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domingo, 21 de mayo de 2017

La rebelión de los ‘pegacarteles’


Jorge Bezares

 

Jorge Bezares

El toro está ya en la plaza de las primarias del PSOE. Es todo un alivio que se vislumbre el final de esta funesta interinidad, que arrancó el 1 de octubre de 2016 con el golpe político que un grupo de barones, encabezados por Susana Díaz, dio contra el entonces secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez.


Vaya por delante que espero y deseo que Pedro Sánchez las gane de forma clara o muy clara. Me parece que sería muy beneficioso para el PSOE y para la izquierda española en general que el madrileño le enmendara la plana a todos aquellos que participaron directa o indirectamente en uno de los espectáculos más bochornosos vivido por un partido político desde la restauración democrática.

Aparte de los barones –Susana Díaz, García-Page, Lambán, Fernández Vara, Javier Fernández y Puig-, me refiero a Felipe González, ZP, Rubalcaba, Bono, Pepiño Blanco, Eduardo Madina, Elena Valenciano, algún que otro banquero y varios empresarios y altos directivos de medios de comunicación. Y tampoco me olvido de todos los que traicionaron a Pedro Sánchez desde dentro…

Además, la victoria de Pedro Sánchez también sería el triunfo de la militancia, de los ‘pegacarteles’, frente a los todopoderosos aparatos, que creyeron que tirando del clientelismo y el miedo podrían imponer a Susana Díaz como secretaria general.

Sí, un clientelismo inmundo que llevó a los aparatos a imponer una especie de cuota a los cargos públicos en la recogida de avales de Susana Díaz y que ahora en la votación pretende exigirles un amarrategui pseudofascista al estilo ‘prietas las filas, recias marciales’.

Es el mismo clientelismo que ha convertido el carné del PSOE en un carné de colocación, de pleno empleo para la familia, y lo ha desposeído de su cuota solidaria, del compromiso social que la inmensa mayoría de la militancia socialista reclama para poder ganar el futuro.

Eso de “vota a Susana Díaz, que ella te recompensará” es la expresión de un nuevo caciquismo que debería morir en la playa del 21 de mayo con el triunfo de Pedro Sánchez, el único capaz de enfrentarse a cara de perro al consorcio de intereses que se unió para derrocarle y poner en la Moncloa a Mariano Rajoy.

Pero a lo que iba: siento alivio por la inminencia de estas primarias porque se acaba el periodo más oscuro del socialismo democrático español: han sido duros, demasiado duros, estos siete meses largos en los que la Comisión Gestora de Javier Autoridad Moral Fernández ha manejado los destinos del PSOE con una arbitrariedad y falta de neutralidad rayana en la desvergüenza. No digo que se hayan comportado como unos mafiosos, dios me libre de acabar como el alcalde de Calasparra. Pero que han emulado por momentos a los piratas del Caribe V, sin duda.

Y esta etapa de vámonos-que-nos-vamos ha sido demoledora sobre todo en las relaciones humanas. En el camino, por culpa de guerracivilismo interno que se implantó con la persecución de los pedristas hasta el exterminio –se puso al PSOE en modo ajuste de cuentas-, se han roto amistades e incluso se han sembrado diferencias en el seno de muchas familias socialistas. El día después hay que enterrar ese mal rollo, y dejar constancia que allí yace “un montón muy grande de mierda”.

También siento alivio porque mañana espero que se acabe el bochornoso espectáculo que han dado la mayoría de los medios de comunicación durante las primarias. La debilidad financiera de las empresas periodísticas en España ha fragilizado el ejercicio del periodismo hasta convertirlo en muchos casos en una broma de mal gusto.

Especialmente doloroso me resulta el comportamiento de El País, que, de ser referente del periodismo serio durante los últimos 25 años, se ha convertido en un panfleto.

La campaña de portadas y editoriales contra Pedro Sánchez durante las primarias se estudiará, cuando se acabe esta especie de locura colectiva que afecta a casa Cebrián, en la Escuela de Periodismo de El País como un severo episodio de antiperiodismo.

Por ejemplo, la portada del pasado 19 de mayo me resultó insólita por el insuperable grado de manipulación y burda sutileza que exhibía. La apertura a toda mecha con unas declaraciones de Susana Díaz –entrevistada amigablemente en las páginas interiores- iba acompañada por una llamada también en primera página que decía: “Alejandro Sanz ‘dirige’ EL PAÍS por un día”. Y lo explicaba así. “EL PAÍS tuvo ayer un colaborador de lujo a la hora de decidir su primera página. El cantante Alejandro Sanz, de visita a la Redacción, se sumó al debate”.

Más que de ‘corazón partío’ es para tirarse por los bloques.

En fin, esperamos que el día después nos devuelvan El País, que nos lo robaron como a Manolo Escobar le birlaron su carro, con nocturnidad, alevosía, prepotencia y chulería.

Por último, siento alivio, un gran alivio, diría a estas alturas, que mañana se acabe este ‘Susana hasta en la sopa’, esta especie de NO-DO de la lideresa andaluza vendiendo la Giralda a los chinos, advirtiendo a los militantes contra las primarias, convirtiendo las becas estudiantiles en créditos bancarios o simplemente encadenando obviedades en entrevistas amigas y algo babosas, donde todo resultó ser nada de nada pero al 100%

PD: (1). ANNE HIDALGO. Algunos voceros del susanismo se han atrevido a atacar a la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, por apoyar a Pedro Sánchez. Le han recordado, con ánimo de tacharla de perdedora, que apoyó al candidato del Partido Socialista Francés (PSF) a la presidencia de Francia, Benoit Hamon. Recordarles que Hidalgo ganó la alcaldía de París siendo hija de emigrantes socialistas andaluces. Un poquito de vergüenza torera, por favor, que vuestras andanadas y encargos se pagan con dinero de todos los andaluces.

(2). COMO ENGAÑAR A UN ALCALDE. Un amigo socialista gaditano me reveló el plan que tiene para quedar bien con el alcalde de su pueblo, socialista como él pero susanista, durante la votación.

Tras verse obligado a avalar a Susana Díaz por un asunto clientelar, mi colega tiene decidido entrar en la cabina con paso decidido, coger la papeleta de Pedro Sánchez y meterla en el sobre. Pero antes de depositarla en la urna, gritarle al primer edil: ¡Alcalde, yo siempre contigo y con Susana! La papeleta y la intención, dobladas, muy dobladas, por supuesto.
Fuente: Público.es

sábado, 13 de mayo de 2017

Más burda cada día




Jorge Bezares



Después de arrancar la campaña acusando al pedrismo de insultar a la Comisión Gestora y de acusar a Pedro Sánchez de “silencio cómplice”, el susanismo señala en su tercera entrega que los barones se han lanzado a la desesperada a intentar evitar que una posible victoria del madrileño fracture aún más al PSOE.

Como locos andan por sus territorios propagando el apocalipsis socialista si la militancia opta por la ilusión, la esperanza y la renovación. Y defendiendo que la abstención que invistió a Rajoy presidente del Gobierno fue por España y los españoles, incluido por Madrid y por Ignacio González, claro está.

Por lo visto, solo si gana Susana Díaz no saltará por los aires el partido de Pablo Iglesias. Con ella, sostienen estos artistas del alambre, los militantes vivirán felices y comerán perdices, y los ríos de leche y miel recorrerán de nuevo la socialdemocracia española.

En fin, los mismos barones que se llevaron por delante a Pedro Sánchez para sentar en Moncloa a Rajoy, los mismos barones que protagonizaron en los idus de octubre un espectáculo público bochornoso, los mismos barones que se pasaron por el forro de los pantalones a los militantes, los mismos barones que han convertido el PSOE en un jarrillo lata del PP, los mismos barones que sustituyeron la gestión por la conspiración… Los mismos barones son los que ahora se erigen en defensores de la unidad del partido y lo proclaman sin que se les caiga la cara de vergüenza.

¿Se acuerdan de aquel España se rompe del PP durante los años de ZP? Pues esto es lo mismo, pero con el PSOE. Dos burdas maniobras de distracción para tapar sus miserias.

Aparte del PSOE se rompe, que propagan voceros que no hace muchos años llamaban a la lideresa andaluza “analfabeta funcional” y que la insultaban con comentarios machistas y sexistas intolerables, el susanismo quiere aprovechar la deserción de Manuel Valls, que se ha pasado con armas y bagaje a las filas de Macron, para sacar rédito electoral.  Y para sacar más petróleo mete en el mismo saco a Corbyn, Hamon, Sánchez… El abismo, en un artículo de Javier Ayuso en El País que abunda en el peor de los miedos, el miedo a la libertad.

Por cierto, después del despliegue de ayer miércoles –portada, editorial, artículo de fondo y páginas interiores-, me asaltan dos preguntas: ¿Está el Defensor del Lector de El País de vacaciones?, ¿el Comité Editorial sigue operativo?

Por cierto, ¿quién será el primer Manuel Valls del PSOE?, ¿abandonarán los barones las filas del PSOE si gana Pedro Sánchez?, ¿el partido elegido para tamaña traición será Ciudadanos, que se ha autoproclamado la sucursal de Macron en España?

Me da a mí, que esta campaña de brocha gorda de los aparatos ‘baroniles’ -cada día que pasa más burda- solo va cosechar desafección. Se nota la mano del sargento chusquero que diseñó este disparate.

Así, con mentiras y medias verdades y a empujones, no se puede ganar ni a los chinos.
Fuente: Público.es

jueves, 23 de marzo de 2017

Banana





Jorge Bezares



Desde que la Comisión Gestora tomó el mando el PSOE, allá por el mes de octubre, no ha parado de beneficiar a Susana Díaz, que de facto ha sido la que ha mandado en el partido, con Mario Jiménez como brazo ejecutor y Javier Fernández como figura decorativa.

Así las cosas, por orden de la lideresa andaluza, se ha pinchado al PSC –este es el término utilizado por el susanismo-, que se quedará reducido a la mitad o menos de los 19.000 militantes de cara a las primarias. De la segunda pasa a ser la cuarta federación socialista. Todo, claro está, para minimizar la victoria que Pedro Sánchez obtendrá en Cataluña.

Asimismo, la dirección interina está respaldando las afiliaciones afines y torpeando las de Pedro Sánchez, que es el enemigo a batir. Porque Patxi López más que el hombre de la unidad es ya un aliado de Susana Díaz, que le ha encargado como misión histórica dividir el voto pedrista para facilitarle el triunfo en las primarias. Es decir, un ‘divide y vencerás’ a cambio de ‘salvar el pellejo’.

