sábado, 30 de abril de 2016

Perro no come Cebrián

elpais.750Perro no come perro, se decía entonces. En Colombia y Perú, ese que no se sabe cuándo se jodió, se dice “otorongo no come otorongo”. Aquí se usaba para recordarnos el pacto entre caballeretes que impide informar desde un medio de prensa de los desmanes de otro periodista o jefe o gurú o periódico. En América se aplica más entre políticos cuando a alguien se le ocurre la excentricidad de solicitar una comisión parlamentaria para investigar casos de corrupción. En Italia, por resumir, se llama omertà.









Juan Luis Cebrián se ha pasado toda la semana comiendo otorongo. Tras conocerse sus intereses en paraísos fiscales y petroleros por culpa de los papeles de Panamá ha echado de la Ser a Ignacio Escolar y prohibido a sus (ojo al posesivo) periodistas acudir a tertulias de La Sexta. Además, ha anunciado demandas contra los medios que publicaron estas informaciones.

elmundo.750elmundo.750Desde las páginas de El Mundo, Pedro Simón hace hoy mismo la radiografía de nuestra prensa en su columna Somos la leche. Sin olvidar que su propio medio prepara un ERE que afectará a más de 200 trabajadores. Y sin citar a Cebrián, el directivo (iba a decir periodista) que cobra más de dos millones anuales por recabar pérdidas de 2.000 millones (2014) en el grupo que preside. “Un periodista que ve peligrar su trabajo tiene miedo. Un periodista que tiene miedo no encaja con el oficio de contar la verdad. Un periodista que no tiene la intención de contar la verdad no es un periodista, sino un tipo a sueldo del hampa”, escribe Simón. Todavía le huele el aliento a otorongo.



Una vez frustrada la posibilidad de ese gran pacto anti democrático que haría presidente al corruptófilo Mariano Rajoy bajo el palio laico del PSOE, nuestros medios tradicionales se ponen tardonostálgicos y vuelven a mirar hacia la sagrada Transición, aquel Edén de españoles consensuados que nos han ido inventando para que Lampedusa nunca pase de moda. Como ya no se puede citar al viejo rey como ejemplo de nada, el mantra idealizador se recita ahora sobre el falangismo insepulto de Adolfo Suárez.

Su invocación suele rozar la laudatio ridícula, acrítica como todo lo español. Pero esta semana ya me lo han puesto estupefaciente. Analizando el desgobierno en el que está sumido el país, Casimiro García Abadillo nos desvela que “seguramente [Pedro] Sánchez no sea el mejor de los líderes, pero ha habido pocos –quizás exceptuando a Adolfo Suárez– a los que su propio partido haya tratado tan mal”. A la derecha del kiosko, en La Razón, el columnista Abel Hernández hacía el mismo ripio al jefe de su jefe: “Mariano Rajoy está siendo el presidente del Gobierno más acosado y más injustamente tratado desde Adolfo Suárez”.
larazon.750


El español está tan acomplejado de su pasado que prefiere la hagiografía a la historiografía, que es más incómoda y abyecta. Y los medios intentan que interioricemos el relato idílico de aquellos tiempos, creando héroes de la resistencia donde solo había correveidiles del mandato franquista, cual el propio Suárez.

abc.200La insistente apelación a Suárez suele incidir en calificarlo de hombre de consenso. El que puso de nuevo de acuerdo a las dos españas. Suárez personifica como nadie el anhelo de pacto entre PP y PSOE que sufren los medios tradicionales. Unión de centro democrático y tal. Como en la transición, se nos habla de estabilidad para convencernos de la bondad de tan antinatural ayuntamiento. La segunda transición, como la primera, consiste precisamente en evitar cualquier transición. En que sigan los mismos. Lo mismo. Exactamente lo mismo que consiguieron turbios personajes como Juan Carlos I y Adolfo Suárez, herederos directos y dilectos del asesino.

abc.200De Prada se pone cachondo

Aunque parecía que no tenía sexo, al columnista y escritor católico Juan Manuel de Prada se le ha subido esta semana mucho la libido. Este lunes, en ABC, nos sermoneaba sobre los peligros de abusar de la pornografía: “Un hombre entregado al sensualismo desatado necesita imaginar variantes que traigan novedad a su hastío. Y así, el consumidor de pornografía convencional acabará consumiendo pornografía alternativa, hasta que llega el día en que desea también consumir pornografía en la que aparezcan niños”. Por supuesto, tan brillante disquisición le valió el honor de convertirse en trending topic. Pero es que el hombre, tras tan espantoso ridículo, sigue empeñado en sus tocamientos impuros. Tal que hoy, derivaba sus meditaciones sobre la necesidad de repetir elecciones y campaña electoral hacia su docta entrepierna: “Yo, desde luego, estoy dispuesto a votar a quien me asegure mi ración de porno diario, siempre que el aire que respire sea libre como el ave que escapó de su prisión y se puede al fin pajear”. Que algún alma caritativa le dé a De Prada un revolcón cuanto antes, please, que corremos el riesgo de que los preadolescentes utilicen el ABC como otrora se gozaba de Interviú. Hijo, ¿qué pecaditossss tienessssss?




Aníbal Malvar
Fuente: Público.es

Ser o no ser


Pedro Sanchez arrepentido


JOSEP CUNÍ

Ese día me equivoqué”. Al admitirlo, Pedro Sánchez se refería al debate electoral con Mariano Rajoy en el que le espetó que no era una persona “decente”. Nunca le llamó “indecente” como luego se hizo creer y consta porque, al replicarle, el sagaz presidente reconvirtió el agravio, lo engrandeció, se explayó largamente en su contraataque y dejó para la frágil posteridad política un insulto mucho más grave de lo que realmente fue. Cosas más fuertes se han dicho los políticos entre ellos que ni siquiera archivamos. Distinto es que, magnificado aquel instante, el PP lo congelara con intención de no querer olvidar y, en consecuencia, tampoco perdonar. Y de ahí a mantener distancias, evitar cordialidades y refugiarse en la ofensa para no obrar como la política exige: tragándose los sapos que hagan falta cada mañana y en ayunas. Porque un indecente es aquel que actúa como tal a conciencia mientras que una persona no decente es quien lo hace sin ajustarse a los parámetros propios del que espera una actuación determinada.

Sin ánimo de entrar en debate lingüístico alguno, en aquel momento Rajoy no era una persona decente a los ojos de Sánchez porque su actuación política no respondía a las normas propias del socialista y que tampoco coincidían con las de los populares. Dudo que, en el marco actual, nadie del PP tilde a su presidente de indecente por mucha inquina que le tenga. Le susurrarán vago, esquivo, gallego en el sentido tópico de la expresión para justificar su indolencia, pero no le atribuirán la indecencia por voluntad.

El detalle, que no es baladí, me recuerda el riesgo jurídico que evitamos los periodistas cuando decimos que un político ha faltado a la verdad en lugar de llamarle directamente mentiroso. La casuística avala el eufemismo. Pero más allá de esta anécdota la pregunta hoy es por qué ahora Sánchez hace acto de contrición y confiesa que se equivocó. Oficialmente dirán que el PSOE quiere demostrar que ha entrado en una nueva etapa, que toca pasar página y construir porque unas nuevas elecciones suponen un tiempo nuevo. Como sea que este episodio del pasado sus rivales conservadores se lo podrían refregar hasta el cansancio, que por algo son contumaces en las tácticas, nada mejor que neutralizar su posible efecto negativo borrando su fecha de vencimiento por la vía del arrepentimiento.

Pero también porque una muestra de humildad nunca sobra. Si se proyecta con el tono de voz adecuado y a través de los micrófonos de una cadena de radio bendecida por la Conferencia Episcopal, suma unos enteros que una parte de la ciudadanía agradece. Mientras, le aparta de la imagen de perdedor que las circunstancias le han dibujado y le reinventan para lo que convenga. Con todo, habrá quien lo entienda como el primer paso para el pacto reclamado. Son los malpensados. O no.

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JOSEP CUNÍ  DIRECTOR DE 8 AL DIA

Fuente: La Vanguardia

¿Cuál es el juego de Angela Merkel con Turquía?

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A primera vista, la canciller alemana apoya la guerra turca contra Siria y subvenciona el cierre de las fronteras turcas con la Unión Europea. Pero resulta imposible entender cómo piensa lidiar con las consecuencias de la militarización turca, principalmente en lo que concierne a la expansión del terrorismo y la expulsión de los kurdos y los cristianos.

por Thierry Meyssan

¿Se aplicará finalmente el acuerdo del 18 de marzo de 2016 entre la Unión Europea y Turquía? Oficialmente, Turquía debería recibir 6 000 millones de euros en 2 años y la Unión Europea eximiría a los ciudadanos turcos de la exigencia de visa para circular en el espacio Schengen a cambio de un cierre de la frontera turca al flujo de migrantes y de que Turquía aceptara acoger de vuelta en suelo turco a todos los migrantes que logren penetrar en la Unión Europea.

Este acuerdo no afecta a los 1,8 millones de migrantes que ya entraron en la Unión Europea desde Turquía. Tampoco concierne a los 2,7 millones de refugiados sirios que se amontonan en Turquía.

Un mes después de la firma de ese acuerdo, sólo 325 migrantes han sido enviados de vuelta a Turquía y solamente 103 refugiados sirios han sido aceptados legalmente en la Unión Europea.

Es evidente que no fue para obtener estos magros resultados que Bruselas prometió a Turquía 6 000 millones de euros. En realidad se trataba de un financiamiento oculto de la guerra turca, financiamiento otorgado por la Unión Europea a pedido expreso de Francia y de Alemania.

El viaje de Angela Merkel a Turquía, el 23 de abril de 2016, tenía como objetivo, según Berlín, completar la aplicación del acuerdo. Así que la canciller alemana visitó el campamento modelo de Nizip-2. Se trata del único correctamente mantenido en Turquía y las condiciones que allí existen no tienen absolutamente nada que ver con las deplorables condiciones de vida de la inmensa mayoría de los refugiados sirios en Turquía.

Esta extraña visita, de la que se vieron excluidos los periodistas (fue cubierta solamente por los servicios de prensa oficiales), permitió a la canciller alemana hacerse lindas fotos, rodeada de niños bien alimentados, como dando a entender que Turquía no necesita el dinero de la Unión Europea para ocuparse de los refugiados sino, más bien, para continuar la guerra.

Alemania ha desempeñado un papel importante contra Siria. En 2005, fue Alemania el país que proporcionó el arma que Estados Unidos e Israel utilizaron en el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri. En 2012, fue también Alemania quien organizó la reunión de los «Amigos de Siria» en Abu Dabi, donde las potencias coloniales se repartieron los yacimientos sirios de gas. También fue Alemania quien organizó, igualmente en 2012, la redacción del plan secreto de rendición total e incondicional de Siria, redactado por el estadounidense Jeffrey Feltman. Y es también Alemania quien aún sigue tratando de imponer ese proyecto en Ginebra, a través de Volker Perthes, el ayudante de Stefan De Mistura.

Durante su viaje a Gaziantep, la canciller alemana declaró: «He (…) reclamado nuevamente que tengamos una zona donde el alto al fuego sea particularmente reforzado y donde se pueda garantizar un nivel suficiente de seguridad». Para las agencias de prensa occidentales, Merkel también apoyó el proyecto turco de «no fly zone» sobre el territorio sirio. La realidad es que se trata de un apoyo que no compromete a nada ya que su aplicación exigiría un voto en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde Rusia, China y Estados Unidos votarían en contra.

Es difícil interpretar la posición alemana. Es evidente que la señora Merkel está tratando de ganarse la simpatía de su aliado turco, de lograr que detenga el flujo de migrantes y de ayudarlo a continuar su guerra contra el pueblo sirio. Pero resulta imposible imaginar que no sienta inquietud ante la extensión de sus actividades terroristas hacia Europa, ni ante su anunciada voluntad de despojar de su nacionalidad a 6 millones de turcos, lo cual provocaría una nueva ola migratoria.

Thierry Meyssan

Fuente
Al-Watan (Siria)

Red Voltaire

Artículo bajo licencia Creative Commons

La Red Voltaire autoriza la reproducción de sus artículos a condición de que se cite la fuente y de que no sean modificados ni utilizados con fines comerciales (licencia CC BY-NC-ND).

Fuente : «¿Cuál es el juego de Angela Merkel con Turquía?», por Thierry Meyssan, Al-Watan (Siria) , Red Voltaire , 29 de abril de 2016, www.voltairenet.org/article191544.html

Lo importante y lo accesorio ante la cita electoral


Urna electoral

Vicente Clavero

La economía española está tan lanzada que ni siquiera la interinidad política que vive el país es capaz de frenarla ya. Eso vino a decir ayer Luis de Guindos cuando le preguntaron por las hipotéticas consecuencias del retraso en la formación de Gobierno. Según él, esto ya no hay quien lo pare. Lo que pasa es que eligió el peor día para asegurar tal cosa, coincidiendo con la publicación de la EPA del primer trimestre, que no es precisamente para tirar cohetes.

Entre enero y marzo se perdieron casi 65.000 empleos, la tasa de paro volvió al 21% y si no subió más fue por la disminución de la población activa; es decir, de la gente que se declara en disposición de buscar trabajo. Un hecho éste, por cierto, que no refleja una mejora de la situación, sino todo lo contrario: la falta de confianza de muchos ciudadanos en la posibilidad de encontrar una ocupación que, si no les satisface, al menos les permita ganarse la vida dignamente.

Porque ésa y no otra es la característica principal de la recuperación de la que tanto blasona Rajoy; una recuperación que, en el mejor de los casos, se traslada al mercado laboral en forma de empleo escaso y precario. De empleo de hoy sí y mañana no, de empleo por horas y mal pagado. Y a cambio del cual algunos empresarios esperan que los trabajadores les den las gracias. Como si crearlo fuera fruto de un arranque de generosidad, en vez de una exigencia de sus negocios.

En esta materia, el Gobierno del PP ha jugado con fuego, dando todo tipo de facilidades al despido y a la contratación y convirtiendo en papel mojado derechos conquistados a lo largo de muchos años. Sólo ha bucado tener unas cifras algo menos impresentables ante la última cita electoral, sin importarle demasiado su consistencia y, lo que es peor, haciendo oídos sordos a quienes le advertían de las consecuencias que esa política podía acarrear.

Una de ellas es la imposibilidad de recuperar el equilibrio de las cuentas de la Seguridad Social, no ya por el exceso de gastos, sino por los insuficientes ingresos que conlleva la precariedad laboral. Sin empleo estable y razonablemente pagado es muy difícil que las cotizaciones sociales basten para pagar las pensiones, y el Fondo de Maniobra, del que Rajoy ha tirado como si no hubiera un mañana, tiene un límite que está cada vez más cerca.

¿Qué pasara cuando se agote? ¿Hay que rectificar el rumbo cuanto antes para no llegar a esa situación? No sé si se va a hablar mucho de ello en la próxima campaña electoral, pero me temo lo peor. Es  probable que los dirigentes políticos se dediquen de aquí al 26J a agrandar la parte de culpa que corresponde a sus adversarios en la nueva convocatoria. Sin darse cuenta, quizás, de que eso puede importarles a ellos, pero no es ni de lejos lo que más nos preocupa a los demás.

Fuente: Público.es.

Puedes seguirme en Twitter: @vicente_clavero

Alcémonos juntos





El 31 de marzo, durante la protesta contra la ley El Khomri (nueva reforma laboral en Francia), unos manifestantes repartieron volantes que decían Nuit debout ("La noche en pie"), haciéndose eco del discurso de La Boétie sobre la servidumbre voluntaria: "Los tiranos parecen grandes porque estamos de rodillas". Esa misma tarde, las personas fueron invitadas a reunirse en la Plaza de la República, donde se iba a proyectar la película de François Ruffin ‘Merci Patron!’. El lema de la tarde: "Esta noche, nadie se va a casa". Había llovido mucho durante toda la protesta. Todo el mundo estaba empapado y todo estaba mojado. A pesar de ello, varios miles de ciudadanos llegaron a la plaza de la República y se quedaron.

Varias miles de personas volvieron a descubrir su dignidad
En primer lugar, este tipo de actos - donde los participantes son testigos de la libertad de expresión en acción y ven a un gran grupo de personas dispuestas a unirse - crea una sensación de asombro. Todos los activistas (en el sentido más amplio) experimentan esto cuando, por primera vez, sienten que son muchos y que pueden tener un impacto. No son compañeros de universidad o colegas que han decidido entrar en acción: se trata de personas que no se conocen entre sí, sino que se reúnen, intercambian ideas, toman decisiones y actúan colectivamente. Un usuario de Internet trató de contar el número de personas que pasan por laPlaza de la República cada día y su estimación es de 10.000 personas. A pesar de que esta cifra debe considerarse con precaución, no hay duda de que todos los días, varios miles de personas redescubren su dignidad civil durante la Nuit Debout.

