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domingo, 30 de octubre de 2016

El PSOE y Ciudadanos hacen presidente a Mariano Rajoy

Mariano Rajoy, aplaudido el grupo parlamentario del Partido Popular en la investidura de este 29 de octubre. Foto de Marta Jara



  • El candidato del PP vuelve a La Moncloa con 170 votos a favor; 111 en contra y 68 abstenciones
  • El presidente ha reclamado "un Gobierno en condiciones de gobernar" a los grupos que le han facilitado la investidura
  • Antonio Hernando ha insistido en situar al PSOE en la oposición a pesar de abstenerse; y Albert Rivera ha conminado a Rajoy a "negociar reformar"
  • Pablo Iglesias ha cargado contra los socialistas y ha reclamado para Unidos Podemos y las confluencias la hegemonía en la oposición



Luz Sanchis


Mariano Rajoy ya es presidente. Gracias al voto favorable de Ciudadanos y a la abstención decretada en el PSOE –algunos han empleado la fórmula "por imperativo"; otros, 15, se han mantenido en el no–, Rajoy sale reelegido después de más de 300 días en funciones y con una Cámara de 349 diputados tras la renuncia de Pedro Sánchez a su escaño este sábado por la mañana. Nada más concluir la votación, el presidente señalaba que hay "mucha tarea por hacer" y prometía "responsabilidad" volviendo a dejar claro que la espera de todos los grupos parlamentarios. Antes de anunciar a sus nuevos ministros, Rajoy ha decidido cogerse el puente aunque se quedará en Madrid.

A pesar del aprobado raspado con el que Rajoy ha logrado su objetivo y de sus promesas de humildad de los últimos días, el conservador ha querido poner los puntos sobre las íes y dejar claro que quien manda a partir de ahora vuelve a ser él.  Sabedor de que el papel de Ciudadanos es el de acompañante en las reformas y de que el PSOE vive su particular desgarro, Rajoy ha dejado claro que la ilusión de parte de la oposición de derogar sus leyes más polémicas no la tolerará. Y que ahora necesita la misma colaboración para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. "Hemos sobrevivido a 300 días de gobierno en funciones, pero no podríamos sobrevivir a un gobierno que no gobierne porque le faltaran apoyos o le sobraran obstáculos. El precio sería ruinoso", ha advertido.

El socialista Hernando intentó marcar el terreno ya antes de votar. Media hora antes de inclinarse mayoritariamente por la abstención que le permite volver a La Moncloa, el portavoz amenazó con que su partido haría una "firme oposición".  "No es el presidente que España se merece. Ni usted ni su proyecto merece nuestra confianza", declaró. Albert Rivera, que llegó a citar a John Fitgerald Kennedy para pedir confianza el el futuro, también se permitió tranquilizar a un Rajoy poco nervioso. "Si cumple las condiciones de Ciudadanos, todo va a ir bien", le dijo.

El líder de Unidos Podemos ha resumido "la triple alianza" que ha aupado a Rajoy como "el viejo país". Como contraste, los suyos, que, ha aseguró, llegarán a gobernar y a dibujar un "nuevo país". La bronca llegó con la intervención de Gabriel Rufián, de ERC. El independentista consiguió enfadar a las tres bancadas al completo al criticar con dureza a los socialistas, a los conservadores y a Ciudadanos, a cuyo líder llamó "maese cuñado". Antes, había calificado a Susana Díaz de "cacique" y se había referido a Felipe González como "Gonzalex".

Rajoy negó que haya pedido "un cheque en blanco", sino que se limitaba a "reclamar un Gobierno". Pero las promesas de diálogo han ido acompañadas de seguridad en que es él quien tiene la sartén por el mango y no pretende "cambiar nada" sino "perseverar". Del mismo modo, ha recordado que si no le permiten aprobar unos Presupuestos Generales del estado, no servirá de nada, y que no tiene la menor intención de dejar que se deroguen las leyes que ha promulgado en la primera legislatura

"Sería inútil someter a negociación la unidad de España, la igualdad de los españoles y nuestros compromisos europeos. No pretendo acceder al Gobierno para derribar lo construido, se puede mejorar pero no su demolición", ha afirmado. "No tiene ningún sentido liquidar todas las reformas", ha subrayado. Cuidado con las derogaciones de las normas que han sido útiles".