Que hay trato se vio meridianamente claro en el frente común que formaron para torpedear el crowdfunding de Pedro Sánchez. La Comisión Gestora, con Mario Jiménez –el secretario de Organización interino merece más adelante una mención especial- al frente, intentó ejecutar, según adelantó El País, una orden de esas que se sustentan en la testiculina y que se saltan a la torera la legalidad. Aunque Pedro Sánchez, que tiene hasta el Tribunal de Cuentas a su favor, aguantó la dentellada y seguirá recaudando entre militantes y simpatizantes.

Pero ya puestos a saber quién paga qué, pues no estaría mal conocer las cuentas de los dos años de gira conspirativa permanente que ha mantenido Susana Díaz hasta llevarse por delante a Pedro Sánchez. Tanto AVE, tanta cena, tanta mamandurria… ¿Telefonica, CaixaBank (lésae Fundación Caja Pulido) y otras empresas patrióticas que apoyaron a Susana Díaz para que facilitara la investidura de Mariano Rajoy han acoquinado para descabezar a Pedro Sánchez o van a acoquinar para elevarla a los altares de Ferraz?

Otra cuestión en aras de la transparencia y la curiosidad: ¿El entusiasmo susanista de la mayoría de los medios de comunicación punteros de este país tiene alguna relación con el importante gasto publicitario de la Junta y empresas afines?

Quizás, conociendo la verdad con cifras, en dinero contante y sonante, podamos hacernos una idea del grado de limpieza democrática que tendrán las primarias, sobre todo mediáticamente.

De entrada, aparte de todo lo dicho, que Mario Jiménez, máximo favorito para suceder a Susana Díaz en la presidencia de la Junta y en la secretaría general del PSOE, sea el árbitro principal de las primarias no parece muy de recibo.

Y me explicó: su futuro político va a depender muy mucho de los resultados que obtenga Susana Díaz. Si gana, posiblemente San Telmo; si pierde, caminito de Moguer por interpretar el papel de malo hasta en el recreo. Así de simple.

Margarita Robles, presidenta de la Comisión de Justicia del Congreso y estrecha colaboradora de Pedro Sánchez, ha pedido con razón que Marino Jiménez no organice la previa de las primarias al considerar que “la apariencia de imparcialidad es muy importante” en este caso y el susodicho no tiene ni por asomo al ser el portavoz de la lideresa en Andalucía.

Así de claro, aunque Micaela Navarro y Miguel Ángel Heredia la descalificaran por no ser militante. ¡Vamos, vamos, que para identificar públicamente una mamarrachada como una mamarrachada enteramente hay que ser militante y estar al corriente de pago en el PSOE y la UGT! De premio. Para tirarles caramelos.

Además, con el 70% del aparato del PSOE, un ejército de barones, cargos públicos y dirigentes provinciales y regionales a sus pies, ¿para qué necesita Susana Díaz trampear tanto el proceso con comisariados y acciones tan dudosamente democráticos?

Por cierto, otra pregunta: ¿El nivel de entrega de los cargos públicos como agentes electorales va a influir en la concesión de subvenciones y ayudas pendientes, en promociones internas? Lo digo porque a ver si vamos a tener que llamar a las fuerzas de intervención de la ONU para que se interponga entre ellos y los militantes.

Sí, porque eso es lo que pueden conseguir estos artistas del alambre con esta política de empujones y presiones, que los militantes se divorcien de dirigentes y cargos institucionales por lo civil o por lo criminal y voten lo les de la real gana, claro. Incluido muchos alcaldes, que se están pasando con armas y bagajes al pedrismo o se ponen de perfil empujados por su militancia.

Por último –y es lo más sorprendente de esta última hora socialista-, me puede explicar alguien qué carga moral tiene que el presidente de la Comisión Gestora, Javier-Autoridad-Fernández, vaya por ahí contando que el PSOE no puede ni abstenerse ni apoyar los Presupuestos del Gobierno del PP porque perjudicaría a Susana Díaz.

¿Queeeeé?

Vamos a ver, ¿dónde está la responsabilidad superresponsable que llevó a Fernández y a Susana Díaz a imponer en el Grupo Parlamentario Socialista la abstención para coronar a Rajoy en contra de la opinión mayoritaria de militancia y votantes del PSOE?

¿Dónde ha quedado ese patriotismo socialista, tan coincidente con el empresarial, por cierto, que sirvió para justificar una de las mayores traiciones electorales que se recuerdan en nuestra democracia?

¿Dónde ha quedado esa España de supercoalición de facto?

Parece ser que ahora toca oponerse a Rajoy por tierra, mar y aire hasta las primarias, ¿no?

Susana Díaz, con un problema de imagen pública del copón por la izquierda –por la derecha está divina-, cada vez que pueda se va a echar el fusil a la cara y le va a disparar al líder del PP como si ella no lo hubiera puesto donde está.

Rajoy aparentará estar enfadado y amenazará con convocar elecciones. Eso sí, en la intimidad, mientras se fuma otro habano, se partirá el culo de risa con esta banana, con esta banana socialista que le ha regalado Susana Díaz.
Fuente: Público.es

viernes, 30 de diciembre de 2016

Socialistas en pie es un acto colectivo de dignidad y rabia

La plataforma Militantes en Pie en Madrid en un encuentro con el ex secretario general del PSOE


Jorge Bezares
 
Si usted consume medios de comunicación -sobre todo, si esos medios son las principales televisiones y los periódicos de papel con más difusión-, llegará a la conclusión de que Susana Díaz está destinada a ser la nueva secretaria general del PSOE. Y llegará protagonizando una especie de paseo militar.

Le apoyan ZP, Rubalcaba, Elena Valenciano, Pepiño Blanco y casi todos los barones socialistas con mando en plaza –Francina Armengol es la única disidente-.

Y Antonio Miguel Carmona, candidato socialista a la alcaldía de Madrid. Sí,  y el tertulianísimo Carmona, según nos contó en rigurosa exclusiva María Rey el otro día en el informativo de Antena 3 en una pieza de gran impacto político y no menos recorrido hilarante.

A Pedro Sánchez, sin embargo, le apoyan dirigentes de medio pelo, según coinciden esos mismos medios que se empeñan una y otra vez en manipular, tergiversar y desinformar en vez de contar la verdad. Digo yo que debe ser por el exceso de aliño.

Sí, los 70 socialistas de casi toda España que pidieron unánimemente el pasado martes a Pedro Sánchez que se presentara a las primarias son de Segunda División.

Los de Primera que formaban parte del ‘no es no’, Patxi López, César Luena y Óscar López –tres troyanos como la copa de un pino-, no participaron, según destacaron esos mismos medios con ánimos de meter palitos en la rueda.

En definitiva, está claro que en aparato, en clase alta, en élites, en clientelismo modo colócame-a-mi-gente, en consumidores de grandes cantidades de sopa boba, Susana Díaz gana por goleada. Y en medios de comunicación punteros, también.

Ella misma, tan centrada como está en la gestión de la Junta, lo va contando y cantando por los callejones de la política andaluza. “Tengo entre el 60 y 70 por ciento del PSOE”, repite a diestro y siniestro.

Tan convencida está de su triunfo que está intentando hacérselo ver a Pedro Sánchez para que tire la toalla y no tener así que pasar por el engorroso tamiz de la militancia.

Emisarios profesionales y traidores con piel de amigo le van a insistir a Pedro Sánchez de aquí al 14 de enero –fecha del Comité Federal- que si gana las primarias, le plantearán batalla en el congreso y no le dejarán gobernar el PSOE ni por activa ni por pasiva.

En fin, presiones de todo tipo y color para que Susana Díaz se quede sola en su camino de alfombra roja hacia Ferraz.

Sin embargo, hay algo que lideresa andaluza y los suyos no acaban de entender: el movimiento de plataformas #socialistasenpie está por encima del mismísimo Pedro Sánchez y le planteará batalla sí o sí con el madrileño o con otra persona del ‘no es no’.

Ese banderín de enganche es tan potente porque está lleno de dignidad, de rabia y de principios, y porque va contra una Gestora que se comporta como una Junta Militar  que, tras haber consumado un golpe político en toda regla, está en modo ajuste de cuentas.

Quien coja finalmente esa bandera estará en disposición de hacerle frente a Susana Díaz, cuya imagen pública está tan deteriorada que solo se sostiene por el apoyo mediático que le proporciona el presupuesto de la Junta y el acuerdo con el PP.

Por cierto, la Gestora escogió a Micaela Navarro, ex presidenta del PSOE, para contestarle a los 70. Lo hizo en modo advertencia a unos militantes que, sin ningún género de dudas, eran y son “mayores de edad”. “No digo que perjudiquen al partido, pero desde luego que ayudarle no”, dijo en un canutazo de urgencia en el Congreso.

En fin, ahora irá por ahí contando que se siente sucia, como cuando dimitió de Pedro Sánchez y de sus principios, aliviará su mala conciencia y se preparará para cumplir con su destino en el barro. Una pena de verdad.
Fuente: Público.es

jueves, 17 de noviembre de 2016

El segundo suicidio del PSOE




Jorge Bezares



Ya sabemos a las claras que Mariano Rajoy va a seguir con sus reformas y que si no lo dejan gobernar, pues convocará elecciones.

Trágala. Esto es lo que hay tras el suicidio político que el PSOE protagonizó con la abstención para investirlo presidente del Gobierno, y que lo ha situado como tercera fuerza política, más cerca de Ciudadanos que de Unidos Podemos.

Como ya están calibrando el alcance catastrófico de la abstención, los barones sociatas se ha puesto duros con los Presupuestos y exigen ahora más gasto para darle al Gobierno un nuevo sí quiero, amor mío.

Rajoy ya les ha dicho que bueno, tras poner fin la CE a la etapa de austeridad que tantas alas les ha dado a los populismos.

Pero si el PNV no lo remedia pactando las cuentas públicas con Mariano Rajoy, al PSOE no le cabe otra que una nueva bajada de pantalones por el bien de España de los españoles, un segundo suicido.

Mientras tanto, en la comisión gestora del PSOE las aguas bajan revueltas. La nueva dirección actúa como una especie de junta-militar en la que dos de sus miembros, el balear Francesc Antich y el riojano Francisco Ocón, son meras figuras decorativas.

Pero Javier Fernández, otrora conocido bajo el sobrenombre de Autoridad Moral, es tildado ahora de Javier-Blandengue-Fernández. Primero fue Eduardo Madina, después Pedro Sánchez y ahora el presidente del Principado, pobre mío. Pues eso, que no es lo suficientemente killer el asturianín.

