miércoles, 24 de diciembre de 2014

MADRID DESTINO DEL TREN CHINO







 El Tren Chino En Madrid

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23-12-2014
El primer tren de carga directo desde China llega a Madrid con más de 1.000 toneladas de mercaderías
Integración eurasiática contra el Imperio del Caos
Pepe Escobar
TomDispatch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
18 de noviembre de 2014: es un día que debiera vivir para siempre en la historia. Ese día, en la ciudad de Yiwú en la provincia Zhejiang de China, a 300 km al sur de Shanghái, el primer tren transportando 82 contenedores con más de 1.000 toneladas de mercaderías de exportación abandonó un inmenso complejo de almacenamiento en dirección a Madrid. Llegó el 9 de diciembre.
Bienvenido al nuevo tren trans-Eurasia. Con más de 13.000 kilómetros, atravesará regularmente la ruta de carga ferroviaria más larga del mundo, 40% más lejos que el legendario Transiberiano. Su carga atravesará China de este a oeste, luego Kazajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania, Francia, y finalmente España.
Es posible que no tengáis la menor idea de dónde se encuentra Yiwú, pero los hombres de negocios que trabajan por toda Eurasia, especialmente del mundo árabe, ya están relacionados con la ciudad “¡donde sucede lo inaudito!” Hablamos del mayor centro de venta al por mayor para pequeños bienes de consumo –desde vestimenta a juguetes– posiblemente en todo el mundo.
La ruta Yiwú-Madrid a través de Eurasia representa el comienzo de un conjunto de eventos que cambian el panorama. Será un eficiente canal logístico de increíble longitud. Representará una geopolítica con un toque humano, que junta a pequeños comerciantes e inmensos mercados a través de una vasta masa continental. Ya es un ejemplo gráfico de integración eurasiática en camino. Y sobre todo, es la primera piedra de base en la “Nueva Ruta de la Seda” de China, concebiblemente el proyecto del nuevo siglo e indudablemente la más importante historia comercial en el mundo para la próxima década.
Viaja a Occidente, joven chino. Un día, si todo sucede según el plan (y según los sueños de los dirigentes de China), todo esto será para los jóvenes chinos – vía tren de alta velocidad, nada menos. El viaje de China a Europa durará dos días, no los 21 días de la actualidad. De hecho, mientras ese tren de carga partía de Yiwú, el tren bala D8602 salía de Urumqi en la provincia Sinkiang, en camino a Hami en el lejano oeste de China. Es el primer tren de alta velocidad construido en Sinkiang, y pronto otros semejantes recorrerán China a lo que probablemente será una velocidad vertiginosa.
En la actualidad, un 90% del comercio global en contenedores sigue viajando por mar, y es lo que Pekín quiere cambiar. Su embrionaria Nueva Ruta de la Seda, representa su primera innovación en lo que podrá ser una revolución en el comercio de contenedores transcontinental por tierra.
Y será acompañada por un conjunto de futuros acuerdos “win-win”, incluyendo menores costes de transporte, la aún mayor expansión hacia “estanes” centroasiáticos, así como hacia Europa, de compañías chinas de construcción, una manera más fácil y más rápida de transportar uranio y metales raros de Asia Central hacia otros sitios, y la apertura de una miríada de nuevos mercados, incluyendo a cientos de millones de personas.
Por lo tanto si Washington se propone “un giro hacia Asia”, China tiene su propio plan. Consideradlo una cabriola hacia Europa a través de Eurasia.
¿Flujo hacia el este?
La velocidad a la que todo esto sucede es asombrosa. El Presidente chino Xi Jinping lanzó el Nuevo Cinturón Económico de la Ruta de la Seda en Astana, Kazajistán, en septiembre de 2013. Un mes después, mientras estaba en la capital de Indonesia, Yakarta, anunció una Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI. Pekín define el concepto general tras sus planes como “una ruta y un cinturón”, en realidad piensa en una alucinante maraña de futuras carreteras, líneas de ferrocarril, rutas marítimas y cinturones.
Estamos hablando de una estrategia nacional que apunta a basarse en el aura histórica de la antigua Ruta de la Seda, que cruzaba y conectaba civilizaciones, este y oeste, mientras creaba la base para un vasto conjunto de zonas pan-eurasiáticas de cooperación económica entrelazadas. La dirigencia china ya ha dado luz verde a un fondo de 40.000 millones de dólares, supervisado por el Banco Chino de Desarrollo, para construir carreteras, líneas de trenes de alta velocidad, y conductos de energía en diversas provincias chinas. El fondo se expandirá más temprano que tarde para cubrir proyectos en el Sur de Asia, el Sudeste Asiático, Medio Oriente, y partes de Europa. Pero Asia Central es el objetivo crucial inmediato.
Compañías chinas invertirán en, y participarán en licitaciones para contratos en, docenas de países a lo largo de esas rutas de la seda planificadas. Después de tres décadas de desarrollo mientras absorbía inversiones extranjeras a una velocidad vertiginosa, la estrategia actual de China es hacer que su propio capital fluya hacia sus vecinos. Ya cerró contratos por 30.000 millones de dólares con Kazajistán y 15.000 millones de dólares con Uzbekistán. Ha suministrado a Turkmenistán 8.000 millones de dólares en préstamos y 1.000 millones más han ido a Tayikistán. En 2013, las relaciones con Kirguistán fueron actualizadas a lo que los chinos llaman “nivel estratégico”. China ya es el mayor socio comercial de todos ellos excepto Uzbekistán y aunque las antiguas repúblicas socialistas centroasiáticas de la Unión Soviéticas siguen vinculadas a la red de conductos energéticos de Rusia, China también trabaja en ese caso, creando su propia versión de Ductistán, incluyendo un nuevo gasoducto a Turkmenistán, al que seguirán más.
La competencia entre provincias chinas por gran parte de este negocio y la infraestructura que lo acompaña será feroz. Sinkiang ya está siendo reconfigurada por Pekín como un centro clave en su nueva red eurasiática. A principios de 2014, Guangdon –“la fábrica del mundo”– recibió la primera exposición internacional en la Ruta Marítima de la Seda y representantes de no menos de 42 países asistieron a la fiesta.
El propio presidente Xi promociona ahora entusiásticamente su provincia natal, Shaanxi, que otrora albergó el comienzo de la histórica Ruta de la Seda en Xian, como un centro de transporte del Siglo XXI. Hizo su presentación de la Nueva Ruta de la Seda a su favor a, entre otros, Tayikistán, las Maldivas, Sri Lanka, India, y Afganistán.
Exactamente como la Ruta de la Seda histórica, hay que ver la nueva en sentido plural. Imaginadla como un laberinto ramificador de carreteras, líneas ferroviarias, y conductos. Un trecho clave va a pasar por Asia Central, Irán, y Turquía, con Estambul como encrucijada. Irán y Asia Central ya están promoviendo activamente sus propias conexiones con ella.
Otro trecho clave seguirá el Transiberiano con Moscú como nodo crucial. Una vez que sea completado ese remix transiberiano de alta velocidad, el tiempo de viaje entre Pekín y Moscú descenderá de los actuales seis días y medio a solo 33 horas. Al final, Rotterdam, Duisburg, y Berlín podrían todas ser nodos en esta futura “autopista” y los ejecutivos de negocios alemanes se muestran entusiasmados por la perspectiva.
La Ruta Marítima de la Seda comenzará en la provincia Guangdong en ruta al Estrecho de Malaca, el Océano Índico, el Cuerno de África, el Mar Rojo y el Mediterráneo, terminando esencialmente en Venecia, lo que ciertamente sería una justicia poética. Pensad en ella como Marco Polo a la inversa.
La terminación de todo esto está prevista para 2025, suministrando a China el tipo de futuro “poder suave” que ahora carece gravemente. Cuando el presidente Xi saluda la iniciativa de “romper el cuello de botella de la conectividad” a través de Asia, también promete créditos chinos a una amplia gama de países.
Ahora bien, mezclad la estrategia de la Ruta de la Seda con el aumento de la cooperación entre los países de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), con una cooperación acelerada entre los miembros de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO), con un papel chino más influyente en el Movimiento de No-Alineados (NAM) de 120 miembros – no es sorprendente que exista la percepción en el Sur Global de que, mientras EE.UU. sigue embrollado en sus interminables guerras, el mundo está fluyendo hacia el este.
Nuevos bancos y nuevos sueños
La reciente cumbre de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Pekín fue ciertamente una historia de éxito chino, pero la mayor noticia de la APEC pasó virtualmente inadvertida en EE.UU. Veintidós países asiáticos aprobaron la creación de un Banco Asiático de Inversión en la Infraestructura (AIIB) sólo un año después de la propuesta inicial de Xi. Esto será otro banco, como el Banco de Desarrollo BRICS, que ayudará a financiar proyectos en energía, telecomunicaciones, y transporte. Su capital inicial será de 50.000 millones de dólares y China e India serán sus principales accionistas.
Hay que considerar su establecimiento como una respuesta sino-india al Banco Asiático de Desarrollo (ADB), fundado en 1966 bajo el patrocinio del Banco Mundial y considerado por la mayor parte del mundo como un artilugio para el consenso de Washington. Cuando China e India insisten en que los préstamos del nuevo banco serán hechos sobre la base de “justicia, equidad, y transparencia”, quieren decir que estará en fuerte contraste con el ADB (que sigue siendo un asunto estadounidense-japonés en el cual esos dos países contribuyen un 31% del capital y poseen un 25% de su derecho de votación) – y una señal de la llegada de un nuevo orden en Asia. Además, a un nivel puramente práctico, el ADB no financiará las verdaderas necesidades del impulso de infraestructura asiática con el que sueña la dirigencia china, motivo por el cual el AIIB será tan útil.
Hay que recordar que China ya es el principal socio comercial de India, Pakistán, y Bangladesh. Está en segundo lugar cuando se trata de Sri Lanka y Nepal. Vuelve a ser número uno cuando se trata de virtualmente de todos los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), a pesar de recientes conflictos bien publicitados de China sobre quién controla aguas ricas en depósitos de energía en la región. Hablamos en este cao del apremiante sueño de una convergencia de 600 millones de personas en el Sudeste Asiático, 1.300 millones en China, y 1.500 millones en el subcontinente indio.
