y muchas otras han resultaron heridas.

Las protestas en Eslovenia comenzaron en noviembre de 2012 en Maribor, como respuesta a las corruptelas de su alcalde Franc Kangler, en un conflicto que se inició por la instalación de las nuevas cámaras de vigilancia de tráfico. La instalación y gestión de las cámaras de vigilancia en el municipio de Maribor, el segundo más grande de Eslovenia, fue concedido a una empresa mixta público-privada eslovena. La tramitación del proyecto no solo careció de toda transparencia, sino que tenía un tufillo corrupto porque Kangler no solo había permitido que una empresa privada instalase cámaras en toda la ciudad, sino que además cobrase las multas por exceso de velocidad en vez de ingresarse estas directamente en el presupuesto de la ciudad.

Las protestas comenzaron con pequeñas manifestaciones en octubre, frente al ayuntamiento de Maribor y se intensificaron el 21 de noviembre, con la primera gran protesta. Los manifestantes exigieron la dimisión de Kangler, al grito de "¡estás cesado!", en el dialecto esloveno de Estiria ("Gotof je!"). Esta sería la consigna más popular en todas las protestas. Kangler fue acusado de corrupción por la Comisión Oficial para la Prevención de la Corrupción de la República de Eslovenia y, finalmente, renunció a fines de 2012.

En noviembre, las protestas se extendieron por todo el país, especialmente a la capital, Ljubljana, pero también a las ciudades de Celje, Kranj, Murska Sobota, Koper, Nova Gorica, y Trbovlje. El 21 de diciembre, el primero de los llamados "levantamientos de todo el pueblo de Eslovenia" tuvo lugar en Ljubljana, seguido por un segundo el 11 de enero. Una de las razones más importantes por la que la protesta se extendió a otras ciudades fue un informe de la Comisión para la Prevención de la Corrupción, que acusó tanto al primer ministro, Janez Jansa, como al líder del principal partido de oposición, Zoran Jankovic, de corrupción. Ninguno de los dos fue capaz de explicar el origen de algunos de sus ingresos en los últimos años. Janša también es sospechoso de estar involucrado en un escándalo de corrupción en la adquisición de vehículos blindados finlandeses. El 8 de febrero (Fiesta de la Cultura eslovena), tuvieron lugar dos manifestaciones en Ljubljana. La pro-gubernamental "Asamblea por la República" organizó una manifestación en apoyo de Janša, en la que participaron unas 5.000 personas. Por la tarde, sin embargo, más de 20.000 personas salieron a la calle en el mismo lugar en un tercer “levantamiento de todo el pueblo de Eslovenia” para protestar contra la élite política gobernante. Esta ha sido la mayor manifestación contra el gobierno desde que comenzaron las protestas (ver video).

La organización de las protestas

Desde el principio, las protestas fueron organizadas con la ayuda de las redes sociales, sobre todo a través de Facebook. Posteriormente se formó un comité de coordinación, pero no actuó como organizador. Ninguna de las protestas habían sido comunicadas previamente a la policía, lo que es un requisito legal. Además de los “levantamientos de todo el pueblo de Eslovenia”, el Comité de Coordinación de la Cultura de Eslovenia, que agrupa a las organizaciones de trabajadores de la cultura eslovena, organizaron también "Protestivales", con programas culturales, en señal de protesta contra los recortes del gobierno en el presupuesto para cultura. El movimiento es muy diverso y se compone de muchos grupos sociales e iniciativas: hay alumnos y profesores, sindicatos, trabajadores precarios, jubilados, anarquistas, ecologistas, socialistas, entre otros, y todos exigen cambios sociales más profundos. Entre los nuevos grupos, los más destacados son la Asamblea General del Levantamiento de todo el Pueblo Esloveno, el Comité para la Justicia Social y la Solidaridad, el Comité de Coordinación de la Cultura de Eslovenia, el Comité para la Democracia Directa, el Movimiento de Responsables, y Hoy es un Nuevo Día. También hay grupos y partidos que estaban activos antes, como la Federación de Organizaciones Anarquistas (FOA), la Universidad de los Trabajadores y los Punks (WPU), la Asociación de Estudiantes Iskra, los Trabajadores Invisibles del Mundo (IWW), la Asociación de Sindicatos Libres de Eslovenia, el Partido Pirata y el Partido para el Desarrollo Sostenible. Entre estos grupos, la Universidad de los Trabajadores y los Punks ha sido el más importante. Se trata de un colectivo de estudiantes y activistas que organizan anualmente una serie de conferencias públicas e intervienen regularmente en las luchas sociales tanto con sus análisis teóricos como sus declaraciones políticas.

La austeridad y la severa recesión

Aunque las protestas comenzaron como una respuesta a los casos de corrupción locales, las manifestaciones rápidamente exigieron la dimisión de todas las élites políticas y económicas, independientemente de su afiliación política. Pero los manifestantes también critican las medidas de austeridad, y un sector de ellos al sistema capitalista en su conjunto. Eslovenia sufre la segunda mayor caída del PIB de cualquier miembro del euro como consecuencia de la crisis económica. Janša y Borut Pahor (el ex primer ministro y actual presidente de Eslovenia) han aplicado meticulosamente las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), imponiendo duras reformas que han costado muchos puestos de trabajo y derechos sociales, dejando a la gente (especialmente los jóvenes), sin esperanzas de un futuro seguro.

El gobierno ya ha elevado la edad de jubilación y quiere reformar el mercado de trabajo con la intención de facilitar los despidos. También tiene previsto el recorte de los salarios del sector público. Por otra parte, el Tribunal Constitucional ha declarado inconstitucional un posible referendum sobre la creación de un denominado "banco malo" y un fondo soberano que permitiría la privatización de las empresas y bancos eslovenos. El gobierno también ha propuesto una enmienda constitucional relativa a las consultas populares que reduciría la posibilidad de solicitar un referéndum y recurrir a este instrumento de democracia directa.

La respuesta oficial

El gobierno, en particular el partido de Janša y los medios de comunicación que lo apoyan, ha fracasado en su intento de criminalizar el movimiento, describiendo a los manifestantes como "zombis comunistas" dirigido por "unos tíos en la sombra". Lo que provocó reacciones bastante creativas en el segundo levantamiento, en el que muchos manifestantes participaron con máscaras de zombies. Durante las protestas, sin embargo, el calificativo "comunista" pasó de ser una definición de los ex funcionarios yugoslavos y los presuntos "tíos en la sombra" a designar a cualquier opositor a las medidas de austeridad. Por otra parte, en la manifestación de la pro-gubernamental “Asamblea por la República”, fue transmitido un discurso de Janša, grabado en Bruselas, en el que el primer ministro comparó los métodos de sus adversarios a los de los nazis, llamando a los manifestantes "fascistas de izquierda". Independientemente de la caricaturización de Janša de acontecimientos históricos tan graves como el Holocausto y el mal uso de los términos, es la primera vez en veinticinco años que algunos medios de comunicación y los grupos que participan en el movimiento han hablado de socialismo de una manera positiva.

Los intentos de Janša de criminalizar y desacreditar el movimiento de protesta parecen lógicos, ya que sus dos socios menores de coalición han abandonado el gobierno a causa de los escándalos de corrupción. Janša ha perdido su mayoría parlamentaria y puede verse obligado a convocar elecciones anticipadas. El 22 de febrero, el Partido de los Jubilados abandonó el gobierno, reduciendo la coalición de Janša a sólo 36 de los 90 escaños parlamentarios. La oposición está tratando de alcanzar un acuerdo sobre un nuevo primer ministro, pero no hay todavía ningún candidato oficial. A pesar de que la situación probablemente desembocará en un gobierno provisional, o unas elecciones anticipadas, lo que obligará a posponer algunas reformas, las protestas en Eslovenia continúan. El cuarto “levantamiento de todo el pueblo de Eslovenia” tendrá lugar el 9 de marzo en Liubliana.

Un precursor y los retos organizativos

En cierto modo, la situación recuerda a la de 2011, cuando el llamado Movimiento 15 de octubre (15O) organizó protestas similares en respuesta a las medidas de austeridad. El movimiento ocupó la plaza frente a la bolsa de valores de Eslovenia durante unos meses en señal de protesta por la crisis financiera mundial. El gobierno del primer ministro Pahor habían caído unos meses antes, y la gente esperaba que los manifestantes del 15O produjeran una alternativa. Sin embargo, el 15O fracasó a la hora de proponer soluciones concretas y, al mismo tiempo, se negó a transformarse e institucionalizarse en estructuras políticas más formales. Por lo tanto, aunque el 15O tuvo inicialmente un gran apoyo popular, fue eclipsado por las elecciones anticipadas de diciembre de 2011. A pesar del nuevo gobierno, la élite política continuó con las medidas de austeridad y el único partido que se opuso a las reformas neoliberales frontalmente en su programa fue derrotado por completo en las elecciones.

