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lunes, 16 de mayo de 2016

15M: un grito, un silencio, una certeza





José Manuel López
*Portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid

Hoy es 15 de mayo de 2016. Han pasado ya cinco años desde que este día, el 15M, tiene un significado especial. Desde aquella manifestación, la posterior acampada y las fotos que recorrieron las portadas de la prensa internacional, este país ha cambiado mucho. La fecha está cargada de significado desde entonces. El 15M fue, además de la conversión pacífica y multitudinaria de las plazas en asambleas, la toma de conciencia de un sentimiento común: la política que había pretendidamente ocupado todo, la política institucional, estaba totalmente separada de “la política real”.
En aquellas plazas coincidimos gente muy diversa. Pudimos encontrarnos las personas que llevábamos años haciendo trabajo en nuestros barrios y nuestros pueblos, prestando especial atención a los problemas sociales y siguiendo la tradición democrática de los movimientos vecinales; aquellas que habían luchado por los derechos laborales desde los años 70; aquellas que, desde la Administración del Estado, habían visto cómo se degradaba la función pública; aquellas que, desde colegios y hospitales, no podían ejercer a la altura su labor a causa del desmantelamiento del Estado de bienestar en nuestro país; los mayores y los jóvenes que veían, desde una perspectiva generacional diferente, una misma realidad: un pacto roto por las élites.
¿Qué hizo del 15M algo diferente? Llegamos a las plazas con muchos gritos, con muchas reivindicaciones particulares y, finalmente, se sintetizaron en una idea común: “¡no nos representan!”. Al nuevo grito le sucedió el silencio y una pregunta: “si ellos no nos representan, ¿alguien podría hacerlo?”. La respuesta maduró durante algún tiempo y ha supuesto un verdadero punto de inflexión en un proceso que ha cambiado la política y ha traído a la sociedad española hasta aquí.
La llegada de la “política real” a la política institucional se ha producido en apenas 3 años. Primero, unas elecciones europeas, a las que la opinión publicada no miraba con atención; luego la entrada de las candidaturas municipalistas del cambio a muchos ayuntamientos –muchos de las ciudades más importantes del país- y la irrupción de Podemos en el ámbito autonómico.
En un ciclo electoral tan largo como en el que nos encontramos da la sensación de que uno vive ya siempre en elecciones. Sin embargo, el cambio es una realidad que va cogiendo forma, extendiéndose y asentándose. Por ejemplo, tras las elecciones municipales en comunidades como Aragón o Madrid casi el 60% de los ciudadanos viven en ayuntamientos gobernados por el cambio político. Éste tiene muchas caras y nombres, pero merece una etiqueta común porque comparte planteamientos muy similares: el fin del despilfarro, fortalecimiento y mejora de los servicios públicos, la participación imprescindible de la ciudadanía en la vida pública, la lucha contra la desigualdad y el desempleo y – no se nos olvide – la demostración cotidiana de que una mejor gestión es posible. Así la ciudad de Madrid con Manuela Carmena al frente empieza a mejorar la gestión, dejando de despilfarrar 700 millones de euros de los madrileños en el primer año, mientras la Comunidad de Madrid, gobernada por Cristina Cifuentes, engorda la deuda en 3.000 millones más manteniendo un proyecto agotado.
También el cambio deja ya sentir sus efectos en los parlamentos autonómicos. En un año han cambiado las aritméticas parlamentarias y las formas, pero sobre todo ha cambiado la agenda política. En buena medida, la desigualdad, la lucha contra la corrupción y el nuevo modelo productivo para la generación de empleo son ahora los ejes del debate. Además, se ha dado un paso en la recuperación de la democracia. Las mayorías absolutas en los parlamentos autonómicos de las últimas legislaturas habían hecho olvidar a algunos su función legislativa hasta prácticamente borrarla. Los ejecutivos hacían y deshacían sin control y tanto esta circunstancia como la ausencia de división de poderes como principio explican en cierto grado las tramas de corrupción que se han dado especialmente en comunidades donde gobernaba el PP con claro dominio como Madrid, Baleares o Valencia. Hoy los parlamentos están volviendo a legislar y a controlar a los gobiernos. La democracia es hoy más democracia.
El bipartidismo construyó un país a su medida. Ese modelo está agotado y hace falta uno nuevo que ya se ha puesto en marcha. Un proyecto que implica un cambio en el modelo productivo, en la mejora y protección de los servicios públicos y rehacer el pacto social. La participación es una garantía y hay que garantizar la representatividad – de los pactos territoriales que conforman el país o de la solidaridad fiscal – ya que el 15M también trajo una nueva cultura política a la que todos hemos de ajustarnos para cumplir con las expectativas de la ciudadanía.
Ahora que tenemos, de nuevo, unas elecciones a la vuelta de la esquina, se habla del hartazgo de la ciudadanía con la política y de la incapacidad de las distintas fuerzas políticas a la hora de llegar a un acuerdo. Ese hartazgo, esa apatía no es comparable con la indignación de hace 5 años, sino que se parece más a un cansancio de aquel que tiene que hacer un esfuerzo más para llegar al final del camino. Es importante recordarlo antes de unas elecciones que no son unas elecciones más, sino un desempate entre dos proyectos de país – el de la continuidad y el del cambio – en el que se vota para la próxima década.
Se llegó al 15 de mayo con una marea de voces y reivindicaciones y se salió en silencio con muchas preguntas. Hoy quizás hemos acuñado, tras la experiencia de estos meses en las instituciones, una certeza importantísima: es posible un proyecto político, económico y social más inclusivo y democrático. Con esta certeza nos dirigimos a una fecha crucial en la historia de nuestro país, el próximo 26 J.