Desde esa primera noche, la plaza ha estado más o menos constantemente ocupada. Después de numerosas manifestaciones, se ha convertido en el punto de partida para un nuevo y creciente movimiento donde militantes de los partidos que buscan el cambio se reúnen con los ciudadanos desilusionados, los no votantes, los defensores de los votos en blanco, etc., muchos de ellos experimentan por primera vez la profusión, la riqueza, así como el desorden que caracteriza a los movimientos de base.

Las cosas son diferentes aquí
Para otros se trata de un momento de redescubrimiento. Hay muchos activistas organizados presentes, ya sean independientes, del Frente de Izquierda o del Nuevo Partido Anticapitalista, sindicatos, organizaciones ciudadanas, etc. Primero se miran entre sí de una manera distante y extrañada. Estos activistas se sienten - a veces con razón - con más experiencia que otros, y su madurez política y organizativa significa que perciben las primeras etapas de este conjunto como divertido e ingenuo. Pero la mayoría de los que deciden quedarse, que se sientan con los demás y toman parte en las discusiones, cambian rápidamente su tono. En ese momento nos damos cuenta de que tenemos capacidad de una organización más avanzada, y hasta cierto punto, esto nos ha prevenido de discutir las diversas formas que esta organización puede tomar. Estamos acostumbrados a establecer formas de debate en las que las reglas no se pueden cambiar, por lo que rara vez se cuestionan. Aquí las cosas son diferentes. Todo el mundo habla de todo y repite lo que ya se ha dicho, pero la gente también quiere tomar riesgos y pasar a la acción. El que se preocupa por tal o cual tema puede ponerse de pie, escribir en una hoja de papel el nombre del comité correspondiente, se sienta en la plaza y empieza a debatir el tema con otros - y así nace un nuevo comité. Hay un comité de poesía, un comité de manifiesto, el comité de política económica ... y siguen creándose, independientemente de que permanezcan o produzcan resultados. Y es precisamente por eso, porque no se espera nada de esos comités en esta etapa, se pueden crear y crecen tan fácilmente.

¿Dónde se detendrá este movimiento?
Esto nos lleva a una de las cuestiones relacionadas con la evolución de la plaza ¿Dónde se detiene este movimiento? Y, más precisamente, ¿Es el hecho de que todavía no tenga una estructura o un objetivo un obstáculo, cómo nos dicen a menudo? La brecha entre formular una constitución o protestar contra la legislación laboral es enorme y nada parece estar claro. Lo mismo se puede decir sobre la creación de comités o la organización de actos o acciones. Muchas personas están alzando su voz sobre este tema. El miedo a parecer como un partido convencional o un movimiento sindical se ve matizado por la voluntad de unirse a mayor escala con otras luchas sociales. El rechazo hacia la política tradicional está ahí pero de ninguna manera es omnipresente, y a menudo parece ser el resultado de un tipo de temor hacia todo lo político - no vamos a hacer "esa cosa" que nos excluye tan a menudo – y/o de una ambigüedad semántica: todo lo que se dice o hace es eminentemente político, a partir de la recuperación de los espacios públicos. Y, sin embargo, se oye decir que necesitamos escribir una nueva constitución sin "hundirnos" en la política.

Deseo de horizontalidad
En la plaza, esta necesidad de estructura a veces parece convertirse en un fin en sí mismo, incluso antes de identificar el objetivo del movimiento. De hecho, muchos de los que han estado allí desde el principio ya no pueden soportar oír las mismas cosas una y otra vez dicho por personas diferentes cada día. Pero al centrarse en esta necesidad, los debates a veces se ponen tensos y tienden a reducirse al argumento secular entre los que abogan por la horizontalidad completa y los que ven la necesidad de una estructura más organizada. A pesar de que este argumento puede ser a veces estéril - cuando, por ejemplo, una discusión no puede realizarse porque no se han definido las reglas - también es una cuestión central (entre tantas otras cuestiones) de la que no sólo dependerá el futuro del movimiento, sino también la creación de una nueva forma de democracia, rediseñada por miles de investigadores en este gigantesco laboratorio.

Una cultura organizacional con más de un siglo de antigüedad, en lo que se refiere a los partidos políticos y los sindicatos, que resultan del movimiento de los trabajadores, todavía tiene mucho que aprender de un movimiento de diez días de edad y viceversa. Los manifestantes de Nuit Debout son conscientes de esto y utilizan el pronombre "nosotros" y tratan de avanzar juntos. Después de todo, ¿Quién conoce las fortalezas y debilidades de nuestras estructuras mejor que activistas organizados? Todo lo que sabemos en nuestras organizaciones - cosas que a veces puede ser un trabajo duro, intimidante, difícil de abordar, complicado o que no permiten que los activistas se involucren en el plano político - necesita ser repensado y cuestionado a la luz de lo que ocurre en la Plaza de la República. Tenemos que pensar en este deseo de horizontalidad - probablemente una de las palabras escuchadas con mayor frecuencia en la plaza - y la posibilidad de recuperar el discurso político porque las personas sienten que tienen el legítimo derecho a hacerlo aquí. ¿Nuestros mecanismos de organización existentes nos permiten satisfacer estas aspiraciones? ¿Nuestros métodos incluyen el creciente número de herramientas de comunicación y de toma de decisiones de nuestro tiempo?

Todo el sistema de representación política, no sólo la nueva ley laboral, está desacreditado
En la plaza, muchas personas están dispuestas a discutir las cosas y a tomar decisiones. Por supuesto, esto no es una novedad, pero aquí el sentido de la disposición es muy fuerte. Y ¿Cómo puede esto ser una sorpresa cuando los ciudadanos se sienten, a lo sumo, como que no están siendo representados por los políticos y, en el peor de los casos, traicionados? ¿Cómo puede esto ser una sorpresa cuando estos sentimientos se basan en hechos, como el hecho de que los franceses votaron mayoritariamente a la izquierda hace cuatro años? La justicia de un sistema de clases que permite a la gente como Patrick Balkany (un político francés acusado de evasión de impuestos y lavado de dinero) escapar de la cárcel y mete a una madre que roba para alimentar a sus hijos entre rejas. La impunidad de los criminales de cuello blanco, los políticos o los banqueros, la colusión bien conocida entre los dos últimos, la homogeneidad social en la política ... Todas estas cosas son las acciones de un puñado de personas y del sistema en su conjunto. Y este sistema margina a un sorprendentemente alto número de personas. Por tanto, es lógico que todo este sistema de representación política, y no sólo la nueva ley laboral, esté desacreditado. La búsqueda de la máxima horizontalidad es compartida por la mayoría y se discute en los debates.

¿Cómo podemos crear un espacio democrático que involucre al mayor número de gente posible?
Es importante destacar que las cosas nunca han sido tan fáciles en el aspecto técnico. Los ciudadanos que tienen competencias en este campo están tratando de crear herramientas digitales con el fin de ampliar el debate online. Algunas ya se han creado, comohttps://chat.nuitdebout.fr/home y https://wiki.nuitdebout.fr/wiki/Accueil. En la plaza, la gente está hablando acerca de cómo unir estos espacios de debate. También podemos estar seguros de que Nuit Debout tiene mucho que enseñarnos sobre este tema.

¿Cómo podemos crear un espacio democrático en el  que participe el mayor número posible de personas en su construcción, así como en sus acciones y decisiones? Esta es la pregunta a la que hay que responder. Es cierto que, el hecho de no ser capaces de ver más allá de las cuestiones estructurales puede parecer como un obstáculo. Pero además del hecho de que esta cuestión no es inusual para una movilización que existe sólo desde hace dos semanas, esta pregunta puede ser vista en realidad como central para todas las los demás que siguen: el contenido de las conversaciones dependerá de la importancia que se da a todos y cada uno de nosotros, y la creación de un marco conjunto es la única manera de garantizar la mayor participación posible. Esta nueva forma horizontal de debate y de adopción de medidas, así como la unión de miles de personas para pensar en conjunto es algo digno de aprender y vale la pena participar en ella. ¿Por qué? Porque aquí es donde tenemos que estar. Ya que estos objetivos son las razones por las que decidimos participar en política. Porque estamos luchando, precisamente, con el fin de dar voz y poder a la gente - y, no lo olvidemos, también nosotros somos el pueblo. Esa es la razón por la cual podemos decir "nosotros" cuando hablamos de los ciudadanos que se reúnen en la plaza, y no vamos a ser capaces de reinventar el mundo sin este plural "nosotros", que abarca un gran grupo de personas diversas y creativas.

Traducción: José Luis Martínez Redondo
Fuente: Transform

viernes, 29 de abril de 2016

“El mapa de paraísos fiscales tiene como epicentro a la City, Nueva York y Ginebra”



Armando Fernández Steinko



Entrevista al sociólogo Armando Fernández Steinko, ponente en un acto del Frente Cívico y Acontracorrent






Continúa el “goteo” mediático de políticos y celebridades con cuentas opacas en Panamá, a partir de las filtraciones al diario muniqués “Süddeutsche Zeitung”. Estalla nuevamente el escándalo de los paraísos fiscales. Se repiten asimismo las disquisiciones sobre su legalidad y la catadura moral de los propietarios de las cuentas. Pero se trata de los “papeles” de un solo bufete panameño y, según el profesor de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, Armando Fernández Steinko (Madrid, 1960), el mapa de paraísos fiscales en el mundo tiene realmente tres focos: la City de Londres, Estados Unidos (Nueva York) y Suiza (Ginebra). 
El grueso del dinero ilícito en el mundo procede de los delitos de “cuello blanco”. La alternativa, a juicio de Fernández Steinko, quien actualmente prepara el libro “El blanqueo de capitales en España. Juicios, prejuicios y realidad”, es “empezar de cero con un mecanismo multilateral de Naciones Unidas, ya que el sistema está muy viciado”. El investigador y sociólogo es coordinador del libro “Delincuencia, finanzas y globalización” y autor de “Las pistas falsas del crimen organizado. Finanzas paralelas y orden internacional”. Ha participado en el Seminario de Formación Política del Frente Cívico-Valencia y el sindicato Acontracorrent, con una conferencia sobre la “democracia económica”.

-¿Constituyen los llamados “papeles” de Panamá -11,5 millones de documentos del despacho Mossak Fonseca, “filtrados” para que los investigue un consorcio internacional de periodistas- una importante revelación informativa, y de gran potencial, en la denuncia de los paraísos fiscales?

El asunto de los “papeles” de Panamá no es comparable, por ejemplo, al de Wikileaks, y no sólo porque el número de datos es mucho mayor. Hay un consorcio de periodistas que está investigando la información filtrada a un diario alemán, el “Süddeutsche Zeitung”, pero a diferencia de lo que ocurrió con Wikileaks, la documentación no está abierta a todos los investigadores, sino que se ve sometida a un proceso de “escaneo” selectivo. Los criterios que se siguen para la selección no son neutrales. Se definen una serie de personajes, “interesantes” para ser investigados, a veces porque se les considera políticamente enemigos, y se indaga para ver qué se les descubre. En definitiva, no se trata de una información abierta, sino de un análisis selectivo por parte de unos periodistas.

-¿Quién se halla detrás de los “papeles” de Panamá?

Por las diferentes filtraciones, sabemos que hay varias agencias de información norteamericanas que han ayudado a filtrar esos papeles, dado pistas y claves para descifrarlos. Pero lo importante es que toda esta información es susceptible de ser utilizada de forma arbitraria. Lo que trasciende a la prensa es aquello que los diferentes periódicos y quienes están detrás de la filtración han seleccionado. He hablado con periodistas de este medio alemán, y me cuentan que no se trata de apretar un botón y, de pronto, te aparezca la lista de implicados; hay que buscarlos, y por tanto cientos de periodistas están trabajando en el asunto. Por ejemplo, vamos a por Putin, o sus amigos, y a ver qué les sacamos; o a por otros políticos. Los periodistas siguen directrices, porque 11,5 millones de documentos no pueden explorarse de manera sistemática. Las prioridades las deciden los propietarios de los medios y quienes están detrás de la filtración.

-¿Qué importancia tiene el despacho de abogados Mossak Fonseca? ¿Qué análisis de fondo puede hacerse sobre los paraísos fiscales a partir de la labor de este bufete panameño?

Es un despacho de “segunda”. Los “peces gordos” no van a ese tipo de despachos. Además, por 600 dólares se puede crear a través de Internet un banco, y asociar una cuenta corriente a la entidad financiera de manera completamente anónima. Nadie te pedirá los documentos de identificación. Un profesor de una universidad australiana realizó una investigación, publicada en 2008, en materia de paraísos fiscales. Para ello se hizo pasar por un cliente y, a través de un servidor anónimo, pidió información a las empresas que se anuncian como “offshore” (opacas) en medios como “Financial Times” o “The Economist”. El supuesto cliente quería, en primer lugar, constituir una empresa; y, además, abrir una cuenta corriente en una sociedad “opaca”.

-¿Cuál fue el resultado de la investigación?

Se llevó la sorpresa de que un alto porcentaje de estas empresas (oferentes de servicios “offshore”) que le respondieron, no necesitaban que se les facilitara un pasaporte compulsado ni identificación demostrada. Además, cerca de la mitad de las empresas que requerían menos requisitos de identificación, estaban radicadas en Estados Unidos (Wyoming, Delaware y Arkansas) y en Gran Bretaña (en la City de Londres). No en Panamá.

-Trabajas actualmente en el futuro libro “El blanqueo de capitales en España: juicios, prejuicios y realidad”. ¿Cuál es el papel de la banca en los procesos de blanqueo en el estado español?

Son fundamentales, los bancos lo son todo; el gran problema de los bancos es la captación de activos. Cuando se liberaliza el sector financiero, hacen lo posible por captar ahorro y dinero de todas partes, sea su origen lícito o no lícito: no les interesa hacer preguntas. Los bancos no están controlados, de hecho, el sistema de lucha contra el blanqueo se basa en el conocimiento del cliente. Los bancos son los encargados de decidir cuándo realizan una notificación de sospecha al Banco de España. Se trata del mismo problema que se da en las finanzas internacionales: los controladores y los controlados son los mismos. Según mis investigaciones, los bancos que más dinero ilícito captan son las entidades financieras extranjeras con oficinas abiertas en España, vinculadas a la gestión del patrimonio, entre ellas la Banca March, y las secciones de gestión de patrimonio de bancos como el Santander. Las menos implicadas son las cajas de ahorro.

-Has analizado las sentencias por blanqueo dictadas en España, cerca de 450 hasta el año 2010.

Hasta ese año, casi todos los casos de blanqueo se debían al narcotráfico. El sistema judicial, político y la opinión pública habían estigmatizado el dinero procedente del narcotráfico, como dinero “malo” que después se blanqueaba. El dinero que proviene de los delitos de “cuello azul”, básicamente narcotráfico, se blanquea sólo en una parte –relativamente pequeña- fuera del estado español. Buena parte de esos capitales se blanquean dentro del país, porque son los propios distribuidores e importadores, residentes en España, quienes lo hacen. El único dinero procedente de la droga que sale, y se blanquea fuera de España, es el que retorna a los países productores, los que han exportado la droga.

-¿En qué sentido hablas en el título del libro de “prejuicios” y de “realidad”?

El grueso del dinero blanqueado no es el de los delitos de “cuello azul” (narcotráfico, tráfico de personas, de armas o extorsiones), sino el de los delitos de “cuello blanco” (delito fiscal, malversación de caudales públicos, cohechos, estafas y delitos urbanísticos). Esto es lo que genera el “gran” dinero ilícito en España y en todos los países. Y ése es el dinero en el que hay que fijarse para explorar el blanqueo de capitales, lo demás son relativamente menudencias. Además, es un dinero que sigue rutas mucho más complejas, por ejemplo, los cohechos recorren numerosos paraísos fiscales y están particularmente bien blindados, porque las personas políticamente expuestas son las que se hallan normalmente detrás (han recibido el dinero del cohecho).

-¿Cuál es el “mapa” de los paraísos fiscales en el mundo?

Precisamente el de los tres grandes países que crearon el régimen internacional de lucha contra el blanqueo de capitales. Gran Bretaña, con el epicentro en la City de Londres; Estados Unidos, con el eje en Nueva York; y Suiza, con el foco en Ginebra. Se trata de los tres grandes sumideros de dinero ilícito –y también tres de los países con mercados financieros más líquidos del mundo-, rodeados por jurisdicciones periféricas donde se capta ese dinero ilícito, que termina en las tres plazas financieras citadas. El dinero entra por Panamá, las Islas Vírgenes del Caribe, Andorra, Gibraltar…

-Se afirma habitualmente que para combatir los paraísos fiscales, lo fundamental es la voluntad política y que las recetas no son demasiado complicadas. ¿Estás de acuerdo?

