martes, 23 de mayo de 2017

En Riad, Donald Trump habló del terrorismo, no del islam




Red Voltaire

Al contrario de lo que reportan las agencias de prensa occidentales, y de lo que Barack Obama hizo en Egipto hace 8 años, el actual presidente estadounidense Donald Trump no pronunció en Arabia Saudita un discurso sobre el islam.

Recordando que su gira internacional, iniciada en Arabia Saudita –donde se encuentran los sitios más sagrados del islam–, lo llevará también a Jerusalén, Belén y el Vaticano, el presidente Donald Trump llamó a la práctica del respeto y la tolerancia entre las tres principales religiones abrahamánicas, o sea el islam, el judaísmo y el cristianismo.

Centrando su discurso en la lucha contra el terrorismo, el presidente Trump apeló a los sentimientos religiosos y al humanismo de los responsables musulmanes presentes en Riad para invitarlos a no seguir cooperando con quienes siembran la muerte y los invitó a participar en el Global Center for Combating Extremist Ideology o Centro Global de Lucha contra la Ideología Extremista.

Veamos a continuación los principales fragmentos de su discurso:

    «No estamos aquí para impartir conferencias. No estamos aquí para decir a los demás cómo deben vivir, actuar, aprender o adorar. En vez de eso, estamos aquí para ofrecer una asociación –basada en intereses y valores compartidos– con vista a perseguir un futuro mejor para todos nosotros.

    (…) Es una opción entre dos futuros, una opción que América [léase Estados Unidos] no puede adoptar en lugar de ustedes. Un futuro mejor es posible sólo si las naciones de ustedes rechazan a los terroristas y los extremistas. Expulsadlos, sacadlos de vuestros lugares de culto. Sacadlos de vuestras comunidades. Sacadlos de vuestra tierra santa. Sacadlos de nuestra tierra.

    Por nuestra parte, América se ha comprometido a adaptar sus estrategias para enfrentar la evolución de las amenazas y los nuevos hechos. Eliminaremos las estrategias que no han arrojado frutos y aplicaremos nuevos puntos de vista basados en la experiencia y el juicio. Estamos adoptando un realismo de principio, anclado en valores comunes y en intereses compartidos.

    (…) Los responsables religiosos deben hacer que esto quede absolutamente claro: la barbarie no nos aportará ningún tipo de gloria, la devoción por el mal no nos aportará ningún tipo de dignidad. Si escogéis el camino del terror, vuestra vida estará vacía, vuestra vida será breve y vuestra alma acabará siendo condenada.

    (…) Con la ayuda de Dios, esta cumbre marcará el principio del fin para quienes practican el terror y divulgan su vil credo. Al mismo tiempo, rezamos para que algún día sea posible recordar este encuentro como el principio de la paz en el Medio Oriente –y quizás incluso en el mundo entero.

    (…) Os pido que os unáis a mí, que os unáis a mí, que trabajemos juntos y que luchemos juntos. Unidos, no fallaremos.

    Os doy las gracias. Que Dios os bendiga. Que Dios bendiga a vuestros países. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.» [1]

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[1] “Donald Trump’s Speech to the Arab Islamic American Summit”, por Donald Trump, Voltaire Network, 21 de mayo de 2017.
Red Voltaire

Artículo bajo licencia Creative Commons

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Fuente : «En Riad, Donald Trump habló del terrorismo, no del islam», Red Voltaire , 22 de mayo de 2017, www.voltairenet.org/article196409.html

Fase de ignición



Enric Juliana

Enric Juliana, Madrid


Hay tres días de mayo del 2017 que deberemos recordar con un círculo rojo.

Viernes, 20 de mayo: se registra la moción de censura de Podemos. Domingo, 21: victoria de Pedro Sánchez en las primarias socialistas, con diez puntos de ventaja sobre la candidata oficialista Susana Díaz. Lunes, 22: conferencia del presidente de la Generalitat en Madrid advirtiendo que pone la directa, mientras Mariano Rajoy le responde que se mantendrá firme como una roca ante cualquier iniciativa de carácter unilateral.

