lunes, 27 de marzo de 2017

MARIANO EL EUROPEO, UNA HISTORIA DE HOY PARA HOY



En medio de los fastos bastante acartonados de este cumpleaños del artefacto de Bruselas, que deberían haberse celebrado en esa ciudad y no en la vieja y encantadora Roma, que trae a la memoria cosas más hermosas que las cotizaciones del euro. Hay un jefe de gobierno, que parece el último mohicano, de la desprestigiada Unión Europea. Cuándo hasta el propio presidente de la Comisión, reconoce las enormes quiebras del aparato, cuándo conspicuos adalides del europeísmo oficial agachan la cabeza con pudor y reconocen, que el proyecto no ha cumplido las expectativas que en algún momento suscitó, tras los fuegos artificiales de 1957, don Mariano Rajoy Brey sale a la palestra a defender con ardor algo que los españoles niegan con gran ostentación al abstenerse en las votaciones a los candidatos al Parlamento Europeo. Don Mariano con su entusiasmo, pone de manifiesto la gran mutación de la derecha española, convertida a un liberalismo fervoroso cuando era tradición inveterada que el español cabal, no debía apoyar al liberalismo, excomulgado por el papa Pío Nono en aquel documento llamado SYLABUS.
Los que un día se formaron como católicos con la doctrina del famoso Catecismo del padre Ripalda, recodarán que el librito decía que la lectura del periódico “El liberal”  ERA PECADO MORTAL. Tras la guerra civil y en los primeros años del Régimen, lo liberal era algo nefasto para la España eterna, LUZ DE TRENTO Y MARTILLO DE HEREJES.
Pero la derrota alemana de 1945, disolvió en el olvido los ya escasos perfumes falangistas que quedaban en el franquismo. Tras el Plan de Estabilización de 1959 y la entronización del Gobierno de los llamados TECNÓCRATAS DE 1962, la Economía eclipsó poco a poco a la Política y los Gobernadores del Banco de España iban mandando cada vez más.
En la nueva etapa de la Transición, lo de Europa era un verdadero mantra, había que entrar al Mercado Común, cosa que logró Felipe González el primero de enero de 1986, consagrando la muy callada pertenencia a la OTAN.
El Liberalismo militante del PSOE hizo que las élites económicas olvidasen los residuos del derechismo tradicional,  si es que algunos subsistían aún, la izquierda era y es muy débil y la GRAN COALICIÓN gobierna sin problemas,  de modo que Rajoy hablando en nombre del IBEX 35, debe alejarse de los movimientos euroescépticos que proliferan por Europa, aquí no puede haber BREXIT ni se ven las CINCO ESTRELLAS italianas, en España con muchos parados y gran parte de la población amenazada por la pobreza, se impone sin  rechistar la ortodoxia liberal de Bruselas que da de comer al empresariado y a muchos ex políticos que en ese cementerio de elefantes de la capital belga o de Estrasburgo encuentran retiros dorados. Este Presidente está muy comprometido con el amplio elenco de gentes enganchadas al maná europeo, no se puede ni se debe poner en du[JRMG1] da la   archivenerada ESTABILIDAD y la muy citada RESPONABILIDAD que el de Pontevedra saca a colación, para recriminar a los díscolos estibadores y a los parlamentarios, que han tumbado su muy europeo real decreto de liberalización de los puertos españoles. Con Portugal por la izquierda, Inglaterra en su BREXIT y con una Francia que puede dar la sorpresa en mayo, el Partido Popular, hablando en nombre de quienes habla, no tiene otra opción coherente que defender con uñas y dientes el montaje que patrocinan todos los sectores financieros del continente. Las derechas extrañas de DONALD TRUMP y del Frente Nacional de le Pen, no son el camino llamado racional que los economistas avalan,  son de derechas sin duda,  pero con demasiados componentes no estrictamente económicos y eso alarma mucho a los mercados, cuya  tranquilidad les quita el sueño a todos los liberales,  desde doña Esperanza Aguirre hasta al mismo Rajoy,  gentes de orden que leen con mucha atención las noticias cuantificadas de las Bolsas, santo y seña de esas mitificadas clases medias que en España van siendo cada día más pequeñas. En Inglaterra, de repente, surgieron grupos sociales que no se creían clases medias y votaron por el NO A BRUSELAS; en España las clases no medias tiene bastante con eso de llegar a fin de mes y todavía esperan que el tono europeo de Mariano les alivie su marasmo. MARIANO DEBE DEFENDER A SUS CREYENTES

Jose Ramón Montes,  Gatonegro.


Seguidores