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jueves, 25 de mayo de 2017

MANIFIESTO-LLAMAMIENTO 27 DE MAYO DE 2017


MANIFIESTO-LLAMAMIENTO 27 DE MAYO DE 2017
LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO
Tras un periodo plagado de citas electorales que a mucha gente le hicieron concebir esperanzas de que mediante nuevos gobiernos sus problemas pudieran solucionarse, hemos comprobado que esto no ha sido así. Al contrario, nos encontramos ante una situación extremadamente difícil, de emergencia social, que nos convoca a dar una respuesta colectiva y masiva de la clase trabajadora, la ciudadanía y los pueblos, como perspectiva para todas y todos aquellos que están luchando y que sufren las contradicciones de este sistema que solo genera paro, precariedad, pobreza y violencia.
Millones de trabajadores y trabajadoras se encuentran sin empleo. Tener unas manos para trabajar, disponer de tu capacidad tanto manual como intelectual y no encontrar un trabajo digno es humillante. Se está desperdiciando el talento colectivo de una sociedad, hipotecando indefinidamente su futuro. Los trabajadores y trabajadoras no nos merecemos este atropello a nuestra dignidad colectiva.
Cientos de miles de familias han perdido su casa. No hay nada más inhumano que desalojar a una familia de su hogar solo para alimentar la voracidad insaciable de unos banqueros sin escrúpulos. Banqueros a los que los estados siervos de la Troika alimentan a costa de empobrecer aún más a la clase trabajadora y a las personas más indefensas.
Mientras, la patronal, aprovechando el drama del paro masivo, aprieta las tuercas a la baja de los salarios y de las condiciones de trabajo a las personas que aún tienen un empleo. La juventud trabajadora ha sido sometida a una doble escala salarial generalizada. Trabajadores y trabajadoras, sobre todo inmigrantes, que, ante la difícil situación, no pueden siquiera cuestionar su papel de meros explotados/as por el capital. Hoy más que nunca es preciso estrechar lazos y reafirmar que “nativa o extranjera, todos somos la misma clase obrera”.
A su vez, un millón de personas han emigrado en los últimos años. La inmensa mayoría jóvenes a quienes se les niega la posibilidad de forjar un proyecto de vida digno y se ven abocados a buscarse la vida en el extranjero como antes hicieron nuestros padres y abuelos. No podemos por ello señalar a las personas migrantes como responsables de la crisis, sino como sus primeras víctimas.
El patriarcado. Un modelo de sometimiento para la mitad de la población
Las mujeres decimos no a un sistema patriarcal que nos arrastra a épocas del pasado y que nos impide avanzar en igualdad,quitándonos el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, extendiendo los crímenes machistas, intensificando la desigualdad como refleja la creciente brecha salarial, y provocando la vuelta a los hogares para dedicarnos a la crianza y los cuidados, sin reconocimiento ni remuneración. Asimismo, nuestras madres se ven abocadas a la pobreza con pensiones míseras cuando es su trabajo el que ha mantenido y mantiene la vida y la economía productiva.
Reclamamos, Pan, Trabajo, Techo, e IGUALDAD.
Contra la tenaza de la Deuda impuesta por la UE y el FMI.
El gobierno del PP y demás gobiernos de todos los colores, ejecutan al dictado de la Troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea), políticas consistentes en el robo de derechos y el empobrecimiento generalizado de la mayoría social. Estas políticas que se fundamentan en el pago de una Deuda ilegítima que no han contraído los ciudadanos y ciudadanas, son producto de la especulación bancaria y los excesos de los distintos gobiernos. La degradación de los derechos sociales y medioambientales se degradará, aún más, con el CETA (Tratado de Libre Comercio entre la UE y Canadá).
Tras la modificación del artículo 135 de la Constitución por el gobierno del PSOE, con el apoyo del PP, la aplicación del Tratado de la Zona Euro de 2012, impone a todas las administraciones públicas, incluida la Seguridad Social, objetivos de Déficit destinados a adelgazar sin límites el gasto público en servicios sociales y las pensiones públicas.
La reducción del gasto en servicios públicos junto con la privatización de todo lo rentable (el último eslabón es AENA) y la subcontratación de la prestación de servicios públicos con empresas privadas que obtienen sus infames beneficios precarizando al máximo las condiciones laborales, sirven al mismo gran objetivo: poner a disposición del capitalismo en crisis los mejores pedazos de la tarta de los presupuestos públicos. El resultado es el desmantelamiento de la sanidad y la educación públicas, así como de los servicios sociales, a mayor gloria de la empresa privada. El aumento escandaloso de los gastos militares al servicio de las guerras imperiales refuerza nuestra reivindicación de salir de la OTAN y desmantelar las Bases.
Con una mayoría de pensiones públicas que no aseguran el mínimo necesario para sobrevivir – más de la mitad de los pensionistas cobra por debajo del salario mínimo y cerca del 40% de las familias dependen de una pensión -, con el vergonzoso copago de medicamentos para los pensionistas y el atraco a nuestra “hucha de las pensiones”, se preparan nuevos ataques contra las pensiones públicas, al amparo del infame “Pacto de Toledo”, en beneficio de los planes de pensiones privados.
El drama del pueblo griego y la aceptación por el gobierno de Syriza de todas las imposiciones de la Troika, incluso con la victoria del NO en el referéndum, muestra con toda claridad cómo la UE y el Euro actúan como camisa de fuerza para ahogar la soberanía popular. En su contra es preciso promover la lucha y la unión de la clase obrera y de los pueblos de Europa.
Ruptura con el Régimen del 78
Al capitalismo le estorban las libertades y los derechos de la mayoría social. Es un sistema que busca exclusivamente el beneficio privado de unos pocos y que nos lleva inexorablemente a una catástrofe social y medioambiental de alcance incalculable.
Y cuando se protesta, siempre obtenemos la misma respuesta: la represión y criminalización del sindicalismo de clase y de los movimientos sociales. Es un sistema que necesita la represión, que genera leyes como la Ley Mordaza para mantenerse y que debe ser superado con la lucha en la calle. Una ley que demuestra a las claras que mientras las y los que luchan son multados, detenidos y condenados a prisión, los que especulan con nuestras vidas se van a vivir a Suiza, como el caso de Urdangarín.
Ahora, la aprobación de leyes que dejan las manos libres al esquirolaje y limitan el derecho de huelga, que aceleran el desalojo de viviendas ocupadas, o el nuevo pacto social que se está cocinando con la complicidad de las burocracias sindicales para un nuevo Estatuto de los Trabajadores, son nuevas vueltas de tuerca que nos atenazan y a las que hay que enfrentar con organización y lucha obrera y popular.
La descomposición del régimen surgido de la Constitución del 78 se hace evidente. Nació contra el pueblo, está corroído por la corrupción y no tiene ninguna legitimidad. A los capitalistas herederos del franquismo, se les han sumado los nuevos ricos del PSOE y de otros partidos en los diferentes gobiernos – que amasaron sus fortunas con las privatizaciones y la escandalosa corrupción. Esta corrupción generalizada que, no lo olvidemos, está en el código genético del sistema capitalista, actúa con total impunidad precisamente por la supervivencia de todas las estructuras de poder herederas de la Dictadura: monarquía borbónica, justicia, fuerzas armadas, policías de todo tipo, iglesia católica, altos cargos de la administración, etc.
Es este Régimen podrido el que se vio sacudido por la movilización popular y el que pretende asentarse sobre la miseria de la inmensa mayoría de la clase obrera, la precariedad laboral y social, la represión de la lucha social y de los derechos nacionales de los pueblos del Estado español.
Las Marchas de la Dignidad, al tiempo que reconocemos la legitimidad del derecho de los pueblos a decidir soberanamente su destino, les llamamos a luchar unidos contra ese régimen corrupto, estrechando los lazos de clase que nos permitan avanzar, aquí y ahora, en la lucha contra el capitalismo y su puño de hierro: la UE y la OTAN.
Al tiempo que exigimos la libertad para Alfon, Bódalo, y para todas las presas y presos encarcelados por luchar, planteamos que la Ley Mordaza y el conjunto de la legislación antiterrorista deben ser derogadas.
Las Marchas de la Dignidad tienen como método fundamental de trabajo unificar las luchas.
A su alrededor se van agrupando,y llamamos a agruparse a pensionistas, desempleados y desempleadas, mujeres en lucha por la igualdad y contra las violencias machistas, las trabajadoras y los trabajadores en conflicto – incluidas las personas que están luchando por el retorno a la gestión pública -, a las que luchan por una educación y sanidad públicas gratuitas y de calidad, a quienes denuncian a las empresas que depredan el medio ambiente, etc. Llamamos a sumarse en fin, a todas aquellas personas que creen que otro mundo, más justo y solidario, además de posible, es necesario.
En la lucha difícil que hemos emprendido por un cambio real, no un simple cambio de gobierno, necesitamos que quienes estemos dispuestos a pelear nos unamos. La construcción de poder popular exige pasos pacientes y firmes que no se dejen seducir por los cantos de sirena de falsas soluciones institucionales que tan caro pagamos en la Transición y que hoy, en el marco de la Unión Europea, son más engañosos que nunca.
TODOS Y TODAS A MADRID EL 27 DE MAYO
En ese camino, de construcción paciente y firme de la fuerza necesaria para cambiar de verdad las cosas y construir una sociedad a favor y de las y los trabajadores, para el que sabemos que la huelga general es una herramienta muy importante de conciencia y organización, llamamos a llenar de dignidad y rebeldía la capital del Estado español, Madrid, el 27 de mayo de 2017. 
Ese día llegaremos columnas de todos los pueblos y naciones del estado a Madrid y también desde la emigración. Al tiempo que convocamos a la clase obrera y a todos los pueblos del Estado español a movilizarse, hacemos un llamamiento especial al pueblo de Madrid, antifascista y solidario, a incorporarse a esta gran movilización.
PAN, TRABAJO, TECHO E IGUALDAD:
  • En defensa de pensiones públicas dignas y a cargo de los Presupuestos. No al Pacto de Toledo
  • Por el empleo estable, salarios dignos y la renta básica: Derogación de las reformas laborales
  • Por la libertad de las personas presas y procesadas por luchar. Amnistía.
  • Por el no pago de la deuda. UE y FMI fuera ya de aquí
  • Por la defensa de los Servicios Públicos como derechos esenciales.
  • Contra el feminicidio: Nos queremos vivas, ni una menos

Fuente:
http://marchasdeladignidad.org/el-27-de-mayo-volvemos-a-madrid/

martes, 2 de mayo de 2017

Reino de España: Urge una gigantesca manifestación contra la corrupción





Agustín Moreno

Cada vez que dos tipos con traje coinciden en los lavabos de una institución se produce un delito grave. Esa es la percepción que tienen muchos ciudadanos ante la corrupción a raudales que se está viviendo en España. Según la última encuesta del CIS, la preocupación por la corrupción se situaba en segundo lugar detrás del paro, con un 44.8%, y en tendencia fuertemente ascendente. Metroscopia refleja que el 96% de los ciudadanos están seguros de que quedan mucha corrupción por destapar. Lo de alarma social es poco, hay hastío, nausea, encabronamiento. Y lo más indignante es la conciencia ciudadana de que su latrocinio son nuestros recortes.