 Fuente: Público.es

domingo, 15 de mayo de 2016

15 de mayo de 2011, el 'crack' que anunciaba el fin del bipartidismo


Concentración en la Puerta del Sol del movimiento 15M.- EFE
Concentración en la Puerta del Sol del movimiento 15M.- EFE


Una comparación del CIS de abril de 2011 y el del mismo mes de 2016 muestra una sociedad electoralmente muy diferente en la que el bipartidismo conseguiría el 37,2% de los votos frente al 83,81% de 2008. La sangría de votos llega a causa del abandono de los jóvenes, de los ciudadanos que viven en poblaciones de más de un millón de habitantes, de la gente con estudios superiores y de las clases medias-altas y altas.

ALEJANDRO TORRÚS

MADRID.-  Cómo hemos cambiado y qué lejos ha quedado aquella realidad. El 15M de 2011 supuso un crack que anunciaba el fin del bipartidismo y que ha hecho tambalearse al régimen del 78. Cinco años después de aquel estallido, una comparación entre el CIS de abril de 2011 y el del mismo mes de 2016 muestra una sociedad electoralmente muy diferente. Por ejemplo: el bipartidismo a día de hoy conseguiría el 37,2% de los votos(quedarían por añadir los indecisos), un 18,3% menos de votos, que en el CIS de 2011 y un36,15% menos de los que obtuvieron finalmente en las elecciones del 20 de noviembre de 2011.
Dentro de este derrumbe del bipartidismo se puede apreciar que la sangría de votos llega a causa del abandono de los jóvenes, de los ciudadanos que viven en ciudades de más de un millón de habitantes, de la gente con estudios superiores y de las clases medias-altas y altas. De esta manera, se puede decir que el bipartidismo cuenta con un electorado más envejecido, con menos estudios y que vive en un ambiente más rural aunque llama especialmente la situación del PSOE, que bien puede describirse como un partido de clase con éxito entre clases obreras y entre ciudadanos con menos formación.

La corrupción y el fraude era percibido como un problema por el 0,9% de la población, mientras que en 2016 este porcentaje asciende al 17,6%.


Pero no sólo eso, el análisis comparado de los datos permite afirmar que casi la mitad de los jóvenes que en 2011 pensaban votar a PP y PSOE ya no pretenden hacerlo. Además, entre los jóvenes de 18 y 24 años ha descendido el porcentaje de los que se definen como conservadores, demócrata-cristianos, liberales y socialistas, mientras que han subido los que se ven a sí mismos como progresistas, socialdemócratas y nacionalistas. En términos generales, aumentan los que se perciben como progresistas, socialdemócratas y comunistas.
Asimismo, los estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas permiten afirman que la juventud, y también la sociedad, se ha politizado. El porcentaje de personas que hablan "a menudo" de política con amigos, familiares y compañeros de trabajo ha ascendido en una media de cinco puntos porcentuales en todas las franjas de edad. Por tanto, sí se puede afirmar que estos cinco años han supuesto una repolitización de la sociedad.
Otro cambio notable se produce en los problemas que a juicio del ciudadano le afectan más. El principal problema sigue siendo el paro. Así, en 2011 el desempleo era el principal problema para el 44,5% y en 2016 para el 43,5%. Eso no ha cambiado. No obstante, la principal diferencia es que en 2011 la corrupción y el fraude era percibido como un problema por el 0,9% de la población, mientras que en 2016 este porcentaje asciende al 17,6%.