Como es probable que haya nuevas elecciones anticipadas este año, será esencial desarrollar nuevas formas de organización. Aunque el movimiento parece más fuerte que el de 2011, tiene una dura tarea por delante. Al parecer, algunos sectores del movimiento tratarán de convertirse en partidos, pero como el movimiento se compone de muchos grupos de diferentes tendencias, será esencial que la izquierda socialista defienda sus posiciones en este proceso. Ello le daría a Eslovenia una oportunidad de evitar la formación de un gobierno cuyo único objetivo sea continuar las contrarreformas previstas.

Brigita Gračner es activista de la Universidad de los Trabajadores y los Punk de Ljubljana

Traducción para www.sinpermiso.info: Enrique García

Sobre el desarrollo chino

 

José Luis Fiori · · · · ·

17/03/13 Sinpermiso

Den Xiaoping

¿Cuál fue el punto de partida político del “milagro económico” chino, al que se refiere insistentemente Den Xiaoping? Para los chinos el desarrollo capitalista es sólo un instrumento más de defensa de su civilización milenaria, contra los sucesivos cercos e invasiones de los “pueblos bárbaros”.

Soy lego en el campo de la economía. Hice algunos comentarios al respecto del tema, pero todos desde un punto de vista político. Por ejemplo, propuse una política de apertura económica china para el mundo exterior, pero en cuanto a los detalles o especificidades de su implementación, de hecho se muy poco.” Deng Xiaoping, citado por Kissinger, Sobre China, Ed. Objetiva, RJ, 2011, p: 331.

La historia no se repite ni puede ser transformada en receta. Aunque ella puede enseñar a los que desean aprender, como si fuese un viejo y buen profesor.

Dado el caso del extraordinario desarrollo económico chino de las últimas décadas. La explicación de los economistas acostumbra subrayar la importancia demiúrgica de las reformas liberales o la eficacia de las políticas económicas heterodoxas, a pesa de que Deng Xiaoping – considerado el padre del “milagro económico” chino siempre haya insistido en la naturaleza política y estratégica, mucho más que económica, de su proyecto reformista. Como si él estuviese apuntando para la luna mientras los economistas insisten en mirar solamente el dedo, debido a su gran dificultad de comprender racionalidades que no se sometan a la “lógica utilitaria”. Siendo así, ¿cuál fue entonces este punto de partida político del “milagro económico” chino, al que se refiere insistentemente Deng Xiaoping?

No es fácil reconstruir y sintetizar un proceso tan complejo. Pero parece no existir ninguna duda de que "el gran salto capitalista " de China comenzó a finales de los 50, con la ruptura entre el comunismo soviético y el chino. Una ruptura ideológica que se transformó en una disputa fronteriza a lo largo de la década del 60, culminando con el conflicto militar del Río Ussuri, en 1969. Desde allí, la URSS aumentó geométricamente su fuerza militar junto a la frontera con China, y China respondió al cerco ruso con su primera prueba nuclear en 1964 y con el lanzamiento de su primer cohete balístico, en 1966. El sentimiento de amenaza e inseguridad creciente, llevó a Mao Zedong a convocar en 1969 a un grupo de cuatro mariscales del Ejército de Liberación Popular, que habían sido purgados por la Revolución Cultural – Chen YI, Nie Rongzhen, Xu Xiangqian y Ye Jianying – con la tarea de presentar un mapa de las opciones estratégicas de China frente a los desafíos creados por la ruptura del bloque comunista. El diagnóstico de esta Comisión Militar de alto nivel fue rotundo y sus propuestas cambiaron la historia de la política exterior China.

La URSS se definió como la principal amenaza a la seguridad de China y tendría que ser contenida a través de una política militar de "defensa activa" y de una política y diplomática "ofensiva" de acercamiento con los Estados Unidos. Al año siguiente, el día 8 de diciembre de 1971, llegó a la Casa Blanca, en Washington, el mensaje del primer ministro Chou Lai, que dio inicio a una de las transformaciones geopolíticas más importantes del Siglo XX. En nombre de la nueva estrategia, en la reunión presidencial de 1972, entre los presidentes Mao y Richard Nixon, Mao Zedong puso entre paréntesis las diferencias de los dos sobre la cuestión de Taiwán, y propuso al presidente Nixon una "línea horizontal" de contención de la Unión Soviética, que pasaba por el Medio Oriente y llegaba hasta Japón.

En la secuencia, y como una forma de fortalecer la capacidad defensiva de China, el primer ministro Chou Lai propuso, en 1975, su programa de las "4 modernizaciones", que fueron implementadas por Deng Xiaoping desde 1978. Siguiendo esta misma estrategia, el gobierno de Deng Xiaoping promovió, en 1979, una invasión preventiva del Vietnam, para impedir la expansión de la influencia militar soviética en Indochina, con el conocimiento del Japón y con el apoyo logístico del gobierno de Carter.

La nueva estrategia militar y económica terminó definitivamente con la Revolución Cultural (1965-1974) y fortaleció el Estado central chino, que recuperó su condición milenaria de guardián moral de la unidad y del "interés universal" del territorio continental y de la civilización china. Una sociedad multitudinaria que se ve así misma como una civilización superior, homogénea y con por lo menos 2300 años de existencia, a pesar del "siglo de humillación" que le fue impuesto a China por la "barbarie europea", entre 1842 y 1945.

Después del final de la URSS, China se reaproximó a Rusia y redefinió su "mapa estratégico", pero mantuvo su fidelidad al punto de vista político de Deng Xiaoping: el desarrollo de China debe estar siempre al servicio de su política de defensa. En este sentido, si nuestra hipótesis fuere correcta y aunque la historia no se repita, es lo más probable que la nueva doctrina de Obama de contención de China fortalezca y amplíe la "economía de guerra" del país, acelerando y profundizando su "conquista del oeste" y su integración con Rusia y Asia Central. Finalmente, esta historia deja una lección sorprendente: para los chinos, el desarrollo capitalista es sólo un instrumento para defender su antigua civilización, contra los sucesivos cercos y las invasiones de los "pueblos bárbaros".

José Luis Fiori , miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de política económica en la Universidad Federal de Río de Janeiro.

jueves, 14 de marzo de 2013

¿Obama y Putin van a repartirse el Medio Oriente?

por Thierry Meyssan

 

ALTOS DEL GOLAN, SIRIA

    El presidente Obama se dispone a cambiar completamente de estrategia internacional, a pesar de la oposición que ha suscitado su proyecto en el seno de su propia administración.

    La situación es muy simple. Estados Unidos está a punto de alcanzar la independencia energética a través de la rápida explotación del gas de esquito y de las arenas bituminosas [1]. Ese factor determina el fin de la doctrina Carter –adoptada en 1980–, según la cual la necesidad de garantizar el acceso al petróleo del Golfo era un imperativo de seguridad nacional. Lo mismo sucede con el acuerdo de 1954 en el que Washington se comprometía a proteger a la dinastía gobernante de Arabia Saudita a condición de que esta última garantizara el acceso de Estados Unidos al petróleo de la Península Arábiga. Así que ha llegado el momento de decretar una retirada masiva que permitiría trasladar las tropas estadounidenses hacia el Extremo Oriente, para contrarrestar allí la creciente influencia de China.

    Por otro lado, hay que hacer el máximo esfuerzo para impedir una alianza militar entre China y Rusia. Para ello es conveniente ofrecer a Rusia algo que desvíe su atención del Extremo Oriente.

    Y para terminar, Washington ya se siente que no puede respirar a causa de su relación, demasiado estrecha, con Israel. Esta relación se ha hecho demasiado onerosa, resulta injustificable en el plano internacional, y está enemistando a Estados Unidos con los pueblos musulmanes en su conjunto. Por otro lado, resultaría conveniente castigar claramente a Tel Aviv por su escandalosa injerencia en la campaña electoral previa a la elección del presidente de Estados Unidos, donde el gobierno israelí apostó además en contra del candidato ganador.

    Esos tres factores han llevado a Barack Obama y sus consejeros a proponerle un pacto a Vladimir Putin: Washington, reconociendo implícitamente su derrota en Siria, está dispuesto a aceptar que Rusia se instale en el Medio Oriente, sin que esta tenga que ceder nada a cambio, y a compartir con Moscú el control de dicha región.