Y no es para menos. Solo la semana pasada hemos visto cómo el Tribunal Supremo citaba al Presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, por la delictiva financiación de su partido; como comparecía la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, por el caso Gürtel; y como encarcelaban a otro expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, acusado de media docena de delitos. Y seguro que las cosas no acabarán ahí. Los jueces andan sobre la pista de otros expresidentes y exministros. Aguirre, que se creía inmortal en política y que no es nada de dimitir, se ha visto obligada a hacerlo. Van cayendo uno a uno con un suspense que cada vez recuerda más a la novela los Diez negritos, de Agatha Christie. Miren también el balance de poner la lupa sobre el gobierno de José María Aznar, en el que 11 de 14 ministros están imputados, cobraron sobresueldos o duermen en prisión.

Se repite la misma secuencia de la trama mafiosa: empresarios que donan importantes comisiones a cambio de concesiones públicas, financiación ilegal del partido y enriquecimiento personal de dirigentes políticos, negación de los hechos por el partido y no asunción de responsabilidades, filibusterismo jurídico y presiones desde el poder sobre fiscales y jueces dóciles para asegurarse la impunidad.

Tan grave como la corrupción es la obstaculización a la acción de la justicia. Hay imputados que alternan con algún juez; el ministro de Justicia realiza nombramientos con el afán de instrumentalizar a la fiscalía; hay decisiones de la fiscalía que hacen sospechar sobre para quién actúa. Jueces que intentan hacer bien su trabajo se quejan de las dificultades y falta de medios para ello; el propio juez Velasco, que ha impulsado la ‘Operación Lezo’ y que también dirige la investigación de la Púnica, anuncia su intención de cambiar de destino.

Esto ya no hay quien lo soporte. Corrupción, irresponsabilidad e impunidad política. Hace años escribí un artículo titulado Muchos relojes de oro y poca decencia política en el que establecía un paralelismo entre la situación actual y la que se vivió en la Segunda República cuando el escándalo del estraperlo y los relojes regalados a políticos y al hijastro de Alejandro Lerroux, junto a otras causas, llevó a Alcalá Zamora a convocar elecciones. Hoy las tragaderas parecen ser mayores.

La radiografía de la corrupción es impresionante. El número de imputados según el Consejo General del Poder Judicial es de 1.378 procesados/acusados en el periodo de julio de 2015 a septiembre de 2016. La corrupción cuesta a los españoles 90.000 millones de euros al año, según la Comisión Nacional de los Mercado y la Competencia (CNMC). Es insostenible reducirlo a “casos particulares”, cuando se han visto afectados máximos dirigentes políticos e institucionales de comunidades como la valenciana, Madrid, Baleares, Murcia, de importantes ayuntamientos, empresas y organismos públicos, y casi todos los tesoreros del PP. Mas parece un funcionamiento propio de una organización criminal que de un partido político.

El Gobierno no quiere ni puede afrontar el tema, se limita a capear el temporal esperando a que pase. La degradación de las instituciones es cada vez mayor, así como la desafección de la ciudadanía y su desmoralización por el estado de podredumbre que nos rodea y enfanga. La vergüenza internacional es inmensa con un presidente citado ante La Audiencia Nacional y que se limitará a negarlo todo. Así las cosas, Rajoy no está capacitado para dirigir el país ni nos merecemos un presidente de gobierno escudado en el “yo no sabía nada” cuando las evidencias son abrumadoras.

El otro día puse un tuit preguntándome “¿A qué esperan las fuerzas políticas y sociales para convocar una gigantesca manifestación de toda España en Madrid?”. Lo debió ver Julio Anguita y me llamó para decirme que justamente eso había propuesto el Frente Cívico-“Somos Mayoría” el 31 de marzo en un manifiesto donde llaman, además, a organizarse desde la ciudadanía por la Justicia y contra la corrupción. Urge una movilización popular para la construcción de un “proyecto, de impulso ético, legal y orgánico capaz de erradicar la gangrena que pudre los fundamentos del llamado Estado de Derecho”.

Agustín Moreno
Profesor de enseñanza media, sindicalista y uno de los portavoces de la Marea Verde en defensa de la enseñanza pública en Madrid.

Fuente:
https://www.cuartopoder.es/laespumaylamarea/2017/04/27/urge-una-gigantesca-manifestacion-la-corrupcion/1924

lunes, 20 de marzo de 2017

Reino de España: Los salarios sufren la mayor caída desde 2013



Carlos Sánchez 18/03/2017

Malos tiempos para los sueldos. La Encuesta de Coste Laboral ha revelado una caída del 0,8% en 2016, lo que supone el mayor descenso desde el primer trimestre de 2013

La recuperación de la actividad económica —el PIB crece a un ritmo anual del 3%— sigue pasando de largo por los salarios. Lo dice la Encuesta de Coste Laboral que realiza trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística (INE), que revela el mayor descenso de los salarios desde el primer trimestre de 2013, cuando caían a un ritmo del 1,4%. Es decir, desde el comienzo de la recuperación económica tras un quinquenio en recesión.

En concreto, los salarios —sin incluir otros costes— descendieron un 0,8% en el último trimestre de 2016 en términos anuales. Eso significa dos trimestres consecutivos con tasas negativas. Si se incluyen otros costes, como las indemnizaciones por despido, los pagos por incapacidad o por desempleo, el resultado es elocuente. Los costes laborales acumulan cuatro trimestres consecutivos con crecimiento anual en negativo.



Del coste total por trabajador y mes en el que incurre un empleador por la utilización del factor trabajo, 2.010 euros corresponden a salarios y 588 euros a cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social. El resto corresponde a indemnizaciones o prestaciones sociales pagadas por el empleador.

Los datos del INE contrastan con los que ofrece la estadística de convenios colectivos, que refleja que los salarios subieron el año pasado un 1,1%. Es decir, hay una distancia de nada menos que 1,8 puntos entre ambos indicadores.

La causa de esta discrepancia tiene que ver con la diferente metodología utilizada. Mientras que la Encuesta de Coste Laboral registra, a través de una muestra, el sueldo de todos los asalariados por los que haya existido la obligación de cotizar a la Seguridad Social al menos un día durante el mes de referencia, con independencia de su modalidad de contrato y de su jornada de trabajo, el ámbito de información de los convenios es muy inferior. Según los datos de Empleo, algo más de 7,9 millones de trabajadores pactaron sus relaciones laborales en 2016, lo que supone cerca del 50% de los asalariados.



En todo caso, la encuesta de salarios es la que utiliza Eurostat, la agencia estadística de la UE, para hacer comparaciones homogéneas y elaborar el índice armonizado. Es, por lo tanto, el indicador de referencia. Esto es así porque las autoridades económicas pretenden analizar con la encuesta si la convergencia en términos reales se está produciendo entre estos países y, en especial, si se tiende a una equiparación de los costes laborales por unidad de trabajo en Europa.

Coste por hora trabajada

La información del INE detalla, igualmente, el salario por hora trabajada. Y en este caso, el resultado es también distinto. El coste laboral por hora crece a un ritmo anual del 0,6%. Este aumento, precisa Estadística, contrasta con el descenso del coste por trabajador, y la explicación que ofrece para aclararlo es que la discrepancia se debe a la bajada del 1,4% en el número de horas efectivas de trabajo. De hecho, si se elimina este efecto y el de distinto calendario laboral, el descenso estimado del coste por hora trabajada se sitúa en un 0,6%.

Hay que tener en cuenta que durante el cuarto trimestre de 2016 la jornada semanal media pactada en las empresas, incluyendo tiempo completo y tiempo parcial, fue de 34,2 horas. De estas, se pierden de media 5,1 horas a la semana, la mayoría de ellas debido a las vacaciones y fiestas disfrutadas (3,5). Si se añaden las horas extra y se restan, como dice el INE, las horas perdidas, la jornada se reduce a 29,3 horas efectivas de trabajo.

No todos los sectores han visto evolucionar sus salarios de forma homogénea. Al contrario. En la industria, destaca el crecimiento de todos los componentes del coste laboral, a excepción de las otras percepciones no salariales (indemnizaciones por fin de contrato, pagos compensatorios, pequeño utillaje, ropa de trabajo, selección de personal, etc.). La construcción, como sostiene el INE, presenta el mayor descenso del coste laboral total, especialmente del salario ordinario. En los servicios, con un mayor peso en el conjunto de la ocupación, el coste laboral total baja a un ritmo del 1% en tasa anual. En este sector destaca la disminución de los otros costes, en especial, las indemnizaciones por despido.

La horquilla salarial por regiones fluctúa entre los 2.385 euros que percibe al mes, como media, un trabajador en Madrid, y los 1.647 euros de Extremadura.

Carlos Sánchez Periodista económico, director adjunto de El Confidencial. Es autor de "Los Nuevos Amos de España" y "Dinero Fresco".
Fuente: SinPermiso -
http://www.elconfidencial.com/economia/2017-03-16/salarios-encuesta-convenios-indemnizaciones-despidos-hora-trabajada-ine-contratos-temporal-tiempo-parcial_1349860/



lunes, 31 de octubre de 2016

Reino de España: Acabado el ciclo electoral, la austeridad está de vuelta



Ayoze Alfageme 27/10/2016

La carta de la Comisión Europea (CE) ha llegado. Firmada por el Vicepresidente y el comisario encargado de asuntos económicos y financieros, el conservador letón Valdis Dombrovskis y el socialista francés Pierre Moscovici respectivamente. Está dirigida al ministro de Finanzas espanol, todavía en funciones, Luis de Guindos, y las instrucciones son claras: un ajuste del 0,5% del PIB en el presupuesto del año 2017, es decir, 5.500 millones de euros que deberán salir o bien de recortes o bien de subidas de impuestos, todo para alcanzar el objetivo del défit del 3,5%.

El momento escogido para el envío de la carta es delatador. Ni dos días después de la decision del comité federal de PSOE ha esperado el señor Juncker a enviar la misiva. Sabedor de que este tipo de intervenciones en la política nacional no hubieran hecho más que dificultar el giro politico del partido socialista, dando alas a los fieles al No-es-No a Rajoy, el presidente de la comisión decidió ser prudente. Según informa Eurointelligence, lo mismo ocurrirá en Italia, por cierto, donde a la espera del resultado del referendum constitucional en el que Mateo Renzi se juega su futuro, la CE ya ha decidido esperar al día después para dar su veredicto sobre la propuesta del presupuesto público italiano. No sorprende, ya que un revés al primer ministro italiano beneficiaría directamente al nuevo partido Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo, abriendo la puerta a la popularización de un discurso anti-UE. La herida abierta del Brexit todavía supura.

Lo que queda fuera de duda es que esta carta es una fuerte amenaza a la débil economía española. El respiro de recortes de los dos últimos años, a sabiendas del ciclo electoral que se avecinaba, frenó las políticas procíclicas de austeridad ayudando un cierto crecimiento en términos del PIB (Gráfico 1, línea de puntos). El freno a la austeridad, sin embargo, ha hecho al gobierno de Rajoy incumplir los objetivos de déficit y a punto han estado de costarle una grave sanción por parte de la CE. Aunque como todas las normas y leyes de la UE, estas se pueden revisar si la estabilidad política se ve amenazada, y gracias a la presión de Alemania, las sanciones han sido evitadas. Básicamente, se ha ayudado a Rajoy a mantener su economía a flote en aras de su continuidad política.