El pecado es no atreverse con el PSC. En vez de ponerlos de patitas en la calle en el próximo Comité Federal, que era lo acordado, va  y pacta con Iceta una comisión, que en la práctica es una patadita para adelante que, a día de hoy, deja dentro del PSOE a los 18.000 militantes del PSC.

Que no, mi alma, que “no puede ser que el PSOE se entere por la prensa del derecho a decidir… Eso no es lealtad. No es reciprocidad”, dijo Susana Díaz en Telecinco, en su lavada de cara televisiva en dos actos –el segundo fue en casa Ferreras-.

Que tache desleales a los dirigentes socialistas catalanes, es puro cinismo, sobre todo si tenemos en cuenta que la lideresa andaluza es campeona mundial en deslealtad tras encabezar, diseñar y protagonizar durante los dos últimos años la cacería política contra el único secretario general del PSOE elegido por sus militantes,  Pedro Sánchez.

En estos momentos, cuando en Andalucía su gestión empieza a ser contestada, que aparezca por Madrid impartiendo teóricas sobre el PSOE es un acto de irresponsabilidad.

En vez de dar respuesta a las protestas que recorren las calles de algunas grandes ciudades andaluzas por el deterioro de la sanidad y la educación públicas, se va de gira para disertar sobre el partido y anunciar -si hacerlo- que ella es la que manda y que el juguetito llamado PSOE es suyo y de nadie más.

En fin, como decía Antonio Maíllo, de IU, quien no la conozca que la compre. Desgraciadamente para ella y para el socialismo andaluz, cada día la conoce más y más gente. Lo más grave es el autismo en el que ha sumergido a una organización que fue abanderada del socialismo democrático en España.

PD: (1) Otro que se está intentando lavar la cara es Antonio Hernando. Lamentable su silencio, su media sonrisa, cuando Susana Griso, de Espejo Público, le preguntó si Pedro Sánchez tenía un acuerdo con los independentistas y Podemos para montar un Gobierno. Vomitivo. Mientras que siga siendo la cara del PSOE en el Congreso, dudo muy mucho que los socialistas recuperen terreno. Si algo no perdona este país, es a los traidores y a los troyanos, aunque se vistan de seda. Por cierto, hay quien mantiene que Hernando siempre fue un troyano, un quintacolumnista desde el minuto uno en el equipo de Pedro Sánchez.

(2) En la comisión gestora del PSOE hay quien quiere acabar con las corrientes internas; en concreto, con Izquierda Socialista. Todo para lo mismo: facilitarle las primarias a Susana Díaz. Cabe recordar que José Antonio Pérez Tapias logró en las primarias para secretario general el 15% de los votos.

(3) Pepiño Blanco, el político socialista que dio ‘glamour años veinte’ a los gasolineras, está hecho el principal macho vara del PSOE. Según va contando por ahí, después de llevarse por delante a Pedro Sánchez, él y los suyos quieren hacer lo propio con Susana Díaz. Es la operación ‘ni uno ni otra’ que tanto gusta a Alfredo Pérez Rubalcaba, que parece decidido a apoyar a Patxi López o a otro tercero en discordia. Los rubalcababoys ya han tomado Ferraz y Mario Jiménez sin enterarse. Por cierto, que Pepiño Blanco no apoye a la lideresa andaluza puede ser hasta bueno para ella, ¿no?

 (4) Los diputados socialistas que votaron no a la investidura de Rajoy empiezan a ser apartados de sus puestos. El primero en caer ha sido José Zaragoza (PSC), que estaba destinado a presidir la Comisión Mixta sobre la UE. Le sustituirá la muy leal colaboradora de Pérez Rubalcaba, Soraya Rodríguez. A Margarita Robles la están intentando aburrir y le van a quitar la presidencia de la Comisión de Justicia. En su lugar, podrán al multiusos José Enrique Serrano. Fernández no tiene ni idea de con quién se está jugando los cuartos. En fin, puro estalinismo en pleno siglo XXI, que contrasta con el trágala que están dispuestos para que Jorge Fernández Díaz presida la Comisión de Asuntos Exteriores pese a estar reprobado por el Congreso. Impresentable.

(5) Pedro Sánchez reapareció este miércoles con el siguiente tuit: “Al PP hay que exigirle la dimisión de Fernández Díaz. Ni puede ni debe presidir la Comisión de Exteriores quien ha sido reprobado”. Al menos, ha logrado que la votación se aplace. Eso, que los cadáveres a veces gozan de una salud de hierro.

Fuente: Público.es

martes, 15 de noviembre de 2016

La rueda pinchada de Sánchez



Fernando López Agudín

Aún no ha salido del garaje el coche de Sánchez, con el que pretende recorrer todas las federaciones socialistas según manifestó a Jordi Evole hace apenas dos semanas, y ya la gestora de Ferraz acaba de pincharle la rueda catalana del vehículo. La cita de ayer de Miquel Iceta con el gestor Fernández, sobre las relaciones orgánicas del PSC con el PSOE que Susana Díaz busca cortocuircuitar, terminó sin más acuerdo que el de aplazar la decisión. Esta rueda pinchada del automóvil del defenestrado líder del socialismo español, si no se repone en los dos meses próximos, le privaría de acudir a Cataluña donde el no es no es casi unánime. Luego, si Sánchez no puede cruzar el Ebro, además de Despañapedro, como lo denominan desde su defenestración, estas dos principales federaciones quedarían borradas de su circuito. En una por pincharle la rueda, en la otra por ponerle bastones bajo las ruedas.

Es el derecho a voto de todos los 18.000 militantes del PSC el principal punto de discordia. Como no pueden anular las primarias, solo les cabe retrasarlas sine die, los gestores del golpe de estado intentan que el socialismo catalán pueda quedar al margen de las votaciones en el PSOE. Así, votarían todos los militantes con excepción de los catalanes, para tratar de impedir que Sánchez pueda conseguir volver a ganar las primarias. Todo lo demás es parafernalia españolista cañí en la que la folklórica lideresa se mueve bastante a gusto. Andalucía una, grande y libre o Cataluña independiente es el falso dilema con el que pretende justificar la prohibición del derecho a decidir de todos los militantes socialistas, por la sencilla razón de que si pudieran recuperar el derecho al voto en unas primarias, ella sería botada.

Luego, por el momento, se alarga el estado de excepción en el PSOE, proclamado por la gestora, unos dos meses más. Con lo que la tensión y crispación, aunque sorda y latente, va a agravarse porque no solo se prolonga la suspensión de la legalidad estatutaria sino que, además, carece de una fecha de caducidad, que siempre acompaña a todo golpe de estado que se precie. Le sobra razón a Josep Borrell cuando equipara el final de excepcionalidad impuesta hoy en el PSOE con la obra teatral de Esperando a Godot que, como en la pieza de Samuel Becket, nunca acaba llegando. No hace ninguna falta leer a Carl Schmitt para saber que un estado de excepción termina cuando el enemigo se ha rendido o ha quedado desarmado. No han llegado a donde han llegado para luego convocar unas primarias que pudiera ganar Sánchez.

¿Por qué todos lo militantes de Podemos pueden votar sobre los gobiernos, las investiduras, las políticas y los dirigentes y los del PSOE no pueden hacerlo? Esta interrogante corroe ahora a los socialistas al ver las primarias de los morados madrileños, donde Errejón e Iglesias han competido por personas interpuestas. Mientras que la gestora de Ferraz, no elegida por nadie, destituye al segundo secretario general elegido después de Borrell, también liquidado con malas artes, y ha impedido votar entre el no es no a Rajoy y el muy descarado apoyo a Rajoy encubierto con la abstención. Ese contraste entre una izquierda democrática, que debate y vota con transparencia, y otra autoritaria, que niega incluso el voto a sus militantes, es sencillamente letal para el PSOE. No es extraño que la mitad de su electorado del 26 de junio, más de dos millones de electores, se hayan ido a la abstención como una estación transitoria entre la probable ida a otra sigla o la improbable vuelta a la misma.

Al pinchar la rueda catalana del coche de Sánchez se alinean, una vez más, con la política de Rajoy de dinamitar puentes entre la sociedad catalana y la española. Despedir a García Margallo, que tendía la mano a los catalanes, e insistir en la vía leguleya de la vice Soraya, que tiende a empapelar el nacionalismo, va a la par con el no del gestor Fernández a las muy sensatas propuestas de Miquel Iceta. En vez de proponer una alternativa democrática a la enrevesada cuestión nacional, el PSOE marca el paso de la oca judicial marcada por los tambores de la Moncloa. Es literalmente suicida. Puede que además de pincharle el neumático dejen tuerto a Pedro Sánchez, pero al caro precio de quedarse ciegos ellos mismos e inmóvil al Estado español. ¿Qué futuro puede aguardar tanto al PSOE como a toda España si nadie evita el choque de trenes?

Es inevitable. Es bien sabido, se empieza con los recortes sociales– iniciados por Zapatero, continuados por Rajoy y multiplicados por Rajoy bis- y se termina con los recortes políticos. Bien sea sociales, la prohibición de votar a los militantes del PSOE, bien territoriales, la prohibición de votar a los catalanes sobre Cataluña. Que toda la derecha española, que viene de donde viene, sea proclive a este tipo de democracia recortada de España, o a la soberanía muy limitada de todos los españoles, tiene una gran coherencia política, económica, ideológica e histórica; ninguna, desde luego, para que un partido que se reclame de la izquierda vaya a remolque de esta muy insensata política. Si Ferraz lo consultara a los militantes socialistas, no podrían hacerlo. Si la gestora catalana que precedió a las recientes primarias del PSC las convocó 20 días después de constituirse, ¿por qué 45 días después de su constitución la gestora del PSOE no devuelve la palabra y el voto a sus militantes?

Fernando López Agudín
Fuente: Público.es

jueves, 10 de noviembre de 2016

No te agobies, España, pero puede que el futuro de Europa dependa de ti


"Pedro Sánchez fue depuesto por un golpe de su propio partido, destinado a asegurar la abstención del PSOE en el Parlamento para permitir que Mariano Rajoy volviera al Gobierno". EFE


Los socialdemócratas europeos se están desangrando en múltiples direcciones, con independencia del carácter más o menos progresista o derechista de sus líderes
El PSOE ha iniciado el camino de sus compañeros griegos del PASOK, cuyos votantes naturales se pasaron en masa a Syriza
Si Podemos logra capitalizar el desencanto con los socialistas y los conservadores, serán un ejemplo para toda la izquierda europea; si fracasan, tendrá consecuencias terribles en todo el continente.