Fuente: eldiario.es

jueves, 16 de junio de 2016

Las mentiras, falsedades y calumnias de Albert Rivera



Vicenç Navarro
Autor del libro ‘Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante’. Anagrama. 2015

Los fundadores de Ciudadanos son bien conocidos en Catalunya. La mayoría proceden de las filas del PP, y su surgimiento está directamente relacionado con el descenso del PP en Catalunya, el cual es hoy un partido residual. El PP tiene poco poder y presencia municipal, comarcal o en el parlamento catalán. La derecha dominante en Catalunya fue el pujolismo, estructurado alrededor de una coalición entre un partido liberal (en términos económicos, neoliberal), Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), y un partido cristianodemócrata, Unió Democràtica de Catalunya (UDC), coalición conocida como CiU. Tal alianza ha estado marcada por la corrupción identificada con el pujolismo, corrupción que era conocida, pero que fue ocultada por los medios de información de Catalunya durante muchos años (presentando la falsa imagen del oasis catalán) y que al conocerse ha contribuido muy notablemente a la desaparición de UDC y al descenso electoral de CDC, forzándoles a refundarse mediante una campaña de marketing.

Fue su gran descenso lo que explica su desesperada y tardía conversión al independentismo (a fin de capitalizar el enfado de un elevado sector de la población de Catalunya con el Estado español), movimiento que asustó al mundo empresarial, que siempre le había dado su apoyo. De esta manera, tal empresariado se quedaba sin sus instrumentos políticos. Esta situación creó un pánico que se incrementó con el surgimiento de nuevas fuerzas políticas en la izquierda, las cuales estaban ganando considerables esferas de poder, comenzando por los grandes municipios de Catalunya, incluyendo Barcelona.

Por qué adquiere gran visibilidad Ciudadanos

 De ahí el grito desesperado de que se necesitaba un “Podemos de derechas”, hecho por el presidente del Banco Sabadell, el Sr. Josep Oliu, apoyando a un partido hasta entonces muy minoritario, Ciudadanos, un partido liberal (en realidad, neoliberal) que pertenece a la misma familia política que CDC, la derecha hoy independentista, pero que ha hecho bandera de una visión de Catalunya distinta a la de Convergència, considerándola una región de España, negándole su identidad nacional. Sus orígenes, que radican en el nacionalismo españolista que niega la plurinacionalidad de España, son idénticos a los del PP, y su negativa inicial a condenar la dictadura liderada por el General Franco (que contó con el apoyo del empresariado y la Iglesia de Catalunya) representaba una posición idéntica a la del PP.

Ciudadanos como la gran esperanza del establishment financiero y económico

Ni que decir tiene que los mayores medios de información (excepto los públicos de la Generalitat, controlados primordialmente por CDC), tanto en Catalunya como en el resto de España, les dieron su total apoyo, convirtiéndose en el partido preferido por el IBEX-35, un grupo empresarial que había financiado el blog Nada es gratis, fundado, entre otros, por el Sr. Luis Garicano, hoy jefe del equipo económico de Ciudadanos. Tal partido ha apoyado las reformas laborales que han causado el enorme deterioro del mercado de trabajo, y los recortes del gasto público social que han dañado la protección social y los servicios públicos del Estado del Bienestar. En realidad, es la versión más ortodoxa del neoliberalismo, habiendo propuesto el contrato único, que ningún otro partido de derechas se había atrevido a proponer, contrato que es el que más favorece el despido del trabajador por parte del empresariado, de todas las propuestas hechas.

Como corresponde a la derecha en España, su comportamiento es de una enorme agresividad, mintiendo y manipulando a sabiendas, sin dejar que se les conteste. La derecha interrumpe, insulta y miente a unos niveles que indican una limitadísima cultura democrática. Un ejemplo de ello son las declaraciones que su candidato Albert Rivera hizo en el debate del lunes 13 de junio de los candidatos de los cuatro partidos estatales. Mintió a sabiendas, como hace constantemente en su intento de desacreditar a su adversario (tratándolo como enemigo). Los ejemplos fueron continuos.