Para ilustrar cuales han sido las causas del crecimiento podemos echar un vistazo al siguiente gráfico. Simplificando, los sectores que se encuentran en déficit son los que ayudan a crecer a la economía. Los sectores con superávit, los que se encuentran por encima de 0, son los que restan al crecimiento. Esto es así ya que aquellos sectores deficitarios están gastando más de lo que ingresan. Por el contrario, los sectores con superávit están ahorrando, es decir, no gastando todo lo que ingresan y por tanto no aportando al crecimiento (demanda agregada) todo lo que podrían. En el caso del sector exterior, un déficit significa que las exportaciones de España son más de lo que importa, ayudando así al crecimiento (en contabilidad nacional las importaciones restan al PIB).

Gráfico 1: Crecimiento del PIB y balanzas sectoriales

Fuente: Eurostat e INE. Elaboración propia



.La foto es clara: durante los años anteriores a la crisis el sector privado, tanto familias y hogares, como empresas, fueron el motor de la economía gastando más de lo que ingresaban, es decir, endeudandose, principalmente para comprar y construir pisos. Éste fue, sin más misterio, el milagro de la economía espanola. Esta situación de bonanza permitió al Estado recaudar impuestos y gastar moderamente en prestaciones sociales (desempleo, etc). Incluso, consiguió tener deficits cercanos a cero. Pero ésta es la historia que ya todos conocemos.

La situación ahora es diferente. El sector privado está ahorrando, trantando de librarse de toda la deuda contraída en los años de bonanza. Sin embargo, el Estado está en déficit debido al aumento del gasto que ha sufrido y a la caída de la recaudación. Ésto es: sector público y las compras de productos espanoles desde el exterior están ayudando a la economía a crecer. Si miramos a los componentes del PIB (consumo, inversión, gasto público y exportaciones netas), nos llevamos una sorpresa. El consumo se está recuperando al mismo tiempo que, como hemos visto en la foto anterior, el sector privado está ahorrando, y sí, efectivamente el volumen de exportaciones es mayor que el de la importaciones.

¿Cómo es esto posible? ¿Cómo es que el consumo casi está a niveles anteriores a la crisis, si el empleo sigue por encima del 20%? ¿No era la economía Española incapaz de exportar? ¿Será que la reforma laboral y los recortes han funcionado como nos dicen desde el gobierno? Todo tiene una respuesta y esta no es favorable al discurso del gobierno.

Para empezar, el déficit actual, que casi no se ha movido en los últimos dos anos (5,2% en 2015 y 5,9% en 2014), ha generado un impulso positivo y sobretodo, ha estabilizado las espectativas de familias y empresas, dando margen para volver a consumir. Es decir, no es que el ajuste presupuestario haya ayudado al crecimiento, sino que, el frenazo a los recortes ha dado estabilidad a la demanda agregada en vez de seguir contrayendola.

Gráfico 2: Crecimiento y componentes del PIB (Index, 2010=100)

Fuente: INE. Elaboración propia.



Gracias a ello, el consumo ha venido recuperándose desde 2014 (línea roja Gráfico 2). Sin embargo esto no deja de sorprender, dada la escasa creación de empleo y la lamentable situación de precariedad de los puestos que se crean. La respuesta no está muy lejos: España también se ha favorecido de los turístas que ahora prefieren el sur de Europa en lugar del norte de África. Las visitas turísticas desde 2007 a 2015 han aumentado un 16%, lo que equivale a más de 10 millones de personas. En 2016, hasta agosto, el aumento ha sido de un 11% respecto al mismo periodo del año anterior, batiendo así todos los records historicos de visitas turísticas. Sin duda este incremento no es nada despreciable y ha supuesto, según datos del INE, un aumento del gasto de los turistas de más de un 13% entre 2010 y 2015.

Por su parte, la inversión en bienes de equipo está casi a niveles anteriores a la crisis. Lo cual tampoco es una gran noticia, ya que con aquellos niveles de inversión ésta nunca supuso el mortor de la economía. Lo que si lo fue es la construcción de viviendas (línea azul de puntos Gráfico 2) que está lejos de haberse recuperado. Aunque se recuperase, dadas las consecuencias que ha tenido la explosión de la burbuja que generó, no dejará de ser otro motivo de preocupación.

Y ¿qué ocurre con el sector exterior? Lo cierto es que el superávit exportador que está experimentando España, mínimo por otra parte, se situaba en un 2,5% del PIB a final de junio de este año, se debe principalmente a factores externos. El euro se ha depreciado respecto al dolar al menos un 15%, haciendo las exportaciones más baratas. Esto ha conllevado a que las exportaciones a países fuera de la Eurozona hayan aumentado más de un 30% desde 2007. Por otro lado, las materias primas en general han descendido su su precio dramáticamente. Sirva como ejemplo el precio del petróleo que desde mediados de 2014 ha visto reducido su valor más de un 50%. Precisamente, desde mediados de 2013 y 2014 es cuando la economía española mantiene unas exportaciones por encima de las importanciones.

Gráfico 3: Tipo de cambio Dólar/Euro y precio del petróleo (linea azul USD/Euro; linea roja precio del petróleo, Index 2010:100)

Fuente: Comisión Europea. Elaboración propia.


Resumiendo: Rajoy puede dar gracias al turismo por recuperar el consumo y a la crisis del euro y el QE del Banco Central Europeo, asi como la política de la OPEC por la bajada del precio del euro y el petróleo respectivamente. Sin ellos, huelga decir que en estos asuntos el gobierno del Reino ni pincha ni corta y que ha sido la dichosa fortuna quien les ha sonreído, la economía no estaría viendo estas tasas de crecimiento. Y debe agradecer, aún más si cabe, a Merkel y la CE por no forzarle a realizar los recortes acordados para alcanzar el objetivo del déficit –sin esto, el crecimiento hubiera sido imposible, y la situación política incluso más tensa. Aún así, a pesar del discurso triunfal del gobierno y de organismos internacionales como el FMI sobre el crecimiento español, el PIB en términos reales, es decir, sin tener en cuenta la subida de precios, se encuentra todavía por debajo de los niveles de 2008 (línea negra del Gráfico 2), debido a que ni la inversión ni el consumo se han recuperado, ni por supuesto, el gobierno ha realizado una política fiscal expansiva que ayude a salir de la recesión.

La carta, pues, y la consecuente vuelta a las políticas procíclicas de austeridad reducirán de nuevo la demanda agregada, al menos, por valor del 0,5% del PIB. Además, habrá efectos secundarios (el famoso multiplicador keynesiano) que pueden provocar que el efecto sea aún mayor. Aunque también puede que siga el viento a favor del gobierno del PP y que los efectos contracíclicos sigan ayudando a mantener la economía a flote. Por ejemplo, a parte de las ya mencionadas bajadas del euro y el petróleo, y el aumento del turismo, los precios de la vivienda en España empiezan a recuperarse. La incertidumbre del Brexit puede pinchar la burbuja inmobiliaria de Inglaterra, y particularmente de Londres, dejando libre capital financiero con ganas de invertir. Además, incluso la deslocalización de empresas puede encontrar cobijo aquí. A estos sí, España ya busca acogerlos. El resultado final es impreciso, lo que es seguro es que la situación económica será más difícil.

Sea como fuere, Rajoy estará en una buena posición para afrontar los recortes. Su gobierno contará con una minoría parlamentaria, pero sus dos aliados, PSOE y Ciudadanos no están en una mejor situación. Ambos partidos quieren evitar las terceras elecciones por lo que no les quedará otro remedio que aprobar los presupuestos que el PP decida junto a la CE. Por otra parte, Podemos debe erigirse como oposición y nadie parece que le vaya a hacer sombra en ese papel. Sin embargo, para hacer oposición se debe tener una alternativa de gobierno. Queda por saber qué es lo que hubiera hecho Podemos si esa carta hubiera llegado con ellos en el gobierno. De la respuesta que nos den a esta incógnita podremos deducir las opciones reales de cambio en unas posibles, no tan lejanas, futuras elecciones.

Ayoze Alfageme ex-alumno del posgrado de Sinpermiso. Actualmente estudia un máster en la Berlin School of Económica and Law y es ayudante de investigación en el Macroeconomic Policy Institute (IMK, Düsseldorf).

Fuente: SinPermiso
www.sinpermiso.info,


lunes, 24 de octubre de 2016

Reino de España: Por salud democrática, hay que cerrar los CIE

CIE


Carlos Girbau 23/10/2016

La noche del martes, 18 de octubre, 39 personas encerradas en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) ubicado en Aluche,  Madrid, subían al tejado del edificio reclamando libertad. Once horas después terminaban la pacífica protesta para volver todos ellos de manera voluntaria al interior de esa “cárcel para extranjeros sin delito” que son los CIE. Dos días más tarde, la prensa se hizo eco de denuncias de palizas por parte de la policía. A día de hoy, ni médicos forenses, ni diputados de Unidos Podemos, ni concejales de Ahora Madrid ni miembros de asociaciones han podido acceder al interior del CIE para comprobar el estado de los inmigrantes internos. Ante esta situación, la mayoría de ellos han iniciado una huelga de hambre, mientras en las puertas del centro se suceden las concentraciones exigiendo su cierre y las denuncias a cargo de organizaciones como SOS Racismo ante los juzgados de Madrid.

¿Qué son los CIE?

Los centros de internamiento de extranjeros (CIE) son instalaciones de titularidad pública donde se encierra a aquellas personas que se encuentran en España de manera irregular, o sea, que no tienen permiso oficial para residir en el Reino. Tal situación permite al Estado devolverlos a su país de origen, por lo que, legalmente, los CIE constituyen  una especie de sala de espera en la que se mantiene recluidas (si bien no son oficialmente cárceles) a personas que van a deportadas. En los CIE los internos, por ley,  no pueden permanecer más de sesenta días, tras los cuales bien son declarados inexpulsables, es decir, no se les puede devolver a su lugar de origen, o bien, se les embarca en aviones para tal devolución.

En los CIE se priva de libertad de circulación por no poseer papeles de residencia, lo que representa una falta administrativa, pero no un delito. Aunque algunas de las personas retenidas en estos centros poseen antecedentes penales o condenas cortas que son computadas por la expulsión, la clara mayoría de quienes se hallan en ellos están faltos de libertad y con menos derechos que la población reclusa por una simple falta administrativa.

¿”Funcionan” los CIE?

Más allá de la evidente violación de los Derechos Humanos, reconocidos y asumidos por España, que representan los CIE y que se pretende atenuar cínicamente con la formalidad legal de que al no ser “españoles”, ciertos derechos no se aplican como se hace para el resto de la ciudadanía, debemos concluir que estos centros no funcionan para el fin que fueron creados: la expulsión de personas irregulares.

Como recoge un reportaje de eldiario. es: En 2015, el Estado no consiguió deportar al 59% de las 6.390 personas encerradas en los CIE. Son datos de un informe registrado por la defensora del Pueblo. Es decir, se agota el plazo y el Gobierno no es capaz de cumplir el objetivo por el que el CIE tiene sentido desde la lógica de su política migratoria. En el caso del CIE de Las Palmas, no se expulsó ni al 3% de las personas internadas en 2015; en el de Zona Franca en Barcelona los casos de personas "inexpulsables" ascendieron al 72,22%.

Esta situación supone la vuelta a la calle de un porcentaje elevado de inmigrantes internos a los que se les ordena que abandonen el país por sus propios medios, condenándolos a una “muerte legal” de la que resulta muy complicado salir. Estas personas, totalmente desprotegidas y temerosas de volver a ser internadas, deben recurrir  a la economía sumergida para sobrevivir y ven negada su posibilidad de tener desde teléfono a médico, pasando por una vivienda; nada puede estar a su nombre, puesto que no existe un papel legal que les reconozca (para otra cosa que su expulsión) más allá de instituciones como la policía y los tribunales. Únicamente y si logran demostrar arraigo según las condiciones establecidas por la Ley de Extranjería, podrán quedarse legalmente, algo que representa una misión casi imposible.