Owen Jones  



Con frecuencia, la democracia entra en rumbo de colisión con las élites económicas, y no siempre de forma sutil. La situación actual de España es un buen ejemplo. Pedro Sánchez, líder de los socialistas españoles, fue depuesto el mes pasado por un golpe de su propio partido, destinado a asegurar la abstención del PSOE en el Parlamento para permitir que el conservador Mariano Rajoy volviera al Gobierno.

Muchos de los votantes tradicionales del PSOE lo consideraron una traición. Para ellos, el Partido Popular de Rajoy no es más que el ala política de una élite inescrupulosa, corrupta y de derechas. Sin embargo, las revelaciones posteriores de Sánchez dejaron al descubierto las maniobras de importantes grupos de poder.

Tras dos elecciones marcadas por el colapso del bipartidismo y la imposibilidad de formar una mayoría parlamentaria estable, Sánchez intentó un gobierno de la izquierda al estilo del portugués. Pretendía gobernar con Podemos (un partido nuevo, sugido de los movimientos de protesta contra los recortes que han devastado la sociedad española) y conseguir el apoyo de los nacionalistas catalanes.

Pero esta misma semana Sánchez reveló que un grupo de corporaciones –entre las que están varios bancos y el gigante español de telecomunicaciones, Telefónica– sabotearon su plan. Si no permitía otro gobierno de Rajoy o no aceptaba la convocatoria de otras elecciones, organizarían una feroz campaña contra él a través de uno de sus diarios, El País, el periódico más importante de España. Sencillamente, no iban a tolerar una coalición con Podemos. Era una intervención directa de poderes fácticos para impedir la formación de un Gobierno progresista.

"Sánchez ha reconocido las presiones de la oligarquía, y que cometió un error al no buscar un acuerdo con nosotros", aseguró Pablo Iglesias, líder de Podemos. Y ciertamente, Sánchez tiene motivos para arrepentirse: intentó formar una alianza con otro de los beneficiarios de la implosión del bipartidismo, Ciudadanos, un partido de centro derecha, pero solo fue un ardid. Pidió a Podemos que apoyara dicha alianza, aunque sabía que rechazaría el ofrecimiento porque implicaba renunciar a una política económica de izquierdas. No era nada más que una forma de culpar a Podemos de la posible vuelta de Rajoy al poder.

"Organizarían una feroz campaña contra él a través de uno de sus diarios, El País, el periódico más importante de España. Sencillamente, no iban a tolerar una coalición con Podemos. Era una intervención directa de poderes fácticos para impedir la formación de un Gobierno progresista"
Los socialistas españoles se encuentran ahora en una situación terrible. Sus bases están en rebeldía, y los triunfantes conservadores pueden utilizar la amenaza de nuevas elecciones, de las que el PSOE saldría mal parado, para que apoyen unos presupuestos reaccionarios. Los socialistas han iniciado el camino de sus compañeros griegos del PASOK, cuyos votantes naturales se pasaron en masa a Syriza. Además, los socialistas catalanes están tan descontentos con la jefatura del PSOE que hasta se podría producir una escisión, y Podemos se ha encontrado de repente con la posibilidad de presentarse como la única oposición real; pero eso no es un consuelo para las bases de Podemos, que se pueden ver obligadas a sufrir varios años más de un gobierno conservador del que pretendían liberarse.

La situación de España arroja luz sobre sucesos que están mucho más allá de sus fronteras. En Gran Bretaña, la oposición interna a Jeremy Corbyn señala legítimamente el hundimiento de los laboristas en las encuestas, aunque sus resultados son mejores que los de la mayoría de los partidos socialdemócratas del otro lado del Canal, lo cual dice bastante del estado de la socialdemocracia europea.

En 1997, cuando Tony Blair obtuvo su mayor victoria electoral, los socialdemócratas dominaban todo el continente, desde Alemania, Francia e Italia hasta los países escandinavos. Hoy, los partidos socialdemócratas sufren una hemorragia constante en favor de la nueva izquierda, la derecha populista y el nacionalismo cívico. Puede que los socialdemócratas alemanes sigan comprometidos con las políticas de la "tercera vía" que algunos laboristas quieren recuperar, pero languiceden con el 22% de los votos, según el último sondeo.

Entre tanto, el Frente Nacional podría superar al Partido Socialista Francés en la primera ronda de las elecciones presidenciales del año que viene; los socialdemócratas suecos se aferran al poder por los pelos mientras sus aliados nórdicos lo pierden y, a pesar de que el centroizquierda italiano sea una excepción, está en situación precaria y amenazado por el asenso del populista M5S.

Pablo Iglesias participa el viernes en Mérida en un acto público en el marco de la iniciativa 'Vamos!'



Los socialdemócratas europeos se están desangrando en múltiples direcciones, con independencia del carácter más o menos progresista o derechista de sus líderes. Sus bases se han fragmentado entre votantes jóvenes y viejos, universitarios y obreros, hostiles a la inmigración y favorables a ella. La guerra destatada entre el centroizquierda y la izquierda radical europea oculta con demasiada frecuencia una verdad incómoda: que ninguna de las dos ha ofrecido hasta ahora una solución convincente para dichas fracturas ni una forma viable de organizar una coalición electoral que pueda alcanzar el poder.

Podemos está ahora ante un dilema, y su decisión tendrá repercusiones en toda Europa. A fin de cuentas, Podemos surgió de la frustración ante las élites. Hace cinco años, millones de españoles –hartos de  un poder político decidido a pasarles la factura de una crisis que ellos no habían provocado– se movilizaron por todo el país. Sin los 'indignados', Podemos y sus aliados no se habrían convertido jamás en un partido de masas. Podemos tiene mucho que enseñar a otras izquierdas europeas sobre la forma de comunicarse fuera de las zonas tradicionales de confort; pero sus resultados en las elecciones de junio fueron decepcionantes: esperaban superar al PSOE y convertirse en el segundo partido, y sufrieron el trauma del fracaso.

También han estado por debajo de lo que anunciaban los sondeos en las elecciones locales posteriores. El partido se ha sumido en un profundo examen de conciencia, e intenta encontrar el modo de democratizar sus estructuras para volver a conectar con los movimientos sociales de los que surgió.

Si Podemos logra capitalizar el desencanto con los socialistas y los conservadores, serán un ejemplo para toda la izquierda europea; si fracasan, tendrá consecuencias terribles en todo el continente. El populismo de derechas está en plena ofensiva, y ha hecho grandes avances en comunidades de trabajadores que tradicionalmente optaban por la izquierda. Si el descontento sigue creciendo en el mundo occidental, o si se produce otra crisis, la derecha populista estará en una posición perfecta para hacerse con el poder.

El viejo modelo socialdemócrata se está derrumbando, y no hay garantía de que las fuerzas progresistas puedan llenar el vacío que deja. En Polonia, la izquierda ha dejado de existir: la política se convertido en un debate entre liberales conservadores como David Cameron y populistas de derecha. Si la izquierda fracasa, Europa podía caer en un proceso de polonización.

No te agobies, España; pero puede que el futuro del continente dependa de ti.

Fuente: theguardian - diario.es

miércoles, 2 de noviembre de 2016

El PSOE, ansioso por repetir el truco de desaparición del PASOK


Pedro Sánchez: No me da vértigo ser presidente del Gobierno. Me da respeto
el PASOK mordió el polvo por participar en el derrocamiento de su líder y, curiosamente, el PSOE ha tomado el mismo camino. EFE



Es altamente improbable que Sánchez hubiera asumido la 'desobediencia constructiva' si hubiera mantenido su puesto; tan improbable como que la hubiera asumido Papandréu hace cinco años
Como en la Grecia del año 2011, cuando Papandréu acusó a la oligarquía de haber provocado su caída, Pedro Sánchez denuncia presiones de círculos empresariales
La oligarquía llegó a la conclusión de que, si quería seguir disfrutando de la política de dinero fácil del BCE, de la tolerancia normativa y del constante trasvase de rentas de los ciudadanos más pobres a sus bolsillos, Rajoy era la apuesta

Yanis Varoufakis
 


Puede que la historia se repita, pero nunca se repite tan rápida y absurdamente como en la familia socialdemócrata europea. Los socialistas españoles se han deshecho de Pedro Sánchez para permitir que Mariano Rajoy forme gobierno, como si pretendieran repetir el mutis por el foro de sus homólogos griegos, el otrora formidable PASOK.

En año 2011, después de haber apoyado el funesto 'programa' de la Troika para Grecia, el PASOK se libró de su líder, Yorgos Papandréu, para facilitar la formación de un Gobierno esencialmente conservador. Presionados por la oligarquía griega, los socialistas olvidaron que habían sido enemigos jurados de los conservadores y se convirtieron en desacreditados cómplices: el rabo que un gobierno impopular y reaccionario sacudía con regocijo. Seis meses después, tras las elecciones de junio del 2012, los socialistas habían perdido la franja del 35-45% del voto que tenían desde 1981 y habían pasado a un deprimente 5%.

Los recientes esfuerzos del PSOE son algo más que un déjà vu . Como en la Grecia del año 2011, cuando el dimitido Papandréu acusó a la oligarquía de haber provocado su caída, Pedro Sánchez denuncia presiones de círculos empresariales, grupos financieros y personas como el expresidente de Telefónica, César Alierta.

En el caso de Papandréu, los oligarcas decidieron que estaba gastado y que ya no podía imponer en el Parlamento las facturas que la Troika enviaba a Atenas; unas facturas que tenían que cobrar, porque eran prerrequisito de los distintos préstamos que la oligarquía griega necesitaba para posponer y disimular su bancarrota. En el caso de Sánchez, la oligarquía española llegó a la conclusión de que, si quería seguir disfrutando de la política de dinero fácil del BCE, de la tolerancia normativa con los problemáticos bancos españoles y del constante trasvase de rentas de los ciudadanos más pobres a sus bolsillos, Rajoy era la mejor apuesta. Y, por si eso fuera poco, Sánchez amenazaba con un Gobierno de coalición de la izquierda, al estilo de Portugal.

Otra de las similitudes entre el suicidio de los socialistas españoles y griegos es el argumento de que, como políticos "responsables", tienen el deber patriótico de hacer lo que sea necesario para impedir gobiernos interinos. El PSOE del año 2016 afirma lo mismo que el PASOK del 2011: que su país no se puede permitir el lujo de otras elecciones y de más retrasos en la formación de un Gobierno "adecuado" que pueda tomar decisiones clave en lo que se refiere al presupuesto y a las "reformas" inspiradas por la Troika (aunque se trate de un Gobierno que los ciudadanos no votaron). ¿En serio?

