jueves, 28 de enero de 2016

Hacia la calle del Turco

 

Atentado contra la vida del general Prim, en la calle del Turco (Madrid), el 27 de diciembre de 1870.

Atentado contra la vida del general Prim, en la calle del Turco (Madrid), el 27 de diciembre de 1870.


 

Tiempo de emboscadas. Pedro Sánchez sigue en peligro, acechado dentro del PSOE. Después de la redada de Valencia, se acentúa la debilidad de Mariano Rajoy

 
Enric Juliana
28/01/2016 03:37 | Actualizado a 28/01/2016 07:23
Cinco semanas después de las elecciones del 20 de diciembre, la política española comienza a dar vueltas sobre sí misma y pronto se encaminará hacia la calle del Turco, lugar de emboscadas. El momento es muy espeso.
La redada del martes en Valencia ha modificado el cuadro. La hoja cortante de los escándalos varía de tamaño según el momento. Las veinticuatro detenciones por corrupción en el Partido Popular valenciano, justo cuatro días después de la renuncia táctica de Mariano Rajoy al encargo del Rey, debilitan de manera sustantiva al presidente del Gobierno en funciones y le colocan junto a Pedro Sánchez en las inmediaciones de la calle del Turco, donde tuvo lugar la más legendaria de las emboscadas madrileñas. Ambos están en riesgo.
En Madrid cada día hay más gente que cree necesaria su muerte política para hallar una salida al laberinto. Rajoy y Sánchez deberán cuidarse de no cruzar la calle corta, muy cercana al Congreso de los Diputados, en la que la noche del 30 de diciembre de 1870 un grupo de hombres embozados hirió de muerte al general Joan Prim i Prats, presidente del Gobierno. Un catalán que quería reformar España. En la política posmoderna –toda técnica, toda mediática–, las emboscadas se preparan sin trabucos, la calle del Turco de Madrid ya no se llama así –Marqués de Cubas es su nombre actual, entre Zorrilla y Alcalá–, pero vive Dios que comienza a haber importante gente en Madrid conspirando contra los dos hombres principales de la política española.
En los días posteriores al 20 de diciembre, Rajoy tuvo la inmensa suerte de toparse con la ambición de Susana Díaz. La embestida contra el secretario general del PSOE, inducida por la presidenta de la Junta de Andalucía y su círculo de confianza, con el concurso de otros dirigente socialistas, contribuyó a difuminar el cataclismo electoral del Partido Popular, el mayor derrame que ha sufrido una formación política en Europa después hundimiento del partido socialista griego. El PP perdió 3,6 millones de votos y 63 diputados, pero la maniobra del socialismo meridional alteró el relato durante los días que la sociedad sedimentaba el resultado de las elecciones. Durante la última semana de diciembre todos los focos se posaron sobre las evidentes dificultades del secretario general socialista. Crónica de una muerte anunciada. Asesinato en el Comité Federal. Solo ante el peligro. El espectáculo era muy vistoso y mitigaba las penalidades de un PP aparentemente unido alrededor de los silencios minerales de Rajoy.
Las detenciones de Valencia han vuelto a modificar el guión. “Redada”, escribió una agencia de noticias y todo el circuito informativo aceptó el endurecimiento verbal. Atención a ese signo. El poder en funciones se está debilitando. Rajoy ha perdido la ventaja narrativa que le regalaron desde Sevilla. Pedro Sánchez sigue vivo, pero cada vez hay más gente esperándole cerca de la vieja calle del Turco.
 
Enric Juliana | Enric Juliana Ricart
Enric Juliana 

Fuente: La Vanguardia

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