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lunes, 17 de octubre de 2016

DADA LA SITUACIÓN HAY QUE PROFUNDIZAR EL ANÁLISIS

Miren Etxezarreta

Miren Etxezarreta
Doctora en economía y economista crítica

Son innumerables los comentarios de opinión dedicados en los medios de comunicación de este país a los acontecimientos políticos de los últimos meses, en especial después de las segundas elecciones y de las dificultades para nombrar Gobierno. No obstante, la gran mayoría de ellos son reflexiones centradas en lo que sucede en el país, en los acontecimientos del Estado o en sus personajes centrales. En este cúmulo de opiniones me faltan aquellas dedicadas a integrar en las mismas un ámbito más amplio: lo que está sucediendo en el mundo a la luz de la historia reciente. Estamos inmersos en comentarios coyunturales, superficiales, locales, ignorando el impacto que otros hechos de mayor alcance tienen en éstos.
Lo que está sucediendo en el Estado español en estos momentos no es más que la expresión en la superficie de los profundos cambios que se están dando en las sociedades globales desde hace ya bastantes años. Sabemos que el mundo está cambiando intensamente y, sin embargo, cuando tratamos de comprender lo que está sucediendo olvidamos casi por completo la incidencia de estos cambios en la pequeña parte del orbe en la que vivimos. Lo que limita nuestra comprensión del fenómeno, dificulta valorarlo en toda su magnitud y, sobre todo, obstaculiza el proceso de resolver los graves problemas que causa.
Después del periodo de paz, sólo relativo, tras la II Guerra Mundial (1945-1975), ya desde fines de los sesenta, el mundo estaba siendo atravesado por acontecimientos de gran envergadura: en una primera etapa, la guerra fría, la guerra de Vietnam, los movimientos sociales del 68-69 sobre todo en Francia e Italia que supuso ya un gran cuestionamiento de las formas tradicionales de expresión política, la acusada crisis de los setenta, cuya percepción ha podido ser relegada por la mucha mayor crisis de los 2007, pero que marcó el comienzo de las dificultades económicas de una nueva era, el surgimiento, con fuerza de los primeros países emergentes en el sureste asiático. Junto al hundimiento del keynesianismo y la enérgica recuperación del neoliberalismo que venía ya preparándose con Milton Freedman desde los cincuenta, pero tuvo su confirmación pública con los programas neoliberales de Pinochet y Videla en los setenta, los nuevos macroeconomistas estadounidenses de la misma época, la abierta conversión de la UE al neoliberalismo siguiendo las pautas de Estados Unidos…
La etapa más reciente es todavía más dinámica: China convertida en un sistema económico-social incalificable pero muy próximo al capitalismo, una serie de potentes países emergentes –los BRICS- que alteran la división del trabajo en el mundo, aumentan la producción y presentan importantes elementos de competencia y sobreproducción para las grandes empresas globales, la aparición y el uso pujante y generalizado de internet, avances tecnológicos de impacto en muy diversas industrias, el temor a la escasez de materias primas. La tecnología que se transmite con facilidad, de modo que los trabajadores de todo el mundo pueden realizar las mismas tareas y se ven obligados a competir entre sí. La concentración creciente del capital y la revolución financiera de amplísimo alcance, la financiarización, que han facilitado la penetrante adopción del neoliberalismo, dando lugar a la aceptación sin límites de los criterios capitalistas en todo el mundo, a lo que hemos llamado globalización. Los grandes capitales compiten con fiereza y las monedas se convierten en instrumentos principales de esta competencia. Para culminar –por ahora- en la tremenda crisis de 2007, en algunos países adobada por vigorosos procesos de corrupción de las clases dirigentes… Nos encontramos en un mundo donde la concentración de los capitales ha conducido a poderosísimos agentes que controlan enormes parcelas de la economía global y donde la categoría país tiene cada vez menor poder analítico y político. Y me dejo muchos más aspectos en el tintero. Por una parte, el capitalismo global extremadamente dinámico, sometido a grandes turbulencias y problemas económicos, si bien, al mismo tiempo, ha logrado convertirse en el sistema económico y social indiscutible en el mundo entero.
Estas convulsiones no se manifiestan solo en el Estado español – la triste suerte y los desastres asociados a las primaveras árabes, los graves movimientos hacia la extrema derecha de varios países europeos, la renovación e intensificación de los nacionalismos e independentismos, el Brexit británico, la potenciación primero y el debilitamiento actual del ‘socialismo del siglo XXI’ en varios países latinoamericanos, las sacudidas del gobierno en Brasil y los menos conocidas por nosotros pero no menos significativos movimientos en Asia y Africa, los movimientos migratorios …
Las sociedades, en todo el mundo, están experimentando sacudidas profundas, movimientos de gran intensidad y alcance, como afectadas por grandes terremotos que alteran toda su estructura productiva, social y política, produciendo conflictos que dan lugar a grandes incertidumbres y turbulencias.
Todo ello se expresa en la superficie de las sociedades en diversas formas en los distintos países. Su dinámica no es más que la apariencia visible de los enormes movimientos en las capas tectónicas (que parecen) subterráneas que realmente los causan.
Frente a ello la organización social y política continúa anclada en los moldes del siglo XX. Es verdad que en muchos países, el capitalismo ha expandido la democracia parlamentaria, consciente de que funciona mejor con ella, pero con la misma filosofía, estructura y organización que a finales del siglo XIX, o todavía menos reivindicativa que entonces. Las instituciones políticas y sociales (no sólo partidos políticos y sindicatos) han modificado, quizá, algunos elementos secundarios, pero esencialmente sus planteamientos continúan siendo los mismos que al consolidarse la revolución industrial; el mejor ejemplo de ello son las dificultades de la UE para avanzar en la aproximación política de sus países miembros-.
