domingo, 31 de enero de 2016

Pedro Sánchez consultará a los militantes del PSOE cualquier pacto para ser presidente

 

Pedro Sánchez durante el Comité Federal celebrado el 30 de enero de 2016 / EFE Paco Campos
Pedro Sánchez durante el Comité Federal celebrado el 30 de enero de 2016 / EFE Paco Campos




Tanto el Comité Federal como los militantes de base del PSOE se pronunciarán sobre cualquier acuerdo al que llegue el partido con otras fuerzas
Sánchez ha asegurado que la negociación se hará "con luz y taquígrafos", y que la decisión final tendrá "todos los filtros y garantías"
Marcos Pinheiro
  • El PSOE celebrará en mayo el Congreso que decidirá el futuro de Pedro Sánchez
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha insistido hoy en su voluntad de buscar un acuerdo para un “gobierno de cambio” y ha anunciado que cualquier acuerdo de investidura al que se llegue con otras fuerzas políticas será ratificado por el Comité Federal y sometido a una consulta entre los militantes socialistas: "Quiero contar con su opinión, con la de los militantes de base".
La consulta a las bases socialistas no será vinculante, pero en Ferraz se da por hecho que la militancia apoyará cualquier cambio que suponga sacar al PP de la Moncloa. El resultado de esa votación se someterá después a la ratificación del Comité Federal, integrado por 350 miembros, entre ellos los barones socialistas. La dirección sostiene que ese órgano no se pronunciará en un sentido distinto a lo que expresen las bases.
Los militantes votarán si aprueban o rechazan un documento que recogerá las condiciones del acuerdo al que el PSOE llegue con una o varias fuerzas como resultado de las negociaciones. De acuerdo con el último censo que maneja Ferraz, se convocaría a unos 190.000 militantes a la consulta.
Sánchez ha hecho este anuncio durante su intervención en el Comité Federal del PSOE, donde también ha asegurado que las negociaciones para formar Gobierno con otras fuerzas se harán "en abierto, con luz y taquígrafos" y que la decisión final tendrá "todos los filtros y garantías". El líder del PSOE ha insistido en que tendrá la mano a "izquierda y derecha".
"No voy a ser presidente a cualquier precio, pero no estoy dispuesto a que los españoles paguen el precio de cuatro años más de derecha al frente de las instituciones", ha afirmado Sánchez. "No ambiciono unos sillones, sino unos ideales", ha añadido, en discurso con continuas referencias a Podemos, aunque sin nombrar explícitamente a la formación de Pablo Iglesias.
El secretario general del PSOE ha repetido varias veces que lo importante a la hora de formar un Ejecutivo es hablar "de lo que le importa a la gente, de cómo resolver los problemas de los ciudadanos". "No vamos a hablar de sillones ni de composición de gobiernos", ha respondido Sánchez a la oferta de Iglesias de formar un Ejecutivo con el líder de Podemos como vicepresidente.
"Vamos a hablar de algo que les sonará mucho a ellos, de programa, programa, programa", ha insistido. Entre los ejes sobre los que el PSOE va a plantear cualquier negociación de investidura, Sánchez ha nombrado la recuperación económica justa, la reforma constitucional, la regeneración democrática o un gran acuerdo contra "el terrorismo machista".
"Será en el para qué el que defina el con quién", ha resumido el líder de los socialistas. Sánchez ha mostrado también su enfado con las formas en las que Iglesias ofreció el pacto de Gobierno al PSOE, aunque de nuevo, sin hacer una mención explícita. "He sido víctima de arrogancia y desplantes, y he respondido con respeto. En esto también somos distintos a otras formaciones políticas".
En cualquier caso, Sánchez ha vuelto a insistir en que el PSOE intentará formar Gobierno después de que lo haga el PP, aunque Mariano Rajoy haya rechazado someterse en primer lugar a la investidura. Ese gesto de "irresponsabilidad" ha "bloqueado institucional y políticamente" el país, por lo que Pedro Sánchez ha insistido en el ultimátum al presidente del Gobierno en funciones: "Si no va a la investidura, que se vaya a casa".
Además de destacar la "situación inédita" que supone que el partido más votado no sea capaz de llegar a acuerdos, Sánchez también ha rechazado los argumentos con los que Rajoy pide el apoyo del resto de fuerzas, como son la estabilidad política, la unidad de España y la reformas. Son esos argumentos, ha explicado, los que justifican que el PSOE intente formar "un gobierno progresista y reformista" para desalojar al PP de la Moncloa.
El líder del PSOE ha hecho también a los últimos casos de corrupción que han salpicado a los populares, en concreto al caso Acuamed y a la detenciones en el PP valenciano. Sánchez ha afirmado que el PP debe llevar a cabo "una regeneración democrática" interna y una "renovación de su liderazgo de abajo a arriba", algo que solo puede hacer, ha apuntado, estando en la oposición.
Sánchez ha pronunciado este discurso ante el Comité Federal que ha decidido que los militantes socialistas voten a su secretario general el próximo 8 de mayo, y que el 39º Congreso de PSOE se celebre el 21 y 22 de ese mes. Antes las discrepancias sobre las fechas, Sánchez ha pedido a su partido que salgan del cónclave de hoy dando una imagen de unidad.
"Os pido que salgamos como lo que somos, que demostremos que el PSOE es uno, que el PSOE da un paso al frente", ha finalizado.
Fuente: El Diario.es

Un año después, Syriza ha vendido su alma por poder

 
Un año después...
 
Costas Lapavitsas
The Guardian

Hoy se cumple [25 de enero] un año desde que un gobierno de izquierda radical fue elegido en Grecia; su joven y dinámico primer ministro, Alexis Tsipras, prometió un golpe decisivo contra la austeridad. Yanis Varoufakis, el poco convencional Ministro de Finanzas, llegó a Londres poco después de la victoria y causó un gran impacto en los medios. Aquí había un gobierno que ignoraba las convenciones burguesas y estaba buscando pelea. Las expectativas eran altas.
Un año después, el partido Syriza está aplicando fielmente las políticas de austeridad. Se ha purgado la ala izquierda del partido y Tsipras ha desechado su radicalismo para mantenerse en el poder a toda costa. Grecia ha sido abatida.
¿Por qué terminó así? Un mito propagado por algunos círculos mediáticos sugieren que los radicales sufrieron un golpe de Estado compuesto por políticos conservadores y funcionarios de la UE, decididos a eliminar cualquier riesgo de contagio. Syriza fue superada por los monstruos del neoliberalismo y el privilegio. Aún así, peleó una buena batalla, y tal vez incluso sembró las semillas de la rebelión.
La realidad es muy diferente. Hace un año la dirección de Syriza estaba convencida que si se rechazaba un nuevo plan de rescate, los prestamistas europeos serían afeados por un descontento político y financiero generalizado. Los riesgos para la zona euro eran, se presume, mayores que los riesgos de Grecia. Si Syriza negociaba duro, se ofrecería un "compromiso de honor" que relajara la austeridad y aligerara la deuda nacional. El autor intelectual de esta estrategia fue Varoufakis, y fue ávidamente adoptada por Tsipras y la mayor parte de la dirección de Syriza.
Los críticos bien intencionados señalaron reiteradamente que el euro tenía un conjunto rígido de instituciones con su propia lógica interna y que simplemente rechazarían las demandas que apostaran por abandonar la austeridad y amortizar la deuda. Por otra parte, el Banco Central Europeo estaba preparado para restringir la provisión de liquidez a los bancos griegos, estrangulando su economía y al gobierno de Syriza. Grecia no podría negociar con eficacia sin un plan alternativo, incluyendo la posibilidad de salir de la unión monetaria, ya que la creación de su propia liquidez era la única manera de evitar el bloqueo del BCE. Esto no sería nada fácil, por supuesto, pero al menos habría ofrecido la opción de hacer frente a las condiciones catastróficas de rescate de los prestamistas. Desafortunadamente, Tsipras y buena parte de la dirección de Syriza no quiso saber nada de esta opción.
La respuesta de los políticos de la UE a Syriza fue el desconcierto, la frustración y una escalada de hostilidad.
L a naturaleza desastrosa de la estrategia de Syriza quedó clara ya el 20 de febrero de 2015. Los políticos europeos obligaron al nuevo gobierno griego a estar de acuerdo con la meta de los superávits presupuestarios, a implementar "reformas", a cumplir todas las obligaciones de deuda total y desistir de utilizar los fondos de rescate existentes para cualquier otro propósito que no fuera el apoyo a los bancos. La UE cerró poco a poco el grifo de liquidez del Banco Central Europeo, y se negó a darle un centavo de apoyo financiero adicional hasta que Grecia obedeciera.
Las condiciones en el país se hicieron cada vez más complicadas ya que el gobierno liquidó las reservas de liquidez, los bancos se quedaron secos, y la economía apenas avanzaba. En junio Grecia se vio obligada a imponer controles de capital y dar vacaciones a sus bancos. Syriza hizo un último intento en julio, Tsipras convocó un referéndum sobre un nuevo y duro programa de rescate. Sorprendentemente, y con gran valentía, el 62% de los griegos votaron negativamente a la propuesta de rescate. Tsipras había hecho campaña para su rechazo, pero cuando el resultado llegó se dio cuenta que en la práctica, eso significaba salir del euro, para este escenario su gobierno no había hecho preparativos serios. A grandes rasgos habían "planes" para una moneda paralela, o un sistema bancario paralelo, pero esas ideas de aficionados no eran de ninguna utilidad estando ya a un minuto para la medianoche. Por otra parte, el pueblo griego no había sido preparado para esta situación y Syriza como partido político apenas funcionaba por su base. Por encima de todos, Tsipras y su círculo se comprometieron personalmente por la permanencia en el euro. Frente a los resultados catastróficos de su estrategia, se rindieron abyectamente a los prestamistas.
Desde entonces, ha adoptado una dura política de superávits presupuestarios, aumentado los impuestos y vendiendo los bancos griegos a fondos especulativos, privatizando aeropuertos y puertos marítimos, y ahora está a punto de recortar las pensiones. El nuevo plan de rescate ha condenado a Grecia a estar atrapada en una profunda recesión y a un declive a largo plazo, ya que las perspectivas de crecimiento son pobres, los jóvenes más preparados están emigrando y la deuda nacional pesa demasiado.
Syriza es el primer ejemplo de un gobierno de izquierdas que no ha dejado simplemente de cumplir con sus promesas, sino que también ha adoptado por lo general el programa de la oposición. Su fracaso ha reforzado la percepción de toda Europa que la austeridad es la única vía posible y que nada puede cambiar. Las consecuencias son graves para varios países, entre ellos España, donde Podemos está llamando a la puerta del poder.
Syriza no fracasó porque la austeridad es invencible, ni porque el cambio radical es imposible, sino porque, desastrosamente, no estaba dispuesta y ni preparada para soportar un desafío directo con el euro. El cambio radical y el abandono de la austeridad en Europa requieren de una confrontación directa con la propia unión monetaria. Para los países más pequeños, esto significa prepararse para salir, para los países centrales significa aceptar cambios decisivos en unos acuerdos monetarios disfuncionales.
Esta es la tarea que nos espera y la única lección positiva de la debacle Syriza para la izquierda europea.
Traducción Albert Medina.
Fuente: http://www.theguardian.com/commentisfree/2016/jan/25/one-year-on-syriza-radicalism-power-euro-alexis-tsipras?CMP=twt_gu
Fuente: Rebelión.org