Fuente de abusos

Las reiteradas denuncias de internos y asociaciones, la última de Jueces para la Democracia, exigiendo el cierre de los CIE por su incapacidad como espacios para garantizar los mínimos derechos de los internos o los sucesos de Aluche, como antes los de los CIE de Valencia o Barcelona, demuestran el abuso y arbitrariedad que el sistema genera a través de tales centros. Al entrar en los mismos, los internos pierden su nombre, que es sustituido por un número; existe falta de higiene y hay dificultades, cuando no imposibilidad, de acceder a fármacos por parte de enfermos crónicos.

Mención aparte merece la eventualidad de que las personas internas soliciten asilo. Estas demandas deben depositarse en un buzón, sin que el solicitante guarde copia sellada de la entrega. Son múltiples las ocasiones en las que las solicitudes no se tramitan y los internos ven como son expulsados, negándoseles de nuevo el acceso a un derecho básico.

Los CIE no solo acumulan denuncias de violación de derechos; su propia naturaleza de privación de libertad de las personas extranjeras por el hecho de no tener un medio de estancia que administrativamente sea válido,  representa de por sí un foco de abuso, racismo y desprotección legal. Todo ello sin contar que  estos centros resultan inoperantes dentro del criterio de política restrictiva de fronteras que la Unión Europea y el Reino aplican, de la mano de su ministro del interior, con todas sus energías.

Otras instituciones y espacios, como los ayuntamientos del cambio, las ciudades que se reclaman partidarias de acoger a personas refugiadas (Madrid, Barcelona o Valencia) y sus ediles no paran de señalar que frente a los CIE no hay otro camino que el cierre inmediato. Mantener a la gente privada de libertad e incapacitarla cuando abandona los centros para conseguir una estancia regular constituye un problema de higiene social y democrática que, efectivamente, sólo un cierre urgente y definitivo permitiría empezar a resolver.

Carlos Girbau  Activista social por los derechos humanos.

Fuente: www.sinpermiso.info,



lunes, 17 de octubre de 2016

Reino de España: La antesala de la Tercera República



Javier Pérez Royo 16/10/2016

Nos estamos aproximando al fin de la Segunda Restauración. No hay ningún otro país europeo en el que la necesidad de reforma constitucional esté tan presente como en España. Y, sin embargo, la Reforma ni está ni se la espera

Hace unos años Christopher Clark, catedrático de Historia en la Universidad de Cambridge, publicó un libro con el título Sonámbulos. Cómo Europa entró en guerra en 1914, en el que desarrolla la tesis de que ningún país específicamente tuvo interés en poner en marcha el proceso que condujo al desencadenamiento del conflicto, pero todos, cada uno a su manera, fueron dando pasos que acabaron haciendo la guerra inevitable. Nadie quería la guerra, pero todos como sonámbulos se movieron en esa dirección. Cuando se despertaron, ya era tarde.

Entre la Europa de los años inmediatamente anteriores a la Primera Guerra Mundial y la España de este segundo decenio del siglo XXI es imposible encontrar semejanza alguna digna de mención y, sin embargo, la metáfora del sonambulismo que acabó conduciendo a una guerra resulta apropiada para retratar lo que está ocurriendo en España respecto de la Restauración de la Monarquía. No hay nadie en España con audiencia mensurable en términos de opinión pública que haya levantado la bandera de la República como alternativa y, sin embargo, los pasos que se están dando por todos los actores políticos y por todas las instituciones apuntan a la inviabilidad del sistema político en el que descansa la Monarquía restaurada.

En este sentido, entre la crisis política que puso fin a la Primera Restauración y la crisis que está viviendo la Segunda hay una clara diferencia. La República estuvo presente de manera inequívoca en la crisis de los años finales de vigencia de la Constitución de 1876. Hubo un Pacto de San Sebastián y hubo candidaturas republicanas en las primeras elecciones que se celebraron tras la suspensión de la vigencia de la Constitución por el golpe de Estado de Primo de Rivera en 1923. El triunfo de las candidaturas republicanas en las capitales de provincia en las elecciones municipales de abril de 1931 puso fin a la Primera Restauración de nuestra historia.

Nada parecido es rastreable en la crisis que está atravesando desde hace unos años la Segunda Restauración. Ni hay partidos republicanos con presencia mensurable en la sociedad española, ni hay nada que apunte a una suerte de Pacto de San Sebastián, ni nada por el estilo. De acuerdo con la serie histórica de los barómetros del CIS la Monarquía ha tenido una valoración positiva continuada desde la muerte del general Franco hasta los muy últimos años del reinado de Juan Carlos I, en los que se produjo un bajón pronunciado, habiéndose producido a continuación una recuperación tras la abdicación de Juan Carlos I en su hijo Felipe VI. Nada indica que la Monarquía entre dentro de las preocupaciones de los ciudadanos españoles. El contraste entre la Primera y la Segunda Restauración desde la perspectiva de la alternativa Monarquía/República no puede ser más llamativo.

Y sin embargo entre la crisis que fue final de la Primera Restauración y la crisis, que todavía no sabemos si será final, de la Segunda también hay semejanzas desde otras perspectivas. Fundamentalmente desde la incapacidad en ambos casos de renovarse de la única manera jurídicamente ordenada que puede hacerse en un Estado constitucional: recurriendo a la reforma de la Constitución.

La semejanza es más que notable desde esta perspectiva. En la sociedad española se fue muy consciente desde los últimos años del siglo XIX y, sobre todo, desde los muy primeros años del siglo XX, de que la Restauración de la Monarquía, tal como había sido articulada por la Constitución de 1876, ya no podía ser el marco a través del cual la sociedad española podía expresarse políticamente. Mariano García Canales, en la Revista de Derecho Político en 1981, Núm. 8, pasó revista a Los intentos de reforma de la Constitución de 1876, analizando cómo dichos intentos no pasaron de ser eso, meros intentos, que ni siquiera se ensayaron seriamente. A la altura de 1931 el edificio constitucional estaba hueco y bastó una manifestación tan subalterna del sufragio universal, como son unas elecciones municipales, para que se hundiera.

La sociedad española de este comienzo del siglo XXI también es muy consciente de que el sistema político resultante de la operación de Restauración de la Monarquía en que consistió La Transición, tal como está definido en la Constitución de 1978, no puede continuar siendo, sin reformas profundas, el marco a través del cual la sociedad española puede autodirigirse políticamente. Es una opinión mayoritaria tanto en la opinión pública como en la opinión publicada. Prácticamente unánime en la comunidad académica. No hay ningún otro país europeo en el que la necesidad de la reforma constitucional esté tan presente como en España.

Y sin embargo, la Reforma ni está ni se la espera. La Constitución española no puede ser reformada. Jurídicamente puede serlo. Pero políticamente no. Porque las decisiones constituyentes fundamentales, la Monarquía como premisa indiscutible, la composición bipartidista del Congreso de los Diputados y del Senado, y el carácter antifederal de la estructura del Estado, no se adoptaron por las Cortes elegidas por sufragio universal el 15 de junio de 1977, sino que se adoptaron por las Cortes del Régimen de las Leyes Fundamentales que aprobaron la Ley para la Reforma Política y por el Gobierno preconstitucional presidido por Adolfo Suárez que aprobó el Real Decreto-ley sobre normas electorales en marzo de 1977. Las llamadas Cortes Constituyentes harían suyas dichas decisiones predemocráticamente definidas sin introducir modificación sustantiva alguna. Las Cortes Constituyentes aceptaron un corsé para que la sociedad española pudiera hacer una síntesis política de sí misma de la que no podemos salirnos. El límite que impuso el Régimen nacido de la Guerra Civil a través de la Restauración de la Monarquía a la expresión democrática de la sociedad española nos resulta insuperable.

Por eso estamos donde estamos, en un país en el que se repiten elecciones y en el que corremos el riesgo de volver a repetirlas. Sin que nadie o casi nadie con peso significativo en la sociedad española lo esté buscando expresamente nos estamos aproximando al fin de la Segunda Restauración. La repetición de las elecciones puede muy bien convertirse en la antesala de la Tercera República.

Javier Pérez Royo Catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla.

Fuente: http://ctxt.es/es/20161012/Firmas/8962/España-tercera-Republica-Transicion-Perez-Royo.htm



domingo, 2 de octubre de 2016

PSOE: Sánchez dimite, la crisis continúa




 Jaime Pastor

Consumatum est. Desde que, tras el pasado miércoles, con el golpe de silbato de Felipe González y la dimisión del sector afín a Susana Díaz de la Comisión Ejecutiva Federal, se iniciara una ofensiva en todos los planos, con PRISA a la cabeza, contra el todavía Secretario General del PSOE, era difícil pensar que el equipo encabezado por Pedro Sánchez fuera capaz de aguantar la presión sufrida durante la reunión de del Comité Federal. Y, efectivamente, al final ha tenido que tirar la toalla después de una votación a mano alzada en la que su propuesta de Congreso ha sido rechazada por 137 votos contra 105.

Se cierra así, provisionalmente, el momento más crítico del conflicto abierto en el seno de este partido, pero sigue pendiente el debate sobre la posición que deberá adoptar el grupo parlamentario ante la previsible votación sobre la investidura de Rajoy como presidente del gobierno antes de que finalice el plazo el 31 de octubre. Sabemos cuál es la intención de la elite ganadora pero parece que todavía no lo dice con la suficiente claridad por miedo al rechazo que puede encontrar en una parte importante de la militancia. ¿Someterán a referéndum la decisión final? ¿Habrá una presión de sectores militantes de este partido a favor de esa consulta?

Desde el miércoles y culminando en la jornada de hoy hemos visto transcurrir una “guerra fratricida” en la que, dejando aparte el papel de Felipe González/1. no han faltado anécdotas vergonzosas -como el hecho de arrogarse la “única autoridad” por parte de la presidenta de la Mesa del Comité Federal- y recursos por parte de unos y otros a métodos de resolución del conflicto nada democráticos. Todo, no lo olvidemos, por un debate táctico pero sin duda con un alcance mayor porque lo que está detrás del mismo gira en torno a cómo afrontar la crisis de régimen: ¿contribuir a resolverla permitiendo gobernar al PP de Rajoy o, por el contrario, intentando formar un “gobierno alternativo” que fuera capaz de ir atrayendo al redil de la “gobernabilidad” a Unidos Podemos e incluso a un sector del independentismo catalán?

Hoy ha quedado evidente que pese al apoyo que dieron a Sánchez la y los presidentes de gobiernos autonómicos (con la excepción de la de Baleares) en el anterior Comité Federal para intentar el “gobierno alternativo”, en realidad solo esperaban a su fracaso rápido para así poder entrar luego a negociar con el PP una posible abstención ante la investidura de Rajoy. Era, pues, un “De entrada, no a Rajoy” que venía a recordarnos el que empleara Felipe González con la OTAN para convertirse luego en un ferviente atlantista. A todo esto se ha sumado el miedo a unas terceras elecciones después de ver confirmado su declive electoral con los resultados de las elecciones gallegas y vascas, aunque no se haya dado ningún argumento de peso para atribuir solo a Sánchez la responsabilidad de los mismos.

