Mostrando entradas con la etiqueta informe Chilcot. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta informe Chilcot. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de julio de 2016

El informe Chilcot de la guerra de Iraq y Aznar

Famosa foto de las Azores, EFE




A finales de 2002 e inicios de 2003, todo el mundo era consciente que sonaban tambores de guerra en el mundo, con el posible ataque a Iraq por parte de algunos dirigentes de Occidente: Bush, Blair, Aznar, Durao Barroso.Se acaba de publicar el informe Chilcot en Gran Bretaña, donde se desmontan y clarifican todas las mentiras que nos llevaron a la guerra.
Hubo un clamor mundial contra la guerra, porque todos sabíamos que lo que nos estaban diciendo era mentira. Millones de españoles salimos a la calle a gritar “NO A LA GUERRA”. El 85% del país estamos en contra de la guerra. El Partido Popular que tenía mayoría absoluta nos llevó a la guerra. Debemos recordar, que en aquellos momentos, Mariano Rajoy Brey era vicepresidente del gobierno.En una nota informativa del CNI de inicios de 2003 dirigida al gobierno de Aznar decía:”El CNI no tiene información sobre la participación iraquí en atentados islamistas”, que era una de las acusaciones que hicieron sobre Sadam Hussein.
En otra fecha cercana dice el CNI “con respecto a posibles vínculos de Iraq con Al Qaeda, informó que hasta la fecha no se ha podido contrastar esta información y en algunos casos, lo que se ha podido demostrarse es que estas acusaciones no eran ciertas”.El 27 de enero de 2003, el egipcio Mohamed El Baradei responsable de la Agencia Internacional para la Energía Atómica y el sueco Hans Blix, jefe de los más de mil inspectores encargados por la ONU para la búsqueda de esas armas químicas y de destrucción masiva de Sadam Hussein informaron “no haber localizado armas nucleares, químicas o biológicas, si misiles de un alcance de 150 km”
El trece de febrero en una entrevista del periodista de A3, Sanz de Buruaga a Aznar, éste decía “Puede estar seguro, y pueden estar seguros todas las personas que nos ven, de que estoy diciendo la verdad: el régimen iraquí tiene armas de destrucción masiva, tienen vínculos con grupos terroristas y ha demostrado a lo largo de la historia que es una amenaza para todos”.
El catorce de febrero, la comisión de inspectores de la ONU dirigida por el sueco Blix comunica que el régimen de Sadam Hussein estaba colaborando con todos los inspectores que desarrollaban las tareas de investigación en su territorio
Ese mismo día, en una entrevista que Luis Herrero hace a Aznar en la COPE, éste dice:”En estos momentos quiero decir que estamos ante una amenaza y un riesgo cierto. Lo vuelvo a decir, y estoy diciendo la verdad, un régimen que tiene armas de destrucción masiva y conexiones terroristas es un riesgo para la paz y la seguridad del mundo”.
Esa misma tarde, en la sesión parlamentaria respondiendo a la oposición dice “Los propiso inspectores de la ONU han constatado armamento químico y biológico no declarado pro Sadam”. Aznar mintió en esa sesión porque tanto El Baradei como Blix, solo habían solicitado más tiempo para rastrear todo el territorio iraquí para poder confirmar si existía o no armas de destrucción masiva.
Unos días antes del comienzo de la guerra, el gobierno de Aznar solicita que el CNI analice las informaciónes de los servicios secretos norteamericanos y británicos con supuestas pruebas irrefutables contra Iraq. El CNI después de estudiar toda esta documentación manda al gobierno un informe, diciendo “Este tipo de informaciones expresan conclusiones, no pruebas que respalden lo que se dice en ella. No se han encontrado pruebas que permitan afirmar la existencia de las armas químicas y biológicas”.A pesar de disponer de esta información y mintiendo al país, el gobierno de Aznar y su vicepresidente Mariano Rajoy Brey nos llevaron a una guerra rechazada por los españoles. Nos vendieron esta guerra como una intervención humanitaria. Costó la muerte de once militares y numerosos heridos. Aun hoy en día tanto Aznar y Esperanza Aguirre nos dicen que España no participó en la guerra. Mentira tras mentira. ¿Ha pedido Rajoy perdón por su actuación en la guerra de Iraq? Este es el que nos quiere gobernar, mintiendo de forma sistemática.
El resultado de esta guerra, son más de un millón de muertos, la extensión del conflicto por todo el Oriente Medio, con centenares de miles de muertos más en Siria, Afganistán, Yemen…. y unos doce millones de refugiados. Además, con un mundo terriblemente más inseguro y desigual, ahora los europeos los estamos comprobando.
En el año 2008, hacía unas declaraciones Aznar a la BBC diciendo “el mundo está mejor sin talibanes y está mejor sin Sadam Hussein. La gente puede participar en elecciones, puede hablar libremente, hay libertad en el país, y existe la posibilidad de establecer una democracia, hay más seguridad”.
Tras la realidad actual de Iraq, la única respuesta de Aznar es “todos creíamos que había armas de destrucción masiva”.
Como la memoria de los españoles es muy frágil y olvidadiza, deben recordar que Mariano Rajoy era vicepresidente del gobierno que nos llevo a la guerra y que unos cuantos diputados actuales en la bancada del PP, votaron a favor de la guerra y aplaudieron y brindaron con fervor y obscenidad la misma.
Por esta guerra y por muchas otras más Rajoy no debe presidir nunca más un gobierno de España. Todos aquellos diputados actuales del PP que apoyaron con su entusiasmado voto deberían dimitir e irse a su casa pidiendo perdón a los españoles. ¡Señores españoles que floja es nuestra memoria que incluso se les vuelve a votar!
Si hubiera un mínimo de dignidad y justicia en el mundo, Bush, Blair, Aznar y Barrosos deberían ser juzgados por crímenes de lesa humanidad. Entienden porque es fundamental que los pueblos tengan memoria.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