Solo tres miembros de APEC –fuera de EE.UU.– no votaron por aprobar el nuevo banco: Japón, Corea del Sur, y Australia, todos bajo intensa presión del gobierno de Obama. (Indonesia firmó unos pocos días después.) Y a Australia le es cada vez más difícil resistir el atractivo de lo que, en la actualidad, está siendo llamado “diplomacia del yuan”.
De hecho, cualquier cosa que la abrumadora mayoría de las naciones asiáticas sobre el “ascenso pacífico” descrito por la propia China, la mayoría ya está dando la espalda a un mundo comercial dominado por Washington y la OTAN y el conjunto de pactos –de la Asociación Transatlántica para el Comercio e Inversión (TTIP) para Europa y del Acuerdo de Cooperación Trans-Pacífico (TPP)– que lo acompaña.
Cuando el dragón abraza al oso
El Presidente ruso Vladimir Putin tuvo un fabuloso APEC. Después que su país y China llegaron a un masivo acuerdo sobre gas natural por 400.000 millones de dólares en mayo –en relación con el gasoducto Poder de Siberia, cuya construcción comenzó este año– agregaron un segundo acuerdo por 325.000 millones en relación con el gasoducto Altai que sale de Siberia occidental.
Esos dos acuerdos mega-energéticos no significan que Pakín va a depender de Moscú en lo que se refiere a energía, aunque se calcula que en 2020 suministrará un 17% de las necesidades de gas natural de China. (El gas, sin embargo, representa actualmente solo un 10% de la mezcla energética de China.) Pero esos acuerdos muestran hacia dónde sopla el viento en el corazón de Eurasia. Aunque los bancos chinos no pueden reemplazar los afectados por las sanciones por las sanciones de Washington y la UE contra Rusia, están ofreciendo a Moscú golpeado por la reciente caída de los precios del petróleo un cierto alivio en la forma de acceso a créditos chinos.
En el frente militar, Rusia y China están ahora comprometidos a ejercicios militares conjuntos en gran escala, mientras el avanzado sistema de defensa aérea contra misiles S-400 será pronto enviado a Pekín. Además, por primera vez en la era posterior a la Guerra Fría, Putin mencionó recientemente la antigua doctrina de la era soviética de la “seguridad colectiva” en Asia como un posible pilar para una nueva cooperación estratégica sino-rusa.
El Presidente chino, Xi tiende a llamar todo esto “el árbol perenne de la amistad sino-rusa – o se podría verlo como un “giro” estratégico de Putin hacia China. En ambos casos, Washington no está exactamente feliz al ver que Rusia y China comienzan a entrelazar sus fuerzas: La excelencia aeroespacial rusa, su tecnología en la defensa, en la fabricación de equipamiento de producción coincidente con la excelencia china en la agricultura, la industria ligera, y la tecnología informática.
También es un hecho evidente que, en toda Eurasia, prevalecerán los conductos rusos, no occidentales. La última espectacular ópera de Ductistán –la cancelación por Gazprom del eventual gasoducto South Stream que debía transportar aún más gas natural ruso a Europa– solo garantizará, finalmente, una aún mayor integración energética de Turquía y Rusia en la nueva Eurasia.
Despido de la era unipolar
Todos estos eventos interconectados sugieren un desplazamiento tectónico geopolítico en Eurasia que los medios de comunicación estadounidenses no han comenzado a comprender. Lo que no significa que nadie se dé cuenta de nada. Se puede oler el pánico incipiente en el establishment en Washington. El Consejo de Relaciones Exteriores ya ha comenzado a publicar lamentos sobre la posibilidad de que el momento Excepcionalista de la antigua única superpotencia se está “deshaciendo”. La Comisión de Estudio de Economía y Seguridad EE.UU.-China solo puede culpar a la dirigencia china por ser “desleal”, adversa a la “reforma”, y enemiga de la “liberalización” de su propia economía.
Los sospechosos habituales critican que la advenediza China está perturbando el “orden internacional”, condenará la “paz y prosperidad” en Asia para toda la eternidad, y podría estar creando una “nueva especie de Guerra Fría” en la región. Desde la perspectiva de Washington, una China en ascenso, por supuesto, sigue siendo la mayor “amenaza” en Asia, si no en el mundo, incluso mientras el Pentágono gasta gigantescas sumas para mantener intacto su esparcido imperio global de bases. Esas historias basadas en Washington sobre la nueva amenaza china en el Pacífico y el Sudeste Asiático, sin embargo, nunca mencionan que China sigue estando cercada por bases de EE.UU., mientras no tiene una sola base propia fuera de su territorio.
Por cierto, China enfrenta problemas titánicos, incluyendo las presiones aplicadas por la “única superpotencia” del globo. Entre otras cosas, Pekín teme amenazas a la seguridad de su suministro marítimo de energía dese el extranjero, lo que ayuda a explicar su masiva inversión en la ayuda a crear un Ductistán Eurasiático de Asia Central a Siberia. Temores por su futuro energético también explican su deseo ardiente de “escapar de Malaca” consiguiendo suministros de energía de África y Sudamérica, y su muy discutida ofensiva por conseguir áreas ricas en energía en los mares del Este y del Sur de China, que Pekín apuesta a que podría convertirse en un “segundo Golfo Pérsico”, que produzca finalmente 130.000 millones de barriles de petróleo.
En el frente interno, el presidente Xi ha descrito en detalle su visión de un camino “orientado hacia la obtención de resultados” durante la próxima década. Hablando de mapas de ruta la lista “por hacer” de reformas de China es realmente impresionante. Y preocupado por mantener la economía de China, que ya es la número uno del mundo por su tamaño, desarrollándose a un ritmo febril, Xi también acelera la lucha contra la corrupción, los sobornos, y el desperdicio, especialmente dentro del propio Partido Comunista.
La eficiencia económica es otro problema crucial. Las empresas chinas de propiedad estatal están invirtiendo asombrosos 2,3 billones [millones de millones] de dólares al año –43% de la inversión total del país– en infraestructura. Sin embargo, estudios en la Escuela de Administración de la Universidad Tsinghua han mostrado que una variedad de inversiones en instalaciones que van de acerías a fábricas de cemento solo han contribuido a la sobrecapacidad y por lo tanto reducen actualmente la productividad de China.
Xiaolu Wang y Yixiao Zhou, autores del trabajo académico “Profundizando la reforma para el crecimiento y desarrollo de China a largo plazo”, afirman que a China le será difícil dar el salto del estatus de ingresos medianos a altos – un requerimiento clave para una verdadera potencia global. Para esto, una avalancha de fondos gubernamentales adicionales tendría que ser destinada a áreas como la seguridad social/prestaciones de cesantía y de atención sanitaria, que actualmente ocupan 9,8% y 15,1% del presupuesto 2014 – alto para algunos países occidentales pero no suficientemente elevado para las necesidades de China.
A pesar de todo, cualquiera que haya seguido de cerca lo que China ha logrado durante los últimos tres decenios, sabe que no colapsará, sean cuales sean sus problemas, sean cuales sean las amenazas. Como medida de las ambiciones del país para una reconfiguración económica de los mapas comerciales y del poder del mundo, los dirigentes de China también piensan sobre cómo, en el futuro cercano, también las relaciones con Europa, podrían ser rediseñadas de maneras que serían históricas.
¿Qué pasa con esa “comunidad armoniosa"?
En el mismo momento en que China propone una nueva integración eurasiática, Washington ha optado por un “imperio del caos”, un sistema global disfuncional, que ahora alimenta el caos y el retroceso en todo el Gran Medio Oriente hacia África e incluso a las periferias de Europa.
En este contexto, una “nueva” paranoia de la “Guerra Fría” aumenta en EE.UU., Europa, y Rusia. El ex líder soviético Mikhail Gorbachov, que tiene una cierta experiencia con las Guerras Frías (habiendo terminado una), está extremadamente alarmado. Los planes de Washington de “aislar” y posiblemente inhabilitar a Rusia son peligrosos en última instancia, incluso si a largo plazo también podrían estar condenados al fracaso.
Por el momento, sean cuales sean sus debilidades, Moscú sigue siendo la única potencia capaz de negociar un equilibrio estratégico global con Washington y de poner algunos límites a su imperio del caos. Las naciones de la OTAN todavía siguen dócilmente la oleada de Washington y a China todavía le falta la autoridad estratégica.
Rusia, como China, apuesta a la integración eurasiática. Nadie, por supuesto, sabe cómo terminará todo esto. Hace solo cuatro años, Vladimir Putin propuso “una armoniosa comunidad económica que se extienda de Lisboa a Vladivostok”, involucrando un acuerdo de libre comercio transeurasiático. Sin embargo actualmente, con EE.UU., la OTAN y Rusia bloqueados en una batalla parecida a una Guerra Fría en la sombra por Ucrania, y con la Unión Europea incapaz de librarse de la OTAN, el nuevo paradigma más inmediato parece ser menos integración total que el que la histeria bélica y el temor a un futuro caos se extiendan a otras partes de Eurasia.
Sin embargo, no hay que excluir un cambio en la dinámica de la situación. A largo plazo, parece ser posible. Algún día, Alemania podría conducir a partes de Europa lejos de la “lógica” de la OTAN ya que los dirigentes empresariales e industrialistas alemanes piensan en el futuro potencialmente lucrativo en una nueva Eurasia. Por extraño que pueda parecer en medio de la actual guerra de palabras respecto a Ucrania, todavía es posible que el juego final involucre una alianza Berlín-Moscú-Pekín.
Hoy la alternativa entre los dos modelos disponibles en el planeta parece ciertamente sombría: Integración eurasiática o extensión del imperio del caos. China y Rusia saben lo que quieren, y parece que también lo sabe Washington. La pregunta es: ¿qué camino escogerán las otras partes en movimiento de Eurasia?