La rivalidad entre Rusia e Irán remodela el mercado del gas en Eurasia

Estación de extracción de Gas

 

Nazanín Armanian

Mientras EEUU y la UE mantienen las sanciones contra el gas ruso, liberan a Irán de un largo embargo, intentando empujarles a una cruenta batalla por los mercados energéticos del mundo. Embarazosa situación para dos Estados que hasta hoy han mantenido una cordial desconfianza y cooperación forzadas por el dolor común de ser víctimas de la prepotencia del Occidente.
Sin embargo, Rusia podrá estar tranquila. A pesar de que Irán es la primera reserva mundial de gas (el 18,2% del total) no podrá competir, a corto plazo, con los eslavos por los siguientes motivos:
.Su escasa producción: 172,6 mil millones de metros cúbicos (mc) en 2014.
.La elevada demanda interna, por lo que Irán incluso importa 10 mil millones de mc de gas al año de Turkmenistán.
.Su insignificante papel en el comercio mundial de gas: tan sólo un 1% del total (2014).
.Instalaciones deficientes. Irán necesitará al menos 100 mil millones de dólares de inversión extranjera para renovar sus equipos y construir nuevos gaseoductos.
.La dificultad de extraer el 60% de su gas por encontrarse en el yacimiento de Pars Sur —el más grande del mundo—, que está en las profundidades de las aguas del Golfo Pérsico, donde justamente trabajan las dos gigantes compañías rusas: Lokoil y Gasprom. Desde este campo, Teherán pretendía construir el gaseoducto Irán-Irak-Siria para enviar su gas a Europa, e impedirlo es uno de los objetivos de la guerra de Arabia, Israel y la OTAN contra Siria.
.Las presiones de EEUU, Arabia Saudí e Israel a posibles clientes del gas iraní como Bahréin, Omán, Kuwait, Irak, Pakistán o India, para que congelasen los proyectos negociados con Teherán.
La cooperación de los rivales
Las relaciones ‘gasíferas’ ruso-iraníes se remontan al año 1971, cuando la Unión Soviética construyó el primer gaseoducto iraní en Astará, para recibir el gas iraní en la República Socialista de Azerbaiyán.
Después de sufrir —ambos— una inesperada metamorfosis en sus sistemas políticos durante décadas, Moscú y Teherán pusieron en marcha El Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG) que integra a 18 Estados que suman el 62,3% de las reservas mundiales de gas.
Desde FPEG acuerdan los precios para influir sobre el mercado global de energía, y coordinan sus estrategias. Así, congelaron sus disputas sobre las enormes reservas de hidrocarburo marino del Mar Caspio. Rusia e Irán forzaron la suspensión del ‘proyecto occidental’ de gaseoducto submarino Trans-Caspio, que planeaba conectar Turkmenistán —la cuarta reserva mundial del gas—, con Europa desde Azerbaiyán, atravesando las aguas del Caspio. El motivo oficial: “el Mar Caspio carece de un estatus jurídico”.
Europa, la línea roja de Moscú
Para la República Islámica, tener a Europa de cliente no sólo significará ganar muchos euros, sino también garantizar su seguridad nacional. Sin embargo, los iraníes deben de superar unas difíciles barreras para conseguirlo:
1. Poder utilizar el territorio turco para sus gasoductos. Aunque, este país es el feudo del gas ruso, y a pesar de las fechorías anti-rusas de Erdogan —como derribar el avión Su-24—, los castigos de Vladimir Putin no incluyen el suministro de gas a este país. Además, los turcos no van a contribuir al expansionismo iraní, todo lo contrario: han creado una alianza estratégica con Arabia Saudi para impedir el avance de Irán en Irak y en Siria. El atentado contra el avión ruso sucedió justo un día después de la visita de Putin a Irán, el 24 de noviembre del 2015, que fue considerada por Teherán como “la visita más importante en la historia de la República Islámica”. Allí trazaron sus estrategias tanto para Siria como para el mercado de gas. Ahora el Sultán turco busca desesperadamente nuevos proveedores en Qatar, Turkmenistán e incluso en el enemigo azerbaiyano, al negarse Irán a venderle más gas, quizás por falta de capacidad tecnológica.
2. Poder inyectar gas en las tuberías azerbaiyanas con destino a Europa es una cuestión para ser estudiada.
3. Poder acortar el tiempo de renovar sus instalaciones para exportar servicios de Gas Natural Comprimido (CNG), abastecer a Europa de Gas Natural Licuado (GNL), y así superar la inseguridad de las rutas de transito de las tuberías.
Hasta entonces, Teherán planea vender su gas barato desde el estratégico puerto de Chah Bahar en el Golfo Pérsico, por donde pasará la Nueva Ruta de Seda china. Además, terminará de diseñar su política para convertirse en el referente gasístico de Oriente Próximo y del resto de Asia; y de paso, crear un hub gasístico.
Moscú no podía quedarse atrás: ha anunciado incrementar sus producciones en un 40% hasta el 2035, con el fin de hacerse también con el mercado asiático. El disgusto de Irán no podía ser mayor: Rusia recoge el proyecto del gaseoducto Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India (TAPI), el mismo proyecto que fue uno de los principales motivos de la guerra líquida de la OTAN en Afganistán y de su ocupación.
Así, tumbaron el plan del gaseoducto Irán- Pakistán- India que iba a elevar la posición geopolítica de Irán en la región y que había sido desmontado por EEUU en 2009. Los rusos han ofrecido a Nueva Delhi ejecutar el plan, y además financiarlo. Compañías ruso-chinas ya explotan el crudo de la provincia afgana de Sar-e Pul. ¿Será por eso que EEUU amplía el ‘Arco de Crisis’ a Asia Central?
La entrada de Irán en el comercio de energía, al principio, afectará al mercado del petróleo, pero no al de gas. Aun así, ante la nueva situación, Moscú emprende una nueva política: busca más proyectos para exportar su gas, su tecnología y su conocimiento para encontrar el gas oculto. Está dirigiendo, por ejemplo, la explotación del gas del ‘campo israelí’ de Leviatán (nombre de la bestia marina bíblica).
Ahora, la duda de Teherán es considerar a Rusia como un rival o mimarle como un socio vecino —es, a su vez, su margen de seguridad—; o bien, considerarla como una amiga en el Consejo de Seguridad de la ONU, con capacidad de impedir un ataque militar de EEUU, Israel o Arabia a Irán.
Y, si una superpotencia de gas como Irán no podrá sustituir a Rusia en Europa, ¿por qué España sueña con hacerlo?