La fase de ignición de la crisis política española comienza ahora. Ahora que la economía parece remontar y todos los malhumores sociales afloran con menos miedo. Todos a sus puestos. Átense los cinturones, puesto que habrá choques. Más de uno.
Pablo Iglesias saluda a Carles Puigdemont; al lado, Xavier Domènech
Pablo Iglesias saluda a Carles Puigdemont; al lado, Xavier Domènech (ACN)

En el acto de ayer en el auditorio del Ayuntamiento de Madrid, casi con más periodistas que asistentes, los tres conferenciantes catalanes parecían un coro angelical. Ni una palabra más alta que la otra. Casi ninguna mención a la independencia. Soberanismo versallesco. El presidente Carles Puigdemont fue el más directo de los tres: “Nuestro compromiso es inviolable”. Puigdemont es el que más ganas tiene de que comience el baile. Ha calculado los posibles costes personales y está dispuesto a asumirlos. Si el presidente de la Generalitat no frena, nadie de su gobierno lo hará. La constante radiación de los cráteres Pujol y Palau de la Música tampoco favorece un cambio de planes. Unas elecciones catalanas a corto plazo dejarían triturado al PDECat, cuyas planchas protectoras no resisten el cobalto de la “madre superiora”.

Rajoy tampoco puede frenar. Si intenta desactivar la cuestión catalana con una oferta creativa, corre el riesgo de que se le desmande el ala derecha de su electorado, en un momento en el que vuelve a tener a muchos votantes desmovilizados por la nueva oleada de escándalos. El Partido Alfa español, con el viento de Europa y de la economía a su favor, se halla ahora en aguas peligrosas. El canal de Isabel II baja turbio, la Guardia Civil hace su trabajo y los fiscales no se dejan embridar. Rajoy tampoco podría convocar elecciones anticipadas en estos momentos.

Todo esto ya lo sabíamos, o lo podíamos suponer. La principal novedad de mayo es la victoria de Sánchez en las primarias del PSOE. Se ha roto un eje del sistema. Clamorosa derrota de una poderosa coalición oficialista muy anclada en Madrid y Sevilla. Se acaba de romper la política de “concertación nacional”, garantizada por la gestora socialista. Hasta hace una semana, Rajoy podía llamar a Javier Fernández, presidente de la gestora, para pactar. En caso de urgencia, Alfredo Pérez Rubalcaba. Con Sánchez no hay interlocución. Rajoy ni siquiera le ha llamado para felicitarle.

El PSOE parece que vira a la izquierda y Podemos actúa como el Quinto Regimiento. Fuerza de asalto. Sus dos mociones de censura no prosperarán, pero pretenden abrir brecha.

La inmovilidad se le complica a Rajoy.

Enric Juliana Ricart
Madrid

Fuente: La Vanguardia

lunes, 22 de mayo de 2017

Sánchez derrota a las élites



Pedro Sánchez renace de sus cenizas y regresa al frente del PSOE con una victoria incuestionable y más poder del que nunca tuvo antes
Susana Díaz, la candidata que prometía “un PSOE ganador”, ha sido incapaz de vencer en su propio partido

Ignacio Escolar  

Contra la mayoría de los dirigentes socialistas, contra casi todo el aparato, contra Suresnes,  contra los barones, contra la gestora, contra la mayoría de los medios de comunicación, contra el poder económico, contra Cebrián, contra Felipe, contra Zapatero... contra unas élites tan alejadas siempre de los ciudadanos, sus preocupaciones y sus intereses. Pedro Sánchez renace de sus cenizas y regresa al frente del PSOE con una victoria incuestionable y más poder del que nunca tuvo antes. Ha recuperado Ferraz a lomos de la indignación de tantos socialistas por la abstención ante el PP y el golpe palaciego con el que se tumbó al primer secretario general elegido directamente por los militantes. Tiene una nueva oportunidad, aunque las élites que han perdido esta batalla volverán otra vez en su contra.

Susana Díaz, la candidata que prometía “un PSOE ganador”, ha sido incapaz de vencer en su propio partido. Solo se impone en su propia federación, Andalucía. Pierde en todas las demás y en la gran mayoría de las agrupaciones ha conseguido un resultado inferior incluso al número de avales que presentó con su nombre; un indicador bastante claro de hasta qué punto presionó a su favor el aparato. ¿El lugar donde más voto oculto había para Pedro Sánchez respecto a los avales? Es fácil de imaginar: en Andalucía.

Hasta hace dos semanas –con el recuento de esos avales, cuando se vio venir lo que finalmente ha pasado–, Susana Díaz pretendía ganar estas primarias sin despeinarse, sin competencia, sin molestarse siquiera en presentar un proyecto propio; solo Esperanza Aguirre había intentado antes ganar unas elecciones sin programa. Díaz solo presentó sus propuestas por escrito cuando la tozudez de los datos de los avales demostró que siempre es un error creerte tu propia propaganda.

