jueves, 31 de diciembre de 2015

FELIZ 2016

DESEAMOS A TODOS NUESTROS LECTORES


El negocio de la guerra: el neoliberalismo militar




                                                 LA GUERRA ES NEGOCIO


Jordi Calvo Rufanges
War Resisters International



El ciclo económico militar responde al punto de vista económico de la economía de defensa, también llamado “ciclo armamentista”. En cualquier caso, ambos nombres se refieren al ciclo que describe la ruta de la producción de armas desde la decisión de invertir presupuesto público militar para cubrir la supuesta necesidad de armas y su uso final.
El principio real del ciclo comienza en los argumentos y discursos que legitiman la necesidad de armas y de los ejércitos, los que dependen de la identificación de las amenazas a la seguridad de un país y la defensa de justificar altos niveles de militarización y armamento. De este modo, las doctrinas de seguridad desarrolladas por los gobiernos –directamente influenciadas por los informes de defensa, seguridad, conflictos y centros de paz; popularmente conocidos como think tanks establecen un cierto nivel de armamento y desarrollo militar de una determinada sociedad.
Además del motivo de la influencia permanente de los grupos de presión en las políticas de un país, la necesidad de mantener las fuerzas armadas depende de la cultura de defensa, la educación militarizada, la historia y la tradición armamentística-militar, y la tolerancia de las armas en la sociedad. También tenemos que considerar el rol de la sociedad civil y el hecho de que los movimientos sociales pueden determinar los niveles de armamento y militarismo.
El supuesto de necesitar mantener las fuerzas armadas abre el camino a decisiones políticas estrictamente relacionadas con el ciclo económico militar o armamentista, así como decisiones en los presupuestos militares que vienen determinadas por discursos, doctrinas y otros puntos de vista militares sobre las necesidades de defensa de un país. El gasto militar incluye investigación y desarrollo (I+D militar) de las nuevas armas y su producción en la industria de defensa, que está financiada en parte por el presupuesto público. Por lo tanto, cuando se trata de gasto militar, I+D militar e industria militar, tenemos que prestar atención no sólo a los presupuestos de los estados, sino también a los presupuestos de otros ministerios como el de industria. En conjunto, estos financian todo el negocio del ciclo económico-militar. Otros elementos que forman parte de este ciclo son el comercio de armas y las entidades financieras que financian todo el ciclo económico-militar, teniendo un rol destacable los accionistas de empresas de armamento y los bancos que financian las exportaciones de armas y la producción militar en general.
Por otra parte, el término “complejo militar-industrial” procede del discurso de despedida del presidente Eisenhower en 1961, quién lo utilizó para referirse a los lobbystas con mayor influencia en la Casa Blanca. El llamado complejo militar-industrial está formado por un conjunto de personas y de organizaciones empresariales y políticas, entre ellos, oficiales militares de alto rango de los departamentos y/o ministerios de defensa, que tienen el deseo de influir en las decisiones sobre la política militar, incluyendo la compra de armamento.
Una serie de empresas, así como gran cantidad de individuos, incluyendo políticos y personal de los departamentos gubernamentales relacionados con las empresas militares, están involucrados en el llamado complejo militar-industrial, que puede influir desde la industria de defensa a los departamentos de Interior y comercio exterior. En el ámbito de la Administración, pueden formar parte del complejo militar-industrial los altos mandos de las Fuerzas Armadas, quienes disfrutan de estrechas relaciones con la industria armamentística. Estos ejercen influencia y presión en relación al incremento de arsenales, número de armas y el equipamiento militar. Tienen, por tanto, la habilidad para incidir en la política nacional e internacional de un país determinado. Cuando se da el caso en que un miembro de las Fuerzas Armadas o un ejecutivo de la industria militar accede a responsabilidades políticas o viceversa (incluso algunas veces puede ser la misma persona), se da lo que ha sido denominado como el fenómeno de las puertas giratorias en el sector de defensa.
El ciclo económico-militar puede generar dinámicas políticas y económicas que pongan a un país y a su economía en una situación ideal para quien obtiene beneficios de este ciclo, en el que la economía de defensa se convierte en una economía de guerra permanente. Es importante analizar y entender el ciclo económico como tal: gasto militar, industria de armas, exportaciones y financiación de armas. Las compañías y los individuos que forman parte activa del ciclo económico-militar componen el complejo militar-industrial, el cual se beneficia principalmente de las guerras.
En definitiva, el negocio de la guerra se explica con el ciclo de economía militar que se basa –como muchos sectores de la economía– en la lógica neoliberal, el mercado libre, la privatización y la reducción de las regulaciones. Esto causa actitudes estrictamente relacionadas con el enriquecimiento personal y la maximización del beneficio económico de la industria de defensa, formando el llamado militarismo neoliberal. Además, el negocio de la guerra va más allá de las armas y del sector de defensa. La guerra necesita muchos recursos, no sólo armas y ejércitos, también logística, transporte, alimentos, limpieza, servicios de interpretación y seguridad privada. También existen guerras de codicia, las cuales no sólo se basan en el poder sino también en los recursos: petróleo, coltán, diamantes y cualquier material que se pueda comprar y vender en el mercado. Los beneficios económicos son parte de la guerra y las guerras se producen para extraer beneficios.
Fuente: https://www.wri-irg.org/es/node/25317
Fuente: Rebelión.org

Qué hay detrás de la defensa de la “unidad de España”