domingo, 21 de diciembre de 2014

EUROPA, ÚLTIMA LLAMADA





ULTIMA LLAMADA ?
A finales de 2014, los europeos nos encontramos en unas circunstancias difíciles y con criterio difuso frente a la realidad existente en nuestro entorno más inmediato, hoy ya con un nuevo conflicto en suelo europeo.
Como una manada de borregos guiados por el pastor, nos hemos metido a pastar en pastos ajenos de los que no tenemos nada clara una salida provechosa a medio plazo.
A instancias de USA y la OTAN, le hemos declarado la guerra, por ahora comercial, a Rusia más exactamente a su presidente Putin y a sus representados.
No se cuestionan aspectos fundamentales de estructura, las dos son unas economías de mercado con sus características propias, bien es cierto, se litiga básicamente por mantener un estatus privilegiado con una moneda dominante como es el dólar frente a la opción de la diversidad de monedas o en todo caso una cesta de monedas para conformar un patrón mundial; propuesta ya hace años por los BRICS en conferencias del G-20 los pasados años, que no se tuvieron en consideración, pues todavía no había sido controlada la crisis económica internacional del 2008.
Parecen los occidentales seguir la estrategia del divide y vencerá con respecto a los BRICS, primero Rusia y si no aguanta entonces ya hablaremos de o con los Chinos, el resto, salvo India, son pura comparsa en este terreno
Pero este análisis de actores es un poco burdo, parte del presupuesto básico que los intereses de USA y la UE son los mismos y no es así.
La UE es actualmente la primera potencia económica del globo, seguidas por la Americana y China, en cuanto al PIB y no somos plenamente conscientes de ello
Pero como dicen los norteamericanos, si quiero hablar con Rusia hablo con Putin pero… si quiero Hablar con Europa a quien llamo…………..
Este es nuestro problema, Europa no es un proyecto político es un proyecto económico que se representa en el Euro, pero políticamente estamos huérfanos, el sentimiento Paneuropeista es débil, no tenemos un acuerdo básico y unánime de nuestros derechos y deberes como ciudadanos de un Trans-estado plasmado en una Constitución surgida de un proceso constituyente previo, por ahora todo ha sido una farsa dirigida por el capital transnacional de los países integrantes del Euro con muy pobres resultados y en estado de hibernación por no decir fracaso sencillamente.
Pues bien esta Europa sin cohesión política, ni de sus políticos ya que todos ellos tienen miras muy cortas, manos torpes y espíritu débil va a ser el escenario de esa guerra económica que tiene visos de subir de categoría y poder convertirse en conflicto armado si la opción es interesante para el complejo militar-industrial norteamericano ahora que podrá gobernar a través de sus Lobbys en el Congreso y Senado Norteamericanos.
Pero tal como estamos, solo en la guerra económica, que tenemos los europeos a ganar en esta reyerta y sobre todo qué perder, cuales son nuestras armas y que margen de maniobra hay
Empezando por el final, el margen de maniobra; limitado por los propios intereses nacionales de los miembros que forman la UE que arterioescleriza cualquier decisión conjunta.
Por ahora las armas se han reducido a sanciones contra personas empresas y sectores económicos de Rusia, podemos intensificar el fuego pero las siguientes armas son de mayor calibre, embargo declarado y exclusión de Rusia de las transacciones del sistema SWIFT. como dice Andrei Kostin jefe de VTB-Bank: Si esto ocurre las relaciones diplomáticas entre Rusia y la UE desaparecerían, la banca es la parte más sensible de la economía rusa porque el sistema se basa fuertemente en el dólar y el euro.
Rusia ya se está previendo hacer frente a esta posibilidad pues pretende junto con China establecer un sistema alternativo al SWIFT, ¡¡ Que bien le vendría al Euro poder entrar también en ese SWIFT alternativo y mejor si están la India y Brasil. !!
Bien llegamos a la parte más difícil de contestar, qué tenemos que ganar; es realmente Rusia nuestro enemigo comercial ? romper con Rusia es sinónimo de ganar Ucrania, vaya negocio, rescatar económicamente un país en guerra civil, con una economía maltrecha para depender del gas de esquisto que se explore y extraiga en el país por empresas norteamericana y distribuido por empresas norteamericanas que pretenden quedarse al menos con el 50% de la propiedad de los gaseoductos y oleoductos Ucranianos o bien comprar directamente de los excedentes norteamericanos.
Quizás copiar para mejorar la tecnología militar rusa que se queda en las empresas armamentistas Ucranianas, esto último le interesa mucho más a los Norteamericanos y no permitirán que sea la UE quien lo disfrute en exclusiva y probablemente ni lo disfrute si no es a través de implicarse más en la OTAN a fuer de distanciarse más aun de Rusia, de hecho creo que era uno de los objetivos, dejar sin un tercio de la producción armamentística rusa al salir Ucrania de la esfera de influencia rusa y el otro no se pudo conseguir, la base naval rusa en Crimea y quedarse también con el mar Negro y eso es lo que los tiene amargados
Venderán Alemania, Francia e Italia sus coches en una pujante Ucrania renacida, será un mercado semejante al ruso como para que valga la pena cambiarlo, 300 millones de consumidores potenciales de Rusia no son equivalentes a 43 millones de Ucranianos
Si continúa el bloqueo ruso de los productos agrícolas del sur y este europeo, encontraremos nuevos mercados para esos productos o cambiará Europa su política agroalimentaria.
Entregará finalmente Francia los Mistral a Rusia incumpliendo su compromiso amparándose en situaciones no especificadas en el contrato comercial firmado y perdiendo toda credibilidad y confianza como para que ningún país que sea un potencial cliente de la industria militar-naval se lo piense dos veces antes de embarcarse en tan incierta aventura?
Caso de no entregar los Mistral pasarán a formar parte de la flota Francesa o quizás de la nueva flota europea que no existe todavía, tampoco tenemos los europeos una integración militar efectiva al margen de la OTAN.
A primera vista no parecen ser los europeos los más beneficiados con esta trifulca, sino más bien los Norteamericanos y en todo caso los Ingleses por aquello de ayudar en todo lo posible a Europa a hundirse como proyecto, pues por supuesto que la Libra empieza a ser una moneda residual en el conjunto de la economía mundial.
Poco a poco el rebaño sigue pastando en campo ajeno y el pastor muy seguro de su ganancia pues la pérdida no será en dólares sino en euros, China y Rusia ya no compran divisas acumulan materias primas y ya no son abundantes.
Lo que no es muy seguro es que con esta política de aislamiento y guerra económica Rusia colapse, jamás lo permitirán los chinos, pues si Rusia colapsa y es colonizada por occidente significa que las fronteras de occidente llegarían a China y por supuesto no les interesa en absoluto y mucho menos quieren pensar en aliarse con los USA para repartirse Rusia.
La estrategia China es clara, son la fábrica del mundo, la tercera economía mundial y básicamente son buenos y esforzados comerciantes y su expansión comercial, política y económica pasa por potenciar la nueva ruta de la seda, China, Mongolia, Rusia, Polonia Alemania y desde allí por, Francia a España al mediterráneo occidental, ya se ha cubierto el recorrido por el primer tren comercial hasta España que ha tardado 21 días en recorrer 13.000 Km. y demostrado su viabilidad.
La estrategia Norteamericana es rotunda:, si mi moneda es el patrón de comercio, yo soy el patrón del comercio y si mis ejércitos controlan el mundo soy el amo del mundo y………… te ha tocado ……..lo siento Vladimir Vladimirovich, le debemos más a los chinos
La estrategia rusa es sobrevivir cueste lo que cueste, porque están orgullosos de ser lo que son y el capitalismo no lo es todo.
Pero la estrategia Europea no soy capaz de otearla, si es que existe como tal independientemente de la norteamericana.
Si continúan las actuales políticas ultraliberales venidas del otro lado del Atlántico ciertamente desaparecerán los estados frente a las compañías transnacionales al privatizarlo todo hasta la gestión pública en muchas de sus áreas, solo gestionará el “espectro de estado” que quede, lo antieconómico que las pérdidas sean nuestras y suyo el beneficio, desgraciadamente hasta ahora lo están consiguiendo imbuyéndonos miedos y consumo.
Que esperanza le queda a Europa de ser lo que debe ser: independiente y cohesionada política y económicamente o continuar siendo una suma de viejos estados que una vez conformaron el territorio político y económico una República Romana transida a Imperio y decadencia.
Europa no quiero pensar que sea la “vieja Europa” ha de ser una Europa que piense prioritariamente en su ser continental diferenciado y no en sus estados con sus pequeños intereses individuales, que no son intrínsicamente fuertes frente a la potencia que supone un estado transnacional como unión.
No nos queda mucho tiempo las cartas ya están repartidas y tenemos las que tenemos y con muy buenos comodines., pero qué jugadores “gensanta” , Cámeron que tiene que comprar Escocia porque la había perdido, Merkel con quien sus industriales no están muy de acuerdo con las sanciones, Junkers, que no tiene credibilidad ninguna y es un servil peón de las grandes corporaciones, o quien no paga sus deudas, Hollande o quizás la parodia del socialismo Italiano con Renzi violador del tratado de no proliferación asentando en su territorio bombas nucleares tácticas en las bases cedidas a la OTAN; si pudiera casi me quedo con el duopapa Francisco que al menos es inteligente, el otro duopapa es Benedicto que está apagado o fuera de cobertura
Madrid , solsticio de invierno, 2014
O
