La ruptura generacional

Suben los jóvenes que se definen como progresistas, socialdemócratas y nacionalistas y descienden los que se definen como conservadores y socialistas

La clave principal, pero no la única, que explica la caída del bipartidismo es la ruptura generacional. Los jóvenes se han apartado de los partidos tradicionales.Pau Mari-Klose, en su estudio Prioridades poco prioritarias demostró cómo los partidos tienden a favorecer los intereses colectivos de edad más avanzada, a sabiendas de que en esas franjas se concentra el voto, en perjuicio de las necesidades de colectivos que se van incorporando a la vida adulta.
En abril de 2011 el bipartidismo contaba con el voto, según el indicador de voto+simpatía del CIS, del 55,5% de la población. Por edades, este apoyo se traducía en apoyo del 49,8% de votos de los jóvenes entre 18 y 24 años y del 49,5% en el caso de los jóvenes entre 25 y 34 años. Por partidos, este apoyo se desgranaba en un 30% de votos al Partido Popular entre los votantes más jóvenes y un 19,8 al Partido Socialista. Entre los mayores de 65 años, el bipartidismo aglutinaba al 66,6% de los votos (37,7% del PP y 29,1% del PSOE).

De 2011 a 2016, el Partido Popular ha pasado de tener el voto de un 30% de los jóvenes al 13,1%


El contraste con las cifras del CIS de abril de 2016, justo cinco años después, es evidente. Según el indicador de voto+simpatía el bipartidismo hoy día conseguiría el 37,2%. Un 18,3% menos de votos, que en el CIS de 2011 y un 36,15% menos de los que obtuvieron finalmente en las elecciones del 20 de noviembre de 2011.
Por partidos políticos y franjas de edad, el 'crack' se refleja aún mejor. De 2011 a 2016, el PP habría pasado de tener el apoyo de un 30% de los jóvenes al 13,1% y del 26,7% de las personas entre 25 y 34 años al 15,1%. En el caso del PSOE, la caída pasa del 19,8% de apoyo entre los más jóvenes al 13,6 y del 26,7% en el caso de los que tienen entre 25 y 34 años al 13,1%. Es decir, casi la mitad de los jóvenes que en 2011 pensaban votar a PP y PSOE ya no quieren hacerlo.
La duda, en este caso, sería si estos jóvenes se han separado del bipartidismo para siempre o si los partidos tradicionales aún conservan la capacidad para recuperar el voto de la juventud. En todo caso, comparando las gráficas de cómo se definen los electores se refleja que entre los jóvenes de 18 y 24 años hay menos que se definen como conservadores, demócrata-cristianos, liberales y socialistas, mientras que suben los jóvenes que se definen como progresistas, socialdemócratas y nacionalistas.

Los que tienen títulos superiores abandonan al bipartidismo

La comparación entre los CIS de 2011 y 2016 muestra que el PSOE sigue siendo la fuerza favorita entre los ciudadanos sin estudios y con la primera etapa de secundaria finalizada, mientras que el Partido Popular ocupa la primera posición entre los que cuentan con la Primaria. Los ciudadanos que se han alejado del bipartidismo, por tanto, son los que han accedido a la segunda etapa de la Secundaria, a la Formación Profesional y a estudios superiores.
Por ejemplo, en 2011 el 19,4% de los ciudadanos con estudios superiores apostaba por votar al PSOE, mientras que en 2016 este porcentaje ha disminuido hasta el 10,8%. La caída de los socialistas es acompañado por la del Partido Popular. Los conservadores caen del 22,1% de voto+simpatía, en 2011, siendo la primera fuerza, al 14,1% que supone el tercer puesto de la lista por debajo de Ciudadanos y de Podemos más IU y las confluencias.