 
Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

 
Una vez más, se está utilizando el eslogan de defender la “unidad de España” para imponer una visión uninacional de España que ha sido causa constante de tensiones en la historia de este país. En 1936, las estructuras de poder, amenazadas por las políticas públicas propuestas por el democráticamente elegido gobierno republicano del Frente Popular, estimularon un golpe militar a fin de impedir las necesarias y urgentes reformas (que hubieran afectado negativamente a sus intereses económicos y financieros), intentando justificar tal golpe con el argumento de que estaban defendiendo la unidad de España, unidad que, por cierto, nadie estaba amenazando. En contra de lo que las derechas golpistas y sus herederas han sostenido siempre, el President Companys y el gobierno de la Generalitat que él presidía no eran separatistas y no querían desunir España, sino redefinirla, exigiendo que el Estado español reflejara su plurinacionalidad, reconociendo la identidad nacional de Catalunya dentro de una federación española. En realidad, el independentismo históricamente ha sido un movimiento minoritario en Catalunya. El hecho de que, aun siendo una minoría, haya alcanzado hoy un porcentaje tan elevado se debe primordialmente a la intransigencia del Estado central (hoy gobernado por un partido que tiene sus raíces históricas en las fuerzas políticas que dominaron la dictadura que siguió al golpe militar) a reconocer la plurinacionalidad de España y la identidad de Catalunya como nación. Y es inevitable que, de persistir esta resistencia, rigidez e intransigencia, esta minoría pueda convertirse en una mayoría, abriéndose así la posibilidad de una desunión de España. Hoy, los máximos facilitadores de la desunión de España son precisamente los que justifican su intolerancia y dogmatismo bajo el eslogan de “defender la unidad de España”.
Los resultados de la Transición inmodélica
Las enormes tensiones que vive hoy España son resultado de que la mal llamada “cuestión territorial” no fuera resuelta durante la transición inmodélica, una transición que fue resultado de un enorme desequilibrio de fuerzas que existía en aquel momento entre los herederos de los vencedores y los herederos de los vencidos de la Guerra Civil. Los primeros impusieron su modelo uninacional (centrado en la capital del Reino, que tiene poco que ver con el Madrid popular), reprimiendo la visión plurinacional de España. En este sentido, los famosos artículos 2 y 8 de la Constitución fueron impuestos por la Corona y por el Ejército (ver mi artículo “Franco ganó la guerra, la postguerra y la transición”, Público, 26.11.15).
Ahora bien, estamos viendo el fin de aquel modelo de Estado uninacional. Los crecientes movimientos contestatarios hacia el Estado uninacional español que han aparecido en Catalunya, en el País Vasco, en Asturias, en Galicia, en el País Valenciano, en Cantabria, en Navarra, en las Islas Canarias y también en Madrid, entre otros, están exigiendo otro Estado que, basado en la profundización de la democracia, acepte el derecho a decidir de los distintos pueblos y naciones de España, tal como las izquierdas habían pedido durante la clandestinidad, en su lucha contra la dictadura de los vencedores de la Guerra Civil.
La redefinición de España
Es en este contexto que hay que evaluar lo que está ocurriendo estos días después de las elecciones del 20D, cuando se está maliciosamente señalando que, tal como ocurrió en 1936, la demanda de las izquierdas (excepto el PSOE) de redefinir España es, en realidad, una llamada a romperla. Es importante señalar que, aun cuando esta respuesta es predecible en las derechas españolas, caracterizadas por su limitadísima cultura democrática y por su visión centralista del poder, es incoherente y opuesta a la sostenida por el PSOE de la clandestinidad, que durante la heroica lucha de la resistencia antifascista había exigido el derecho a decidir para Catalunya y para otras naciones y pueblos de España, tal como consta en los documentos de sus congresos. Fue durante la Transición cuando el PSOE se adaptó al Estado uninacional español, pasando a formar parte de él, estableciéndose así un bipartidismo que ha gobernado las instituciones del Estado central hasta la fecha. Esta adaptación del PSOE se hizo a costa de renunciar a los principios sostenidos por sus antecesores.
El bipartidismo en el Estado español (favorecido por una ley electoral muy poco proporcional) surgió dentro de un contexto en el que las derechas continuaron siendo enormemente poderosas. Y este poder incluyó el poder de reprimir la recuperación de la memoria histórica, es decir, de la historia de este país, continuando una tergiversación que ocultaba lo que había pasado en el país, reprimiendo la otra visión de España, a la que se continuó presentando como la “anti España”, cuando en realidad esta era la España real y popular, la España plurinacional, que está emergiendo ahora de nuevo. Es importante subrayar que esta España popular y plurinacional conjugaba un compromiso con el bienestar social de la población con un respeto y apoyo a su diversidad plurinacional. No es coincidencia que el Estado uninacional que ha persistido durante el periodo 1978-2015 haya sido también un Estado con escasísima dimensión social, siendo uno de los Estados con menor gasto público social por habitante, con menor gasto público, con políticas fiscales más regresivas y con mayores desigualdades de la Unión Europea.
Ni que decir tiene que el PSOE, cuando gobernó, redujo el enorme déficit de gasto público social que heredó de la dictadura, aunque sin eliminarlo. El enorme dominio de las derechas en el aparato del Estado llamado democrático, continuador del Estado dictatorial, imposibilitó la eliminación de tal enorme déficit del gasto público social de España. Y la respuesta del gobierno PSOE a la crisis fue el inicio de las reformas laborales regresivas y de los recortes de gasto público social que el PP expandió, reformas y recortes que  contribuyeron enormemente a profundizar la crisis y al gran retraso de su insignificante recuperación. De ahí su enorme pérdida de popularidad. Su inexistente autocrítica, tanto en las áreas económicas (donde el candidato Pedro Sánchez nombró como su mayor asesor económico a Jordi Sevilla, bien conocido neoliberal que aconsejó las bajadas de impuestos en la época de Zapatero, y a Larry Summers, principal ideólogo de la desregulación financiera durante el gobierno Clinton, responsable de la enorme crisis bancaria estadounidense) (ver el documental Inside Job) como en las áreas políticas (continuando con la defensa del Estado uninacional), está llevando al PSOE a una situación enormemente problemática. La defensa de la “unidad de España” es, en este contexto, la defensa del Estado bipartidista que ha gobernado la España uninacional. Cuestionar la España uninacional es debilitar al Estado bipartidista.
La defensa por parte del PSOE del Estado uninacional es la defensa del bipartidismo
Al adoptar el argumento de defender la unidad de España, el PSOE está, junto con el PP y con Ciudadanos (el partido del IBEX-35), defendiendo el Estado uninacional responsable del retraso social de España. No es por casualidad que hoy en España las fuerzas más comprometidas con los cambios en la esfera social sean también las más comprometidas en establecer una España plurinacional. Los programas electorales están ahí para el que los quiera ver. Hoy, las izquierdas auténticamente transformadoras están pidiendo una revolución social y democrática, orientada a mejorar el bienestar de las clases populares, junto con una revolución política, exigiendo una transformación radical de las mal llamadas instituciones representativas que incluya la incorporación del derecho a decidir como medida profundizadora de la deseada democracia. Son estas fuerzas políticas favorables al cambio las que están generando una enorme resistencia liderada por el Estado uninacional gobernado por el bipartidismo, que ve en esta demanda una amenaza no a la unidad de España, sino a la perpetuación de dicho bipartidismo.
El discurso del Rey: más de lo mismo
En este aspecto, el discurso del Rey fue sumamente predecible, no variando ni un ápice el discurso característico de la visión uninacional, insistiendo en la necesidad de obedecer la Constitución y las leyes, sin hacer referencia ni a las enormes crisis económicas y financieras (consecuencia de la aplicación de las políticas públicas que los gobiernos españoles han impuesto a los distintos pueblos y naciones de España) ni al deseo de cambio del Estado, centrándose, en su lugar, en el deber de los españoles de defender a la nación española, alertando de que la desobediencia a las leyes será seriamente castigada, pues (confundiendo leyes con democracia) indicó que el deber del ciudadano es obedecer las leyes, haciendo caer sobre aquellos que desobedezcan estas leyes y la Constitución (el marco de todas las normas) todo el peso del Estado. Y para remarcar esta alerta, el monarca dio su discurso desde el Palacio Real, sede del poder borbónico, remarcando el simbolismo de que se escogiera tal espacio, un espacio central en la historia del imperio español, imperio conseguido a base de las armas. De ahí que, según la Constitución, el Jefe del Estado (y nunca mejor utilizada la expresión de “Jefe del Estado”), el monarca, sea también el Jefe del Ejército.
Por lo visto, se le escapó al monarca la paradoja que significó que en su discurso se refiriera a las consecuencias negativas que había tenido para España la falta de respeto a la ley consensuada por la totalidad de la sociedad, y que lo hiciera precisamente en el lugar -sede del Poder Real- donde simbólicamente se había consumado el mayor acto de desobediencia al poder democrático que ocurrió en España en el siglo XX, cuando una minoría, en el año 1936, se había impuesto a la mayoría, bajo la presión de las armas. Fue en este lugar donde el golpista mayor, el General Franco, se declaró Generalísimo, y también fue en este lugar que se consumó la transición a la democracia cuando se estableció la Monarquía, incorporada en la Constitución en un proceso que el Rey definió como fruto de una gran generosidad, sin aclarar que tal supuesta generosidad (es decir, los que cedieron más en la Transición, que fueron las izquierdas) fue fruto de que estas no tenían ninguna otra alternativa si deseaban la democracia.
Este discurso predecible del Rey señala la dificultad de cambiar el Estado español. Hablar de diálogo, y a la vez dar tal discurso, es de una contradicción elevada que cuestiona la sinceridad de la llamada al diálogo. Parece que está orientado más a estimular la generosidad de los herederos de los vencidos, borrando el punto de inicio del debate. El enorme dominio de las fuerzas que pilotaron la Transición explica la dificultad en admitir que hay otra España, reprimida durante todos estos años, que exige una transformación política y social del país. Oponerse a esta transformación aduciendo el argumento de defensa de la “unidad de España” es, una vez más, ocultar la resistencia de estas fuerzas a perder su poder por encima de todo. Y así estamos.   
Fuente: Público.es

martes, 29 de diciembre de 2015

Portugal: Si perdemos tanto, alguien ganó en Banif


 

 
Francisco Louça

De hecho, la trama viene de lejos y sólo por razones políticas se ocultó la cuestión de Banif bajo un acuerdo o una concesión del Gobernador del Banco de Portugal a las necesidades electorales de Passos Coelho
 