sábado, 20 de diciembre de 2014

EL HORROR DEL KURDISTÁN



MOSUL



Por Andre Vltchek*

Este artículo está dedicado a Serena Shim. Porque los dos estuvimos cubriendo una historia casi idéntica. Porque ella está muerta y yo sigo vivo. Porque era valerosa. Porque incluso cuando la amenazaban y estaba atemorizada no detuvo su fervorosa búsqueda de la verdad y porque mientras existan personas como ella que trabajen, luchen y mueran por la humanidad, no estará todo perdido, ¡todavía!
El tiempo es sombrío; llovizna y una densa niebla cubre todo el campo. Después de salir de Erbil, capital de la Región Autónoma Kurda de Irak, aparecen grandes y pequeños puestos de control militares y policiales; como fantasmas, a ambos lados y en medio de una vieja y gastada autopista que se construyó en los años de Sadam Hussein.
clip_image004Inmensas banderas kurdas ondean en los puestos de control. Hay otras más pequeñas en los parachoques de los coches.
“No podemos desacelerar, a menos que los guardias ordenen que nos detengamos”, explica mi conductor, mientras pasamos cerca de montañas de sacos de arena y de los agresivos cañones de las ametralladoras. “Tienen órdenes de disparar sin previo aviso”.
No nos detenemos, pero fotografío cada vez que puedo, incluso a través del parabrisas.
Conducimos por la carretera que lleva directamente a Mosul, la ciudad tomada por el Estado Islámico [EI) o como se conoce aquí, en árabe, Da’ish, en junio de 2014.
Mi conductor está asustado. Toda la región está tensa y esta vez incluso la ciudad de Erbil (también conocida como Arbil) tampoco se ha librado. El 19 de noviembre, un coche bomba estalló frente a la oficina del gobernador matando a 6 personas e hiriendo a docenas. Casi de inmediato el EI asumió la responsabilidad, declarando que su objetivo es propagar la inseguridad en el enclave kurdo del norte de Irak, que es prooccidental.
Nuestro coche vuela literalmente sobre baches y pozas, al lado derecho de la carretera hay inmensas instalaciones de perforación de petróleo y refinerías apenas visibles, pertenecientes a KAR, la compañía petrolera kurda. Las llamas de las refinerías arden confiadamente y hay innumerables camiones cisterna con placas turcas estacionados o circulando a lo largo de carreteras principales y secundarias.
Pronto pasamos Kalak Town, también conocida como Khabat. Fue un importante puestode control a través del cual los refugiados de Mosul huían hacia la región kurda, miles cada día, después de la ofensiva sorpresa del EI. Había puestos de varias agencias de las Naciones Unidas, así como personal de todo tipo de ONG, espías de innumerables países y fuerzas armadas con diferentes uniformes.
Ahora solo está la carretera y algunos puestos de frutas. La carretera está destruida, destrozada, como casi todo el país de Irak que ha sido desbaratado, ensangrentado y descorazonado.
Un poco más adelante hay un inmenso puesto de control que termina con un muro de bloques de hormigón. Ahora es el fin de la autopista. Alrededor hay antenas y torres de vigilancia, todoterrenos y vehículos militares.
“No podemos ir más lejos”, dice mi conductor. “El EI está solo a algunos kilómetros. Nadie puede ir más lejos”.
Pero lo tengo todo organizado. Unos minutos de conversación, unas tazas de té caliente y sigo más allá del puesto en un Toyota Land Cruiser conducido personalmente por un comandante de batallón kurdo de la policía militarizada Zeravani (parte de las fuerzas armadas peshmergas), el coronel Shaukat.
Conducimos hacia el gran muro de hormigón y al llegar muy cerca me doy cuenta de que hay un pequeño túnel suficientemente ancho para vehículos militares. Pasamos a través de él y el campo se abre ante nosotros, se vuelve abierto y ancho, y aceleramos hacia la ciudad de Mosul.
La carretera está totalmente vacía y es espectral. Hay unas ametralladoras distribuidas holgadamente alrededor de la cabina del todoterreno. Hay una bajo mis pies; en realidad tengo que apoyar el pie sobre ella. Mecánicamente, me aseguro de que esté bloqueada.
A unos kilómetros del puesto, hay un inmenso muro de arena y luego, un poco más lejos, uno más. Los muros cortan a través de 4 pistas de la autopista, dejando solo un estrecho pasadizo.
“Solían ser las líneas fronterizas entre nosotros y el EI”, explica el coronel. “Puede ver cómo estamos empujándolas más lejos y más atrás, hacia Mosul”.
Hay recuerdos de la guerra a lo largo de la autopista:
“Este coche explotó destruido por un atacante suicida”, sigue diciendo el coronel. “El EI también destruyó el camión cisterna que está por allá, mientras lo forzábamos hacia Mosul y los montes”.
Y repentinamente la carretera termina. Hay un río y un puente totalmente destruido.
“¡El río Khazer!” el coronel se emociona. “Ellos –el EI– estaban por doquier en esta área. Volaron el puente… Destruyeron mi puesto de control, ¿lo ve allá lejos?”
Todo se ve triste por aquí, totalmente arruinado. Pero hay un nuevo puente militar, de metal, de una sola pista. Unos pocos combatientes se acercana nosotros.
“Forzamos a retroceder al EI”, me dicen nuevamente.
“¿A qué distancia estamos de Mosul?” pregunto.
“A 7 kilómetros”, dicen, "máximo 10”.
No lo creo. Tengo un sistema de navegación en mi teléfono y parece que estamos por lo menos a 15 kilómetros de la ciudad arruinada.
“¿Y dónde está ahora la posición más cercana del EI?
Los militares kurdos me llevan al puente militar provisorio y agitan las manos hacia los montes, al sudoeste de nuestra posición.
“Están allí, en esos montes. Y nos siguen disparando día y noche.”
“¿Morteros?” pregunto.
“Esos no. Los morteros no llegan tan lejos. Están disparando obuses de artillería calibre 155. Los reciben de Irán”.
“¿Estáis seguros de que vienen de Irán?” pregunto.
“Nos lo dicen…” No pregunto quién lo hace.
Cerca del puente está la aldea Sharkan, totalmente vacía y despoblada.
El coronel vuelve a hablarme: “Lo conduciré a través de las aldeas”, dice. “Tomaremos un desvío. Los estadounidenses bombardearon al EI destruyendo todo aquí el 9 de septiembre. Entonces nosotros atacamos y recuperamos este territorio. Perdimos algunos hombres… Perdimos al capitán Rashid… Perdimos a un soldado al que conocía, su nombre era Ahmad. El EI también mató a numerosos soldados peshmergas. Varios soldados murieron porque todo por aquí estaba minado”.
Conducimos directamente a esas ruinas: aldea Sharkan, luego Hassan Shami.
“Esta es la aldea del exministro de Defensa, me dice el coronal. “Esta era su casa”.
Casi todo está arrasado, pero la mezquita sigue en pie. Las bombas cayeron en innumerables casas y hay escombros por todas partes.
“¿Cuántos civiles murieron?” pregunto por instinto.
“Ni uno”, me dicen. “¡Lo juro! Les proporcionamos mucha inteligencia, de modo que las fuerzas de EE.UU. sabían qué bombardear”.
Me extraño… Casa tras casa: todo está destruido.
Los soldados del ejército kurdo salen continuamente de la niebla mientras conducimos por esa tierra desolada. Aquí hay muchos uniformes diferentes, pero todos saludan al coronel. Algunos incluso vienen y lo besan.
Nadie vive en las aldeas, ya no. Las aldeas fueron "liberadas", pero destruidas. La gente murió o huyó. O quizá a los supervivientes les ocurrieron otras cosas, no pregunto porque sé que no me lo dirían.
“¿Tienen planes de liberar Mosul?” pregunto.
“No vamos a tomar Mosul”, dice el coronel en uno de los puestos de detención y después de algunas reuniones con militares. Otros asienten. “No tenemos nada que hacer con esa ciudad… Solo queremos recuperar lo que es nuestro.”
Mientras conducimos de vuelta a la base Khazer, me dicen que el contingente del EI que combate por aquí es verdaderamente "internacional". Recientemente las fuerzas kurdas mataron a tres combatientes chechenos, cuatro afganos, dos alemanes y dos o tres libaneses.
Repentinamente me doy cuenta de que el coronel habla un perfecto inglés, algo muy poco usual en esta parte del mundo. Y se identifica con un solo nombre.
“Coronel Shaukat”, pregunto, “¿Dónde aprendió a hablar tan bien inglés?”
Muesta una amplia y radiante sonrisa: “En EE.UU. y en el Reino Unido. Pasé 2 años en el Reino Unido y 14 años en EE.UU., donde me entrenaron. También recibí entrenamiento en Austria…”
“¿Dónde exactamente fue entrenado en EE.UU.?”
“En Carolina del Norte”, responde.
En la base, nos sentamos en unas alfombras con unos 10 oficiales kurdos. De nuevo bebemos té. Distribuyo mis tarjetas de visita, pero el coronel solo me da su número de teléfono: “No hay tiempo para internet, ¡pero vuelva cuando quiera! Aquí nos gustan los verdaderos corresponsales de guerra”.
Entrevisto a dos doctores en Mosul, mediante un llamado de larga distancia, mientras vamos de camino a Erbil; los teléfonos celulares siguen funcionando.
“El EI ya no mata”, me dicen. “Los que tenían que morir ya están muertos. Ahora uno fuma y le cortan un dedo. Si trabaja durante la hora de la plegaria lo castigan. Han matado a musulmanes chiíes, kurdos, y cristianos… Tenían una lista de la gente a la que debían asesinar… Ahora Mosul grita de dolor: no tenemos medicinas, leche, pañales para niños, alimentos…”
Por la noche tomo una taza de té con un viejo científico, un físico nuclear llamado Ishmael Khalil, originalmente de la Universidad de Tikrit, ahora refugiado. Estamos en el antiguo salón de té del centro de Erbil. Habla:
“Destruyeron todo lo que tenía… Los estadounidenses son el principal motivo de esta locura, por la destrucción total de Irak. No lo digo solo yo, pregunte a cualquier niño y le dirá lo mismo… Todos pertenecíamos a una gran y orgullosa nación. Ahora todo está fragmentado y arruinado. No tenemos nada, todos nos hemos convertido en mendigos y refugiados en nuestro propio país”.
Machko Chai Khana es una verdadera institución: un viejo y tradicional salón de té incrustado en los muros de la antigua Ciudadela de Erbil. Es donde se reúnen muchos pensadores y escritores locales, donde toman el té y juegan a los naipes.
Ahora los intelectuales locales se codean con refugiados provenientes de todo Irak y de tan lejos como Siria.
“Me dedicaba a enseñar y a crear, contribuía a la construcción de mi país. Entonces invadieron y destruyeron Irak. No puedo hacer nada, ahora… No tengo nada… Ahora solo duermo y como. Y es exactamente lo que quiere Occidente, ¡quieren destruir nuestras mentes!”
Mientras, el profesor Khalil revisa su Smartphone, mostrándome fotos de su universidad, de su oficina y de sus exalumnos.
“Escapé hace cinco meses, después de que mi universidad fuera devastada por el EI. Todos sabemos quienes le respaldan: los aliados de Occidente: Arabia Saudí, Catar y otros… A menudo sueño con mi país como era antes, bajo Sadam Hussein. La infraestructura era excelente y la gente era rica. Había mucha electricidad, agua… Había educación y cultura para todos…”
Ahora la Región Autónoma Kurda de Irak (con Erbil como capital) trata de presentarse como relativamente estable y crecientemente próspera, "no como el resto de Irak". Posee parte de las mayores reservas de petróleo del mundo y por eso atrae inmensas inversiones de Occidente. Mientras el resto de Irak está bañado en sangre, descomponiéndose económica y socialmente, "no se permite" que esta parte del país "colapse", debido a la importancia estratégica que tiene para EE.UU. y Europa.