Las canalladas de Albert Rivera

Acusó a la alcaldesa de Barcelona de ser independentista, lo cual no es cierto. Y dijo y repitió tal falsedad varias veces. Acusó a la coalición Unidos Podemos de querer la salida de España del euro, acusación que ha hecho de Podemos en el pasado en varias ocasiones. Esta falsedad alcanza niveles de canallada, pues se le ha corregido y mostrado la evidencia que manifiesta lo contrario. En realidad, es muy fácil ver el nivel de vileza al que Albert Rivera es capaz de llegar leyendo el programa de tal coalición. Mírenlo y verán que está mintiendo. Dicha coalición es de varios partidos, uno de los cuales sí apoya la salida del euro. Pero la coalición no la pide. En los gobiernos tripartitos catalanes, presididos por los socialistas Pasqual Maragall y José Montilla, había en la coalición un partido independentista, ERC, pero en ningún momento tal gobierno pidió la independencia. Esta distinción es deliberadamente olvidada y manipulada por tal personaje, que no tiene límites en su calumnia y difamación.

Albert Rivera es lo más próximo a Eduardo Inda que hay en la clase política. Y como Eduardo Inda, también acusó a Podemos de estar financiado por el gobierno venezolano presidido por el Sr. Maduro, acusación que nunca ha sido probada por los que intentaron crear esta percepción, habiendo sido archivada por varios tribunales de justicia por inválida y carente de credibilidad.

Hoy Ciudadanos, la voz del mundo de la gran patronal y del capital financiero, muestra una gran agresividad hacia Podemos, haciendo la función que se le asigna de pararlo. De ahí la coalición que el PSOE hizo con Ciudadanos en el intento de investidura que, lógicamente, Podemos no apoyó. Pero la realidad que Pedro Sánchez ocultó es que hoy hubiera podido ser ya el presidente del gobierno si se hubiera aliado con Podemos y con el PNV, en lugar de aliarse con Ciudadanos. Esta realidad continúa siendo ocultada por los medios y por el aparato del PSOE, que intenta responsabilizar a Podemos de que Pedro Sánchez hoy no sea presidente.

Veo difícil que el aparato del PSOE y sus barones se alíen con Podemos para establecer un gobierno de coalición de las fuerzas progresistas. Pero sería de desear que hubiera una rebelión de sectores del PSOE pidiendo un referéndum entre las bases de tal partido, que predeciblemente escogerían la alianza del PSOE con Podemos sobre otras alternativas, tal como muestran las encuestas, la cuales indican que esta sería la alternativa preferida por la mayoría de la población de España, deseo que entra en conflicto con la voluntad del establishment financiero-económico-mediático-político del país y la gran mayoría de medios de información y persuasión, afines a tales establishments. De ahí que tales medios estén trabajando 48 horas al día para cambiar este deseo y opinión, dando visibilidad y cancha a Albert Rivera y su partido.

El enorme bajón del PP y su gran descrédito explica que hoy la clase dominante de este país haya estado promocionando a su sustituto, Ciudadanos, cuyas políticas económicas y sociales son una mera continuación de las que han estado vigentes en España antes y durante la Gran Recesión, y que han causado un enorme dolor a las clases populares de España.
Vicenç Navarro
Fuente: Público.es

