miércoles, 27 de abril de 2016

Rusia: "Los niveles de vida se están desplomando". Entrevista





Vasily Koltashov

El Foro Económico de Moscú de 2016 se celebró los días 23 y 24 de marzo de 2016. En este evento, se lanzaron críticas contra las políticas económicas del gobierno ruso y se instó a mejorar el acceso a la financiación de la industria. La siguiente entrevista fue realizada por el periodista alemán Urlich Heyden al economista ruso Vasily Koltashov poco después del término del cónclave. Para más información sobre el Foro Económico de Moscú, véase el artículo de Heyden publicado en CoounterPunch el 8 de abril de 2016.

Vasily Koltashov es el jefe del departamento de investigación del Instituto sobre Globalización y Movimientos Sociales de Moscú. Afirma que las sanciones económicas impuestas por Occidente y el consiguiente desconcierto económico han suscitado la preocupación de la ciudadanía. Mientras, las tensiones aumentan en el seno de las élites rusas, dividas entre reconciliarse con Occidente o tomar un camino independiente para el país.

Ulrich Heyden: ¿Cómo se explica la dureza de las críticas vertidas contra la política económica del gobierno ruso durante el Foro Económico de Moscú?

Vasily Koltashov: Hay dos tendencias opuestas en Rusia: el llamado bando liberal cuenta con el apoyo de la UE y los EE.UU. y, por el momento, también de los principales centros de poder rusos. Por otro lado, está la oposición patriótica, que detesta al bando liberal, del mismo modo que este odia a la oposición patriótica.

¿A qué te refieres con “oposición patriótica”?

La oposición patriótica es un fenómeno nuevo en Rusia. Surgió en el año 2008, principalmente debido a la crisis financiera mundial. La mayor batalla del bando patriótico está relacionada con asuntos económicos y sociales, no con las elecciones, los derechos humanos o la política exterior. Esta oposición patriótica apareció por la crisis de ajuste, que afecta a las exportaciones de mercancías, producida por el capitalismo ruso.

¿Se podría decir que el Foro Económico fue una reunión nacional de liberales, conservadores e izquierdistas?

Prácticamente, ningún liberal asistió al foro.

El Foro Económico de Moscú se reúne cada año desde 2013. ¿Ha habido alguna novedad este año?

El Foro Económico se encuentra en crisis. Su papel es importante, pero no consigue avanzar. Año tras año, el discurso es el mismo.

¿Qué echa en falta?

Necesitamos diseñar un plan que consiga sacar al país de la crisis y ese plan debe tomar en consideración las preocupaciones y necesidades de las personas, que se enfrentan a una pobreza cada vez mayor. Los niveles de vida se están desplomando. Los salarios mensuales reales en las regiones han caído, en el último año y medio, desde una media de 20.000 a 15.000 rublos (197 euros); mientras que en Moscú todavía se puede encontrar gente que reciben hasta 20.000 rublos (263 euros).

Las personas están alarmadas. Quieren políticas económicas que mejoren su calidad de vida y que les proteja del desempleo y de la pérdida de valor de su dinero. Pero en el Foro Económico de Moscú, se escuchan medidas de apoyo a la industria, como propuestas de préstamos baratos y mayores esfuerzos para reindustrializar el país. Muchos ciudadanos no entenderían cómo tales medidas podrían salvarles de las consecuencias del desajuste actual.

¿Se trató en la reunión el conflicto en Nueva Rusia (Ucrania oriental)?

Evidentemente, se habló de la situación de Nueva Rusia en el foro, del levantamiento en el este de Ucrania. Las élites rusas y de la Unión Europea ejecutan las mismas medidas neoliberales, al mismo tiempo que se enfrentan por los eventos acontecidos en Ucrania. Los pueblos necesitan políticas diferentes, una integración euro-asiática alejada del neoliberalismo. Pero ni las élites rusas ni las europeas son capaces de hacerlo.

El conocido asesor económico de Vladimir Putin, Sergei Glasew, subió a la palestra del Foro Económico para defender un aumento de la oferta monetaria.

Glasew es muy popular, pero sus ideas son bastante peculiares. Afirma, por ejemplo, que el rublo está subvalorado. Pero se equivoca: el rublo está sobrevaluado, porque el mercado único nacional está destruido. Si el precio del petróleo continúa cayendo, el tipo de cambio del rublo también seguirá reduciéndose. El banco central mantiene el rublo en una posición fuerte con respecto a una economía pobre.