Hay que redefinir completamente el concepto de “blanqueo”. Nos encontramos ante un régimen construido, políticamente, por los grandes blanqueadores del planeta. O edificamos un mecanismo multilateral, organizado por Naciones Unidas, o no avanzaremos. Estados Unidos y Gran Bretaña siguen una política muy ambigua en relación con los paraísos fiscales, ya que son los grandes beneficiados. El sistema está muy viciado, habría que empezar desde cero. Ocurre que desde 2008, los países han entrado en una crisis fiscal, y los gobiernos –sean de izquierdas, de derechas o de centro- tienen que ir por el dinero para poder pagar la deuda pública.

-Por último, ¿para qué sirven las amnistías fiscales?

Lo hacen regularmente los gobiernos cuando necesitan dinero. Es una barbaridad y, además se recuperan finalmente muy pocos recursos. Hay que tener en cuenta que si consideramos que hay 100 euros en Suiza cuyo origen es el delito fiscal, ese dinero tendría que haber pagado en España el 35% en concepto de impuesto de sociedades; ahora bien, si retornan al país esos 100 euros, el porcentaje de retención fiscal es mucho menor. Las “amnistías” resultan muy poco rentables, y así lo entienden los inspectores fiscales.

Fuente: Rebelión

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

España rajoyizada

El presidente Rajoy con un grupo de miembros de Nuevas Generaciones
Foto: Twitter oficial de Mariano Rajoy

El exitoso método Rajoy se anota otro tanto: el 26J ya no juzgaremos la legislatura de los recortes y la corrupción, sino la legislaturita de cuatro meses 



Isaac Rosa 



 El día que se retire, Rajoy tiene la vida resuelta sin necesidad de puertas giratorias ni pensión de ex presidente: puede convertirse en coach de éxito, y dedicarse a dar conferencias para ejecutivos, escribir libros de management, presentar un programa televisivo de talentos, y poner su nombre a cualquier cosa, que se la compraremos: el método Rajoy, la dieta Rajoy, inglés con Rajoy, cocina con Rajoy, en forma con Rajoy.

Lo pienso cuando veo el consenso periodístico de estos días sobre Rajoy como el gran triunfador del momento político. Y no seré yo quien diga lo contrario, pues los hechos mandan. Yo ya he perdido la cuenta de las veces que dimos por muerto al todavía presidente, y ahí sigue. No iba a sobrevivir a las protestas ciudadanas, ni a los recortes, ni a los papeles de Bárcenas, ni al 20D, ni a los pactos políticos, ni a las voces que pedían renovación dentro de su partido... Y ya ven, hasta Sánchez ha acabado por retirar lo de “indecente”, mientras sus enemigos han ido pasando por su puerta en modo cadáver, uno tras otro, lo mismo rivales políticos que disidentes internos o directores de periódico.

Vosotros ya no os acordáis, pero cuando llegó a Moncloa hicimos la broma de apodarlo “Mariano el Breve”, porque la crisis se lo iba a comer por los pies; y en las manis cantábamos lo de “Mariano, Mariano, no llegas al verano”. Pues toma pedorreta: ha agotado su legislatura hasta el ultimísimo día legal, y le ha añadido como poco otros ocho o nueve meses en funciones. A lo tonto, “el Breve” se va a pasar cinco años en el cargo, eso como poco, que ya veremos tras el 26J.

Hemos criticado sus momentos de inacción, nos hemos burlado de su pachorra, lo hemos caricaturizado en siesta permanente, pero otra vez le ha salido bien: cuatro meses relajadito, en su Moncloa en funciones, dejando que los otros se desgastasen mientras él guardaba fuerzas para la siguiente campaña, que en realidad no necesita ni hacer. Podría no salir de casa hasta el 26J, y le iría igual de bien, porque lo que ha conseguido con la repetición electoral es que en las próximas urnas ya no juzguemos la legislatura 2011-2015, la de los recortes y la corrupción, la de la desigualdad y la precarización, sino la legislaturita de cuatro meses. Y él, dando lecciones: ayer recomendó a sus rivales “actuar en el futuro con más calma y tranquilidad”. Es decir, que se rajoyicen, que sigan el yoga Rajoy, la dieta Rajoy.

Si vuelve a ganar las elecciones, si encima mejora resultado como aventuran las encuestas, si crecen la abstención, la apatía y el desencanto, tendremos que admitir que el método Rajoy ha alcanzado victorioso sus últimas posiciones: la rajoyización total de España, la rendición de su partido, de la democracia y de la sociedad toda al tiempo que marca el reloj de Rajoy, todos contagiados de rajoyismo, España rajoyizada, quién la desrajoyizará.

No sé, yo mismo me empiezo a ver un poco Rajoy, a ratos, pero tampoco me preocupa: visto lo visto, es la fórmula para triunfar.

Fuente: eldiario.es

La situación del Partido Socialista en Francia (y en España)




La situación del Partido Socialista en Francia (y en España)
Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 25 de abril de 2016.

Este artículo critica las propuestas del gobierno Hollande en Francia, comparándolas con las que han tenido lugar aquí en España. El artículo hace también una comparación entre el partido socialista francés y el español.

Una de las noticias que llegan al público español a través de los mayores rotativos y grandes cadenas de televisión es que Francia está viviendo una situación de gran agitación social, dirigida en parte por los mayores sindicatos y los mayores movimientos sociales de sensibilidad progresista, que gozan de un considerable apoyo, muy en particular entre los jóvenes, que han iniciado un movimiento muy semejante al movimiento de los indignados en España que se está extendiendo por todo el país.

La causa inmediata de esta agitación social ha sido la propuesta de reforma laboral del gobierno socialista del Sr. Hollande (uno de los presidentes menos populares que haya tenido aquel país), una reforma que, en muchos aspectos, parece inspirarse en la reforma laboral del gobierno del PP, presidido por el Sr. Rajoy, que fue, en su día, iniciada por el gobierno socialista del PSOE, presidido por el Sr. Zapatero. Las principales características de esta reforma son que facilita el despido de los trabajadores por parte de los empresarios (lo que se define como facilitar la “flexibilidad” del mercado de trabajo) y descentraliza los convenios colectivos a nivel de empresa, además de otras medidas que debilitan a los convenios colectivos y a los sindicatos. El argumento que se utiliza para justificar esta reforma es el de que el elevado desempleo en Francia, un 10,4% (Fuente: EUROSTAT, Unemployment rate by sex and age, annual average, %), es atribuible a la excesiva rigidez del mercado de trabajo, reproduciendo el argumentario que tanto el PSOE como el PP (y ahora también Ciudadanos) han estado promoviendo en España. Tales prácticas asumen que dicha supuesta rigidez hace muy difícil para los jóvenes entrar en el mercado de trabajo, permaneciendo como “outsiders” frente a los “insiders”, que son los que tienen trabajos fijos. La propuesta del contrato único de Ciudadanos (a la que ni siquiera el PP se atrevió) aparece en forma modificada en el pacto PSOE-C’s.

Apoyando tales medidas están la patronal así como las grandes empresas, tanto de carácter financiero como las empresas manufactureras y de servicios (el IBEX-35 francés). Y, como era de esperar, el establishment académico e intelectual de las llamadas “ciencias” económicas están promoviendo esa reforma laboral a través de los medios de información y persuasión financiados por aquellas empresas. Entre tales economistas del establishment están el que fue economista en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Sr. Olivier Blanchard, y el Premio Nobel de Economía, el Sr. Jean Tirole.

Oponiéndose a estas medidas están, además de los mayores sindicatos (como la CGT), los mayores movimientos sociales progresistas, los partidos de izquierdas -incluyendo la izquierda del Partido Socialista (un sector que ha dejado de existir dentro del PSOE, como se muestra con el apoyo del guerrismo al pacto PSOE-C’s) y los supuestos beneficiarios de la reforma, los jóvenes, que han iniciado el movimiento 15-M en Francia. En el mundo académico económico Thomas Piketty, que ha sido asesor de Podemos, se opone a tales reformas, acentuando que el elevado desempleo en Francia tiene mucho más que ver con la falta de crecimiento económico que con las supuestas rigideces del mercado de trabajo, tal como unas pocas voces críticas con la sabiduría convencional del pensamiento económico neoliberal (dominante en el establishment financiero-político-mediático español) hemos estado acentuando en España (ver mi libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante, Anagrama, 2015).

El neoliberalismo del Partido Socialista francés (y del español)

En realidad, el ejemplo de España no puede ser más convincente de la veracidad de este diagnóstico: las reformas laborales del PSOE y del PP (apoyadas por C’s) han tenido un impacto sumamente negativo en el mercado de trabajo, sin que ello haya significado un descenso notable del desempleo. En realidad, lo que ha ocurrido ha sido un deterioro de la calidad de todo el empleo y un descenso salarial muy notable, el cual ha contribuido al descenso de la demanda y, con ello, a la ausencia de crecimiento económico. Como bien propone Thomas Piketty, lo que se necesita es un gran estímulo económico que, en contra de lo que la sabiduría convencional neoliberal indica, es posible, incluso dentro de la limitadísima (casi inexistente) democracia que rige hoy el sistema de gobernanza de la Eurozona.

En contra de lo que asume el mensaje profundamente conservador neoliberal, que insiste que no hay otras alternativas, la experiencia muestra que sí las hay. Y ahí está el gran error histórico del PSOE: aliarse con Ciudadanos, que es un partido neoliberal, instrumento promovido por el establishment financiero-económico del país, cuando podría haberse aliado con los partidos de izquierdas. Si hoy en España el PSOE hubiera escogido aliarse con las izquierdas y con el PNV, con la más que probable abstención de ERC y Democràcia i Llibertat, hoy tal cambio podría haber ocurrido, rompiendo con las profundamente dañinas políticas de austeridad y las reformas laborales que están deteriorando el nivel de vida de las clases populares. Y un tanto igual ocurre en Francia. El problema es el maridaje y complicidad de los aparatos del Partido Socialista francés y español con los establishments económicos y financieros que dominan su comportamiento.

La diferencia del Partido Socialista francés con el Partido Socialista español

Una diferencia entre los dos partidos socialistas es que, frente a la uniformidad del partido español, el francés tiene una variedad interna, con una izquierda dentro de él que, además de tener amplia presencia institucional, tiene también voz propia, con figuras bien conocidas que no tienen reservas en expresar su desacuerdo, situación que es impensable en el PSOE de hoy. Las diferencias entre Pedro Sánchez y Susana Díaz, las dos posiciones polares dentro del socialismo español, coinciden plenamente en su compromiso continuista con el neoliberalismo y su visión socioliberal (que quiere decir la visión light del liberalismo, frente a la heavy, presente en Ciudadanos). Ninguno de ellos ha hecho ninguna autocrítica de las políticas del gobierno Zapatero, que iniciaron las reformas laborales y los recortes de gasto público que causaron el gran bajón de la demanda doméstica y provocaron la Gran Recesión.

Hoy, el PSOE no tiene un sector crítico de izquierdas, como aparentaba ser el guerrismo. El patético apoyo al pacto PSOE-Ciudadanos, y su gran hostilidad hacia Podemos y otros sectores de las izquierdas, es un indicador más de que es un nuevo sector dócil y servil al aparato de tal partido.

En cambio, un elemento político a tener en cuenta es la renovación de la dirección de la UGT, históricamente próxima al PSOE pero que probablemente cambie de postura con la nueva secretaría general, más cercana a las fuerzas emergentes y más sensible a la redefinición de España, y que contribuya a una segunda Transición, pasando de una democracia de escasa calidad, con un gran retraso social y con una visión uninacional, a otra más democrática, más participativa, más justa y más plurinacional.

En realidad el gran reto, tanto en Francia como en España, es cómo los nuevos movimientos, claramente pro-democráticos y anti-establishment, serán recibidos por los sindicatos y los movimientos sociales más tradicionales. En España ha sido uno de casi hostilidad, aunque signos de cambios parecen aparecer. En Francia esta relación es todavía inexistente. Las últimas huelgas y los últimos movimientos de protesta frente a la reforma laboral, liderados por los sindicatos, fueron acompañados por el surgimiento del movimiento francés 15M. Es fundamental que los dos movimientos se entiendan. De que lo hagan o no depende el futuro de Francia. Así de claro.

Fuente: Rebelión

El Gobierno en funciones de Rajoy presiona para aprobar el 'TTIP canadiense'

Protesters set up an inflatable 'Trojan Horse' as they demonstrate against TTIP and CETA trade agreements ahead of U.S. President Barack Obama's visit in Hannover
Manifestantes, pusieron un “Caballo de Troya” hinchable, como protesta contra los tratados del TTIP y el CETA durante la visita del Presidente Obama a Hannover


Un documento al que 'Público' ha accedido en exclusiva prueba que el Ejecutivo en funciones trabaja para que el CETA pueda aplicarse a partir del 2017, aunque no ha obtenido ningún tipo de apoyo del parlamento, ni le ha pedido que se pronuncie al respecto.


ALEJANDRO LÓPEZ DE MIGUEL

@Alopezdemiguel

MADRID.- El Gobierno de Mariano Rajoy lleva en funciones desde el 21 de diciembre, un día después de las elecciones generales, pero eso no le impide presionar para lograr la ratificación de un acuerdo comercial que afectará a la vida diaria de los europeos, ni tampoco para abogar por una ratificación provisional, dejando algunos aspectos por cerrar para que el CETA entre en vigor en 2017. Y lo hace sin que el Congreso de los diputados se pronuncie al respecto.
Público ha accedido en exclusiva al documento que recoge la posición de la Representación Permanente de España ante Bruselas, el apéndice del gobierno español y su enlace principal ante las instituciones europeas, sobre el acuerdo comercial entre la UE y Canadá; el CETA. El texto, presentado este miércoles en una reunión del Comité de Política Comercial de la UE, en el que tienen representación cada uno de los estados miembros, se deshace en elogios hacia el criticado tratado de libre comercio: "El primer acuerdo amplio y ambicioso con un país desarrollado del G8"; "Un excelente precedente para futuros acuerdos con países como Estados Unidos o Japón", según la representación española ante la UE.

"El primer acuerdo amplio y ambicioso con un país desarrollado del G8"; "Un excelente precedente para futuros acuerdos con países como EEUU", afirma el texto

El Ejecutivo en funciones pide que se firme "con la mayor rapidez" la "aplicación provisional del acuerdo", para que "pueda entrar en vigor lo antes posible (previsiblemente a principios de 2017), lo cual redundará en amplios beneficios económicos y comerciales para ambos socios", siempre según el texto.

Sin embargo, cientos de organizaciones sociales y partidos políticos son menos optimistas que el Gobierno en funciones o la Comisión Europea, y llevan meses advirtiendo de que una "aplicación provisional", como pide el Ejecutivo de Rajoy, no tendría vuelta atrás.
"La implantación provisional dura tres años", explica a este diario Tom Kucharz, portavoz de Ecologistas en Acción y de la Campaña estatal No al TTIP, que asegura que esta implementación tendría lugar "sin debate parlamentario" y "sin un estudio de impacto sobre cómo afectaría a la población". "Sería un golpe contra la democracia representativa", sostiene.
Por otro lado, desde la Campaña contra el TTIP cuestionan también que un ejecutivo en funciones pueda estar legitimado para presionar y, llegado el caso, ratificar un acuerdo con las repercusiones del 'Comprehensive Economic and Trade Agreement' (CETA). "Es inaceptable que un gobierno en funciones decida sobre algo así. Incluso aunque fuera legal es ilegítimo, porque va a tocar cuestiones de política pública que afectan a las vidas de todos los españoles", apostilla Kucharz, que pide al resto de partidos políticos que presionen para que el Ejecutivo en funciones del PP cambie de rumbo.

"La implantación provisional dura tres años", explican desde Ecologistas en Acción, y tendría lugar "sin debate parlamentario" y "sin un estudio de impacto sobre cómo afectaría a la población"

El Comité de Política Comercial o Trade Policy Comitee orienta y controla la política comercial de la UE y cuenta con representación de la Comisión Europea. Sus actas son secretas y generalmente se reúne una vez al mes. Entre otros temas, la reunión en la que la representación permanente ha presentado la posición del Ejecutivo en funciones tenía cierto carácter preparatorio de cara al Consejo de Ministros de Comercio del próximo 13 de mayo, en el que el TTIP y el CETA tendrán un papel protagonista.
No está previsto que se adopten nuevas decisiones sobre la fecha de ratificación del acuerdo con Ottawa -prevista para finales de año-, pero sí servirá como toma de contacto a la Comisión, que ve cómo el rechazo de los europeos a estos acuerdos comerciales sigue creciendo.
A pesar del silencio de la mayoría de grandes medios de comunicación españoles al respecto, el TTIP comienza a ser conocido, pero no así el CETA. Activistas, sindicatos y partidos políticos advierten que ambos forman parte de una misma lógica, y que el CETA es una suerte de caballo de Troya del polémico acuerdo transatlántico.
El "éxito" de los tribunales privados de arbitraje
El documento también celebra el "éxito" que a su juicio suponen los cambios ejecutados en el mecanismo de resolución de disputas entre empresas inversoras y estados (ISDS), que permite a las multinacionales demandar a estos países por cifras millonarias de considerar afectados sus beneficios por los cambios normativos decretados por los respectivos gobiernos.
Para el Gobierno en funciones, el mecanismo de blindaje de las multinacionales que incorpora el CETA, y que cuenta con aspectos del sistema ICS -la versión 'mejorada' elaborada por Bruselas-, es "más imparcial y garantista para las partes". "Es igual del peligroso que el antiguo, y esencialmente reconoce los mismos privilegios para los inversores", rebate Kucharz.
El activista asegura que existe todo un debate jurídico sobre si una implementación provisional del acuerdo permitiría a las empresas demandar a los estados ante árbitros de inversiones, y recuerda que el nuevo modelo abre la puerta a las demandas por "expectativas de beneficios". También que la ratificación del CETA permitirá a "46.000 transnacionales con filiales en Canadá" hacer uso de estos mecanismos para demandar a estados europeos.
"El enfoque de la Comisión no pone fin al ISDS, sino que amenaza con encerrar a los estados de la UE en el ISDS para siempre. Será prácticamente imposible eliminar los privilegios de los inversores una vez que el TTIP y el CETA sean aprobados. De hecho, los países tendrían que salir de la UE de darse el caso", alerta.

