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domingo, 21 de mayo de 2017

La rebelión de los ‘pegacarteles’


Jorge Bezares

 

Jorge Bezares

El toro está ya en la plaza de las primarias del PSOE. Es todo un alivio que se vislumbre el final de esta funesta interinidad, que arrancó el 1 de octubre de 2016 con el golpe político que un grupo de barones, encabezados por Susana Díaz, dio contra el entonces secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez.


Vaya por delante que espero y deseo que Pedro Sánchez las gane de forma clara o muy clara. Me parece que sería muy beneficioso para el PSOE y para la izquierda española en general que el madrileño le enmendara la plana a todos aquellos que participaron directa o indirectamente en uno de los espectáculos más bochornosos vivido por un partido político desde la restauración democrática.

Aparte de los barones –Susana Díaz, García-Page, Lambán, Fernández Vara, Javier Fernández y Puig-, me refiero a Felipe González, ZP, Rubalcaba, Bono, Pepiño Blanco, Eduardo Madina, Elena Valenciano, algún que otro banquero y varios empresarios y altos directivos de medios de comunicación. Y tampoco me olvido de todos los que traicionaron a Pedro Sánchez desde dentro…

Además, la victoria de Pedro Sánchez también sería el triunfo de la militancia, de los ‘pegacarteles’, frente a los todopoderosos aparatos, que creyeron que tirando del clientelismo y el miedo podrían imponer a Susana Díaz como secretaria general.

Sí, un clientelismo inmundo que llevó a los aparatos a imponer una especie de cuota a los cargos públicos en la recogida de avales de Susana Díaz y que ahora en la votación pretende exigirles un amarrategui pseudofascista al estilo ‘prietas las filas, recias marciales’.

Es el mismo clientelismo que ha convertido el carné del PSOE en un carné de colocación, de pleno empleo para la familia, y lo ha desposeído de su cuota solidaria, del compromiso social que la inmensa mayoría de la militancia socialista reclama para poder ganar el futuro.

Eso de “vota a Susana Díaz, que ella te recompensará” es la expresión de un nuevo caciquismo que debería morir en la playa del 21 de mayo con el triunfo de Pedro Sánchez, el único capaz de enfrentarse a cara de perro al consorcio de intereses que se unió para derrocarle y poner en la Moncloa a Mariano Rajoy.

Pero a lo que iba: siento alivio por la inminencia de estas primarias porque se acaba el periodo más oscuro del socialismo democrático español: han sido duros, demasiado duros, estos siete meses largos en los que la Comisión Gestora de Javier Autoridad Moral Fernández ha manejado los destinos del PSOE con una arbitrariedad y falta de neutralidad rayana en la desvergüenza. No digo que se hayan comportado como unos mafiosos, dios me libre de acabar como el alcalde de Calasparra. Pero que han emulado por momentos a los piratas del Caribe V, sin duda.

Y esta etapa de vámonos-que-nos-vamos ha sido demoledora sobre todo en las relaciones humanas. En el camino, por culpa de guerracivilismo interno que se implantó con la persecución de los pedristas hasta el exterminio –se puso al PSOE en modo ajuste de cuentas-, se han roto amistades e incluso se han sembrado diferencias en el seno de muchas familias socialistas. El día después hay que enterrar ese mal rollo, y dejar constancia que allí yace “un montón muy grande de mierda”.

También siento alivio porque mañana espero que se acabe el bochornoso espectáculo que han dado la mayoría de los medios de comunicación durante las primarias. La debilidad financiera de las empresas periodísticas en España ha fragilizado el ejercicio del periodismo hasta convertirlo en muchos casos en una broma de mal gusto.

Especialmente doloroso me resulta el comportamiento de El País, que, de ser referente del periodismo serio durante los últimos 25 años, se ha convertido en un panfleto.

La campaña de portadas y editoriales contra Pedro Sánchez durante las primarias se estudiará, cuando se acabe esta especie de locura colectiva que afecta a casa Cebrián, en la Escuela de Periodismo de El País como un severo episodio de antiperiodismo.