    A ese estado de ánimo corresponde la redacción, por parte de Kofi Annan, del Comunicado de Ginebra adoptado el 30 de junio de 2012. En aquel momento, el objetivo no era otro que hallar una salida a la cuestión siria. Pero aquel acuerdo fue saboteado de inmediato por varios miembros de la propia administración Obama que filtraron hacia la prensa europea diversos detalles sobre la guerra secreta contra Siria, incluyendo la existencia de una Presidential Executive Order en la que se orientaba a la CIA el despliegue de hombres y mercenarios en el terreno. Esa sorpresiva maniobra llevó a Kofi Annan a renunciar a sus funciones como mediador. La Casa Blanca, por su parte, prefirió mantener un perfil bajo para evitar que las divisiones existentes en el seno del ejecutivo saliesen a la luz en medio de la campaña para la reelección de Barack Obama.

    En las tinieblas, 3 grupos se oponían en aquel momento al comunicado de Ginebra:

    • Los agentes implicados en la guerra secreta,

    • Las unidades militares a cargo del enfrentamiento con Rusia,

    • Los defensores de los intereses de Israel.

      Inmediatamente después de su reelección, Barack Obama emprendió la purga. El primero en caer fue el general David Petraeus, quien había concebido la guerra secreta contra Siria. Después de caer en la trampa sexual que le tendió una agente de la inteligencia militar, el director de la CIA se vio obligado a dimitir. Posteriormente, una docena de militares de alto rango fueron puestos bajo investigación por sospechas de corrupción. Entre ellos se encontraban el almirante James G. Stravidis, comandante supremo de la OTAN, y su sucesor designado –el general John R. Allen– así como el comandante de la Missile Defense Agency (o sea, el escudo antimisiles), general Patrick J. O’Reilly. Para terminar, Susan Rice y Hillary Clinton fueron blanco de recios ataques por haber ocultado al Congreso ciertos elementos sobre la muerte del embajador Chris Stevens, asesinado en Bengazi por un grupo islamista, probablemente por orden del Mossad.

      Ya pulverizados o paralizados los elementos de oposición, Barack Obama anunció una profunda renovación de su equipo. Comenzó poniendo a John Kerry a la cabeza del Departamento de Estado. Kerry es partidario declarado de la colaboración con Moscú en temas de interés común. Es también amigo personal de Bachar al-Assad.

      Obama continuó después con la nominación de Chuck Hagel para dirigir el Departamento de Defensa. Hagel, es uno de los pilares de la OTAN, pero es además un realista. Siempre ha denunciado la megalomanía de los neoconservadores y el sueño de imperialismo global del que son portadores. Es además un nostálgico de la guerra fría, aquella época bendita en que Washington y Moscú se repartían el mundo sin muchas complicaciones. Junto a su amigo John Kerry, Chuck Hagel organizó en 2008 un intento de negociación para tratar de que Israel restituyese a Siria la meseta del Golán.

      Y, para terminar, John Brennan a la cabeza de la CIA. Este asesino a sangre fría está convencido de que la primera debilidad de Estados Unidos es haber creado y desarrollado el yihadismo internacional. Su obsesión es la eliminación del salafismo y el desmantelamiento de Arabia Saudita, lo cual aliviaría en definitiva la situación de Rusia en el norte del Cáucaso.

      La Casa Blanca prosiguió al mismo tiempo sus conversaciones con el Kremlin. Lo que debía ser una simple solución para Siria se ha convirtido en un proyecto mucho más amplio de reorganización y partición del Medio Oriente.

      Es importante recordar que, luego de 8 meses de negociaciones, el Reino Unido y Francia se repartieron en secreto el Medio Oriente (Acuerdos Sykes-Picot). El contenido de esos acuerdos fue revelado al mundo por los bolcheviques en cuanto llegaron al poder. Y así se mantuvo la situación a lo largo de un siglo. Lo que la administración Obama tiene ahora en mente es un rediseño del Medio Oriente para el siglo XXI, bajo la égida de Estados Unidos y Rusia.

      En Estados Unidos, a pesar de que Obama se sucede a sí mismo, la administración saliente no puede hacer otra cosa que ocuparse de los temas corrientes. Y recuperará la totalidad de sus atribuciones sólo después de la ceremonia de juramente para el próximo mandato, el 21 de enero de 2013. Después de la investidura del presidente, habrá una audiencia en el Senado –el 23 de enero– donde Hillary Clinton será interrogada sobre el misterio del asesinato del embajador de Estados Unidos en Libia. El 24 de enero, tendrá lugar en el Senado la audiencia para la confirmación de John Kerry como secretario de Estado. Inmediatamente después, los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU se reunirán en Nueva York para examinar las proposiciones Lavrov-Burns sobre Siria.

      Esas proposiciones prevén la condena de toda injerencia externa, el despliegue de observadores y de una fuerza de paz de la ONU, así como un llamado a los diferentes protagonistas para que formen un gobierno de unión nacional y planifiquen la celebración de elecciones. Es posible que Francia se oponga, pero sin llegar por ello a amenazar con recurrir al veto en contra de su amo estadounidense.

      La originalidad del plan reside en que la fuerza de la ONU se conformaría principalmente con soldados de los países miembros de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). El presidente Bachar al- Assad se mantendría en el poder, negociaría rápidamente una Carta Nacional con los líderes de la oposición no armada seleccionados con la aprobación de Moscú y Washington y sometería esa Carta al veredicto popular a través de la realización de un referéndum organizado y realizado bajo la supervisión de observadores.

      Este sorprendente escenario fue preparado desde hace tiempo por el general sirio Hassan Tourkmani (asesinado en el atentado que estremeció Damasco el 18 de julio de 2012) y su homólogo ruso Nikolai Bordyuzha. Los ministros de Relaciones Exteriores de la OTSC adoptaron después –el 28 de septiembre de 2012– una posición común sobre el tema y el departamento de la ONU a cargo de las operaciones de paz firmó con la OTSC un protocolo que otorga a esa organización prerrogativas similares a las de la OTAN. Bajo la denominación «Fraternidad inviolable», una serie de simulacros militares ONU/OTSC se desarrollaron en Kazajstán del 8 al 17 de octubre de 2012. Finalmente, un plan de despliegue de «chapkas azules» se discutió –el 8 de diciembre– en el Comité Militar de la ONU.

      Después de la estabilización de Siria, una conferencia internacional por una paz global entre Israel y sus vecinos debería desarrollarse en Moscú. Estados Unidos estima que no es posible negociar una paz separada entre Israel y Siria porque los sirios exigen, en nombre del arabismo, que se resuelva primero la cuestión de Palestina. Pero tampoco es posible una negociación de paz con los palestinos, debido a la extrema división que reina entre estos últimos, a menos que Siria se encargue de obligarlos a respetar un acuerdo aceptado por la mayoría. Por lo tanto, toda negociación debe tener un carácter global, según el modelo de la Conferencia de Madrid (realizada en 1991). Según esa hipótesis, Israel se retiraría lo más posible hacia sus fronteras de 1967 y los territorios palestinos se fusionarían con Jordania para conformar el Estado palestino definitivo, cuyo gobierno estaría en manos de la Hermandad Musulmana, lo cual haría esa solución aceptable para ciertos gobiernos árabes. Posteriormente, se devolvería a los sirios la meseta del Golán a cambio de que renunciaran al lago Tiberiades, conforme al esquema ya estudiado en 1999 durante las negociaciones de Shepherdstown (1999). Y Siria se convertiría en garante del respeto de los tratados por la parte jordano-palestina.

      Como en un juego de dominó, habría ocuparse entonces del tema kurdo. Se desmantelaría Irak para dar nacimiento a un Kurdistán independiente y Turquía estaría llamada a convertirse en un Estado federal que concedería la autonomía a su región kurda.

      Los estadounidenses desean llevar el rediseño hasta una fase en la que sacrificarían a Arabia Saudita, que ya ha dejado de serles útil. Ese país se dividiría en 3 partes y algunas provincias pasarían a formar parte de la federación jordano-palestina o del Irak chiita, conforme a un viejo plan del Pentágono titulado «Taking Saudi out of Arabia», que data del 10 de julio de 2002. Esa opción permitiría a Washington dejar en manos de Moscú una amplia zona de influencia, sin tener por ello que sacrificar parte de su propia influencia. Es un comportamiento similar al que ya pudo verse en el FMI cuando Washington aceptó aumentar el derecho de voto de los países miembros del grupo BRICS. Estados Unidos no cedió ni un ápice de su propio poder sino que obligó a los europeos a renunciar a una parte de sus votos para abrir espacio a los miembros del BRICS.

      Este acuerdo político-militar va acompañado de un acuerdo económico-energético ya que lo que realmente interesaba a la mayoría de los protagonistas de la guerra contra Siria era la conquista de las reservas de gas de ese país. En efecto, importantes yacimientos de gas natural han sido descubiertos en el sur del Mediterráneo y en Siria. Con el posicionamiento de sus tropas en ese país, Moscú mejoraría su control sobre el mercado del gas para los próximos años.