Desde este fin de semana somos al menos 2.000 millones de euros más pobres, a pesar de la declaración seráfica del Banco de Portugal intentando presentar todo como normal. El primer ministro asumió las perdidas. Y el Banco Santander se enriqueció, así como eventualmente los beneficiarios de algunos juegos de la banca en los últimos días o semanas con Banif.
También se puede añadir que, en realidad, el problema viene de lejos y sólo por razones políticas se ocultó la cuestión de Banif bajo un acuerdo o una concesión del Gobernador del Banco de Portugal a las necesidades electorales de Passos Coelho.
Los errores se apilaron a lo largo del año, a pesar de las señales de advertencia claras: un intento extravagante de recibir como accionista a la familia gobernante de Guinea Ecuatorial, el impago de la deuda con el Estado desde enero y, finalmente, la evidencia de la vulnerabilidad de Banif en los últimos meses, con ocho planes de reestructuración del banco rechazados por los organismos europeos.
No hubo ninguna respuesta de las autoridades portuguesas. La dirección de Banif debería haber sido despedida y el estado debería haberse hecho responsable de la gestión del banco (con el 60% de las acciones, la cosa habría sido trivial), pero prefirió la inacción y la podredumbre. Tomé y Luis Amado continuaron tranquilamente explicando al país lo que esperaban que hiciéramos por ellos.
La semana pasada, las cosas empeoraron. Alguien lanzó el rumor de la liquidación del banco y así provocó la fuga de depósitos. Si no fue un comprador intentando hacer irreversible la presión sobre los representantes del Estado, alguien lo imitó muy bien. Mientras tanto, la crisis exigió cientos de millones de préstamos de liquidez de euros y el plazo para una solución se terminó. Añadamos por último, que, por razones enigmáticas, la CMVM sólo suspendió el fin de semana la cotización de las acciones en la bolsa de valores.
A los errores de año, la catástrofe de una semana.
Vieira Pereira, columnista conservador y sin duda cercano a los puntos de vista de aquellos que han gobernado Portugal, lo escribió con toda propiedad y cierto pesar: el banco es un problema sistémico. O nos deshacemos de él o seguimos pagando.
Pero incluso esperando medidas de fondo para abordar este problema sistémico de todo el sistema bancario, hay cuestiones inmediatas que esperan respuestas.
En primer lugar, el Gobernador del Banco de Portugal, después del BES y Banif, ¿no saca ninguna conclusión sobre el deterioro de la confianza en la banca, sobre su liderazgo y, en estos dos casos, sobre su responsabilidad directa?
En segundo lugar, ¿el gobierno entiende que es necesaria una nueva forma de supervisión y una nueva institución capaz de rescatar a los bancos en riesgo?, ¿qué pasos dará en este sentido?
En tercer lugar, ¿queremos someter a Portugal a un régimen de rescate que, según la Unión Bancaria, implica forzosamente una desconfianza permanente de los depositantes?
Francisco Louça
catedrático de economía de la Universidad de Lisboa, ex parlamentario y miembro del Bloco de Esquerda.
Fuente: Sinpermiso

El Estado Mayor Conjunto denuncia la influencia de los halcones liberales sobre la Casa Blanca


 




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Los generales Michael T. Flynn, ex director de la agencia de inteligencia del Pentágono (DIA), y Martin Dempsey, ex jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos (JCS), posan con sus esposas. Después de haber obedecido en silencio, hoy arremeten contra la influencia de los halcones liberales sobre la Casa Blanca. Para ambos generales, Washington debería actuar como un socio confiable para Moscú, en vez de seguir jugando sucio en Siria y Ucrania. 




¿Pueden los militares influir en los políticos o deben limitarse a obedecerlos, aunque los vean cometer errores? El coronel James H. Baker, actual estratega del Pentágono, abordó este tema en un célebre artículo. Este es también el sentido del artículo de Seymour Hersh sobre cómo el Estado Mayor Conjunto estadounidense estuvo advirtiendo constantemente a la Casa Blanca sobre las operaciones de la CIA en Siria y en Ucrania. Hace varios meses que el complejo militaro-industrial, el ex director de la DIA y el ahora ex secretario de Defensa vienen multiplicando las críticas sobre la política del presidente Obama.
 
 
 