Por ejemplo, la portada del pasado 19 de mayo me resultó insólita por el insuperable grado de manipulación y burda sutileza que exhibía. La apertura a toda mecha con unas declaraciones de Susana Díaz –entrevistada amigablemente en las páginas interiores- iba acompañada por una llamada también en primera página que decía: “Alejandro Sanz ‘dirige’ EL PAÍS por un día”. Y lo explicaba así. “EL PAÍS tuvo ayer un colaborador de lujo a la hora de decidir su primera página. El cantante Alejandro Sanz, de visita a la Redacción, se sumó al debate”.

Más que de ‘corazón partío’ es para tirarse por los bloques.

En fin, esperamos que el día después nos devuelvan El País, que nos lo robaron como a Manolo Escobar le birlaron su carro, con nocturnidad, alevosía, prepotencia y chulería.

Por último, siento alivio, un gran alivio, diría a estas alturas, que mañana se acabe este ‘Susana hasta en la sopa’, esta especie de NO-DO de la lideresa andaluza vendiendo la Giralda a los chinos, advirtiendo a los militantes contra las primarias, convirtiendo las becas estudiantiles en créditos bancarios o simplemente encadenando obviedades en entrevistas amigas y algo babosas, donde todo resultó ser nada de nada pero al 100%

PD: (1). ANNE HIDALGO. Algunos voceros del susanismo se han atrevido a atacar a la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, por apoyar a Pedro Sánchez. Le han recordado, con ánimo de tacharla de perdedora, que apoyó al candidato del Partido Socialista Francés (PSF) a la presidencia de Francia, Benoit Hamon. Recordarles que Hidalgo ganó la alcaldía de París siendo hija de emigrantes socialistas andaluces. Un poquito de vergüenza torera, por favor, que vuestras andanadas y encargos se pagan con dinero de todos los andaluces.

(2). COMO ENGAÑAR A UN ALCALDE. Un amigo socialista gaditano me reveló el plan que tiene para quedar bien con el alcalde de su pueblo, socialista como él pero susanista, durante la votación.

Tras verse obligado a avalar a Susana Díaz por un asunto clientelar, mi colega tiene decidido entrar en la cabina con paso decidido, coger la papeleta de Pedro Sánchez y meterla en el sobre. Pero antes de depositarla en la urna, gritarle al primer edil: ¡Alcalde, yo siempre contigo y con Susana! La papeleta y la intención, dobladas, muy dobladas, por supuesto.
Fuente: Público.es

viernes, 21 de octubre de 2016

Felipe González vuelve a estar ahí




El PSOE aprovecha la conferencia abortada al expresidente del Gobierno y Cebrián para cargar contra Podemos como instigador de la protesta universitaria


Por Natalio Blanco - 20/10/2016731 1




Para un roto o un descosido, Felipe González siempre está ahí. El ex presidente del Gobierno ha vuelto a hacer acto de presencia en la convulsa realidad del PSOE como lluvia de mayo para un partido en algunas de las horas más bajas de sus 137 años de historia. Y lo hace precisamente cuando el debate político de las últimas semanas estaba totalmente monopolizado por la previsible abstención que el PSOE va a otorgar en la investidura del líder del PP, Mariano Rajoy, como presidente del Gobierno antes de finalizar el mes. Con estos mimbres, el PSOE ha orquestado rápidamente una estrategia de culpabilización de Unidos Podemos como artífice intelectual de la protesta.

La conferencia que González tenía previsto impartir junto al presidente del Grupo Prisa, Juan Luis Cebrián, en la Autónoma de Madrid fue abortada de forma violenta por unos 200 estudiantes justo antes de iniciarse. “Fascistas” ha sido uno de las palabras más utilizadas por dirigentes políticos y medios de comunicación de prácticamente todas las líneas ideológicas para dirigirse tanto hacia los estudiantes que protestaron como a los dirigentes de Podemos que han minimizado el boicot al considerarlo una simple “protesta estudiantil”.

IGLESIAS: “MÁS GRAVE ES LLEVAR TARJETAS BLACK QUE UNA CARTULINA CON DOS AGUJERITOS”

Desde Podemos, sus dirigentes reprobaron inmediatamente las formas de la protesta por no dejar hablar a los conferenciantes, aunque comparten el fondo en sus acusaciones al ex presidente González. “Van a expulsar a los migrantes por amotinarse pero algunos se rasgan las vestiduras por una protesta estudiantil”, ha escrito en su cuenta en Twitter el líder de Podemos. Este jueves, Iglesias ha subrayado que Podemos “no está detrás de la protesta”. “Nos parecen bien las protestas, no compartimos la forma”, especifica el líder de la formación morada. Iglesias ha asegurado, en descargo de los estudiantes, que “más grave es llevar tarjetas black que una cartulina con dos agujeritos”.