Hay extranjeros por doquier. Me detienen en un puesto de control, durante una hora, antes de la ciudad de Kirkuk, supuestamente para un interrogatorio de rutina y "por mi propia seguridad"; veo un convoy de varios Toyota Land Cruiser blancos del Gobierno, que aceleran hacia Erbil, con un hombre occidental con gafas de sol sentado detrás de una enorme ametralladora montada en la parte trasera del primer vehículo.
En un hotel de lujo, el Rotana, comparto ascensor con un tipo británico que camina descalzo, un mayordomo lleva sus botas inmundas.
“¡Arruiné mis botas en el desierto! confiesa el occidental sonriendo a su sirviente. “Enseño a disparar a la gente, ¿sabe? ¿Le gusta disparar?”
“¡Oh sí, señor!” responde el hombre que lleva las botas sucias. Probablemente es de Siria, un refugiado. Se muestra muy ansioso de complacer. “¡Me gusta tanto disparar, señor!”
Los extranjeros controlan la producción de petróleo, se "ocupan de los temas militares", dirigen los hoteles e incluso trabajan aquí como masajistas, meseros y trabajadores domésticos. Los occidentales están a cargo de los negocios y hay turcos, libaneses, egipcios, sirios, indonesios, y gente del subcontinente haciendo todo tipo de trabajos de administración, calificados, así como de ínfima importancia.
Turquía está invirtiendo considerablemente y ha estado construyendo de todo aquí, desde torres para oficinas con brillantes cristales y acero hasta el nuevo aeropuerto internacional en las afueras de Erbil. Es el socio comercial más importante del Kurdistán Iraquí, seguido de Israel y EE.UU.
Turquía, incondicional aliada de Occidente y de Israel, también está profundamente involucrado "políticamente". Algunos de mis amigos académicos en Estambul realmente afirman que dirige casi todo el Kurdistán Iraquí.
A pesar de toda esa propaganda positiva y exagerada que difunden sobre el Kurdistán iraquí los medios de masas occidentales, el lugar se siente caótico e incluso deprimente. Como cualquier país o región del mundo que se encuentra bajo el control total de intereses empresariales y geopolíticos occidentales, el Kurdistán Iraquí se orienta sobre todo a la explotación de recursos naturales y al abandono de su propio pueblo. Mientras crecen las desigualdades en los ingresos, se hace muy poco para mejorar los niveles de vida de la mayoría empobrecida, sin educación y profundamente frustrada.
Como explicó un importante gerente (proviene de un país árabe, y no se atreve a revelar su identidad oficialmente) de uno de los hoteles de lujo de Erbil:
“Éramos jóvenes y dispuestos a cualquier aventura; queríamos vivir el mundo. Y nos dijeron: ‘¡aprovechad la oportunidad y venid a Erbil! ¡Pronto se convertirá en otro Dubai! Pero mírelo ahora después de todos estos años: la gente es muy pobre y no existe infraestructura alguna. Básicamente no hay alcantarillado y la electricidad falla constantemente, tenemos apagones durante largas horas cada día y todos los hoteles tienen que usar sus propios generadores. ¿Se puede imaginar un país con tanto petróleo y constantes apagones? Quieren ser independientes de Irak, pero han terminado en el abrazo letal de los extranjeros, occidentales, turcos e israelíes dirigen su país. Es perfecto para los ricos, para las elites. Solo los ricos y los corruptos se benefician de la manera en que está estructurado este país. Aquí no hay ni una fábrica sólida… Siempre me pregunto qué van a comer cuando se les acabe el petróleo.”
Conduzco a la refinería Erbil, que pertenece a KAR (un conglomerado petrolero local), ubicada en el distrito Khabat, en la ciudad Kawrkosek (también conocida como Kawergosk), a solo 40 km al oeste de la ciudad Erbil. El ejército, la policía y los paramilitares están por doquier, protegiendo las instalaciones. Hay camiones cisterna turcos estacionados a todo lo largo de la carretera. Pero al conducir solo unos minutos más, subiendo un cerro, la miseria me grita estruendosamente a la cara.
Hablo con el señor Harki, cuya casa está frente a la refinería. Está indignado, como la mayoría de los ciudadanos comunes:
“Todo esto es para los ricos… Todo esto es para las corporaciones y nada para la gente. Esta compañía petrolera se ha apoderado de nuestra tierra. Dijo que recibiríamos compensación: dinero, combustible, puestos de trabajo… ¡Pero hasta ahora no hemos recibido nada! Estoy muy enojado. Ahora mi familia está enferma: tenemos problemas respiratorios, el aire es simplemente terrible”.
Unos kilómetros más allá, lejos de la carretera, toda el área está contaminada con basura e inmundos cementerios de coches. Todo tipo de cercas, incluso algunas de alto voltaje, dividen la tierra, tal como sucede en el resto del Kurdistán Iraquí.
En la ciudad de Kawergosk veo a varias mujeres musulmanas recogiendo algunas raíces, al lado de la carretera, obviamente para llenar los estómagos de sus familias.
No lejos de ellas, diviso una escuela pública primaria. Está muy deteriorada y es extremadamente simple.
Obviamente esta comunidad musulmana está desatendida a pesar de los pozos de petróleo y las refinerías cercanas. No es sorprendente: el régimen prooccidental de Erbil es abiertamente antiárabe y prooccidental. El presidente Barzani habla repetidamente del carácter eurasiático de su enclave, rebatiendo que tenga nada que ver con un indeseable carácter árabe propio de Medio Oriente.
Una directora de escuela alta, hermosa y orgullosa, lleva un pañuelo. Entro rápidamente en su oficina, y luego voy más despacio y me disculpo. Le hago solo una pregunta: "¿Llegan aquí, a su escuela, al sector educacional, algunos de los ingresos de todas esos campos petroleros y refinerías?"
Su respuesta es breve y precisa, como mi pregunta: “¡No, nada! ¡Nuestra gente y nuestros escuelas no reciben absolutamente nada!”
Pero la cantidad de millonarios kurdos aumenta, así como la cantidad de limusinas de lujo y vehículos todoterreno, así como los ostentosos centros comerciales para las elites, así como los ejércitos de arrogantes guardias de seguridad, locales e importados.
Como en tantos otros estados "clientes" de Occidente, en el Kurdistán Iraquí no es seguro si todos esos hombres que exhiben sus ametralladores protegen realmente al país de los terroristas o defienden a las elites de las masas empobrecidas.
No lejos de los campos petroleros hay un inmenso campo de refugiados; es para los exiliados sirios,
Después de negociar mi entrada logro preguntar al director del campo –Khawur Aref– ¿cuántos refugiados están acogidos aquí?
“14.000”, responde, “y cuando lleguen a 15.000, será imposible administrar este lugar”.
Yo quería saber si todos los refugiados que viven allí provienen realmente de Siria.
“Son todos de la parte norte de Siria; de la Siria kurda. Casi todos son kurdos; hay muy pocos árabes.”
Me dicen que no haga entrevistas, pero en todo caso logro hablar con varios refugiados, incluyendo a Ali y su familia, quienes llegaron de la ciudad siria de Sham.
Quiero saber si se interroga a todos los recién llegados. Así es. Les hacen preguntas, sobre si están a favor o contra el presidente Bashar al-Asad. Sí, lo están: todos los que responden esas preguntas y más… Y si una persona –una persona verdaderamente desesperada, necesitada y hambrienta– responde que apoya el gobierno de Bashar al-Asad y que llegó porque Occidente está destruyendo su país, ¿qué pasaría? Jamás se permitiría que su familia se quedara en Kurdistán Iraquí.
Dentro de la magnífica ciudadela, uno de los sitios habitados desde hace más tiempo en la Tierra, que es ahora Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, Sarhang, restaurador del impresionante Museo textil kurdo, está tan descontento de su país, como casi toda la gente de Ebril y alrededores:
“Supuestamente estamos seguros, pero hace solo unos días, el 19 de noviembre, una bomba mató a 6 personas a solo unos minutos a pie desde aquí. El EI reivindicó la responsabilidad. Ahora, como puede ver, nadie se atreve a caminar por aquí y el museo está vacío. Pero no es el único problema que enfrentamos. Mire los suburbios de Erbil: están construyendo nuevos apartamentos de lujo para las elites locales y para extranjeros. ¡Un apartamento vale unos 500.000 dólares! ¿Quién puede pagar eso? El dinero que se gana aquí desaparece, se lo llevan los extranjeros y nuestros corruptos funcionarios y hombres de negocios. Casi no hay transporte público, y la infraestructura es extremadamente mala…”
De vuelta en Machko Chai Khana, el profesor Ishmaeal Khalil eleva la voz mientras el propietario del salón de té toca antiguas canciones del gran cantor egipcio Am Khalthom:
“Los kurdos hacen un doble juego: dicen una cosa a Occidente, otra al Gobierno iraquí. Francia, Alemania o EE.UU. apuestan claramente por un Kurdistán ‘independiente’. Occidente quiere dividir Irak de una vez por todas. Ya han creado una profunda división entre chiíes y suníes e irán mucho más lejos. Arabia Saudí, Catar, Jordania, Egipto, Turquía, todos son aliados de EE.UU. y están involucrados en el proyecto. Quien habla contra el plan es hombre muerto.”
Repentinamente deja de hablar y mira alrededor. Luego cambia de tema: “Hoy, otra vez, no hay electricidad en Erbil”.
Recuerdo algunas de las últimas palabras del coronel kurdo Shaukat, pronunciadas cerca del frente con el EI: “Nuestros aliados son EE.UU., el Reino Unido, Francia y otros países occidentales”.
Como para confirmar sus palabras, a unos 40 kilómetros, en las puertas del Aeropuerto Internacional de Erbil, hay jets que acaban de llegar directamente de Frankfurt, Viena, Ankara, Estambul y muchas otras "ciudades amigas": Lufthansa, Austrian Airlines, Turkish Airlines y algunos 747 sin identificación.
Hay un creciente nerviosismo en los alrededores y en la ciudad de Kirkuk, que se encuentra sobre inmensos depósitos de petróleo y está gobernada desde hace unos meses por los kurdos y el Gobierno iraquí de Bagdad.
Me dicen: “Algunas fuerzas antioccidentales operan allí, ahora mismo”.
Parece que a casi nadie le gusta el gobierno de Bagdad y a nadie, excepto a algunos kurdos en el Kurdistán Iraquí le gustan los occidentales.
No es ningún secreto que el EI fue bienvenido en Mosul y otros sitios, por los ciudadanos desesperados. Pero muchos, o la mayoría de los ciudadanos iraquíes educados, los ven como una especie de pesadilla cotidiana, un vástago de los movimientos clientes de EE.UU. y Europa, creados y armados a fin de destruir la Siria del presidente al-Asad.
Todo esto es un juego extremadamente peligroso. Millones de personas han muerto durante las últimas décadas en todas partes de Medio Oriente víctimas de los bárbaros juegos geopolíticos occidentales, víctimas de los aliados de Occidente: en Irak, Irán, Siria, Líbano, Palestina y en todo el mundo árabe.
A personas personas como Serena Shim, una periodista libanesa-estadounidense que cubrió esos horrendos eventos para Press TV, las amenazan. Si no dejan de trabajar y de decir la verdad, los asesinan, exactamente lo que le ocurrió a ella.
Mientras tanto los hombres de negocios y funcionarios locales corruptos, pero sobre todo extranjeros, están desvalijando el Kurdistán Iraquí, sistemáticamente.
Y queda muy poco en el resto de Irak.
Como se ha hecho extremadamente común, los ladrones y asesinos se autodenominan "liberadores" y buenos samaritanos.
Irak sangra, pero no se permite que casi nada de la verdad penetre en el resto del mundo sobre el terrible destino de este país que otrora fue conocido como cuna de nuestra civilización.