sábado, 9 de julio de 2016

Documentos de inteligencia confirman que la invasión de Irak contribuyó a la creación del Estado Islámico

Tropas de ocupación de EEUU en Irak / EFE
Tropas de ocupación de EEUU en Irak / EFE 


Publicados como parte del informe Chilcot, los documentos reflejan la preocupación que tenían los servicios de seguridad sobre los grupos yihadistas.
Patrick Wintour 

 

Unos documentos de inteligencia publicados en el marco del informe Chilcot respaldan las acusaciones de que la invasión de Irak aumentó la amenaza terrorista sobre el Reino Unido y contribuyó a la creación del grupo extremista Estado Islámico (EI).


Los informes altamente confidenciales del Comité Conjunto de Inteligencia (JIC), algunos de los cuales son publicados por primera vez, confirman la preocupación de los servicios de seguridad por el creciente poder de los grupos yihadistas de Irak. Algunos de ellos, vinculados de forma directa con al-Qaeda.

Los documentos del JIC refutan la afirmación de Tony Blair de que el EI se generó principalmente en Siria y no en Irak.

Los informes ya demostraban que a los servicios de seguridad británicos les preocupaba desde 2006 que los grupos yihadistas suníes hubieran empezado a dominar la insurgencia contra el gobierno iraquí chií de Nouri al-Maliki.

En un informe del JIC de marzo de 2007 se dice: “No faltan los terroristas suicidas. AQI (al-Qaeda en Irak) busca objetivos de gran notoriedad. Creemos que AQI intentará expandir su campaña sectaria por donde pueda: los atentados suicidas en la ciudad de Kirkuk han aumentado bruscamente desde octubre, cuando AQI declaró el establecimiento de un teórico 'Estado Islámico de Irak' (incluido Kirkuk)”.

El informe prosigue: “Varios grupos suníes están involucrados en los ataques sectarios, pero calculamos que AQI está al frente de los ataques… su objetivo estratégico principal es llevar adelante una campaña sectaria para arrastrar a Irak hacia la guerra civil. Calculamos que su campaña ha sido la más efectiva de todas las de grupos insurgentes, con un efecto importante en el último año; en lo inmediato, representa la mayor amenaza para la estabilidad en Irak. El ritmo de los ataques con multitud de víctimas sobre objetivos predominantemente chiíes ha sido implacable”.