jueves, 26 de mayo de 2016

Albert Rivera, fiel servidor de los amos





La visita del dirigente de Ciudadanos a Venezuela sólo puede provocar arcadas y vómitos. Y críticas desde luego.
¿A qué ha ido, qué se la ha perdido al dirigente de “una fuerte emergente y renovadora” en la República bolivariana? ¿Ha ido a apoyar al pueblo venezolano? ¿A criticar los desmanes de una oposición para la que el “todo vale” es todo vale?
Arañar algunos votos, por supuesto, en las elecciones del 26J ha sido uno de los objetivos. ¿Con qué procedimientos? Ofuscando, manipulando y mintiendo. Está en sus memes políticos. Desde sus orígenes.
Haciéndose altavoz también, por supuesto, de las directrices de los Amos del Mundo. A tensionar, a tensionar, de eso se trata. Los de El País, tan bien relacionados con esas elites, le dedican gran parte de la portada del miércoles 25 de mayo. Es de los suyos.
La oposición progolpista venezolana, encantada de haberlo conocido, ha informado de que citará a diputados de Podemos para que expliquen su financiación por parte del gobierno Maduro. El mundo al revés: ¡La oposición venezolana pidiendo explicaciones de cómo se financia Podemos o quien sea! ¿Y cómo se financian ellos? ¿De dónde sacan su pasta interminable? Puestos en ello: ¿Cómo se financia, por ejemplo, el Partido riverista?
Rivera apoya, por supuesto, el revocatorio contra Maduro y ha exigido que se cumpla la Constitución bolivariana recordando el artículo 72. ¿Les recuerdo lo que decían Rivera y la oposición progolpe venezolana sobre la citada Constitución y sobre el artículo en cuestión? ¿Recuerdan las carcajadas, las burlas y los insultos?
Lo mejor en todo caso es el consejo que Henry Ramos, el presidente de la Cámara venezolana, le ha regalado a don Rivera:: “Albert le he dicho en privado que tienen que estar todos muy pendientes, que no se les complique la vida como en un momento determinado se nos complicó la situación en Venezuela. Están advertidos”. ¡Se les complicó la vida!, pobrecitos!, ¡tan bien que estaban ellos viviendo a sus anchas en un país lleno de desigualdades y grandes sufrimientos!
En definitiva: ¡cuánta razón tienen los clásicos! Dios los cría y ellos se juntan. Tienen condiciones contrastadas para ello. Huelen a podrido, como en Dinamarca. Por eso los Amos del Mundo confían en ellos y les dan instrucciones de obligado cumplimiento.


Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes

viernes, 8 de abril de 2016

La hipocresía de los liberales españoles, como el señor Rivera de C’s, sobre los derechos humanos





Vicenç Navarro
Autor del libro ‘Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante’, Anagrama, 2015

Una postura ampliamente promovida por portavoces de los partidos pertenecientes a la Internacional Liberal, como lo es Ciudadanos (así como autores cercanos a ella, como Mario Vargas Llosa), es presentar a Venezuela como uno de los países en América Latina que comete mayor número de violaciones de los derechos humanos, presentándose ellos mismos como los grandes defensores de tales derechos. Intentan con ello identificar el liberalismo con la defensa de los derechos de los individuos frente a la opresión del Estado. Y esta percepción se está generalizando con la ayuda de los mayores medios de información españoles, la gran mayoría de tendencia conservadora o liberal, próximos a la Gran Banca, la gran promotora del neoliberalismo en este país que los financia. De esta manera, esta identificación de los derechos humanos con el liberalismo (también conocido como neoliberalismo) se acepta como evidente, asumiendo que tales partidos liberales ponen la libertad y la demanda de derechos humanos como principio básico de su posicionamiento ideológico. Siguiendo tal costumbre (la de atribuirse el ser defensores de los derechos humanos), vimos anteayer al Sr. Rivera, en el Congreso de los Diputados, presentarse una vez más como tal gran defensor, mostrando su crítica a Venezuela y su propuesta al Congreso de que se analice la ausencia de tales derechos humanos en aquel país como un indicador más de su defensa de los derechos humanos.

El conocimiento de la realidad en América Latina, sin embargo, permite cuestionar dicho supuesto compromiso con los derechos humanos de los liberales en España en general, y del Presidente del partido neoliberal Ciudadanos en particular. En primer lugar, el adjetivo ampliamente utilizado por este señor en contra de sus adversarios, definiéndolos como “demagogos” (término ampliamente muy utilizado por las derechas en este país para descalificar a aquellos con los cuales están en desacuerdo), se aplica claramente a sus propios argumentos, pues la falta de credibilidad y certeza en su descripción de la realidad, tergiversándola para alcanzar sus fines políticos (característico de la demagogia), es fácil de demostrar, aun cuando me gustaría pensar que ello es más consecuencia de su ignorancia que de su demagogia. Pero la repetitividad de tal práctica, con el empleo incluso de mentiras, insultos y sarcasmos (característicos de la derecha española), hace difícil atribuir dicho comportamiento a mera ignorancia (ver mi artículo “Las mentiras y falsedades de Albert Rivera, Presidente de Ciudadanos, en La Sexta Columna”, Público, 14.04.15).