A partir de ahora se abre una nueva etapa en este partido después de uno de los momentos más críticos de su historia, solo comparable con el que se produjo a finales del año 1935 o con el vivido en 1979, aunque ambos giraran alrededor de divisorias diferentes de la de ahora. Con todo, lo que ha quedado de manifiesto con este conflicto es que la crisis de la versión española de una socialdemocracia europea también a la deriva está conduciéndola a una pérdida ya irreversible de su centralidad, de su papel clave dentro de este régimen y, en resumen, de su capacidad para ser alternativa de gobierno. Ahora sí, se acabó definitivamente el bipartidismo y entramos en una nueva fase de recomposición del sistema de partidos en el que Podemos y las “confluencias” han de jugar un papel fundamental para construir desde el empoderamiento popular y, esperemos, con aquellos sectores del PSOE que también apuesten por ello, una firme oposición al PP y al bloque de poder que le sustenta.

La resistencia (no ajena a sus propios intereses) de la fracción más institucionalizada del PSOE ante el nuevo ciclo que se ha ido abriendo desde el 15M de 2011 y el ascenso electoral de Podemos, pese a los apoyos que ha obtenido en varias Comunidades Autónomas de esta formación para poder gobernar, parece que va a seguir presidiendo el comportamiento de este partido. Se han empeñado en continuar mirando más a la derecha que a la izquierda, primero revalorizando a Ciudadanos como “fuerza del cambio” y luego temiendo hacer oposición al PP en cuestiones clave como las políticas austeritarias de la troika. Una actitud semejante han mostrado ante la demanda del referéndum por parte de una mayoría soberanista catalana: su fidelidad a un nacionalismo español excluyente y a una lectura fundamentalista de la Constitución le han debilitado más en Catalunya y Euskadi y le están reduciendo a ser un partido del “Sur”, basado en lo que todavía son sus baluartes andaluz y extremeño.

No pudiendo ser ya alternancia en el gobierno sin contar con alianzas a derecha o izquierda y con una base electoral en declive, tanto socialmente (con una clase media menguante) como en su capacidad de atracción de las nuevas generaciones y de quienes ya reconocen abiertamente la realidad plurinacional dentro de este Estado, el PSOE está conociendo una nueva mutación: si ya hace tiempo que era un partido alejado de lo que fueron las señas de identidad originales de la socialdemocracia, ahora se queda sin proyecto alternativo frente a la derecha neoliberal y además con la tarea pendiente de reconstruir, desde una oposición subalterna al PP, una coalición dominante y un liderazgo en su seno que sean capaces de ir cerrando las heridas abiertas a lo largo de esta intensa semana en la que la “guerra” ha llegado hasta extremos inéditos.

1/10/2016

Jaime Pastor es profesor de Ciencia Política de la UNED y editor de VIENTO SUR

Notas:

1/ Ver el artículo de Roberto Montoya, F.G. y Cebrián, operación acoso y derribo a Sánchez en: http://www.vientosur.info/spip.php?article11737


Fuente: Viento Sur 

viernes, 30 de septiembre de 2016

Crisis de Estado

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Felipe VI


El cisma socialista interfiere el calendario constitucional: hoy el Rey no sabría a quién llamar a consulta


ENRIC JULIANA

Supongamos que el próximo lunes el Rey tuviese previsto iniciar una ronda de consultas con los líderes políticos para explorar las posibilidades de una nueva sesión de investidura antes de que se agote el plazo, el 31 de octubre. No será el lunes, pero no podrá tardar mucho. Celebradas las elecciones en el País Vasco y Galicia, el jefe del Estado deberá llamar a los representantes de los partidos para examinar las posibilidades de acuerdo, antes de que España se deslice hacia unas delirantes terceras elecciones. ¿A quién convocaría el Rey en representación del PSOE?

El artículo 99.1 de la Constitución dice lo siguiente: “El Rey, previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno”. ¿Quién sería, a fecha de hoy, el representante del PSOE?

Según la facción atrincherada en la calle Ferraz de Madrid todo sigue como estaba y la única novedad consiste en la dimisión de 17 miembros de la ejecutiva, cuyos nombres y fotografías han sido inmediatamente borrados de la web oficial del partido, al estilo soviético. Ya no existen. El secretario general, sostienen los oficialistas, sigue siendo Pedro Sánchez, puesto que las dimisiones no suponen la extinción de su mandato.


Según la facción crítica, Sánchez ha dejado de ser secretario general, porque así lo determinan los estatutos del partido. “La autoridad ahora soy yo”, declaró ayer Verónica Pérez, secretaria general del PSOE de Sevilla y presidenta del comité federal, en la puerta de Ferraz. Una patética escena que perseguirá al Partido Socialista durante años. “La autoridad ahora soy yo”. Lenguaje golpista.

Si Sánchez ya no es secretario general, ni candidato a la presidencia ¿a quién debería llamar el Rey a consultas?

La comisión de garantías podría decir algo al respecto, pero está bloqueada. Tres de sus integrantes son afines al sector crítico y otros dos simpatizan con el secretario general impugnado. La presidenta del tribunal del partido, Isabel Celaá, catedrática de lengua inglesa en Bilbao, está con Sánchez y no piensa convocar la comisión. Los tres vocales “críticos” se reunirán hoy por su cuenta y muy probablemente emitirán un dictamen que dará por extinguida la autoridad del secretario general. Ese dictamen será rechazado por la facción de Sánchez. Un paso más hacia la ruptura. Los cismas tienen dinámica propia. A partir de un cierto momento es muy difícil detenerlos. ¿Tiene vuelta atrás el cisma del PSOE?

Seguimos con la imaginada ronda de consultas del jefe del Estado. Puesto que la comisión de garantías está rota, la decisión del Monarca de llamar a Sánchez u a otra persona adquiría un carácter arbitral. Y la última cosa que querrá hacer Felipe VI en estos momentos es inmiscuirse en la crisis del primer partido de la oposición. Por tanto, no puede haber ronda de consultas antes de que se aclare quiénes son los legítimos representantes del Partido Socialista. El PSOE es hoy un camión atravesado en la vía de la investidura, después de nueve meses de increíble bloqueo político. La crisis del PSOE es, por tanto, crisis de Estado. Y lo es por partida doble: por su fuerte peso en el sistema político español y por la evidente obturación del mecanismo constitucional. Recordemos que el PSOE fue reflotado en 1974 para estabilizar y encauzar el posfranquismo.

Sánchez es el principal responsable de esa situación, al tomar la decisión el pasado lunes de unificar el calendario de la pugna interna en el partido –primarias para el 23 de octubre– con los plazos para la investidura. Sánchez y su grupo querían parapetarse en el calendario constitucional para impedir el asalto de los adversarios. Y los adversarios han procedido al asalto, después de que Felipe González lanzase una bengala como orden de ataque.

Sánchez se ha entregado al aventurismo. Sus oponentes son escénicamente patéticos.

ENRIC JULIANA
Madrid
Fuente: La Vanguardia

lunes, 26 de septiembre de 2016

Reino de España: El país más corrupto de Europa

Joaquín Rivero



Gregorio Morán

Sorprender no sorprende, pero llama la atención que seamos el país más corrupto de Europa occidental. No estoy en condiciones de hablar de la Europa oriental poscomunista, porque no la conozco salvo los casos delirantes de Albania, Macedonia y Kosovo. Pero lo más llamativo es que nadie se haga la pregunta en voz alta, y que nuestros talentos mediáticos no se hayan detenido en pensar a qué se debe: si a nuestra tradición, si estará incluido en el ADN de los españoles, a la dieta, al peso de la familia como única institución respetable, es un decir; a nuestro inveterado desprecio por el Estado, primer pozo de corrupción nacional.

Aquí se viene abajo cualquier tipo de patriotismo aldeano. El parecido entre un delincuente económico catalán y otro madrileño, o asturiano, o gallego, es absoluto. Hago una excepción para el caso valenciano, porque cabe reconocer que ahí se han alcanzado cotas de imaginación y desparpajo que asombran incluso a los que creíamos no sorprendernos ya de nada. Ni siquiera al añorado Rafa Chirbes, veterano novelista especializado en la descripción de esas lides, se le hubiera ocurrido cosa tan simple y al tiempo tan sofisticada como la entrega de un billete negro de 1.000 euros para que cada militante del PP lo trasformara en dos billetes blancos de 500. Nada de improvisación, con sistema. De vivir aún, se quedaría de un pasmo; no hay imaginación literaria capaz de llegar tan lejos.

No se engañen. Superamos a los italianos y no por un asunto de finezza, como les gusta decir a los cursis, sino porque nuestra corrupción abarca al conjunto social, desde los jueces a los políticos, desde la banca convertida en una organización de timadores –eso fueron las preferentes– hasta la policía –¿se imaginan a un jefe del cuerpo de inspectores grabando una conversación con su superior máximo? Pues lo hemos vivido–.

Un ejemplo para clarividentes. Es sabido que los jueces italianos y la sociedad organizaron Mani Pulite (Manos Limpias), que arrasó la corrupción en la clase política y empresarial italiana, tanto y de tal manera que el miedo de la clase dominante les trajo a Berlusconi. Pero nosotros fuimos más lejos. La organización Manos Limpias estaba formada por un puñado de delincuentes, de la extrema derecha, yo conocí a uno, un tal Bernard, allá por los primeros años de la transición, que trabajaba de sicario político y económico de Blas Piñar, en Fuerza Nueva. Lo escribí. Nadie dijo nada, nadie se acordaba de nada, como si se tratara de otra persona. Conservo de él una buena colección de fotografías en plena acción fascista. ¡Los restos del franquismo se habían convertido, ante el silencio cómplice de la izquierda, en los justicieros! (La izquierda, como siempre por las nubes, siempre exigiendo lo que la derecha, pero con mayor vehemencia. ¡Nosotros lo que queremos es un referéndum! Volvemos a los éxitos radicales de finales de los setenta, cuando el mayor triunfo de la izquierda radical fue que le proporcionaran, la derecha en el poder, un trabajo seguro. Desde catedrático con mando en plaza hasta asesor áulico).

Estamos atados de pies y manos por la ley de defensa del honor. Una joya creada por decreto para protegerse aquella clase política abnegada, comprensiva y patriota. Proteger y amparar a los delincuentes. En el fondo, digámoslo en voz baja, pero al menos para que quede escrito en alguna parte: en España no hay extrema derecha con peso político, al menos de momento, en ninguna parte de Madrid a Barcelona, de Valencia a A Coruña. Y no la hay por algo tan obvio como que está en el poder.

Buena parte de las leyes de la bendita transición fueron redactadas para proteger a los delincuentes, de ahí el interés en el garantismo. Un garantismo jurídico elaborado por los grandes bufetes para crear la cortina impenetrable que hace imposible que los estafadores, sus clientes, vayan a la cárcel. Soy lego en asuntos judiciales, pero que el tema de las tarjetas de Bankia ocupe el lugar que debería servir para revisar la gestión del banco y llevar a la cárcel a quienes vaciaron el banco, que fueron varios, me llena de zozobra. Y esto es válido para la banca en general, una organización profesional que no dudo tendrá a algún empleado aún con manguitos y cierta dignidad profesional, pero que han acabado siendo auténticos nidos de estafadores. Impunes.