Desde que empezó la crisis, la recesión griega sólo ha aflojado cuando había gobiernos demasiado débiles o — como sucedió con el primer Gobierno de Syriza, del que formé parte — nada dispuestos a obedecer las exigencias de la Troika. Pero la parálisis política también ha demostrado ser extremadamente conveniente en otros países de la Eurozona: durante los peores días de la crisis del euro, Bélgica tuvo el mejor índice de crecimiento de Europa gracias a  — y no a pesar de —  los reiterados fracasos en el intento de formar un Gobierno "adecuado".

La ausencia de mayoría parlamentaria significaba que ningún Gobierno podía aplicar la contraproducente austeridad que reducía los ingresos de los países con gobiernos "adecuados". De hecho, la economía española se ha beneficiado precisamente de dicha ausencia, porque el país carece de una mayoría parlamentaria clara que pueda aplicar las contractivas políticas de Bruselas desde diciembre del año 2015.

Un gobierno fuerte, apoyado por una saludable mayoría parlamentaria, es un factor positivo si goza de libertad para aplicar políticas económicas y sociales sensatas o para practicar lo que llamamos desobediencia constructiva en el movimiento transnacional DiEM25, es decir: responder con un ¡No! a las políticas que vayan en detrimento de la recuperación económica y la justicia social (la parte de la desobediencia) mientras se proponen políticas racionales y de sentido común cuya adopción a escala europea tendría amplias y ventajosas consecuencias para los europeos y para la propia supervivencia de la UE (la parte constructiva).

Es altamente improbable que Sánchez hubiera asumido la 'desobediencia constructiva' si hubiera mantenido su puesto; tan improbable como que la hubiera asumido Papandréu hace cinco años. Sin embargo, el simple hecho de que existiera esa posibilidad, y la certeza de que los conservadores no la asumirían, bastó para que la preocupada oligarquía se los quitara de en medio. El PASOK mordió el polvo por participar en el derrocamiento de su líder y, curiosamente, el PSOE ha tomado el mismo camino.
Fuente: eldiario.es

martes, 1 de noviembre de 2016

Malestar en el PSOE por las acusaciones de Pedro Sánchez

Pedro Sánchez junto a Jordi Évole durante la entrevista en Salvados (La Sexta).


El segoviano Juan Luis Gordo dice que el exsecretario general "se está equivocando" y pide no echar "más gasolina" a la crisis del partido
El expresidente de Castilla-La Mancha acusa a Sánchez de ponerse "heroico" y no hacer "ninguna autocrítica"

eldiario.es  

La entrevista de Pedro Sánchez en Salvados (La Sexta) no ha dejado a nadie indiferente en el PSOE. De hecho, ha causado enfado en los dirigentes socialistas más próximos a la gestora, que ya acusaron al exsecretario general de haber ido contra el partido en la comparecencia en la que anunció su renuncia al acta.

Los portavoces designados por la gestora este lunes se han quejado de las palabras del exlíder socialista, que acusó a los poderes mediáticos y económicos de haber ido en contra de un "entendimiento" entre las izquierdas y criticó la decisión de su partido de permitir que gobierne Mariano Rajoy: "El país no tiene oposición porque el PSOE ha quedado en tierra de nadie", expresó.

"Cualquier socialista que quiera al PSOE no echaría más gasolina, Pedro se está equivocando", ha expresado Juan Luis Gordo en Antena 3. El dirigente segoviano fue uno de valedores del exsecretario general, que le dio un puesto en la Mesa del Congreso, pero en los últimos meses se distanció. De hecho, votó en contra de la propuesta de Sánchez de un congreso exprés en el Comité Federal que acabó con su salida de Ferraz.

El expresidente de Castilla-La Mancha José María Barreda ha acusado a Sánchez de no hacer autocrítica cuando cosechó los peores resultados electorales para el PSOE. "Se quiere poner heroico", ha afeado en una entrevista en Onda Cero. "No ha conducido a la organización por la senda de la unidad -ha reprochado-. Yo creo que le resulta más rentable no reconocer sus equivocaciones controvertidas, que ha tomado en algunos casos sin hablar con el resto del partido". "Es más fácil echar la culpa a los demás que hacer un reconocimiento", ha apostillado.

Sobre la acusación de Sánchez contra el Grupo Prisa y algunos poderes económicos, como el expresidente de Telefónica César Alierta, de "trabajar" en contra de un gobierno progresista, Barreda ha asegurado que no le consta que haya sido así. En una entrevista en eldiario.es, el diputado por Ciudad Real aseguró que en su defensa de la abstención ha movido "en conciencia": "Ni me mueve el Ibex 35, ni ningún poderoso, ni ningún expolítico por muy importante que haya sido, ni ningún director de periódico también por muy importante que fuera", expresó.

"Desde luego que yo no me siento identificado con esas presiones. Nunca las he sentido", ha declarado el exsecretario de Política Federal Antonio Pradas, que fue el encargado de presentar en Ferraz las 17 firmas de miembros de la Ejecutiva con las que pretendieron la caída de Sánchez.

Susana Díaz fue una de las dirigentes que recibió críticas por parte de Sánchez, que emplazó a la presidenta andaluza a hacer "una reflexión" sobre lo que ha supuesto su actitud en la situación de división que ha atravesado el PSOE. "Una organización política no puede estar pendiente y sufriendo la agenda personal de un dirigente", expresó.

Pradas, que es uno de los dirigentes de más confianza de Díaz, ha evitado pronunciarse sobre el futuro de la presidenta andaluza, pero ha defendido el papel que han jugado los socialistas andaluces durante el mandato de Sánchez: "Siempre he tenido una lealtad hasta el momento en que no he estado de acuerdo con algunas cuestiones", ha zanjado el diputado sevillano.

Críticas por su nueva posición con Podemos y Cataluña

También Rafael Simancas, que fue uno de los principales defensores de Sánchez hasta poco antes de su defenestración, se ha desmarcado del exsecretario general. En una entrevista en RNE, ha evitado avanzar su apoyo a Sánchez en las primarias en las que los socialistas han de renovar el liderazgo, según informa Europa Press.

Simancas ha marcado distancias respecto a las reflexiones de Sánchez sobre Podemos y Cataluña. El exsecretario general admitió que se equivocó al llamar "populistas" a los de Pablo Iglesias. "No nos equivocamos cuando hablamos de ellos como populistas", ha aseverado el diputado madrileño, que ha aprovechado apra criticar, por ejemplo, el gobierno de Manuela Carmena. "En la oposición prefieren los escraches y los numeritos a las propuestas legales. Dicen a cada cual lo que quieren escuchar y están en la descalificación continua. Es una buena definición para un partido populista", ha agregado.

En cuanto a Cataluña, que Sánchez defendió que podría reconocerse como "nación", Simancas también ha diferido: "Prefiero hablar en los términos de la Constitución, no se por qué hay que cambiarlos".

El silencio de ha impuesto entre los dirigentes más cercanos a Sánchez. Ni César Luena, ni Adriana Lastra o María González Veracruz se han manifestado en Twitter sobre la aparición de Sánchez en Salvados. No obstante, han salido en su defensa otros socialistas, como Ibán García del Blanco, que formó parte de la Ejecutiva. Margarita Robles ha dicho desconocer la existencia de presiones para que en España siguiera gobernando el PP, pero ha dicho estar segura de que lo que dijo Sánchez "fue meditado y reflexional" y expresado con "responsabilidad".

Fuente: eldiario.es

lunes, 31 de octubre de 2016

Canción triste del PSOE



Jorge Bezares


Entre las dos jornadas de investidura medió la esperanza. Cuando todo hacía presagiar un desastre para el  PSOE, tras una primera sesión de investidura en la que Mariano Rajoy hundió al partido de Pablo Iglesias Posse a base de chascarrillos, líneas rojas y las migajas de la reválida, Pedro Sánchez encendió una vela de dignidad para alumbrar el futuro.

Machacado, echado, expulsado, vituperado, desahuciado, arrojado, lazando, eliminado, rechazado y desechado, Pedro Sánchez se plató ante los medios de comunicación –los mismos que participaron en una de las cacerías políticas más infames de la historia democrática- y demostró que los cadáveres políticos pueden tener una salud de hierro.

De entrada, abrió una puerta a la esperanza a todos aquellos ciudadanos que no admiten que políticos corruptos dirijan sus destinos. Porque de eso trataba el ‘no es no’: de que Rajoy, como jefe del PP de un partido que operó con una caja ‘b’ durante 20 años y responsable político de la corrupción que ha minado su partido, no podía ser presidente del Gobierno.

Después de hablar con el corazón, de emocionarse ante el acto en sí de tener que entregar el acta de diputado, de hacer lo propio cuando se refirió a los militantes, Pedro Sánchez le puso fecha de caducidad a la Comisión Gestora y le urgió a que convoque primarias y congreso extraordinario. Si en 40 días hacen caso omiso, la broma acabará en los tribunales de Justicia. Y los Estatutos son meridianamente claros.

Tras su comparecencia, el ex secretario general del PSOE salió por la puerta grande del Congreso de los Diputados, entre aplausos. Y se puso en marcha por segunda vez en aras de conquistar a un partido que necesita más que nunca que alguien se lo arrebate a los oligarcas y golpistas para devolvérselo a los militantes, que son los verdaderos dueños y señores de la marca PSOE. Carretera y manta y primer destino, Sevilla, zona cero de todos los males que acechan al PSOE.

En la segunda sesión, Rajoy volvió a torear con su inmovilismo a Antonio Hernando, que se empleó como el que tiene preparada las maletas para largarse allende de nuestros mares a las primeras de cambio. Para echarse a llorar, para un ataque de ira contra la bancada socialista.

Ni el desbarre de Rufián, de ERC,  que cabreó y excitó a socialistas, naranjitos y peperos, pudo tapar la vergüenza que los militantes y votantes socialistas sintieron a medida que los diputados del PSOE se abstenían para hacer presidente del Gobierno a Mariano Rajoy. 69 diputados en total cumplieron con el Comité Federal y traicionaron a cinco millones de votantes socialistas. 15 no obedecieron y cumplieron con la palabra dada. Todos ellos hubieran merecido una cerrada ovación.

Cumplido el trámite comprometido con la Casa Real, el Ibex 35, los editores y otros poderes fácticos, la Comisión Gestora bajó el suflé y Fernández y Jiménez casi se mostraron magnánimos con los 15 diputados rebeldes. Pelilos a la mar.

Otro gallo hubiera cantando si hubieran sido 16 y Pedro Sánchez hubiera estado entre ellos, ¿no?