Fuente: Público.es

jueves, 28 de abril de 2016

Recesión global: signos de recaída


Recesión global




Alejandro Nadal



La crisis financiero-económica es como un organismo que respira, se mueve y se transforma cada día. Con esas mutaciones, las perspectivas que aguardan a la economía mundial también cambian constantemente. Las que comienzan a dibujarse para los próximos años no permiten hacer pronósticos positivos. ¿Será este 2016 el año de la recaída y de la recesión global?

En días pasados el Fondo dio a conocer su Informe sobre estabilidad financiera mundial. El Fondo identifica tres fuentes de tensión que han empeorado durante los últimos seis meses. La primera consiste en un riesgo macroeconómico de menor crecimiento, mayor incertidumbre y su efecto negativo sobre las expectativas sobre inversiones. Lástima que el FMI no saca la primera lección sobre esto: que debería concluir su enamoramiento con los dogmas neoliberales en el terreno de la política macroeconómica.

La segunda fuente de tensión proviene de la caída en los precios de las materias primas durante los últimos cuatro años. Aquí pesan mucho las preocupaciones sobre la economía en China y su impacto sobre los mercados emergentes y economías desarrolladas. Aquéllas enfrentan una combinación desagradable de freno al crecimiento, endurecimiento de las condiciones en los mercados financieros y creciente volatilidad en los flujos de capital. Éstas (por ejemplo Alemania) ya sufren reducciones significativas en sus exportaciones.

La tercera causa de tensiones es la falta de credibilidad sobre las políticas macroeconómicas. El escepticismo sobre la efectividad de la política monetaria está alimentado por el hecho de que las posturas llamadas no convencionales (flexibilidad monetaria y tasas cero y hasta negativas de interés) no han tenido un efecto decisivo para sacar al mundo de la globalización neoliberal de los efectos de la hecatombe de 2008.

El informe sobre estabilidad financiera concluye que las cosas podrían mejorar si los países avanzados resuelven los principales problemas heredados de la crisis. Uno de ellos es el de la situación de los bancos que enfrentan, entre otras cosas, una abultada cartera de préstamos y el exceso de capacidad instalada (es decir, hay demasiados bancos). En realidad, ese problema no fue generado por la crisis, sino que proviene de tiempo atrás y es más bien una causa de la crisis financiera.

En cuanto a los mercados emergentes, el FMI reconoce que han sido duramente golpeados por el fuerte descenso en los precios de materias primas y por el endeudamiento que acompañó los años de auge. Pero según el FMI la prudente acumulación de reservas es lo que ha permitido a algunas de estas economías salir adelante. Lo que no dice el Fondo es que su definición de reservas incluye la colocación de fondos de corto plazo (inversiones de cartera) que no son otra cosa que una forma de endeudamiento. Por eso la volatilidad en los flujos de capital no solamente socava las posibilidades de recuperación de los mercados emergentes, sino que genera las condiciones de las crisis financieras crónicas que presenciamos durante la década de los años 1990.

Además de los problemas identificados por el Fondo se yerguen varios factores monumentales que podrían ser la principal causa de una nueva recesión global. Uno de ellos es el hecho de que los salarios siguen estancados en Estados Unidos y en Europa. Esto se acompaña de una contracción en la producción manufacturera en Estados Unidos (y un freno en las ganancias de las principales ramas de la industria manufacturera).

El otro gran problema tiene que ver con el efecto de contagio que trae aparejada la caída en los precios de materias primas. Esta evolución desfavorable en esos precios tiene repercusiones importantes en el sector financiero debido a varios mecanismos de transmisión. Muchas de las industrias en el sector petrolero estadunidense a partir de la fractura hidráulica (fracking) están en bancarrota y sus fuentes de financiamiento recibirán un duro golpe. El desplante de Arabia Saudita en la reunión en Doha la semana pasada permite pronosticar una época larga de precios bajos para el crudo, lo que también va a empeorar la situación de ese sector en Estados Unidos y su impacto sobre un sector financiero que ya sufre un grado significativo de estrés.

Hay que tomar en cuenta que el endeudamiento es lo que sigue explicando buena parte del poco crecimiento que ha experimentado la economía global. Hoy los precios de los activos financieros y de los bienes raíces en una economía como la de Estados Unidos ya no pueden mantenerse al alza por el efecto de los ingresos y de la expansión del PIB. Lo que los ha mantenido a flote es la política monetaria flexible, pero ahora que la Reserva Federal ha comenzado a incrementar la tasa de interés, los precios de esos activos comienzan a gravitar hacia la baja movidos por las fuerzas de la deflación. Es decir, estamos presenciando el final de un súper ciclo de endeudamiento y las consecuencias no serán agradables.

En síntesis, el conjunto de señales e indicadores apunta hacia una nueva recesión este año.

Alejandro Nadal

Economista. Es miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso.

Fuente: Sin Permiso

Fuente original: La Jornada, 21 de abril 2016

La segunda oportunidad

El Rey se interesa ante Garzón por la confluencia electoral de IU y Podemos
Alberto Garzón, portavoz de IU-UP en el Congreso. EFE


La solución al dilema del bipartidismo que se mueve entre la derecha del PP o un PSOE que comparte tanto políticas europeas de recortes como servilismo internacional e intervenciones militares con la OTAN y Estados Unidos, solo pasa por lo que se ha denominado el sorpasso 


Pascual Serrano 

Tras las últimas elecciones generales algunos vieron el vaso medio lleno y celebraron el fin del bipartidismo, otros no lo vimos tanto e insistimos en que los dos grandes partidos siguen gobernando las autonomías no nacionalistas y acaparan una mayoría absoluta en las urnas y en parlamentarios nacionales.

El despegue de Podemos y las candidaturas de cambio que se incorporan a su grupo político, a pesar de contar con un número de diputados que nunca llegó a conseguir Izquierda Unida, se enfrentan al mismo dilema que lleva sufriendo la coalición durante décadas, muy oportunamente explotado y rentabilizado por el PSOE y su entorno mediático: si no les apoya estará alineándose con la derecha montando la dichosa pinza, y si lo hace, un sector de sus votantes le dará la espalda por considerarles cómplices de las políticas neoliberales socialistas. El coste de ese dilema en términos de debate interno siempre terminó siendo tremendo para Izquierda Unida, si echamos la vista atrás veremos que todos los conflictos y escisiones han girado en torno a qué postura debía adoptarse ante una investidura socialista. Después, apoye o no apoye al PSOE, participe o no participe en un gobierno conjunto, termine la legislatura de ese gobierno socialista con más o menos apoyos ciudadanos, los resultados ante las siguientes elecciones nunca terminan siendo buenos para la coalición. La casuística -nacional o autonómica- recoge todas las situaciones para poder comprobarlo.

Ahora la historia se vuelve a repetir con Podemos: acusación de pinza, conflicto interno rentabilizado y magnificado por la prensa, frustración y desánimo ciudadano... La organización morada ha comprobado también algo que ya vivió Izquierda Unida: el PSOE prefiere aliarse con cualquier opción antes que con algo que considere que está a su izquierda para poder patrimonializar esa franja sociológica y, por supuesto, para seguir sirviendo a los intereses de los que es rehén desde la Transición. Lo hizo Felipe González en su última legislatura de gobierno cuando eligió gobernar con CiU y PNV antes que con IU, aunque eso le supusiese la caída. Y también Zapatero, en su segunda legislatura, optó por una investidura por mayoría simple y en segunda vuelta antes que cosechar el apoyo de la izquierda parlamentaria.

En las pasadas elecciones generales, la falta de un acuerdo entre Podemos e IU impidió una candidatura común que habría logrado más votos que el PSOE y 13 escaños más que los que ahora tienen

La solución al dilema del bipartidismo que se mueve entre la derecha del PP o un PSOE que comparte tanto políticas europeas de recortes como servilismo internacional e intervenciones militares con la OTAN y Estados Unidos, solo pasa por lo que se ha denominado el sorpasso. Es decir, que una alternativa de izquierdas, con todos los matices que puedan apreciarle los votantes y militantes de las diferentes organizaciones, logre superar en votos al PSOE. Será entonces cuando ese eterno dilema se supere. Eso es lo que ha sucedido, por ejemplo, en la ciudad de Valencia, donde Compromís logró más votos que el PSOE y han sido estos últimos los que han debido apoyar a Joan Ribó. Por supuesto, puede que la nueva opción en un futuro pueda resultar frustrante o no, pero el conjuro que nos tenía paralizados se habrá roto.

En las pasadas elecciones generales, la falta de un acuerdo estatal entre Podemos e Izquierda Unida impidió una candidatura común que, si hacemos el simplista ejercicio de sumar los votos conseguidos por ambas organizaciones, habría logrado más votos que el PSOE y 13 escaños más que los que ahora tienen. Cosas de la circunscripción provincial y la ley d'Hondt.

La probable repetición de las elecciones ofrece una nueva oportunidad que, considero, no se debería desaprovechar. Por supuesto, ambas organizaciones tienen diferencias en métodos, discurso y en algunas cuestiones de programa, pero es evidente que una única candidatura por motivos tácticos beneficiaría a ambas. Hemos de recordar que Izquierda Unida ha estado durante lustros presentándose a las elecciones europeas con Iniciativa per Catalunya y que los eurodiputados elegidos posteriormente se integraban en grupos políticos diferentes del Parlamento Europeo. En cambio, ahora los diputados de Podemos e Izquierda Unida -que se presentaron en candidaturas diferentes- se encuentran en el mismo grupo europeo trabajando con normalidad.

Aunque es probable que algunos votantes de Podemos se descuelguen por no verse “manchados de rojo” compartiendo candidatura con IU, y que algunos de la coalición lo rechacen por considerar que se descafeínan los principios, estoy convencido que otros muchos ciudadanos verán con ilusión esa confluencia electoral hasta poder compensar las pérdidas de apoyos. La historia de las victorias electorales de la izquierda está salpicada de ejemplos de unidad de este tipo. Frentes electorales en los que las diferentes organizaciones no perdían su identidad al tiempo que lograban levantar un entusiasmo que multiplicaba más que sumaba los apoyos. Podemos debería percibir que Izquierda Unida tiene detrás casi un millón de votos, e Izquierda Unida asumir que con el actual sistema electoral los 733.868 de sus votos que no han sido de Madrid no han servido para lograr escaños. Compárese con los nueve diputados que Compromís-Podemos logró en la Comunidad Valenciana con menos papeletas.

Mucho que temo que la ciudadanía se aboca frustrada y desilusionada a unas nuevas elecciones en las que percibe que se volverán a repetir unos resultados que no rompen el bipartidismo ni auguran cambios políticos para el país. Una candidatura conjunta, con el formato legal que se considere, pero que respete la identidad de sus componentes, puede ser el verdadero asalto a los cielos que los de Podemos prometieron y que los de IU nunca consiguieron.

FUENTE: ELDIARIO.ES

Mossack-Fonseca, el escándalo Irán-Contras y Noriega




El analista político panameño Julio Yao Villalaz se indigna ante la mescolanza que hacen los grandes medios de prensa internacionales entre los documentos de la firma Mossack-Fonseca y su país, la República de Panamá. Por cierto, dado el papel que la agencia de espionaje de Estados Unidos desempeñó en la creación de esa firma, que ni siquiera fue creada en Panamá, sería más exacto hablar de «CIA Papers». Además, antes de la publicación de los famosos documentos, el gabinete Mossack-Fonseca fue utilizado en varias operaciones de diversas agencias federales estadounidenses.


por Julio Yao Villalaz

El gabinete Mossack-Fonseca fue creado por la CIA, en 1986, para crear a través de ella las empresas offshore que garantizarían el anonimato y las transferencias de dinero en el marco de la operación estadounidense Irán-Contras. La CIA recurrió entonces a los servicios de Jürgen Mossack, hijo del SS Erhard Mossack, reclutado por el Gladio para luchar contra la Unión Soviética al término de la Segunda Guerra Mundial.
No pienso participar en la discusión bizantina de si son legales o ilegales la formación de empresas offshore y sus posibles objetivos, lo cual no quiere decir que su naturaleza legal sea irrelevante o me sea ajena. De ninguna manera. Por ejemplo, desde el pasado mes supe que fue una dama quien, por razones personales, actuó en venganza y vendió (ahora se sabe), desde 2008/2009, parte de los documentos de Mossack-Fonseca, complementado por la acción de una pareja de la misma oficina y quizá de otras personas.

Lo que interesa saber es cómo llegaron los documentos de Mossack-Fonseca a manos de las agencias de Estados Unidos «a cargo del cumplimiento de la ley» (U.S. law enforcement agencies), y si ello ocurrió antes o después de que la dama los entregara o vendiera al diario Suddeutsche Zeitung. Se sabe que el diario Suddeutsche Zeitung los entregó al Consorcio de Periodistas de Investigación (CPI) y que estos fueron apoyados por George Soros y sectores de la élite corporativa de Estados Unidos opuestos a Rusia.

El caso es que las agencias de Estados Unidos a cargo del cumplimiento de la ley, posiblemente usaron los documentos deMossack-Fonseca para acusar (indictment) y detener a narcotraficantes, terroristas, traficantes de armas, lavadores de dinero, etc., como probablemente también para actuar contra algunos bancos en Panamá.

Esta cuestión ya no es bizantina, pues implica la posible participación del gobierno de Estados Unidos en una acción ilícita de orden internacional. La acción contra el centro bancario y financiero de Panamá es un ataque a una de las bases de nuestra economía. Tampoco es bizantina la denuncia de que Mossack-Fonseca estuvo y está involucrada con personajes siniestros de casi todos los continentes vinculados a servicios de inteligencia, al menos desde 1986, especialmente del escándalo Estados Unidos-Contra.

La firma Mossack-Fonseca no se originó en 1977 como registran sus archivos, sino en 1986, en Islas Vírgenes (Br.). En 1977 solo existía la Jürgen Mossack Law Firm (Firma de Abogados Jürgen Mossack). Es en 1986 cuando nace la firma Mossack-Fonseca, al calor del escándalo Estados Unidos-Contra.

Como afirma The New York Times del 8 de abril de 2016:

En 1986, mientras el país aún estaba bajo el yugo del general Manuel Noriega, estos hombres (Ramón Fonseca y Jürgen Mossack) fusionaron sus pequeños despachos de abogados y así crearon lo que se convertiría en el centro de las operaciones bancarias sigilosas para la élite, un paraíso fiscal. [1]

El dinero proveniente de la venta de armas se invertía en drogas, que altos funcionarios en Washington —haciéndose los chivos locos— introdujeron en barrios pobres de Estados Unidos. Parte de los fondos se canalizaron por el Proyecto Democracia para derrocar a Noriega, de modo que, por un lado, se hacían de la vista gorda en los barrios no blancos y, por el otro, permitieron que respetables señores en smoking abrieran la Mossack-Fonseca en Islas Vírgenes. territorio que Estados Unidos comparte con Gran Bretaña.

¿Por qué no se creó en Panamá? Quizá porque acababa de terminar exitosamente la Operación Piscis de la DEA en Panamá y nuestro país (bajo el presidente Ricardo De la Espriella) había aprobado leyes no favorables a operaciones clandestinas e ilegales como la Contra-Estados Unidos.

Mossack-Fonseca habría participado, en complicidad con Washington, en una acción violatoria del derecho internacional contra Panamá, como lo es el derrocamiento de un gobierno extranjero, y, por esa razón, su origen es espurio, pues además ahora se sabe que Mossack-Fonseca ha servido a servicios de inteligencia de diversos países.

El año 1986 es clave por el Escándalo Estados Unidos-Contra, pero también porque, hace exactamente 30 años (abril de 1986), el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos tomó la decisión de derrocar a Noriega por razones propias, y no de los panameños que pedían legítimamente un cambio. Cada panameño tendrá “su” Noriega, y eso se respeta, pero Estados Unidos carecía de todo derecho a expulsarlo, sobre todo sabiéndose de antemano que asesinarían a miles de panameños inocentes.