Existe un extenso debate sobre el significado de los derechos humanos hoy en la literatura científica, pero en sentido contrario al significado reduccionista que utiliza el Sr. Rivera. En realidad, tal debate aparece incluso a nivel político con un nivel de rigor y seriedad ausente en España. De hecho, el mejor documento sobre los derechos humanos es la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, aprobada en el año 1948, la cual definía las diferentes dimensiones de los derechos humanos, que incluían desde derechos económicos (tales como el derecho al trabajo y a una vida digna) a los derechos sociales (como el derecho a la sanidad y a la educación), así como los derechos cívicos y políticos (el derecho a la libertad de organización y de expresión). El Presidente Roosevelt, que ha sido el presidente más popular de EEUU, enfatizó la necesidad de desarrollar los derechos humanos en todas sus dimensiones. Y es importante resaltar que fue un momento de gran interés cuando el Presidente Obama, en su visita a Cuba, felicitó al gobierno cubano por el desarrollo de los derechos económicos y sociales en aquel país, criticando a la vez la ausencia de los derechos civiles y políticos en Cuba, subrayando la enorme importancia que tenían tales derechos. Ahora bien, es importante señalar que a la declaración anterior añadió que aceptaba la crítica que podría hacerse a EEUU por las limitaciones en el desarrollo de los primeros derechos (los económicos y sociales) en ese país. No imagino a ningún dirigente político liberal, como el Sr. Rivera, hacer tal tipo de autocrítica, que sería muy necesaria en España, donde hay una limitación muy marcada de los derechos humanos (de todo tipo, económicos, sociales, cívicos y políticos).

Lo que el Sr. Rivera entiende como derechos humanos

La defensa de los derechos humanos de los partidos liberales se limita a los últimos, es decir, a los derechos civiles y políticos, derechos necesarios (repito, muy necesarios) pero muy insuficientes. Repito que tales derechos son fundamentales. Tengo una biografía para mostrar mi compromiso con el desarrollo de estos derechos, todavía muy limitados en España. Por lo visto, el Sr. Rivera no es plenamente consciente de que hay muchos más canales televisivos y rotativos de derechas en Venezuela (que supuestamente están bajo una dictadura de izquierdas) que canales de televisión y rotativos de izquierdas en España (supuestamente un país democrático, definición cuestionable como consecuencia de la escasísima diversidad en los medios de información). La persecución de opositores y la detención de dirigentes políticos debe ser denunciada. Pero para tener credibilidad, esta denuncia tiene que afectar a todos los gobiernos que incurran en tales prácticas, y no solo a aquellos gobiernos a los que el Sr. Rivera considera sus enemigos o adversarios. Y la ausencia de esta práctica en el caso de los liberales como Rivera muestra su doble moral, o mejor dicho, su hipocresía, utilizando su mal llamada defensa de los derechos humanos para fines única y exclusivamente políticos, característica de los demagogos.

El silencio ensordecedor de los liberales como Rivera sobre el modelo liberal de Honduras

Hoy el país donde todos los derechos humanos (los económicos, los sociales, los cívicos y los políticos) han sido violados más sistemáticamente en Latinoamérica ha sido y continúa siendo Honduras, gobernado por un tiempo por un partido liberal perteneciente precisamente a la misma familia política del partido Ciudadanos, del cual el Sr. Rivera es el Presidente. Y tal gobierno liberal fue resultado de un golpe militar en el año 2009 contra el gobierno del presidente Zelaya, democráticamente elegido. Tal golpe ocurrió en el año 2009, instalándose un gobierno del partido liberal que intentó legitimar su mandato recurriendo a unas elecciones fraudulentas denunciadas internacionalmente. Tal partido impuso en 2010 unas leyes de propiedad rural que afectaron muy negativamente a los intereses de los pequeños agricultores, indígenas la mayoría, que pasaron a ser brutalmente reprimidos por el Ejército y la policía, aumentando de una manera muy notable el asesinato de sus dirigentes y de las voces críticas frente a tal matanza. Dicho gobierno y sus sucesores han aplicado políticas de carácter represivo, con una clara violación de todos los derechos humanos, incluyendo los derechos cívicos y políticos, siendo considerado este país por parte de organizaciones internacionales de defensa de derechos humanos, como el país hoy en América Latina que tiene el mayor número (en términos proporcionales) de asesinatos políticos, no solo en América Latina, sino en todo el mundo, siendo a la vez uno de los países con mayores desigualdades sociales y mayor pobreza de ese continente. En realidad, esta situación determina que Honduras se haya convertido en el país origen del mayor número de niños y adolescentes que huyen de Latinoamérica como refugiados a EEUU, habiéndose transformado este caso en un escándalo internacional, aunque el lector español no lo sabrá si se limita a ver solo la prensa española (conocida internacionalmente por su escasa diversidad ideológica, lo cual ha sido denunciado incluso por The New York Times).

