jueves, 3 de noviembre de 2016

Hartazgo político en España






Por José Luis Arceo Vacas



Mariano Rajoy está políticamente quemado, pero sigue en Moncloa a pesar de sus fortísimos recortes sociales y del incesante paseíllo por los tribunales de personajes con eco PP. La mayoría ciudadana alucina.

Pedro Sánchez se marca una jugada con riesgo pero con más futuro que otra cosa, porque la coherencia en política siempre es más rentable que los juegos de triler@s. La mayoría ciudadana guiña un ojo.

Podemos fue lanzado como un cohete por Pablo M. Iglesias, pero si de lo que se trataba sobre todo era de estimular a votantes de izquierda que se quedaban en casa, el lance se desvirtuó abrazándose a Anguita y al tiempo disfrazándose de socialdemócrata. La mayoría ciudadana no entiende nada e Iñigo Errejón cada vez sonríe más.

Ciudadanos se ha quedado sin merienda a manos del PP, y además habrá de aguantar una legislatura en la que su único colega será aquel al que negó hasta el infinito, Rajoy. La mayoría de votantes liberal-conservador@s votará a quien sustituya a Rajoy, no a Rivera, que se ha pasado de frenada.

Izquierda Unida, o despierta de su sueño podemita, se reestructura de verdad y va por libre, o se convertirá definitivamente en la vieja guardia -en minoría flagrante- del partido liderado hoy por Iglesias. La mayoría de votantes actuales de IU ni traga ni digiere la mezcla UPodemos.

El PSOE tiene un problema gordísimo: o se da prisa en montar un congreso y unas primarias (con “riesgo” de que Sánchez arrase) para tapar el desaguisado público del uno de octubre, o por mucho que se empeñe va a alcanzar de verdad un suelo histórico. La mayoría de militantes y votantes socialistas espera carcajeándose.


Fuente: Diario 16

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