Andre Vltchek es novelista, cineasta y periodista de investigación. Ha cubierto guerras y conflictos en docenas de países. El resultado es su último libro: “ Fighting Against Western Imperialism”.
Fuente: Counterpunch

viernes, 19 de diciembre de 2014

EL CÍRCULO DE INESTABILIDAD



 

KREMLIN                                          CANCILLERÍA ALEMANA


El nuevo “arco de inestabilidad” europeo


Pepe Escobar

El Consejo Europeo de Relaciones Exteriores y el gabinete estratégico Friedrich Ebert Stiftung acaban de llegar más o menos a la misma conclusión:
Si el peligroso enfrentamiento entre la UE y Rusia respecto a Ucrania no se resuelve, la UE podría enfrentar, hasta 2030, una concentración militar en Europa oriental, una nueva carrera armamentista con la OTAN como protagonista y una “zona de inestabilidad” semipermanente del Báltico a los Balcanes y el Mar Negro.
Lo que esos dos grupos de expertos no reconocen –y no reconocerán jamás– es que un nuevo “arco de inestabilidad” –del Báltico al Mar Negro, como yo y otros analistas independientes hemos destacado– es exactamente lo que el imperio del caos y su brazo armado –la OTAN– postulan para impedir una integración más estrecha en Eurasia.
A propósito, el Pentágono descuella en la fabricación de “arcos de inestabilidad”. El anterior fue –y sigue siendo– masivo y se extiende del Magreb a Xinjiang en China occidental pasando por Medio Oriente y Asia Central.
Moscú ha identificado totalmente el complot. El Ministro de Exteriores Sergey Lavrov, una vez más, lo dejó bien claro, en detalle.
Y crucialmente, algunos sectores influyentes en Alemania también lo hicieron, como lo hicieron miembros de la elite cultural al destruir la noción de una nueva guerra en Europa: “No en nuestro nombre”.
Lo mismo se aplica a los que siempre predican más cooperación transatlántica, ensalzan el papel “definidor” de EE.UU. en Alemania y elogian efusivamente a Alemania como país más estadounidense en Europa; es el caso del periódico Frankfurter Allgemeine, conocido como centro del establishment político y económico en Alemania.
Todavía se encuentra en un estado embrionario y todavía no ha llevado a la Canciller Angela Merkel a ver la verdad, pero una reingeniería de procesos de las relaciones atlantistas, ya está en progreso en Alemania. La guerra de SWIFT.
Mientras tanto, el grupo proverbial de senadores extremistas estadounidenses, más las tristemente célebres mascotas/vasallas de Gran Bretaña y Polonia, no han dejado de cabildear para excluir a Rusia de SWIFT, como hicieron con Irán.
Esto no sería nada más que otra declaración más de guerra (económica) o el contrapunto económico a la histeria de la OTAN. En honor a la verdad, una gran parte de la UE, especialmente Alemania, sabe que esto es demencial.
El principal periódico financiero de Alemania, Handeslsblatt, publicó recientemente una entrevista con el jefe de VTB-Bank, Andrei Kostin, que no se ha traducido en ningún importante periódico en lengua inglesa.
Kostin fue directamente al grano: “Por supuesto, existe un plan B [en caso de que se excluya a Rusia del sistema bancario SWIFT], pero mi opinión personal es que significaría guerra, si ese tipo de sanción se introdujese. EE.UU. y Europa hicieron eso contra Irán pero entonces no había relaciones diplomáticas con Irán, solo contención militar…. Si se prohibiera el acceso de los bancos rusos a SWIFT, el embajador estadounidense tendría que largarse ese mismo día. Las relaciones diplomáticas terminarían. La banca es la parte más vulnerable de la economía rusa porque el sistema se basa tan fuertemente en el dólar y el euro”.
El próximo mes de mayo el Banco Central de Rusia planifica introducir un sistema análogo a SWIFT después de consultas cruciales con China. También es siempre importante tener en cuenta que China estableció un SWIFT paralelo para hacer negocios con Irán bajo las sanciones. Pero todavía habrá un espacio de cuatro meses para que pasen muchas cosas desagradables después que un Senado controlado por los republicanos asuma el poder en enero.
Todo lo que brilla…
Y luego tenemos la regla de oro. ¿Por qué compra Rusia tanto oro? Con el dólar de EE.UU. fortalecido y el oro abaratado, tiene sentido comercial total vender gas por dólares inflados y comprar oro barato. Es lo que los chinos llaman un “win-win” (una situación beneficiosa para todos). Y por cierto, en ambos casos Occidente pierde.
Las élites de Washington/Wall Street son perfectamente conscientes de que tanto Moscú como Pekín ya no acumularán dólares estadounidenses. En cuanto a los plutócratas amos del universo que manipulan/controlan el valor del dólar estadounidense, existen razones poderosas para que uno de sus propósitos sea destruir la base industrial de EE.UU. y las clases medias de la nación.
Moscú, mientras tanto, se ha ajustado a la nueva “inestabilidad”. El débil rublo tiene un efecto positivo –que ya ha sido destacado por el presidente Putin– al obligar a Rusia a diversificar su manufactura y aumentar su autosuficiencia.
Por cierto, sigue existiendo el problema de que Rusia pague el interés extranjero de su deuda en dólares estadounidenses. Es siempre posible que Rusia declare una moratoria en los reembolsos de la deuda. El rublo podría bajar aún más. Pero como todos, de Lukoil a Rosneft, convierten más dólares en rublos, eso volverá a fortalecer el rublo. Además de que el rublo está en venta corta tal y como aparece. El resultado final es que Moscú ha aprendido una lección más para el futuro inmediato: nunca endeudarse con Occidente.
Lo que es seguro es que el imperio del caos no aflojará su estrategia de calentamiento del nuevo arco de inestabilidad –dentro de Europa, en todo el espectro económico-financiero e instrumentalizar su nuevo telón de acero prefabricado desde el Báltico al Mar Negro.
El Kremlin parece que sabe exactamente lo que está en juego. Como me dijo The Saker en un correo electrónico, “Putin está diciendo a Occidente y al pueblo ruso que se desarrolla una larga guerra y que el pueblo ruso tiene que estar moralmente preparado para aceptar sacrificios por la supervivencia de Rusia. Hay un paso más en el ‘debut’ de los que llamo los “soberanicistas eurasiáticos” en el cual ahora EE.UU. se [ha] declarado abiertamente enemigo rusofóbico (que odia a Rusia y teme a Rusia) y a los europeos como una colonia impotente. El poder militar no es directamente un factor en el asunto, el equilibrio del poder interno entre los ‘integracionistas atlánticos’ prooccidentales y los ‘soberanicistas eurasiáticos’ sí lo es.
Todo está presente, desde la debacle de un régimen (Bretton Woods) a la actual crisis provocada, todo explicado brillantemente por Mikhail Khazin. Rusia se prepara para hacer un buen papel. ¿Y Occidente?
Information Clearing House/ RT
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
