 por Thierry Meyssan

Desde la realización de la Conferencia de Ginebra, en junio de 2012, Estados Unidos ha estado acumulando las contradicciones, tanto en Siria como en Ucrania. Ahora, el Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos ha decidido organizar “filtraciones” de información sobre su propia posición, como medio de influir en la Casa Blanca.
Contradicciones y vacilaciones de la Casa Blanca
Durante los dos mandatos de George W. Bush, la Casa Blanca quería derrocar la República Árabe Siria y crear en Ucrania una zona de caos, como había logrado hacerlo en Irak. Por un lado, esperaba proseguir así el rediseño del «Medio Oriente ampliado» y, por el otro, cortar las líneas de comunicación terrestre entre Occidente y el creciente poder que representan Rusia y China.
Cuando Barack Obama llegó a la Casa Blanca, como sucesor de George W. Bush, tenía como consejeros al general Brent Scowcroft y a su propio mentor en temas políticos, que no era otro que Zbignew Brzezinski.
Estos ex consejeros de Jimmy Carter y de Bush padre en materia de seguridad nacional desconfiaban de la teoría del caos de Leo Strauss. Ellos estimaban que el mundo tenía que estar organizado según el modelo de la paz de Westfalia, o sea alrededor de Estados internacionalmente reconocidos. Al igual que Henry Kissinger, ellos aconsejaban debilitar a los Estados, para que no estuvieran en condiciones de oponerse a la hegemonía estadounidense, pero sin destruirlos. Por consiguiente, no vacilaban en recurrir a grupos no estatales para que hicieran el trabajo sucio del Imperio estadounidense, pero sin la menor intención de confiarles la administración de territorios.
Cuando los halcones liberales, reunidos alrededor de Hillary Clinton, Jeffrey Feltman y David Petraeus –un general de salón reciclado en la vida civil–, sabotearon el acuerdo que la Casa Blanca acababa de negociar con el Kremlin y reactivaron la guerra en Siria, en julio de 2012, Barack Obama no reaccionó. En plena campaña para la elección presidencial, Obama no podía darse el lujo de permitir que se viera claramente el desorden reinante en su equipo de gobierno. Lo que hizo fue tender una trampa al general Petraeus, haciéndolo arrestar –llegando incluso a esposarlo– al día siguiente de su propia reelección como presidente de Estados Unidos. Después, despidió a Hillary Clinton y la reemplazó por John Kerry. Este último, que tenía relaciones cordiales con el presidente sirio Bachar al-Assad, podía recuperar el terreno perdido en ese aspecto. En cuanto a Feltman, que ya se hallaba en la ONU, sacarlo de allí bruscamente parecía delicado.
Pero John Kerry comenzó dejándose convencer de que ya era demasiado tarde y de que a la República Árabe Siria no le quedaba mucho tiempo. Y creyó que lo único que podía hacer era evitar que Assad corriera el mismo fin trágico que Muammar el-Kadhafi, sodomizado con una bayoneta antes de ser asesinado. La Casa Blanca y el Departamento de Estado se habían dejado cegar por las mentiras que databan de los tiempos de la administración Bush, cuando todos los funcionarios estaban movilizados, no para analizar el mundo y tratar de entenderlo sino para justificar por adelantado los crímenes de Washington. En 2006, el primer secretario de la embajada de Estados Unidos en Damasco, William Roebuck, había redactado un informe impuesto como verdad indiscutible: Siria no era una república baasista sino una dictadura alauita. Así que Arabia Saudita, Qatar y Turquía podían respaldar legítimamente a la mayoría sunnita de la población para implantar la «democracia de mercado» [1].
El presidente Obama dejó, por tanto, a la CIA seguir adelante con su operación de derrocamiento del régimen sirio, disfrazada de apoyo a los «rebeldes moderados». Se organizan entonces amplias redes de tráfico de armas, primeramente desde la Libia post-Kadhafi, más tarde desde la Bulgaria de Rosen Plevneliev y Boiko Borisov [2], y posteriormente desde la Ucrania post-Yanukovich [3]. Simultáneamente, se abren oficinas de reclutamiento en todo el mundo musulmán para enviar combatientes a salvar a los sunnitas sirios reprimidos por la dictadura siria.
Pero al final no queda más remedio que reconocer que la República Árabe Siria resiste a la embestida de la mayor coalición de la Historia (114 países y 16 organizaciones internacionales agrupadas en el seno de los «Amigos de Siria»). Y si la República Árabe Siria logra resistir es simplemente porque nunca ha sido una dictadura alauita sino más bien un régimen laico y socialista; porque el ejército sirio nunca se ha dedicado a masacrar a los sunnitas y porque son precisamente sunnitas la mayoría de los soldados que defienden la República Árabe Siria ante la agresión extranjera.
En febrero de 2014, cuando los neoconservadores, reunidos alrededor de Victoria Nuland, lograron derrocar el gobierno de Kiev –a golpe de millones de dólares–, el presidente Obama vio en ello el merecido resultado de largos años de esfuerzos. Barack Obama no percibió de inmediato las consecuencias de aquella operación. Y después se vio ante un dilema: dejar el país sin gobierno, como un hueco negro entre la Unión Europea y Rusia, o poner en el poder a los soldaditos de la CIA, varios nazis y unos cuantos islamistas. Así que optó por la segunda posibilidad, pensando que sus servicios secretos encontrarían entre esos mercenarios algunos individuos capaces de mantener una apariencia de respetabilidad. Los hechos han demostrado que no lo lograron. El resultado es que, si bien el régimen de Viktor Yanukovich era corrupto –aunque no más que los de Moldavia, Bulgaria o Georgia, y todavía sería posible mencionar muchos más–, el poder actualmente instalado en Kiev encarna todo aquello contra lo que luchó Franklin D. Roosevelt.
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El periodista Seymour Hersh reveló la masacre de My Lay –durante la agresión estadounidense contra Vietnam– así como las torturas que practicaban los militares de Estados Unidos en la cárcel de Abu Ghraib –durante la invasión de Irak. Después de haber trabajado en el New York Times, y posteriormente en el New Yorker, este periodista estadounidense ya no logra publicar sus trabajos en la prensa de su propio país y funge como colaborador de la London Review of Books.
Lo que quieren los militares estadounidenses
En momentos en que la Casa Blanca y el Kremlin acaban de concluir un segundo acuerdo para restaurar la paz en el Medio Oriente, el periodista estadounidense Seymour Hersh publica –en la London Review of Books– una larga investigación donde revela cómo el Estado Mayor Conjunto, encabezado por el general Martin Dempsey, se resistió a dejarse llevar por las ilusiones de Barack Obama [4]. Según Hersh, los militares estadounidenses trataron de mantener el contacto con sus homólogos rusos, a pesar del manejo político de la crisis ucraniana. Para ello transmitieron información crucial a algunos de sus aliados, con la esperanza de que estos los hicieran llegar a los sirios, pero se abstuvieron de toda ayuda directa a Damasco. Seymour Hersh deplora el hecho que ya no sea así desde que el general Joseph Dunford encabeza el Estado Mayor Conjunto.
En este artículo, Seymour Hersh afirma que la política de la Casa Blanca se ha mantenido invariable en 4 aspectos, totalmente absurdos, según los militares:
- la insistencia en la salida del presidente Assad;
- el rechazo a crear una coalición contra el Emirato Islámico junto a Rusia;
- seguir viendo en Turquía un aliado estable en la guerra contra el terrorismo
- seguir creyendo en la existencia de fuerzas sirias de oposición moderada aptas para recibir apoyo estadounidense.
Es necesario recordar que el anterior secretario de Defensa, Chuck Hagel, fue descartado en febrero de 2014 precisamente por haber cuestionado esa política [5]. Chuck Hagel fue reemplazado por Ashton Carter, un alto funcionario –ex colaborador de Condoleezza Rice– conocido por su habilidad para los negocios [6].
En octubre de 2014, la Rand Corporation, principal tanque pensante del complejo militaro-industrial estadounidense, tomó oficialmente posición a favor del presidente Assad, subrayando que su derrota haría inevitable la llegada de los yihadistas al poder mientras que su victoria permitiría estabilizar la región [7].
En agosto de 2015, fue el general Michel T. Flynn, ex director de la Defense Intelligence Agency (DIA, la agencia de inteligencia del Pentágono), quien reveló al canal de televisión qatarí Al-Jazeera que se había esforzado por advertir a la Casa Blanca sobre las operaciones planificadas por la CIA y varios aliados de Washington mediante el uso de los yihadistas. Ante las cámaras de Al-Jazeera, el general Flynn comentaba uno de sus informes –recientemente desclasificado [8]–, donde anunciaba la creación del Emirato Islámico [9].
Finalmente, en diciembre de 2015, el ex secretario de Defensa, Chuck Hagel, declaraba que la posición de la Casa Blanca sobre Siria restaba credibilidad al presidente Obama [10]
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La eliminación del presidente democráticamente electo de Siria es un objetivo de guerra de los halcones liberales y los neoconservadores estadounidenses. La neutralización de Assad implicaría la caída del régimen, de la misma manera como el linchamiento de Kadhafi hundió Libia en el caos. Hoy resulta imposible salvar al pueblo sirio sin respaldar a su presidente, Bachar al-Assad.
Cómo trataron los militares de ayudar a Siria
Según Hersh, en 2013 el Estado Mayor Conjunto estadounidense dio a conocer a sus homólogos sirios las 4 exigencias de Washington para implementar un cambio de política:
- Siria tendría que impedir que el Hezbollah atacara Israel;
- Siria tendría que retomar las negociaciones con Israel para resolver la cuestión del Golán;
- Siria tendría que aceptar la presencia de consejeros militares rusos
- y también tendría que comprometerse a realizar nuevas elecciones al final de la guerra, permitiendo además la participación de un amplio sector de la oposición.
Al leer esas 4 condiciones resulta sorprendente comprobar lo siguiente: o los militares estadounidense carecen totalmente de conocimientos sobre la política del Medio Oriente, o lo que buscan es imponer condiciones que no son tales y que serán aceptadas de inmediato por parte de Damasco. A menos que se trate, en realidad, de sugerencias enviadas al presidente Assad para que lograra hacer evolucionar la posición de su homólogo estadounidense.
- En primer lugar, el Hezbollah es una red de resistencia contra la ocupación israelí creada en Líbano como respuesta a la invasión de 1982. Inicialmente, el Hezbollah no contaba con asesoramiento de los Guardianes de la Revolución iraníes, aunque mucho le debe al Basij [11], sino del Ejército Árabe Sirio. Y sólo se volvió hacia Irán en 2005, después de la retirada del Ejército Árabe Sirio del Líbano. A pesar de ello, durante la agresión israelí de 2006 contra el Líbano, el entonces ministro sirio de Defensa estuvo –en secreto– en el campo de batalla para supervisar la entrega de material militar. Actualmente, el Hezbollah chiita y el Ejército Árabe Sirio laico luchan juntos, en Líbano y en Siria, contra los yihadistas, que a su vez cuentan con apoyo aéreo de Israel, país que además presta atención médica a los yihadistas heridos.
- Desde 1995 (en Wye River) y hasta 2000 (en Ginebra), el entonces presidente estadounidense Bill Clinton organizó negociaciones entre Israel y Siria. Todo se negoció de forma equitativa, a pesar de la deshonestidad de la delegación israelí –que escuchaba las conversaciones telefónicas entre los presidentes de Estados Unidos y de Siria [12]. La paz habría podido y debido firmarse en aquel momento, si el primer ministro israelí Ehud Barack no se hubiese echado atrás en el último momento, como señala el propio presidente Bill Clinton en sus memorias [13]. Posteriormente, Bachar al-Assad retomó las negociaciones, indirectamente –a través de Turquía– y por propia iniciativa. Pero las interrumpió cuando Israel violó descaradamente el derecho internacional al interceptar y abordar la «Flotilla de la Libertad» en aguas internacionales. Actualmente, Siria sigue estando dispuesta, y desea, retomar y llevar a buen término aquellas negociaciones, pero la parte israelí rechaza esa posibilidad.
- En cuanto a las relaciones militares entre Damasco y Moscú, estas se remontan a la época de la Unión Soviética, con una especie de paréntesis en tiempos de Boris Yeltsin. En 2005, Bachar al-Assad viajó a Rusia para renegociar la deuda que Siria había contraído con la desaparecida URSS. El presidente sirio ofreció entonces al Kremlin 30 kilómetros de litoral para ampliar el puerto militar de Tartús, pero los rusos –cuyas fuerzas armadas se hallaban en plena reorganización– no mostraron interés en la propuesta. En junio de 2012, antes de la Conferencia de Ginebra, el consejero sirio de Seguridad Nacional Hassan Turkmani propuso a los rusos desplegar «chapkas azules» (una fuerza de paz) en suelo sirio para estabilizar el país. El Kremlin, observando la actividad de la CIA y la ola de yihadistas provenientes de todo el mundo musulmán, comprendió poco después que aquella guerra era el ensayo general de una operación que habría de desplazarse hacia el Cáucaso. Vladimir Putin decidió entonces que el tema sirio era una «cuestión interna rusa» y se comprometió a desplegar sus fuerzas armadas. Si nada sucedió en 2013 y 2014 no fue porque Rusia hubiese cambiado de opinión sino porque estaba preparando sus fuerzas, y sobre todo dando los últimos toques a nuevos tipos de armas.
- En mayo de 2014, la República Árabe Siria organizó una elección presidencial, que todas las embajadas presentes en Damasco calificaron de justa y democrática. Fueron los europeos quienes, violando la Convención de Viena, impidieron a cientos de miles de refugiados sirios votar en dicha elección presidencial. Y también convencieron a diferentes grupos de oposición para que no presentaran candidatos. Bachar al-Assad, que ganó ampliamente esa consulta, está sin embargo dispuesto a poner su mandato en la balanza, de forma anticipada, cuando termine la guerra. Mediante un simple voto del parlamento, la República Árabe Siria podría aceptar las candidaturas de ciudadanos sirios exilados, exceptuando a los que hayan colaborado con la Hermandad Musulmana o con sus organizaciones armadas, como al-Qaeda, el Emirato Islámico, etc.
Los militares estadounidenses quieren desmarcarse de los neoconservadores
Justo antes de dejar el cargo de jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Martin Dempsey había logrado la nominación del coronel James H. Baker como nuevo director del Office of Net Assessment, o sea la oficina encargada de elaborar los proyectos y estrategias del Pentágono [14]. Al coronel Baker se le considera recto, racional y razonable –exactamente lo contrario de los straussianos– y aunque Seymour Hersh no lo menciona en su artículo, parece entonces posible que Baker tenga que ver con la posición del Estado Mayor Conjunto.
En todo caso, el artículo de Seymour Hersh demuestra que existe en el Estado Mayor Conjunto estadounidense una voluntad de desmarcarse a la vez de la Casa Blanca y de los halcones liberales, como los generales David Petraeus y John Allen. Esto es una manera de subrayar que, en el actual contexto, el presidente Obama ya no tiene ninguna razón para seguir con las ambigüedades que tuvo que se vio obligado a mantener durante los 3 últimos años.