Integrantes y simpatizantes del Movimiento 15-M durante la asamblea celebrada en la madrileña Puerta del Sol. (Efe)
Integrantes y simpatizantes del Movimiento 15-M durante la asamblea celebrada en la madrileña Puerta del Sol. (Efe)




Los agricultores, fieles al PP

Un análisis comparado por la situación laboral de los ciudadanos permite apreciar cómo el Partido Popular ha conseguido mantenerse como primera fuerza política entre loscomerciantes y los pequeños empresarios sin asalariados a su cargo, los agricultores y los pensionistas. Sin embargo, la caída de votos a los conservadores es más que apreciable entre los empresarios con asalariados a su cargo y entre los profesionales y técnicos por cuenta ajena y cuadros medios. En cambas categorías la caída es de alrededor de un 50% de apoyos que se desplazarían a Ciudadanos y a Podemos.
Por otro lado, la otra pata del bipartidismo, el PSOE ha perdido una cantidad importante de apoyos entre los estudiantes, campo que domina Podemos, entre los agricultores y entre los obreros cualificados, aunque sigue en primera posición en este ámbito. Por contra, los socialistas sí han conseguido mantener un alto número de apoyos entre losobreros no cualificados (agrarios y no agrarios).

El PSOE, primera fuerza entre obreros no cualificados

Si la comparación se realiza según la clase social, muestran que el PSOE continúa siendo el partido de los obreros no cualificados y sigue manteniendo un apoyo importante entre los obreros cualificados aunque en este punto habría perdido la hegemonía por el acuerdo electoral entre Podemos e IU y el resto de confluencias. La caída del PSOE es importante entre las clases alta y media-alta, donde se desangra a favor de Podemos, y en las nuevas clases medias.
Por su parte, el Partido Popular se mantiene como la primera fuerza de las viejas clases medias perdiendo más del 50% de los apoyos que tenía entre los obreros cualificados y no cualificados. Asimismo, también es apreciable la pérdida de apoyos que sufre entre la clase media-alta y alta, que previsiblemente se han desplazado hacia Ciudadanos.

Fuente: Público.es

Mensajes del 15-M.

Mensajes del 15-M.

Algunos carteles utilizados durante el 15-M.

MADRID.- El 15 de mayo de 2011 comenzó un movimiento en la Puerta del Sol de Madrid que se propagó por todo el territorio nacional e, incluso, se extendió hacia el exterior. Multitud de mensajes reivindicativos, con diferentes estilos y lemas, estuvieron presentes en las vía públicas de todas las concentraciones y acampadas, desde "no hay pan para tanto chorizo" hasta "le llaman democracia y no lo es". Mensajes que aún hoy perduran en nuestro país. Cinco años después, recopilamos algunos de las consignas más características de este 15-M.
REUTERS/ Paul Hanna
REUTERS/ Paul Hanna


Varios carteles colocados por jóvenes acampados en la puerta del Sol.  EFE
Varios carteles colocados por jóvenes acampados en la puerta del Sol. EFE

"Cuando se apagan las farolas brilla sol" reza este cartel del 15-M.
"Cuando se apagan las farolas brilla sol" reza este cartel del 15-M.
"Si no nos dejáis soñar no os dejaremos dormir"

"Si no nos dejáis soñar no os dejaremos dormir"

Varios carteles colocados por jóvenes acampados en la puerta del Sol.  EFE

Varios carteles colocados por jóvenes acampados en la puerta del Sol.  EFE

Cartel del 15-M
Cartel del 15-M


"No hay pan para tanto chorizo" reza este cartel del 15-M.

"No hay pan para tanto chorizo" reza este cartel del 15-M.


Cartel utilizado durante el 15-M.

Cartel utilizado durante el 15-M.



Cartel utilizado durante el 15-M.
Cartel utilizado durante el 15-M.


Cartel utilizado durante el 15-M.

Cartel utilizado durante el 15-M.




Cartel utilizado durante el 15-M.

Cartel utilizado durante el 15-M.
"Apaga la tele, enciende tu mente" rezaba este cartel del 15-M.
"Apaga la tele, enciende tu mente" rezaba este cartel del 15-M.

