 |
Angela Merkel
|
por Andrey Fomin
La operación premeditada de la ola de violaciones realizada en Colonia
durante la Noche Vieja prosigue ahora con una campaña de denuncia sobre
la responsabilidad de la canciller alemana, Angela Merkel. Un estudio del
tráfico informático demuestra que las cuentas de Twitter que llamaban a la
manifestación contra Merkel... están domiciliadas en la costa oeste de
Estados Unidos.
En septiembre de 2015 publicamos un resumen del análisis del investigador
ruso Vladimir Shalak sobre los aspectos ocultos de las campañas mediáticas que
se realizan a través de
Twitter para atraer artificialmente refugiados
del Medio Oriente hacia Alemania [
1]. Después de
estudiar los 19 000 tweets originales, Vladimir Shalak concluía que el gran
éxodo hacia Europa ha sido organizado artificialmente por actores no europeos.
Más recientemente, la violencia provocada durante la Noche Vieja en numerosas
ciudades de Alemania por la última gran oleada de inmigrantes alimentó una
intensa campaña contra la señora Angela Merkel en las redes sociales alemanas y
europeas, lo cual ha proporcionado nuevos elementos a las profundas
investigaciones de Shalak.
En este trabajo compartiremos con ustedes los resultados preliminares de esas
investigaciones. Pero antes, detengámonos a observar dos imágenes que demuestran
el cambio significativo de los términos que utiliza el público alemán para
referirse a los refugiados, y tengamos en cuenta que esa evolución se ha
producido en sólo 4 meses:
- Agosto de 2015
- Enero de 2016
¿Se trata acaso de una evolución trágica y espontanea o podría ser más bien
el resultado de una operación de guerra sicológica iniciada por un agente
externo? Para acercarnos a una conclusión clara, tenemos que echar una rápida
ojeada al estado actual de las relaciones entre Alemania y Estados Unidos.
Desde marzo de 2014, durante la reunificación entre Crimea y Rusia, la
canciller alemana Angela Merkel se vio bruscamente entre la espada y la pared.
Sometida a las intensas presiones de Washington, Angela Merkel tuvo que llevar
la familia europea a cerrar filas y participar en la escalada de sanciones
contra Rusia. Pero los grandes industriales y la oposición política alemana
se mostraban cada vez más reticentes al mantenimiento de dichas sanciones,
debido a las consecuencias desastrosas que –como ya ha podido comprobarse– están
teniendo para la economía alemana. Indecisa entre dos visiones totalmente
opuestas, y a pesar del descontento creciente expresado desde el exterior,
Angela Merkal optó por concluir el contrato comercial de 2011 con la
construcción de la segunda fase del gasoducto
North Stream, que
incrementará el transporte de gas natural desde Rusia hacia Alemania a través
del Mar Báltico.
Otro aspecto de las tensiones transatlánticas está vinculado a las
conversaciones que actualmente se desarrollan bajo la mayor discreción sobre los
acuerdos de Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (ATCI pero
mayormente designado por sus siglas en inglés como TTIP o TAFTA. Nota de la
Red Voltaire.). La espesa cortina de humo que rodea esas negociaciones
no logra esconder el hecho que la parte fundamental del problema –objeto de los
más importantes enfrentamientos– tiene que ver con el estatus de los tribunales
privados de arbitraje estadounidenses en el sistema judicial europeo.
Las transnacionales están presionando para que las grandes empresas puedan
emprender acciones jurídicas contra los Estados ante tribunales de arbitraje de
carácter privado cuando los Estados toman decisiones que pueden afectar sus
ganancias [En caso de reclamaciones por daños y perjuicios. NdT.].
Para los Estados europeos, lo anterior representa, en la práctica, una
pérdida total de soberanía ya que los tribunales privados de arbitraje estarían
entonces en condiciones de imponer a las naciones [las disposiciones en materia
de] derechos de aduana (influyendo así directamente en las ganancias de las
transnacionales), de normas sanitarias y fitosanitarias de los productos (la
Unión Europea tendría entonces que levantar sus prohibiciones sobre los OGM y
los productos a base de carne de res tratada con hormonas), de reglamentaciones
vinculadas a las inversiones financieras de los bancos europeos e incluso
en materia de subvenciones. Por consiguiente, nada tiene de sorprendente que los
dos principales partidos [alemanes] que componen la coalición actualmente en el
poder estén protestando enérgicamente contra ese tipo de negociaciones en el
marco del TTIP. Una gigantesca manifestación pública contra el TTIP tuvo incluso
lugar en Berlín, en octubre de 2015. Como consecuencia de ello, la señora Merkel
mantiene una extrema prudencia en sus discusiones y declaraciones sobre el TTIP.