Elementos fundamentales
 - En los últimos meses, la Rand Corporation (principal tanque pensante del complejo militaro-industrial estadounidense), el ex director de la Defense Intelligence Agency Michael T. Flynn, el ex jefe del Estado Mayor Conjunto Martin Dempsey y el ex secretario de Defensa Chuck Hagel han cuestionado las contradicciones y vacilaciones de la Casa Blanca.
- Los estrategas militares estadounidenses cuestionan la política de confrontación con Rusia, heredada de la era Bush. Ese sector está pidiendo que se implante una colaboración en Siria y Ucrania, así como volver a meter en cintura a los supuestos aliados de Washington, como Turquía, Arabia Saudita y Qatar.
- La alta oficialidad estadounidense estima
  1. que hay que respaldar al presidente Bachar y que este debe vencer y mantenerse en el poder;
  2. que hay que actuar junto a Rusia contra el Emirato Islámico;
  3. que hay que castigar a Turquía porque no está comportándose como aliado sino como un enemigo
  4. y que hay que dejar de soñar con la existencia de rebeldes sirios moderados y no esconderse más detrás de esa ficción, que sólo sirve para permitir a la CIA seguir aportando apoyo a los terroristas.
Thierry Meyssan
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[1] “Influencing the SARG in the end of 2006”, William Roebuck, Cable from the State Department, Wikileaks.
[2] «Sale a la luz una nueva vía del tráfico de armas destinadas a los yihadistas», por Valentin Vasilescu, Red Voltaire , 25 de diciembre de 2015.
[3] «Qatar y Ucrania acaban de entregar misiles antiaéreos Pechora-2D al Emirato Islámico », «Qatar preparó el bombardeo contra un campamento del ejército de Siria», por Andrey Fomin, Oriental Review (Rusia), Red Voltaire, 23 de noviembre y 11 de diciembre de 2015.
[4] “Military to Military. US intelligence sharing in the Syrian war”, por Seymour M. Hersh, London Review of Books, Vol. 38, No. 1, 7 de enero de 2016.
[5] «¿Todavía tiene Obama una política militar?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 1º de diciembre de 2014.
[6] «El nuevo jefe del Pentágono se rodea de consejeros privados», Red Voltaire, 27 de diciembre de 2014.
[7] Alternative Futures for Syria. Regional Implications and Challenges for the United States, por Andrew M. Liepman, Brian Nichiporuk, Jason Killmeyer, Rand Corporation, 22 de octubre de 2014.
[8] Informe de la Agencia de Inteligencia Militar a los diferentes servicios de la administración sobre los yihadistas en Siria (documento desclasificado en inglés), 12 de agosto de 2012.
[9] «La inteligencia militar estadounidense y Siria», por W. Patrick Lang, Centre français de recherche sur le renseignement (CF2R), Red Voltaire, 22 de diciembre de 2015.
[10] “Hagel: The White House tried to destroy me”, por Dan de Luce, Foreign Policy, 18 de diciembre de 2015.
[11] El Basij es una milicia popular iraní. Sus miembros son voluntarios y participan no sólo en actividades vinculadas a la defensa del país sino también en el mantenimiento del orden público y diversas labores administrativas o de carácter social.
[12] Cursed Victory: A History of Israel and the Occupied Territories (En español, “Victoria maldita: la historia de Israel y los territorios ocupados), Ahron Bregman, Penguin, 2014 (Traducido únicamente al alemán).
[13] My Life, Bill Clinton, Knopf Publishing Group, 2004.
[14] «Nominación del nuevo estratega del Pentágono», Red Voltaire, 17 de mayo de 2015.
Fuente: Red Voltaire

lunes, 28 de diciembre de 2015

Eres un miserable y un cobarde (Pedro Morenés)