Muchos de los estudiantes que dirigieron el boicot contra González y Cebrián iban con el rostro cubierto con caretas o pañuelos. A nadie escapa que la ley “Mordaza” aprobada por el PP puede imponer multas de 600 euros por manifestaciones de este tipo al no garantizar la libertad de expresión en estos supuestos.

Algunas de las críticas más duras contra los estudiantes y contra Podemos proceden del PSOE. El portavoz de la gestora, Mario Jiménez, acusó directamente al líder de Podemos de haber instigado la protesta sin aportar pruebas que avalen sus acusaciones. Para ello ha tomado simplemente como base el ya famoso discurso de Iglesias en la anterior legislatura cuando acusó al ex presidente socialista de “tener las manos manchadas de cal viva” en referencia a los crímenes de los GAL cometidos durante sus mandatos al frente del Gobierno.

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Los estudiantes gritaron consignas acusando al ex presidente del Gobierno entre 1982 y 1996 de haber ejercido el “terrorismo de Estado” y de facilitar con su abstención un gobierno del partido “más corrupto” de Europa. “Hemos conocido episodios de éstos en la historia reciente, cuando un político irresponsable (en alusión directa a Iglesias) señala a alguien”, dijo Jiménez en una intervención televisiva, para que posteriormente “los violentos” repitan las mismas consignas. El portavoz de la gestora socialista lamenta que un grupo de “intolerantes” no haya dejado hablar a en un foro de tolerancia y libertad como es la Universidad a un político que fue presidente del Gobierno de España.

El Grupo Prisa en general, y su buque insignia El País en particular a través de un durísimo editorial titulado “A golpes con la libertad”, ha cargado todas las culpas sobre Podemos, compartiendo estrategia al milímetro con el PSOE. Subraya el editorial de este medio: “Todo esto no ocurre por azar: es la traducción a hechos del continuo señalamiento que este diario y sus trabajadores vienen sufriendo. En el hostigamiento que sufrieron ayer un expresidente del Gobierno democrático de España y el presidente del Grupo Prisa se reprodujeron milimétricamente los eslóganes y acusaciones que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, viene desplegando en las redes sociales y en sus intervenciones públicas, un camino iniciado por Iglesias en la legislatura anterior con su infausta referencia a la “cal viva”.

Desde El País se dirige el dedo acusador directamente sobre Podemos al asegurar que “extraña que los líderes de Podemos, la mayoría de ellos politólogos, y no pocos profesores, sigan sin entender cuáles son las reglas básicas de la democracia y el papel de los medios de comunicación en ella”.

Este caso ha unido sorprendentemente en un acto de “solidaridad plena” al presidente en funciones con el ex presidente socialista. Rajoy ha trasladado su apoyo total a González y ha lamentado que “a estas alturas tengamos que estar reivindicando derechos fundamentales como el de poder hablar y la libertad de expresión, pues me parece muy mal que haya gente que vaya contra eso”, ha declarado Rajoy en los pasillos del Congreso.

También el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, ha lamentado las protestas en la UAM calificando lo sucedido de “bochornoso y detestable”.

jueves, 13 de octubre de 2016

El 12 de Octubre muestra claros signos de distensión entre PP y PSOE

El 12 de Octubre muestra claros signos de distensión entre PP y PSOEMariano Rajoy, presidente del Gobierno en funciones, saluda a Javier Fernández, presidente de la comisión gestora del PSOE (Juanjo Martín / EFE)

La celebración de Madrid anuncia el posible final de la interinidad política


ENRIC JULIANA, Madrid

La lluvia dio un aire muy nostálgico a la celebración del 12 de Octubre en Madrid. Cielo encapotado, agua a raudales y un primer aviso de los fríos que están por llegar. Los otoños suelen ser largos en la capital de España –largos y bellos–, pero hay un día en el que se percibe el cambio de época. Ese día fue ayer.