Es necesario rechazar mundialmente que el nombre de Panamá —que es el nombre de todos los panameños— se use para bautizar los documentos que retratan la podredumbre y degeneración más grave del capitalismo de la historia moderna. Para desvincularnos del perjuicio a múltiples países, organizaciones y personalidades, es necesario prohibir la entrada al prostíbulo o, mejor aún, cerrarlo.

Julio Yao Villalaz

Fuente
La Estrella de Panamá,  Red Voltaire


[1] “Panama Papers Cast Light on a Law Firm Founded on Secrecy”, Kirk Semple, Azam Ahmed & Eric Lipton, The New York Times, April 7th, 2016.

Julio Yao VillalazAnalista internacional, exasesor de política exterior y escritor.

 Red Voltaire

Artículo bajo licencia Creative Commons

La Red Voltaire autoriza la reproducción de sus artículos a condición de que se cite la fuente y de que no sean modificados ni utilizados con fines comerciales (licencia CC BY-NC-ND).

La artista y el economista alternativo

Entrevista a José Manuel Naredo con motivo de su exposición "La materia en movimiento" en la Tabacalera de Madrid, abril de 2016


Eva Lootz


Eres el autor de dos libros fundamentales para poner en perspectiva histórica los dogmas de la ideología económica dominante y superar el divorcio entre economía y ecología: La economía en evolución y Raíces económicas del deterioro ecológico y social, ambos reeditados en 2015. Has sido el introductor en España de Nicolás Georgescu-Roegen, cuya obra clave La ley de la entropía y el proceso económico editaste por primera vez en castellano y prologaste en 1996 (en la Colección “Economía y Naturaleza” de la desaparecida Fundación Argentaria, encontrándose hoy accesible en la sección de publicaciones de la Fundación César Manrique: http://www.fcmanrique.org/publiDetalle.php?idPublicacion=107). Eres, en suma, un pionero del pensamiento ecológico a quien veo continuamente citado por los jóvenes inquietos por la crisis de civilización y el cambio de modelo y por eso quisiera hacerte unas preguntas.En mi exposición La materia en movimiento en la Tabacalera de Madrid, trataré el tema de ciertas materias esenciales como son el cobre, la sal y el agua, que en el caso del cobre y del agua tienen además un gran valor estratégico. La sal estará presente por su importancia antropológica como lo prueba la palabra salario y por la existencia de ciudades que se forman y prosperan gracias al comercio de la sal como es el caso de Salzburgo, por ejemplo. El cobre porque en España existe uno de los yacimientos más extraordinarios, el cinturón pirítico del Sur - Oeste de la Península, uno de los más antiguos en ser explotados, con gran incidencia en el paisaje, testimonio sobresaliente de la segunda revolución industrial y que desde los años ochenta me ha llamado especialmente la atención. No tocaré el tema del petróleo que hoy representa la materia estratégica por excelencia, pero sí el del agua que es, si cabe, un recurso aún más importante para el futuro de la humanidad.
Partidaria de un arte que ya no se limita a un disfrute formal sino se mueve en un campo expandido y puede entenderse como una práctica polivalente que cuestiona los límites de las disciplinas, los géneros artísticos y científicos tradicionales, quiero hacerte unas preguntas acerca de la degradación ecológica y social, que a primera vista tal vez te pueden parecer alejadas del arte.
En tus libros muestras como lo inviable de nuestro sistema económico a la luz de las ciencias de la naturaleza -pues permanece al margen de los límites de los recursos terrestres- queda encubierto por el discurso omnipresente del progreso y del desarrollo, que es asumido sin crítica por el grueso de la sociedad.
Las preguntas son las siguientes:

-Eva Lootz (E.L.) ¿Qué herramientas pueden ponerse en juego para aumentar la concienciación de la gente y disminuir la ceguera generalizada teniendo en cuenta que los media son rehenes de los intereses corporativos?

-José Manuel Naredo (J.M.N): Voy a hacer dos matizaciones a tu pregunta, que muestran la magnitud del problema. Una es que esa “ceguera generalizada” de la que hablas es en buena medida voluntaria y que, por lo tanto, no basta con idear herramientas si no hay voluntad de verlas, ni asumirlas. Y otra es que esas herramientas tienen que ser, o apoyarse en, ideas y palabras que han de escapar al magma de la ideología dominante, que tratará de digerirlas o ignorarlas para seguir presentando el statu quo como algo universal e inevitable o incluso regido por sistemas (político democrático o económico mercantil) que se consideran como los menos malos de todos los posibles.
Así, a la “ceguera voluntaria” se añade otra constituida por los “puntos ciegos” que generan esas nociones de “sistema” imperantes, cuando, por ejemplo, la metáfora de la producción encubre la destrucción y el deterioro que conllevan los procesos de mera adquisición o extracción (uso y deterioro) de riqueza, que son los que de verdad hoy están al orden del día. Nos encontramos, por una parte, con una ideología encubridora o manipuladora de todo lo que le es ajeno, que genera numerosos “puntos ciegos”…y, por otra, con una sociedad sometida a instituciones patriarcales y domesticada por el “trabajo” dependiente y el “ocio” colonizado por un panem circensis cargado de inventos que devoran el tiempo de la gente, que abducen su mente y atraen su atención y su pasión hacia entretenimientos compatibles con el statu quo y, como consecuencia de ello, con una sociedad que hurta a la mayoría la posibilidad de pensar libre y tranquilamente sobre cómo impulsar la sociedad hacia horizontes ecológicos, sociales e individuales más saludables.

-E.L.- ¿Y qué herramientas cabe idear para combatir esta situación conformista?

-J.M.N.- El propio sistema ha generado últimamente un contexto social más receptivo a la crítica. Pues la grave crisis económica que el auge especulativo vino cebando, ha desembocado en una profunda crisis social, política e institucional que ha perturbado el conformismo, espoleando la movilización social y el pensamiento crítico. Pero para que éstos sean verdaderas herramientas de cambio, han de cuestionar los dogmas y las instituciones vigentes e iluminar bien los deterioros y regresiones soslayados por la ideología dominante, para poder paliarlos o enderezarlos en el futuro.
El gran problema estriba en que, hasta el momento, el grueso de los movimientos supuestamente emancipadores acabó siendo asilo de nuevos despotismos y reproduciendo el statu quo que decían combatir, al abrazar con ligeras variantes las mismas ontologías e ideas de naturaleza humana, de sistema político, de sistema económico, etc., sobre las que se levanta la actual civilización industrial. La novedad estriba en que ahora, al menos teóricamente, se cuenta con más conocimientos para cuestionar con mucha mayor profundidad la pretendida universalidad de la ideología dominante y para evitar que se repitan las amargas experiencias del pasado. Esperemos que la razonada solvencia de estos conocimientos se acabe abriendo paso entre la actual sobredosis de contaminación informativa ─que se ha revelado más eficaz para ahogar nuevas ideas críticas que la obsoleta censura franquista─ a la vez que actúa como caja de resonancia de los poderes establecidos y de sus portavoces ideológicos.
En el prólogo a la edición actualizada de 2015 de mi libro La economía en evolución. Historia y perspectivas de las categorías básicas del pensamiento económico, ejemplificaba estas preocupaciones al señalar que la nueva edición me planteaba sentimientos encontrados: por una parte, me congratulaba que el repunte del pensamiento crítico lo hiciera ganar actualidad, “pero por otra me entristecía que, pasado ya un cuarto de siglo de desde que en la primera edición de este libro denunciara los engaños de la ideología económica dominante, ésta siga gozando de buena salud y se nos continúe ofreciendo, revestida de las mismas razones científicas que puse en cuestión hace tanto tiempo, para justificar impunemente instituciones, políticas y comportamientos, no sólo desde los poderes establecidos, sino también en buena medida desde el pensamiento crítico”.

-E.L.- ¿Podrías abundar un poco sobre el tema del pico de los combustibles fósiles - que tal vez no es generalmente conocido – y cómo crees que debería el Estado enfrentarse a él?

-J.M.N.- Bueno quizás haya que explicar primero lo que se entiende por “pico del petróleo” u otros combustibles fósiles. Para ello hay que precisar lo que es la “curva de Hubbert”, a la que se refiere dicho “pico”. Esta curva, formulada por King Hubbert en 19561, es una curva que representa bajo su área en forma de campana las reservas disponibles de un recurso (p.e.: el petróleo). Esta curva se dibuja con un eje de abscisas, en el que se registra el tiempo y un eje de ordenadas, que registra las toneladas de recurso extraídas cada año. La forma acampanada de la curva supone que la extracción crece primero exponencialmente, pero que su ritmo de crecimiento decae a medida que el stock se va consumiendo, hasta alcanzar la parte alta de la campana, en la que la extracción empieza a disminuir a partir del momento en el que ya se ha extraído más de la mitad del stock inicialmente disponible.
La mayoría de las estimaciones señalan que hacia 2008 se ha extraído ya la mitad del petróleo convencional que había en la corteza terrestre, alcanzando en la representación antes mencionada la parte alta de la campana ─por eso se habla del “pico del petróleo”─ a partir de la cual dicha representación supone que la extracción entra en la fase de declive.
Recordemos que el problema del agotamiento del petróleo fue una preocupación generalizada en la década de los setenta del pasado siglo XX. Las “crisis petrolíferas” de 1973 y 1979, motivadas por la elevación de los precios del crudo promovidas por los países de la OPEP, propiciaron este tipo de reflexiones que llevaron a vaticinar que civilización industrial colapsaría sobre todo por escasez de recursos. Sin embargo, treinta años después, cuando en pleno auge económico el consumo global de energía había amentado en más de un 70 % y cuando había mucho menos petróleo extraíble en la corteza terrestre que entonces, ya no preocupaba tanto su escasez como el “cambio climático” derivado del exceso de residuos.
Así las cosas, el “pico del petróleo” ha sido enarbolado y popularizado por el movimiento ecologista para recordar la proximidad del fin de la era del petróleo y urgir al ahorro de energía y a la reconversión hacia fuentes renovables. Para evitar confusiones hay que recordar que ese “pico” no deja de ser un dato teórico a partir del cual no tiene por qué suceder ningún sobresalto inmediato, ya que todavía queda por extraer la mitad del recurso. Lo que ocurre es que el “pico” coincidió con el inicio de la gran crisis económica y a partir de 2008 la extracción (y el consumo) de petróleo decayó con el pulso de la coyuntura económica. Pero esto hizo que lejos de observarse síntomas de escasez, los precios del petróleo cayeran arrastrados por la atonía de la demanda y por el petróleo obtenido mediante el fracking a partir de fuentes no convencionales. Lo cual evidencia una vez más que los precios no reflejan la escasez absoluta de un recurso en la corteza terrestre, sino que dependen de episodios coyunturales. Así, puede haber menos petróleo en la corteza terrestre que hace diez o quince años y haber bajado mucho el precio. Esto ya ocurrió tras las “crisis petrolíferas” de los años setenta del pasado siglo: al romper los emiratos del Golfo la cohesión de la OPEP, el precio cayó en picado, aunque como hemos dicho hubiera menos petróleo en la corteza terrestre que antes de las subidas que desencadenaron las “crisis”.
La aparente contradicción que supone que los precios del petróleo caigan justo cuando el “pico del petróleo” nos recuerda su escasez, me induce a subrayar dos aspectos. Uno, que la escasez absoluta de un recurso en la corteza terrestre y los tiempos geológicos que marcan su posible agotamiento, por muy perentorios que sean, tienen poco que ver con los tiempos de la coyuntura económica y de la política, que vienen marcados por un extremado cortoplacismo. Otro es que el “pico del petróleo” nos recuerda la evidente limitación del mismo, ya que al tratarse de uno de los recursos mejor conocidos de la corteza terrestre, no caben grandes descubrimientos que alteren significativamente las reservas estimadas, como ocurrió a mediados del siglo pasado con la detección de los grandes yacimientos de petróleo de calidad en Oriente Medio.
Pero también hay que advertir que el agotamiento del petróleo convencional en la corteza terrestre no implica necesariamente desabastecimiento de petróleo, ya que se puede obtener de otras fuentes (p.e.: pizarras o arenas bituminosas) y fabricar a partir del carbón, del gas natural o de biomasas. Y esto no es ninguna novedad, cuando durante la pasada Guerra Mundial, Alemania y Japón se abastecieron en buena medida con petróleo fabricado artificialmente a partir del carbón, mediante licuefacción directa (proceso Pott-Broche) o indirecta, obteniendo primero gas (proceso Fischer-Tropsch). Hay que contar con que este tipo de procesos entrarán en funcionamiento para suplir la escasez del petróleo convencional cuando se vaya agotando, ya que son más caros y contaminantes que la mera extracción y refino de aquel. Así, creo que el progresivo agotamiento de los yacimientos de petróleo convencional no tiene por qué acarrear un repentino colapso, cuando es posible recurrir a otras fuentes y procesos de obtención que, eso sí, al ser menos eficientes y más costosos y contaminantes, que señalarán el fin de la era del petróleo barato.
También cabe suponer que esa situación forzará la transición hacia el uso de energías renovables y del hidrógeno como combustible. Pero las energías renovables, al igual que los cultivos energéticos, requieren suelos que compiten con otros cultivos, usos o aprovechamientos. Esta mera exigencia de suelo imposibilita seguir abasteciendo solo con fuentes renovables el enorme consumo de energía del grueso los países ricos. Por ejemplo, en su día calculé que en España, aunque se destinara a cultivos energéticos toda la superficie agrícola útil, no daría ni siquiera para abastecer la energía que actualmente reclama el sector agrario.
Con lo cual es evidente que se marchitará ese reino de jauja de energía barata y abundante que trajo consigo la era de los combustibles fósiles y que habrá que revisar el paso tecnológico en falso que dio la civilización industrial al basar la intendencia de la especie humana sobre extracciones de la corteza terrestre, en vez de hacerlo sobre la fotosíntesis y otros derivados renovables de la energía solar. La especie humana con sus enormes extracciones moviliza hoy un tonelaje muy superior a la de cualquier fuerza geológica, lo que ha inducido a afirmar que hemos entrado en un nuevo estadio o era geológica: el Antropoceno2. Esta potente actividad extractiva utiliza los minerales que la corteza terrestre había concentrado en forma de yacimientos singulares que, tras ser utilizados, se dispersan originando normalmente problemas de agotamiento y contaminación. Dado que la Tierra es un sistema cerrado en materiales, salvo la afortunadamente rara caída de meteoritos, pero abierto a la energía solar que recibe diariamente, Georgescu-Roegen consideró que en última instancia el problema de la escasez de recursos se plantearía por el lado de los materiales, aunque éstos puedan obtenerse con el nivel de concentración y estructura deseados gastando energía en los procesos de concentración y mejora de los mismos. El problema de fondo estriba en que el divorcio que se observa entre los tiempos geológicos y los políticos y económicos…o entre lo que sería sostenible y deseable para la mayoría y los intereses extractivos de determinados lobbies que presionan a los Estados, dificultando a éstos para planificar una transición ordenada hacia fuentes renovables que sería generalmente deseable a escala planetaria.

-E.L.- ¿Puede hablarse así también del “pico” y del peligro de agotamiento de otras sustancias minerales?

-J.M.N.- Sí, pero hay que añadir nuevas precisiones, ya que el petróleo convencional es una substancia bastante bien definida que se agrupa en yacimientos mal repartidos en la corteza terrestre. Sin embargo no cabe hablar sin más, por ejemplo, del agotamiento o del “pico” del hierro, cuando es una substancia muy abundante y extendida en la corteza terrestre, que aparece asociada a suelos y minerales muy diversos. Además de que el hierro, cuando se usa y abandona no cambia de estado, como el petróleo cuando se quema, sino que suele oxidarse y degradarse, pero sigue existiendo como tal, aunque mude hacia composiciones con mayor grado de entropía. Por lo tanto, para hablar de agotamiento tendríamos que referirnos, no al hierro, sino a determinados minerales con determinados contenidos en hierro cuya elección sería bastante arbitraria, ya que siempre se podría seguir obteniendo hierro a partir minerales o residuos menos ricos en esa substancia.

-E.L.- ¿Cómo se puede abordar este problema?