      El regalo de la nueva administración Obama para Vladimir Putin es también resultado de una serie de cálculos. Su objetivo no sólo es desviar a Rusia del Extremo Oriente sino también neutralizar a Israel. Si bien un millón de israelíes tienen también la nacionalidad estadounidense, hay otro millón de israelíes rusoparlantes. La presencia de tropas rusas en Siria sería un elemento disuasivo para evitar que los israelíes cedan a la tentación de atacar a los árabes y que los árabes ataquen Israel. Así que Estados Unidos ya no tendría que dedicar sumas astronómicas a la seguridad de la colonia judía.

      La nueva distribución del juego obligaría a Estados Unidos a reconocer por fin el papel de Irán en la región. Washington quiere, sin embargo, la garantía de que Teherán va a retirarse de Latinoamérica, donde ha establecido numerosas relaciones, sobre todo con Venezuela. Se ignora aún cuál será la reacción iraní sobre este aspecto del dispositivo, pero Mahmud Ahmadinejad ya se ocupó de hacerle saber a Obama que está dispuesto a hacer lo que esté en sus manos para ayudarlo a distanciarse de Tel Aviv.

      Hay perdedores en ese proyecto. En primer lugar, Francia y Gran Bretaña, que van a perder su influencia. Y después Israel, que perderá su influencia en Estados Unidos y se verá reducido a su justa dimensión de pequeño Estado. Finalmente Irak, que será desmantelado, y posiblemente Arabia Saudita que desde hace varias semanas viene haciendo desesperados esfuerzos por reconciliarse con todas las partes para tratar de escapar al destino que se le prepara.

      Pero también hay ganadores. En primer lugar, Bachar al-Assad, hasta ayer tratado por los occidentales como un culpable de crímenes contra la humanidad y mañana glorificado como el vencedor de los islamistas. Y sobre todo Vladimir Putin, quien –gracias a su tenacidad a lo largo del conflicto– saca finalmente a Rusia de su «containment», le abre nuevamente las puertas del Mediterráneo y del Medio Oriente y obtiene el reconocimiento del predominio ruso sobre el mercado del gas.

      Thierry Meyssan

      Fuente
      Odnako (Russia)

      lunes, 11 de marzo de 2013

      La colaboración de España y EE. UU. en el golpe de estado en Venezuela de 2002

      J-M. Fernández: La colaboración entre Madrid y Washington en el golpe contra Chávez de 2002 www.sinpermiso.info, 10 marzo 2013
      José Manuel Fernández

      La colaboración de España y EE. UU. en el golpe de estado en Venezuela de 2002

                                             

      José María Aznar                                                                  Pedro Carmona


      Introducción en 2013 para un informe de 2002 que ha permanecido inédito hasta hoy
      En mayo de 2002 elaboré un informe para el grupo parlamentario de Izquierda Unida sobre el fracasado golpe de estado en Venezuela que acababa de tener lugar un mes antes. Los indicios sobre la colaboración del Gobierno Aznar eran más que importantes. Pero poco más de dos años después, tras las elecciones del 14 de marzo de 2004 y la derrota del PP, el tema volvió a surgir cuando el nuevo Gobierno Zapatero reorientaba su politica exterior.
      El 1º de diciembre de 2004, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso reiteró su afirmación en el programa 59 segundos RTVE, el 22 de noviembre, de que el Gobierno de José María Aznar apoyó en 2002 el golpe de Estado en Venezuela. Todos los grupos la dieron por buena, salvo el PP, como se puede constatar en las actas de la sesión.
      "Creo que he demostrado fehacientemente que mis tres afirmaciones son ciertas: que en Venezuela hubo un golpe de Estado; que el embajador Manuel Viturro recibió instrucciones, y que el efecto de dichas instrucciones ayudaba a legitimar el golpe de Estado de la junta cívicomilitar, dándole cobertura internacional", concluyó el ministro.
      La exposición de hechos que hizo Moratinos, apoyándose en documentos oficiales españoles, incluidos los telegramas que el embajador en Caracas Manuel Viturro cursó a Exteriores por aquellos días, indica que el Gobierno asumió desde el primer momento el lenguaje táctico de los sublevados en Venezuela y que, incluso cuando ya no se podía dudar de que lo que estaba en marcha era un golpe de Estado, ordenó a su embajador que se entrevistara con el líder golpista, Pedro Carmona; calificó ante la Unión Europea de "Gobierno provisional" a la autoridad ilegítima creada por éste y evitó en todo momento condenar su actuación."Estados Unidos condenó el golpe el día 13 de abril [de 2002] en el contexto de una declaración de la Organización de Estados Americanos (OEA), y España, no. Fuimos los últimos de Venezuela. Esperamos hasta que el golpe fracaso totalmente (el día 14) para condenarlo", denunció Moratinos.
      De hecho, el embajador Manuel Viturro trasladó a Madrid como cierta la falacia de la supuesta renuncia del presidente Chávez, prisionero de los militares golpistas. En su comparecencia, Moratinos acreditó documentalmente que Viturro fue instruido desde Madrid para que, junto con el embajador de EE UU en Caracas, visitara a Carmona, en señal de reconocimiento como nuevo Jefe de Estado, con el fin de garantizar relaciones amistosas con él en el futuro.

      Moratinos subrayó ahí su sorpresa por que se hablara de "futuro" con un Gabinete que era ya indiscutiblemente ilegal. De hecho, Aznar respondió a la llamada telefónica de Carmona y el comunicado emitido por el Ejecutivo español el día 12, en calidad de presidente de turno de la UE, así como el conjunto de España con EE UU de ese día se limitaba a pedir al “gobierno provisional” de Carmona el respeto de la institucionalidad, pero sin no condenar el golpe ni pedir la liberación de Chávez, algo que sí hicieron la OEA y el Grupo de Río. En la misma tarde del 12 de abril, el propio presidente Aznar respondió a la llamada telefónica de Carmona, a pesar de saber que era un golpista, para aconsejarle en este mismo sentido.
      Podrán negarlo pero los hechos están ahí y son contundentes. El embajador español recibió instrucciones de apoyar el golpe y el Gobierno pretendió legitimarlo ante la comunidad internacional.
      Va, pues, a continuación el informe de mayo de 2002, que merece ser releido hoy, cuando se vela en Caracas el cadáver del Presidente Hugo Chavez.- José Manuel Fernández, Madrid, a 8 de marzo de 2013

      Un olor a hamburguesas, jabugo y petroleo

       

      Embajador de España en Caracas Viturro Torres en 2002.


      Refiriéndose al frustrado golpe de estado contra el presidente Hugo Chávez, un periodista acuñó una frase certera: "¡qué olor a hamburguesa, jabugo y petróleo!". Obviamente, sabía de qué hablaba: de la participación de funcionarios estadounidenses y españoles en la conspiración encabezada por el líder de la patronal, Pedro Carmona. Fue un golpe de estado cívico-militar clásico, de factura estadounidense. Un golpe oligárquico y de ultraderecha, de la Santa Alianza: la espada y el poder del dinero. Con el "cuarto poder", la prensa y la televisión, legitimando y participando en la conjura. Si en retrospectiva hacemos un paralelismo con el golpe de estado contra Arbenz en Guatemala o Salvador Allende en Chile, admitida como fue la participación de la CIA, vemos una similitud pasmosa. Lo nuevo es que, en este caso, el gobierno de Aznar se ha sumado a la misma estrategia.
      Izquierda Unida, fuerza parlamentaria que condenó el golpe de estado desde el primer
      momento, inició desde el primer momento una investigación sobre el apoyo prestado al golpe por el gobierno español. Su Coordinador General, Gaspar Llamazares, interpeló al presidente Aznar el 17 de abril, en la sesión de control inmediatamente posterior al golpe y solicitó la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, ante la comisión parlamentaria correspondiente.
      El golpe fracasó, sí, pero volverán a intentarlo. La razón es sencilla: los verdaderos amos de la conspiración teledirigida están en Washington y siguen pidiendo la cabeza de Chávez, pues hay que escarmentar al rebelde. De ahí la importancia de conocer a fondo los engranajes que siguen en movimiento.
      Con independencia de las conclusiones a que llegue la Comisión especial de investigación creada por la Asamblea Nacional venezolana, y presidida por Edgar Zambrano, y por el Comité de Inteligencia del Senado de EE.UU, el presente documento sintetiza las primeras conclusiones de la investigación realizada por IU. Los hechos descritos son un espejo en el que todos deben mirarse.