Hay una contradicción profunda entre la dinámica social y económica y la organización y actuación política. Se quieren enfrentar las situaciones nuevas en odres viejos. De aquí la potente desafección de las poblaciones por la política, que no reside sólo en la mejor o peor actuación de las instituciones políticas específicas de algunos territorios, puesto que se encuentra en todo el globo y señala con claridad a la honda diferencia que existe entre la dinámica económica y social actual de carácter mundial y la organización y actuación política que corresponde a épocas pasadas. De aquí la búsqueda en la práctica de nuevas fórmulas como los movimientos de las plazas, las campañas internacionales, la poderosa rehabilitación de los movimientos separatistas, la intensificación nacionalista, la tendencia a buscar refugio en la extrema derecha, junto al esfuerzo por mantener fórmulas anteriores de los partidos y otras instituciones tradicionales.
Muy escasa ha sido la mención de estos elementos en los análisis de nuestras crisis. Se buscan las razones en los elementos de siempre –ideologías, incapacidad, corrupción, rivalidad, confusión- y las soluciones también –más participación a las bases, primarias, mejor comunicación, rejuvenecimiento-, elementos todos que, por supuesto inciden coyunturalmente en las situaciones que vivimos, pero que no parecen percibir que el mundo ha cambiado y está cambiando permanentemente de tal forma que es necesario analizarlo con ojos más profundos para descubrir las fuertes transformaciones sistémicas que se muestran a través de las alteraciones en la superficie. Quedarse en estos elementos coyunturales no favorece la percepción de lo que realmente sucede sino que contribuye a desviar la verdadera naturaleza del problema. Asistimos a un agrio divorcio entre la necesidad de enfrentar las turbulencias reales de un sistema con grandes fallas y los mecanismos que este utiliza para tratarlos.
Parece como si no se quisiera percibir que es el sistema capitalista y sus contradicciones lo que está en la raíz de estos problemas, a pesar de su aparente solidez. El capitalismo global tiene cada vez menos capacidad de proporcionar la satisfacción de las necesidades y deseos de sus sociedades. Sus problemas, la dura competencia entre sus gigantescos agentes y el poder que acumulan, la necesidad de explotar cada vez más a las poblaciones para poder reproducirse como tales gigantes, la utilización de herramientas y conocimientos cada vez más sofisticadas, está llevando al desencanto, cuando no a la desesperación a importantes segmentos de la ciudadanía que a menudo acusan a los agentes políticos de sus problemas, sin percibir que estos son sólo agentes secundarios, voluntarios y cooperativos y por lo tanto responsables, eso sí, de no avanzar hacia las soluciones necesarias. Es una necesidad de cambio del sistema económico y social mucho más que de remozar las organizaciones de partidos e instituciones políticas.
Nos encontramos con un sistema social en el que los poderosos tienen cada día más poder y han ido conformando los sistemas institucionales de acuerdo con sus intereses, mientras que las ciudadanías han sido deliberadamente conducidas a la confusión, ‘la crisis (que no se pregunta de dónde y por qué surge) tiene la culpa’-, y se encuentran inermes para incidir en sus sociedades y sus vidas. Desilusionadas y confusas acusan a la actuación política de sus males en lugar de enfocar la magnitud del problema sistémico, y van abandonando cuando no rechazando la participación política institucionalizada.
¿Qué se puede hacer en esta situación? Por supuesto que no me arrogaré la capacidad de saberlo. Pero sí sé que mientras no consideremos los problemas en toda su magnitud y no detectemos sus raíces, estaremos cada día más lejos de aproximarnos a una situación mejor.
Necesitamos profundizar más y más en nuestros análisis, hasta aproximarnos a las causas profundas de las situaciones, y necesitamos enfrentarnos a este mundo tan global y rápidamente cambiante, donde hay agentes poderosísimos que mueven los hilos de su dinámica. Con el objetivo renovado de transformar el sistema, tenemos que explorar nuevas e inéditas maneras de organizarnos y actuar. No es tanto un problema de mayor o menor habilidad de los partidos parlamentarios, sino la necesidad de plantearse radicalmente el tipo de política necesaria para un mundo muy inestable e injusto, cuyos poderes dominantes no están dispuestos a cambiar en lo esencial – el capitalismo no ha abandonado en un ápice sus objetivos permanentes- y que va muy por delante en sus estrategias de cambio.
Los intentos de cambio político que inicialmente parecieron aportar frescas e ilusionantes fórmulas novedosas, en una parte importante de las nuevas iniciativas no han logrado salir del sistema tradicional de filosofía y organización —quizá nunca se plantearon transformarlo— y, por lo tanto, no están aportando las formas nuevas imprescindibles para que la ciudadanía se sienta responsable de su propia suerte y capaz de actuar para ello. Hay mucho por inventar genuinamente nuevo en el universo político. Sólo si conseguimos transcender el análisis en términos de simples elementos coyunturales para explorar los elementos estructurales del sistema y su dinámica, podremos avanzar, con dificultades, pero con tenacidad y sin prisas, hacia propuestas alternativas que permitirán desarrollar otra genuina forma de hacer política como ciudadanía que pretendemos ser agentes decisorios de nuestras sociedades y nuestras vidas.
 Fuente: Público.es