Leo milagrosamente en un diario –una noticia crítica en un diario es cada vez más un milagro laico; ahora lo normal es trabajar con la lengua, y no me refiero al idioma, sino a la lengua propiamente dicha que te permite ser gracioso charlista para amas de casa o tertulianos– el nacimiento del ocupa. No del okupa, de procedencia vasco-abertzale, joven que toma una casa vacía desde hace años. El nuevo ocupa es un señorito atorrante, que dirían en América, porque va con c. Ni siquiera asalta su casa, sencillamente le cambia la cerradura y se instala dentro. Luego usted debe negociar cómo lo saca. No cuente con la policía, porque al menos los Mossos consideran que forzar la puerta manipulada constituiría un allanamiento de la morada del delincuente. El genio del invento es un tal Bruno, sin apellido, la prensa no hará tal desaire a un delincuente, uruguayo. Suele escoger casas con piscina, dueños ausentes y esperar que le paguen, para volver a repetir la hazaña. Una sociedad que permite esto y la policía y los jueces se muestran graciosos y benevolentes sirve para imaginar qué harán con un dirigente de banca, un mafioso de la droga o un blanqueador internacional.

La transición diseñó una legislación para delincuentes; fue uno de sus éxitos más silenciados. Te daban el caramelo de la urna y al tiempo te concedían el derecho a militar en un partido que olía a pescado podrido. Baste como ejemplo el reciente fallecimiento de Joaquín Rivero, el pata negra del ladrillo, de la ganadería de Jerez de la Frontera. Societario del Club de los Constructores Medio Muertos, pero forrados: Luis Portillo, Jové, Fernando Martín, Rafael Santamaría, Díaz de Mera, el Pocero o Bautista Soler. Una sociedad que los plumillas denominan “los señores del ladrillo”. ¡Un respeto!

Me ha emocionado leer la necrológica de este “señor del ladrillo” que le ha dedicado el periódico más influyente. Se le recuerda cuando entró en la lista Forbes entre las mil personas más ricas del mundo. Léanlo, no tiene desperdicio y lo firma un tal Noceda, que precisa de este delincuente del ladrillo que pertenecía “a una familia prócer de Jerez (era primo de Teresa Rivero, esposa de José María Ruiz-Mateos)”. Ya lo saben, “prócer” consiste en estafar como RuizMateos vendiendo acciones por botellas de vino añejo. Ni los chalanes de mi niñez hubieran osado tales desvergüenzas.

Y sigue el plumilla, en otra frase sobre este “señor del ladrillo”: “La burbuja estalló sin que Rivero ni la mayor parte de sus colegas hubieran hecho los deberes”. O lo que es lo mismo, haber soltado amarras y pasarle el muerto a los ayuntamientos y a los ciudadanos. Ahora, a esto se le llama “hacer los deberes”. La Fiscalía Anticorrupción le acusó de información privilegiada. Se lo pasó por sus partes endurecidas de tanto montar a caballo por las dehesas. Lo que sí me gustaría saber es qué ocurría con la condena de cuatro años de cárcel que le impuso el Tribunal Correccional de París, con multa de 375.000 euros y una indemnización de 208 millones por malversación y blanqueo.

¡Ay, estos señores de Jerez! Desde que ganaron la guerra no han dejado de pensar que la vida es breve y la estafa un incidente. Otro prócer. ¡Tú vota, chaval, lo demás déjanoslo a nosotros! Llevamos toda la vida ocupándonos de eso. Ese fue el mayor éxito de la transición: que nos entendiéramos. Pero cada uno en su sitio.

La transición diseñó una legislación para delincuentes; fue uno de sus éxitos más silenciados.

Gregorio Morán Columnista habitual en el diario barcelonés La Vanguardia y amigo desde el principio del proyecto SinPermiso, fue un resistente político en el clandestino Partido Comunista de España bajo el franquismo. Periodista de investigación e insobornable crítico cultural, ha escrito libros imprescindibles para entender el proceso que llevó en España de la dictadura franquista a la Segunda Restauración borbónica. Su último libro: El cura y los mandarines (Madrid: Akal, 2014).

Fuente: La Vanguardia,


lunes, 12 de septiembre de 2016

Reino de España: El ataque de los clones contra Pedro Sánchez



Andrés Boix Palop

La situación política española ha entrado en una dinámica carnavalesca maravillosa que sólo podría ser superada con la genial ocurrencia rajoyana de votar de nuevo, por tercera vez en un año, pero esta vez el día de Navidad. Y eso, además, tras lo que sería una mítica jornada de reflexión con discurso del ‘Preparao’ incorporado. ¡Ese discursito bueno ahí, con las faltas sintácticas habituales y esa capacidad declamatoria propia de chaval de los que han de ir al concertado para hijos de ricos para aprobar la ESO! Pero con contenido y con fundamento, no se vayan a pensar, invitándonos a hacer uso de nuestro derecho de sufragio con ilusión y responsabilidad (guiño), pero también con alegría y confianza en el futuro (doble guiño) porque, ya se sabe, los súbditos necesitamos que nos indiquen cómo debemos votar, al menos los que aspiramos a ser “españoles de bien”. Desgraciadamente, parece que nadie se va a atrever a poner en práctica esta innovación democrática regeneracionista porque el único con sentido del humor de verdad por aquí es, a lo que se ve, Mariano Rajoy. Todos los demás andan muy agrios y exhibiendo malas pulgas. Desde fuera resulta difícil de entender ese mal humor, más que nada porque el espectáculo está siendo de primer nivel y muy divertido, aunque es verdad que algo repetitivo. Necesitaríamos nuevos actores y estímulos más fuertes, como todo buen yonki que o le incrementan la dosis con el tiempo o se viene abajo. Pero para ellos todo esto es algo más que un circo donde nada de relieve de verdad hay en juego, sino que afecta la esencia misma de la democracia y la gobernabilidad, por lo que todo el asunto es importantísimo y muy serio: ¡Los carguillos y las subvenciones! ¡Nada como que haya muchas paguitas en juego para comprender de verdad lo grande e importante que es la democracia!

La mejor prueba de que estamos jugando con lo más sagrado que hay para todos los regeneracionistas pura cepa esos que desde que tienen uso de razón y cotizan lo hacen gracias al partido es que ya van con todo y a lo loco. Se ha perdido todo pudor en exhibir contorsionismo de un nivel prohibido por la OMS, de ese que no requiere ni de tirar de hemeroteca para abochornar a cualquiera que siga estos temas porque las posiciones cambian del blanco al negro apenas en semanas. Y así nos pasa que, de repente, escuchamos a tertulianos y enteradillos de esos a sueldo de las fundaciones del PSOE de toda la vida, e incluso a políticos con mando en plaza desde que la mejor democracia del mundo quedó encarrilada, denunciar la terrible orfandad mediática de la socialdemocracia pata negra española y las antidemocráticas presiones de los “poderes fácticos” y del IBEX-35, que por lo visto tratan de quebrar la voluntad de Pedro Sánchez y del PSOE de mantener su “no” a la investidura de Rajoy forzando una abstencionista de nada. ¡Esto es un escándalo! ¡Aquí se juega! ¡Y hay gente muy principal del PSOE se ha enterado, de golpe, en agosto de 2016!

Hace unos mesecitos de nada esta misma cuadrilla se sacó de la manga la maravillosa teoría de que lo más inteligente que podría (¡¡¡y debería!!!) haber hecho Podemos era una sabia “abstención táctica”, en lo que habría sido un movimiento maquiavélico genial porque habrían logrado de este modo, automáticamente, que los pringadillos del PSOE llegaran al gobierno de la mano de C’s, ¡pobre gente!, mientras que los Podemos en cambio, afortunados ellos, habrían tenido la llave de todas las políticas de la legislatura desde el Congreso (excepto las pactadas con el PP, se les olvidaba siempre comentar, pero bueno, pelillos a la mar) y por ello habrían sido, angelitos ingenuos que no se enteraron, los que de verdad habrían mandado. ¡Y además les habría llovido hidromiel del cielo! ¡Pero desperdiciaron esa maravillosa y única oportunidad por la ceguera y egoísmo de sus líderes! Por supuesto, y mientras el sector supuestamente alfabetizado del palanganerismo de paguita soltaba estas paridas, los medios de comunicación supuestamente “progresistas” del país se pasaron un par de meses con la matraca del “Pablo votó No” y llevándose las manos a la cabeza por su irresponsabilidad y cómo nos abocó a unas segundas elecciones. ¡Qué tiempos aquellos! ¡Qué risas nos echamos! Pero bueno, no suframos por lo pasado ni lloremos por lo perdido. Esto es España y el mamporrerismo opinativo patrio siempre puede alcanzar nuevas cotas.

Sólo unos meses después, resulta una delicatessen comprobar que ya no son sólo los medios “progresistas” quienes se dedican al #pressingPodemos sino que ahora ya tenemos directamente a todas las cabeceras de la capital al unísono acusando a Sánchez y su cuadrilla de irresponsables y de dar un portazo a la democracia, con editoriales y portadas conjuntos que son una verdadera delicia. “Sánchez votó no”, “Portazo de Sánchez”, “Irresponsabilidad de Sánchez el despechado”… Joder, ¿qué mejor prueba de que deben de tener toda la razón del mundo si va y resulta que todos coinciden? ¡Como cuando acusaron a ETA todos juntos de la autoría del 11-M y a los nacionalistas vascos y catalanes y a ERC de ser los autores morales! Por algo será que están todos de acuerdo, ¿no? Pues porque está claro y, además, hay evidencias basadas en DATOS que lo avalan: los finos analistas de servicio del PP y de Ciudadanos a la búsqueda de una colocación generosamente pagada ya nos explican por ello exactamente lo mismo que nos contaban los científicos sociales de la otra orilla unas semanas ha, sólo que esta vez es el PSOE el que tiene ahí al alcance de la mano el chollazo de poder dar el gobierno a Rajoy para así liderar con fundamento y legitimidad un pedazo de oposición al PP y a las políticas que ellos mismo pactaron con C’s hace nada… ¡Una ganga, oiga!  ¡Réditos garantizados! Y es que nada más parecido al #pressingSánchez que toda la sarta de chorradas que el propio PSOE asumió alegremente hace nada con tal de meter presión a Podemos.

Mientras gran parte del establishment español de toda la vida, y sus palmeros con su vocación de paguita y palangana, han descubierto repentinamente que aquí tenemos unos poderes fácticos terribles que reman en favor de determinados gobiernos y , por supuesto, de determinadas políticas y que además controlan los medios de comunicación garantizando que sólo los mensajes suficientemente inocuos puedan tener la difusión que marca la diferencia, hay otra facción, donde se ubican los realistas “que saben de cómo va esto de verdad y que no pueden ser acusados de ingenuos porque son zorros viejos”, que está en la tesis de que, por disimular un poco, la clave del apoyo del PSOE pasaría porque Rajoy se largara y que así esa “gran victoria democrática” lograda por Sánchez pudiera justificar sobradamente dar apoyo a otro candidato del PP. Parece ser que las políticas del PP no son en modo alguno el problema, ¡sino una personita de nada y ya está! Liderada por Felipe González, esta facción suele coincidir con los que se pasaron semanas y meses riéndose a mandíbula batiente de la CUP por haberse bajado los pantalones al investir a Puigdemont y conformarse con la cabeza de Artur Mas. ¡Cosas veredes! Pero lo más delicioso es que la poca prensa crítica con la tesis de que Sánchez ha de abstenerse y las voces de izquierdas que se alzan por ahí defendiendo el “No es no”… ¡va y resulta que son comprensivos por lo general con este planteamiento! La “izquierda” española surgida de la Transición es una juerga constante. Aquí la fiesta, ya se sabe, tampoco se acaba nunca.