Nazanín Armanian
Fuente: Público.es

sábado, 30 de enero de 2016

“Destruimos sus ciudades para salvarlos” y otros titulares futuros







   Tom Engelhardt





Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo


Uno de los atractivos del futuro es su poderoso componente de imprevisibilidad, su capacidad de sorprendernos de maneras encantadoras o de golpearnos inesperadamente en el trasero. La mayor parte de los futuros que imaginaba de niño, por ejemplo, no han llegado a la altura de mis expectativas, por lo que ni me desplazo en mi vehículo volador privado sobre los rascacielos de Nueva York ni voy de vacaciones a la Luna. Por otro lado, ¿quién podría haber imaginado Internet, por no hablar de los medios sociales y el ciberespacio (a menos que hubiera leído hace 30 años la novela de William Gibson “Neuromante”)? ¿Quién podría haber soñado que el aparato de inteligencia de una sola nación pudiera escuchar o interceptar y revisar no solo las conversaciones y los mensajes de sus propios ciudadanos –imagínense los regímenes totalitarios del siglo XX- sino los de cualquier habitante del planeta, desde los campesinos de Pakistán hasta los de al menos 35 presidentes de grandes y pequeños países de todo el mundo? Ese es, por supuesto, nuestro presente distópico, basado en avances tecnológicos que ni siquiera los escritores de ciencia-ficción imaginaron.
¿Y quién iba a prever la irrupción de la Primavera Árabe, del movimiento Occupy Wall Street o, si vamos al caso, un califato del terror en el corazón de Oriente Medio o que un candidato presidencial como Donald Trump cosecharía éxito tras éxito, por no citar más ejemplos de otras noticias cubiertas por los medios libres de las que apenas nos enteramos? (Un pequeño consejo: no se haga adivino; es un infierno).
Podemos considerar que todo esto son las malas noticias sobre el futuro, pero también las buenas. En un mundo cada vez más desalentador que parece llevar marcado el fracaso en toda su extensión, las sorpresas que pueden acarrear los años venideros, los cambios de rumbo inesperados, los nuevos inventos, rebeliones e intervenciones permiten tener un resquicio de esperanza, al menos hasta que suceden. Por otra parte, hay un aspecto del futuro de ese mismo mundo desalentador que no puede ser más deprimente: la repetición de muchas cosas que podríamos pensar que nadie querría que se repitieran. Estoy hablando de toda la gama de titulares del mañana que podrían escribirse hoy y poseen una dolorosa razonable verisimilitud.
Estoy seguro de que usted podría escribir su propia versión de dichos titulares futuros en diversas áreas, pero estos son los que yo imagino en relación con las guerras, intervenciones y conflictos notoriamente imposibles de ganar en la zona de Oriente Medio y, cada vez más, en África.
De qué hablamos cuando hablamos de “victoria”
Empecemos con un acontecimiento ocurrido en Irak a finales de 2015 y que generó titulares que incluían la palabra “victoria”, un término que los estadounidenses pocas veces han visto utilizar en el siglo XXI, excepto, claro está, en boca de Donal Trump. (“Vamos a ganar tantas veces, victoria tras victoria, tras victoria, que vais a empezar a suplicarme: “por favor, presidente, perdamos alguna vez. No podemos soportarlo más”. Y yo voy a deciros: “De eso nada. Vamos a seguir ganando. No vamos a perder. Nunca, jamás, vamos a perder”). Me refiero a la “victoria” conseguida en Ramadi, una ciudad de la provincia de al-Anbar que los militantes del Estado Islámico (EI) arrebataron al ejército iraquí en mayo de 2015. Con el respaldo de la Fuerza Aérea Estadounidense (hubo más de 600 ataques aéreos de EE.UU. sobre Ramadi y sus alrededores en los meses anteriores a dicha victoria) y con unidades iraquíes especiales entrenadas y financiadas por EE.UU., el ejército iraquí recuperó la ciudad plagada de minas y bombas-trampa, expulsando a los militantes del EI fuertemente atrincherados el pasado mes de diciembre. La noticia supuso un evidente alivio para el gobierno de Obama y fue la que produjo dichos titulares.
Y estos fueron los resultados de esa victoria: según el ministro de defensa iraquí, al menos el 80% de la ciudad de 400.00 habitantes está destruido. Reducido a escombros. Arrasado. Puede que todavía la llamen “ciudad”, pero difícilmente se la podría catalogar como tal. Según el periodista del New York Times Ben Hubbard, que visitó Ramadi poco después de la “victoria”, pocos de sus habitantes permanecían en ella. Le acompañaba un general iraquí destinado a una unidad contraterrorista, de quien Hubbard escribe:
“Al llegar a uno de los barrios se encontró con un panorama tan desolador que ni siquiera estaba claro dónde se levantaban los edificios originales. Al preguntarle cuándo regresarían los residentes a sus casas, se detuvo y dijo: ¿casas?, no quedan casas”.
Hubbard citaba los datos proporcionados por el gobierno provincial de al-Anbar, según el cual “serían necesarios 12.000 millones de dólares para la reconstrucción de la ciudad”. (Otros funcionarios iraquíes sitúan la cifra en 10.000 millones). Nadie tiene ese dinero y menos el gobierno iraquí, cada vez más ahogado por el derrumbe de los precios del petróleo. Y tengamos en cuenta que estamos hablando de una única comunidad. Las victorias anteriores de los kurdos en Kobane y Sinjar, en Siria, también apoyados por la potencia devastadora de la fuerza aérea de EE.UU., produjeron una destrucción parecida, al igual que las bombas de barril arrojadas por las fuerzas de Bashar al-Assad en zonas de la ciudad de Alepo y en la ciudad actualmente destruida de Homs, en Siria Central, por ejemplo. Los rusos, por supuesto, también se han sumado a la pelea al estilo estadounidense, con bombardeos y asesores.
Añadamos algo más antes de escribir nuestros futuros titulares. El día posterior al último discurso sobre el estado de la nación del presidente Obama, el secretario de defensa Ashton Carter visitó la División Aerotransportada 101 en Fort Campbell, Kentucky. Próximamente, 1.800 miembros de esa división serán destinados a Irak para apoyar a unidades del ejército iraquí en su intento de recuperar partes del país ocupadas por el Estado Islámico. Carter se dirigió a esos futuros asesores explicando con cierto detalle los planes del presidente y sus previsiones sobre el avance del conflicto. Incidiendo en la imagen del EI como un cáncer que se reproduce, afirmó:
“El tumor primario del Estado Islámico tiene dos centros: Raqqa en Siria y Mosul en Irak. El EI ha aprovechado su control sobre dichas ciudades y el territorio circundante como base de poder para conseguir considerables recursos financieros, mano de obra e influencia ideológica. Constituyen su centro de gravedad militar, político, económico e ideológico”.
“Ese es el motivo por el que el mapa de nuestros planes de campaña muestra grandes flechas apuntando tanto a Mosul como a Raqqa. Comenzaremos destruyendo el control del EI sobre ambas ciudades para continuar luego con operaciones de eliminación en otros territorios ocupados por el EI en Irak y en Siria”.
La realidad es que dicha campaña otorgaría al término “operaciones de eliminación” un significado nuevo, que supondría prácticamente la eliminación literal de la infraestructura urbana de una parte significativa de la región. Tres son las ciudades actualmente consideradas como blanco: Faluya (con una población de unos 300.000 habitantes), la otra ciudad importante controlada por el EI en la provincia de al-Anbar, Mosul (segunda ciudad de Irak, con una población actual estimada entre 1 y 1’5 millones), y Raqqa, la “capital” siria del Estado Islámico, que ahora se supone repleta de refugiados (más de 200.000 habitantes). Si unimos todas ellas tenemos para 2016 una serie de campañas en Irak y Siria (apoyadas por EE.UU.) basadas en la misma fórmula que la toma de Ramadi: bombardeos estadounidenses masivos en apoyo de fuerzas operativas especiales iraquíes bien entrenadas y asesoradas o, en el caso de Siria, de milicias kurdas de peshmerga y de una mezcla de rebeldes sirios y kurdos. Si añadimos a ello las ganas del Estado Islámico de convertir las áreas urbanas bajo su control en bombas gigantes, lo que obtenemos es un plan integral para continuar reduciendo a escombros otras ciudades de la región.
Por supuesto, se ha hablado mucho de una ofensiva para retomar Mosul desde que un grupo relativamente reducido de combatientes del EI arrebataran la ciudad a decenas de miles de tropas iraquíes que se dieron a la huída en junio de 2014. Hubo, por ejemplo, una ofensiva primaveral de la que se habló mucho a inicios de 2015, pero que nunca llegó a producirse, así que es imposible estar seguro de que el ejército iraquí, estresado y poco efectivo por lo general, llegue a recuperar Mosul en 2016, o de que “botas” no estadounidenses estén dispuestas a tomar Raqqa, especialmente porque dicha ciudad se asienta muy lejos de cualquier imaginable futuro Kurdistán. Aún así, si asumimos que todo salió “bien”, podemos suponer lo que nos depara el futuro: “victorias” al estilo de Ramadi.
Como resultado, los titulares de finales de año sobre las operaciones conjuntas estadounidenses y de rebeldes iraquíes/kurdos/sirios (adaptada de la tristemente célebre frase de un oficial del ejército estadounidense en Vietnam, después de que EE.UU. machacara la capital provincial de Ben Tre) serían: “Destruimos sus ciudades para salvarlos”.
Si nos basamos en Ramadi, podríamos calcular una futura estimación global sobre el coste de la reconstrucción de dichas ciudades: Faluya, 10.000 millones de dólares; Raqqa, 7.000 millones; Mosul, de 20.000 a 25.000 millones. Evidentemente, se trata de cifras imaginarias, pero lo importante es que el “triunfo” y la “victoria” sobre el Estado Islámico convertirán sin duda alguna a gran parte de la región en un moderno Cartago. ¿Y quién pagará los nuevos Ramadi, Mosul, Faluya o Raqqa, por no hablar de todos juntos y de otros más?
Dicho de otra manera, la “victoria” supondría que Irak tendría menos ciudades habitables y un número todavía mucho mayor de desplazados y refugiados cuyo asentamiento indudablemente estaría sujeto a las tensiones étnicas que alimentaron el nacimiento del Estado Islámico. Esta situación representa un futuro razonablemente predecible, que debería resultar suficientemente obvio a ojos de cualquiera que estudie los hechos de manera mínimamente seria. Con toda seguridad, debería resultar obvio para Ashton Carter, así como para los estrategas del Pentágono y del gobierno Obama. Y, sin embargo, los planes continúan adelante como si “victoria” fuera un término cargado de significado en las actuales circunstancias.
Así son las cosas: podemos colaborar con el Estado Islámico en la destrucción completa de Siria y partes de Irak y luego expulsar de los escombros a sus combatientes, pero estaremos destrozando los medios de subsistencia de una inmensa cantidad de población, que vive una situación cada vez más inestable. Pero lo que no conseguiremos hacer en este proceso es destruir a un movimiento iniciado en una prisión estadounidense de Irak y que siempre ha sido un conjunto de ideas. Sencillamente estaremos creando una leyenda.
Rienda suelta a las Operaciones Especiales y a los drones
Ahora, vamos a considerar otra serie potencial de futuros titulares relacionados con los planes actuales y la experiencia del pasado. El secretario de Defensa Carter afirma que la estrategia estadounidense contra el Estado Islámico se basa en la creación de una “inestabilidad política en la región”, lo que significa no solo en los campos de batalla de Irak y Siria, sino en todo Oriente Medio en su acepción más amplia. Tal y como declaró ante los miembros de la División Aerotransportada 101:
“Ahora, déjenme que les explique la lucha fuera de Irak y de Siria. Mientras trabajamos para destruir el tumor primario en Irak y en Siria, debemos reconocer que el EI está desarrollando metástasis en áreas como el norte de África, Afganistán y Yemen. La amenaza constituida por el EI y grupos similares evoluciona continuamente, cambiando su foco y su ubicación. Por tanto, exige que nuestra respuesta sea flexible, ágil y de amplio alcance”.
Para ello, cuenta con dar rienda suelta a las fuerzas operativas especiales estadounidenses no solo en Siria, sino en cualquier otro lugar, para realizar misiones con el fin de asesinar a las figuras fundamentales del Ejército Islámico o a quienes dirigen sus franquicias lejanas. También tiene la intención de enviar drones por toda la región en “operaciones antiterroristas contra objetivos especialmente valiosos”, para “actuar con decisión y prevenir que los socios del EI supongan una amenaza tan grande como el propio tumor primario”.
Existe un punto de referencia en la región para la futura toma de ciudades en Siria e Irak. En su libro “Kill Chain”, Andrew Cockburn denomina “la estrategia del cerebro” a este acercamiento al enemigo. Se utilizó por primera vez en la guerra contra las drogas en Sudamérica y América Central en la década de los noventa y, posteriormente, tras el 11-S, adaptado a los drones armados y las fuerzas de operaciones especiales. La idea consistía en desmantelar los cárteles de la droga o los grupos terroristas posteriores desde arriba hacia abajo, eliminando a sus cabecillas.
La realidad, según demuestra Cockburn, es que tanto en la guerra contra las drogas como contra el terrorismo, los resultados de esta estrategia han sido desastrosos una y otra vez. Los drones, por ejemplo, han demostrado tener la capacidad de “eliminar” tanto a la dirección de los grupos terroristas y sus “principales “tenientes” como a otras figuras influyentes de dichas organizaciones, pero las consecuencias han sido de lo más desalentadoras, ya que dichas organizaciones (al igual que los cárteles del narcotráfico anteriormente), ante la presión de los drones y de los ataques de fuerzas especiales, se han limitado a reemplazar a sus líderes muertos con otros a menudo más jóvenes y agresivos, mientras aumentaban sus ataques y los propios grupos, en lugar de replegarse, se extendían por toda la región de Oriente Medio y aledaños, llegando hasta África. El uso de drones implica “daños colaterales” relativamente generalizados, que incluyen la muerte de un gran número de niños, aterrorizando a las sociedades sobre las que actúan, por lo que han demostrado ser un cartel de reclutamiento ideal para los mismos grupos terroristas que pretenden combatir.
Así pues, primero de forma improvisada en la era Bush y posteriormente de un modo sistemático en los años de Obama, las campañas de asesinatos con drones en Pakistán, Afganistán, Yemen, Irak, Siria, Libia y Somalia han acabado con la vida de importantes líderes a la vez que contribuían a extender las organizaciones terroristas contra las que actuaban. Es decir, han formado parte no de la guerra contra el terror sino de la guerra del terror. Si observamos la expansión de esos grupos terroristas, incluyendo el creciente número de “franquicias” del Estado Islámico, es evidente que de las misiones con operaciones especiales a los asesinatos con drones, de las invasiones a gran escala a la destrucción de ciudades, los más de 14 años de diversas estrategias y tácticas militares estadounidenses han contribuido repetidamente a crear el terror arrastrando a gran parte de la región al torbellino.
Lo más sorprendente al escuchar al secretario de defensa Carter es que, por raro que resulte, nada de esto parece llegar hasta Washington. De otro modo, ¿cómo se explica la ausencia de cualquier seria reconsideración de las acciones de EE.UU., siendo el único debate que existe el de los partidarios de continuar con las acciones de un modo más discreto (entre los que está el propio Obama) y sus críticos republicanos partidarios de aumentar la escala de las operaciones? En otras palabras, en 2016 vamos a contemplar un nuevo pulso entre lo que conocemos y la esperanza de que suceda algo diferente. Como esto último es poco probable, para la siguiente serie de titulares futuros recurra al pasado conocido y substituya, cuando sea necesario, el nombre del futuro dirigente terrorista: “al-Qaeda en la Península Arábiga anuncia la muerte de [rellene el nombre] en un ataque con drones de Estados Unidos”; “EE.UU.: el número 2 del Estado Islámico eliminado mediante un ataque con dron en Irak”, “El cuerpo de élite del ejército Delta Force acaba con la vida del dirigente del EI [rellene nombre] mediante un osado ataque con dron en Siria”; “El Pentágono confirma la muerte de un dirigente de al-Qaeda en una operación con dron”, y así más o menos ad infinitum.
El área de inestabilidad
Recientemente, cuando aún rondaba por mi cabeza la estrategia para la “estabilidad” de Ashton Carter, capté una frase en un reportaje informativo que no oía desde hace mucho. Un periodista analizaba el reciente ataque terrorista de al-Qaeda en el Magreb Islámico contra un hotel en Burkina Faso, un país de África Occidental que hasta ahora había sido relativamente estable, en el que murieron al menos 30 personas, principalmente extranjeros. El periodista hablaba de extender el “área de inestabilidad” en la región.
En los primeros años de este nuevo siglo, las autoridades del gobierno Bush y los neocons que le apoyaban solían usar esa frase para describir el “Gran Oriente Medio”, desde Pakistán hasta el norte de África. Por extraño que parezca, la frase desapareció en los años posteriores a la invasión de Irak y se mantuvo ausente los años de Obama, mientras la desastrosa intervención en Libia, la campaña de asesinatos con drones orquestada por la presidencia y otras acciones contribuyeron a transformar aun más el “Gran Oriente Medio” en una auténtica “área de inestabilidad”.
En la actualidad, la región está repleta de Estados fallidos o en camino de serlo (algo que hubiera resultado inimaginable en 2002-2003), de Afganistán y Siria a Yemen, Libia y Mali. Aunque tal vez Irak no llegue a ser un Estado fallido, ya tampoco es exactamente un país como tal, sino una especie de entidad tripartita. Así son las cosas y así seguirán siendo, por supuesto, si Estados Unidos arroja (como hizo en 2015) otras 23.000 bombas y miles de otras municiones en la región, o muchas más, como parece indicar la presión para aumentar la guerra contra el Estado Islámico.
Como es lógico, no podemos saber qué países serán los próximos en fracasar. No obstante, bien podemos suponer que mientras la estrategia de Obama (o la de Hillary Clinton, Ted Cruz, Donald Trump, Marco Rubio o quienquiera que le suceda) suponga más –o mucho más- de lo mismo, seguirá ocurriendo lo mismo o mucho peor. Como resultado, similares titulares ocuparán las cabeceras de los diarios, mientras los países se disuelven de distintas maneras y el Estado Islámico, grupos como al-Qaeda en el Magreb Islámico o nuevos grupos terroristas cobran fuerza en medio del caos. En ese caso, solo hace falta indagar en el pasado reciente para encontrar los titulares futuros y adaptarlos ligeramente: “El Ejército Islámico construye guaridas en [nombre del país], advierte el secretario de defensa Warns”; “El EI gana terreno en [nombre del país] en competencia con al-Qaeda”; “El EI cobra fuerza [nombre del país] incorporando a los yihadistas locales”, y así sucesivamente.
Junto a lo tristemente predecible coexisten, claro está, muchas incógnitas. La principal es que, en este momento de la historia, no tenemos ni la menor idea de las consecuencias que tendrá convertir una región, ciudad por ciudad, país por país, en algo así como un inmenso Estado fallido y continuar bombardeando los escombros. ¿Cómo empezar a imaginar lo que puede surgir en un mundo así de las ruinas de esa región fallida, de un área de inestabilidad mucho mayor que cualquier cosa que hayamos contemplado desde la Segunda Guerra Mundial? No me gustaría tener que pronosticar los titulares que podrían darse algún día a partir de esa situación, pero sean cuales sean las sorpresas que nos aguardan, la mera posibilidad de un futuro tal debería ser suficiente para helarnos la sangre en las venas.
Esta traducción puede reproducirse libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelión como fuente de la misma.
Fuente del original en inglés: http://www.tomdispatch.com/blog/176094/ 