viernes, 26 de junio de 2015

Club Bilderberg

 

 

Esta es la verdadera estrategia

Carlos Santamaria

RT

La Fiscalía alemana informó recientemente que ha abandonado la investigación sobre las escuchas de la Inteligencia estadounidense al teléfono móvil de la canciller germana, Angela Merkel, alegando “falta de pruebas”, pese a los documentos aportados por el exanalista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA),Edward Snowden, sobre el programa de espionaje masivo de telefonía celular a escala mundial desde 2002. El fiscal Harald Range ha restado importancia a que Washington vigilase a la máxima dirigente coincidiendo con un portavoz de la canciller, Steffen Seibert, quien se ha rehusado a responder preguntas de la prensa minimizando el peligroso asunto al decir: “la cuestión no ha sido en ningún momento el teléfono móvil de ella, sino los de todos los ciudadanos“.

Ante tamaña respuesta cuya lógica es que no hay que preocuparse porque todos los ciudadanos germanos fueron espiados y no únicamente Merkel, las consideraciones sobre su retardo comprensivo no se hace esperar pues lo que responde es aún más grave de lo que le es preguntado. Eso hace creer que los cerebros del Club tienen serios problemas con sus miembros, simpatizantes, jornaleros o asociados en lo que respecta a política, ciencia y realidad.