      El gobierno español prestó su apoyo al golpe

       


      España y EE.UU han reconocido que mantuvieron contacto continuo y una estrecha
      coordinación durante el golpe. El 13 de abril, el embajador de España en Caracas, Manuel Viturro de la Torre (1), junto al embajador de EE.UU., Charles S. Schapiro, acudieron juntos para entrevistarse personalmente con el golpista Pedro Carmona, presidente del "gobierno provisional", después que éste disolviera la Asamblea y las principales instituciones. Fueron los únicos diplomáticos que se entrevistaron con Carmona. Viturro y Schapiro mantuvieron múltiples encuentros en los días anteriores al golpe. De esta reunión sólo se tuvo conocimiento por un desliz del corresponsal de Radio Nacional de España en Caracas y por unas declaraciones del presidente de la Asamblea Nacional venezolana, William Tarek Saab, pero no hubo confirmación o desmentido alguno por parte del ministerio español de Exteriores.
      España y los EE.UU. emitieron el 12 de abril una declaración conjunta (2) en la que afirman textualmente que "Los gobiernos de Estados Unidos y de España, en el marco de su diálogo político reforzado, siguen los acontecimientos que se desarrollan en Venezuela con gran interés y preocupación, y en contacto continuo". Los dos gobiernos "declaran su rechazo a los actos de violencia que han causado una cantidad de víctimas", "expresan su pleno respaldo y solidaridad con el pueblo de Venezuela" y "expresan su deseo de que la excepcional situación que experimenta Venezuela conduzca en el plazo más breve a la normalización democrática plena".
      La semántica empleada en la declaración sirve de justificación al golpe, de comprensión y de apoyo a los golpistas. Es la diplomacia del estado de excepción. El mismo día 12, 1h50’ después de la rueda de prensa improvisada en la que Carmona anunciaba su intención de tomar el poder, y 5h 39’ antes de que prestara juramento, la Presidencia española de la UE –anteponiendo sus afinidades con los golpistas a los principios democráticos de los que la UE se reclama- emitió una imprudente declaración oficial en la que "manifiesta su confianza en el gobierno de transición en cuanto al respeto de los valores e instituciones democráticos, con el fin de superar la crisis actual". Hay que señalar que este comunicado, redactado bajo la responsabilidad de Piqué por su Departamento de Iberoamérica, fue enviado por el sistema de telegramas cifrados de consulta política interna de la UE (COREU), en francés o en inglés, a los respectivos departamentos competentes de los restantes estados miembros de la UE, sin
      tiempo para su aprobación por los ministros de Asuntos Exteriores correspondientes. Por ello, la responsabilidad de esa declaración es fundamentalmente española. Señalemos también que, como consecuencia del vuelco de la situación, los socios comunitarios reaccionaron pidiendo prudencia y esta declaración nunca fue publicada oficialmente en las demás lenguas de la UE, como es obligatorio en estos casos. El texto tan sólo permanece en la web de la presidencia española como incómodo testigo de su posición.
      Esta declaración de apoyo a los golpistas contrasta con las posiciones de condena emitidas por la OEA (pese a las presiones del embajador de EE.UU, Roger Noriega) y del Grupo de Río.
      El Ministro de Exteriores de España no rectificó nunca esta declaración en términos
      diplomáticos. El 13 de abril, Josep Piqué afirmaba en declaraciones recogidas por ABC y El Mundo que "la situación de Venezuela con Chávez era insostenible, cada vez con menos apoyos populares". Tan solo a primeras horas del 14 de abril hizo unas declaraciones a Radio Nacional de España que fueron reproducidas por el diario El Mundo, en las que aclaraba que "no es posible distinguir entre golpes de estado que puedan ser buenos o que puedan ser malos". Una vez repuesto el presidente Chávez, la primera reacción de Piqué fue la de pedir que se "garantice la libertad de prensa". También añadió que "los nuevos responsables en Venezuela deben saber que la comunidad internacional puede estar en disposición de prestarles toda su solidaridad en este difícil trance, pero tienen que hacer las cosas con el máximo rigor y responsabilidad posible". Es decir, puro malabarismo y declaraciones ambiguas que no esconden ni hacen olvidar el apoyo del gobierno del PP al golpe de estado.
      El presidente del Gobierno español, José María Aznar, mantuvo el 12 de abril una
      conversación telefónica con Pedro Carmona, poniéndose a su disposición, y –según afirma Aznar- solicitándole la vuelta a la institucionalidad democrática en el período más breve posible. En ningún momento, Aznar condenó el golpe de estado. Aznar afirma que fue Carmona quien le llamó. Sin embargo, Carmona, en una entrevista concedida al diario El País, contesta a esta pregunta con una evasiva ("Poco importa quien llamó"), lo que induce a pensar que pudo ser el propio Aznar quien le llamó. El presidente del Gobierno español lo ha desmentido. Pero La Moncloa aún no ha dado a conocer los contenidos literales de la conversación.
      En un artículo de opinión publicado el domingo 14 de abril en el diario El Mundo por el portavoz del Partido Popular en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados, Gustavo de Aristegui, afirma que "la política exterior chavista era cada vez más errática y desafiante. Algunos países, como el nuestro, hicieron muy loables esfuerzos para encauzar  tanta irresponsabilidad política. El Gobierno español hizo lo que debía, tratar de encauzar los desmanes del presidente de un país clave en la región y para nuestros intereses económicos y consulares. Lo irresponsable habría sido no intentarlo".

      El viaje de Pedro Carmona a Madrid

      Josep Piqué ministro de exteriores de España en 2002


      En los primeros días de abril, en vísperas del golpe, Pedro Carmona viajó a Madrid en para atender un programa de reuniones con la Confederación de Organizaciones Empresariales Españolas (CEOE), en su calidad de presidente de la patronal venezolana, Fedecámaras.
      El martes 9 de abril tenía concertada una reunión oficial con el Ministro de Exteriores de
      España, Josep Piqué, en la sede del Ministerio, que fue cancelada por Carmona para regresar a Caracas y ponerse al frente del golpe.
      Según lo publicado el 29 de abril por la revista Cambio 16, según fuentes de gran solvencia, "en la Administración española fueron muy receptivos cuando el líder empresarial visitó Madrid
      como futuro presidente de Venezuela. Fue atendido por funcionarios de alto rango y,
      posiblemente, se reunió también con especialistas en operaciones de inteligencia política, con experiencia en otros países Iberoamericanos".
      Entre sus interlocutores, la revista señala a "altos funcionarios del Ministerio de Asuntos
      Exteriores y de la Presidencia del Gobierno".
      Carmona estaba tan seguro de su futuro inmediato, que se tomó medidas y encargó en una sastrería de efectos militares de Madrid la banda presidencial que se llevó en la maleta para lucirla en su jura el 12 de abril a las 17h25 en el salón Ayacucho del Palacio Miraflores. Este fajín fue encontrado allí, tras la fuga de Carmona, y figura entre las pruebas a su cargo.
      En este acto, el procurador general designado por Carmona, Daniel Romero, leyó el decreto de constitución del gobierno, el cese de la Asamblea Nacional y la destitución de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, fiscal y contralor generales, defensor del pueblo y miembros del Consejo Nacional Electoral. Esta disposición fue firmada, entre otros estamentos, por el cardenal José Ignacio Velazco y el primer vicepresidente de Fedecámaras, Carlos Fernández, y por la Banca, Ignacio Salvatierra.

      El embajador y el CESID


      Según el diputado venezolano Nicolás Maduro, en declaraciones a una cadena de televisión caraqueña, la Administración española y el Gobierno Aznar estuvieron involucrados, apoyando políticamente el golpe de Estado y asesorando a los grupos golpistas.
      El embajador de España en Caracas, Manuel Viturro de la Torre (1) mantuvo frecuentes
      contactos con Pedro Carmona, con los dirigentes de COPEI y, sobre todo, con el embajador estadounidense Charles S. Schapiro.
      El embajador de España, como jefe de misión, tiene obligación de conocer los informes de la antena del CESID (ahora Centro Nacional de Inteligencia, CNI) en Caracas. Los agentes encargados de los contactos están vinculados al antiguo equipo del dirigente del CESID Jesús Calderón ("grupo Calderón"). Son residentes en Caracas con la cobertura de agregados consulares. Según afirma la revista española Cambio 16, durante su reciente estancia en Madrid a principios de abril Pedro Carmona mantuvo contactos con agentes del CESID.
      El domingo 21 de abril, Viturro reunió en la Embajada a todo el personal español de alto rango para dejar en claro la estrategia a seguir en adelante: insistir por todos los medios en la necesidad de que Chávez convoque un referéndum para modificar la Constitución y adelantar  las elecciones con el fin de desalojar a Chávez. Exactamente el mismo mensaje lanzado por Schapiro a los periodistas angloparlantes acreditados en Venezuela.

      La antena en Madrid


      Una fuente digna de crédito, situada en la cumbre del consejo nacional de seguridad de

      Venezuela, declaró que el general Raúl Salazar, ex embajador de Venezuela en Madrid hastael 11 de abril, era el "coordinador internacional" del golpe. Salazar tiene fama de ser un "hombre de Washington" y la fuente afirma que es agente de la CIA desde que era capitán. La fuente añade que la esposa del general Salazar estaba "estudiando" en el Consejo Superior de la Defensa en Madrid.