EFE/Manuel H. de León
EFE/Manuel H. de León


Carteles del 15-M.
Carteles del 15-M.​



Un escaparate junto a la Puerta del Sol rodeado de carteles reivindicativos al fondo. REUTERS /Sergio Pérez

Un escaparate junto a la Puerta del Sol rodeado de carteles reivindicativos al fondo. REUTERS /Sergio Pérez


Algunos carteles utilizados durante el 15-M.





FUENTE: PÚBLICO

sábado, 14 de mayo de 2016

¿Por qué y cómo surgió el 15-M?

ACAMPADA DE SOL
Estamos hoy viendo en España el ataque (y no hay otra manera de definirlo) más frontal al bienestar de las clases populares desde el final de la dictadura fascista (sí, el término científico para definir aquella dictadura no es franquismo, sino fascismo) en el año 1978. Aquel final ocurrió mediante una transición (que no fue modélica) de una dictadura a una democracia sumamente limitada e insuficiente, resultado del enorme dominio que las fuerzas ultra-conservadoras continuaron teniendo sobre los aparatos del Estado. Las movilizaciones del mundo del trabajo (desde 1974 a 1976, España tuvo las movilizaciones y huelgas políticas más numerosas y extensas existentes en Europa) forzaron el fin de aquella horrible dictadura, de manera que, aún cuando el dictador murió en la cama, la dictadura terminó en la calle, con la agitación social que la protesta obrera determinó. Ahora bien, las fuerzas democráticas, y muy en especial, los dirigentes de los partidos de izquierda, acababan de salir de la cárcel o habían llegado recientemente del exilio y no pudieron neutralizar, y todavía menos debilitar, las fuerzas ultra-conservadoras que controlaban el Estado. La permanencia de la Monarquía, regida por un Rey nombrado a dedo por el dictador, era el símbolo de la desigualdad en la correlación de fuerzas en aquel momento.
Las consecuencias de este dominio ultra-conservador sobre el Estado y sobre la mayoría de las instituciones mediáticas y políticas del país son muchas. Como ejemplos podemos citar: una ley electoral escasamente proporcional, que discrimina a las izquierdas (y muy en especial al partido que lideró la resistencia antifascista); la ausencia de medios radiotelevisivos o rotativos de izquierda; y el enorme subdesarrollo social de España (que durante todos estos años ha continuado teniendo el gasto público social per cápita -que financia su escasamente desarrollado Estado del Bienestar- más bajo de la Unión Europea de los Quince (UE-15) (el grupo de países de semejante nivel de desarrollo económico al nuestro)).
Otra consecuencia de este dominio ultra-conservador del Estado español ha sido la enorme regresividad de la política fiscal, que explica, junto con el enorme fraude fiscal, los escasos ingresos al Estado. Tal realidad, fácilmente documentable (los ingresos al Estado representan sólo el 32% del PIB, el mas bajo de la UE-15) niega las tesis neoliberales promovidas por las voces próximas al capital financiero y a la gran patronal, como Fedea (fundación financiada por la banca y algunas de las mayores empresas del país, que se benefician extensamente de la existencia de paraísos fiscales que les permiten evitar el pago de tributos al Estado) de que nos estamos gastando en España más de lo que podemos. La validez de tal tesis queda fácilmente falseada con el siguiente dato. España no es pobre. Su PIB es el 92% del promedio de los países de la UE-15. En cambio, su gasto público social per cápita no es el 92% del promedio del gasto público social per capita de la UE-15, sino sólo el 72%, lo cual quiere decir que España se gasta 60.000 millones de euros menos de los que se deberían gastar por su nivel de riqueza.
Es cierto que durante el periodo democrático iniciado en 1978 ha habido cambios y mejoras, sobre todo en los periodos de gobiernos PSOE, cambios que han permitido reducir el enorme déficit de gasto público social. Pero debido al gran retraso que dejó la dictadura y también a la excesiva moderación de los gobiernos PSOE, el Estado del Bienestar ha continuado a la cola de la Europa Social. Y los enormes recortes que está imponiendo el gobierno del Partido Popular están aumentando todavía más este déficit social. Y ello es resultado de unas políticas públicas de austeridad que, en su objetivo central de debilitar al mundo del trabajo, están creando una recesión que para amplios sectores de la población alcanza niveles de Gran Depresión.