Ni que decir tiene que ni el Sr. Rivera ni su partido Ciudadanos, ni el PP, ni el PSOE, ni el Sr. Vargas Llosa, ni los otros liberales que tienen grandes cajas de resonancia, han dicho nada ni han expresado ninguna denuncia hacia esta brutal represión de los derechos humanos, guardando un silencio ensordecedor frente a tanto asesinato político. El último asesinato es el de Berta Cáceres, dirigente del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, seguido de otro asesinato, dos semanas más tarde, de otro dirigente, Nelson García, y así un largo etcétera, habiéndose generado una protesta internacional que ha determinado una investigación del Congreso de EEUU (véase Congressional Briefing: “The Assassination of Berta Cáceres and Ongoing Killings and Attacks Targeting Social Activists in Honduras”, March 30, 2016). Según PEN International, tales asesinatos se realizan con plena impunidad, sin que nadie sea juzgado por ellos. 100 miembros del Congreso de EEUU han denunciado este asesinato sistemático de campesinos y sus defensores. Mientras, las Cortes Españolas están a punto de juzgar a Venezuela a propuesta del partido del Sr. Rivera, supuestamente el gran defensor de los derechos humanos. Y, cómo no, con las cajas de resonancia provistas por los grandes medios, incluido El País, a el gran promotor de Ciudadanos, que nunca ha dicho ni pio sobre las matanzas que ocurren en Honduras. Y todo ello bajo la supuesta defensa de los derechos humanos, derechos sistemáticamente violados en Honduras, y, por cierto, también en España, sin que ello se denuncie en este país. El nivel de hipocresía alcanza niveles enfermizos cuando la evidencia muestra que tales fuerzas políticas están jugando un papel clave y determinante para dicha violación de los derechos que retóricamente dicen defender.

Vicenç Navarro
Autor del libro ‘Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante’, Anagrama, 2015

Fuente: Púbico.es

miércoles, 2 de marzo de 2016

PSOE y Podemos acentúan su distancia en un debate de investidura que arrincona a Rajoy

 

El Gobierno considera que el PSOE no se merece los ataques de hoy de Iglesias
El Gobierno considera que el PSOE no se merece los ataques de hoy de Iglesias EFE 




Gonzalo Cortizo
 
La primera sesión de investidura ha evidenciado las diferencias crecientes que separan a PSOE y Podemos, además del aislamiento en el que Rajoy se ha instalado después de declinar el encargo del rey para ser el primero en intentar forjar acuerdos. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han terminado su diálogo parlamentario enzarzados en una trifulca con Felipe González como protagonista. El de Podemos afirmó que "González tiene el pasado manchado de cal viva" y recomendó a Sánchez: "Cuídese de él". Unas palabras a las que el aspirante respondió declarándose "muy orgulloso de Felipe González". 
La disputa da la verdadera medida de la distancia que separa a ambas formaciones, a pesar de sus llamamientos mútuos a la búsqueda de un acuerdo que parece imposible. Tras las palabras del líder de Podemos, la bancada socialista se revolvía airada pidiendo de Sánchez una respuesta a la medida del desaire. El candidato socialista afeó a Iglesias sus declaraciones sobre la salida de la cárcel de Arnaldo Otegui. "A mí me dolió mucho que usted llamara al señor Otegi preso político. En España no hay presos políticos", afirmó Sánchez. Nada de lo anterior parece llamado a formar la argamasa de ningún acuerdo. 
Entre pulla y pulla, ambos portavoces deslizaban de vez en cuando su disposición a seguir hablando. Si hace unas semanas el que se levantaba de la mesa era el que perdía, ahora parece que quien pierde es quien firme el acta de defunción de la posibilidad de entendimiento.  
El debate, inédito por múltiples razones, tuvo durante todo su desarrollo un cariz claramente electoral. "Esto es un debate de investidura. no un debate electoral", clamó Iglesias desde la tribuna. Sánchez respondía intentando rehacer el dibujo de pinza PP/Podemos que el PSOE ha esbozado en las horas previas a la contienda parlamentaria. Frente a estas acusaciones, Iglesias acusó al PSOE de "capitular frente a la naranja mecánica", en referencia a Ciudadanos y afirmó que "hoy podríamos tener un Gobierno si usted hubiera querido formarlo con nosotros".
El candidato socialista ha vuelto a preguntarse por qué Podemos no acepta impulsar el cambio y aseguró que "la peor de las medidas de este acuerdo es mucho mejor que dejar a Rajoy como presidente del Gobierno". A partir de este punto, el del PSOE enlazó uno tras otro los reproches de argumentario con los que pretende meter presión al partido de Iglesias: "Muchos de sus votantes no entienden porque va a votar en contra del PSOE para que siga Rajoy en funciones", "si hoy y el viernes vota con el señor Rajoy se habrá convertido en lo mismo que venía usted a cambiar", "puede que mis medidas no signifiquen asaltar el cielo pero con ellas le propongo que saquemos a España del infierno".
En ningún momento consiguió el del PSOE la más mínima empatía con el portavoz de Podemos. "Vamos a votar no a su investidura", anunció Iglesias que calificó la sesión de investidura como "la primera entrega de una gran coalición".