Se percibe un cambio de tiempo político después de diez meses increíbles. Trescientos días de incertidumbre, bloqueo y desasosiego. Los actos del 12 de Octubre, fiesta nacional española desde 1987, a iniciativa del segundo Gobierno de Felipe González, ofrecieron ayer la primera placa fotográfica del cambio que se aproxima. Un daguerrotipo otoñal con perfiles borrosos.

La interinidad se agota y la investidura de Mariano Rajoy a finales de mes comienza a darse por segura. En los corrillos de la recepción en el Palacio Real, todo el mundo ya la veía encajada, a la espera de que el comité federal socialista la acabe de atornillar el día 23. Todo el mundo, no. El exministro Alfonso Alonso, actual jefe de filas del Partido Popular vasco, subrayaba su cautela. Alonso es tomista: “Hasta que no vea la abstención socialista, no me la creeré”. Pero hay un evidente cambio de atmósfera. Se nota, se siente, el deseo de orden está presente.

El PSOE ya es otro. O vuelve a ser el que fue. El Partido Popular se está mentalizando de que deberá gobernar durante cierto de tiempo –¿dos años?– en incómoda minoría. En Bruselas ya saben que en diciembre sólo se tendrán que preocupar del incierto referéndum sobre la reforma constitucional italiana, que podría llevarse por delante a Matteo Renzi y abrir un tremendo boquete en un país con problemas muy serios en la banca. Un diciembre con España e Italia en el alero habría sido una auténtica pesadilla para el Directorio Europeo. Ello quizá nos ayude a acabar de entender porqué no habrá terceras elecciones generales en España. Mariano Rajoy, ascético, silencioso y disciplinado, ha reprimido las tentaciones en el desierto: aquellos diablillos azulados que hace diez días le decían: “remata a los socialistas con unas terceras elecciones y Jerusalén será tuya”.

Rajoy comentó ayer que lo mejor que puede hacer estos día es seguir callado, a la espera de que el PSOE interino defina su posición. Y dejó caer que pronto comenzará a preparar el discurso de investidura. Rajoy, el estilita, sabe que ha ganado.

Los días lluviosos invitan a prestar atención a los detalles. Primera imagen del día, en la tribuna del desfile militar: Rafael Hernando, portavoz parlamentario del Partido Popular, protegiendo con su paraguas a Antonio Hernando, portavoz del PSOE, ratificado en su puesto por la gestora. Los dos Hernandos son temibles. Rafael es capaz de subir a la tribuna con un trabuco, pero en la corta distancia sabe ser muy cordial. Antonio es un profesional formado en la academia de Alfredo Pérez Rubalcaba. Defendió con ahínco el “no es no” sanchista y todo indica que será el encargado de argumentar la abstención. No será un trago fácil. Ayer se le veía serio y muy circunspecto. Pero no se escondió.

Galería de retratos. Susana Díaz, eufórica y desacomplejada. Quiere la secretaría general y no cejará hasta conseguirla. Javier Fernández, elogiado, criticado y apesadumbrado. El PSOE le presiona los hombros. Y aún no ha apagado el incendio. Fernández mantuvo ayer una viva discusión con la presidenta balear Francina Armengol, una de las más firmes partidarias del no a Rajoy, que le recriminó al presidente de la comisión gestora que esté enviando mensajes a la opinión pública que aún no han sido debatidos en el partido. La abstención se abre camino, pero el comité federal del día 23 no será tranquilo.

Emiliano García-Page, presidente castellano-manchego, locuaz, como siempre. Escuela José Bono. Ayer aventuró ante un grupo de periodistas que en los próximos días se tendrán noticias sorprendentes de los “verdaderos” planes de Pedro Sánchez con los soberanistas catalanes. Persiste el empeño de querer presentar la defenestración de Sánchez como un urgente movimiento de “salvación nacional”. García-Page envió ayer un aviso a Sánchez. El comité federal del 23 no será tranquilo.

Más retratos. Albert Rivera, tranquilo y menos estelar que el año pasado. No quería terceras elecciones y no las tendrá. Podrá influir en la nueva situación. Pablo Iglesias, ausente. Podemos vuelve a estar “enfrente”. Ayer mismo lanzaron una campaña contra la pobreza energética. Pedro Sánchez, también ausente por motivos obvios.