-J.M.N.- Este problema está hoy resuelto con la metodología que promoví con Antonio Valero, cuya primera versión recogimos en el libro titulado Desarrollo económico y deterioro ecológico, publicado en 1999 en la Col. Economía y Naturaleza de la extinta Fundación Argentaria3. Desde entonces, tras haberse realizado seis tesis doctorales y muchas publicaciones sobre el tema, la investigación ha culminado con el libro de Alicia y Antonio Valero (2014) titulado THANATIA. El destino de los recursos minerales de la Tierra, publicado en una de las editoriales científicas internacionalmente más prestigiosas4. Este enfoque parte de considerar que los yacimientos de minerales en explotación son rarezas de la corteza terrestre, en las que determinadas sustancias se concentran a niveles muy superiores a la media de dicha corteza, y que la civilización industrial extrae, utiliza y degrada a marchas agigantadas. De esta manera si, como se dice, la vida surgió y evolucionó en la Tierra a partir de una sopa primigenia, la especie humana la empuja ahora con fuerza hacia una especie de puré póstumo o estado de máxima entropía denominado Thanatia en el libro al que acabamos de referirnos, en el que se detalla su composición química después de realizar un estudio exhaustivo de las 292 rocas más frecuentes de la corteza terrestre y de su composición cuantitativa, a partir de los datos suministrados por el científico ruso V. Grigore’ev.
La metodología propuesta permite calcular, en unidades de energía, lo que costaría reponer la concentración y la estructura mineral de los yacimientos a partir de ese “estado muerto” de referencia llamado Thanatia. Y, a la inversa, la metodología propuesta permite cuantificar la energía de calidad, o exergía, concentrada en los recursos minerales de la Tierra y que la actual civilización está utilizando y dispersando ahora a tanta velocidad. Para dar una idea más gráfica, podríamos asimilar la energía contenida en los recursos minerales de la Tierra al stock de agua acumulado un embalse, con un salto que podríamos utilizar turbinando el agua más o menos rápidamente. De esta manera podemos superar la heterogeneidad de minerales y contenidos, representando el stock (medido en unidades energéticas) correspondiente al hierro o a cualesquiera otras substancias de la corteza terrestre utilizando la curva de Hubbert y calculando sus correspondiente “picos”, tal y como se hace en el libro THANATIA antes citado.
Además, cuantificar la pérdida del potencial de energía que van acusando los recursos minerales de la Tierra a medida que la incidencia humana la empuja hacia Thanatia, otorga a las actuales preocupaciones por la “(in)sostenibilidad” dimensiones claramente cuantitativas que el ambientalismo banal en boga acostumbra a soslayar. Subrayaré también que esta línea de investigación nos ha permitido construir una visión más amplia e integradora de la energía que abarca, no solo a los llamados “productos energéticos” (petróleo, carbón, gas, electricidad, …) sino el conjunto de los materiales existentes en la corteza terrestre, la hidrosfera y la atmósfera. Por ejemplo, Antonio Valero ha calculado que el coste de reposición de los hielos de la Antártida en unas nueve mil veces las reservas de combustibles fósiles, evidenciando que su licuación supondría un avance importante de la Tierra hacia mayores grados de entropía: se reduciría el gradiente de temperaturas, disminuiría la potencia de los motores, etc. Vemos, por lo tanto, que en el Antropoceno ya ni siquiera cabe considerar al clima como algo ajeno a las extracciones y deterioros de la corteza terrestre, como menos aún cabe preocuparse de los residuos sin tener en cuenta el uso que se hace de los recursos.

-E.L.- ¿Qué juicio te merece la política energética de los últimos 40 años?

-J.M.N.- En nuestro país la política energética ha venido estando dictada por lobbies de intereses empresariales implicados en el tema. Eso ocurrió durante el franquismo y ha seguido ocurriendo con la democracia. Como me comentó un antiguo amigo que fue ministro durante la transición, el borrador del Plan Energético Nacional llegaba al Ministerio de Industria con el membrete de UNESA (la patronal de las eléctricas) evidenciando sin tapujos que el lobby del “sector” seguía mandado en la política energética. Los planes se hacían, así, para defender crecientes inversiones subvencionadas, apoyadas o avaladas por el Estado cuya necesidad se justificaba proyectando abultados crecimientos de la demanda, asociados mecánicamente a supuestos aumentos de población y de renta. Ese ha sido el marco general en el que han venido sacando tajada las elites con más poder e información dentro del “sector”, como ejemplifiqué ampliamente en el caso de la energía nuclear. En efecto, cuando se pretendía llenar al país de centrales nucleares, “si no queríamos volver al candil”, puse bien de manifiesto que el empeño del lobby nuclear, no era obtener energía por un procedimiento que se revelaba caro y problemático, sino de facturar a precio de oro la construcción de las centrales, obteniendo pingues beneficios en esa fase del proceso, que ya luego el Estado, los usuarios, o el accionariado disperso de las compañías de electricidad, enjugarían todos esos sobre-costes5. Como consecuencia de ello los beneficiarios de tan desmesurado empeño constructivo hundieron a las empresas del sector eléctrico y muy en particular a FECSA, que al haberse extralimitado en inversiones nucleares suspendió pagos arrastrada por la enorme deuda contraída. El Estado, que avalaba la copiosa deuda nuclear del sector, tuvo que salvarlo y reflotarlo con dinero público y, tras decretar el abandono de la construcción de nuevas centrales nucleares, acordó cargar en las tarifas una indemnización para que las empresas recuperaran sus infladas inversiones nucleares, que hemos estado pagando en el recibo hasta el año pasado. La prueba del nueve de que era el negocio indirecto de la construcción de las centrales lo que de verdad impulsaba el lobby nuclear, fue que una vez acordado el abandono de la construcción de centrales nucleares, la central nuclear de Valdecaballeros se siguió construyendo y facturando con precios inflados durante casi un año, aun a sabiendas de que no iba a funcionar, legando al municipio de Valdecaballeros un testigo mudo de semejante atropello: una inquietante mole de hormigón, a la que habría que dar ahora un uso razonable. En una entrevista propuse que, al igual que ocurre con los campos de exterminio nazi que se han dejado como testigos de un horror que no debe volver, que se hagan visitables los restos de ese lucrativo simulacro de construcción de central, para que a modo de museo ese espacio ilustre y testifique lo que nunca se debió hacer.
Una vez rescatado y saneado por el Estado el “sector” de la indigestión nuclear, más recientemente volvió a las andadas con una sobredosis en la construcción de centrales eléctricas de ciclo combinado, plateando un exceso de capacidad que resulta difícil de digerir con el impulso que adquirieron las fuentes renovables. Todo esto unido a un proceso de liberalización-privatización-mercantilización que ha desembocado en un nuevo atropello de los usuarios y del Estado. Tras un simulacro de mercado, se estableció un marco institucional que posibilitó tan enormes subidas de tarifas cuya repercusión sobre los usuarios el Estado trató de paliar haciéndose cargo de la llamada “deuda eléctrica”. Así las cosas nos encontramos con que a raíz de este proceso, España pasó de tener electricidad barata a ser uno de los países europeos con la electricidad más cara, a la vez que el Estado contrajo una milmillonaria “deuda eléctrica” con el oligopolio del sector. Como no cabe entrar en detalles remito a un libro reciente de José Luís Velasco sobre la “trágica historia del sector eléctrico español”6

-E.L.- ¿Qué juicio te merece la política hidráulica de los últimos 20 años en España, visto desde la fecha de hoy? (10. 1. 2016)

-J.M.N.- El balance que puedo establecer, como investigador crítico que ha peleado por pasar del actual estado de promoción de obras hidráulicas, hacia otro que promueva la buena gestión del agua como recurso, con sus ecosistemas y paisajes asociados, es francamente decepcionante. Tanto el PP, como el PSOE, se han mostrado críticos con las sinrazones de la política de promoción de obras hidráulicas sólo mientras estaban en la oposición. Pero en cuanto llegaban al gobierno hacían lo contrario: se plegaban a los deseos del lobby hidráulico de seguir facturando obras hidráulicas que se revelaban cada vez más costosas e ineficientes. Y en el empeño de despejar el fantasma de la escasez a golpe de obras, los nuevos proyectos espoleaban nuevas exigencias de agua que desbordaban las posibilidades de abastecimiento, alimentando una espiral de escasez y despilfarro.
Nuestro país es un buen ejemplo de esta espiral en la que el divorcio, siempre impulsado desde arriba en nombre del progreso, entre los usos y las dotaciones de los territorios, unido a la mala gestión del agua, crean cada vez mayores daños ecológicos y “déficits” hídricos, que justifican crecientes operaciones de captación, impulsión, conducción, potabilización y/o desalación de agua, alimentando los negocios relacionados con todas estas operaciones. Este contexto generó voces críticas que han venido tratando de cortar la espiral de extracción, producción y despilfarro de agua, de negocio privado y deterioro público, anteponiendo la economía del agua al negocio de las obras y los abastecimientos hidráulicos. Voces a las que nuestros gobiernos siguen haciendo oídos sordos, al quedar confortablemente atrapados en el conglomerado de intereses que ampara la política de promoción de obras hidráulicas que se viene arrastrando en nuestro país desde hace un siglo. ¿Siempre?
Hombre, me dirás, no seas tan negativo. A fin de cuentas el Plan Hidrológico Nacional 2000 (PHN 2000) de Matas, se resignaba ya a trasvasar menos de la mitad del agua que pretendía trasvasar el anteproyecto de Plan Hidrológico Nacional 1993 (PHN 1993) de Borrell que afortunadamente no llegó a aprobarse. Y, para colmo, su proyecto estrella, el gran Trasvase del Ebro, fue derogado. Efectivamente, cabría decir que la mentalidad fue cambiando a nuestro favor y facilitó la masiva protesta en contra de este megaproyecto, aunque también animó la demagogia del “agua para todos” y las llamadas “guerras del agua”. Pero no fue nuestra lamentable democracia la que hizo que se ablandara el gobierno en este caso (recordemos aquel ministro de agricultura del PP que dijo que el trasvase del Ebro se haría “por huevos”), sino que la batalla se ganó en buena medida en Bruselas, al demorar si-ne-die, las ayudas que se solicitaban para financiar la construcción de este megaproyecto, dada la irracionalidad y la cuantía del mismo. Como argumenté en una carta a la comisaria europea de medio ambiente7 con independencia de los “daños ambientales” que originaría la operación, fallaban los tres requisitos que podrían justificar un proyecto de trasvase: que en el punto de toma del mismo hubiera cantidad, calidad y cota suficientes para transportar por gravedad la cantidad de agua programada, con buena calidad. Pero los tres requisitos fallaban, como me encargué de demostrar, entre otros sitios, en un número monográfico que coordiné de la revista Archipiélago (nº 57) titulado “El agua: un despilfarro interesado”. El impasse de Bruselas para subvencionar la “inversión ambiental” solicitada para el trasvase, dio tiempo a que el PP perdiera las elecciones, a que llegara la primera legislatura de Zapatero y a que se incluyera la derogación del trasvase del Ebro en el pacto de investidura realizado con IU y otros partidos, para conseguir el apoyo necesario para gobernar. Además, la derogación del proyecto parecía la salida razonable tras haberse venido oponiendo al trasvase del Ebro, tanto la entonces nueva ministra de medio ambiente, Cristina Narbona, como los presidentes del PSOE de Aragón y Cataluña.
Pero el pacto de investidura se limitó exclusivamente a abolir ese proyecto y no más. Con lo que se quitó la vistosa y conflictiva guinda del trasvase del Ebro, pero se dejó intacto el resto del indigesto pastel de obras hidráulicas incluido como anexo en el PHN 2000. Entre ellas figuraban el trasvase Júcar-Vinalopó [financiar alegremente este trasvase, dicho sea de paso, ha sido una de las operaciones ruinosas que hicieron colapsar a la Caja de Ahorros del Mediterráneo] que carecía de sentido al eliminar el trasvase del Ebro, por ser dependiente de éste, y el trasvase Tajo-La Mancha, también carente de sentido al haberse abandonado ya en el PHN 2000 el proyecto de trasvasar ¡850 Hm3! del Duero a la cabecera del Tajo, incluido en el PHN 1993. Pero además de mantener obras carentes de racionalidad técnica, económica y ecológica, se suplió con creces la derogación del trasvase del Ebro con nuevas y sobredimensionadas inversiones en desalación a lo largo de todo el arco mediterráneo, para satisfacer las exigencias de un lobby hidráulico reconvertido ahora en constructor de plantas desaladoras que, al permanecer infrautilizadas, encarecieron exponencialmente su producto. Y por si no quedaba claro, ACUAMED, la empresa pública encargada de promover y contratar el faraónico programa de inversión en desaladoras en el arco mediterráneo, está hoy siendo procesada, con sus directivos, por corrupción.
Por lo tanto, puesta en su contexto, la derogación del trasvase del Ebro ha sido un triunfo solo relativo del movimiento a favor de una nueva cultura del agua (agrupado en la fundación que lleva este nombre) y del movimiento ecologista en general, pues no se ha conseguido cambiar la inercia de la política tradicional de obras hidráulicas, ni la espiral de despilfarro que genera. Otra prueba de ello es que, como paso a comentar seguidamente, el proyecto de trasvase Tajo-La Mancha siguió adelante, imponiéndose el empeño de promover y facturar obras hidráulicas de escasa racionalidad técnica-económica-ecológica, que van además en detrimento de la buena gestión de los recursos hídricos disponibles.
Efectivamente, el proyecto de trasvasar agua del Tajo a La Mancha utilizando el canal del trasvase Tajo-Segura, permaneció en pie desde el PHN 1993, solicitando que fuera subvencionado como “inversión ambiental” por Bruselas, sin que llegara una decisión favorable en este sentido. Para precipitar esta decisión se creó una “comisión de expertos”, en la que se me incluyó por iniciativa de Bruselas, a la que se le solicitó un dictamen sobre ese proyecto, que prometía salvar a los municipios manchegos del absurdo de “morir de sed” en mitad de un mar de regadíos poco eficientes. Fue imposible el acuerdo entre los miembros de la comisión propuestos por el Ministerio de Medio Ambiente, que se declaraban al unísono partidarios del megaproyecto, y los propuestos por Bruselas, que teníamos un punto de vista independiente, por lo que se acabaron emitiendo informes diferentes. En el informe elaborado por mi, conjuntamente con José María Gascó y Gregorio López Sanz, y suscrito por Francisco Díaz Pineda, se descalificaba el proyecto en el que fallaban otra vez los tres requisitos que podían justificar un trasvase: el proyecto trataba de abastecer a los municipios dispersos de la enorme llanura manchega, llevándoles por un sistema unificado que requería un bombeo en cabecera de trescientos metros, agua de otra cuenca que no era, ni abundante, ni tenía mejor calidad que la media de La Mancha8. Nuestro gran éxito fue conseguir que el megaproyecto manchego no fuera subvencionado por la UE, pero la tímida oposición que se manifestó en La Mancha, no pudo evitar que los gobiernos autonómico y nacional del PSOE satisficieran a lobby hidráulico con este caramelo de obras y acabaran financiando este absurdo proyecto con el dinero de los contribuyentes. Hay que recordar que parte del agua trasvasada iba a nutrir las instalaciones del megaproyecto inmobiliario hoy colapsado del “Reino de Don Quijote”, en Ciudad Real (con su aeropuerto privado vacío de 1.300 millones de euros), que arrastró en su caída a Caja Castilla-La Mancha que lo había financiado. Y para colmo, pese a, o tal vez por, alimentar semejante demagogia hidráulica e inmobiliaria, el gobierno del PSOE que la había promovido perdió las penúltimas elecciones en La Mancha.
El lector interesado puede encontrar una síntesis de mis puntos de vista sobre la gestión del agua en España, íntimamente asociados a los de Antonio Estevan, en el libro que hicimos conjuntamente para orientar desde las perspectivas de una nueva cultura del agua, la política hidráulica del primer gobierno de Zapatero9 así como en mi introducción al libro altamente recomendable de Antonio Estevan (2008) titulado Herencias y problemas de la política hidráulica española 10.
En fin, que todo esto forma parte de la nueva fase de acumulación capitalista que estamos viviendo, en la que las empresas más poderosas, promueven operaciones especulativas y lucrativos megaproyectos de dudoso interés social, engrasados con dinero público y/o de esa mano financiera del caciquismo local y regional que han venido siendo las cajas de ahorro. Como consecuencia de ello, el aumento de los beneficios empresariales y el crecimiento económico observados durante el auge, no han supuesto mejoras generalizadas de la calidad de vida de la mayoría de la población, que está llamada sufragar, a la postre, el festín de beneficios, plusvalías y comisiones así originado, que se fueron engullendo algunos11.

-E.L.- ¿Qué errores y qué aciertos – en caso de que los hubiere – resaltarías en la política de materias primas de España de los últimos 20, 30 años?