Rajoy, aislado

A Mariano Rajoy le correspondió el primer turno de intervención durante la sesión de este miércoles. El portavoz del PP asistió a toda la sesión en la incómoda posición de ser el presidente en funciones interpretando el papel de jefe de la oposición. En el PP no están acostumbrados al papel de actor secundario y hasta en tres ocasiones miembros del actual Gobierno en funciones obtuvieron la venia del presidente del Congreso para intervenir durante el debate en una discutible interpretación del reglamento (artículo 71.1) que permite el turno de palabra por alusiones. Lo hicieron los ministros de Interior, Exteriores y el propio Rajoy, para desesperación de Patxi López.
"Casi logra hacernos creer que el PP había perdido las elecciones y las había ganado un tal señor Cambio con usted a la cabeza". Con este tipo de ironías y la utilización de palabras como " Rigodón", "Florilogios" o "Fierabrás" se despachó Rajoy durante todo su turno de palabra. Su discurso tuvo como eje fundamental justificar las razones de su negativa al encargo del rey. "Le dije al rey que estaba claro que yo no podía porque usted no quería", aseguró un Rajoy muy tenso a quien Sánchez recriminó: "Usted renunció a formar Gobierno. Ese es su mayor fracaso".
El segundo eje de Rajoy se basó en los números que hacen inviable la presidencia que Sánchez anhela. "¿Hemos venido aquí a ratificar una mayoría o a incubarla?", se preguntó en portavoz del PP que dejó para la historia varias quejas que forman ya parte del diario de sesiones: "Está tomando el pelo de los españoles con este teatro", "No sé bien a qué hemos venido", "Nos ha entretenido un mes para nada", "si alguien piensa que mi  grupo puede hacer el papel de comparsa, no vamos a rebajar nuestra dignidad hasta ese punto". 
Nada de lo dicho por el portavoz popular hace pensar que en la hoja de ruta exista apunte alguno que suponga una abstención que permita al del PSOE mudarse al Palacio de La Moncloa.  

Albert Rivera y los 9 millones de votos

Albert Rivera pasó por el debate defendiendo su papel de hacedor de acuerdos. "Es tiempo de mojarse votando", afirmó el de Ciudadanos que pidió "respeto para un pacto que representa a 9 millones de españoles". Al igual que Podemos, PSOE y Ciudadanos miden su legitimidad en número de votantes. Los artífices del pacto ya no dudan en usar la suma de sus votantes como el ticket que les ha permitido llegar a la investidura reclamando la presidencia.
Rivera también tuvo su momento para Pablo Iglesias en un debate que por momentos ha sido un todos contra todos. Citando a Churchill y en referencia al líder de Podemos afirmó que "hay hombres que prefieren ser importantes antes que útiles".
En un constante llamamiento al acuerdo Rivera sentenció: "Lo cómodo es votar no. Lo difícil es bajarse a la arena".

Fuente: eldiario.es

sábado, 6 de febrero de 2016

Aunque Rivera se vista de seda….

Aunque Rivera se vista de seda….