En un informe anterior, de julio de 2006, se dice: “El término 'yihadista' se vuelve muy difícil de definir: en muchos casos la distinción entre nacionalistas y yihadista es difusa. Comparten cada vez más causas comunes al unir fuerzas contra la violencia sectaria chií”.

Y agrega: “Calculamos que al-Qaeda en Irak (AQI) es la mayor red insurgente de todas y aunque su liderazgo mantiene un elemento extranjero importante, una gran mayoría de sus combatientes es iraquí. Su motivación es variada: algunos son extremistas islámicos inspirados por la agenda de al-Qaeda, otros son simple mano de obra atraída por el dinero. Algunos se involucran por la oportunidad de enfrentarse con las milicias chiíes: la campaña de los medios de comunicación yihadistas subrayan su papel como defensores de los suníes”.

Blair lo sabía

El informe da crédito a los que afirmaban que Blair fue advertido de todas las maneras posibles sobre el riesgo que representaba sacar a Sadam Hussein del poder, porque se liberarían las tensiones sectarias reprimidas por su brutal régimen.

La directora entre 2002 y 2007 del servicio de inteligencia británico MI5, Eliza Manningham-Buller, dijo sobre el tema: “En los años 2003 y 2004 recibimos muchas pistas de actividades terroristas en suelo británico… nuestra participación en Irak radicalizó, a falta de una palabra mejor… a unos cuantas personas de la misma generación… (que) entendieron nuestra intervención en Irak, sumada a nuestra intervención en Afganistán, como un ataque al islam”.


Fragmento de un vídeo del ISIS o Daesh
Fragmento de un vídeo del ISIS o Daesh.

Cuando le preguntaron si eran pruebas contundentes o una valoración general lo que le permitía asociar el aumento de la amenaza terrorista.

en Reino Unido con la invasión de Irak, Lady Manningham-Buller contestó: “Creo que hay pruebas en la cantidad de tramas, pistas, y personas identificadas; así como en su relación con Irak y en las justificaciones que daban por su participación en actividades terroristas... De modo que la respuesta a la pregunta es sí".

Blair dijo que había leído la evaluación del JIC de 2002 en la que se advertía de que la intervención en Irak aumentaría la amenaza de al-Qaeda sobre el Reino Unido, pero que en su opinión “retroceder por la amenaza del terrorismo habría estado completamente mal". "De todos modos, tras el 11 de septiembre y la guerra en Afganistán, ya éramos un blanco de los terroristas y, tal como lo demuestran los últimos sucesos en Europa y Estados Unidos, independientemente de Irak, los terroristas usarán muchas justificaciones como excusa para sus atentados”.

Desde Francia también habían advertido: el presidente de ese momento, Jacques Chirac, se oponía vehementemente a la invasión por las muy impredecibles consecuencias.

El 16 de octubre de 2002, el segundo de la embajada del Reino Unido en París, Giles Paxman, habló con dos altos funcionarios franceses sobre el Irak post Sadam en el que pensaban los británicos. Uno de los funcionarios “temía que sacar a Sadam desencadenara una anarquía absoluta en Irak con ataques a los símbolos del Partido Baaz, ajustes de cuentas y violencia generalizada como en Albania”.

En diciembre de 2002, el director de estrategia e innovación del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Simon Fraser, informó de que un interlocutor francés le había hablado sobre la necesidad de "pensar con sumo cuidado acerca de la posible desintegración política en Irak tras una guerra": "Podría haber una gran cantidad de complicaciones imprevistas, entre ellas la inestabilidad política motivada por la venganza. No deberíamos dejar que las perspectivas optimistas nos impidan ver los posibles problemas. Lo mismo sobre las consecuencias en toda la región".

En el Ministerio de Exteriores británico le dieron la razón. En un memorándum de enero de 2013, advertían: “Todas las pruebas de la región sugieren que las fuerzas de la coalición no serán vistas como liberadoras durante mucho tiempo, si es que alguna vez lo son. Piensan que nuestras motivaciones son muy sospechosas. Los iraquíes, incluso los exiliados, quieren que nos vayamos cuanto antes, al igual que la mayoría de los árabes. Cuanto más dure la intervención y ocupación de Irak, más se cuestionará su legalidad y será cada vez peor vista”.

Traducción de Francisco de Zárate
Fuente. theguardian - eldiario.es

Seguidores