Por el contrario, lo primero que hay que aclarar es que a esta reunión asisten en general seleccionados peones de la élite mundial corporativa, quienes son lo que representan a personajes de alto poder que no aparecen en las revistas económicas ni de farándula puesto que su interés es disfrutar sus fortunas en la más total privacidad, donde se pueda regir el mundo desde una secreta estancia en un bosque frondoso o en un yate sofisticado.

Entre los participantes figuran presidentes de aerolíneas como Ryanair, de la petrolera Shell, del consorcio aeronáutico Airbus y Lockheed Martin, altos cargos de Google, el Secretario General de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, el expresidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y banqueros con la obvia presencia de la presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botín. Fueron invitados el presidente de Austria, Heinz Fischer, los primeros ministros de Holanda, Mark Rutte, y de Bélgica, Charles Michel. Naturalmente se harán notar representantes de petroleras como Chevron, Exxon Mobil, BP, como transnacionales de la comunicación (AT&T, Bell-South). Es de analizar la misiva enviada al secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez. Este último, neoliberal a ultranza y candidato a la presidencia de España, el que contaría con el apoyo del Club supuestamente.

Con estos diversos personajes se deshace la idea según la cual para pensar se requiere un estudio silencioso donde estén los cerebros alucinando y sistematizando. No, estos operarios de altos ingresos también hacen parte de equipos a los cuales les ordenan la tarea de organizar el mapa mundial acorde a los factores que les entregan y prever lo que puede suceder en un tiempo presente, presente próximo, futuro cercano o de más largo plazo.

Lo que sí se sabe con certeza es que no se encontraron para servir a la Humanidad. Es decir, no harán que abdiquen las monarquías, no se opondrán al uso de armas prohibidas, no globalizarán salarios dignos a la gente, no se opondrán a más guerras, no detendrán el narcotráfico, no reorganizarán los modelos neoliberales, no estudiarán fórmulas de redistribución equitativa de la riqueza, no se comprometerán a detener el hambre en el mundo, no postergarán los estudios científicos sobre armas químicas y nucleares, no cooperarán en detener el cambio climático inmisericorde, ni siquiera se concentrarán para reconocer que el orbe merece respeto y sus habitantes también.

Su cita ha sido para planificar esta década y las que continúan, soportado en estudios correctos, o imprecisos incluso, sobre geopoder (1) en la vida material, social, política y espiritual. Ello, con el fin de continuar su tránsito por el mundo, manejando la fuerza en toda su dimensión y previniendo atentados a sus riquezas. No es otro el objetivo.

Sin embargo, este 2015 es diferente a años anteriores puesto que varias naciones y pueblos potentes se han opuesto a los designios de las megacorporaciones de élite, provocando tanto una merma económica junto con temor, como una aceptación objetiva que la realidad anterior no les pertenece unilateralmente ya que está cambiando en su detrimento.

¿Por qué se informa de su reunión?

Naturalmente porque sería imposible disimular u ocultarlo debido a los asistentes. No obstante, cualquier comunicador medianamente serio dudaría de los informes dados por los medios sobre el desarrollo y temario del evento ya que su control omnímodo les permite publicar verdades, mentiras a medias, falsedades, cuando lo deseen y para ser creído por la opinión pública.

Es posible afirmar que no son ciertos los temas que se tratarán en profundidad, sino que son referentes para despistar o es factible que se trate en reunión abierta por las filtraciones probables, aunque lo esencial es en otro nivel. Los temas centrales tendrán que ver con geopoder, como se ha señalado,

Hay tres razones más para informar del evento: una, dar la impresión de privacidad aunque no tan secreta que no se pueda saber nada… es la dosis de hermetismo que les da poder a quienes aún creen en lo oculto y su energía global, mítica; dos, para demostrar que una gran parte de estos personajes, “filántropos” y poderosos de las empresas transnacionales, están unidos, lo cual es cierto e infunde pavor; tres, confirmar que sus reglas continúan vigentes y quien se opone a tan alto grado de fuerza puede resultar lesionado aunque no se diga. Naturalmente las figuras que asisten no son la fuente primigenia del Club.