La imagen de Susana Díaz es pésima entre los potenciales votantes del PSOE, según todas las encuestas. También salía peor que Pedro Sánchez en la valoración de todos los españoles, incluyendo a quienes no se plantean votar al PSOE. No era así entre las élites socialistas, donde nunca antes un candidato ha tenido apoyos tan unánimes, a pesar que muchos de ellos, en privado, admitían que la presidenta andaluza tenía los pies de barro. Ellos también han sido claramente derrotados y de la generosidad e inteligencia del nuevo secretario general dependerá que formen parte del futuro del PSOE o solo de su pasado.

Sánchez tiene en su mano el mandato más claro que ha tenido jamás un líder socialista desde que Zapatero perdió la presidencia. Ya había ganado antes unas primarias, con menos votos pero más margen frente a Eduardo Madina. Aunque en aquella ocasión Sánchez contaba con el apoyo mayoritario de un aparato que después consideró que la victoria era suya y quiso tutelar cada uno de sus pasos. Casi nadie de los que le apoyaron en aquellas primarias creía en él, empezando por la propia Susana Díaz, que solo le respaldó porque Madina le parecía poco dócil.

Los partidarios de la candidata derrotada tienen herramientas para limitar el poder del nuevo secretario general. En el grupo parlamentario –donde los de Pedro son minoría–, en los gobiernos autonómicos, en las federaciones… En teoría, Sánchez tendrá que pactar también los nombres de la nueva Ejecutiva socialista, que debe ser respaldada por los delegados en el próximo Congreso. En la práctica, el resultado le deja las manos casi libres, aunque la primera comparecencia de Susana Díaz tras su derrota –una intervención donde ni siquiera se ha referido a Pedro Sánchez por su nombre– no permite pronosticar que la presidenta andaluza no vaya a oponer resistencia.

A partir de hoy, Pedro Sánchez tiene una nueva oportunidad de la que, en esta ocasión, será plenamente responsable. Dentro de su equipo le aconsejarán dos cosas contradictorias: unos, que sea generoso e integre a los derrotados; otros, que aproveche esta victoria para regenerar el partido. Probablemente deba mezclar un poco de ambas recetas. De su éxito o fracaso dependerá en gran medida la posibilidad de un país donde el Partido Popular no siga para siempre en La Moncloa.

Fuente: eldiario

La derrota de la soberbia. Hay partido

 Susana Díaz


La victoria de Sánchez no es contra una dirigente regional sino contra todos los poderes que operaron fuera y dentro de su partido para que el PSOE no fuese alternativa y gobernase Rajoy


Suso de Toro

Si hace dos días la imagen en la política española era otra vez la Puerta del Sol ocupada por personas convocadas por Unidos Podemos bajo el llamamiento a apoyar su moción de censura, hoy y en los próximos días la imagen es la victoria de Pedro Sánchez dentro de su partido. Si hubiese perdido la imagen que prevalecería aquella de la Puerta del Sol, demostraría que el único lugar hacia donde mirar muchos ciudadanos para un cambio político sería Unidos Podemos.

El PSOE demostró que no estaba muerto, que estaba de parranda. Estaba vivo y, sobre todo, que no estaba completamente atado. Solo la ceguera más ciega o el sectarismo más enconado puede negar que cualquier cambio político en España tiene que contar de forma cualitativa con el PSOE, aunque también este tiene que aceptar la evidencia, que también solo puede negar ceguera o sectarismo, que tiene que reconocer la evidencia de UP.

La imagen de Susana Díaz saliendo de incógnito de una sede ocupada y rodeada por militantes eufóricos resume la derrota de muchas cosas y el triunfo de alguna otra. Antes de escabullirse entre abucheos, Díaz demostró su falta de categoría en la comparecencia ante los medios. Nadie le puede pedir a un candidato que perdió una elección que sonría reconociendo la derrota, pero alguien que preside y aspiraba a dirigir un partido tiene la obligación, no sólo la cortesía, de reconocer y felicitar al candidato ganador. Díaz no solo no pronunció su nombre ni lo felicitó, sino que únicamente felicitó a sus seguidores en Andalucía y puso condiciones a la dirección del partido en el futuro.

Si alguien de buena fe creyó que esa persona podía ser aceptada por muchos sectores de población y dirigir un partido tan importante e incluso gobernar España debe de estarse bien callado en mucho tiempo. La figura política de Díaz hizo evidente también algo que se solapa siempre, España es un estado mucho más diverso y plurinacional de lo que se dice y una figura política así, que hace bandera de lo étnico particular, crea inquietud en muchas personas que no son de su lugar.