Fuera de Palacio, dos imágenes: la desobediencia simbólica y televisada de los concejales soberanistas de Badalona y una bandera indigenista colgada en el balcón del viejo Ayuntamiento de Madrid. La hispanidad es una manera de estar en el mundo y no se entiende sin los pronunciamientos
locales.

Fuente: La Vanguardia

martes, 4 de octubre de 2016

F.G. y Cebrián, operación acoso y derribo a Sánchez

Felipe González, Juan Luis Cebrián


Roberto Montoya
Viento Sur


“Me dijo (Sánchez) que se iban a abstener, me siento engañado”. Con su sinceridad habitual -faltaba más-, el ex presidente Felipe González hacía esas declaraciones a la cadena SER el miércoles pasado. Minutos después el resto de medios del Grupo PRISA rebotaba con fuerza la noticia y a continuación lo hacían en tromba los otros medios y las redes sociales.

Las palabras del eterno intrigante González parecían ser la contraseña acordada -como lo era ’Duque de Ahumada’ para los golpistas del Tejerazo- porque sólo horas más tarde 17 barones de la Ejecutiva Federal del PSOE presentaban conjuntamente su dimisión para forzar la caída de Pedro Sánchez, según su torticera interpretación de los estatutos del partido.

A pesar de las rivalidades políticas y personales que mantienen entre sí varios de esos barones -y baronesas-, quienes vienen orquestando desde hace ya mucho tiempo la operación acoso y derribo de Sánchez consiguieron con su medida el objetivo buscado: unir en un frente común al grueso de los críticos a Sánchez.

Para ello provocaron un impacto mediático que llegó a todos los confines del -mal llamado- mundo desarrollado, centrado en mostrar al máximo líder del PSOE como el único responsable de los desastrosos resultados electorales del partido, como el aventurero que se atrevía a intentar, tímida y tardíamente, tantear la posibilidad de presentar una propuesta de Gobierno alternativo progresista que impida seguir gobernando al PP.

¡Qué barbaridad, a quién se le ocurre algo semejante!, que diría Susana Díaz, quien criticaba estos días a “aquellos que se han cegado con los fogonazos de los partidos nuevos”. Algo parecido a lo que decía González: “la dispersión del voto no ha aportado nada bueno a España” ¿Qué opinará Rivera, que le permitió a Susana Díaz ser presidenta de Andalucía sobre su alusión a los “partidos nuevos”? ¡Ah!, es que hay partidos nuevos, y partidos nuevos-viejos, viejísimos, es eso, hay que saber diferenciar.

Toda esta operación de acoso y derribo contra Sánchez lo ha convertido en un izquierdista de toda la vida, un radical, un extremista.

La trama urdida por el Señor X -perdón, el que fuera presunto Señor X, que el otro día parecía a punto de confesar al fin con eso que dijo de “a pesar de lo que hicimos en el País Vasco, tá, pá, pá”-, junto con Cebrián, los señores del IBEX35 y los fondos buitre y otros accionistas de PRISA, ha estado sin duda bien coordinada.

Esa trama empezó en realidad hace mucho, mediáticamente al menos desde 2014, cuando Felipe González, sentado entonces en su poltrona en Gas Natural y desde el púlpito de PRISA lanzó la provocadora idea de una “gran coalición” entre el PP y el PSOE, indicándole así el camino a seguir al entonces secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Posteriormente F.G. fue diluyendo esa propuesta y apostando abiertamente para que el PP o el PSOE dejaran gobernar a aquel de ellos que resultara más votado. En definitiva, lo importante era mantener el bipartidismo, lo que garantizaba tranquilidad para el Poder real del país.

“Ni el PP ni el PSOE deberían impedir que el otro gobierne”, decía González el 26 de enero de 2016 -en El País, por supuesto-, a cuatro columnas en portada y gran despliegue interno.

De ese segundo planteamiento F.G. pasó dos meses después a declarar en otra entrevista a El País, cuando se le preguntó tras el pacto entre el PSOE y Ciudadanos a qué tercera puerta tendrían que tocar para tener mayoría: “No tengo preferencias entre el PP y Podemos”. Al que hasta dos décadas antes había sido secretario general del PSOE le daba lo mismo que su partido compartiera el poder con la derecha o con la izquierda.