Una auténtica vergüenza. Pero no se puede pedir peras al olmo. ¿Qué se va a esperar de un partido gobernado en los días que corren por unos rufianes? Lo dicho, unos artistas del alambre.

PD: (1) Canción Disculpe el señor, de Joan Manuel Serrat, adaptada a la crisis socialista por una autor anónimo cabreado, muy cabreado:

“Disculpe la señora
si le interrumpo, pero en el recibidor
hay un par de socialistas que
preguntan insistentemente por usted.


No piden limosnas, no…
Ni venden alfombras de lana,
tampoco elefantes de ébano.
Son socialistas que no tienen nada de nada.


No entendí muy bien
sin nada que vender o nada que perder,
pero por lo que parece
tiene usted alguna cosa que les pertenece.


¿Quiere que les diga que la señora salió…?
¿Que vuelvan mañana, en horas de visita…?
¿O mejor les digo como la señora dice:
“Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da, no se quita…?


Disculpe la señora,
se nos llenó de socialistas el recibidor
y no paran de llegar,
desde la retaguardia, por tierra y por mar.


Y como la señora dice que salió
y tratándose de una urgencia,
me han pedido que les indique yo
por dónde se va a la casa del pueblo,


y que Pablo Iglesias, se lo pagará.
¿Me da las llaves o los echo? Usted verá
que mientras estamos hablando
llegan más y más socialistas y siguen llegando.


¿Quiere usted que llame a los antidisturbios y que revisen
si están a corriente de pago…?
¿O mejor les digo como la señora dice:
“Bien me quieres, bien te quiero,
no me toques los ovarios…?


Disculpe la señora
pero este asunto va de mal en peor.
Vienen a millones y
curiosamente, vienen todos hacia aquí.


Traté de contenerles pero ya ve,
han dado con su paradero.
Estos son los socialistas de los que le hablé…

Le dejo con los caballeros
 y entiéndase usted…
Si no manda otra cosa, me retiraré.
Si me necesita, llame…

Que Dios le inspire o que Dios le ampare,
que esos saben
que Pedro Sánchez no está muerto ni enterrado”.

(2)Susana Díaz ha sido objeto de más de un millón mensajes negativos en las redes sociales desde el pasado 1 de octubre, con el arranque del descabezamiento de Pedro Sánchez. Pero la lideresa socialista no parece enterarse bien del todo. Así las cosas, cuando le trasladan el monumental cabreo del personal con ella, lo minimiza. Para la presidenta de la Junta, el enfado solo es de los militantes; los votantes apoyan mayoritariamente la abstención. En fin, la buena señora se hace un solitario con la encuesta de El País para Metroscopia (sí, de El País para Metroscopia), ¿no? Por cierto, el rotativo de Caño necesita una misión humanitaria de la ONU para salvar a los periodistas…

(3) Hasta Carlos Sanjuán, exsecretario general del PSOE-A, ha salido de su retiro en Málaga para sumarse a la marea socialista del ‘no es no’. Militantes con muchos trienios están reapareciendo por las casas del pueblo ante este intento de derechizar el PSOE que están capitaneando los verdaderos rufianes y oligarcas del socialismo democrático español.

(4) Mientras que el presidente de la Comisión Gestora del PSOE, Javier Fernández, le ha tocado interpretar el papel de poli bueno en el vodevil socialista, Mario Jiménez no tiene ningún problema para asumir el de poli malo. Tan a pecho se ha tomado su función histórica de cargarse al PSOE que se ha convertido en un auténtico asustaviejas, todo el día amenazando con expulsar, echar, exterminar, asesinar, decapitar, guillotinar, reprender, repudiar o enviar al grupo mixto.  Quien ha destacado por ser un indisciplinado  de tomo y lomo durante los dos últimos años –llegó a acusar a Pedro Sánchez de mancillar la memoria de los socialistas asesinados por ETA-, ahora está dando lecciones de La importancia intrínseca de la disciplina de voto en una organización histórica entregada al PP. Un regalito, el zorro guardando a las gallinas. Menos mal que,  una vez que Pedro Sánchez entregó el acta, se relajó y aparcó la herramienta de El Resplandor.

(5) ¿Todo este follón sociata se ha hecho también para que reaparezcan sacando pecho ZP y Pepiño Blanco? Pues parece que también. El leonés, que le ha cogido gusto a todo tipo de intermediaciones desde que estuvo por Guinea con Bono, actúa ahora como introductor de embajadores de Fernández y sus mariachis, y llama lo mismo a líderes sindicales como a prebostes empresariales para que reciban al probe Javier, presidente de la Comisión Gestora para más inri. ¿De profesión? Conspirador las 24 horas. Y Pepiño Blanco comparece como devoto artillero de la abstención. En fin, el leonés for president para cuando entremos de nuevo en crisis, y el gallego, a recuperar ese bronceado Pesquera que tenía en aquellos gloriosos años de grana y oro en Fomento.

(6) Pero para papelones los de Patxi López y César Luena.  Viéndolos cómo entregaban la cuchara de la abstención, no es extraño que a Pedro Sánchez se lo haya comido el tigre con semejantes colaboradores. ¿Y Simancas? Una pena que al final se haya prestado a ocupar la silla que Pedro Sánchez había dejado vacante en el Congreso de los Diputados. Será muy recordado por esa forma tan peculiar de arrastrarse por el barro.

(7) Aunque Pedro Sánchez salió por la puerta grande y todavía no está ni muerto ni enterrado, algunos de sus adversarios políticos hasta lo incineraron. El tal Lambán lanzó el siguiente tuit: “Demos por concluida la Operación Triunfo que empezó en julio de 2014. Empecemos a tomarnos en serio a España y al PSOE”. Unidos Podemos podría tomarle la palabra y mandarlo ya por tabaco. ¡Menudo presidente autonómico! Otro tuit glorioso contra Pedro lo protagonizó el delegado de la Junta de Andalucía en la provincia de Cádiz, Fernando López Gil: “@sanchezcastejon lo lamento pero has sido muy mal secretario general y candidato. Gracias por tu renuncia!” Aunque lo borró cuando le advirtieron que estaba haciendo el mamarracho, el susodicho engrosó del tirón en la lista de socialistas andaluces con pedigrí, que tiene como musa principal a Verónica-Única Autoridad-Pérez. En fin.
Jorge Bezares
Fuente: Público.es

sábado, 29 de octubre de 2016

Pedro Sánchez renuncia al escaño

Pedro Sánchez, en su escaño en la primera sesión de investidura de Mariano Rajoy. EFE


El exsecretario general del PSOE registra en el Congreso su renuncia al acta para evitar abstenerse o votar no al candidato del PP

Gonzalo Cortizo / Irene Castro
 


Pedro Sánchez deja de ser diputado. Ha renunciado a su acta para evitar votar este sábado en la segunda sesión de la investidura definitiva de Mariano Rajoy. El exsecretario general se enfrentaba a una difícil decisión: abstenerse renunciando a su "principio" de rechazar al PP o mantener el no desobedeciendo al máximo órgano de dirección del PSOE.

El exsecretario general ha optado casi en el último momento por evitar tener un posicionamiento en la investidura del presidente del PP después de que el Comité Federal decidiera el domingo la abstención del grupo socialista para permitirle seguir en Moncloa con el propósito de "desbloquear" la situación política.

Dirigentes próximos a Sánchez admitían que mantener el no a Rajoy en contra del criterio del máximo órgano de dirección le complicaba el camino para dar la batalla por el liderazgo del PSOE en unos meses. Abstenerse es la opción que todos daban por descartada.

La renuncia al escaño deja a Sánchez fuera del Congreso esta legislatura. Dirigentes del entorno del exsecretario general reconocen que mina sus posibilidades en el futuro porque el tiempo le podrá hacer caer en el olvido de la militancia en favor de sus posibles rivales, que tendrán una mayor presencia mediática. Sánchez reaparecerá este domingo en Salvados (La Sexta).

Dirigentes afines al exsecretario general han mantenido un pulso sin éxito durante esta semana para forzar a la gestora a admitir que solo 11 diputados se abstuvieran para evitar que lo tuvieran que hacer los 84 y salvar así a Sánchez. Pero la dirección provisional ha rechazado esa petición: el mandato del Comité Federal es "claro y firme", expresó el presidente de la gestora, Javier Fernández.

Fuente: eldiario

jueves, 13 de octubre de 2016

El 12 de Octubre muestra claros signos de distensión entre PP y PSOE

El 12 de Octubre muestra claros signos de distensión entre PP y PSOEMariano Rajoy, presidente del Gobierno en funciones, saluda a Javier Fernández, presidente de la comisión gestora del PSOE (Juanjo Martín / EFE)

La celebración de Madrid anuncia el posible final de la interinidad política


ENRIC JULIANA, Madrid

La lluvia dio un aire muy nostálgico a la celebración del 12 de Octubre en Madrid. Cielo encapotado, agua a raudales y un primer aviso de los fríos que están por llegar. Los otoños suelen ser largos en la capital de España –largos y bellos–, pero hay un día en el que se percibe el cambio de época. Ese día fue ayer.

Se percibe un cambio de tiempo político después de diez meses increíbles. Trescientos días de incertidumbre, bloqueo y desasosiego. Los actos del 12 de Octubre, fiesta nacional española desde 1987, a iniciativa del segundo Gobierno de Felipe González, ofrecieron ayer la primera placa fotográfica del cambio que se aproxima. Un daguerrotipo otoñal con perfiles borrosos.

La interinidad se agota y la investidura de Mariano Rajoy a finales de mes comienza a darse por segura. En los corrillos de la recepción en el Palacio Real, todo el mundo ya la veía encajada, a la espera de que el comité federal socialista la acabe de atornillar el día 23. Todo el mundo, no. El exministro Alfonso Alonso, actual jefe de filas del Partido Popular vasco, subrayaba su cautela. Alonso es tomista: “Hasta que no vea la abstención socialista, no me la creeré”. Pero hay un evidente cambio de atmósfera. Se nota, se siente, el deseo de orden está presente.

El PSOE ya es otro. O vuelve a ser el que fue. El Partido Popular se está mentalizando de que deberá gobernar durante cierto de tiempo –¿dos años?– en incómoda minoría. En Bruselas ya saben que en diciembre sólo se tendrán que preocupar del incierto referéndum sobre la reforma constitucional italiana, que podría llevarse por delante a Matteo Renzi y abrir un tremendo boquete en un país con problemas muy serios en la banca. Un diciembre con España e Italia en el alero habría sido una auténtica pesadilla para el Directorio Europeo. Ello quizá nos ayude a acabar de entender porqué no habrá terceras elecciones generales en España. Mariano Rajoy, ascético, silencioso y disciplinado, ha reprimido las tentaciones en el desierto: aquellos diablillos azulados que hace diez días le decían: “remata a los socialistas con unas terceras elecciones y Jerusalén será tuya”.