La rebelión de los jóvenes
Entre estos sectores que viven una Gran Depresión están los jóvenes. Hoy sólo uno de cada dos jóvenes encuentra trabajo. Y según las proyecciones de las agencias que gozan de mayor credibilidad, tal situación continuará durante al menos diez años, una situación intolerable. Y ello es resultado de decisiones políticas que se han ido tomando durante todos estos años, tanto en España como en Bruselas y en Frankfurt y que, con la complicidad de los medios, se han presentado como las únicas posibles. Los datos, sin embargo, muestran que por cada medida de austeridad había una política expansiva de gasto público posible (se hubieran conseguido más fondos revirtiendo la bajada de impuestos de sucesiones -2.500 millones de euros- que congelando las pensiones -1.500 millones de euros-).
No es de extrañar que existan protestas populares en las que los jóvenes –a los que erróneamente se les suponía que “pasaban de todo”- protagonicen las movilizaciones en contra de tales políticas y los establishments financieros, económicos, políticos y mediáticos que las imponen. El 15-M es un movimiento que surge como respuesta a tal crisis financiera, económica y política que ha causado la mayor pérdida de legitimidad de tales establishments. Y tanto en sus objetivos, tales como democratizar la sociedad (y la extensión de los derechos políticos, civiles y democráticos de los ciudadanos que ello conllevaría), como en su táctica (con manifestaciones y acampadas no violentas) ha despertado gran simpatía y apoyo popular, del cual deriva su poder.
Esta demanda de mayor democracia entra en conflicto con la democracia tan limitada que existe en España, consecuencia de la transición inmodélica referida anteriormente. Hoy, exigir democracia es subversivo del orden imperante en España. Exigir que cada ciudadano tenga la misma capacidad de incidencia en la gobernanza del país es revolucionario, pues terminaría con el dominio de las instituciones políticas por parte de las fuerzas conservadoras en el país. Exigir que exista una pluralidad en los medios de información es terminar con el monopolio de clase existente en los medios en España. Exigir que todo cargo representativo sea elegido es terminar con la Monarquía, que es el eje del aparato del Estado todavía controlado por las fuerzas conservadoras. Exigir que existan formas de participación directa (como referéndums a nivel de todo el Estado) es terminar con el control por las élites partidistas del sistema democrático. Exigir que los partidos se democraticen es terminar con el control por parte de los grupos dirigentes de tales instrumentos. Exigir que la economía esté al servicio de las clases populares y no al servicio del 1% de la población que controla las finanzas y grandes empresas es también profundamente subversivo en España. Estas demandas, como los adjetivan los portavoces del establishment, son “extremistas”, “populistas” o “demagógicas”, adjetivos utilizados por las estructuras de poder para marginar las voces críticas auténticamente democráticas que quieren desarrollar la democracia todavía extraordinariamente limitada en España.
Predeciblemente, la respuesta del establishment a tales peticiones ha sido la represión. Véase lo ocurrido el 1º de Mayo en las manifestaciones organizadas, entre otros, por el 15-M. Yo asistí por la mañana a la excelente marcha organizada por los sindicatos (100.000 personas) y por la tarde a la del 15-M (40.000 personas). Lo que ocurrió en esta última me recordó lo que ocurría en los años cincuenta. A los jóvenes, por ser jóvenes, se les detenía y se les registraba. Era el intento de identificar –como lo hizo el reportaje de La Vanguardia- a los jóvenes como terroristas. Era la criminalización de la juventud. El peligro de instalar de nuevo las prácticas represivas que vimos durante la dictadura existe hoy en España.
Vicenç Navarro
Por su interés, publicamos el artículo que el profesor Vicenç Navarro publicó en el primer aniversario del 15-M
15 DE MAYO 2012