Pero la victoria de Sánchez no es contra una dirigente regional, sino contra todos los poderes que operaron fuera y dentro de su partido para que el PSOE no fuese alternativa y gobernase Rajoy. Los poderes económicos, mediáticos y la vieja guardia, González, Guerra, Rubalcaba, a la que se sumó Zapatero, y presidentes autonómicos, Vara, Puig, Lambán. Y de modo conspicuo "El País", que pretendió nuevamente decidir el rumbo de ese partido.

Y, sobre todo, es una victoria de la militancia, es un golpe de estado interno al revés. El asalto a la secretaría de Sánchez que pasó por aquel episodio de aquella persona, Verónica Pérez, enviada por Díaz desde Sevilla a la calle Ferraz de Madrid y allí gritó que era "la máxima autoridad del partido" y condujo a una gestora totalmente ilegítima y sectaria, como demostró con su trato descortés su presidente cuando recibió a los tres candidatos para un debate en la sede.

La victoria de Sánchez es el fruto del cabreo y la afrenta a la militancia y al sentido común. Una recuperación del partido por parte de la militancia frente al aparato y frente a los poderes. No es un tópico, es la verdad.

Lo que haga Sánchez con esa energía desencadenada ya es otra cosa. Se verá.

Fuente: eldiario.es

domingo, 21 de mayo de 2017

La Guerra Civil que Pérez-Reverte no te contó

 

 

El cómic "¿Qué fue la Guerra Civil?", de Carlos Fernández Liria y Silvia Casado Arenas ofrece un relato de vencedores y vencidos que supone una replica al que publicó el escritor murciano el año pasado, que califican de equidistante


Alejandro Torrús
Público

Cuentan Silvia Casado Arenas y Carlos Fernández Liria que el libro de Arturo Pérez-Reverte La Guerra Civil contada a los jóvenes (Alfaguara) es una obra que dice cosas "muy ciertas", pero que peca de "equidistante". Critican que el cómic venga a decir únicamente algo así como que la guerra española fue un enfrentamiento entre dos bandos rivales que provocó un enorme sufrimiento. Y así fue. No cabe duda. Pero la Guerra Civil ─dicen Casado Arenas y Fernández Liria─ fue otras muchas cosas también "muy ciertas" que se omiten en el relato de Pérez-Reverte. Este es el motivo por el que se han lanzado a publicar ¿Qué fue la Guerra Civil? Nuestra historia explicada a los jóvenes (Akal).

"Intentamos sacar a la luz algunos aspectos de la guerra que también son ciertos y deben ser tomados en cuenta. Será el lector, por joven que sea, quien tendrá que preocuparse de interpretar qué es, entonces, lo que realmente sucedió", explican los autores en el prólogo de la obra, ilustrada por David Ouro.

Así, lo primero que intentan explicar Silvia Casado y Carlos Fernández es qué y quién está detrás del golpe de Estado. Si bien Pérez-Reverte señala que hay una sublevación militar contra el legítimo Gobierno republicano, Casado y Fernández ponen el énfasis en explicar quién está detrás de los militares.

Explican que "los banqueros y los militares más simpatizantes del fascismo italiano y alemán se aliaron contra la democracia", "recibieron apoyo de la jerarquía de la iglesia" y que estuvieron financiados por Juan March, mayor banquero de España, y por los grandes terratenientes.

Por otro lado, si Pérez-Reverte dibuja la Guerra Civil como una especie de "confrontación inevitable" en "tiempos exaltados", la réplica editada por Akal explica que la causa de fondo es que "los capitalistas comprendieron que la democracia misma era una amenaza para sus intereses económicos y comenzaron a apoyar a partidos y sindicatos de extrema derecha con programas antidemocráticos".

"Hoy, el cine y los libros de texto de historia nos lo pintan como monstruos aberrantes, racistas y genocidas (y, sin duda, lo eran) pero en aquellos tiempos fueron tolerados, apoyados o financiados por las élites económicas europeas", inciden los autores en su texto.
No intervención y una España comunista

Una diferencia radical entre ambos libros es la manera de contar la intervención de las potencias extranjeras en la Guerra Civil y el Comité de No Intervención. Pérez-Reverte cuenta que Francia e Inglaterra "prefirieron mantenerse neutrales", mientras que la Alemania nazi y la Italia fascista "tomaron partido por las tropas rebeldes" y la Rusia soviética intervino activamente "confiando en que una victoria republicana acabaría convirtiendo a España en un país comunista".

La obra ¿Qué fue la Guerra Civil? explica que la participación soviética en la Guerra Civil española se produjo una vez que se comprobó que alemanes e italianos estaban saltándose la no-intervención pactada y que fue menos relevante que la prestada por las potencias nazis. Así, esta obra también explica que EEUU se mantuvo neutral, pero que sus empresas vendieron el petróleo a los militares sublevados vulnerando el contrato firmado con el Gobierno de la República.