Fuente: Rebelión.org

El rey y el Gobierno rinden pleitesía al régimen más tiránico del mundo

Visita del Rey a Arabia Saudí
 
 
 Se llenan la boca con falsedades sobre la supuesta financiación extranjera de Podemos y agitan en las tertulias su impostada indignación ante el sistema teocrático que impera en Irán, pero son totalmente indiferentes, algunos incluso obsequiosos, ante el régimen más tiránico e integrista del mundo, al que el Gobierno, el jefe del Estado y los poderes económicos de España rinden pleitesía con pleno conocimiento no sólo de su brutal represión interna sino también de su responsabilidad financiera e ideológica directa en los crímenes contra la humanidad del aberrante Estado Islámico.
Más aún, nuestros gobernantes multiplican las ventas de armas a ese mismo régimen saudí –por valor de 744 millones de euros entre 2010 y 2014– pese a que el Ejército de Riad está cometiendo las mayores atrocidades en Yemen, donde sus bombardeos –contra barrios residenciales, hospitales, centros de salud (al menos, 70), decenas de escuelas, mercados, campos de refugiados y hasta banquetes de boda– han dado muerte a miles de civiles premeditadamente… puesto que lo que pretendían era precisamente aterrorizar a la población yemení. Como denuncia el director de Human Rights Watch, David Mephan, “los saudíes están cometiendo en Yemen múltiples violaciones de las leyes de la guerra”.
Pero no acaba aquí el sometimiento del Ejecutivo del PP a los deseos de la Casa de Saúd: la empresa naval pública Navantia se dispone a vender cinco fragatas Avante 2200 a la Armada saudí, con plena conciencia de que ese cliente mantiene desde hace casi un año un despiadado bloqueo naval contra Yemen, que ha privado a ese país de alimentos, medicinas y otros productos de primera necesidad. Una lucrativa operación que supondría una “clara violación del derecho internacional”, así como del Tratado sobre el Comercio de Armas, los Principios Reguladores de las Transferencias de Armas Convencionales adoptados por la OSCE y las normas sobre el control de exportaciones de material militar de la Posición Común de la UE, según denuncian el Centre d’Estudis per la Pau, Amnistía Internacional, FundiPau, Greenpeace y Oxfam.
Una y otra vez, los tertulianos afines al PP nos recuerdan la represión del régimen iraní, pero jamás mencionan que la teocracia saudí es infinitamente más cruel y desalmada en su bárbara opresión de la mujer y su sanguinaria persecución de toda disidencia política o religiosa. Quizá porque el rey Salman Ibn Abdulaziz siempre ha mantenido estrechas relaciones con nuestro monarca emérito, Juan Carlos I, y esa amistad se ha prolongado al actual soberano Felipe VI.
De hecho, lo de “rendir pleitesía” que planteaba al inicio de este artículo no es una mera licencia literaria, sino que se consumó literalmente hace un año, cuando Felipe VI cambió precipitadamente la agenda de un viaje por Asia para acudir al funeral del rey Abdulá y mostrar sus condolencias a la Casa Real Saudí, precisamente en el momento en que Amnistía Internacional hacía una gran campaña a favor del activista Raif Badawi, condenado a mil latigazos y diez años de cárcel por haber creado un foro en internet en el que promovía el debate público y en el que abogaba por la separación de poderes entre el Estado y la Iglesia. Después, el Gobierno de Rajoy eludió responder a una pregunta parlamentaria sobre si Felipe VI se había dignado a interceder por Badawi durante su visita a Riad.
Así que clama al cielo –sea el cristiano o el musulmán– que vengan ahora los mandamases del PP fabricando supuestas relaciones de Podemos con Irán y rasgándose las vestiduras por las restricciones de los derechos de la mujer y las medidas represivas impuestas por Teherán, mientras hacen la vista gorda a la situación de auténtica esclavitud de las saudíes y ni siquiera protesta el Gobierno de Rajoy cuando el de Riad decapita a 47 opositores de una tacada, incluido el eminente clérigo chií Nimr Baqr al-Nimr, incendiando Oriente Próximo hasta el borde del abismo bélico.
Por una parte –y, por supuesto, sin justificar en absoluto el machismo fundamentalista del régimen de los ayatolás–, hay que subrayar que ya les gustaría a las saudíes gozar de la mitad de las oportunidades de trabajo, la independencia, las libertades y los derechos que conservan las iraníes, pese a las odiosas restricciones del chiismo jomeinista. Para ilustrarlo, baste mencionar los 15 años de cautiverio (casi sin comida ni agua) al que sometió a sus propias hijas, para vengarse de su ex esposa Alanud Al-Fayez, el rey Abdulá, que tan amiguito era de nuestro Juan Carlos I.
El monarca saudí, al que siempre se aplaudió desde La Zarzuela y La Moncloa, ordenó el arresto domiciliario de sus hijas Jawaher, Sahar, Hala y Maha porque la madre –una de sus treinta esposas, quien logró exiliarse en Londres– las educó en la defensa de los derechos de la mujer y ellas se atrevieron a expresar esas ideas en público a través de las redes sociales y en entrevistas por videoconferencia. Así demostró el gran amigo wahabí de los Borbones que ni siquiera las princesas pueden librarse de la férula patriarcal saudí, bajo la cual las féminas no tienen derecho a salir del domicilio (aunque aquí se suele hablar sólo de la prohibición de conducir un coche), ni a tener una cuenta bancaria, ni a ejercer cualquiera de los derechos y libertades más básicos, sin el permiso, tutela, vigilancia y dominio de algún varón… cualquiera; si no tienen marido, algún familiar –cercano o lejano–, y a falta de machos parientes, el varón que sea, conocido o no. Lo de ir tapadas de pies a cabeza por una especie de mortaja negra que a veces no les permite ni ver bien, es lo de menos.
Pero eso no es más que una parte de la cavernícola doctrina del wahabismo, que es el padre ideológico del Daesh (el autodenominado Estado Islámico), impuesta en Arabia por la dinastía de los Saud y promovida en todo el mundo por la fabulosa fortuna de petrodólares de Riad. Una demencial versión híper-fundamentalista del Islam que está en el origen del salafismo yihadista y, por tanto, es el verdadero autor intelectual de los más feroces actos de terrorismo masivo cometidos en todo el mundo. Su creador y predicador, Muhammad ibn Abd al Wahhab, fue quien pactó en 1744 con el jequecillo Muhammad ibn Saud una alianza religioso-militar que dio origen a la dinastía saudí que hoy controla la mayor producción de petróleo del planeta… y las mayores reservas del crudo más barato de extraer, razón por la cual Riad ha hecho que se hundiera el precio del barril para arruinar a sus rivales dentro y fuera de la OPEP.
Eso se lo puede permitir gracias a los 650.000 millones de dólares en divisas que sigue acumulando Riad a pesar de la caída de sus ingresos petroleros. Una riqueza astronómica que también se ha dedicado a financiar a esos mismos grupos terroristas contra los que supuestamente estamos en guerra. Hace ya seis años que la propia secretaria de Estado de EEUU y hoy candidata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, reconoció en un cable secreto que Arabia Saudí es “la más importante fuente de financiación de los grupos terroristas suníes en el mundo”. Tres años más tarde, eso era ratificado por el informe del Parlamento Europeo sobre el destino de los 10.000 millones de dólares invertidos por Riad en su “agenda wahabista” para Asia, la mayor parte de ellos entregados a grupos terroristas como Lashkar-e-Taiba, autor de la masacre de Bombay en 2008.
Esos son nuestros buenos amigos árabes, venerados por sus obscenos derroches de petrodólares en la Costa del Sol –donde se han construido un palacio-réplica de la Casa Blanca, el Mar Mar– y alabados incesantemente por los mismos que ahora se mesan los cabellos en público tras inventarse falsas investigaciones judiciales sobre una supuesta financiación iraní de Podemos.
Es repugnante, pero todavía da más asco ver cómo mucha gente todavía se cree esos infundios sobre “financiación ilegal de Podemos”, esparcidos impúdicamente por los máximos dirigentes del PP (el primer partido jamás imputado por corrupción en España) y hasta por la vicepresidenta de un Gobierno que sigue negando las evidencias de la podredumbre de su formación política, desde la sede de Génova pagada en negro hasta la cúpula de Valencia imputada en masa, pasando por la Caja B y los sobresueldos de Bárcenas (y de los otros cuatro tesoreros de la historia del partido, todos ellos imputados) y el expolio de fondos públicos a través de la Gürtel, la Púnica, Nóos… las redes corruptas de Fabra, Camps, Matas, Granados…
¿Cómo es, pues, posible que tantos ciudadanos sigan creyendo a esos farsantes?