FUENTE: PÚBLICO.ES

lunes, 18 de abril de 2016

La 'Nuit Debout' y el 15-M se alían para globalizar la protesta


Yannis Varoufakis, exministro de Finanzas griego e impulsor de 'Un PLan B para Europa', partica en una asamblea de la 'Nuit Debout'. - REUTERS
Yannis Varoufakis, exministro de Finanzas griego e impulsor de 'Un PLan B para Europa', partica en una asamblea de la 'Nuit Debout'. - REUTERS



Las acciones del movimiento de indignación de Francia se multiplican para amplificar su resonancia e internacionalizar la protesta. Activistas franceses y españoles lanzan una convocatoria global para el 15 de mayo, coincidiendo con el quinto aniversario del 15-M.


ANDREA OLEA

@lea_corr

PARÍS. - El mapa interactivo que muestra la evolución geográfica de Nuit Debout se asemeja a una constelación en la que cada vez se van iluminando más estrellas. El movimiento de indignación nacido en la plaza de République de París ha cumplido dos semanas y tiene réplicas en todo el territorio francés, pero también a nivel europeo─ciudades como Berlín, Amsterdam, Bruselas, Barcelona o Madrid ya han pasado sus Noches en pie─ y al otro lado del Atlántico, principalmente en Montreal. ¿Revolución global por generación espontánea? En realidad no.
Emma, veterana quincemista de Barcelona, miembro de X_net y de 15MpaRato, detectó que algo inusual ocurría en Francia a principios de marzo. Varios colectivos franceses, explica, la contactaron para pedirle ayuda con el inicio de la movilización contra la reforma laboral impulsada por el gobierno socialista de François Hollande, que el 31 de marzo cristalizó en la ocupación de la emblemática plaza de République en París tras una multitudinaria manifestación.

"Me di cuenta de que esto era algo nuevo, un movimiento que venía desde abajo, de personas muy distintas, no era el clásico llamamiento sindical o partidista"

“Me di cuenta de que esto era algo nuevo, un movimiento que venía desde abajo, de personas muy distintas, no era el clásico llamamiento sindical o partidista. Allí oí hablar por primera vez deConvergence de Luttes”, el colectivo promotor de laNuit Debout. Experta en comunicación y movilización en redes, cuando llegó a París se topó con un panorama más bien árido: “Tenían una estructura bastante débil, con dinámicas poco operativas; en comunicación solo tenían una página de Facebook, ni siquiera una cuenta de Twitter, y se comunicaban a través de una lista de correo”.

El 15-M desembarca en París
Emma, junto con Héctor y Toret, integrantes los tres del 15M Barcelona, forman una especie de dream team de la revolución 2.0. Toret, psicólogo y experto en tecnopolítica, ha trabajado con colectivos como Democracia Real Ya o Barcelona en Comù; Héctor, novelista, filólogo y experto en democracia participativa, es el community manager de la cuenta@15MBcn_int. Entre los tres suman casi una veintena de países en los que han colaborado con distintos movimientos sociales. Fue por eso que, cuando algo empezó a moverse al otro lado de los Pirineos, se subieron al carro sin dudarlo.

Espectáculo nocturno en la plaza de la República de Francia. - EFE
Espectáculo nocturno en la plaza de la República de Francia. - EFE



“Estuvimos varias semanas calentando las redes. En España, el interés por lo que ocurría en Francia fue inmediato y desde el principio ha habido un montón de gente trabajando para difundir lo que está ocurriendo”, explica Héctor, precisando que un equipo de apoyo creado en Telegram centraliza y difunde toda la información que llega desde Francia para extenderla por las redes. Cuando llegaron a París, ayudaron a reorganizar la comunicación, dieron cursos intensivos enstreaming sobre herramientas en redes sociales y empezaron a trabajar codo con codo con los franceses.

“Esto se ha expandido a una velocidad brutal. Ya es un monstruo que no controla nadie”, asegura desde el Media Center de Nuit Debout. Ubicado a pocas manzanas de la plaza de République, escondido en una calle tranquila al abrigo de miradas indiscretas, en él se trabaja día y noche a ritmo febril. Una decena de personas discuten la estrategia comunicativa a seguir para los días que vienen; la información fluye de tal manera que la atmósfera se hace densa, con miles de tuits atravesando como flechas la habitación, casi rozando las orejas del visitante. El desarrollo de los acontecimientos es frenético: se planifica mientras se sigue con atención la evolución del movimiento en las redes y en los medios de comunicación: una televisión de América Latina ha entrado en directo desde République; un periodista australiano necesita contactos; Pablo Iglesias acaba de tuitear por primera vez sobre Nuit Debout.