jueves, 18 de diciembre de 2014

La gran mentira “democrática” de nuestro tiempo

 

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Por Harry J. Bentham

Teniendo en cuenta el apoyo que brinda Estados Unidos a señores de guerra en Ucrania, sus absurdas teorías de la “democratización” parecen completamente condenadas al fracaso. En todas las aulas de Relaciones Internacionales del mundo anglófono, se enseña la teoría de la paz democrática. La teoría sostiene que hay menos probabilidades de que los países democráticos se involucren en las guerras, y considera la instalación de los gobiernos democráticos como una vía hacia la paz y la seguridad en el mundo. Paradójicamente, la teoría se usa con mayor frecuencia para justificar las guerras que para poner fin a ellas.

La teoría de la paz democrática, es uno de los pilares de la retórica subyacente detrás del compromiso de EE. UU. para la “democratización” de las zonas del mundo que están azotadas por el conflicto, especialmente en Oriente Medio y la ex Unión Soviética. En estas regiones, EE. UU. suministra armas a dictaduras que falsamente etiqueta como “abanderados de la democracia”, intentando de este modo derrocar los gobiernos que fueron elegidos de forma democrática por las naciones de estos países.

Lanzando acusaciones infundadas de que los gobernantes verdaderamente electos de estos países están yendo hacia la autocracia, EE. UU. continúa su camino en una pendiente resbaladiza de su propia cosecha, nutriendo algunas de las dictaduras militares más sórdidos del mundo. Es sorprendente que alguien, fijándose en esta actitud, pueda ser realmente convencido por su razonamiento.

En Ucrania, EE.UU. ha demostrado su hipocresía más claramente que en cualquier otra situación en la cual ha intervenido. La razón inicial para la participación en el conflicto de Ucrania era otra vez la “democratización”. Acusando al presidente democráticamente elegido del país, Víctor Yanukovich de caer en la autocracia, EE.UU. intervino a favor de las violentas protestas para derrocar a este gobierno en nombre de la democracia guiada por el país norteamericano.

Sin embargo, teniendo todas estas teorías acerca de la democratización, tenemos que ver lo que EE.UU. ha hecho a Ucrania. Ahora, tenemos una buena parte del país en un estado de insurrección contra el gobierno central y una dictadura militar que usa tanques, fósforo blanco y bombas de racimo contra su propio pueblo.

La “democratización” de Ucrania, programada por EE.UU., ha fallado. De hecho, sus logros han resultado ser todo lo contrario de los valores que el país norteamericano alegaba estar propagando. En lugar de las elecciones válidas, tenemos una absurda dictadura establecida en Kiev con la ayuda militar extranjera, que busca desesperadamente silenciar a los críticos, reprimir a cualquier oposición política, y prohibir todos los partidos de la oposición. Tales acciones construyen una verdadera pendiente resbaladiza hacia la autocracia, peor que cualquier cosa de la que Estados Unidos acusó al régimen anterior.

En Ucrania, EE. UU. ha dado un giro de 180 grados en su postura; de apoyo a la democracia ha llegado a justificar la dictadura militar. Este cambio de postura, es la mejor muestra de que lo que preocupa a EE. UU. no es ni la democracia ni la libertad sino la instalación de los fuertes sistemas dictatoriales que garanticen su dominio militar en cada región.

Si lo mejor que miles de millones de dólares asignados para el proceso de la “democratización” de Ucrania puede producir es una dictadura, es difícil ver cómo alguien podría aceptar teorías liberales de la política exterior que justifican esta dictadura. A pesar toda su palabrería sobre la democracia y la estabilidad, la alianza de la OTAN, liderada por EE. UU., optando por la protección de los gobernantes despóticos y la presencia de su Ejército, no está dispuesta a respetar ningún principio ni siquiera en Europa.

Sólo miren con qué rapidez EE.UU. cambia su opinión acerca de los gobiernos democráticos y los dictadores. Si es el país norteamericano el que ha puesto la dictadura al poder, califica el sistema del país de una democracia. Sin embargo, si el pueblo de un país elige a los líderes que este desaprueba, lo llama una dictadura. Se utiliza siempre razonamientos arbitrarios, para sugerir que la dictadura apoyada por EE. UU. está en camino hacia la democracia, o el gobierno elegido por el pueblo está en una pendiente resbaladiza hacia la autocracia. En ciertos casos, EE.UU. insiste in que los gobernantes democráticamente elegidos dimitan o sean eliminados a causa de su supuesta autocracia. Mientras tanto el mismo, defiende a dictaduras mucho más explícitas en todo el mundo e insiste en que son necesarios.

Un régimen que se aferra a su poderío militar y su capacidad de sancionar, amenazar y chantajear a otros Estados no tiene principios. El sistemático negativo del Gobierno de EE.UU. ante la necesidad de respetar los principios, su inclinación a romper sus promesas y eludir los valores y las garantías de la paz que dice defender, muestran la verdadera cara de un régimen que sólo puede sobrevivir teniendo a todo el mundo bajo su yugo.

Incluso últimamente, como las protestas y los disturbios de los últimos días demuestran, el pueblo estadounidense está acusando al gobierno de ir hacia la autocracia y establecimiento de Estado policial. Y ahora, ¿el mundo debe ser sermoneado sobre las leyes, los principios y los derechos humanos por un régimen que carece incluso de los aspectos más básicos de la legitimidad democrática en su propio territorio? ¿Acaso esta banda de matones, asesinos y dictadores que se hacen llamar “la única superpotencia del mundo” es la que quiere darnos lecciones acerca de nuestra “seguridad”?

La teoría de la paz democrática ha colapsado porque no tiene ningún mérito académico. La teoría no es democrática ni pacífica, hasta podemos decir que ni siquiera es una “teoría” válida en el campo de Relaciones Internacionales. Es un paquete de propaganda, diseñado para justificar, en las llamadas fuentes de noticias, las guerras y los golpes de estado liderados por EE. UU. en todo el mundo con los que el país norteamericano ha puesto al poder a una nueva ola de dictadores apoyados por los militares desde El Cairo hasta Kiev. En cada uno de estos casos, EE.UU. cantó una canción sin sentido sobre la democracia antes de cambiar de tono para hablar de la soberanía, el reconocimiento internacional y el apoyo militar de la dictadura.

Hay innumerables críticas sobre la llamada teoría de la paz democrática, aunque ninguno de ellos puede competir con el evidente fracaso sufrido por los partidarios de esta en los últimos años. En todo el mundo, la paz democrática y los modelos liberales de desarrollo no son sino una personificación de lo que Kipling llamó “La carga del hombre blanco”; las obvias connotaciones racistas disimuladamente vestidas con ropas de nuevas políticas. Los franceses también llamaron a esto la misión civilizadora. No importa si se hace en nombre de la expansión del cristianismo o en el de un ídolo más moderno: la “democracia”, sigue siendo tan peligroso, arrogante y desestabilizadora como sus traicioneros orígenes racistas.