El panorama es ahora más o menos claro. La canciller alemana está haciendo un
juego muy fino para mantener la soberanía europea, aunque sobre los temas
secundarios se somete formalmente a las exigencias de Estados Unidos. No cabe
duda de que Washington ya ha entendido perfectamente el juego y que lo único que
impide que [Merkel] sea expulsada de su puesto es la ausencia de un sucesor
preparado y dócil. A pesar de ello, está en su apogeo la campaña mediática
contra la señora Merkel, basada en el escándalo de las violaciones atribuidas a
los refugiados.
A inicios de enero, el célebre especulador y padrino confeso del tráfico de
refugiados hacia Europa, George Soros, concedió al semanario económico
Wirtschafts Woche una explícita entrevista donde criticaba amargamente la
política europea de la señora Merkel, más estricta hacia los refugiados,
sugiriendo incluso que «
eso podría costarle su puesto de canciller» [
2].
Simultáneamente, el hashtag #ArrestMerkel y el eslogan «
Merkel tiene que
irse» aparecían en
Twitter y circulaban de manera impresionante y
masiva. Los análisis de los datos han demostrado que el hashtag #ArrestMerkel
proviene originalmente de dos cuentas en Twitter, @Trainspotter001 y @AmyMek,
antes de ser retomado y repercutido en numerosas cuentas de
Twitter
particularmente poderosas.
- El mapa completo de los tweets retransmitidos bajo el hashtag
#ArrestMerkel
El tamaño de los círculos corresponde a la cantidad de seguidores, que
retransmiten este hashtag.
Aunque @Trainspotter001 y @AmyMek no tienen filiación local, el análisis de
sus horarios promedios de actividad arroja los siguientes resultados:
Como ustedes pueden comprobar aquí, en ambos casos la actividad de esas
cuentas se reduce al mínimo entre las 7h00 y las 15h00 TUC, lo cual corresponde
a los husos horarios de la costa estadounidense del Pacífico (Pacific Time) o de
las montañas Rocosas (Mountain Time). La actividad de estos militantes de
Twitter corresponde, por consiguiente, al horario diurno de la costa
oeste de Estados Unidos.
Hasta este momento, la cuenta principal @Trainspotter001 ha publicado casi
27 000 tweets, desde marzo de 2015, lo cual arroja un promedio de 88 tweets
diarios, lo cual es demasiado para un operador humano –por ejemplo, todo el
equipo de
Twitter de la CNN produce solamente 23 tweets al día. Esto
nos lleva a la conclusión de que @Trainspotter001 es en realidad un programa
robotizado y que @AmyMek (con 27 000 tweets desde 2012) también es probablemente
un robot.
Estudiando más profundamente los principales seguidores que se hacen eco de
sus tweets, vemos que @Genophilia es el principal robot de este sistema (con
107 000 tweets desde septiembre de 2012, o sea cerca de 87 tweets diarios).
Aunque no indica su región, nuestra investigación sobre su horario promedio de
actividad demuestra que también transmite desde la costa oeste, o sea desde la
costa estadounidense del Pacífico. Otras cuentas notables, son @jjauthor,
un robot con base en Nevada que efectúa 300 tweets diarios desde 2010 (!)
y @LadyAodh, otra rubia con perfil artificial creado en Estados Unidos y que
viene denunciando el «
genocidio blanco» desde marzo de 2015. Como ustedes
han podido verlo en el primer gráfico, todas esas cuentas robotizadas están
estrechamente vinculadas y, además, se esfuerzan por cubrir una vasta audiencia
que se cuenta en millones de seguidores.
Las pruebas presentadas demuestran claramente que toda la campaña tendiente a
denigrar a los refugiados está organizada por agentes con base en Estados Unidos
y en contra de Angela Merkel, a quien lanzan así una advertencia sobre
su posición a favor de la independencia y la soberanía de Europa.
Resulta especialmente interesante el hecho que posiciones que aparentemente
se oponen entre sí (la ultraliberal de George Soros y la de la extrema derecha
estadounidense, vagamente expresada por cuentas robotizadas en
Tweeter)
finalmente persiguen los mismos objetivos políticos: sacar de su cargo a la
canciller alemana e imponer a Europa el TTPI.
Andrey
Fomin
Fuentes:
Oriental Review
(Rusia); Red Voltaire