 
Es difícil llegar al nivel de mezquindad que has conseguido en estos casi veinte años de carrera profesional. Primero estuviste ocho años en el gobierno de José María Aznar (de 1996 a 2004), después pasaste por las industrias relacionadas con las áreas que ocupaste (Grupo Segur, Construcciones Navales del Norte, MBDA e Instalaza) y, por último, llegaste a la cumbre siendo ministro de Defensa (2011-2015).
Impulsaste, en tu primera etapa, la compra de los planes especiales de armamento (PEAs) por los que España debe más de 21.000 millones de euros de un total de más de 30.000 (Constantino Méndez, Secretario de Estado de Defensa en el año 2011: “Hemos comprado material que no necesitamos, para escenarios que no se van a producir y que no podíamos pagar ni antes ni ahora“).
Gracias a ti y a otros como tú (Aznar, Zapatero, Trillo, Bono y Chacón incluidos), la deuda es prácticamente impagable. Con todo ese dinero, compramos un submarino que no flota (S80), un avión que no vuela (A400M, varios muertos en accidente en Sevilla), material inservible como un carro de combate (Leopard) y un avión (Eurofighter, dos accidentes con víctimas mortales de un total de tres)…
En tu paso por la empresa privada te hiciste famoso porque Instalaza, en la que trabajabas, vendió bombas de racimo a Gadafi y este las usó contra población civil. Hasta en el New York Times se han contado tus proezas. Por si no fuera suficiente, tu empresa tuvo la desfachatez de pleitear contra el gobierno porque este no le permitió seguir fabricando las temibles bombas de racimo. A ti la muerte te da igual, lo que te importa es el dinero.
Volviste, ya como ministro de Defensa, y durante ese periodo se cayeron dos helicópteros del SAR. En ambos viajaba el sargento Ojeda, que sobrevivió al primer accidente con víctimas mortales y pereció en el segundo (aunque entre medias padeció otro accidente). No hiciste nada por remediarlo, ignoraste las denuncias de muchos, entre ellos de Sebastián Ruiz, padre del teniente del mismo nombre fallecido en el primer accidente aéreo. Si le hubieses escuchado después del primer accidente, si hubieses evitado que los helicópteros canibalizasen las piezas con un aumento del gasto en mantenimiento (algo que muchos te pedimos desde hace tiempo), el sargento Ojeda y sus compañeros es muy probable que siguieran vivos. Pedro, no es que no sobreviviesen al accidente es que no te sobrevivieron a ti, a tu nefasta gestión y a la complacencia y mediocridad de la cúpula militar. Para rematarlo, las gestiones que realizaste después del accidente fueron un auténtico insulto a las familias y a todos los españoles, un escupitajo en la cara.
Eso sí, no olvidaste en noviembre de 2014 volver a comprar por valor de otros 10.000 millones de euros, ni adjudicar contratos a tus antiguas empresas por más de 30 millones de euros. Tampoco dejaste de dar contratos a El Corte Inglés, dirigido por Dimas Gimeno (tres veces candidato a Falange), tanto que hoy Bruselas investiga contratos otorgados por valor de 190 millones de euros. Eso por no hablar de las supuestas investigaciones de los servicios de inteligencia de media Europa, que están intentando verificar si los uniformes que llevan los combatientes del ISIS son de este centro (Mil21). El tal Dimas, otro patriota como tú.
Tal es la situación, la infamia, que llegaste a ser apartado de la adjudicación de compras porque el tufo a cambalache se volvió insoportable hasta para un gobierno, como el del PP, que está más que acostumbrado a rodearse de corrupción. Diría yo, con más precisión, que se ahoga en ella.
Te importó un pimiento que la embajada española en Kabul estuviera situada en una zona peligrosa en la que no se encuentran la mayoría de las embajadas (el embajador duerme en la zona segura en la que se encuentran la mayoría) y dio lo mismo que ello fuera por dinero. Lo principal era, y es, que se pudieran comprar las fragatas F-110 en las que se montan misiles de tu antigua empresa, MBDA. Lo principal era gastar más para intentar que el submarino que no flota, flote. Nuevamente, murieron personas, Pedro, personas, y volvisteis a intentar engañar a todos pensando en los votos (por poco no hubo ni ataque). Nueva tragedia, nuevo escupitajo en la cara.
El día antes de abandonar el cargo, o quizás dos días antes, firmaste la no indemnización de los accidentados en Hoyo de Manzanares (2011): cinco muertos y tres heridos por minas en mal estado. No fueron los únicos, en total diez de los últimos once militares expertos en explosivos han fallecido por manejar minas en mal estado y solo uno por las minas del enemigo. ¡Nuestras minas son más peligrosas que las del enemigo! 
No solo eres una persona infame, también eres un cobarde. Podrías haber firmado esa orden hace meses y asumir las consecuencias de ello, pero te escondiste demostrando tu naturaleza reptil para aparecer unos días antes de las elecciones. Lo hiciste así para no perder votos, que al fin y al cabo es lo único que te interesa junto al dinero.
Lo cierto es que no puedes mirar a la cara de este militar, ni de muchos otros. No puedes mirar a la cara de los familiares de los civiles masacrados en Libia con tus bombas de racimo. No puedes mirar a la cara de los familiares de los militares muertos por tus negligencias ni a los heridos a consecuencia de estas. No puedes mirar a la cara de la sociedad española porque tienes los bolsillos llenos de dinero manchado de sangre y muerte.
Ten claro, cada vez que un refugiado fallece en el Mediterráneo o de camino a Europa, que tú y la labor que has hecho junto a otros para conseguir multiplicar la industria armamentista en España por 44 (200 millones de euros en el año 2000 a 8.800 millones en el año 2014) es responsable de ello. Ni más ni menos que dos millones de refugiados están al borde del drama o han perecido por negocios tan miserables como el tuyo.
Espero que algún día se haga justicia contigo y con los que son como tú, mientras tanto muchos lucharemos para que no se olvide tu legado.
Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra y autor de las novelas “Código rojo” (2015) y “Un paso al frente” (2014).
FUENTE: PÚBLICO.ES

Perdedores electorales

                                                               Colegio electoral


 
Immanuel Wallerstein
 
La Jornada
 
Este ha sido un mal año para los partidos en el poder que enfrentaron elecciones. Han estado perdiéndolas, si no por completo, sí relativamente. La atención se ha estado enfocando en una serie de elecciones donde los así llamados partidos de derecha se desempeñaron mejor, algunas veces mucho mejor, que los partidos en el poder considerados de izquierda. Los ejemplos notables son Argentina, Venezuela, Brasil y Dinamarca. Y uno podría añadir a Estados Unidos.
Lo que está menos comentado es la situación inversa –partidos en el poder que son de derecha, y que perdieron ante fuerzas de la izquierda, o por lo menos perdieron en términos de porcentaje y en los escaños que habían obtenido a nivel nacional y/o a nivel provincial. Esto ha sido cierto en Canadá, España, Portugal, Italia e India.
Tal vez el problema no esté en los programas propuestos por los partidos, sino en el hecho de que los partidos en el poder son culpados por las malas situaciones económicas. Una reacción, que hemos visto casi en todas partes es el populismo xenofóbico de derecha. Y otra reacción es exigir más, no menos, medidas propias del Estado benefactor, que se dice soncontra la austeridad. Por supuesto se puede ser xenofóbico y estar contra la austeridad, al mismo tiempo.
Pero si un partido alcanza el poder y tiene que gobernar, se espera que haga la diferencia en lo relacionado con las vidas de aquellos que votaron por ellos para llegar al poder. Y si no pueden lograrlo, pueden enfrentar una severa reacción en las elecciones del futuro, a veces muy pronto. Esto es lo que el primer ministro Modi, en India, aprendió cuando (menos de un año después de barrer en las elecciones nacionales) su partido tuvo un mal desempeño en las elecciones provinciales en Delhi y Bihar, donde su partido lo había hecho muy bien justo antes.
No creo que esta volatilidad vaya a cesar pronto. La razón, pienso, es muy simple. Los mantras neoliberales de crecimiento y competitividad no han sido capaces de reducir significativamente la tasa de desempleo real. Como resultado pueden ante todo forzar la transferencia de riqueza de los estratos pobres a los más ricos. Esto es muy visible y es lo que conduce a la denuncia de los programas de austeridad.
La reacción xenofóbica responde a una necesidad psíquica, pero de hecho no conduce a un mayor desempleo, y por tanto tampoco a un mayor ingreso real. Tales votantes pueden retirarse entonces de la política electoral, como pueden hacerlo quienes persiguen objetivos de izquierda, como el fijar mayores impuestos a los ricos. A su vez, los gobiernos –de centro, de izquierda o de centro– tienen menos dinero para cualquier medida social de protección.
La combinación de estos elementos no sólo es muy negativa para aquellos situados en la base de la escalera del ingreso. También significa la decadencia de la llamada clase media –es decir, ocurre una transferencia de muchas familias hacia las filas de los estratos inferiores. Sin embargo, el modelo de elecciones parlamentarias con dos partidos principales se ha basado en la existencia de un estrato relativamente grande de clase media que está listo para darle un viraje a sus votos ligeramente y con calma entre los dos partidos centristas bastante semejantes. Sin ese modelo en funciones, el sistema político es caótico, que es lo que estamos viendo ahora.
He estado describiendo un escenario intra-estatal. Pero también existe el escenario inter-estatal –el poder total relativo de diferentes Estados. Así como la tasa real del empleo es algo que podemos observar al interior de un Estado, así las tasas de cambio de las divisas son una clave del poder inter-estatal. El dólar estadunidense se ha mantenido en su nivel demandamás sobre todo porque no hay otra buena alternativa a corto plazo. No obstante, el dólar estadunidense no es estable, sino que está sujeto a vaivenes volátiles, repentinos y a una decadencia relativa de largo plazo.
Las tasas de cambio caóticas significan que permanece ahí una muy peligrosa solución para reforzar el poderío relativo inter-estatal: la guerra. La guerra es a la vez intimidante y remunera en el corto plazo, aun siendo humanamente devastadora y extenuante en el largo plazo. Así, cuando Estados Unidos debate si habrá de perseguir sus intereses en Siria o en Afganistán, es muy fuerte el jalón hacia un involucramiento militar mayor, no menor.
Dicho lo dicho, no es un panorama bonito. El punto para los partidos políticos es que no es un buen tiempo para efectuar elecciones. Algunos partidos en el poder comienzan a decidir no celebrarlas, o por lo menos no efectuar ni siquiera las que se piensen marginalmente competitivas
Fuente: Rebelión.org