Carlos Enrique Bayo
Fuente: Público.es

Se busca padre de Andalucia

.Por si alguien aún no ha conocido a José Luis Serrano, os dejo una intervención brillante de nuestro compañero, hermano y padre en el Parlamento de Andalucía

Primer lamento desesperado por la pérdida de José Luis Serrano.
Aún recuerdo la primera vez que vi a José Luis. Era un hombre alto, huesudo, le gustaba ser delgado, y lucía una galanía muy especial. El gesto solemne al hablar de Andalucía y el brillo siempre en la mirada contrastaban con una linda sonrisa de niño que nos regalaba por muy poco desde su altura intelectual y física.
Era un hombre sabio y como sabio era capaz de enternecerse y demostrar interés por cualquier apreciación de los pequeños aprendices de andaluz que tuvimos la suerte de compartir una parte de nuestras vidas con él.
“Andalucía como la que más”, “como la que más”, es un mantra que nos sigue susurrando al oído desde el lugar poético que ocupará por siempre, un lugar que yo me imagino como en la “Casida de las palomas oscuras” de Lorca cantada por Carlos Cano que ayer cumpliría 70 años. Una disputa mística entre el sol y la luna por guardarle para siempre.
¿Dónde está mi sepultura?
«En mi cola», dijo el sol.
«En mi garganta», dijo la luna.
La sensación es lo más parecida a la orfandad. ¿Quién va a ser nuestra raíz? ¿Cómo podremos desterrar el impulso posmoderno de andar por ahí sin memoria, descabezados y descabezadas?
Por eso hoy, en mi enorme tristeza, la urgencia desesperada que me ocupa es encontrar un padre (o una madre) de esta Andalucía desmemoriada de sus victorias y de sus derrotas, enajenada de su identidad como pueblo. Desprendida del patrimonio de la lucha de sus padres y sus madres.
Nos queda un legado inmenso y un deber severo y trascendente. Recuperar el andalucismo como tarea emancipatoria de una tierra con un pasado de esclavitud, un presente de precariedad y un futuro de desmemoria.
No te olvidamos, no hacemos dejación de las tareas que nos pusiste profesor Serrano: 4D + 15M = más Andalucía, más democracia, más justicia social.
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Teresa Rodríguez


Fuente: publico.es

viernes, 29 de enero de 2016

Rajoy, ¿qué hay de lo tuyo?

 
El “caso Imelsa”, en referencia a la empresa pública de la Diputación valenciana, se ha saldado con 24 arrestos, aunque el número de “imputados” asciende a 29 por participar, supuestamente, en una red que cobraba comisiones a cambio de adjudicaciones públicas. Una trama, según algunas fuentes “descomunal” de corrupción infiltrada en varias administraciones públicas de la Comunidad valenciana, donde el Partido Popular gobierna desde hace 24 años. Se han perpetrado, supuestamente, delitos de prevaricación administrativa, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias, cohecho y blanqueo de capitales. La Fiscalía y la Guardia Civil señalan que el Partido Popular valenciano amparó “una organización criminal” cuyo monto económico supera cualitativamente al del “Caso Gürtel”.
Mientras esta información sacude al País, Rajoy ha tenido la desfachatez de comentar en un medio de comunicación que estas detenciones “demuestran” que no hay impunidad” y que “el Partido Popular ha sido y seguirá siendo implacable” con la corrupción faltándonos al respeto de nuestra inteligencia. Muchos analistas han aludido a la posibilidad, totalmente factible, de que estas detenciones se han producido al no estar el Partido Popular gobernando, tan sólo en funciones, lo que le limita, tan sólo, al despacho ordinario de los asuntos públicos, produciéndose una libertad de acción de los jueces y de los cuerpos y fuerzas de seguridad. Recordemos como el fiscal del caso “Nóos” acusó al Partido Popular de maniobrar con el propósito de obstaculizar su trabajo e impedir que se conociera la verdad o cómo el Ministro del Interior, Fernández Díaz, Partido Popular, recibió en su despacho “ministerial” al exvicepresidente del Gobierno, Rodrigo Rato, Partido Popular, el mismo día, según medios de comunicación, que acudió a los juzgados y se negó a declarar por considerar que requería más datos de Hacienda sobre los delitos que se le imputaban. Y así podríamos seguir refrescando la memoria y aportando datos a este respecto…
Es más, como si fuéramos personajes de la obra de Saramago, Ensayo sobre la ceguera, continúa Rajoy, en la entrevista anteriormente mencionada, destacando que el Partido Popular ha actuado con contundencia contra los implicados en casos de corrupción subrayando que ya no forman parte de las filas del PP, que están fuera de la vida pública y no pueden hacer más daño. Parece que Rajoy desconoce, o no se ha dado cuenta, que la hemeroteca y la memoria histórica existen. Tanto Bárcenas como el número 2 del “Caso Gürtel”, Pablo Crespo, han relacionado a Rajoy y a “toda la estructura del PP” con el conocimiento de la financiación irregular del Partido Popular. También recordamos como el Gobierno y el Partido Popular rechazaron las peticiones de varios partidos políticos para que Rajoy compareciera ante el Pleno del Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre el “Caso Gürtel” o como durante el transcurso de una rueda de prensa, en Berlín, acompañado de la Canciller Ángela Merkel, a preguntas de la prensa internacional sobre los papeles de Bárcenas respondió: “todo lo que se refiere a mí y a mis compañeros de partido no es cierto. Salvo algunas cosas que es lo que han publicado algunos medios de comunicación”. Evidentemente, podríamos seguir con muchos otros ejemplos que constatan nuestra premisa.
Es tal la chulería y el cinismo del Partido Popular que en su página web publica “Hemos aprobado el paquete de medidas contra la corrupción más importantes desde 1977” afirmando que con Rajoy se ha avanzado más en la lucha contra la corrupción que “en cuatro décadas de democracia”. Parecen olvidar esa aprobación, utilizando el rodillo de su mayoría absoluta, al final de la legislatura, deprisa y corriendo, de la Reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal considerada por jueces y fiscales como una ley que favorece “la impunidad” para los grandes procedimientos, especialmente los referidos a casos de corrupción. Todas las asociaciones de jueces y fiscales, a los que se unieron posteriormente el Consejo General de la Abogacía, han rechazado la limitación de los plazos de instrucción. También el Partido Popular fue el responsable único de cambiar el término imputado por “investigado”, en la fase de instrucción, y por “encausado”, tras el auto formal de acusación, porque el término tiene “un nivel de contaminación semántico muy alto”. Sin comentarios.
La desvergüenza de Rajoy llega a tales niveles que no se sonroja al afirmar que “la corrupción no tiene porqué dificultar las negociaciones para formar Gobierno”. Parece desconocer el expresidente Mariano Rajoy que la corrupción corroe la capacidad del Estado de redistribuir los recursos entre los diferentes grupos y regiones, de implementar políticas de desarrollo coherentes y racionales, de transformar la sociedad siguiendo prioridades sociales, en definitiva, la corrupción política impide que una comunidad política alcance sus objetivos políticos. Ello implica que, evidentemente, la corrupción y las medidas que se han tomado contra ella deben afectar a cualquier pacto político y es que etimológicamente la palabra corrupción proviene del latín y significa “echar a perder”.
Pero Rajoy seguirá negando lo innegable. Es tal el despotismo del Partido Popular que uno de sus altos cargos, imputado en el “caso Imelsa”, montó un local para, presuntamente, blanquear dinero denominándolo “Que hay de lo mío” y les pareció graciosa la ocurrencia… o eso creían.