Los temas tratados en la agenda oculta.

Hay que recordar que a esta reunión llegan expertos con información clave, que incluso puede ser equivocada pues la inteligencia no es siempre tan preclara como se comprobó en Ucrania, aunque siempre se saca partido… o en Siria donde hubo que retroceder pese a la invasión proyectada.

En efecto, se trataron seis temas:

Uno, el grado de cohesión de la élite, o sea, establecer cuán sólida es la conjunción de intereses, las personalidades que asistieron y su importancia, confrontar a los aliados con dudas y establecer nuevos contactos que demuestren una fortaleza inexpugnable. Este es un tópico fundamental.

Dos, estudiar si los objetivos propuestos en el Nuevo Orden Mundial (NOM) están asegurados y, por tanto, garantizada la continuidad de seguir percibiendo sus riquezas sin sobresaltos a través del desarrollo de ganancias y poder geoestratégico. La creación de un mundo pluripolar que paulatinamente va creando una legislación nacional e internacional para cortar de raíz las extraordinarias ganancias de dichas megacorporaciones, como por ejemplo la ley de impuesto a la herencia de Correa, que ha sido apoyada por la burguesía ecuatoriana, es considerada síntoma preocupante y que debe ser “sujetada” prontamente. El hermético “Acuerdo TIIP” será continuado con ahínco por ser un emblema de la legislación extraterritorial que le da potestad y jurisdicción sobre las naciones.

Tres, definir qué actores serán protagonistas, peones, gobiernos sirvientes, para establecer las funciones que tendrán que jugar en este plan ya programado delimitando el alcance y magnitud de su participación, evaluando la concentración de poderes político-militares y aquellos que han mermado la capacidad de participación crítica a una amplia mayoría, y por ende, si se ha tergiversado el propósito mismo para lo que estas estructuras fueron creadas. El caso Mistral tiene a Hollande, presidente francés, como un referente clásico de subordinación.

Cuatro, identificar obstáculos y su grado de fuerza. Un objetivo no transable es investigar los mecanismos más adecuados en esta época para eliminar los países y dirigentes con concepciones divergentes; líderes y naciones como Putin, Maduro, Irán, China, serán blancos. Es preciso confirmar que en este Club no se sobrevalora su fortaleza ni se minimiza el poder del enemigo ya que sí entienden, independientemente de las herramientas que poseen, que existen obstáculos difíciles de sortear y deben ser eliminados de algún modo. No es descabellado, entonces, los más de seiscientos intentos de asesinato a Fidel Castro y la muerte de Hugo Chávez por un “cáncer” fulminante.

Cinco, planificar las próximas acciones y nodos de conflicto entre las cuales estará Siria a la que se intentará invadir a través del Estado Islámico y la preparación del Ejército Libre Sirio-facción “moderada”, el debilitamiento del ejército iraquí para provocar una “nueva Libia”, las amenazas a Irán con el objetivo de quebrar su influencia global, la cruda destrucción de Yemen para permitir un nuevo asentamiento de al Qaeda, la intensificación de la guerra en Ucrania, el ataque descarnado del FMI-BCE a Grecia y su gobierno de izquierda, la fuerte presión mediática y denuncias a Podemos en España, el inocuo ataque de la coalición contra el terrorismo liderado por Estados Unidos, la intervención con nuevo impulso en América Latina, entre otros, sin descuidar África en colisiones y Asia en expansión.

Seis, establecer nuevas metodologías de acción política armada o “pacífica” y la evaluación permanente para ver cómo se concreta el proyecto.

Es seguro que se tomen decisiones que luego sean reflexionadas mientras marchan los eventos y acorde con las nuevas circunstancias que ocurren o la información que aportan.

Conclusiones prospectivas.