      Las directrices de Washington


      El cuarto documento de Santa Fe, que marca la política exterior del presidente Bush, los
      enemigos de los EEUU en Latinoamérica son principalmente el "eje Cuba, Venezuela y la
      guerrilla colombiana". En febrero de este año, el director de la CIA, George Tenet, lo expresó claramente ante el Comité de Inteligencia del Senado: "estoy particularmente preocupado por Venezuela, nuestro tercer suministrador de petróleo". En una nota publicada en febrero por el Washington Post, un funcionario del Departamento de Estado pronosticó que Venezuela está "en una posición precaria y peligrosa", y que "si Chávez no arregla las cosas pronto, no terminará su mandato". La Casa Blanca estaba (y está) decidida a derrocar al presidente Chávez, no sólo por su política económica, que amenazaba los intereses estadounidenses -fundamentalmente el petróleo- sino también por sus críticas a la guerra de Afganistán y su oposición al Plan Colombia y al Acuerdo de Libre Comercio Americano (ALCA).
      El propio presidente Chávez había sido avisado de la gestación del golpe por el secretario general de la OPEP, el venezolano Ali Rodríguez, quien, en llamada telefónica desde la sede de la OPEP en Viena, le dijo que el golpe se iniciaría a partir de la huelga general del 9 de abril, por instigación de los EE.UU, temerosos de que Venezuela apoyara la idea de un embargo a la producción de petróleo, en protesta contra la operación militar desencadenada por Israel en Palestina. Tras el fracaso del golpe, Chávez nombró a Alí Rodriguez al frente de Petróleos de Venezuela S.A.
      Las autoridades venezolanas han confirmado que dos jefes militares estadounidenses, el
      teniente coronel James Rodger y el coronel Ronald McCammon, secundaron y asesoraron a los generales alzados contra Chávez, desde el quinto piso de la Comandancia del Ejército venezolano, donde habían sido instalados y donde permanecieron hasta el fracaso del golpe.
      Según declaraciones del diputado Roger Rondón, en la noche del golpe ambos militares
      estaban en el fuerte Tiuna, junto a los cabecillas militares de la intentona. Rodger es un
      especialista en golpes militares. Según declaraciones al periódico londinense The Guardian realizadas el lunes 29 de abril por Wayne Madsen, ex agente de los servicios secretos de la marina estadounidense, la Marina de EE.UU ayudó a los golpistas con información secreta.
      Según Madsen, "el coronel Rodger, asesor militar destacado en la embajada de EE.UU en Caracas, se fue allí en junio pasado para preparar el terreno". McCammon, oficial de
      inteligencia, jugó un papel decisivo. El 13 de abril, tres naves estadounidenses, cuya actividad
      está siendo investigada por el gobierno de Venezuela, navegaron en aguas venezolanas sin autorización, cerca de La Orchila (3). Según la Marina de EE.UU, los barcos estaban allí para "evacuar a los ciudadanos estadounidenses si la situación en el país así lo requería". El avión en el que los golpistas querían sacar a Chávez desde la isla de La Orchila pertenecía al
      banquero de origen paraguayo Víctor Gil (TotalBank). Según personal de la aeronave
      matriculada en EE.UU, el plan de vuelo tenía por destino a Puerto Rico, territorio
      estadounidense.
      Entre la noche del viernes 12 y el mediodía del sábado 13 se produjeron numerosas llamadas
      entre Washington y Caracas. Desde el Departamento de Estado y el Pentágono se impartían directrices a Carmona por el embajador Schapiro y al general golpista Efraín Vásquez y a los mandos castrenses por el coronel Harkins, asentado en la delegación de EE.UU en Caracas.
      En particular, se aconsejaba a Carmona que anunciara la convocatoria de elecciones en el plazo de un año ("trescientos sesenta y cinco días", deletreó Carmona), con el fin de cumplir con la Carta Democrática de la OEA y que cesara al Representante Permanente de Venezuela ante la OEA, Jorge Varela.
      La agencia privada de inteligencia estadounidense, Stratfor, - que algunos vinculan con la
      extrema derecha- ha comprometido a la CIA en la preparación del golpe, y asigna la
      responsabilidad de dirección política al subsecretario de Asuntos Americanos, Otto Reich, eembajador en Caracas, un viejo halcón ligado a la CIA, ya implicado en los escándalos
      Irangate-Contra y vinculado a las redes cubanas anticastristas de Miami. El encargado para América Latina del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Maisto, también fue embajador en Caracas. Durante el golpe, el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, reconoció de inmediato al gobierno provisional de Carmona y expresó su satisfacción por la (falsa) "renuncia" del presidente Chávez. Un alto funcionario de la Administración Bush afirmó que "la legitimidad democrática es algo que no se basa solamente en una mayoría de votos"(4).
      En Wall Street, Merrill Lynch anunció a los especuladores que el panorama de inversiones en Venezuela "ya había mejorado".
      Hacía tiempo que EE.UU presionaba a Chávez en defensa de sus intereses. Entre el 5 y el 7 de noviembre de 2001 se celebró un encuentro entre el Departamento de Estado, el Pentágono y el Consejo de Seguridad Nacional para discutir "el problema" de Venezuela, acusada de apoyar el terrorismo en Colombia, Bolivia y Ecuador. En febrero Pedro Carmona se reunió en la República Dominicana con el ex presidente Carlos Andrés Pérez, el líder sindical de la CTV, Carlos Ortega, varios diputados republicanos estadounidenses y el ex asesor del
      Departamento de Estado Thor Halvvoresn. A través del Fondo Nacional para la Democracia (National Endowment for Democracy), la CIA envió mucho dinero a entidades venezolanas opuestas al Gobierno, entre otras a los dirigentes de la corrupta Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV). Según el Washington Post (13 de abril) la CIA patrocinó a través del International Republican Institute numerosas visitas a Washington de opositores políticos al presidente Chávez.
      En octubre de 2001, la Casa Blanca llamó para consultas a su embajadora en Caracas, Donna Hrinak, como respuesta a las críticas de Chávez contra la guerra de Afganistán. Veinte días antes del golpe, Donna Hrinak fue sustituida por Charles S. Schapiro, un embajador más ducho en golpes militares, que fue agregado militar en Chile durante el golpe a Salvador Allende, agregado militar en El Salvador y en Nicaragua durante la guerra sucia.

      La conexión "Opus Dei"


      Pedro Carmona es una persona vinculada al Opus Dei. Muchos de los involucrados en el golpe y varios miembros del "gobierno provisional" son miembros numerarios del Opus. El más conocido es José Rodríguez Iturbe, amigo personal de Aznar y ministro de Asuntos Exteriores de Carmona, que reside en la misma sede del Opus en Caracas. El golpe contó "in situ" con la bendición de Baltasar Porras, presidente de la Conferencia Episcopal, presente en la jura del usurpador junto al cardenal Velázquez.


       

      La conexión democristiana


      Madrid es la capital internacional de los socialcristianos del partido COPEI, cuyo líder Eduardo Fernández, ex presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) se encontraba en Madrid en los días anteriores al golpe y regresó a Caracas vía Washington, donde –aparentemente- tenía una reunión de la ODCA. Muchos dirigentes de COPEI y hombres de negocios vinculados a Rafael Caldera figuraban en el entorno de Carmona y están involucrados en el golpe. COPEI y Aznar/PP tienen vínculos estrechos por su pertenencia a la Internacional Demócrata Cristiana y la Fundación Iberoamericana. La conexión democristiana del golpe tiene un núcleo fuerte en el Opus Dei. COPEI y Primero Justicia fueron los dos partidos de la oposición a Chávez directamente implicados en el golpe. Recientemente, dos políticos de la derecha venezolana y de la Internacional Demócrata Cristiana que preside Aznar, José Rodríguez Iturbe (miembro numerario del Opus Dei y ministro de Asuntos Exteriores del "gobierno provisional" de Pedro Carmona), y Eduardo Fernández (COPEI), realizaron una gira por España, con el apoyo del embajador de Venezuela en Madrid. En esta gira mantuvieron reuniones con la dirección del PP, incluido su portavoz internacional, Gustavo de Arístegui.