Glasew opina que un aumento de la masa monetaria no tendrá efectos negativos porque el rublo está subvalorado. En mi opinión, cuando un aumento de la oferta monetaria no es acompañado de un aumento de la demanda de mercancías rusas, el resultado será una mayor inflación.

¿Cuáles son las políticas económicas defendidas por liberales y patriotas en Rusia?

Los miembros de la clase media moscovita y de los funcionarios públicos piensan y confían en que la Federación Rusa conseguirá acercarse a Occidente. Después, la economía se desarrollará adecuadamente. Ese es el mensaje que se transmite desde los medios liberales. Los medios patriotas no son capaces de convencer a la gente de que la situación económica mejoraría con un mayor apoyo estatal a la industria.

¿Cuál es tu propuesta?

Desde el Instituto sobre Globalización y Movimientos Sociales presentamos un plan concreto. Nuestra propuesta sería un programa estatal de apoyo a la construcción de viviendas para los ciudadanos, con préstamos hipotecarios asequibles, de entre uno y tres por ciento. Este programa de viviendas se realizaría con materiales rusos, la industria rusa y trabajadores  rusos. Recomendamos que se construyan nuevas carreteras y vías ferroviarias para renovar el transporte público.

¿Cómo se financiaría todo esto?

En primer lugar, Rusia tiene importantes reservas financieras. Segundo, la oferta monetaria podría incrementarse. Nuestra propuesta de un plan de construcción impulsaría el crecimiento económico. Así, el capital generado volvería a las arcas públicas.

Acabas de criticar al asesor económico de Putin por su plan de incrementar la oferta monetaria.

Estamos a favor de un aumento de la oferta monetaria como un primer impulso al crecimiento. No queremos regalar dinero a la industria. Sabemos que querrían disponer de créditos baratos, pero unas tasas de interés bajas, en las condiciones actuales, tan solo conducirían a un aumento de la inflación, ya que el desajuste ha alcanzado los niveles más altos. Incluso una reducción del tipo de interés de referencia conllevaría un incremento de la inflación.

En el foro empresarial se plantearon escenarios desastrosos. Da la impresión de que la economía sucumbirá pronto si no se da más apoyo a la industria rusa. ¿Es este un planteamiento exagerado?

Creo que la economía podría colapsar de una manera u otra. La industria rusa carece de un adecuado desarrollo. La producción disminuye y empieza a haber despidos; se ha introducido la jornada laboral a tiempo parcial y los salarios se han reducido. El desempleo no es particularmente alto, en torno al 6 %, pero esto se debe a que los salarios son muy bajos.

¿Podrías señalar alguna conclusión concreta y positiva del Foro Económico?

Un resultado positivo es el compromiso claro por una política proteccionista. Esto significa que Rusia debe retirarse de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En mi opinión, se necesita avanzar en el fortalecimiento de la Unión Económica Euroasiática antes de que pueda aspirar a convertirse en una alternativa a la Unión Europea. No obstante, la Unión Euroasiática [que sería el siguiente paso del proceso de integración, tras la actual Comunidad Económica Euroasiática] no puede desplegarse del mismo modo que la UE, la cual está jerárquicamente liderada por Alemania y reserva algún papel importante para Francia (y quizás Italia). Polonia, Rumanía y Hungría serían los países de tercer y cuarto rango, para los cuales la UE comporta más inconvenientes que ventajas.

Los miembros de la Unión Económica Euroasiática y de la Unión Aduanera (Rusia, Bielorrusia, Armenia, Kirguistán y Kazajistán) no perciben ningún beneficio económico actualmente por participar en la integración económica.

La Unión Económica Euroasiática y la Unión Aduanera de Eurasia fueron desarrolladas de acuerdo con los términos de la OMC. Pero la adhesión de Rusia a la OMC suprime cualquier utilidad de la Unión Económica Euroasiática. La Unión Euroasiática tan solo tendrá sentido como organización si puede contrarrestar la política expansionista de la UE, que pretende extender su influencia hacia el este. En los años 2013 y 2014, la UE consiguió atraer a las autoridades ucranianas. Rusia se anexionó Crimea pero se abstuvo de hacer lo mismo con la Cuenca del Donets, y todavía no está claro quién está atrayendo a Bielorrusia a su esfera de poder. Para Occidente, un punto de la agenda es conseguir sustituir a Putin por otra persona que obedezca órdenes venidas desde el exterior.

¿La Unión Euroasiática no desarrollaría una jerarquía de poder?