La difusión del movimento por redes ha sido exponencial: en dos semanas, más de 33.000 seguidores en Twitter, 100.000 en Facebook

Noemie tiene ojeras: ayuda a gestionar las cuentas de Twitter y Facebook del movimiento y lleva trabajando a ritmo de 12 horas diarias todo el fin de semana. “Imagínate: la cuenta en Twitter la creamos el 30 de marzo. El 31 nos damos cuenta de que somos Trending Topic mundial. Cada hora recibimos decenas de mensajes de apoyo… estamos creciendo a un nivel increíble”, explica, con un ojo en su interlocutora y otro en la pantalla del ordenador.
Efectivamente, la difusión del movimento por redes ha sido exponencial: en dos semanas, más de 33.000 seguidores en Twitter, 100.000 en Facebook. En esta red social también existen versiones de la Nuit Debout en inglés, español e italiano. En Telegram, un grupo de personas de varios países traducen a toda velocidad artículos, comunicados y manifiestos en una decena de idiomas. Los franceses creen que la ayuda del 15-M ha sido de gran utilidad, aunque matizan: “Nos enseñamos los unos a los otros. Aquí estamos utilizando la inteligencia colectiva”, subraya Noemie.

Aprender de otras luchas
La comisión internacional de la Nuit Debout se reúne a las 19 horas cada tarde en République. Subdividida en tres grupos ─Comunicación, Acción y Debate─, en este último, unas quince personas de Francia, pero también de España, Turquía, Italia o Rusia, se emplean en dotar a la lucha de un contenido común.

“Nos hemos dado cuenta de que tenemos que mirar este movimiento desde una óptica internacional y para ello, hay que encontrar paralelismos con lo ocurrido en otros lugares”

Entre ellas está Ioana, integrante del colectivo de migrantes español Marea Granate: “Nos hemos dado cuenta de que tenemos que mirar este movimiento desde una óptica internacional y para ello, hay que encontrar paralelismos con lo ocurrido en otros lugares”, explica. “Los movimientos que han ido naciendo en los cinco últimos años en todo el mundo, pero especialmente en Europa, pueden enseñarnos:Blockupy en Alemania, sobre la economía financiera; el 15-M y la PAH en España, sobre la ocupación del espacio público; Gezi, en su resistencia contra el autoritarismo del Estado turco…”, enumera.
“Nosotros creemos en un mundo sin fronteras, sabemos lo que son porque nos ha tocado emigrar a todos los que estamos aquí, y nos asusta cómo se están redibujando Europa: cada vez con más violencia, hacia los otros (en alusión a los refugiados) y hacia nosotros como ciudadanos europeos”, critica.

Policías franceses toman posiciones durante una manifestación de la 'Nuit Debout'. - AFP

Policías franceses toman posiciones durante una manifestación de la 'Nuit Debout'. - AFP


Globalizar el movimiento
Desde 2011, los movimientos de protesta se han extendido por todo el planeta, desde las primaveras árabes, hasta el 15-M en España u Occupy Wall Street en Estados Unidos.
En Francia, hay quien ve la falta de propuestas políticas concretas desde Nuit Debout como un problema fundamental, pero si la convergencia de luchas en este país preocupa a parte de los impulsores del proyecto, la internacionalización de la lucha podría ser su mayor desafío.

El peso político y económico de Francia hace que muchos pongan sus esperanzas en 'Nuit Debout' para reactivar la protesta a nivel internacional

“El movimiento tiene que encontrar su camino aquí, pero a nivel estratégico, también es importante para otros países”, opina desde la plaza Sélim Smaoui, sociólogo que también vivió y participó en el 15-M en España. El peso político y económico de Francia hace que muchos pongan sus esperanzas en Nuit Debout para reactivar la protesta a nivel internacional. Intelectuales de izquierdas como el británico David Graeber o el exministro de Finanzas griego e impulsor del proyecto Un Plan B para Europa, Yannis Varoufakis, que este sábado visitó République, siguen con interés los acontencimientos en Francia.
La comisión internacional acaba de lanzar una convocatoria global de movilización para el 15 de mayo, coincidiendo con el quinto aniversario del nacimiento del 15-M en España. Unos días antes, el fin de semana del 7 y 8, hay convocada otra "llamada internacional" en París que servirá para preparar la "gran acción" del día 15. La colaboración entre movimientos sociales de distintos países será fundamental para determinar la extensión de la protesta. Después de haber participado en movilizaciones en todo el mundo, desde Brasil, hasta Hong Kong o Turquía, Toret lo tiene claro: “Para mí no hay diferencia entre los turcos, los italianos, los franceses o los españoles. La lucha tiene que ser global”.

ANDREA OLEA

Fuente: Público.es

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