Rajoy comentó ayer que lo mejor que puede hacer estos día es seguir callado, a la espera de que el PSOE interino defina su posición. Y dejó caer que pronto comenzará a preparar el discurso de investidura. Rajoy, el estilita, sabe que ha ganado.

Los días lluviosos invitan a prestar atención a los detalles. Primera imagen del día, en la tribuna del desfile militar: Rafael Hernando, portavoz parlamentario del Partido Popular, protegiendo con su paraguas a Antonio Hernando, portavoz del PSOE, ratificado en su puesto por la gestora. Los dos Hernandos son temibles. Rafael es capaz de subir a la tribuna con un trabuco, pero en la corta distancia sabe ser muy cordial. Antonio es un profesional formado en la academia de Alfredo Pérez Rubalcaba. Defendió con ahínco el “no es no” sanchista y todo indica que será el encargado de argumentar la abstención. No será un trago fácil. Ayer se le veía serio y muy circunspecto. Pero no se escondió.

Galería de retratos. Susana Díaz, eufórica y desacomplejada. Quiere la secretaría general y no cejará hasta conseguirla. Javier Fernández, elogiado, criticado y apesadumbrado. El PSOE le presiona los hombros. Y aún no ha apagado el incendio. Fernández mantuvo ayer una viva discusión con la presidenta balear Francina Armengol, una de las más firmes partidarias del no a Rajoy, que le recriminó al presidente de la comisión gestora que esté enviando mensajes a la opinión pública que aún no han sido debatidos en el partido. La abstención se abre camino, pero el comité federal del día 23 no será tranquilo.

Emiliano García-Page, presidente castellano-manchego, locuaz, como siempre. Escuela José Bono. Ayer aventuró ante un grupo de periodistas que en los próximos días se tendrán noticias sorprendentes de los “verdaderos” planes de Pedro Sánchez con los soberanistas catalanes. Persiste el empeño de querer presentar la defenestración de Sánchez como un urgente movimiento de “salvación nacional”. García-Page envió ayer un aviso a Sánchez. El comité federal del 23 no será tranquilo.

Más retratos. Albert Rivera, tranquilo y menos estelar que el año pasado. No quería terceras elecciones y no las tendrá. Podrá influir en la nueva situación. Pablo Iglesias, ausente. Podemos vuelve a estar “enfrente”. Ayer mismo lanzaron una campaña contra la pobreza energética. Pedro Sánchez, también ausente por motivos obvios.

Fuera de Palacio, dos imágenes: la desobediencia simbólica y televisada de los concejales soberanistas de Badalona y una bandera indigenista colgada en el balcón del viejo Ayuntamiento de Madrid. La hispanidad es una manera de estar en el mundo y no se entiende sin los pronunciamientos
locales.

Fuente: La Vanguardia

viernes, 30 de septiembre de 2016

Susana Díaz, a ritmo de 'Kill Bill'

Susana Díaz imparte órdenes en la reunión de Sevilla del jueves. EFE


Iñigo Sáenz de Ugarte  

Susana Díaz: "Ahora toca este país, España, y luego el PSOE"



Susana Díaz se ha ofrecido a ayudar a "coser" la herida que sufre estos días el PSOE en su discurso de la reunión del Comité Director del partido en Andalucía. En ese acto interno, del que se ha facilitado la señal en directo para su retransmisión por los medios (lo que viene a ser como un plasma de Rajoy), la presidenta andaluza ha recibido una ovación en pie de sus subalternos compañeros del partido, ha sonreído, ha mostrado todo su amor por los asistentes y ha dejado claro que el psicodrama que vive el PSOE no debe hacerles olvidar que es un gran partido.

Desde sus tiempos de secretaria de Organización de las Juventudes Socialistas de Andalucía, Díaz ha tenido que coser unas cuantas cosas, pero nadie la ha visto con aguja e hilo. Era más frecuente verla manejar un hacha. O una katana. Contaba Lourdes Lucio en 2013 que no hay que menospreciar su etapa en las Juventudes Socialistas. ¿Cosas de chavales? Para nada. " En opinión de los veteranos, allí se aprende lo peor de la política y no lo mejor, con música de Kill Bill 1 y Kill Bill 2".

A estas alturas, ya todos sabemos que Susana Díaz aprendió un montón.

Susana Díaz, con esa sonrisa encantadora, se ha cansado de que ese muchacho bien parecido al que ofreció todo su poder para que derrotara a Eduardo Madina en las primarias le haya salido respondón. Pedro Sánchez no cumplió el supuesto pacto de de dejar la puerta abierta para que Díaz fuera la candidata del PSOE a la Presidencia del Gobierno después de conseguir una victoria en las urnas en Andalucía, y de que ella terminara por decidirse a dar el salto hacia Madrid.

Sánchez no se resignó a la reelección de Mariano Rajoy después de las últimas elecciones, incluso con la abstención socialista en la investidura, que luego le habría pasado factura. En el colmo de la osadía, y tras el último fracaso de Rajoy, se mostró dispuesto a hacer un último intento por llegar a Moncloa sin descartar el apoyo de Podemos. Ahí Sánchez firmó su sentencia de muerte.

Los acontecimientos se han precipitado esta semana. De repente, Díaz se ha olvidado de sus reticencias y ha acabado por hacer caso a lo que le pedían varios barones socialistas. Felipe González, después de resistirse durante meses, señaló a Sánchez con la espada. Sánchez devolvió el mandoble en una entrevista con eldiario.es, retando además a Díaz a que dijera en qué bando estaba, el de la abstención para favorecer a Rajoy o el de "no es no".

Díaz ha cogido –esta vez, sí– el guante y se lo ha lanzado a la cara. No es no a Sánchez.

En su discurso de este jueves, Díaz hizo una interpretación peronista de la realidad de un partido socialista partido en dos. ¿Peronista? Siempre se recuerda que cuando  Juan Domingo Perón volvió a Argentina en 1972 los periodistas le pidieron que contara cómo veía la política del país. Se cuenta que dijo: "Mire, hay un 30% de radicales, lo que ustedes entienden por liberales, un 30% de conservadores y otro tanto de socialistas".

¿Dónde están entonces los peronistas?, le preguntaron. "¡Ah, no, peronistas somos todos!", dijo.

Dolida con que se diga que hay dirigentes del PSOE que prefieren que Rajoy siga en el poder antes que intentar un acuerdo con Podemos o los nacionalistas, que los hay y muchos y entre ellos está ella, Díaz ha recurrido a las esencias: "No hay socialistas de derechas y de izquierdas, no se puede colocar a Felipe González ni a José Luis Rodríguez Zapatero en la derecha, no se puede". Todos somos peronistas, perdón, socialistas, incluso aunque permitamos que Rajoy continúe en La Moncloa.

Díaz forzó la dimisión de 17 miembros de la Ejecutiva federal del partido para conseguir la dimisión de Sánchez, sustituir la dirección por una comisión gestora, asegurarse de que la gestora –gente que no formaría parte de la futura dirección y que asumiría el mal trago de recomendar la abstención en la investidura de Rajoy– permita la formación del Gobierno y celebrar un congreso extraordinario que aprobara la coronación de la presidenta de Andalucía.

Está el pequeño y molesto detalle de las primarias, que es un inconveniente que podría solventarse ordenando a los barones que pongan a su disposición decenas de miles de avales –querido militante, pasa por la sede y firma este papel– con los que convertir las primarias en un hecho irrelevante. Eso en el caso de que se lleguen a celebrarse, si nos atenemos a lo que pasó en Andalucía ( 22.880 avales  sobre un total de 45.733 militantes).

Hay que recordar una vez más que muchos líderes socialistas le han estado pidiendo eso desde hace tiempo. Pero la decisión definitiva es de Susana Díaz. La responsabilidad es suya. Ella es la que ha provocado este cisma inaudito que es una bendición caída del cielo de Sevilla para el PP por la ristra de juicios por corrupción que se le vienen encima precisamente cuando intenta convencer a todos de que sólo Rajoy puede gobernar este país.

Mientras tanto, Díaz hace recuento de los millones de votos que ha perdido el PSOE desde 2011. Su intención es ponerlos todos en el debe de Sánchez, a pesar de que los datos demuestran que la caída fulgurante empezó mucho antes de que ese economista de 44 años obtuviera el premio gordo del liderazgo del PSOE.

Díaz quería decapitar a Sánchez para dirigir el partido mucho antes de que un congreso extraordinario la coloque en el trono. Por eso, envió el jueves a su mejor amiga con instrucciones para que Verónica Pérez se presentara en Ferraz diciendo "la única autoridad en el PSOE soy yo". Verónica Pérez, de 38 años, colocada al frente del partido en Sevilla por Díaz cuando ella pasó a presidir la Junta. Partido Susanista Obrero Español.

Como ocurre con todos los golpes, si el Gobierno que hay que derrocar se resiste –aunque quizá sólo tenga en este caso las llaves de la sede del partido y la contraseña de la cuenta de Twitter–, lo que se te viene encima es la guerra civil. Puedes encajar el golpe y pactar con el enemigo o ir con todo para que no quede de él ni las botas. En el segundo caso, puede ocurrir que heredes un erial.

Díaz tiene asegurado el apoyo de Felipe González y probablemente de Zapatero. El sentido común y el futuro del PSOE pueden contar con lo que ha dicho Javier Solana: "Cuando se tome conciencia del destrozo, todos preferirán 85 diputados".

O como dijo un periodista extranjero ante el caos formado por decenas de reporteros que se armó a las puertas de Ferraz cuando apareció Verónica Pérez: "What a fucking shit". Sí, para todos, menos para el Partido Popular.

Fuente: eldiario.es

jueves, 29 de septiembre de 2016

Felipe González: cinismo en estado puro


El principal conspirador

Por Beatriz Talegón Ramos -

Dice González cuando le preguntan a primera hora en la SER que se siente engañado por Pedro Sánchez, que si el Comité Federal se pronuncia en contra del Secretario General éste debería dimitir, que con 85 diputados no se puede gobernar, que bloquear la formación de gobierno al Partido Popular es profundamente antidemocrático. Dice, dice, dice.

Dice que no se ha enterado prácticamente de nada de lo sucedido en el PSOE estos días porque él estaba en Colombia. Dice, dice, dice.