La Unión Euroasiática funcionará de acuerdo a un modelo diferente de integración. Ningún proceso de integración puede salir adelante sobre la base del libre mercado y el comercio exterior. Se necesita un mercado común y protegido que promueva la demanda interna. Un proyecto así sería una alternativa a la UE y persuadiría a algunos Estados de que la abandonasen. Es por esa posibilidad que la Unión Económica Euroasiática fue denominada un “proyecto peligroso” desde Bruselas.

¿Es posible que los líderes rusos se conviertan, finalmente, en verdaderos keynesianos y fomenten el apoyo estatal a la construcción de viviendas y carreteras?

En 2017, la situación económica será tan mala que todos los indicios apuntarán hacia un cambio. Los intentos del gobierno ruso de alinearse con Occidente impulsará la formación de un gobierno neoliberal, que rápidamente se ganaría el descontento popular. Los servicios de educación y salud serían completamente destruidos; los derechos de aduana se reducirían y el Estado se propondría liquidar gran parte de sus activos. Estas políticas intensificarían las contradicciones sociales, ya que el pueblo está reclamando que se atiendan sus intereses.

¿El bando patriótico se beneficiará de este cambio?

La sociedad rusa está dividida en dos partes: el Belyje lenti, aquellos que portan un lazo blanco y representan las posiciones liberales; y las personas que llevan el lazo negro y naranja de San Jorge, que mantienen una actitud patriótica y proteccionista y desean una integración post-soviética.

Estos dos movimientos muestran una gran fortaleza, pero el movimientoBelyje lenti está principalmente radicado en Moscú, y su apoyo es muy limitado. Las fuerzas patrióticas tienen el apoyo de más del 90 % de la población, y la única manera de evitar que este movimiento llegue al poder es la aplicación de políticas de estímulo económico, lo cual significaría que Rusia volvería a la situación de 2008. Pero eso no es posible.

¿Debido a los bajos precios del petróleo?

Y no habrá un aumento del petróleo en un futuro previsible. La confusión que reina en Rusia ya es bastante profunda y las recetas neoliberales no conseguirán sacar al país de esa situación; tan solo iniciarían una segunda crisis. Este año veremos un desplome económico en China, una recesión en EE.UU. y posiblemente en la Eurozona. Esto quiere decir que serán muchos los factores que empujen a la baja el precio del petróleo y los metales y, por lo tanto, la situación económica de Rusia empeorará. Según mis previsiones, estos eventos harán incrementar el apoyo del bando patriótico.

¿Es posible que el partido Rusia Unida no consiga una mayoría absoluta en las elecciones parlamentarias que se celebrarán el 18 de septiembre?

El partido ha perdido popularidad. El presidente de Rusia Unida es Dimitri Medvédev, y su gobierno ha fracasado; es sinónimo del comienzo de la crisis económica. Sucedió al Primer Ministro Putin en 2012, en un momento de crecimiento económico, pero la economía se encuentra ahora en un estado patético. Puede suceder que los miembros y deputados organicen una rebelión interna y que se componga un parlamento “insurgente”. Muchos diputados de Rusia Unida no están de acuerdo con la senda neoliberal adoptada. Con un programa neoliberal, no son capaces de mirar a sus votantes a los ojos.

¿Podemos, por lo tanto, esperar sorpresas?

Tuve una conversación con un periodista de una región rusa. Le pregunté cómo era posible que su diario lanzase críticas tan duras contra Putin y me contestó: “¿Quién es Putin? Ese está muy lejos; puede incluso que no exista. Es el gobernador regional el que tiene el poder”. Esa es la autoridad política con la que se muestra cautelosa. En contraposición a la situación de Moscú, las autoridades locales pueden desafiar al poder central en momentos de crisis y organizar marchas de ciudadanos indignados.

¿Está Vladimir Putin en una situación de estabilidad?

Una parte considerable de las élites gobernantes quiere llegar a un acuerdo con Occidente y apartar a Putin del poder. Aquellos que trabajan con él y son el blanco de las sanciones, no lo desean. Se están dando conflictos muy serios entre las élites rusas y, aunque no sean públicos, pueden tener efectos sobre las elecciones parlamentarias de septiembre. Pero todavía quedan preguntas sin resolver, como si Putin liderará algún partido de cara a las elecciones o cuál será el papel del movimiento Frente Popular, fundado por Putin en 2011.

Vasily Koltashov

jefe del departamento de investigación del Instituto sobre Globalización y Movimientos Sociales de Moscú.

Fuente:

Telepolis, 31 de marzo 2016

Traducción:

José Manuel Sío Docampo
Sin Permiso

Seguidores