…neoliberal se queda. A ninguno de nuestros políticos le cuadra mejor la definición de la derecha de Simone de Beauvoir, –la derecha es como el diablo, pretende convencernos de su inexistencia– que a Rivera y a algunos travestidos interesados hoy en negar el neoliberalismo de Ciudadanos. Sus recetas económicas, casi calcadas de la FAES de Aznar, junto con los análisis de Luis Garicano, no dejan lugar a duda alguna, tal como puede verse en el revelador artículo que acaba de publicar el martes en EL PAIS: el proyecto de gobierno PSOE, Podemos e IU propone soluciones mágicas a problemas complejos.
Identidad socioeconómica que combina con una identidad política renovadora. Ser neoliberal, sería su eslogan, no es sinónimo de ser delincuente. Ese es el elemento diferenciador que le separa de la práctica del neoliberalismo oficial del Partido Popular. Muy importante, cierto, lo cual no significa que sea una opción intermedia entre un programa progresista y uno neoliberal. Es la derecha con rostro honrado, interesada en cambiar la legislación electoral bipartidista que castiga a Cs, Podemos e IU en beneficio del PP y PSOE. Esa es la principal causa de los ochenta escaños que separan a las dos derechas, aunque la Moncloa ha resistido mucho más de lo que esperaban los promotores del Ciudadanos.
Pese al contraste entre las perspectivas y los escaños, tiene un amplio campo político por jugar, dado que el bipartidismo sigue jugando a quedarse ciego con tal de dejar tuerto a Rajoy o Sánchez. Rivera es hoy el teléfono rojo mediante el cual han pactado la Mesa del Congreso de Diputados, así como el número y ubicación de los grupos parlamentarios. Pacto tácito, arbitrado por Rivera, que ha dado el control de la mesa a PP-C’s y un sillón decorativo al PSOE. Lógico, porque empleando los términos de Garicano, no conviene dejar ningún resquicio por el que pudiera colarse la magia de Podemos. La gran coalición, PP, C’s y PSOE, es ya realidad parlamentaria.
Ahora toca reproducir, en versión reducida, el acuerdo del palacio de la Carrera de San Jerónimo en La Moncloa. Satisfacer el ego de Sánchez, el ansia de poder del PSOE y las obligaciones económicas del PP con Merkel, a través de la abstención de los populares a un Gobierno socialista sostenido por Ciudadanos. Los medios afines se encargarían de venderlo por tierra, mar y aire a los algo más de 190.000 militantes  que deberán dar su aprobación a este impresentable acuerdo con la derecha. Sin Rivera, Sánchez estaría hoy en la misma situación que Rajoy. Lo tiene tan claro que ha incluido en sus negociadores a un socioneoliberal, Jordi Sevilla, junto al alter ego de Felipe González, José Enrique Serrano.
Esta iniciativa de Rivera es la única, salvo las elecciones anticipadas, que puede impedir el Gobierno de progreso. Su problema es que tiene que convencer al PP de que haga con el PSOE lo que Sánchez se ha negado a hacer con Rajoy. La abstención que hoy pide a Génova la pidió durante todo enero a Ferraz sin éxito alguno. Quizás algún adicto a Marx (Groucho) piense que los círculos económicos van a conseguir de Rajoy lo que no consiguieron de Sánchez, como si el juego político fuese un mero reflejo del mundo financiero. Ya puede afanarse Rivera en ayudar a Sánchez, porque de no cerrarse un pacto podría encontrarse con otro zig-zag del socialista hacia Iglesias.
Rivera se la juega. Corre el serio peligro  de volver a Catalunya, una década sin cruzar el Ebro, si no consigue salvar al soldado Sánchez como presidente de Gobierno. Sabe bien que sólo el miedo a Podemos le permitió sustituir a una ensoberbecida Rosa Díaz en Madrid y que la apuesta electoral contra el PP no ha dado los resultados que calculaban quienes le sacaron del callejón catalán. Ahora tiene su gran oportunidad –gracias a un Sánchez al que sus compañeros de partido han colocado una soga al cuello– y no la va a desaprovechar. Pero al igual que se equivocan quienes estiman que sólo las circunstancias económicas determinan la política, lo hacen igualmente los que creen que la voluntad individual es el demiurgo político. Los fantasmas del CDS de Suárez y la operación Roca se lo recuerdan.

Fernando López Agudín
Fuente: Público.es

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