Sin embargo, en su tercera postura en dos años González ya acabó con cualquier ambigüedad. Pidió a Sánchez que se olvidara de intentar un gobierno alternativo progresista con “leninistas 3.0” y “los que quieren romper España”. González reclamó públicamente al secretario general de su partido que se abstuviera ante la segunda intentona de investidura de Rajoy permitiéndole gobernar. Y, según González, Sánchez se comprometió a ello. Por ello se habría sentido “engañado” cuando el líder socialista se negó rotundamente a abstenerse. Se hubiera comprometido o no en aquella conversación -varios analistas aseguraban que esa iba a ser efectivamente la postura del PSOE- el hecho es que Sánchez y su equipo decidieron finalmente plantarse y dejar de bajar y bajar la cabeza una y otra vez como lo venían haciendo.

Y esto desencadenó la crisis.

Cebrián, punta de lanza de la ofensiva

El Grupo PRISA, y muy especialmente El País, ha tomado partido de una forma más abierta que nunca en la escena política nacional y en esta crisis interna del PSOE, porque Cebrián, como González -socio de este en muchos negocios y miembro del Consejo Editorial- y los principales accionistas se juegan mucho en esto.

Juan Luis Cebrián, presidente ejecutivo de PRISA, que en pleno ajuste y despidos de personal en 2014 se aumentaba un 35 % su sueldo -hasta 1,5 millones de euros anuales- y se aseguraba un bonus por jubilación de 1,2 millones anuales, ha logrado en abril pasado que la Junta de Accionistas prorrogue su vinculación con el holding hasta 2020.

Sin embargo, Cebrián no puede estar tranquilo, sabe que Amber Capital, el fondo buitre que controla el 16 % del capital y que tiene como consejero a su fundador, Joseph Oughourlian, va a por él, acusa a Cebrián de ser el principal responsable de la crisis por la que atraviesa PRISA. Por ello para Cebrián es clave estar bien con el poder, “con los de toda la vida”, y le da lo mismo en definitiva que gobierne el PP o el PSOE, siempre que este sea dócil y cómplice.

Los titulares de portada de El País, el tratamiento a la información política nacional y los editoriales ya han perdido la más mínima fachada de objetividad, van a degüello contra Sánchez, contra Iglesias, las Mareas, los nacionalistas, sin intentar siquiera guardar las formas.

En las últimas semanas El País y el resto de medios del poderoso holding PRISA sacan chispas en sus titulares y editoriales: “Los críticos se preparan para frenar los pactos de Sánchez”, “Los líderes del PSOE harán frente al plan de Sánchez”, “Sánchez, dispuesto a un congreso para hacerse fuerte en el cargo”, “Sánchez pasa al ataque para eliminar la crítica en el PSOE”, “El PSOE se alza ante el intento de Sánchez de retener el cargo”, “Sánchez se atrinchera tras su cese”, son algunos de los grandes titulares de las últimas portadas de El País.

Sin embargo, fue el editorial “Salvar al PSOE” del pasado jueves 29, que tenía como subtítulo “El cese inevitable y legítimo de Sánchez es la única salida para el partido”, el que desbordó la indignación de la Redacción de El País y de dirigentes socialistas como Josep Borrell.

Ese mismo jueves el Comité de Redacción de El País mantuvo a última hora una reunión con el director del periódico, Antonio Caño, para transmitirle el malestar suscitado entre numerosos periodistas ante el tono insultante y partidista empleado contra Sánchez, al que se le llegó a tildar de “insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido”. En ese editorial se le acusaba igualmente de “populista” por “convocar a los militantes para atrincherarse en el cargo”. Es loable que la Redacción reaccionara así aún en los tiempos que corren, en los que los EREs, la precarización del trabajo y la pérdida de derechos laborales dificulta en todos los grandes medios las protestas internas, la actividad sindical y la reivindicación de la cláusula de conciencia.

“El Comité no entra a valorar la línea ideológica del periódico, pero sí los calificativos utilizados en este texto, que exceden el equilibrio y mesura propios del estilo editorialista de El País”, dice en uno de sus pasajes el comunicado del Comité de Redacción del periódico.