Curiosamente su discurso coincide, palabra por palabra con lo expresado estos días por Susana, Madina, y por tantos otros “críticos”. Qué linda casualidad la que conecta las voluntades, los cerebros, a miles de kilómetros… o qué brutal cinismo.

Desvela el “jarrón chino” que mantuvo una conversación con Sánchez recién celebradas las segundas elecciones, las del 26 de junio. Destapa la intimidad en la que Pedro, según González, le señalaba que en la primera sesión de investidura el PSOE votaría que no a Rajoy, pero que en una segunda vuelta se abstendría. No comprende el expresidente cómo el Secretario General ha cambiado de opinión. Se siente profundamente engañado, no comprende, no sale de su asombro. Así, levanta las faldas de Pedro pretendiendo dejarle “con el culo al aire”. No sólo pretende dejarle como mentiroso respecto a sus conversaciones personales, sino respecto a la militancia y a la ciudadanía: porque las declaraciones públicas de Sánchez nada tienen que ver con esa supuesta conversación.

Extrañaba que Felipe estuviera desaparecido estos días. Pero hoy apareció, montando un teatrillo en la SER aparentando ser entrevistado, interpretando una presunta entrevista que tenía mucha pinta de estar bastante bien preparada. Ni una pregunta sobre Susana Díaz, ni una pregunta sobre la caída del gobierno de Castilla La Mancha; todo bien dirigido hacia lo que Felipe quería decir. Todo bien encauzado para reforzar un único mensaje. Todo atado y bien atado.

Ya ven ustedes lo que son las entrañas del PSOE: pura traición, mentira, batallas encarnizadas, amenazas veladas… No es de extrañar que se haya convertido en esta barbarie, viendo la catadura moral de sus dirigentes estos días.

Hoy, Felipe, nos ha mostrado una dosis de cinismo en estado puro que con pocas puede compararse. Más bien pareciera que el afán no es sacar un país del atolladero sino desbaratar al PSOE, ¿no le parece?

Pedro Sánchez ha contestado de manera fulgurante con un comunicado donde señala que él ha mantenido lo acordado en los órganos del partido, y que, respecto a las conversaciones privadas mantenidas jamás desvelará su contenido. Imposible hacerse una idea de la presión que el Secretario General está aguantando ahora que todos los fuegos se han abierto sin tapujos contra él. Sin duda, hoy más que nunca tiene sentido esa frase que advertía “échense al suelo, que vienen los nuestros”.
Fuente: Diario 16

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Los putos nacionalistas



Aníbal Malvar

Parece que ahora se van a cargar a Pedro Sánchez para poner una gestora en el PSOE que encumbre de nuevo como presidente a Mariano Rajoy, venerado autor de epigramas corruptos tan clarificadores como Luis, sé fuerte o Hilillos de plastilina, sus dos obras cumbres. Pero, como en los cuentos de miedo, nadie se atreve a nombrar a La Bicha, a la verdadera causa de esta ingobernabilidad: los putos nacionalistas. Nadie quiere hablar con los putos nacionalistas. Ni siquiera en la intimidad. Y es actitud bastante antidemocrática, porque los putos nacionalistas acumulan en dos de sus naciones bastantes más votos que los adalides de la España centrípeta (en Galicia, la excepción, no solo nacieron Franco y Fraga, sino que además jamás murieron).

A uno, que es bastante de aldea y buenista, le da la impresión de que la única manera de salir de esta parálisis política es que los putos nacionalistas sean invitados a una orgía dialéctica con los putos centralistas para ver cómo recosemos las costuras de la piel de toro. Prefiero los caminos a las fronteras, que cantaba Serrat. No estaría de más que los políticos españoles, gallegos, catalanes y vascos empezaran a pensar menos en las carreteras de asfalto que en los caminos de la palabra, que acercan más a las naciones, más velozmente y son más seguros.

El PSOE lleva añadas proclamando su federalismo aquí y acullá, pero nunca propulsándolo cuando gobierna (que, de momento, son las más de las veces). Un día, hace ya unos diez años, se lo dije a Felipe González y se me enfadó muchísimo. Me dieron ganas de contestarle que su federalismo siempre fue un federalismo bonsai, pues ni siquiera hoy todas las competencias pactadas en los estatutos de autonomía están transferidas. Pero no lo consideré muy oportuno, pues él ya se había puesto a hablar con otra gente. Se conoce que me vio cierto parecido con Bob Dylan, y decidió que el mejor destino para mis preguntas es que se quedaran flotando en el viento.

El caso es que ahora Pedro Sánchez quiere pactar o acordar o entenderse o escucharse o susurrarse con los nacionalistas. Y a mí me parece fabuloso, homérico, inteligente, necesario y etcétera salvo por el hecho de que este diálogo lo plantea el mismo tío que no ha tantas calendas se sentó con Albert Rivera y firmó un pacto de inspiración falangista que castraba toda posibilidad de entendimiento con nadie que tenga dos dedos de frente. Y, menos, de frentismo.

Pedro Sánchez es una mezcla entre el socialista que no quiso ser y el socialista al que no dejarán ser. Es un cadáver transportado en dos ataúdes, y los dos los ha claveteado él mismo. Y todo por los putos nacionalistas. Porque no hay un solo dirigente del –presuntamente federalista– PSOE que tenga la entereza de afrontar eso que los cursis llaman la cuestión territorial. Poniéndonos castizos, no se puede torear en una plaza en la que no dejas entrar al toro.

Sánchez ha sido más secretario que general, dejando que los prejuicios de los jarrones chinos le apocaran el discurso, la flexibilidad, la garra y la inteligencia: que se pase ahora de Ciudadanos a Esquerra Republicana suena pelín oportunista. Lo que sucede hoy en Catalunya pasó no hace mucho en Euskadi con el plan Ibarretxe. Que se diluyó en la nada por la vía del diálogo, hasta el punto de que hoy incluso el PP puede amartelarse con el PNV si les obliga la conveniencia.

Los putos nacionalistas son la línea roja de este PSOE arcaico y abstruso, que alimenta el independentismo tanto, o más, que la cerrilidad genética del PP. Pero con la diferencia de que al PP le beneficia y al PSOE lo cancera. Pobre Pedro Sánchez, poor butterfly. Nunca nadie perdió tanto vacío en el centro de la nada. Más secretario que general, ya se ha dicho.


Aníbal Malvar

Fuente: Público.es

martes, 27 de septiembre de 2016

Sánchez es un peligro público

Sánchez es un peligro público

Juan Carlos Escudier


Lo del enemigo común lo pusieron de moda los griegos en las Guerras Médicas frente a los persas, que eran muchos pero tontos, e igual se les ahogaba medio ejército cruzando un río que un puñado de espartanos les paraban los pies en un desfiladero. Hoy día el enemigo común es Pedro Sánchez, en torno al cual se ha suscitado una unánime animadversión y al que la prensa unida jamás será vencida pide su cabeza por inconsistente, secuestrador de su partido, loco y megalómano, que es como loco pero en plan pirámide de Keops.

El pecado del sujeto, que tiene muy turbadas a las madres que le veían como el yerno perfecto -¡quién lo iba a decir con lo alto y guapo que es la criatura!-, es plantear que los militantes del PSOE decidan cuál es la voz que ha de representarles y si están por intentar formar gobierno para echar al PP, como pretende el Jerjes de Ferraz, o dejar que Rajoy siga decidiendo sobre las cortinas de la Moncloa y la tapicería de la casa en general.

Su pretensión ha sido juzgada como un disparate que pone en peligro a España, al PSOE, al Mercosur y a la ONU, ya que es de dominio público que los afiliados de un partido son gente poco preparada que no tiene conocimientos ni de geoestrategia ni de geopolítica, y su misión en la organización ha de limitarse a pagar las cuotas, pegar carteles, aplaudir en los mítines, dejarse besar si procede y, sólo en el caso de los tecnológicamente más avanzados, poner tuits favorables y complacientes. La militancia es un rebaño que ha de ser pastoreado porque tiene menos lecturas que el manual de instrucciones de una Smart TV y únicamente entiende frases cortas y con gracejo, estilo en el que destaca Susana Díaz, que en este sentido es una lideresa inconmensurable.

A Sánchez le quieren montar las Termópilas en el comité federal de este sábado y para ello han dispuesto un equipo de fontaneros al teléfono para que no haya escapes en las tuberías. Con el mono puesto están Juan María Cornejo y Máximo Díaz Cabo por Andalucía, y Jesús Fernandez Vaquero, que es el operario de García Page, por Castilla-La Mancha. Su misión, llave inglesa en mano, es convencer por lo civil o lo militar a los indecisos de este órgano de que el partido es cosa de los cuatro que conforman la aristocracia baronil que sabe lo que es bueno para el populacho. Es de suponer que Ferraz tenga también trabajando a su propia contrata, que en esto de los desagües hay una competencia profesional durísima.

La aritmética, como ocurre con la formación de gobierno, es una ciencia complicada. Sánchez está convencido de que tiene la mayoría para convocar el congreso y los amotinados, para impedirlo, también lo creen, pero con dudas. De hecho, una de las bazas que tienen sobre la mesa es presentar ante el comité federal la dimisión de la mayoría de los integrantes de la Ejecutiva federal para forzar una gestora que se lleve por delante al secretario general. ¿La duda? Pues que la mayoría del comité rechace por extemporáneas las dimisiones o las acepte y monte una gestora controlada por los sanchistas, que es un término recién acuñado y que refleja que la marioneta que era el inconsistente le ha dado un tajo a las cuerdas para convertirse en un peligro público.

Los críticos más civilizados han expuesto que adelantar el Congreso impedirá el debate ideológico que el PSOE necesita, como si ello les importara realmente. De hecho, hoy el partido se guía por la misma senda que trazó Rubalcaba, que consistía no tanto en girar a la izquierda como en poner el intermitente, porque las maniobras hay que señalizarlas aunque nunca lleguen a realizarse. Todo la hidalguía socialista estuvo de acuerdo y, lo que es peor, lo sigue estando.

Sánchez, que ha visto que el camino se le cortaba abruptamente, quiere ahora consumar el giro aunque sea derrapando o haciendo trompos como el Vaquilla. Se le culpa de mantener la herencia en los mismos términos que se acordaron, que es la que ha provocado los sucesivos fiascos electorales, y se le quiere culpar también de intentar cambiarla, lo que les pondría en evidencia. En la eliminación del yerno perfecto, los conjurados se juegan su propia supervivencia. He aquí el meollo del debate ideológico. Salamina está a la vista. Acabáramos.

Juan Carlos Escudier


Fuente: Público.es

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