domingo, 27 de diciembre de 2015

Sale a la luz una nueva vía del tráfico de armas destinadas a los yihadistas

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Una investigación del BIRN revela que, desde 2011, Estados Unidos, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han comprado en Bulgaria armamento de tipo soviético por un monto de 600 millones de dólares para los grupos armados que operan contra la República Árabe Siria. Ese tráfico de armas contradice los principios de la P que prohíben a todos los Estados miembros tratar de derrocar un gobierno mediante la entrega de armas a opositores internos o a mercenarios externos.
por Valentin Vasilescu
 
Desde el inicio de la guerra contra Siria, el gobierno de Estados Unidos ha comprado en Bulgaria armamento de tipo soviético por valor de 500 millones de euros. Eso incluye 18 000 lanzagranadas antitanques portátiles y 700 sistemas de misiles antitanques del tipo Konkurs.
Este armamento fue entregado a los «rebeldes sirios» por los llamados SOCOM (Special Operations Command del Pentágono.
Las compras se realizaron a través de una empresa tapadera de Delaware (Purple Shovel), perteneciente a Benjamin Worrell, agente –desde 1993– del grupo 902 de contrainsurgencia de Fort Meade, dependiente del US Army. Sorprendentemente, este armamento acabó en manos del Emirato Islámico [1]. En un artículo anterior habíamos mencionado la solicitud que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, hizo a Croacia para que esta última equipara a los «rebeldes» sirios con armas antitanque, a través de Jordania [2]. En este momento, la mayor parte de esas armas están en manos del Emirato Islámico.
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Una investigación de Maria Petkova, publicada en Balkan Investigative Reporting Network (BIRN) [3], prueba que Bulgaria envía armas a grupos terroristas en Siria y a otro canal de Estados Unidos. Armamento antitanque, como los BGM-71 TOW estadounidenses, está llegando así a manos del Emirato Islámico, aunque Bulgaria –país miembro de la OTAN y de la coalición contra el Emirato Islámico que encabeza Estados Unidos– dice estar participando únicamente en las operaciones de ayuda humanitaria en Siria.
A partir de octubre de 2014, aviones de carga del tipo Boeing 747 Jumbo Jet, propiedad de la compañía aérea Saudi Arabian Cargo, comenzaron a aterrizar en el aeropuerto internacional de Sofía, la capital búlgara. Los documentos demuestran que hubo 2 vuelos sauditas de carga a finales de octubre de 2014 y uno en mayo de 2015. Según los planes de vuelo, los aviones sauditas despegaron vacíos del aeropuerto de Yedda para aterrizar en Sofía, donde fueron cargados bajo la estrecha vigilancia de un dispositivo de seguridad del ejército búlgaro, y despegaron con destino a Tabuk, un aeropuerto de Arabia Saudita, situado a 100 kilómetros de la frontera con Jordania.
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Hecho interesante, las autorizaciones de sobrevuelo y de aterrizaje para estos aviones fueron concedidas por el ministerio de Defensa, cuando los vuelos de carga normales reciben sus autorizaciones de la autoridad de la Aviación Civil. Conforme al anexo 18 de la Convención de Chicago sobre la aviación civil internacional, el anexo III del reglamento del Consejo Europeo CEE n°3922 y el manual de la Organización de la Aviación Civil Internacional, Doc 9284 (Instrucciones técnicas para la seguridad del transporte de mercancías peligrosas por vía aérea), ese tipo de autorización concedida a los aviones extranjeros registrados como aviones civiles indica que esas aeronaves transportan mercancías peligrosas. Esos vuelos son considerados como vuelos especiales y reciben la misma prioridad que los aviones presidenciales. Así pudo observarse, en la pista de Sofía, el cargamento de cajas de tipo militar como las que se utilizan para transportar armas y municiones. Cada avión transportó alrededor de 80 toneladas de carga.
Posteriormente otros aviones de carga tipo Airbus A330F y Boeing 777F pertenecientes a la compañía Etihad Cargo, de los Emiratos Árabes Unidos, comenzaron a llegar al aeropuerto de Sofía bajo el mismo régimen especial. Estos aviones despegaban de Abu Dabi. Desde junio de 2015 hasta mediados de agosto de 2015, los aviones de carga de esa compañía efectuaron 5 veces esos vuelos especiales de carga desde Sofía. El 19 de octubre, un Airbus 330F de Etihad Cargo aterrizó en el aeropuerto de Burgas, en Bulgaria, y después de embarcar su cargamento especial, despegó con destino a la base aérea de Al-Dhafra, aeropuerto de destino de todos los vuelos de Etihad Cargo. En esta base aérea hay aviones franceses Rafale y aviones estadounidenses (como 5 aviones F-22) que bombardean los blancos del Emirato Islámico en Siria e Irak.
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En el informe anual sobre las exportaciones de la industria militar de Bulgaria, publicado en agosto de 2015, aparece, en la primera parte del año, una entrega de armas valorada en 85 millones de euros a Arabia Saudita. Desde agosto hasta finales de 2015, también hubo entregas de armas a Arabia Saudita por valor de 29 millones de euros. El gobierno búlgaro reconoció haber expedido, durante el periodo 2014-2015, permisos de ventas de armas que tenían como utilizador final los Emiratos Árabes Unidos, además de las de Arabia Saudita. En 2014-2015, Bulgaria vendió armamento a los Emiratos Árabes Unidos por un monto de 30 millones.
Un informe de la ONU detalla la lista de mercancías transportadas desde Bulgaria hacia Arabia Saudita por un Boeing 747 Jumbo Jet de la compañía aérea Saudi Arabian Cargo. El avión contenía 827 ametralladoras con sistemas de montaje sobre camionetas Toyota y 120 sistemas antitanque SPG-9 [4]. Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos están equipados con armamento moderno, de fabricación occidental, lo cual excluye que la compra de armas búlgaras de tipo soviético esté destinada a sus propios ejércitos. Un alto oficial de inteligencia del ejército búlgaro reconoció ante BIRN que ese armamento está destinado a «la oposición siria» y que es posible que parte de ese armamento haya llegado a Yemen. De la misma manera que las armas provenientes de Croacia y de Bulgaria recientemente descubiertas en el arsenal del Emirato Islámico.
Valentin Vasilescu
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[1] “Report: Islamic State may have taken anti-tank weapons from Syrian rebels”, Thomas Gibbons-Neff, The Washington Post, 7 de septiembre de 2014
[2] «Pourquoi a-t-on admis la Croatie dans l’Union européenne ?», por Valentin Vasilescu, Réseau International, 12 de julio de 2013.
[3] “War Gains: Bulgarian Arms Add Fuel to Middle East Conflicts”, Maria Petkova, Balkan Investigative Reporting Network, 21 de diciembre de 2015.
[4] «Le mystère des milliers de camionnettes Toyota de l’EI», por Valentin Vasilescu, Réseau International, 9 de octubre de 2015.
Valentin Vasilescu
Valentin Vasilescu Experto militar. Ex comandante adjunto del aeropuerto militar de Otopeni.
El creador del F-16 confirma la versión rusa del ataque turco
 