      La conexión empresarial

      Palacio Presidencial de Miraflores


      Fuentes de la patronal española CEOE afirmaron el 13 de abril a Europa Press: "Acogemos su nombramiento con agrado", en referencia a Pedro Carmona. Pedro Carmona Estanga, el jefe civil del golpe, era presidente de la patronal venezolana, Fedecámaras y dirigía, entre otras compañías, Promotora Venoco y Química Venoco, al servicio de su propietario, el golpista y traficante de armas, Isaac Pérez Recao. Una alta fuente militar confió a la agencia France
      Press lo que ya había publicado la prensa local: que Isaac Pérez Recao había organizado un grupo armado de extrema derecha, dirigido operativamente por el contralmirante Carlos Molina Tamayo, que luego estuvo a cargo de la Casa Militar de Carmona. Recao huyó en helicóptero a Aruba una vez fracasado el golpe. Durante la jura de Carmona, el personaje con cara y armamento de Rambo que custodiaba personalmente a Carmona era Marcelo Sarabia, un hombre de Recao vinculado con empresas de seguridad que solía jactarse de pernoctar en el búnker de la embajada estadounidense
      Varios Bancos españoles están sólidamente instalados en Venezuela, donde defienden
      ingentes inversiones e intereses. El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, investiga actualmente las contribuciones financieras a determinados candidatos en la campaña electoral venezolana en 1998, presuntamente realizadas por el BBVA, cuya filial es el Banco Provincial de Venezuela, perteneciente a la familia Mendoza, del Grupo Polar, uno de los más potentes conglomerados venezolanos. Lorenzo Mendoza participó en una reunión de los conspiradores y existen otras pruebas de su participación en el golpe. El BBV llegó a controlar el 30% del mercado financiero venezolano a finales de los 90. Prueba de su importancia es el envío desde la Oficina de Madrid a Caracas del hombre clave del BBV, Juan Carlos Zorrilla, para hacerse cargo del Banco Provincial. El Banco Santander Central Hispano (BSCH) tiene también una fuerte implantación en Venezuela.
      Se comenta en Caracas que algunos empresarios españoles que se llevan mejor con Chávez que con la embajada, afirman que hubo un pozo de 500 millones de bolívares (poco más de medio millón de dólares) para financiar la huelga general, con dinero de bancos españoles y Repsol, sin que haya sido posible confirmar esta información hasta el momento.
      El magnate venezolano de los medios de comunicación, (y propietario entre otros de
      Venevisión, Direct tv, Telcel, Pepsi-Cola y Banco Latino, nacionalizado por Chávez), Gustavo Cisneros, tiene fuertes inversiones en España (entre otras, consiguió un "pelotazo" con la compraventa de Galerías Preciados, gracias al gobierno de Felipe González). Según Newsweek, fue el verdadero instigador del golpe. Es amigo y compañero de pesca de altura del ex presidente Bush padre y máxima cabeza de un imperio empresarial que se extiende de EE.UU a la Patagonia. También actúa como testaferro del ex presidente Carlos Andrés Pérez, procesado por corrupción y protegido por la Casa Blanca. Quien leyó el decreto de Carmona y fue nombrado Procurador General por éste, Daniel Romero, fue secretario privado de Pérez y funcionario de la Organización Cisneros.
      La conspiración, entre otros objetivos, pretendía la privatización de Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) en beneficio de una sociedad estadounidense vinculada al presidente Bush y a la española Repsol, vender la filial estadounidense de Pvdsa, Citgo, a Gustavo Cisneros y sus socios de EE.UU., y suprimir la reserva del Estado venezolano sobre el subsuelo.
      El propio Presidente Aznar, después del fracaso del golpe, se reunió con los empresarios y banqueros con intereses en Venezuela, a quienes reiteró su compromiso de apoyar "la
      democracia", aunque también les confesó que España no podía garantizar la seguridad de sus inversiones en Venezuela.

      Un poderoso Gabinete de Abogados


      El "procurador" de Carmona, Daniel Romero, redactor y lector de los 12 decretos del "gobierno provisional", es "junior partner" en el poderoso gabinete de abogados "Baker &McKenzie" en Caracas. El "senior partner" de la firma es Alejandro Alfonzo Larrain Recao, Marqués de Torre Casa (título nobiliario español comprado), directivo del Banco Caracas-BSCH y tío o primo de Isaac Pérez Recao. Larrain es también el "partner principal"en las operaciones de "Baker&McKenzie" en Madrid, que mantiene conexiones con la OTAN y los intereses del gobierno de EE.UU. Además de Daniel Romero y Larrain Recao, dirige el bufete Baker&McKenzie en Caracas el poderoso Humberto Briceño León, magistrado del Tribunal

      Supremo de Justicia, y esposo de Irene Sáez, miss Venezuela 1980 y candidata del partido
      democristiano COPEI a la Presidencia de Venezuela frente a Hugo Chávez.
      Dos instituciones dirigidas por personas próximas o implicadas en la trama civil del golpe
      En las respectivas Juntas Directivas del Banco de Caracas, Banco Universal y del Instituto
      Venezolano de Cultura Hispánica, figuran simultáneamente una serie de personas que han
      sido asociadas a la trama civil del golpe de estado.
      En el Banco de Caracas, propiedad desde hace pocos meses del Banco Santander Central
      Hispano (BSCH), forman parte de su Junta Directiva, entre otros: Alejandro Alfonzo-Larraín
      Recao, marqués de Torre Casa; José María Nogueroles; Rafael Gallegos Santaella (todos ellos
      en los cargos de directores principales); y Vicente Pérez Recao (5) en el cargo de director
      suplente.
      En el Instituto Venezolano de Cultura Hispánica, forman parte de su Junta Directiva, entre
      otros: Manuel Viturro de la Torre, embajador de España, presidente honorario; Alejandro
      Alfonzo-Larraín, marqués de Torre Casa, presidente; Vicente Pérez Recao (5); José María
      Nogueroles (ex presidente del Banco Caracas antes de la fusión con el BSCH) y Rafael
      Gallegos Santaella. Además, forman parte de la Junta Directiva: Humberto Briceño León,
      esposo de Irene Sáez (posiblemente familiar de Jesús E. Briceño G., ministro de la secretaría
      de la presidencia del "gobierno provisional" de Pedro Carmona); el cardenal José Ignacio
      Velazco (arzobispo de Caracas); Enrique Urdaneta Fontiveros (probablemente familiar de
      Domingo Fontiveros, que figura como propuesto al cargo de director del Banco Central de
      Venezuela en la agenda incautada a Pedro Carmona) y José María Ariño.
      La conexión militar
      A finales de noviembre o en diciembre de 2001, ocho altos oficiales del Ejército venezolano viajaron de Miami a Madrid y se entrevistaron con el general Salazar, embajador de Venezuela.
      Estaban acompañados de un comerciante de armas israelí, cuyas iniciales son "I.E.".
      Medios de comunicaciónPoderosos medios de comunicación, en Venezuela y en el exterior apoyaron directa e indirectamente el golpe. Cuatro de los cinco canales de TV son propiedad de compañías privadas y exhortaron incesantemente a la huelga y a las manifestaciones orientadas a derrocar al presidente. Lo mismo sucede con nueve de los diez diarios más importantes.
      Después silenciaron cualquier información sobre la reacción popular y militar que restableció la legalidad constitucional. El magnate venezolano de los medios de comunicación, Gustavo Cisneros fue uno de los principales instigadores del golpe. Según el diputado venezolano Pedro Pablo Alcántara, no hay duda ninguna de que Cisneros fue el "jefe supremo" de la intentona. En vísperas del golpe, Cisneros charló con Otto Reich, máximo responsable del Departamento de Estado para Latinoamérica.

      Según declaraciones del propio Reich a Newsweek, tuvieron dos o tres más. El 13 de abril, Cisneros le dijo que los manifestantes proChávez estaban rodeando los estudios de Venevisión, su canal. Las relaciones de Cisneros con el embajador de España, Manuel Viturro, son cordiales. El 1 de diciembre de 2001, Gustavo Cisneros presentó un libro suyo en la embajada en Caracas.
      Cabe destacar que, entre otros periodistas, trabajaron en Venevisión la corresponsal del diario "El país", Ludmila Vinogradoff, y Rafael Poleo, padre de Patricia Poleo y asesor áulico y amigo de Carmona y Cisneros.