De la reunión se desprenden las siguientes consideraciones:

– Al informar al mundo de su reunión están confirmando que poseen poder alto y que lo ocuparán. En este contexto cobra notoria certeza la afirmación de Vladímir Putin sobre el rumbo que tomaron estas megapotencias después del colapso de la Unión Soviética, pues al sentir que no había nadie opuesto a su camino comenzaron a colonizar nuevos territorios en vez de dedicar su “afán de libertad” a la construcción de relaciones con los nuevos países. Lo concreto es que se han congregado para evaluar lo desarrollado y luego enviar las conclusiones básicas a un grupo de poder que no necesita al Club Bilderberg sino sólo como símbolo o mesa de peones para estudio, pues las decisiones se toman en otras instancias y dominios. Es un proceso reflexivo acucioso como lo requiere toda dirección corporativa en tanto cónclave para reestudiar decisiones y planes ya preestablecidos, coordinar acciones, ejecutar instrucciones y servir de fachada.

– Con alta probabilidad se ha decidido continuar con el objetivo de vulnerar a los países soberanistas concentrando su esfuerzo, en el caso de América Latina, en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina, con el fin de desestabilizar la región. Brasil es objeto de un estudio particular pues de sus cambios puede provenir la supuesta debacle de los países independentistas. Chile, Perú, Colombia y México, continúan siendo los aliados más poderosos del continente -exceptuando la relación paternal con Canadá-. En Centroamérica ya se comienza a establecer el Plan de exterminio opositor y violencia ejemplarizante a través de la legislación permisiva, bases militares y “ayuda” táctica. No sin razón se entiende que en Guatemala se suspenda el antejuicio contra el presidente Otto Pérez Molina, leal menestral de Washington.

En esta línea, se evitará conflictivar a Chile, en crisis por el nivel de corrupción que sale a la luz pública, pues es un puntal importante para la funcionalidad neoliberal. Colombia, sin proceso de paz con grandes logros efectivos, es conveniente en estas circunstancias pues las fuerzas democráticas no pueden avanzar. Perú, en un caos general, está bien coordinado y México seguirá en la escalada violenta hasta tanto un proyecto electoral o de organización masiva pueda conducirlo por una senda de paz.

– Se incentivará la ayuda al Estado Islámico o Daesh por medio de las más refinadas formas, especialmente con armamento, logística, financiación. Francia apoyará estas organizaciones delictivas gracias al compromiso asumido por Hollande de contribuir a la crisis de la izquierda auténtica en el mundo. Naturalmente, la Coalición anti EI continuará su rol “neutral” impidiendo en lo posible el avance de las fuerzas liberadoras en Siria e Irak. Obstaculizará, en la medida de lo posible, la formación de un gobierno en Libia, fomentando la dispersión con el fin de lograr un fortalecimiento de los grupos takfiríes. La alianza con los países que favorecen el terrorismo será aún más estrecha ya que, pese a las supuestas fricciones graves, el cerrojo con Arabia Saudita, Turquía y Catar se cimentará más.

– En cuanto a los procesos eleccionarios, como el caso de Estados Unidos, establecerá una pantalla que impida ver las sombras detrás de las candidaturas y se dará un apoyo a Hillary Clinton como marioneta, a través de pactos ya adquiridos. No obstante, también jugarán a dos bandas como siempre se realiza “racionalmente”. En toda situación eleccionaria extenderán sus redes integrales para manejar con seguridad la “fidelidad” de los probables ganadores.

– Según analistas serios, el Club Bilderberg tendrá como rol la organización del desorden controlado para continuar usufructuando del poder… lo que es coherente con su propósito fundamentalista. Así, las formas contemporáneas de lucha serán incrementadas, aprobando las experimentadas y renovando pues el planeta ha cambiado. En esta dirección se entiende la declaración de Philippa Malmgren (ex funcionaria de la Casa Blanca), al confirmar en diciembre pasado que el Pentágono ya está en una guerra con China y Rusia… “en el ciberespacio”, olvidando que las sanciones a Rusia u otros países son verdaderos actos de guerra económica. No se puede olvidar que el Club Bilderberg fue fundado por el príncipe Bernhard en 1957 (miembro holandés del partido nazi), junto a John Foster Dulles, estadounidense quien trabajó activamente para devolver a jerarcas nazis empresas confiscadas. Son responsables de la creación de la Unión Europea y su extensión a 28 países, rompiendo todos los acuerdos de paz vigentes con Rusia. Es un centro teórico de acción concreta en el juego geopolítico mundial, representando a la élite internacional. Por tanto, sus principios están centrados en el negocio de la guerra, el comercio, la explotación y el dominio territorial del orbe.