-J.M.N.- No creo que hoy exista una verdadera política de Estado en cuestión de materias primas. Tal vez existió algo más trabado en este sentido durante el período de “autarquía” de la postguerra, motivado por la escasez y dificultad de abastecimientos y por preocupaciones similares y las soluciones autárquicas practicadas en la Alemania nazi (como la fabricación de petróleo artificial, antes mencionada). No en vano durante el primer franquismo, para suplir la carencia de carburantes funcionó en el país un parque no despreciable de vehículos accionados por gas pobre (obtenido en los gasógenos que llevaban incorporados) o de vehículos eléctricos de tecnología alemana (que funcionaban con baterías cargadas con electricidad procedente de centrales hidráulicas y térmicas de carbón) y se trató de obtener petróleo de las pizarras bituminosas de Puertollano. En este contexto se potenciaron el Instituto Geológico Nacional y la empresa nacional ADARO, con proyectos como el Mapa Geológico Nacional,… o el Instituto de Edafología del CSIC y el Mapa Edafológico Nacional, además de la bien conocida construcción de embalses con finalidades hidroeléctricas y de riego, unida a los planes de regadío asociados al INC y al posterior IRYDA. Todo ello en conexión con el potente conglomerado de empresas públicas del INI.
Como funcionario y como analista de la economía he presenciado, más que la reorientación, la mera liquidación o extrema reducción de este conglomerado organismos y empresas que en su día trató de fomentar el conocimiento y orientar la gestión de los recursos naturales del país para favorecer su autosuficiencia. Este desmantelamiento acarrea carencias de conocimiento, reflexión y consenso que originan alegres e interesadas decisiones sobre megaproyectos tan lamentables como el de instalar un gran depósito de gas frente a las costas de Tarragona y Castellón: el llamado proyecto Castor, que originó problemas de seísmos y fue abandonado, indemnizando eso sí por abandonarlo a la constructora adjudicataria del proyecto, participada por ACS, con 1.351 millones de euros, en momentos de restricciones presupuestarias tan graves como fue noviembre de 2014.

-E.L.- ¿Cómo se ha progresado en el tema de la inclusión de los recursos naturales en las cuentas nacionales?

-J.M.N.- El reduccionismo monetario del Sistema de Cuentas Nacionales vigente (hoy homologado a la vez por Naciones Unidas y por la UE) hace que en su representación usual de sistema económico no salgan en la foto ni los recursos naturales, antes de que hayan sido valorados y utilizados, ni los residuos artificiales, que por definición también carecen de valor, generándose así un “medio ambiente” inestudiado por el sistema. Los contables nacionales, conscientes de las limitaciones que entraña ese reduccionismo, han abierto la puerta del sistema a informaciones físicas y sociales relevantes a través de las llamadas “Cuentas Satélite”. Pueden existir así cuentas satélite de la educación (que recogen el número de profesores, de alumnos, etc.), de la sanidad (con el número de enfermos, de camas de hospital, etc.) y del medio ambiente (con las dotaciones en territorio, suelos, litologías, flora, fauna, ecosistemas, paisajes… los flujos de recursos utilizados y residuos generados, etc.) todo ello en conexión con los flujos monetarios destinados a estos temas. Sin embargo, es El Sistema de Cuentas Nacionales (monetarias) el que sigue gobernando la gestión, desplazando el resto a la categoría de “cuentas satélite”. Recuerdo una reunión internacional sobre cuentas nacionales en la que presenté una ponencia sobre el tema y acabé comentando que esperaba que en el futuro algunas de las “cuentas satélite” se acabaran convirtiendo en verdaderos planetas. Pero para que ello ocurra habría que superar el actual reduccionismo monetario, dando paso a enfoques económicos multidimensionales y transdisciplinares, a enfoques que prioricen el principio de integración del conocimiento, frente al predominio actual de los enfoques sectoriales y parcelarios que potencian la actual Torre de Babel de las especialidades científicas y de las instituciones que deciden.
Al mismo tiempo hay países que han desarrollado sistemas específicos de cuentas adaptados a sus propios recursos y territorios, útiles para orientar y consensuar con conocimiento de causa su gestión, en las que no sólo se registran las dimensiones físicas y territoriales de los recursos naturales asociados al territorio y de los flujos de extracción, transporte y utilización, sino también los flujos monetarios vinculados a ellos. Esto es lo que en su día traté de promover en España con la creación en 1987 de una Comisión Interministerial de Cuentas del Patrimonio Natural, destinada a cubrir este vacío en nuestro país. Tras más dos años de trabajo, elaborada y consensuada la metodología y los proyectos prioritarios con los departamentos de la Administración más implicados en el tema, no pudo salir adelante por falta de apoyo político: al no conseguir los presupuestos y medios necesarios para sacarlo adelante, preferí dejar claro el tema abandonando mis tareas como secretario de la Comisión e incluso mi trabajo como funcionario y desplazando a otros campos mis afanes investigadores. Lamentablemente, pasados treinta años, el grueso de las deficiencias de información subrayadas en el Informe final de la Comisión apenas se ha corregido cuando el escenario económico y los medios técnicos lo hubieran permitido sobradamente. El ANEXO 1: Breve historia de la Comisión Interministerial de Cuentas Nacionales del Patrimonio Natural (CICNPN) del apartado Autobiografía de mi página Web El rincón de Naredo 12 , documenta esta lamentable historia.

-E.L.- ¿En qué parte de la política económica española detectas rémoras del régimen franquista que no han sido erradicadas y siguen pesando sobre el funcionamiento del país?

-J.M.N.- La metamorfosis democrática del franquismo operada durante la transición, dio lugar a una refundación oligárquica del poder, en la que ciertas elites siguieron tomando las grandes decisiones y favoreciendo los grandes negocios de espaldas a la mayoría. Las mismas administraciones públicas siguen estando parasitadas por los intereses empresariales o partidistas que mandan en cada sector…o en cada municipio, haciendo que trabajen a favor de estos de forma normal y que la corrupción prospere por lo común con cobertura legal. En urbanismo la legislación entronizó al “agente urbanizador” para que, en connivencia con los políticos locales, utilizara a sus anchas el instrumento de las reclasificaciones de suelo para dar buenos “pelotazos urbanísticos”. Así, operaciones y megaproyectos urbanos que se hubieran calificado de escándalos durante el franquismo, se multiplicaron después revestidos de impunidad legal y buen hacer político y empresarial.
La novedad respecto al franquismo estriba en que la manipulación de lo público para favorecer intereses privados, y el panorama de corrupción que conlleva, no puede durar si se aprecia con toda claridad en regímenes supuestamente democráticos. De ahí que la manipulación y/o malversación de lo público trate de esconderse realizándose en la sombra o de justificarse con mitos y malentendidos que desorienten a la ciudadanía. Y de ahí que la denuncia bien documentada de dicho saqueo sea fundamental para echar por tierra esos mitos y malentendidos justificatorios.
Por lo general las elites o castas que han seguido practicando el saqueo de lo público, acostumbran a camuflar su comportamiento caciquil enarbolando a modo de señuelo banderas liberales y democráticas para desviar las críticas hacia supuestos imperativos de los mercados y la competitividad que ellos mismos se saltan a la torera a diario, para imponer y adjudicar sigilosamente a la carta privatizaciones, operaciones, plusvalías, contratas y regalos en beneficio de intereses bien particulares, y en perjuicio de la mayoría. Revisemos dos premisas de la ideología dominante que acostumbran a camuflar y/o justificar este tipo de operaciones: una es la supuesta inconexión entre lo público y lo privado y otra los hipotéticos parabienes que ofrece la gestión privada frente a la pública o el mercado frente a la planificación.
La primera es que el discurso usual enfrenta lo público a lo privado como si de conjuntos disjuntos se trataran, dando pie al enfrentamiento entre un (neo)liberalismo que se dice partidario de lo privado y una izquierda que defiende lo público. Esta última suele presuponer que lo público es independiente de lo privado y que se gestiona pensando en el bien común, o atendiendo a intereses generales (no particulares). Sin embargo el problema estriba en que esta independencia ha venido brillando por su ausencia en la mayoría de los casos, aunque todo se oriente a darla por hecho a base de revestir de públicos los intereses privados. Así, al declarar de “interés nacional” el grueso de las obras, se soslaya que es el lobby de las grandes constructoras el que viene gobernando en nuestro país la política de infraestructuras en general, guiado por su empeño de facturar obra “publica” y no de gestionar bien el territorio, el transporte o el agua, con sus ecosistemas y paisajes. De ahí que este país haya sobredimensionado a todas luces sus inversiones en obras públicas, siendo líder en aeropuertos, puertos, autopistas…o ferro-aves per cápita… como también en porcentaje de superficie geográfica cubierta por embalses. Y de ahí que la administración del estado y las empresas públicas o semipúblicas hayan venido siendo manipuladas desde el poder y utilizadas como asilo de políticos o técnicos fieles al mismo que hacían las veces de conseguidores al servicio de intereses empresariales y/o partidistas, evidenciando la ósmosis existente entre poder económico y gestión política. En ocasiones esta gestión ha desangrado las empresas públicas llevándolas a la quiebra, para luego venderlas a bajo precio, argumentando que son una carga para el Estado. El ejemplo de cómo las cajas de ahorro han venido siendo la mano financiera del caciquismo local y regional, hasta llevarlas a la ruina, para luego reflotarlas con dinero público y venderlas con enormes pérdidas para el Estado, evidencia bien este comportamiento.
Tras identificar la gestión privada con el mercado libre, competitivo, transparente y con información perfecta y atribuirle las cualidades beneficiosas que figuran en los manuales de economía, se concluye que la gestión privada es mejor o más eficiente que la pública y se postula la conveniencia de privatizar dicha gestión. El confusionismo reinante arranca de haberse divulgado hasta la saciedad la consideración del mercado como panacea, con sus supuestas funciones benéficas ideales, cuando a la vez la palabra mercado se utiliza para designar indiscriminadamente todos los intercambios en los que media precio, calificándolos sin más de intercambios mercantiles. Pero los intercambios no acostumbran a ser libres, competitivos, transparentes, ni perfectos, sobre todo en el caso del agua, del suelo, del dinero u otros elementos patrimoniales que no son producidos, como los tomates, para ser consumidos. Además, la meta del empresario no es la de competir en un mercado libre, sino la de erigirse en monopolista, por lo que cualquier resultado de la pelea público-privado no enfrenta a la planificación con el mercado, sino a una planificación para la ciudadanía con otra planificación para el beneficio de algunos.
No, no cabe atribuir al libre albedrío de los mercados, ni a un (neo)liberalismo malvado, la culpabilidad de los latrocinios que han tenido lugar en nuestro país, sino al ejercicio de un poder despótico más propio del Antiguo Régimen. Pues es la mano del poder la que sigue queriendo otorgar la regalía, la concesión o el monopolio a quien le viene en gana. Es esa libertad de los poderosos, más propia del poder absoluto, la que se enarbola ahora para poner en marcha “operaciones” inmobiliarias, privatizaciones y contratas diversas, no la libertad igualitaria para todos que reivindica la utopía liberal. Pues hemos de darnos cuenta que la sociedad llamada capitalista no es la encarnación de la utopía liberal, sino el fruto de un devenir histórico complejo condicionado por sociedades jerárquicas anteriores que en nuestro país desembocó en un caciquismo que ahora cabalga de nuevo con disfraces liberales. Para desenmascarar al personaje, creo que interesa calificar mejor de (neo)caciquismo, que de (neo)liberalismo, al régimen de poder despótico que ha venido organizando el saqueo de lo público durante la democracia. Pues las prácticas denunciadas ilustran con claridad meridiana el “mal político del caciquismo, cuya finalidad ―decía Macías Picavea en su libro clásico sobre el tema titulado El problema nacional (Madrid, 1899)― se encierra en dos inferiores aspiraciones: dominar, no gobernar; expoliar, no administrar”. Concluyamos diciendo que el saneamiento económico que reclama la crisis actual debería ir de la mano de un saneamiento político que evite en el futuro que la ciudadanía sea víctima de atropellos como los que ha venido sufriendo, ilustrados por el iceberg de casos de corrupción que aflora en los tribunales.

-E.L- ¿Cuál es tu opinión acerca del dictamen de André Gorz (autor de una Critica de la razón económica de 1989 y Ecológica de 2008): “Es imposible evitar la catástrofe sin salir de la lógica económica de los últimos 150 años”?

-J.M.N.- Estoy de acuerdo, ya que a mi juicio esa lógica económica constituye una pieza clave de la ideología dominante. Pero hay que advertir que esa lógica económica va más allá de eso que se ha dado en llamar capitalismo. Pues es esa lógica la que ha impregnado también, generalmente, las experiencias de “socialismo real” que se presentaron como alternativas al capitalismo. Siguiendo las elaboraciones económicas del marxismo, dieron por buena la idea de sistema económico ideada por los economistas clásicos, magnificando todavía más si cabe la metáfora de la producción y la mitología del crecimiento como fuentes inequívocas de progreso, al presentar al desarrollo de las “fuerzas productivas” como motor de la historia. El desenlace de todo esto parece hoy bastante claro: esos sistemas no pudieron dar lugar a verdaderas sociedades alternativas.

-E.L.- Hablemos de la supuesta Economía Verde, cuya idea base consiste en la mercantilización de las funciones reguladoras de la bioesfera a través del pago por servicios ambientales, el PSA.

-J.M.N.- Todo parte del conflicto entre economía y ecología que enfrenta sus distintos objetos de estudio y sistemas de razonamiento: mientras la primera razona sobre los agregados monetarios de personas, empresas y países, la segunda lo hace sobre la biosfera, el territorio y los ecosistemas a distintos niveles de agregación y está claro que se pueden acrecentar aquellos deteriorando éstos. Aparece también un “medio ambiente” inestudiado por el sistema, plagado de daños sociales y ecológicos que el proceso económico genera (e ignora) en su afán acrecentar ciertos agregados monetarios. Un medio ambiente que no existiría como tal para enfoques económicos abiertos y transdisciplinares, que dieran prioridad al principio de integración del conocimiento, por contraposición a los enfoques parcelarios habituales.
En mi libro Raíces económicas del deterioro económico y social preciso las reglas del juego económico que impulsan el comportamiento depredador de la especie humana, degradando ese medio ambiente inestudiado. Y cuando la red analítica de un enfoque deja escapar un “medio ambiente” inestudiado, caben dos formas de abordarlo. Una, tratando de extender y arrojar de nuevo la misma red analítica para atrapar determinados elementos de ese “medio ambiente”. Y dos, recurriendo a otras redes analíticas que se estiman más adecuadas para ello. Ambas posibilidades se están hoy desarrollando.
La primera es la que utiliza la llamada “economía verde”, cuando estira la vara de medir del dinero para valorar elementos de ese “medio ambiente” a fin de llevarlos al redil de la economía ordinaria aplicando el análisis coste-beneficio y el llamado “conservacionismo de mercado”. Para ello trata de extender la propiedad y el intercambio o imputar valores monetarios a los distintos elementos, sistemas y procesos que componen ese “medio ambiente”, para imponer después cobros y pagos apoyándose en dos principios: quien contamina paga (por los “daños ambientales” ocasionados) y quien conserva cobra (por los “servicios ambientales” o “ecosistémicos” suministrados por una hipotética naturaleza ajena a la especie humana, manteniendo bajo cuerda el viejo dualismo cartesiano, e ignorando que estamos ante una naturaleza tan fuertemente intervenida que ya no cabe considerar independiente de la especie humana que, además, obtiene el grueso de los servicios de los ecosistemas agrarios, industriales…o urbanos). Asistimos, así al curioso empeño de una disciplina que, sin cambiar de enfoques, trata de estudiar el medio ambiente inestudiado que ella misma había segregado. Lo grave es que el imperialismo de la ideología económica dominante es tan fuerte que incapacita a la gente para percibir que el afán de hacer ahora una economía de ese medio ambiente que escapaba a su propio objeto de estudio, es algo tan surrealista como lo sería el empeño de hacer una física de la metafísica.
La segunda es la que aplica la llamada “economía ecológica” cuando adopta un enfoque transdisciplinar que, sin descartar el razonamiento monetario, recurre a las elaboraciones de disciplinas como la ecología, la termodinámica,…o la hidrología, para las que no existe dicho “medio ambiente” inestudiado, ya que los elementos y sistemas que lo componen forman parte de su objeto de estudio habitual. Pero el imperialismo del enfoque económico ordinario es tan poderoso que ha conseguido imponer sus orientaciones y su lenguaje a todo el mundo, sin que se tenga clara conciencia de ello. Anticipemos que el enfoque de la “economía ecológica” o del por mi denominado “enfoque ecointegrador”, trasciende la habitual disociación especie humana y naturaleza, economía y ecología, o economía y medio ambiente, al razonar con enfoques y objetos de estudio más amplios que los de la economía ordinaria, que consideran la especie humana como parte integrante de la biosfera y a la economía como un ecosistema a analizar con todas sus piezas (físicas, socio-políticas,…y monetarias). En vez de comulgar con el dualismo cartesiano y seguir enfrentando a la especie humana con la naturaleza, este enfoque trata establecer una simbiosis enriquecedora entre ambas. Y tampoco ve a la naturaleza como un “medio ambiente” errático e incontrolado, sino sujeta a leyes y sistemas de funcionamiento que han de tenerse bien en cuenta a la hora de gestionar.
Con todo, la aplicación solvente de las técnicas de valoración monetaria reclama el buen conocimiento físico de los bienes o impactos «ambientales» a valorar, demandando información sobre las dotaciones y el comportamiento de los recursos y procesos físicos analizados por otras disciplinas. Así, la ampliación del objeto de estudio para abarcar las «externalidades ambientales» induce, si se plantea en profundidad, a conectar el razonamiento económico con el discurso y las modelizaciones de disciplinas que, como la ecología y la termodinámica, incluían en su campo de reflexión habitual esas «externalidades». Y con ello aflora de nuevo la necesidad de modificar, desde el aislamiento hacia la transdisciplinaridad, el estatuto de la propia economía estándar que los enfoques valorativos mencionados descartaban ab initio.
Esta y otras paradojas que encierra el objetivo de hacer una “economía del medio ambiente”, son fruto del afán de llevar la reflexión económica hacia el mundo físico en el marco de una compartimentación mental y académica poco propicia para ello. Y como suele ocurrir cuando surgen nuevos problemas difíciles de encajar en estructuras conceptuales y administrativas antiguas, se generan situaciones fértiles en ambigüedades poco esclarecedoras. Así ocurrió cuando el sistema ecléctico de Tycho Brahe (que admitía que los planetas giran alrededor del Sol, pero seguía manteniendo que éste lo hacía alrededor de la Tierra) sustituyó durante algún tiempo al de Ptolomeo, como paso intermedio hacia la aceptación de la nueva cosmología de Copérnico, Kepler y Galileo. Ahora el problema implícitamente debatido estriba en dilucidar si el mundo de lo económico debe seguir girando en torno al núcleo de los valores pecuniarios o, por el contrario, debemos desplazar la reflexión hacia los universos físicos e institucionales que lo envuelven, para dar un tratamiento satisfactorio a los problemas ecológicos o “ambientales” que nos preocupan. El resultado de todo esto es la coexistencia, y el implícito forcejeo, entre dos enfoques de lo económico que pretenden ocuparse del entorno físico natural desde dos formas de ver la naturaleza: una desde la idea de «medio ambiente» (que mantiene el dualismo cartesiano y el divorcio especie humana-naturaleza) y otra desde la noción de «biosfera», en la que participa la especie humana, con todos sus ecosistemas (incluidos los ecosistemas industriales, urbanos,…o agrarios claramente intervenidos). Creo que explicitar bien esta pluralidad de enfoques ayudaría a disipar la ambigua situación actual.