El texto explica cuál fue el resultado de la reunión con Antonio Caño: “El encuentro, mantenido a última hora de la tarde, apenas duró un minuto. El director argumentó que no acepta ningún debate ni con el Comité ni con la Redacción sobre la línea editorial y que es el único responsable de la misma”. Esta es la idea de periodismo libre e independiente que defiende PRISA. ¿La reivindicará también en su costoso Máster de periodismo?

Días atrás recordábamos en otro artículo (http://vientosur.info/spip.php?article11679) que el Consejo Editorial, del que forman parte, entre otros, González y ahora también Rubalcaba, es clave en la decisión de la línea editorial, pese a que Caño se atribuye la responsabilidad exclusiva de los editoriales.

Ese agresivo editorial, que quedará sin duda como una más de las grandes manchas que cosecha El País en su historia, y ya son muchas, ha provocado también que veteranos dirigentes socialistas, como Josep Borrell, ex ministro de González, reaccionaran con ira: “Me da pena el comportamiento de El País. Que yo sepa, el Grupo PRISA no puede cesar al secretario general del PSOE”.

Y es verdad, los Estatutos del PSOE no lo prevén, aunque por momentos lo pareciera.

Roberto Montoya, periodista y escritor, es miembro del Consejo Asesor de VIENTO SUR

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article11737
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Felipe González: cinismo en estado puro


El principal conspirador

Por Beatriz Talegón Ramos -

Dice González cuando le preguntan a primera hora en la SER que se siente engañado por Pedro Sánchez, que si el Comité Federal se pronuncia en contra del Secretario General éste debería dimitir, que con 85 diputados no se puede gobernar, que bloquear la formación de gobierno al Partido Popular es profundamente antidemocrático. Dice, dice, dice.

Dice que no se ha enterado prácticamente de nada de lo sucedido en el PSOE estos días porque él estaba en Colombia. Dice, dice, dice.

Curiosamente su discurso coincide, palabra por palabra con lo expresado estos días por Susana, Madina, y por tantos otros “críticos”. Qué linda casualidad la que conecta las voluntades, los cerebros, a miles de kilómetros… o qué brutal cinismo.

Desvela el “jarrón chino” que mantuvo una conversación con Sánchez recién celebradas las segundas elecciones, las del 26 de junio. Destapa la intimidad en la que Pedro, según González, le señalaba que en la primera sesión de investidura el PSOE votaría que no a Rajoy, pero que en una segunda vuelta se abstendría. No comprende el expresidente cómo el Secretario General ha cambiado de opinión. Se siente profundamente engañado, no comprende, no sale de su asombro. Así, levanta las faldas de Pedro pretendiendo dejarle “con el culo al aire”. No sólo pretende dejarle como mentiroso respecto a sus conversaciones personales, sino respecto a la militancia y a la ciudadanía: porque las declaraciones públicas de Sánchez nada tienen que ver con esa supuesta conversación.

Extrañaba que Felipe estuviera desaparecido estos días. Pero hoy apareció, montando un teatrillo en la SER aparentando ser entrevistado, interpretando una presunta entrevista que tenía mucha pinta de estar bastante bien preparada. Ni una pregunta sobre Susana Díaz, ni una pregunta sobre la caída del gobierno de Castilla La Mancha; todo bien dirigido hacia lo que Felipe quería decir. Todo bien encauzado para reforzar un único mensaje. Todo atado y bien atado.

Ya ven ustedes lo que son las entrañas del PSOE: pura traición, mentira, batallas encarnizadas, amenazas veladas… No es de extrañar que se haya convertido en esta barbarie, viendo la catadura moral de sus dirigentes estos días.

Hoy, Felipe, nos ha mostrado una dosis de cinismo en estado puro que con pocas puede compararse. Más bien pareciera que el afán no es sacar un país del atolladero sino desbaratar al PSOE, ¿no le parece?

Pedro Sánchez ha contestado de manera fulgurante con un comunicado donde señala que él ha mantenido lo acordado en los órganos del partido, y que, respecto a las conversaciones privadas mantenidas jamás desvelará su contenido. Imposible hacerse una idea de la presión que el Secretario General está aguantando ahora que todos los fuegos se han abierto sin tapujos contra él. Sin duda, hoy más que nunca tiene sentido esa frase que advertía “échense al suelo, que vienen los nuestros”.
Fuente: Diario 16

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