Y no importa su pretexto, el imperialismo cultural no exporta paz a orillas de nadie, sino la guerra.

La idea de que los movimientos militares y la agresión de EE.UU. por la “democracia” restauren la seguridad es la gran mentira de nuestro tiempo. Es la única que debe ser severamente desafiada al mismo tiempo que se revisan las estructuras actuales del conocimiento. La retórica del poder y la supremacía cultural deben ser derrocadas, para que podamos ser libres para conseguir al fin la comprensión intercultural y la paz entre las civilizaciones.

*Harry J. Bentham es un especialista británico en asuntos políticos. En la actualidad, es parte del consejo asesor de laboratorio de ideas, Lifeboat Foundation.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Alemania: un gobierno rojo-rojo-verde en Turingia

 

Turingia, un gobierno rojo-rojo-verde.

ERFURT

 

Victor Grossman

 

Los partidos políticos en Alemania están representadas por colores: los demócratas cristianos (CDU), debido a sus corbatas de oficinistas, por el color negro, los Verdes, por supuesto, por el color verde, los socialdemócratas (SPD), tradicionalmente por el rojo. Cuando surgió Die Linke (La Izquierda) algunos analistas sugirieron que el SPD debía cambiar al "rosa". Pero no fue así, por lo que el nuevo gobierno en el estado oriental deTuringia es una "coalición rojo-rojo-verde" - la primera en Alemania con Die Linke como partido mayoritario. ¡Toda una novedad! La coalición consiguió la victoria raspando: por un solo voto.

¿Estaban dispuestos el SPD y los Verdes realmente a ser socios minoritarios de Die Linke, al que se considera un partido paria? Lo estaban, pero en una asamblea legislativa dividida casi exactamente por la mitad cada voto es imprescindible para vencer las posibles maniobras de la CDU, muy resentida tras haber sido expulsada del gobierno de Turingia, que controlaba desde 1990.

En el primer recuento (anónimo) de votos, un diputado rompió filas; si volvía a suceder podría tirar por la borda todo el plan de la coalición de izquierdas. Pero la disciplina de voto se recuperó en una segunda votación y el líder de Die Linke Bodo Ramelow), un dirigente sindical de Alemania Occidental que se había trasladado al este, recibió 46 votos a favor (de un total de 90), y se convirtió en primer ministro. Al tomar posesión de su cargo, a pesar de ser un luterano practicante, optó por omitir la formula "con la ayuda de Dios".

El nuevo gabinete de Turingia juró su cargo, con cuatro ministros de Die Linke, tres del SPD, y dos de los Verdes (a pesar de sus escasos resultados en las elecciones). Tres ministros de Die Linke y otro de los otros partidos son mujeres.

Esta inédita coalición ha provocado la ira, la rabia, casi la histeria entre algunos políticos, periodistas y anticomunistas diversos de otros estados. El jefe del partido hermano de Angela Merkel en Baviera afirmó que era "un día de vergüenza para la Alemania unificada ... Veinticinco años después de la caída del muro nuestro lema debe ser, una vez más: ¡hay que prevenir juntos una república izquierdista! ".

Un profesor notoriamente derechista, Hubertus Knabe, declaró: "No es un buen día para Alemania y sobre todo, no lo es para las víctimas de la dictadura del SED [Partido Socialista Unificado, el partido gobernante de la República Democrática Alemana antes de 1990, la parte oriental de Die Linke es el descendiente reformado del SED]. Es una gran decepción para muchas víctimas que ni un solo diputado del SPD o los Verdes tuvieran el coraje de evitar esta coalición".

La mayor parte de los dirigentes del SPD y los Verdes a nivel nacional han enfatizado que esta coalición es estrictamente local, que puede funcionar en un Estado, pero que de ninguna manera implica que se repita a nivel nacional tras las elecciones de 2017, porque las posiciones de Die Linke en política exterior, seguridad del Estado y otros temas la hacen imposible. Muy pocos en ambos partidos se han atrevido a oponerse al tabú por adelantado, pero no sólo ellos leen las encuestas que muestran que una alianza Verde-SPD difícilmente podría obtener la mayoría necesaria sin Die Linke.

Hay esperanzas, aunque menos públicas, de que este nuevo experimento en Turingia presionará a Die Linke para que modifique o incluso abandone sus posiciones "radicales" mas problemáticas. Ramelow, en su primer discurso como primer ministro, evitó referirse a las diferencias evidentes y en su lugar hizo hincapié vigorosamente en el rechazo total del pasado dictatorial de la RDA y su deseo de llevarse bien con todo el mundo. Sus objetivos: un año gratuito de preescolar en el jardín de infancia, la contratación de más maestros, la reducción del número de condados y la ayuda a los desempleados en aspectos concretos, pero sin aumentar el déficit, especialmente tras compromiso del SPD y los Verdes como parte de la coalición de gobierno de un presupuesto equilibrado.

Los afiliados a Die Linke en Turingia, contentos por tener a su dirigente al frente del gobierno por primera vez, habían aprobado la nueva coalición de antemano en un referéndum con el 94 por ciento de los votos. Muchos en el partido se regocijaron de este avance clave. El copresidente de Die Linke Bernd Riexinger dijo: "Si Turingia es bien gobernada, la marea se extenderá a toda Alemania". Matthias Höhn , otro alto dirigente, como Ramelow del "ala reformista", escribió: "La importancia de este gobierno de coalición puede percibirse en el nerviosismo y la confusión de los partidos cristianos simplemente ante la perspectiva de que el cambio rojo-rojo-verde de política se ha convertido en realidad en un estado alemán".

Unrechtsstaat

Sin embargo, otros miembros y dirigentes estaban consternados por la descripción acordada de la RDA como un " Unrechtsstaat ", un "estado injusto ", un término ahora aceptado y enseñado casi universalmente y que el SPD y los Verdes exigieron como condición para formar la coalición. En la RDA, se recordó, las elecciones no eran libres, el poder judicial estaba políticamente controlado y el gobierno era dictatorial. Pocos realmente se atreven a poner en duda estos juicios, pero se cuestiona su énfasis y su sinceridad.

Katja Kipping, co-presidenta del partido, afirmó que la nueva coalición "haría a Turingia mucho más consciente socialmente, más democrática y más ecológicamente verde", pero agregó que el término "Unrechtsstaat" sería difícil de aceptar para muchos que habían vivido en la RDA "porque ven en esa descripción una demonización de sus esfuerzos para construir en Alemania, tras el fascismo, un país socialista diferente ... Eso es lo que hace que esta discusión sea tan difícil".

Para una ex co-presidenta, Gesine Lötzsch, "el término 'Unrechtsstaat' no sólo es una palabra clave para criticar la RDA, sino que también tiene implicaciones para el futuro", ya que asume una supuesta falta de cualquier alternativa a las políticas de la República Federal. "Por lo tanto, no hay alternativa al envío de armas a las regiones en crisis, la privatización de las carreteras y autopistas, el rescate de los bancos, la injusticia de los planes de pensiones y claro que hay alternativa al capitalismo ... La próxima generación ni siquiera tiene que pensar en una alternativa al capitalismo. La RDA, definida en su totalidad como un 'Unrechtsstaat', es asimilada sin matices al fascismo".

En una línea similar, Wolfgang Gehrcke , vicepresidente del grupo parlamentario de Die Linke en el Bundestag, ha declarado que este término era "históricamente falso, sesgado políticamente y científicamente incorrecto. El término 'Unrechtsstaat' se basa en una ‘ideología totalitaria’ que equipara el fascismo de Hitler con la RDA ... Calificar a la RDA de ‘Unrechtsstaat' denigra los esfuerzos de toda una vida de muchos ciudadanos de ese estado ... lo que implica que todas las leyes promulgadas en la RDA eran injustas".

Y en un programa de entrevistas de televisión de gran audiencia, Oskar Lafontaine, ex co-presidente de Die Linke (y antiguo presidente del SPD), fue aún más duro: "Esta discusión sobre el ‘Unrechtsstaat’ no tiene otra finalidad que distraer la atención de las injusticias monstruosas que están teniendo lugar". Y citó los asesinatos mediante aviones no tripulados estadounidenses, los innumerables emigrantes que se ahogan en el Mediterráneo y las guerras de intervención.

Sin embargo, la terminología ha sido adoptada oficialmente, y se rechaza cooperar con cualquier organización en desacuerdo con esta posición, negando cualquier responsabilidad pública a toda persona que disienta.

Algunos Verdes - en Alemania están en algunos asuntos a la derecha de la canciller Angela Merkel - están regodeándose con su influencia en esta coalición, que pronto puede parecerse a un Eiertanz - una danza entre huevos crudos. Un solo diputado puede acabar con la coalición si no esta de acuerdo con alguna posición de Ramelow.

En cierto modo la victoria-rojo-rojo-verde recuerda a las del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en 2008 y 2012, que supuso una increíble derrota de los racistas. La coalición de Turingia es un golpe al anticomunismo más primitivo. ¿Habrá otras similitudes - y quizás desilusiones? Nadie puede decirlo. Pero en el debate, a menudo demasiado apasionado, sobre la injusticia de estado, algunos pensamientos se distrajeron de los pecados de un viejo pasado por culpa de las noticias actuales sobre los alarmantes homicidios de la policía en Ferguson y Staten Island - o los bombardeos en Ucrania . ¡La injusticia es un asunto tan complicado!

Victor Grossman, periodista y autor estadounidense, ha residido en Berlín Oriental durante muchos años. Él autor de Crossing the River: A Memoir of the American Left, the Cold War, and Life in East Germany(University of Massachusetts Press, 2003).

Traducción para www.sinpermiso.info: Enrique García