Odalys Padrón
Fuente: Público.es

Las pensiones y los mitos “liberales”

   
Pensionistas
 

Pedro Fresco
Colaborador de econoNuestra
 
Nuestros autoproclamados “liberales”, que entrecomillo para dejar claro que hablo de liberales económicos y no de quienes defienden los imprescindibles principios del liberalismo político, en su empeño por extender los principios del mercado sobre todas las facetas de la vida humana, llevan años intentando vender las bondades de los sistemas de pensiones de capitalización frente a los habituales sistemas públicos de reparto. Los sistemas de reparto, aducen, están destinados al colapso a causa del envejecimiento de la población mientras que los sistemas de capitalización son seguros, dan rentabilidades elevadísimas y acaban con el problema del envejecimiento poblacional.
Como suele pasar con los “liberales”, todos sus mitos están sostenidos en estudios económicos con altas dosis de cálculo que ofrecen el resultado que predeterminadamente buscan. Esta es una estrategia típica de propaganda, el vender como científica o técnica una idea política mediante un estudio que es matemáticamente correcto sabiendo que la inmensísima mayoría de sus posibles receptores no va a saber o no va a tener tiempo de analizar y por tanto rebatir. El estudio se convierte, para los receptores, en una prueba objetiva e incontrovertible que genera dogmas de Fe para quienes estaban predispuestos a la conclusión.
Mi consejo cuando nos encontremos ante algo así es que seamos suspicaces y lo enfrentemos a un análisis lógico. Cuando nos encontramos con estudios que dicen cosas como, por ejemplo, que la cerveza no engorda o que un determinado combustible es totalmente limpio, lo primero que debemos hacer es estar alerta: Si estos estudios maravillosos benefician claramente a un producto concreto, cuidado porque con casi toda probabilidad éste está pagado por quienes tienen intereses económicos implicados. Quizá no sea ciencia sino propaganda.
Ya sabéis lo que dice la frase, “estruja los números hasta que digan lo que tú quieres”. Los números se pueden “estrujar” en base a obviar lo que no interesa o fijar las condiciones de partida que son favorables al resultado buscado. Así que desgraciadamente si leéis que la cerveza no engorda, el azúcar no provoca caries o que vuestro coche no contamina, no os lo creáis y analizad muy bien el estudio, porque probablemente tiene trampa. Y si un estudio económico os dice que, de existir un sistema de capitalización privado en vez del público de reparto, un trabajador con un sueldo medio después de 40 años de trabajo tendría una pensión de 7.500€/mes, tampoco os lo creáis. Os están tomando el pelo.
Este es uno de los múltiples ejemplos de estudios que nos intentan contar las bondades de los sistemas de capitalización frente al “robo” de los sistemas de reparto. Según nos cuentan, de no existir las cotizaciones sociales y sí un sistema de pensiones capitalizado, un trabajador con un salario medio después de 40 años cobraría, solo de rentas, 7.500€/mes a poder adquisitivo actual (está ajustado con la inflación), manteniendo inamovible su capital ahorrado, 1.280.000€.
Por favor, pasad esto por el filtro de la lógica. Cuando ese trabajador muera esos 1,28 millones de euros irán a sus herederos, que pasarán a recibir también, si lo desean, esos 7.500€/mes. Quizá prefieran recibir menos para seguir incrementando el capital y así seguir manteniendo el poder adquisitivo de sus futuras rentas, pero como según el estudio la inflación es un 3% y la revalorización un 10%, podrían seguir recibiendo más de 5.000€ al mes incrementando su capital lo suficiente para incluso aumentar su poder adquisitivo. Como la población en un país como el nuestro no aumenta vamos a suponer que todos los herederos eventualmente recibirían una pensión/capital de sus progenitores.
Por favor decidme ¿Quién trabajaría por un “sueldo medio” (¿2.000€/mes?) si ha heredado una pensión vitalicia de 5.000€/mes? A la vuelta de 50 años ¿Viviríamos todos de rentas y dedicados al hedonismo? ¿Quién nos proveería de servicios? Creo que no hace falta que incida en la idea para que nos demos cuenta que nos encontramos ante un absurdo de proporciones mayúsculas, y que cualquier solución a esta situación inverosímil nos llevaría a un despropósito todavía mayor.
No hace falta siquiera incidir en el enorme número de fallos de partida y suposiciones extravagantes que tiene este estudio, la lógica lo destruye con una simple proyección a futuro. Creedme, si una pensión media con nuestro sistema (insostenible según ellos) es de 1.000€ mensuales, una pensión con un sistema distinto no pueden ser ni 7.500€, ni 5.000€ ni 2.500€ mensuales, tan solo la evidente desproporción nos indica que nos están tomando por tontos.
Obviamente no todos los “liberales” son tan fantasiosos y atrevidos, y a veces no existen estas desproporciones y no resulta tan fácil ver que nos están engañando, de hecho muchas veces lo que nos venden es una suave transición hacia sistemas capitalizados o incluso sistemas mixtos. Básicamente hay dos modelos que nos intentan vender, uno es el de capitalización pura cuyo referente en el mundo es el sistema chileno de pensiones, y el otro es un sistema mixto, siendo Suecia el ejemplo habitual al que recurren por ser un país modelo en nuestro imaginario colectivo.
El sistema chileno de pensiones fue probablemente el primer caso de cambio hacia un sistema de capitalización puro que se hizo en el mundo. Lo implantó la dictadura de Pinochet en 1980 y nos puede dar una imagen aproximada de qué futuro nos esperaría en caso de implantar un sistema parecido. El sistema de pensiones chileno obliga al trabajador a pagar el 10% de su salario a una AfP (Administradora de fondos de pensiones) de elección por el mismo, más un pequeño seguro de invalidez de algo más del 1%. La AfP invierte el dinero y, al final de la vida laboral, otorga una pensión vitalicia en función de lo capitalizado por el trabajador, no sin antes haber cobrado suculentas comisiones durante toda la vida laboral del cliente.
El argumento que nos dan los defensores del sistema es el siguiente: La rentabilidad acumulada de la AfP más antigua es del 8,5% sobre la inflación. Este 8,5% es mayor que el 7% del fantasioso estudio anterior, que recordemos nos daba una pensión de 7.500€ sólo de renta. Las pensiones en Chile deberían ser escandalosamente altas.
¿Cuáles han sido los resultados? Pues veamos algunos datos: A 1 de enero de 2014 la pensión media de jubilación en Chile fue de unos 200€, más o menos el 75% del salario mínimo de Chile. Por comparar: En España la pensión media es de 886€, el 136% del salario mínimo español, y si hablamos de la pensión media contributiva está en torno a los 1.000€ (más del 150% del SMI). Otro dato: El 70% de los chilenos de más de 55 años acumulan en sus cuentas de jubilación dinero para que la pensión media de este grupo sea de 145 €, así que va a ser muy difícil que superen la pensión media de la generación anterior. Ojo que hablamos del 70% inferior de los que cotizan a las AFP’s, no de desempleados ni gente de la economía informal.
Y más allá de los números analicemos de nuevo con lógica: En 2008 el gobierno Bachelet tuvo que crear el “aporte provisional solidario” para complementar las pensiones más bajas a cuenta del estado porque el sistema de las AfP’s era claramente insuficiente. Por otro lado Chile tiene la edad de retiro efectiva probablemente más alta de la OCDE, con 70 años cuando la edad de jubilación legal está entre 60 y 65 años, lo que indica que la gente no se puede jubilar con lo acumulado y tiene que trabajar más años. Y hablando de la OCDE, ésta indica que la tasa de reemplazo en Chile (porcentaje del salario original que se cobra como pensión) está 11 puntos por debajo de la media de la OCDE ¿A alguien se le ocurre que este sistema pueda ser un ejemplo?
Los “liberales” responden a estas evidencias diciendo que el problema de las pensiones chilenas no es el sistema en sí, sino que los salarios chilenos en los 80 eran muy bajos (y por tanto se cotizaba poco), y que la cotización en Chile es del 10% del salario mientras que en España las cotizaciones sociales son aproximadamente el 30%.
Aquí los “liberales” vuelven a jugar con el desconocimiento de la gente. La cotización en España es mucho mayor que ese 10%, es verdad, pero es que nuestra cotización no va destinada solo a las pensiones, de esa cotización también se paga cosas como el desempleo, la bajas laborales, las de maternidad, ciertos gastos sanitarios y otras muchas cosas, que no cubre ese 10% chileno. Además, se crea el equívoco de que esa cotización empresarial es parte del salario del trabajador y que se sumaría al mismo de no existir, cuando eso es falso y contraviene cualquier lógica salarial.
Respecto a lo de los bajos sueldos en los 80 más que una excusa me parece una muestra clara de la debilidad de este sistema. Y hay algo que no dicen: Ahora los sueldos son más altos, es verdad, pero las rentabilidades de los últimos años de las AFP’s son muy inferiores a las de los 15 primeros años del sistema.
El otro modelo que los capitalizadores más cautos suelen usar es el de Suecia. Según su relato, Suecia tuvo una gran crisis a mediados de los 90 de la que salió haciendo reformas y entre ellas las de las pensiones, pasando de un sistema de reparto a un sistema mixto con un importante ascendente de la capitalización. Las pensiones en Suecia son muy altas y, por tanto, la reforma es el camino a seguir. ¿Es este relato certero? Pues, como imaginaréis, no.
La reforma sueca es relativamente reciente (2001) por lo que su efecto en las pensiones no lo vamos a ver claramente hasta de aquí a unos años, pero lo que sí podemos hacer es negar que ese sistema mixto sea tan mixto como dicen. El sistema de pensiones sueco tiene tres pilares, dos contributivos y una no contributivo. De la parte contributiva basada en las cotizaciones sociales (pagadas a medias por empleado y empleador) un 85% va a un sistema de reparto parecido al de España pero con cuentas “nocionales” (cuentas personales ficticias, estimativas), en que los trabajadores tienen un porcentaje de participación de la “cuenta” estatal en función de lo cotizado, recibiendo pensión proporcionalmente a la participación. La diferencia con España está en que no hay una pensión máxima y que el sistema es autoajustable por parámetros como la esperanza de vida, etc.
El otro 15% de la cotización va a un fondo de pensiones privado, teniendo el estado uno público que se asigna por defecto y que es el que escoge la mayoría de ciudadanos. Finalmente hay un pilar no contributivo, por el que cualquier persona que no llegue a la pensión mínima del sistema (900€) recibirá la diferencia a cuenta del estado con el único requisito de haber residido en el país durante al menos 40 años. Pero hay más: Durante las largas bajas por cuidados de niños pequeños, desempleo, etc. el estado aporta al sistema de reparto, y además hay complementos a las pensiones por ayudas a vivienda, transporte, etc.
Vamos, que el sistema sueco más que un sistema mixto es un sistema donde la pensión no contributiva básica casi triplica la española, donde el 85% de las cotizaciones van a un sistema de reparto y donde solo un 15% de la cotización va a un sistema de pensiones privado que, además, suele estar gestionado por el estado. Es un sistema mixto muy poco mixto, la verdad.
¿Por qué defienden los “liberales” este sistema? Porque en realidad no lo defienden. Lo que defienden es una apertura a la capitalización, que parte de las cotizaciones vayan a un plan de pensiones privado. Venden la moto del sistema sueco como si fuese un sistema semi-privatizado cuando su parte de capitalización es ínfima y, en cambio, su sistema de protección no contributivo es muy potente. El gasto público en Suecia es del 52%, frente al 44% de España que les parece elevadísimo. No os dejéis liar.
La privatización de las pensiones no es una buena idea ni supone una mejora en ningún aspecto relevante, lo que supone es un gran negocio y la introducción del dinero de los impuestos en el ciclo de la bolsa y de la economía financiarizada. Que no os manipulen con grandes cifras, los sistemas de capitalización son grosso modo como los sistemas de pensiones privados y, según estudio del IESE Business School sobre la rentabilidad de los planes de pensiones en España entre 1999 y 2014, solo el 1,5% de los fondos de pensiones superaron la rentabilidad de los bonos del estado a 15 años y casi el 16% han dado una rentabilidad ¡Negativa! Y esto es gracias a la subida de la bolsa estos últimos tres años, porque el estudio en 2011 concluía que el 36% de los fondos tenía rentabilidad negativa.
Los “liberales” dirán que la culpa es de las comisiones, o si no de los malos gestores, o si no de cualquier otra cosa menos de su sistema, pero no, la culpa es del sistema que ellos proponen, que es inestable, inseguro, desigual y basado en la propaganda. Que no os engañen.
Fuente: Público.es

Alemania y la ONU contra Siria

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Desde 2005, el universitario alemán Volker Perthes participa junto a la CIA en la preparación de la guerra contra Siria. Perthes dirige el think tank más poderoso de Europa, el Stiftung Wissenschaft und Politik (SWP).

por Thierry Meyssan

Los neoconservadores y los halcones liberales que prepararon desde 2001 la guerra contra Siria –desde 2001– se apoyaron, desde 2005, en varios países de la OTAN y del Consejo de Cooperación del Golfo. Aunque ahora se sabe el papel que el general estadounidense David Petraeus desempeñó en el inicio y la continuación de la guerra hasta el momento actual, hay otras dos personalidades que se han mantenido en la sombra: el estadounidense Jeffrey Feltman, segundo funcionario en importancia en la jerarquía de la ONU, y el alemán Volker Perthes, director del principal tanque pensante de Alemania. Juntos, y con el respaldo de Berlín, Jeffrey Feltman y Volker Perthes han utilizado la ONU para destruir Siria, y hoy siguen manipulando el sistema de Naciones Unidas con ese objetivo.