-E.L.- ¿Podrían verse afectados positivamente los pueblos aborígenes que habitan zonas sensibles para la bioesfera como bosques tropicales o marjales costeros si cobran por conservarlos?

-J.M.N.- Sí, podrían, pero, la experiencia de salvar la selva amazónica y las poblaciones aborígenes cobrando por conservarlas seguida en Ecuador, no resultó muy demostrativa del éxito de este tipo de instrumentos. La experiencia no llegó a puerto y mi amigo, el economista y ministro Alberto Acosta, que la propuso tuvo que dimitir al imponerse los intereses extractivos y explotadores en el propio gobierno e incluso entre los pueblos aborígenes afectados al cautivarlos ofreciéndoles dádivas y promesas. El problema es que suelen pagar y prometer más los explotadores que los conservacionistas.

-E.L.- Vayamos ahora con la mitología del desarrollo y profundicemos un poco más en el tema del lenguaje. Me ha interesado especialmente que llames la atención sobre el hecho de que – para decirlo rápidamente – la de-construcción, vulgarizada como postmodernismo, le haya “hecho la cama” al uso fraudulento del lenguaje al que asistimos hoy a diario. Si el deconstructivismo reivindica la evasividad del sentido, lo interminable del trabajo hermenéutico, la interpretación infinita en la que nunca se alcanza la plenitud del sentido, se le abren, en cierto modo, las puertas al uso mentiroso y fraudulento del lenguaje, - y nada más lejos de los autores calificados de deconstructivistas por otra parte. Pero el hecho es que hoy convivimos por todas partes con ese lenguaje tramposo y tergiversado, así las Obras Públicas de pronto se llaman Infraestructuras (no vaya a ser que alguien piense en el bien público…) los genocidios se llaman daños colaterales, el amianto se llama crisotilo (porque nadie sabe qué es lo que es el crisotilo) y la búsqueda del máximo beneficio se llama desarrollo sostenible etc…
Desde luego nada mejor que leer tu libro Raíces económicas del deterioro ecológico y social para comprender el entramado que sostiene esa trampa del supuesto “desarrollo sostenible”. Pero ¿cuál es la medicina frente a eso? Más allá de que un buen diagnóstico supone ya la mitad del tratamiento.

-J.M.N.- En efecto en ese libro doy algunas claves por las que se rige el manejo interesado de que es objeto el lenguaje para soslayar problemas o desactivar conflictos. Un procedimiento muy extendido consiste en juntar en un nueva palabra o adjetivando otra, los opuestos de un conflicto para dar a entender que está resuelto o en vías de solución. Este es el caso del término desarrollo sostenible, utilizado para tender un puente virtual entre desarrollistas y conservacionistas a través del lenguaje y desactivar así el antiguo conflicto. Pues el término desarrollo sostenible tiene la virtud de contentar a la vez a desarrollistas y conservacionistas, lo que resulta un regalo para políticos y empresarios, ya que al enarbolarlo pueden atraer a todo el mundo.
Respondiendo a tu pregunta, mi primera recomendación consiste en desconfiar del lenguaje del poder y utilizar los nuevos adjetivos que se ponen como posibles detectores de carencias o problemas no resueltos. Por ejemplo, si se inventa la meta del desarrollo sostenible, es porque implícitamente se reconoce que el desarrollo ordinario era por naturaleza insostenible. Lo mismo que si, en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, de la que soy profesor ad honorem, se programa un master de arquitectura bioclimática, es porque la arquitectura que se enseña en el currículo ordinario de la Escuela pasa del clima, la orientación…o los materiales del entorno, resaltando implícitamente esa carencia. O si se habla de la economía cuantitativa, es para encubrir el hecho de que la economía trabaja con pseudomedidas de pseudomagnitudes que incumplen los requisitos que exige la metrología a la hora de hacer verdadera ciencia cuantitativa (por ejemplo, no tiene sentido hablar de física cuantitativa cuando ─a diferencia de la economía─ la física es la ciencia cuantitativa por antonomasia).
Mi segunda recomendación consiste en tratar el significado de los adjetivos o sufijos de forma independiente. Por ejemplo, si dejamos aparcado el oxímoron del desarrollo sostenible, para preocuparnos de la sostenibilidad, estabilidad o viabilidad futura de los sistemas, nos damos cuenta de que es lo que venía haciendo la ecología y que es lo que había abierto el conflicto originario no resuelto entre desarrollistas y conservacionistas. Y vemos que en el fondo de todo esto están los conflictos entre economía y ecología o entre especie humana y naturaleza, consustanciales a la noción occidental de naturaleza humana y a la ideología económica dominante que, como ya he indicado, habría que revisar.

-E.L. - Propugnas un enfoque eco–integrador, la necesidad de que el sistema económico co-evolucione adaptándose a las exigencias ecológicas. ¿A través de qué medidas se podría impulsar este proceso?

-J.M.N.- En efecto, frente al dualismo cartesiano y al conocimiento parcelario, creo que hay que dar prioridad al principio de integración del conocimiento y por eso propongo el enfoque eco-integrador. Un enfoque que unifique en una misma raíz eco el oikos de la economía y el de la ecología, evitando el actual divorcio entre ambas. Frente al reduccionismo monetario propio del enfoque económico habitual, este enfoque tendría que ser multidimensional y transdisciplinar. Presupone que la especie humana forma parte de la naturaleza y que el sistema económico, con sus derivaciones urbanas, industriales o agrarias, es un ecosistema y como tal ha de estudiarse, en la línea señalada anteriormente. Respecto a los medios y medidas son las que hemos venido proponiendo desde el ángulo de economía ecológica, la agroecología, la ecología industrial…o la ecología urbana13. Propuestas que van desde el tema de la información, referida al territorio y los recursos naturales y al metabolismo de los sistemas, como la desarrollada en antigua Comisión Interministerial de Cuentas del Patrimonio Natural…hasta las del libro Thanatia, antes citado. O también a propuestas relacionadas con el marco institucional, como las desarrolladas en el caso del agua… o del urbanismo, a las que acabo de referirme.

-E.L. - ¿Qué piensas del Tratado de Libre Comercio con EEUU, el TTIP.

-J.M.N.- Mi posición es crítica, porque en el fondo en TTIP trata de allanar el camino para que las empresas transnacionales de EEUU campen a sus anchas por los territorios de otros países, otorgando libertad de explotación a los poderosos. Sin embargo, creo que una vez más ha desatado polémicas engañosas. Pues al figurar la palabra Libre en título de tratado, parce que solo cabe anteponerle la prohibición o la contingentación del comercio, dando por buenas las reglas que hoy rigen la valoración sobre la que reposa ese comercio. Como he advertido en el libro Raíces…salvo que se establezcan marcos institucionales correctores, la “regla del notario” orienta una jerarquía de valoración que beneficia a los países, empresas y personas que se ocupan de las fases finales de gestión y comercialización, haciendo que la creciente especialización internacional acentúe el desequilibrio “Norte-Sur”, “ciudad-campo” o “ricos” y “pobres” a todos los niveles. Pues en el caso del comercio que ahora nos ocupa, la valoración de las mercancías por su mero coste de obtención, es decir, haciendo abstracción de la “mochila de deterioro ecológico” que conllevan, unida a la creciente especialización, es también fuente de deterioro ecológico y polarización social y territorial. Y a la propia incidencia de la valoración monetaria regida por estas asimetrías se superpone el juego de un sistema financiero que contribuye cada vez más a reforzar el poder económico de los países ricos y sus “agentes económicos”, más allá de lo que permitirían los equilibrios meramente comerciales.
Al igual que la OMC, en su permanente cruzada en favor del libre comercio, el TTIP trata de extender a escala internacional la vigencia de la “regla del notario”. Este empeño acostumbra a ignorar que el ejercicio amplio de la libertad se facilita con el establecimiento de reglas del juego cuya inequívoca claridad permita, a la vez, reducir los conflictos y las arbitrariedades y desigualdades en el modo de tratarlos. Desde la Revolución Francesa se sabe que el laissez faire necesita de normas y “redes sociales” que ayuden a extender por todo el cuerpo social el ejercicio de la libertad que en el antiguo Régimen aparecía monopolizado por algunos. Me gusta hacer referencia, como ejemplo, a la implantación del Sistema Métrico Decimal en la Francia postrevolucionaria de 1791, que unificó y simplificó el enjambre de pesas y medidas existente, facilitando el comercio y permitiendo suprimir en ese mismo año los jurados especializados que tenían que dar fe de la exactitud de las mediciones e intervenir en el sin número de pleitos y reclamaciones relacionadas con el tema, jurados cuya impopularidad fue fruto de su arbitrariedad comúnmente interesada.
En el caso del comercio que ahora nos ocupa, insisto en que la valoración de las mercancías por su mero coste de obtención, es decir, haciendo abstracción de la “mochila de deterioro ecológico” que conllevan, unida a la creciente especialización, es también fuente de deterioro ecológico y polarización social y territorial. Y recuerdo que en el libro Raíces… y en el más especializado deTHANATIA, se establecen criterios para evaluar el coste físico completo que arrastra la obtención de los productos como primer paso para paliar, con el establecimiento de normas adecuadas, la actual asimetría entre coste físico y valor monetario que recoge la “Regla del Notario”. Consideramos que el establecimiento de este tipo de normas permitiría extender la libertad de comercio sobre bases ecológicas y sociales más saludables que las actuales. Pero estos temas siguen siendo ignorados en la discusión de los “tratados de libre comercio”.

-E.L.- Y por último una pregunta en relación a la región de Riotinto y los fosfoyesos en la ría del Odiel: ¿Cuál es tu diagnóstico de la situación social y ecológica de la zona minera de Huelva y los depósitos de material tóxico, repetidamente denunciada por los habitantes de la zona?

-J.M.N.- Como mi conocimiento del tema es bastante precario, no me atrevo a hacer el diagnóstico que me pides. Mi punto de vista es que desconfío de la restauración minera como solución idónea general. Más bien creo que debiera haber un equilibrio entre algo de restauración y el mantenimiento del paisaje generado por la minería, que a veces es muy impresionante y debería mantenerse e incluso en ocasiones, hacerse visitable, presentándolo como reflejo de un sistema que ha promovido la extracción frente a la recuperación y el reciclaje, distanciándose del modelo de funcionamiento propio de la biosfera (habituado a cerrar ciclos de materiales reconvirtiendo los residuos en recursos) para dar lugar al Antropoceno.
Por ejemplo el paisaje de Las Médulas, generado por la minería romana del oro, resulta muy interesante, al igual que el de Riotinto. Son paisajes construidos insólitos y dignos de verse, en los que ni el coste ni el resultado estético justificaría el empeño de devolverlos a su estado originario. Ahora lo que ya no es de recibo es que se dejen a la deriva, que sigan planteando problemas de contaminación y que haya poblaciones que sufran su toxicidad.

Notas
1 En su comunicación titulada “Nuclear energy and the fossil fuels” al meeting de la División de Producción del American Petroleum Institute, celebrado el 7,8 y 9 de marzo de 1956 en San Antonio, Tejas. Hubbert recurrió pioneramente a la curva que hoy lleva su nombre y que ha sido tan profusamente utilizada por el movimiento ecologista, en este texto en el que paradójicamente defendía la energía nuclear como sustituto natural de los combustibles fósiles, ignorando las fuentes renovables.
2 Bonneuil, C. y Fressoz, J.B., 2013, L’évenement antrhropocène, Paris, Eds. Du Seuil.
3 Naredo, J.M. y Valero, A. (dirs.) (1999) Desarrollo económico y deterioro ecológico , Fund. Argentaria&Visor Distrib., hoy accesible en la sección de publicaciones de la Fundación César Manrique: http://www.fcmanrique.org/publiDetalle.php?idPublicacion=113.
4 Valero, A. y A. (2014) THANATIA. The Destiny of yhe Earth’s Mineral Resources. A Thermodynamic Cradle-to-Cradle Assessment , London, World Scientific.
5 Hecho éste que creo haber demostrado contundentemente en el Cuaderno triple de Ruedo Ibérico, nº 63-66, titulado, Energía, política e información, de mayo-diciembre de 1979 (hay edición faxímil de los Cuadernos de Ruedo Ibérico en Faximil Edicions Digitals: www.faximil.com).
6 Velasco, J.L. (2015) Crónicas eléctricas. Breve y trágica historia del sector eléctrico español , Madrid, Foca&Akal.
7 Accesible en la siguiente dirección de la Web de la Fundación Nueva Cultura del Agua: http://www.fnca.eu/fnca/docu/docu28.pdf.
8 Puede accederse a nuestro informe, que va mucho más allá de un simple dictamen, en la página Web de la Fundación Nueva Cultura FNCA) del Agua:http://www.fnca.eu/fnca/docu/docu85.pdf)
9 Estevan, A. y Naredo, J. M. (2008) Ideas y propuestas para una nueva política del agua en España, Bilbao, Bakeaz.
10 Antonio Estevan (2008) Herencias y problemas de la política hidráulica española, Bilbao Bakeaz. También cabe remitir al lector interesado en conocer mis puntos de vista sobre las paradojas que entraña la tradicional oposición entre lo público y lo privado y entre planificación y mercados de agua al siguiente texto accesible en la Web de la FNCA:http://www.fnca.eu/fnca/docu/docu243.pdf.
11 Véase: Aguilera, F. y Naredo J. M. (Eds.) (2009) Economía, poder y megaproyectos, Lanzarote, Fundación César Manrique, Col. “Economía&Naturaleza”.
12 http://www.elrincondenaredo.org/autobiografia.html
13 Por ejemplo, en el caso del agua, en el libro que tengo con Antonio Estevan (2008) Ideas y propuestas para una nueva cultura del agua en España , antes citado. En el caso del urbanismo, véase, desde el capítulo “Instrumentos para paliar la insostenibilidad de los sistemas urbanos” que tengo en el libro coordinado por Teresa Arenillas (2003) Ecología y ciudad , Barcelona, El viejo topo, hasta mi participación en documentos más oficiales, como el Libro Blanco de la Sostenibilidad en el Planeamiento Urbanístico Español (2010), del antiguo Ministerio de Vivienda, que dirigí con José Fariña o el amplio capítulo que tengo con Salvador Rueda, aplicando el enfoque eco-integrador al tema urbano, en el Libro Verde de Sostenibilidad Urbana y Local en la Era de la Información (2012). En el caso de la agricultura valga mencionar entre mis numerosos trabajos, el libro que tengo con José López Gálvez (1996) Sistemas de producción e incidencia ambiental del cultivo enarenado y en sustratos , Fund. Argentaria y Visor Distrib., Col. “Economía y Naturaleza” (hoy accesible en la sección de publicaciones de la Fundación César Manrique, antes mencionada).

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.