      Patricia Poleo (periodista famosa en Venezuela, por haberse movido en las aguas turbias de la conspiración, y cuyo nombre en letra manuscrita figuraba en la agenda de Carmona como posible ministra de Información), recibió del Rey Juan Carlos el premio "Rey de España de Periodismo", por su cobertura del asunto Montesinos. Puede que solo sea una coincidencia, o el Rey ha sido manipulado.
      Es de todos conocido el vergonzoso papel del Grupo PRISA y, particularmente, del diario El País en el apoyo al golpe (6). En este feo asunto, El País ha actuado como mascarón de proa del imperio Polanco y de sus adláteres en Venezuela, donde Chávez se resistía a facilitar a Polanco negocios de televisión y venta de libros escolares. Es de todos conocida la red que la editorial Santillana, vinculada a Jesús Polanco y a PRISA, tiene desplegada en América Latina, donde cuenta con suculentos contratos de distribución de libros y todo tipo de material escolar a cargo del erario público de varios estados iberoamericanos. Esta editorial ha contado con numerosos créditos blandos y ganado licitaciones de la partida de Ayuda al Desarrollo del Ministerio de Economía y de la Agencia Española de Desarrollo. Tampoco son casuales las declaraciones realizadas por el ex presidente del Gobierno español, Felipe González, en las que justificaba el apoyo político al golpe de estado desde una crítica severa a Hugo Chávez, calificado de "caudillo" y "dictador". Felipe González mantiene desde hace años una estrecha
      conexión con PRISA y con el magnate venezolano Gustavo Cisneros. El enviado especial de El País en Caracas, Juan Jesús Aznárez, coincidió en vísperas del golpe con el enviado de El Mundo, en el aeropuerto caraqueño de Maiquetía, y le confió que "Chávez se va a enterar quién es Jesús de Polanco, que siempre logra lo que quiere. Dentro de unos días hablamos". Aznárez mantenía estrechos contactos con el embajador de España, Manuel Viturro, con el embajador de EE.UU y con el propio Pedro Carmona. La corresponsal de El País en Caracas, Ludmila Vinogradoff, asesora y amiga de Gustavo Cisneros, promovió una verdadera campaña de apoyo a los golpistas.
      El 26 de abril, en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid se convocó una mesa redonda sobre la libertad de expresión en Venezuela, a la que acudieron el editor y dueño del diario venezolano "El Nuevo País", Rafael Poleo y el director del canal de televisión "Globovisión", Alberto Federico Ravel, es decir, los medios que más activamente colaboraron en la conspiración mediante la manipulación, la censura y el silencio informativo. Ante las protestas y la movilización democrática, los organizadores tuvieron que ampliar la participación al periodista Francisco Solórzano y el embajador de Venezuela en EE.UU, Jorge Valero.- Madrid, 23 de mayo de 2002

      miércoles, 6 de marzo de 2013

      Más de un millón y medio de personas anegan con su marea Portugal: ¡gobierno dimisión!

       

      Jorge Costa · · · · ·

      03/03/13

      PLAZA DE LAS MANIIFESTACIONES, LISBOA

       

      Según los organizadores de la manifestación "!Qué se joda la Troika! ¡Queremos nuestras vidas!",más de un millón y medio de personas han salido a las calles en todo Portugal para exigir la dimisión del gobierno del PSD / CDS-PP. La participación popular ha superado la anterior manifestación del 15 de septiembre. En Porto, 400.000 personas llenaron las calles. Al final de la manifestación de Lisboa se leyó la moción de censura popular en el "Terreiro do Paço", lleno de manifestantes, que reproducimos:

      "Esta moción de censura popular expresa la voluntad de un pueblo que quiere tomar el presente y el futuro en sus manos. En una democracia, es el pueblo el que más manda.

      Los diferentes gobiernos de la Troika no nos representan. Este gobierno no nos representa.

      Este gobierno es ilegítimo. Fue elegido sobre la base de promesas no cumplidas. Prometió que los impuestos no subirían, pero los aumentó hasta niveles insoportables. Garantizó que no recortaría las pensiones ni los subsidios de los que trabajan, pero no hay día que no roben más dinero a los trabajadores y jubilados. Se comprometió a no despedir a los funcionarios públicos y el desempleo no aumentaría, pero cada hora que pasa hay más gente sin trabajo.

      Esta moción de censura es la expresión del aislamiento del gobierno. Pueden cocinar leyes y recortes con la banca y su mayoría parlamentaria. El Presidente de la República podrá autorizarlo todo, incluso que se subvierta la Constitución que juró hacer cumplir. Pero este gobierno ya no tiene legitimidad. Tiene en su contra a la población, que exige, para empezar, la dimisión del gobierno, el fin de la austeridad y del dominio de la Troika sobre el pueblo, que es soberano.

      ¡Que el pueblo tome la palabra! Porque el gobierno ni puede y ni consigue dimitir al pueblo, pero el pueblo puede y va a conseguir que dimita el gobierno. Ningún gobierno puede sobrevivir a la oposición de la gente.

      Esta moción de censura popular es el grito de un pueblo que exige participación. Es la afirmación pública de una creciente voluntad del pueblo para tomar en sus manos la dirección del país, acabando con un poder corrupto que varios gobiernos van arrastrando.

      El 2 de marzo, en todo el país y en varias ciudades de todo el mundo, con el lema “¡Que se joda la Troika! ¡El pueblo es el que más manda!”, el pueblo ha expresado su clara voluntad de romper con las políticas impuestas por la Troika y aplicadas por este gobierno.

      ¡Basta ya! Obviamente, están cesados. ¡Qué el pueblo ordene!

      El rio Grândola

      La manifestación de hoy ha cambiado el futuro inmediato de la lucha social.

      Los que recuerdan el 25 de abril ya saben, después del 15 de septiembre y del 2 de marzo, que la movilización popular generalizada no es un fenómeno aislado o un grito ocasional del alma. Es la expresión de un espacio social en lucha, un hecho permanente de la situación nacional, una mayoría que toma la palabra en contra de los recortes que transforman la sociedad.

      La agenda inmediata del espacio social es el derrocamiento del gobierno. La moción de censura popular leída en el “Terreiro do Paço” podría ser su manifiesto. En los próximos días se sabrá la verdad de los nuevos recortes, ocultos hasta después de la manifestación por la Troika y el gobierno. En las próximas semanas, la exigencia del fin de este poder y este programa que nadie voto debería tomar la forma de reconocimiento mutuo - territorial, descentralizado y abierto – de las fuerzas que confluyeron el 2 de marzo. En cada plaza, en cada lugar, estas personas deben volver a reunirse, aprender e informar, recabar apoyo. Y continuar ganando consensos para esta moción de censura que debe acabar con el gobierno.

      Las fuerzas de las mareas

      El recorte de 4 mil millones, allí dónde la troika lo quiere hacer, afecta a la propia médula del estado de bienestar. Pero la resistencia a este ataque tiene en el 2 de marzo un momento sin precedentes. No sólo por la construcción orgánica de esta protesta por las “mareas” de educación, salud y pensionistas (que se preparó en los lugares de trabajo y los servicios públicos, las asociaciones y los sindicatos) sino también por la fuerza unitaria de su llamamiento, que congregó a profesionales y usuarios, a sindicalistas y activistas de los movimientos sociales, a activos y jubilados, ciudadanos todos afectados donde más les duele.

      En vísperas de duras confrontaciones sindicales, estas iniciativas son la señal de la amplia disponibilidad para una movilización política unitaria en defensa de la escuela pública, el Servicio Nacional de Salud y la Seguridad Social. El calendario de luchas es cada vez más fuerte.

      El momento de la verdad

      El pueblo de Grândola exige a las fuerzas anti-memorando el compromiso de una respuesta común y medidas concretas para una alternativa compartida. En primer lugar, tenemos esa responsabilidad el Bloco y el PCP, porque han exigido la convocatoria de nuevas elecciones y ambos proponen un gobierno de izquierda para romper con la Troika. Pero esta unidad no debe agotarse en el diálogo de los partidos anti-Troika. Por el contrario, el proyecto de un gobierno de izquierdas será tan amplia como la claridad de su programa. En espacios como el Congreso Democrático de Alternativas o la Auditoría Ciudadana de la Deuda se encuentran cientos de opiniones y voluntades que deben ser esenciales en la conformación de una alternativa política. Las múltiples expresiones organizadas que surgen con este pueblo que ocupa las ciudades será también la fuerza del proyecto. Entre esas voces están las de muchos socialistas que se niega a participar en los ejercicios de calentamiento para una austeridad en versión Seguro. Son aquellos que reconocen la necesidad de renegociar la deuda y de dar un giro radical a las opciones económicas. La unidad de la izquierda da jaque mate a toda la política del memorándum.

      Nuestra lucha es internacional

      La extensión de la movilización popular en Portugal es un ejemplo para todo el continente. Por su dimensión, por la claridad de su grito, por su inspiración en la referencia a la revolución de 1974. Además, gobiernos violentos e inestables están devastando toda la periferia europea. En España, sólo una semana antes del 2 de marzo, cientos de miles de personas salieron también a la calle en la Marea Ciudadana que anegó más de 80 ciudades. La construcción de una agenda internacional contra la dictadura de la deuda está al alcance de los pueblos que hoy se levantan.

      Y es en el calor de estas tareas urgentes que la izquierda puede actuar ahora. El río que unióGrândola debe crecer unido

      .

      Jorge Costa es dirigente del Bloco de Esquerda portugués y periodista de Esquerda.

      Traducción para www.sinpermiso.info: Gustavo Buster