En 2005, cuando Jeffrey Feltman –en aquel entonces embajador de Estados Unidos en Beirut– supervisó el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, se apoyó en Alemania, tanto para el asesinato en sí (Berlín proporcionó el arma del crimen) [1] y para formar la Comisión de la ONU encargada de acusar a los presidentes de Siria y del Líbano –Bachar al-Assad y Emile Lahoud– (comisión que estuvo encabezada por el fiscal alemán Detlev Mehlis y por el comisario de policía igualmente alemán Gerhard Lehmann). La campaña internacional contra los presidentes Assad y Lahoud estuvo fundamentalmente lidereada por el politólogo alemán Volker Perthes [2]
Volker Perthes estudió Siria en 1986-1987 gracias a una beca alemana, en Damasco, de investigación. Posteriormente, hizo carrera en Alemania como profesor de Ciencias Políticas, con excepción del periodo 1991-1993, cuando trabajó como profesor en la Universidad Americana de Beirut. Desde 2005 es el director del Stiftung Wissenschaft und Politik (SWP), el principal tanque pensante público alemán, en el que trabajan más de 130 especialistas, la mitad de ellos provenientes de universidades.
Sin embargo, cuando Feltman organizó el ataque israelí contra el Líbano, en 2006, sólo implicó a Estados Unidos, calculando que, ante la esperada derrota del Hezbollah, Siria acudiría en auxilio de Beirut, lo cual proporcionaría el pretexto para una intervención estadounidense. Berlín se limitó a enviar su marina de guerra como miembro de la Fuerza de Naciones Unidas (FINUL).
Fue durante la reunión anual realizada del 5 al 8 de junio de 2008 –o sea, 5 años antes de la guerra– cuando la entonces secretaria de Estado Condoleezza Rice dijo al Grupo de Bilderberg que había que derrocar el gobierno sirio. Para apoyar su argumentación, Rice llevó con ella a la directora de la Arab Reform Initiative [3], Bassma Kodmani (futura fundadora del Consejo Nacional Sirio), y al director del SWP, Volker Perthes. El Grupo de Bilderberg surgió como resultado de una iniciativa de la OTAN, que incluso se encarga directamente de garantizar la seguridad de las reuniones del Grupo [4].
Según un cable dado a conocer por Wikileaks, Volker Perthes aconsejó a la señora Rice en contra de Irán. Según Perthes, era peligroso iniciar una operación militar cuyas consecuencias regionales serían imprevisibles y sería más eficaz sabotear la economía iraní. Y Washington siguió los consejos de Volker Perthes, en 2010, con la operación de destrucción de los programas informáticos de las centrales nucleares iraníes mediante el virus Stuxnet [5].
En marzo de 2011, Volker Perthes publicó en el New York Times un artículo de opinión donde se burlaba del discurso que el presidente sirio Assad había pronunciado ante la Asamblea del Pueblo y denunciaba una «conspiración» contra Siria [6]. Según Perthes, en Siria había una «revolución» y el presidente Assad tenía que irse.
A mediados de 2011, el gobierno alemán notó el auge de la Hermandad Musulmana en Túnez y Egipto. En Berlín recordaron entonces que Alemania albergaba, a pedido de la CIA, la coordinación internacional de aquella cofradía en Aquisgrán. Berlín decidió entonces respaldar a la Hermandad Musulmana en todas partes donde esta lograra llegar al poder, exceptuando el Hamas en Palestina para no estorbar a Israel. Bajo la influencia de Volker Perthes, el entonces ministro alemán de Exteriores –Guido Westerwelle– se persuadió de que los miembros de la Hermandad Musulmana no eran «islamistas» sino que estaban «orientados por el islam». Creó entonces un equipo de diálogo con los movimientos «islamistas moderados» (sic) y una Fuerza de Tarea para Siria. Por su parte, Perthes organizó, en julio, el recibimiento, en la sede del ministerio alemán de Exteriores, de una delegación de la oposición siria, encabezada por el miembro de la Hermandad Musulmana Radwan Ziadeh.
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El 6 de octubre de 2011, el entonces ministro turco de Exteriores Ahmet Davutoglu interviene ante la conferencia a puertas cerradas Tusaid-Stratfor.
El 6 de octubre de 2011, Volker Perthes participaba, a proposición del Departamento de Estado, en la conferencia a puertas cerradas organizada por la Turkish Industry & Business Association (Tusiad) y la firma privada estadounidense de inteligencia Stratfor para simular las opciones energéticas de Turquía y las posibles respuestas de otros 8 países, entre ellos Alemania [7]. En aquella conferencia estuvieron presentes las 10 primeras fortunas de Turquía y Taner Yildiz –el entonces ministro turco de Energía–, quien posteriormente ayudaría a la familia Erdogan a organizar el financiamiento de la guerra contra Siria con el petróleo que roba el Emirato Islámico.
En enero de 2012, el entonces responsable del Medio Oriente en el Departamento de Estado, Jeffrey Feltman, solicitó a Volker Perthes que dirigiera el programa denominado «El Día siguiente», que debía conformar el próximo régimen a implantar en Siria. Hubo reuniones durante 6 meses para llegar principalmente a la redacción de un informe que se hizo público después de la Conferencia de Ginebra.
«El Día siguiente» movilizó a 45 opositores sirios, entre los que se hallaban Bassma Kodmani y varios miembros de la Hermandad Musulmana. Aquel programa fue financiado por el US Institute of Peace, equivalente de la National Endowment for Democracy (NED) pero dependiente del Departamento de Defensa de Estados Unidos. También se solicitó la participación de Alemania, Francia, Noruega, los Países Bajos y Suiza.
«El Día siguiente» redactó el borrador del plan de capitulación total e incondicional de Siria, que se convirtió en la obsesión de la ONU cuando Jeffrey Feltman fue nombrado director de Asuntos Políticos de las Naciones Unidas, en julio de 2012.
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El estadounidense Jeffrey D. Feltman presta juramento ante el secretario general de la ONU Ban Ki-moon al tomar oficialmente posesión de su cargo como segundo funcionario más importante en la jerarquía de las Naciones Unidas. Desde ese momento, la ONU, supuestamente encargada de promover la paz, pasó a ser controlada por los «halcones liberales» estadounidenses.
Veamos los principios estipulados en el plan Perthes-Feltman :
- abolición de la soberanía del pueblo sirio;
- destitución del Presidente (un vicepresidente se mantendría en su cargo, con funciones estrictamente protocolares);
- al menos 120 dirigentes sirios serán considerados como culpables y se les prohibirá ejercer cualquier función política, antes de ser juzgados y condenados por un Tribunal internacional;
- disolución o decapitación de la Dirección de la Inteligencia Militar, la Dirección de la Seguridad Política y la Dirección de la Seguridad General;
- los prisioneros «políticos» serán liberados y se abrogarán las cortes antiterroristas;
- retirada del Hezbollah y de los Guardianes de la Revolución.
Sólo entonces la comunidad internacional comenzaría a luchar contra el terrorismo. [8].
Simultáneamente, Volker Perthes organiza el «Working Group on Economic Recovery and Development» de los llamados «Amigos de Siria». En junio de 2012, bajo la copresidencia de Alemania y de los Emiratos Árabes Unidos, ese grupo distribuyó entre los países miembros de los «Amigos de Siria» una serie de concesiones para la explotación del gas sirio, como pago por el respaldo de esos países al derrocamiento del gobierno sirio [9].
Volker Perthes también organizó el “Working Group on Transition Planning” de la Liga Árabe.
Finalmente, también instaló la “Syrian Transition Support Network” en Estambul.
A partir de la Conferencia de Ginebra realizada el 30 de junio de 2012 y de la reunión de los «Amigos de Siria» que se desarrolló en París el 6 de julio del mismo año 2012, se pierde toda huella pública del papel de Volker Perthes, con excepción de lo que publicó para lograr que se mantuviera el respaldo de Alemania a la Hermandad Musulmana. Alemania prosiguió su política y, después de la abdicación del emir de Qatar y del fortalecimiento del papel de Arabia Saudita, Berlín designó a Boris Ruge, el responsable de Siria en el ministerio alemán de Exteriores, como embajador en Riad.
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En enero de 2015, la canciller Angela Merkel participa en una manifestación contra la intolerancia y el terrorismo del brazo de Aiman Mazyek (a la izquierda), secretario general del Consejo Central de los Musulmanes en Alemania, en realidad uno de los líderes de la Hermandad Musulmana.
En el verano de 2015, durante un viaje del representante especial de la ONU para Siria, Stefan De Mistura, a Damasco, el gobierno sirio pidió explicaciones sobre el Plan Perthes-Feltman, sobre el cual las autoridades sirias habían obtenido información. Muy incómodo ante esta embarazosa situación, De Mistura dijo no tener nada que ver con tales documentos y afirmó que él no los reconocía. Al parecer, Moscú amenazó con hacerlos públicos ante el Consejo de Seguridad, en ocasión de la presencia de los jefes de Estado y de gobierno en la apertura de la Asamblea General de la ONU, en septiembre de 2015. La divulgacion de los documentos, que habría provocado una crisis peligrosa para la existencia misma de las Naciones Unidas, no llegó a concretarse.
Durante ese mismo periodo, Berlín retomó los contactos con Damasco, sin que los sirios hayan logrado determinar si ese paso fue resultado de una nueva política de la canciller Angela Merkel o de un enésimo intento de infiltración.
Pero, en el mismo momento, Staffan De Mistura y su superior estadounidense Jeffrey Feltman [10] nombraban a Volker Perthes «negociador de paz» (sic) para el próximo encuentro de Ginebra. Perthes se encargará entonces de la comunicación entre la delegación de la oposición siria y la delegación de la República Árabe Siria.
Desde hace 3 años, en violación de la Carta de las Naciones Unidas y lejos de actuar a favor del restablecimiento de la paz en Siria, la ONU ha acusado a la República Árabe Siria –sin presentar la menor prueba– de haber reprimido una revolución, de utilizar armas químicas contra su propia población, de recurrir a la tortura y de provocar hambrunas entre sus opositores. Lo peor y más importante es que la ONU incluso ha provocado deliberadamente retrasos en la aplicación de toda iniciativa favorable a la paz, para que la OTAN y el Consejo de Cooperación del Golfo tuvieran tiempo de lograr que sus mercenarios extranjeros –en este caso, las organizaciones terroristas al-Qaeda y Emirato Islámico– derrocaran el gobierno sirio.
Elementos fundamentales :
- Desde 2005, el grupo encargado de preparar la guerra en Siria se halla bajo la dirección del diplomático estadounidense Jeffrey Feltman, secundado por el universitario alemán Volker Perthes.
- En 2005, Jeffrey Feltman organizó el asesinato de Rafic Hariri (ya que en aquel momento la seguridad del Líbano debía ser garantizada por Siria); en 2006, organizó la guerra de Israel contra el Líbano (porque el Hezbollah recibía armamento de Siria); en 2011, dirigió desde el Departamento de Estado la guerra de 4ª generación contra Siria; desde 2012, ya como segundo funcionario más importante en la jerarquía de la ONU, ha venido tratando de prolongar la guerra con la esperanza de que los yihadistas logren derrocar la República Árabe Siria.
- Volker Perthes se asoció con Feltman y con el grupo privado Stratford para influir en la política de Alemania hacia el Medio Oriente. En 2008, presentó al Grupo de Bilderberg el proyecto de cambio de régimen en Damasco. En 2011, convenció al gobierno de Merkel para que respaldara a la Hermandad Musulmana durante la «primavera árabe». En 2012, presidió un grupo de trabajo encargado de preparar el futuro régimen sirio y posteriormente redactó un plan de capitulación total e incondicional de Siria. Actualmente, la ONU lo ha puesto al frente de las negociaciones de paz de Ginebra.
Thierry Meyssan
Fuente
Al-Watan (Siria), Red Voltaire