El festival está permitiendo, pues, asistir a todo tipo de piruetas y situaciones maravillosas que ni el Circo del Sol. Institucionalmente está todo el mundo trastornado, pero se ha logrado un consenso absoluto en reinterpretar las normas de la Constitución sobre las investiduras del modo más palanganero posible, todo sea por tener contento al Borbón. ¡Sí, Su Majestad, qué preparado está Su Excelencia! Nada, nada, no se preocupe, que vamos a protegerle a toda costa, aunque sea a costa de inventar la “falsa investidura absurda” como figura constitucional obligada. Así se explica que hayamos tenido esta semana una nueva investidura absurda, gracias a esta original obsesión española de que hay obligación constitucional de montar investiduras falsas para “poner en marcha el reloj de la democracia”. Se trata de una (otra) tontería como un camión que, eso sí, se ha consolidado totalmente (como también alterar los tiempos lógicos de un debate de investidura a mayor gloria de quien lo convoca y del candidato del régimen, no se vaya a molestar el señorito). Todo ello gracias a que en la pasada mini-legislatura convenía al PSOE dar apoyo entusiasta a estas estupideces y ahora le viene bien al PP, de modo que las majaderías de servicio que afectan a las mismas instituciones se han consolidado como verdades absolutas y rasgos morfológicos de nuestro sistema político en situaciones pluripartidistas sin que nadie las pueda, por lo que parece, poner ya en duda. Ni la oposición, si es que existe, ni los medios de comunicación, ni los académico, ni nadie. Porque España es asín y si hay que ponerse a extraer obligaciones de la Constitución para beneficio del ‘Preparao’ y de los que mandan, prietas las filas y todos en estado de revista. Eso sí, las interpretaciones literalistas estrictas del art. 99 de la Constitución se agotan en un párrafo, el 99.3, sin que nadie quiera pasar a leer el siguiente, el 99.4, que nos dice claramente que, tanto en la pasada legislatura como en esta, una vez hay una investidura fallida, se han de ir sucediendo otros plenos de investidura con otros candidatos hasta que pasen los dos meses que conducen a la disolución de las Cortes.. Pero oiga, ¿quién quiere tomarse en serio la Constitución y las reglas? ¿Qué necesidad hay de cumplirla si no conviene a nadie de los que mandan? Nada, nada, pelillos a la mar, hagamos como que ese artículo no existe…

A diferencia de Sánchez, que  lo dio todo como si no hubiera un mañana (para Sánchez, en efecto, cada día podría ser el último) y se tomó la sesión del Congreso de la que podía salir su investidura con muchas ganas, por lo que acudió a la misma en medio de la fanfarria de los medios afines y de fotos históricas que anunciaban pactos que iban a cambiar la Historia de la Humanidad, mientras los socialistas más entusiastas machacaban a fondo las tesis que derivaron en el “Pablo votó No”, Rajoy no ha ocultado la desgana con la que ha ido, ¡y porque no tenía más remedio que estar presente!, a la suya y en rajoyana consecuencia ha preferido tomársela a chirigota. Es una forma como cualquier otra de evitar la frustración de que te digan que no, asumir que las uvas están verdes de antemano, que todo el que haya intentado ligar con el buenorro de la discoteca o la buenorra del pub ha tratado de poner en práctica alguna vez. Si hay que ir a que te hostien porque todo el mundo se pone muy pesado, pues se va, pero con esa mezcla de ir arrastrando los pies y a la vez quitándole hierro entre chistes. ¡Lo vemos todos los días en Mujeres y Hombres y Viceversa! Además del malhumor, se vadean así también algunas de las consecuencias de que te tumben la ilusión de tu vida: por ejemplo, ese odio africano que desde entonces tiene a Sánchez a quienes votaron “No” y esa obsesión que le obliga a hacer pasar a Rajoy por lo que pasó él y así no ser “el único candidato en la Historia de la democracia española que fracasó en una investidura”. Por estas razones perfectamente entendibles Rajoy soltó un discurso plúmbeo para empezar y luego se dedicó a deleitarnos con sus réplicas irónicas y pasotas desde el primer intercambio. A estas alturas debe de estar ya en Moncloa ocupado de otras cosas más importantes para él y donde vale la pena invertir más tiempo: una colección de chapas con ciclistas de la Vuelta a España de 1963 requiere de ciertos mimos. Mientras el todavía Presidente en funciones pasaba por ahí a lo suyo, Sánchez centraba su intervención en recordarnos una y otra vez “su investidura” (así la llamaba él: “mi investidura”) y lo malvados que habían sido Rajoy y el destino con él. Sin embargo, a pesar de la magnitud y visibilidad de la herida psicológica que arrastra Sánchez, el intercambio fue bastante presentable, más que nada porque, tenga el origen que tenga su cerrazón contra todos los clones de la prensa y del establishment (y, sobre todo, contra gran parte de su partido), y por mucho que pueda considerarse que tiene su origen en el despecho y el trauma padecido, amén de en cálculos obvios condicionados por la vida orgánica del PSOE, la necesidad de vestir esa posición con algún ropaje defendible en público le obligaba a situar al PSOE en el terreno de la oposición no sólo a Rajoy sino a las políticas del PP. Así construyó la otra parte de su intervención y fue bastante lograda, la verdad.

Ello no obstante, y sorprendentemente, el juicio casi unánime de prensa, comentaristas y expertos es que Sánchez estuvo fatal, dio un portazo lamentable y es un irresponsable que aboca a España a unas terceras elecciones que, por lo visto, son como el Quinto Jinete de la Apocalipsis pero en peor y más cutre, porque viene anunciado no por trompeteros que acojonan sino por Antonio Caño, Marhuenda y quien sea que sea la persona que dirige El Mundo ahora y hasta que se fusione con alguno de los otros dos… ¡o con los dos! Además, ya se sabe, nos explican con muchos datos los “científicos sociales” de nuevo cuño, todo esto es particularmente terrible porque votar mucho se sabe cómo empieza pero suele acabar con un incendio en el Reichstag, que una cosa es que la gente pueda hacer el paripé de vez en cuando con papeletas y tal y otra abusar y arriesgarse a que un día de estos tomen decisiones por sí mismos y tengan un problema los ricachos que nos emplean para seguir manteniendo sus mierdas financieras en la City dentro de la UE. Por contraste, y sorprendentemente, se ha valorado mucho y bien el discurso de Pablo Iglesias, que se ha juzgado como un ejemplo de “verdadera oposición a Rajoy”. Las televisiones han repetido en bucle unos intercambios muy celebrados entre los respectivos líderes de Podemos y del PP donde ambos se declaraban respeto personal pero antagonismo político, recreándose en la jugada y glosándola elogiosamente, mientras apenas si era posible que pusieran alguna frasecilla de Sánchez. ¡El gran culpable de todo, el gran irresponsable, y encima el tío ni sale en la tele hablando más que para decir “no” con cara de villano de El Equipo A! Claramente, como estamos en una fase peculiar del ciclo político-mediático gracias a la genialidad de Rajoy, este hecho ha provocado la aparición de nuevos amigos de la teoría de la conspiración, que ahora abarca simpáticamente a sus enemigos de toda la vida (Federico Jiménez Losantos y Pedro Jota) con los agentes más próximos al PSOE. Toda esta gente nos ha explicado que la razón del trato a Sánchez y a Iglesias es una orden de Moncloa a las teles y radios. Al parecer, Rajoy controlaría no sólo ya la 1 y las teles de Planeta (Antena 3 y la Sexta), sino también las de Mediaset (Tele 5 y Cuatro) y Bein Sports, el tío. Entre la pública, el duopolio y las nuevas adquisiciones, todo controlado con el mando a distancia, nos dicen. Que PRISA se haya unido a ese coro, con espectaculares conversiones (la última, la de Iñaki Gabilondo) que hacen que prácticamente ya no quede nadie en sus medios que no esté en el ejército de clones a favor de la abstención y de la responsabilidad y por ende contra Sánchez, aparentemente es una prueba adicional de la conspiración. ¡PRISA contra el líder del PSOE, a esto hemos llegado!

Sin embargo, quizás sea más útil buscar antes una explicación que una conspiración. Un posible intento en esta línea es atender a que probablemente la mayor parte del electorado y de las personas con cierto (y decreciente) interés por la actualidad política están en unas determinadas coordenadas y que, a fin de cuentas, son esas coordenadas  las que explican cómo se han movido tanto los partidos políticos como los medios de comunicación. Si los años de crisis institucional y política nos dejan una cosa clara es que, de la misma, y a pesar de su gravedad y profundidad, no ha salido ningún instrumento mínimamente ambicioso o útil de cambio o de regeneración. Muy probablemente porque, sencillamente, la sociedad española no da a día de hoy para mucho más. No da para producir demasiadas alternativas o críticas serias, por un lado (y analizar por qué nos llevaría a otro debate, muy deprimente, pero basta ver las propuestas de quienes en teoría representan el cambio más ilustrado, los de C’s, su origen y en qué consisten para ponerse a llorar sin necesidad de profundizar mucho). Pero tampoco tiene los estímulos, conformista y moderadamente acomodada como es, para hacerlo.

Ni siquiera con una situación de crisis como la actual que, al parecer, no ha sido suficientemente intensa, ni grave, ni larga, como para que una mayoría de la ciudadanía haya pensado que convenía cambiar cosas en serio. Antes al contrario, la idea muy mayoritaria y dominante entre la población derivada de la crisis es más bien que lo que hay que lograr a toda costa es que todo siga como hasta ahora, con más o menos disimulo (voto al PP y al PSOE) o que siga como hasta ahora pero vestido de regeneracionismo basurer para dar imagen de modernidad tapando con purpurina la porquería de siempre (voto a C’s) y aspirar a no avergonzarnos mucho cuando nos miremos al espejo o estemos en compañía de gente de países civilizados. Es significativo que nadie, pero nadie, con un mínimo de credibilidad en su área de estudio o trabajo se haya atrevido a dar la cara para defender las impresentables propuestas de sus sucesivos pactos, propias bien de un parvulario político poblado por gente muy poco preparada, bien de sinvergüenzas que sabiendo de qué va la cosa estafan conscientemente a los votantes: en todo caso, a falta de gente que se haya atrevido a jugarse su prestigio avalando esta basura, sí tenemos comentarios críticos en torno a la inanidad y cutrez de las políticas sociales pactadas por esta gente como mascarón de proa de su acuerdo, sobre sus chorradas de desecho jurídico en materia de regeneración institucional, y aquí una inquietante reflexión que apunta a que ni siquiera saben sumar, los tíos, o a que son unos trileros profesionales.

Por su parte, Podemos sigue limitado a un discurso construido a partir de una protesta muy general pero a la vez poco perfilada y, sobre todo, que no va mucho más allá de un leit-motiv bastante obsceno: “todo va muy mal porque siendo España un país cojonudo y su gente una pasada, el pacto nacional puesto en marcha por la Pepa y actualizado por la CE1978 sendas maravillas, hay una casta chunga que se lo ha cargado y que es el problema, pero si nos ponemos nosotros en vez de ellos te lo maqueamos de nuevo y te lo dejamos niquelado”. Es decir, un discurso que no promete tampoco cambio de fondo alguno, sino que lo que ya hay se haga bien, y que por ello tampoco plantea medidas de reforma con cara y ojos (¿o acaso alguien puede señalar una sola propuesta concreta de reforma de Podemos que tenga significado e importancia a estos efectos?).