 
Fuente: Red Voltaire
Voltaire, edición Internacional

Ada Colau, Susana Díaz y el café para todos


 
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Lo recordaba Ada Colau hace unos días: “Solo hay una receta: respeto y fraternidad”. Dos ingredientes imprescindibles para seducir votantes y crear “sólidas alianzas en todo el Estado”.
Todo lo contrario al estrés y la crispación que transmite Susana Díaz cada vez que habla. No, Susana, no. No quiero que me salven políticos como tú, crecidos en la desconfianza y curtidos en la conspiración.
diaz_560x280No, Susana, España no es como tú ni como según qué miembros de tu partido, todo el día con la faca en la mano izquierda, mientras con la derecha os santiguais. No. Susana, no. España no se va a romper porque haya más democracia, ni porque la gente reclame derechos legítimos, ni porque se abran las urnas para conocer cómo, una parte de sus ciudadanos, quieren que sea su futuro. No, Susana, no, el camino no es ni que os despellejéis dentro de tu crispado partido ni que demonicéis a quienes no piensen como vosotros.
Quizás convenga recordar, oh Susana, que has llegado donde estás porque te colaste por la puerta trasera, por una carambola a tres bandas que pasó por la huida de Chaves, la posterior marcha forzosa (por un asunto de presunta corrupción relacionado con su mujer) de Rafael Velasco como número dos del psoe andaluz, dimisión que te aupó y te dejó el camino libre; y finalmente el cansancio de Griñán. Las urnas que te legitimaron llegaron mucho después que tus primeros paseos por Ferraz sacando pecho.
Como andaluz, humildemente me permitiría pedirte que apostaras por la humildad. No me siento representado por tu soberbia ni  tu prepotencia, que me producen verdadera vergüenza ajena. No sé qué guerras te traes con Pedro Sánchez, y la verdad es que me interesarían muy poco si no fuera porque, en momentos como éste, esas trifulcas nos afectan a todos y desvían el tiro de a donde verdaderamente debería dirigirse.
En nombre del tradicional espíritu progresista de tu partido, en nombre de la esencia que lo dota de sentido, en nombre de las veces que gente como yo os votó en otros tiempos, te pediría que reconsiderases planteamientos frentistas y guerracivilistas como los que últimamente vienes manifestando.
Que Podemos quiere romper España, dices. No te lo crees ni tú. Me gustaría verte defender esa hipótesis en un debate con Pablo Iglesias. O con Teresa Rodríguez, a quien tu Canal Sur por cierto, aferrándose a la legislación vigente, le prohibió medirse contigo en la campaña electoral andaluza del pasado mes de mayo.
El futuro de este país, oh Susana, no puede pasar por las tesis que tú mantienes, y menos aún si eso se hace desde un partido progresista. Es una verdadera pena que en muchos pagos se te compare con Esperanza Aguirre, que crispa, tensa y da esplendor al enredo y al embrollo como nadie. Ese no va a ser tu camino, ¿verdad?
“Ya no hay café para todos, solo para Ada Colau”, has llegado a decir. Y a mí esa frase, como a la alcaldesa de Barcelona, “me suena a vieja, me suena a pasado. La frase y la estrategia que hay detrás: confrontar pueblos para sacar rédito político. Una estrategia irresponsable -como también afirma Colau- que nos ha llevado a un bloqueo del que no saldremos con más crispación y polarización, sino con más respeto hacia la diversidad y con más fraternidad entre pueblos”.
Más fraternidad hace falta, Susana, y menos “cultura de  partido”, ese concepto añejo que prioriza intereses internos y se olvida de lo que verdaderamente importa a a la ciudadanía de a pie. Me gustaría saber, este lunes 28, el tiempo que le dedican en el Comité Federal socialista a preguntarse por qué su partido ha perdido millones de votos, especialmente en los barrios populares, y el que emplean en dispararse dardos envenenados. Me gustaría saber cuánto tiempo le van a a dedicar a hablar de Catalunya en serio, a plantearse acabar con las puertas giratorias o con la vergonzosa dependencia de la Justicia del poder ejecutivo… y cuánto a reprocharse los unos a los otros la catástrofe electoral mientras entre todos le van haciendo la cama a Pedro Sánchez sin piedad.
No, Susana, no. Aquí nadie quiere romper España, sino que las cosas dejen de ser como siempre han sido. Es el momento del cambio protagonizado por la gente común. Hombres y mujeres, como diría Ada Colau que “quieren decidirlo todo desde abajo, y que no tienen miedo a resolver los conflictos políticos con la única solución válida en democracia: más democracia”

Juan Tortosa
Fuente: Público.es

viernes, 25 de diciembre de 2015

Asesinato en el Comité Federal




Parafraseando a Manuel Vázquez Montalbán cabe anunciar que el  que se celebra el próximo lunes, será escenario del intento de asesinato del pacto de progreso que haría a Pedro Sánchez presidente del Gobierno como desean los millones de votos que votaron a las siglas progresistas. Los autores intelectuales de este crimen político no se esconden. Al contrario, dan la cara. Susana Díaz, Fernández Vara y García Page –los tres mosqueteros del IBEX en Ferraz– se niegan a reconocer la autoridad de su secretario general elegido en primarias por los militantes de su partido. Desafían incluso su autoridad y anteponen la competencia del Comité Federal a la de la secretaría general. Así estos tres barones, que muchos denominan como caciques responsables del atraso de sus respectivas comunidades, colocan sus intereses por delante de los del socialismo español. La consigna que los mueve es tan clara como perjudicial para las clases sociales que dicen representar. El PSOE contra Pablo Iglesias .
Efectivamente, estamos ante una sublevación descarada, manifiesta y abierta de la vieja guardia del PSOE nacida, crecida, desarrollada y alimentada por la financiación alemana que hoy pasa factura. No hay más que rebobinar el vídeo, en el que Rajoy comunicaba a Merkel el crecimiento imparable de Podemos en las encuestas, para deducir cómo todas las fontanerías germanas en Madrid acosan desde la misma noche del domingo a los viejos socialistas. Que un Pedro Sánchez sea partidario de explorar –como si Podemos fuese la sabana africana- un acuerdo con el movimiento popular español surgido desde el 15-M contra el diktat de Berlín, que empobrece a la clase media a la vez que hunde a la trabajadora, genera este nein germano a la política de pactos del secretario general. Si Schaüble desea que Sánchez sea la muleta de Rajoy, por activa o por pasiva, es bien lógico que no admita esta alianza con Iglesias. De la misma forma que nunca hubo un problema con los acuerdos con IU, los hay todos con Podemos.
La lucha generacional vuelve a ser exactamente la misma que llevó en 1974 a González a recoger las siglas del PSOE que sacara Willy Brandt del baúl de los recuerdos históricos. Entonces, como ahora, los viejos no entendían que había surgido una nueva España; entonces como ahora discrepaban de la política de pactos democráticos contra Franco y se atenían a los intereses de la guerra fría como hoy se atienen a las urgencias imperiales de die Grosse Deutschland oponiéndose a un Gobierno de progreso. Aquellos que combatieron la demencia senil de Rodolfo Llopis la vuelven a reproducir en esta conjura contra el actual secretario general. Catalunya no es más que un pretexto para envolver lo impresentable. Ni el referéndum rompe la soberanía de España, todo lo contrario, ni los sublevados Díaz, Vara y Page se han preocupado por la soberanía de los españoles, como demostraron durante la reforma del 135 de la Constitución que ayer ilegalizaba a Keynes por un imperativo merkeliano.
Si González no se hubiera enfrentado a Llopis, el PSOE no hubiera existido como fuerza relevante; si Sánchez no se enfrenta a los peones de aquel pasará a ser irrelevante en muy escaso tiempo. Es cierto que no tiene la ayuda alemana, sino que la tiene en contra; pero cuenta con millones de votos, los poderes de una secretaría general y la angustia de la inmensa mayoría de la sociedad que exige a gritos terminar con los recortes antisociales aplicados por el bipartidismo. Como bien decía Omar Torrijos, si te aflojas te afligen, si te afliges te aflojan. No pueden dejar pasar el balón del pacto de progreso, aunque dejen pasar al jugador Sánchez por unos meses. Está condenado si no defiende el voto popular y al PSOE. A estas alturas ya no caben subterfugios como aquellos —OTAN, de entrada no– que desembocaron con un Javier Solana bombardeando Belgrado. Si el Comité Federal termina con un Rajoy, de entrada no, ya conocemos el final.

Fernando López Agudín


Fuente: Púbblico.es