sábado, 1 de octubre de 2016

¡Extra, extra de El País: Pedro Sánchez mató a Manolete!



Jorge Bezares


Debe ser que desde el arranque de la crisis ando preocupado con la idea de que no me voy a poder jubilar juntado letras.  Demasiados amigos y colegas las están pasando canutas para llegar al retiro dignamente (a uno le han regalado sus hijos un reloj con los días que le restan para el dorado punto y final).


Puede que tenga que ver con mi profunda decepción con un oficio que fue de héroes y que ahora resulta ser propio de escribanos que escriben al dictado de políticos o editores faltones y soberbios.

O quizás también me haya influido la infame cacería, el linchamiento pagado con dinero público –sí, con dinero público-, que está sufriendo Pedro Sánchez, un tipo bueno y honesto que ha intentado en estos últimos años sacar adelante un PSOE hundido por unos dirigentes incapaces –con ZP a la cabeza-, un PSOE metido en el mundo de los negocios y las puertas giratorias por otros –con Felipe González a la cabeza-, un PSOE sin proyecto, sin discurso y sin gestión que se ofrece como tabla de salvación, como orgasmo de fraternidad –con Susana Díaz a la cabeza-.

Influido por todo eso, soñé que en plena Gran Vía un jovenzuelo, vestido del NY de los años veinte, gritaba: ¡Extra, extra de El País: Pedro Sánchez mató a Manolete! Citaba fuentes del PSOE andaluz. La cabecera del periódico que pude leer fue efectivamente El País pero en letra Brush Scrip MT (El País). El formato era sábana, como aquel del mítico DIARIO DE CÁDIZ donde eché los dientes.

Recuerdo que me dije inicialmente: “¡Joder, qué pelotazo han dado estos tíos!” Hasta que me acordé, en un despertar en pleno sueño, que a Manolete lo mató un toro llamado  Islero en la plaza de Linares.

En fin, el subconsciente tiene estas cosas, que uno se preocupa más de la cuenta y le salen sueños dignos de un psicoanalista argentino.

Pero dicho esto en un contexto de duermevela periodística, volvamos a la cruda realidad. El editorial de El País Salvar al PSOE, plagado de insultos y descalificaciones hacia Pedro Sánchez, es un acto panfletario infame que mancha los 40 años de democracia y buen periodismo que esa cabecera de referencia ha venido practicando. ¡Si Javier Pradera levantara la cabeza!

Siempre he pensado que los lectores éramos accionistas sentimentales y morales de nuestro periódico de referencia. Yo mamé el periódico que fundaron Juan Luis Cebrián y Augusto Delkáder y me hice periodista leyendo a Luis Gómez, José Yoldi, Maruja Torres, Rosa Montero, Karmentxu Marín, Manuel Vázquez Montalbán, Bastenir, Haro Tecglen, Juan Cruz, Manuel Vicent, Joaquín Estefanía, José María Izquierdo, Soledad Gallego, Santos Juliá…

A partir de este editorial, me siento totalmente desvinculado de El País, de este El País chico y estrecho, con titulares que no se corresponden con las informaciones de las páginas interiores y con una parcialidad enfermiza, y he decido no volver a comprarlo. Es verdad que un lector menos no es nada.  Pero tengo fuerza moral para decirlo alto y claro. Me lo gané cuando años atrás, en pleno intento de Aznar por meter en la cárcel a Cebrián y a Polanco, defendí la candidatura del primero de ellos para el Premio Agustín Merello de la Asociación de la Prensa de Cádiz. Por supuesto, se lo dieron: acumulaba entonces méritos suficientes para llevárselo.

Cuando se produjo la última gran escabechina en El País, recortes que han llevado en parte al periódico al estado actual de decadencia, algún amigo me sugirió que le pidiéramos a la Asociación de la Prensa de Cádiz que le reclamara la devolución del galardón. Me negué porque difícilmente, muy difícilmente, renuncio a mis afectos, y porque eran dos Juan Luis muy diferentes.

Pero hoy, “enfático” con el Grupo Prisa, en especial con El País, tal como se mostró José Borrell esta mañana ante Pepa Bueno en la Cadena SER, estoy convencido de que alguien debe invitar a Cebrián a almorzar al mejor restaurante de Madrid y comunicarle muy educadamente que se queda sin chófer, que le reduce un 90% el salario y que vaya pensando en jubilarse, que ya va siendo hora. Por supuesto, todo aliñado con una gran placa de plata que rece: “Gracias por los servicios prestados, Juan Luis. Nunca te olvidaremos”.  Y puerta y calle con un pasodoble para que vuelva el buen periodismo y se recupere el respeto a los lectores.

PD: (1) José Borrell, con las declaraciones que hizo en la Cadena SER, se convirtió sin ningún género de dudas en el referente moral de la vieja guardia socialista junto a Alfonso Guerra.

(2) ¿Comparte Pérez Rubalcaba, flamante miembro del Comité Editorial de El País, los insultos y descalificaciones vertidos por su rotativo contra Pedro Sánchez?

(3) La militancia socialista va a acudir en bloque a la puerta de Ferraz este sábado para ofrecerle música de viento a los críticos. La tacharán de violenta y antisistema.

(4) Empiezan a organizarse los pedristas en Andalucía contra Susana Díaz.
Jorge Bezares
Fuente: Público.es

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