jueves, 28 de enero de 2016

Hacia la calle del Turco

 

Atentado contra la vida del general Prim, en la calle del Turco (Madrid), el 27 de diciembre de 1870.

Atentado contra la vida del general Prim, en la calle del Turco (Madrid), el 27 de diciembre de 1870.


 

Tiempo de emboscadas. Pedro Sánchez sigue en peligro, acechado dentro del PSOE. Después de la redada de Valencia, se acentúa la debilidad de Mariano Rajoy

 
Enric Juliana
28/01/2016 03:37 | Actualizado a 28/01/2016 07:23
Cinco semanas después de las elecciones del 20 de diciembre, la política española comienza a dar vueltas sobre sí misma y pronto se encaminará hacia la calle del Turco, lugar de emboscadas. El momento es muy espeso.
La redada del martes en Valencia ha modificado el cuadro. La hoja cortante de los escándalos varía de tamaño según el momento. Las veinticuatro detenciones por corrupción en el Partido Popular valenciano, justo cuatro días después de la renuncia táctica de Mariano Rajoy al encargo del Rey, debilitan de manera sustantiva al presidente del Gobierno en funciones y le colocan junto a Pedro Sánchez en las inmediaciones de la calle del Turco, donde tuvo lugar la más legendaria de las emboscadas madrileñas. Ambos están en riesgo.
En Madrid cada día hay más gente que cree necesaria su muerte política para hallar una salida al laberinto. Rajoy y Sánchez deberán cuidarse de no cruzar la calle corta, muy cercana al Congreso de los Diputados, en la que la noche del 30 de diciembre de 1870 un grupo de hombres embozados hirió de muerte al general Joan Prim i Prats, presidente del Gobierno. Un catalán que quería reformar España. En la política posmoderna –toda técnica, toda mediática–, las emboscadas se preparan sin trabucos, la calle del Turco de Madrid ya no se llama así –Marqués de Cubas es su nombre actual, entre Zorrilla y Alcalá–, pero vive Dios que comienza a haber importante gente en Madrid conspirando contra los dos hombres principales de la política española.
En los días posteriores al 20 de diciembre, Rajoy tuvo la inmensa suerte de toparse con la ambición de Susana Díaz. La embestida contra el secretario general del PSOE, inducida por la presidenta de la Junta de Andalucía y su círculo de confianza, con el concurso de otros dirigente socialistas, contribuyó a difuminar el cataclismo electoral del Partido Popular, el mayor derrame que ha sufrido una formación política en Europa después hundimiento del partido socialista griego. El PP perdió 3,6 millones de votos y 63 diputados, pero la maniobra del socialismo meridional alteró el relato durante los días que la sociedad sedimentaba el resultado de las elecciones. Durante la última semana de diciembre todos los focos se posaron sobre las evidentes dificultades del secretario general socialista. Crónica de una muerte anunciada. Asesinato en el Comité Federal. Solo ante el peligro. El espectáculo era muy vistoso y mitigaba las penalidades de un PP aparentemente unido alrededor de los silencios minerales de Rajoy.
Las detenciones de Valencia han vuelto a modificar el guión. “Redada”, escribió una agencia de noticias y todo el circuito informativo aceptó el endurecimiento verbal. Atención a ese signo. El poder en funciones se está debilitando. Rajoy ha perdido la ventaja narrativa que le regalaron desde Sevilla. Pedro Sánchez sigue vivo, pero cada vez hay más gente esperándole cerca de la vieja calle del Turco.
 
Enric Juliana | Enric Juliana Ricart
Enric Juliana 

Fuente: La Vanguardia

Alemania se suma a la política de “desvalijar” a los refugiados


Como sucedió entonces, vuelve a ocurrir
Librered
El Gobierno alemán ha decidido quitarle el dinero, joyas y objetos de valor a los refugiados que ingresen a su país, una idea que surgió desde Dinamarca, país que lleva a cabo la reforma de ley de asilo para incluirla.
El Gobierno de Alemania se suma a la polémica medida adquirida por Suiza y Dinamarca sobre la incautación de dinero, joyas y cualquier objeto de valor a los refugiados que entren a esos países.
Berlín alega que la cantidad incautada se le devolverá en forma de servicios y prestaciones sociales en los municipios donde se les conceda asilo.
La nación alemana ya cumple con esta medida en el sureste del país y ha sido calificada como cruel y extrema por parte de la prensa internacional. Según el diario alemán Bild, los Estados federados de Baden-Württemberg y Baviera ya la aplican.
El titular de Interior de Baviera, Joachim Herrmann, dijo que “los demandantes de asilo serán sometidos a una inspección a su llegada en las instalaciones para buscar documentos, objetos de valor y dinero”.
Herrmann explicó que cuando el dinero en efectivo o los objetos de valor superen los 750 euros (350 euros para Baden-Württemberg) las autoridades los incautarán y proporcionarán un documento oficial a la persona atestiguando la incautación, señaló Sputnik.
A finales del año pasado, Dinamarca anunció la medida que aún es discutida en el Parlamento y que este jueves se mantuvo inflexible por lo que los diputados avanzan en la tramitación de la reforma a la ley de asilo, pese a que según sus críticos viola las convenciones internacionales.
Para estos últimos, Copenhague busca hacer menos atractivo el país para los demandantes de asilo, exigiendo que entreguen parte de sus pertenencias de valor y recortando el derecho de reagrupación familiar al que tienen acceso los refugiados, destaca AFP.
No conforme con el eso, el Gobierno danés multará a quienes presten ayuda a refugiados, el primer caso fue de un ciudadano que se ofreció trasladar desde el norte de Alemania a Dinamarca a un grupo de refugiados.
La multa fue de cinco mil coronas lo que equivale a 670 euros (731 dólares), por admitir que decidió “de forma espontánea” trasladar a un grupo de cinco refugiados afganos desde la ciudad de Flensburgo, en el norte de Alemania, y recorrer 240 kilómetros hasta la ciudad portuaria danesa de Grenaa.
La Organización Internacional para las Migraciones calcula que unos 3 mil 771 refugiados murieron el año pasado al intentar cruzar el mar Mediterráneo rumbo a Europa.

Fuente original: http://www.librered.net/?p=42345&utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+librered+%28LibreRed+Not%C3%ADcias%29

Felipe, ¿por qué no te callas?

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Querido Felipe, fuiste un encantador de serpientes, un jovencito dicharachero y seductor que conseguiste estar en el sitio adecuado en el momento adecuado. Te voté, Felipe, yo también te voté en el 82, pero ya te vi el plumero cuando pocos días antes del referéndum de la OTAN, nos dedicaste el chantaje más explícito de tu vida:
– Llamamos a votar SÍ a permanecer en la OTAN, dijiste. Si sale NO, tendrá que ser otra persona quien lo gestione.
Te habíamos votado porque prometiste un referéndum para sacarnos de la Alianza y lo convocaste para quedarnos. Nos vacilaste con todo el equipo. Fue la primera vez que nos chuleaste descaradamente. Años después, en 1993, redondeaste la faena cuando, habiendo perdido la mayoría, dijiste haber entendido el mensaje, y resulta que lo que entendiste no fue que tenías que mirar hacia tu izquierda, que fue lo que muchos creímos. Tú no, tu manera de entender el mensaje fue… inaugurar la saga de pactos con los nacionalistas de derechas que el tiempo ha revelado, en el caso de Catalunya, como un hatajo de ladrones que han acabado dejando en ridículo a los de la cueva de Alí Babá.
Continuaste luego mangoneando hasta que se se te acabó la gasolina sin que nunca quedara clara tu responsabilidad frente a asuntos que llevaron a la cárcel a personas de tu máxima confianza. Pudiste haberte marchado con toda la gloria que alguna vez mereciste y acabaste yéndote prácticamente con el rabo entre las piernas. ¡Qué pena, con lo que tú has sido!. ¡Qué pena, lo mal que has envejecido!
Es una pena en lo que te has convertido pero, aún así, todo quedaría en la esfera privada y nada tendríamos que decir si, una vez retirado, te hubieras dedicado a tus cosas y punto. Pero es que no te estás quieto-parao ni un minuto y no dejas de dar por culo día sí, día no y el de en medio también. Y lo haces además, convirtiéndote en una estrella de las puertas giratorias y suscribiendo los postulados de la derecha más recalcitrante. Desde tu atalaya venida a menos continúas pontificando, dictando lecciones y diciéndonos a todos lo que tenemos que hacer si no queremos que nos castigue mamá Merkel, la troika y el resto de amiguetes con los que decidiste alinearte tirando por la borda cualquier momento de flaqueza izquierdista de los que pudiste tener en tu vida. Si es que alguna vez los tuviste.
Ya no cuela, Felipe. Ya no infundes respeto, ni mucho menos miedo. Lo de este jueves en “El País” rebasa todos los límites de previsibilidad de tu comportamiento: “Ni PP ni PSOE deberían impedir que el otro gobierne” afirmas en ese periódico este 28 de enero en primera, a cuatro columnas. ¿De verdad eres tú? ¿Qué queda de aquel Felipe que enamoró a más de diez millones de españoles en 1982? ¿O ya eras así por aquel entonces y conseguiste engañarnos a todos? ¡Qué pena, Felipe, qué pena!
J.T.

Juan Tortosa
Fuente: Público.es