Y poco más. Esto es lo que hay. No habiendo más cera ardiendo que ésta entre la ciudadanía, que a fin de cuentas es quien paga la fiesta, ¿en serio es tan raro el #pressingSánchez a todo tren?, ¿de verdad es tan incomprensible que casi todo el mundo que pulula por las instituciones y aledaños asuma que mejor que siga Rajoy y un reparto del pollo como el que ya tenemos y así no hay sustos ni nada que pueda generar trastornos o alterar la distribución de carguillos y de presupuesto? ¿Tiene sentido pensar en que hace falta una conspiración para que los astros se vayan alineando conforme a lo que conviene a todos estos sectores, que a día de hoy es lo que es?

Dado que la sociedad española se ha demostrado incapaz de generar dinámicas de cambio y transformación política dignas de ese nombre, no es de extrañar, pues, que ese bloqueo social se traslade, corregido y aumentado, a la escena política. Y, sin necesidad de conspiraciones, a culminar ese viaje parece que nos dirigimos a marcha forzadas. De hecho, y frente a la opinión dominante en la prensa cercana, que apuestan porque el PSOE se comporte responsablemente contra el sentir mayoritario de sus votantes apelando a su “sentido de Estado”, es muy posible que gran parte de sus votantes compartan la idea de “fondo” de la “responsabilidad” y hayan votado a Pedro Sánchez precisamente por eso: para garantizar que antes gobierne Rajoy y el PP a que Podemos pille una mera secretaría se Estado. Para asegurar que todo siga más o menos como siempre en las últimas décadas, aunque haya que tragarse a Rajoy, a abrir melones que, sinceramente, a nadie le apetece asumir el riesgo de que luego pues a saber. Y no tanto porque de Podemos se tema que deseen gran cambio en nada, sino simplemente porque, de momento, son gente que no ha demostrado lo suficiente ser del todo fiable en la defensa del statu quo y que, además, viene a quitar de sus sillones a los de siempre. Y eso no, eh, no. De momento sigamos como siempre, mientras la cosa aguante y se paguen las pensiones. Las de ahora y las de la próxima década de nuevos jubilados, que son los que han construido el actual chiringuito teniendo claras sus prioridades. Ya cuando les toque generacionalmente a estos otros, si eso en una década o dos, que se apañen. Llegado el momento tampoco a nadie la preocupará ya demasiado lo que no será sino una sencilla y hasta pacífica por familiar sustitución generacional. Sea con esta gente en Podemos, sea en otro sitio. A fin de cuentas, la genealogía de la dirección de Podemos revela que vienen de donde vienen, generalmente de familias muy del PSOE y del PCE de toda la vida, sí, pero que han estado en mayor o menor medida con participación en la vida de las instituciones y cargos y responsabilidades en las últimas décadas. De modo que tampoco nos hagamos demasiado lío con esto. En toda esta emergencia de nuevo actores, catalizada por la crisis a partir de estructuras políticas algo diferentes, no hay en el fondo mucho más que ese punto de mera sustitución biológica de unas mismas clases funcionariales institucionalizadas que van logrando escalar posiciones, de la misma manera que tantos hijos de cargos falangistas acabaron a la postre en el PSOE en los 70 y 80 como natural continuidad con lo que habían hecho sus padres. En todo caso, y con semejante caldo cultivo mediático y sociológico, no parece muy difícil intuir cómo va a acabar todo esto: con un gobierno de Rajoy y, además, con un suspiro de alivio de casi todo el mundo cuando, llegado el momento, se produzca. ¡Cuatro añitos más de patada hacia adelante! ¡Viva el período más largo de estabilidad, paz y crecimiento de la Historia de España!

La duda es si Sánchez, que ha descubierto que el enroque es lo que mejor le va a él personalmente en sus luchas por mantenerse al frente del poder en su partido, va a ser capaz de aguantar la presión y, en consecuencia, si ese nuevo gobierno de Rajoy requerirá del enojoso trámite de unas terceras elecciones. Pero parece que no porque, a pesar de los costes para el PSOE (y sobre todo para Sánchez) inherentes a desbloquear la investidura en beneficio del PP, es algo que les toca con este reparto de escaños sí o sí, se quiera o no se quiera. En el mejor de los casos (que el PNV trague con votar no ya tanto a Rajoy como también a medidas de centralización propuestas por C’s, para lo cual siempre será una ventaja que ellos suelen no tener problemas en apoyarlas, como la última reforma local, si se les garantiza que no se les aplicarán al País Vasco y sólo joderán a los demás) el PSOE tendría que dar 1 voto/abstención a Rajoy (que podría ser el del famoso canario que tienen coaligado o a saber qué otra alternativa). Y, en el peor (que el PNV no necesite al PP tras las elecciones vascas y se ponga estupendo), alguno más. Cómo de “pringado” quede el PSOE por ello ya es cuestión del discurso mediático y político subsiguiente. Probablemente si se hubiera hecho sin mucho estruendo quizás no tanto y en 4 añitos todo olvidado. Tras el show que llevamos es evidente que el coste de una rectificación sería algo mayor. Pero tampoco hay que magnificarlo, dado que las elecciones serían a cuatro años vistas, que el PSOE ya ha salvado el match-ball del sorpasso gracias a haberse topado con una especie de aventurero suicida que, no teniendo nada que perder, apostó todo a un perfil gallardo del partido, con óptimos resultados. El PSOE tiene una base rocosa y fiel, envejecida pero precisamente por eso más leal aún a ciertos postulados. Y con cuatro años por delante y compitiendo con Podemos, que aunque tiene el factor generacional a favor cuenta con el handicap de unos niveles de impresentabilidad adaptados al 100% a la política española, el partido de la hegemonía de la alternativa al PP en España es perfectamente jugable y ganable.

Quebrar la resistencia de Sánchez puede pasar por algo como que un día de estos alguien dentro del partido le vea alguno de sus hasta ahora exitosos (por incomparecencia de los rivales) faroles. El hecho de que sus opositores internos lleven cartas tan malas como él juega, como es lógico, a su favor. Porque da la risa floja pensar en lo que Susana Díaz habría logrado en términos electorales con su agenda política. Y lo que puede ocurrirle al PSOE en buena parte de España como cruce Despeñaperros. Dicen los enteradillos que quizás unos malos resultados del partido en las elecciones vascas y gallegas de finales de septiembre podrían desencadenar esta operación. Pero es dudoso que así sea porque los resultados del PSOE, por esa rocosidad de su base, llevan una temporada siendo de malillos a malos, pero tampoco son desastrosos del todo nunca. Y un desangrado lento es algo que, como ya ha demostrado varias veces, Sánchez es capaz de gestionar a las mil maravillas frente a sus rivales internos. Entre que todavía quedan bastantes carguillos que repartir y que no se le puede acusar personalmente de cataclismo alguno porque hasta se pueden entender que “ha salvado los muebles, visto lo visto y la que estaba cayendo…”, parece complicado que de repente ahora unos resultados autonómicos de nada en Comunidades donde ya no gobierna y ha cosechado muy malos resultados en las últimas citas pueda ser fatal para Sánchez.

La segunda gran posibilidad para lograr que el PSOE dé su brazo a torcer pasa por la emergencia de una gravísima “urgencia patriótica”, con la ventaja de que en este caso Sánchez podría aspirar a quedar como un hombre de Estado si rectifica y conservar así el sillón. Y es que, dado que C’s ancla cualquier acuerdo (tanto con el PSOE como sobre todo con el PP) a soluciones de centralismo muy agresivo (C’s no tiene principios en casi nada menos en esto, dada su matriz compuesta a partir de las aportaciones dogmáticas, bastante poco revolucionadas por lo demás, de los nietos “liberales” venidos a más del “liberal” nacionalcasticismo español), el gambito PP-C’s-nacionalistas catalanes parece mucho más improbable que el que cualquier “novedad” en el “procés” hacia la independencia de Cataluña pueda ser convertida en un evento trágico y un peligro inminente para la Patria que obligaría, “excepcionalmente y por responsabilidad”, a dotar a España de un gobierno fuerte con plena capacidad de acción. La forma en que, de modo sorprendente y repentino, aparezca esa urgencia ya da un poco igual. Pero las alternativas son muchas, es cualquier, de hecho, siempre y cuando desde el Estado se quiera maquear el tema lo suficiente. Vale todo, ya sea convocar un referéndum unilateral, ya anunciar que un día de estos lo convocarán, ya decir que se están pensando algo y que a lo mejor hasta un día se lleva a la práctica, pero a saber cuándo…

Y en esperar eso estamos. Mientras tanto, eso sí, aumenta la preocupación en ciertos entornos por si cada vez más gente se da cuenta de algo obvio y por ello trabajosamente difuminado para que no luzca mucho: que estar con un gobierno inoperante no sólo no tiene demasiados problemas sino que, en la práctica, y en no pocas circunstancias (siendo además esta que vivimos, sin duda, una de ellas), cuanto más inoperante mejor. Hoy mismo hemos descubierto incluso que si un gobierno en funciones se pusiera estricto (que tranquilos, no se dará el caso) va y resulta que no podría ni siquiera dar pasta a la prensa por medio de las impresentables campañas de publicidad institucional que en esta democracia bananera nuestra a la egipcia son el pan nuestro (nunca mejor dicho) de cada día y que explican tantas y tantas cosas. ¿Qué persona con dos dedos de frente puede ver como algo malo esto? No tener gobierno, si nos lo tomáramos en serio, nos podría proteger de ciertas macarradas consustanciales al ejercicio del poder en la España de la CE 1978. Macarradas como esta que, además, son asumidas por todos. Búsquense, si no, las medidas de los pactos regeneracionistas y basados en la evidencia y el ejemplo comparado para no ser Venezuela sino Dinamarca sobre esto de regar a la prensa generosamente con todo tipo de campañas de propaganda D.O. Pionyang y, por favor, contengan las carcajadas si están rodeados de gente. Pero es que éste es sólo el último y más reciente ejemplo. En la situación actual hay más ventajas: el gobierno en funciones no puede aprobar recortes a lo loco, ni proponer unos presupuestos restrictivos como le pide la UE, ni poner en marcha medidas como las que están en el programa del PP-C’s y que son chorradas marca mayor las más de las veces, pero también peligrosas en algún caso… No parece una situación particularmente dramática, la verdad. ¿O acaso alguien que no sea uno de esos emprendedores del IBEX nuestros de cada día dánosle hoy, que viven de crearnos generosamente empleo y riqueza con nuestros impuestos, ha visto cómo se tambaleaban los principios de su existencia por no tener un gobierno actuando con todas sus capacidades? Pues nada, ya saben, ¡por lo visto sí hay gente además de estos emprendedores del BOE que lo está pasando fatal! Y están todos, pero todos, en los periódicos y radios y teles, y en las fundaciones esas de servicio de los partidos regadas generosamente con dinero público, explicándonos a todas horas que es “urgente” que haya gobierno y que no nos podemos permitir esta situación más tiempo. ¡Ni una semana más! ¡Iríamos a la ruina y al desastre! En todos los medios están. En todos. Clonaditos. Y al ataque, ahora, contra Sánchez (es al que le ha tocado la china en la temporada de otoño). ¡A este paso lo van a convertir en un referente de la dignidad democrática contra las chorradas de los profesionales de la paguita! ¡A Sánchez! Así de loco y de divertido está, a estas alturas, el tema.

Andrés Boix Palop profesor de derecho administrativo en la Universidad de Valencia y editor de la web La página definitiva (LPD).

Fuente: SinPermiso

http://www.lapaginadefinitiva.com/2016/09/02/el-ataque-de-los-clones-contra-pedro-sanchez/



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