– Pese a este incalculable poder, las Megacorporaciones tendrán que tomar en cuenta la realidad actual: mientras sepan que una guerra se extendería de inmediato a Estados Unidos, como principal blanco, aun cuando Europa esté comprometida, la discusión cambiará abruptamente pues la seguridad nacional y familiar estará en juego efectivamente; la existencia de una firme determinación y valentía por parte de numerosos pueblos y naciones crea una detente preocupante para intereses expansivos y la derrota está las posibilidades de quien intente determinadas agresiones; el cambio de relaciones de poder indica que el mundo pluripolar es ya un hecho y determina los términos de los acuerdos o desacuerdos, forzando la diplomacia.

– Cabe afirmar que existe todavía un gran dominio globalizado de las Megacorporaciones, aunque acorde al tiempo en que las guerras del Oriente Medio estén zanjadas en gran parte (por lo menos en Siria e Irak), se hará potente una nueva situación pues obligaría a un replanteamiento geográfico de las organizaciones terroristas las que tendrían como blanco a Europa misma. La Unión Europea puede fracturarse comenzando con Grecia, España, y los movimientos nacionalistas, lo que no asegura la continuidad del proceso. Si se une al boomerang desatado en Arabia Saudita, por su última agresión a países de la región como lo es Yemen, pues comienza a incrementarse la oposición a la monarquía, es dable creer que las intervenciones siempre traen graves consecuencias para el invasor modificando territorios y provocando fracturas.

– Entre las probabilidades, los diálogos de Rusia con Arabia Saudita y Turquía pueden agregar notas de incertidumbre a las alianzas sobreentendidas como inalterables, y las posibilidades de acuerdos como el Turkish Stream sobre el Trans-Adriático son golpes certeros de impacto internacional…lo que podría ser un aliciente para la misma Unión Europea sometida al dictamen externo. En la medida que el gobierno germano comprenda que la guerra puede afectar a su territorio y a gran parte de Europa primero, y cuán lejos están quienes la proponen (Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelanda), la unidad se irá fragmentando y es esa una tarea de los medios alternativos.

– La creación de un mercado independiente de las mega corporaciones, como ya se está diseñando con el intercambio binacional, con monedas locales o nuevas que no dependan de la manipulación artificial en los precios, como el caso del petróleo o la potestad de los bancos (2), provista de una robusta política de confianza y estimulante del verdadero desarrollo de los pueblos, debilitaría enormemente las tendencias colonialistas y de guerra a la vez que traería un periodo de tranquilidad social con esperanza en el presente.

Finalmente, conocer la realidad que implica el Club posibilita tener un prisma para tomar decisiones en el presente con carácter futuro, dada la argumentación aportada. La historia de este globo terráqueo continuará su evolución dialéctica y permitirá contrastar estas definiciones y su grado de acercamiento a la verdad. La oportunidad de edificar una arquitectura planetaria al servicio del hombre humanizado se hace cercana.

Notas

(1) Geopoder es una categoría de la Humanología que toma en consideración la visión del poder como una estructura que comprende la vida material, social, política y espiritual en un todo interconectado que, además, considera lo geopolítico como una parte de esa estrategia globalizada.

(2) http://www.politika.cl/2015/02/12/bancos-fraude-fiscal-e-hipocresia/

Consistente artículo de Luis Casado sobre las conexiones bancarias, paraísos fiscales, evasión, estrategias de impunidad y sanciones, de países y gobiernos que poseen una estructura de poder que presta servicio a la corrupción y posibilita control pleno. Sin olvidar, claro, el rescate de los bancos por los gobiernos -2008- alterando negativamente los presupuestos para el bienestar social.

Fuente: RT

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