Llama la atención, no obstante, la afirmación de Pérez Reverte de que la Rusia comunista creía en una próxima España comunista. Una afirmación difícilmente contrastable. En este aspecto, entra en muchos más detalles la obra editada por Akal que entra a explicar las diferentes posturas dentro de la España republicana sobre la necesidad de defender la República o realizar una revolución.
¿El revisionismo?

La obra de Casado y Fernández Liria denuncia la aparición de historiadores "revisionistas", que se visten de "neutrales". Estos revisionistas se sirven de que en el bando republicano hubiera revolucionarios para mantener que en la Guerra Civil se enfrentaron dos fuerzas igualmente radicales y que solo una minoría luchó por la legalidad del orden republicano, por lo que los dos bandos serían igualmente culpables. La pieza fundamental de esta argumentación es la conocida como Revolución de 1934, que tuvo su epicentro en la cuenca minera asturiana.

No obstante, Fernández Liria y Casado Arenas recuerdan en su obra que "el llamamiento a la insurrección por parte de la izquierda tuvo que ver con la llegada al gobierno de ministros fascistas que admiraban a Hitler y Mussolini". Asimismo, también denuncian que la "simetría" que buscan el revisionismo es "completamente falsa" ya que "los comunistas y los socialistas lucharon por la legalidad democrática, ganaron las elecciones y fue entonces cuando se produjo el golpe de Estado, con la ayuda de los nazis y los fascistas italianos".

"Los partidarios del golpe de Estado, los que lo apoyaron y lo financiaron, eran las élites más ricas del país, dispuestas a aliarse con Mussolini y con Hitler, las mismas que luego sostuvieron la criminal dictadura de Franco durante 40 años. Los protagonistas de los intentos revolucionarios eran las clases populares, inmersas por aquel entonces en una pobreza terrible, obreros y campesinos que luchaban por un poco de justicia social", explican.
De la represión incontrolada a la organizada

Un matiz nada desdeñable que diferencia radicalmente ambas obras es el énfasis que se dedica a esclarecer que la represión del bando sublevado estuvo organizada, controlada y alentada por los dirigentes del golpe de Estado, mientras que la vivida en la parte controlada por el Gobierno republicano se debe al "desorden y a elementos incontrolados" y que las autoridades republicanas, con Azaña a la cabeza, hicieron reiteradas llamadas al orden social.

Así, Pérez-Reverte da buena cuenta en su libro, en el capítulo dedicado a "las atrocidades", de que "en los dos lados se sucedieron las denuncias, los encarcelamientos y las ejecuciones" y hay que esperar hasta el capitulo de la represión republicana para leer que la diferencia entre las represalias franquistas y las republicanas es que las primeras estaban organizadas desde los altos mandos. Casado y Fernández, por su parte, inciden con mucha más fuerza en el hecho de que el Gobierno republicano trató en todo momento de dominar el caos y poner fin a los "ajusticiamientos y venganzas personales".
Un básico más completo

Carlos Férnandez y Silvia Casado incluyen en su edición para jóvenes de la Guerra Civil un buen número de temáticas que apenas sí son mencionadas en el libro de Pérez Reverte. Un ejemplo de ello es el papel de los intelectuales. Si en el caso de Pérez-Reverte se limita a recordar el ¡Viva la Muerte! de Millán Astray a Unamuno y los asesinatos de García Lorca y Muñoz Seca, la obra de Akal dedica un capítulo entero para incluir los casos de mujeres como María Zambrano, Clara Campoamor o Ernest Hemingway.

No obstante, no es el único ejemplo. El libro ¿Qué fue la Guerra Civil? incluye las diferencias en la política cultural de ambos lados, da más información sobre las Brigadas Internacionales y compara con mucho más detalle el protagonismo de las mujeres y la lucha feminista. Así, Pérez-Reverte escribe que los abusos a mujeres fueron más frecuentes en la zona sublevada y que los avances para la mujer que había traído la República fueron eliminados en el franquismo.

Por su parte, Casado y Fernández Liria reconocen el papel de la mujer durante los primeros compases de batalla también como miliciana y prestan una especial atención a mujeres notables como Federica Monseny, ministra de Sanidad en 1936 que defendió el derecho al aborto y llegó a desarrollar un proyecto para su legalización. También recuerda que el ideal femenino del franquismo es el de "servir de perfecto complemento del hombre".

Fuente: http://www.publico.es/politica/guerra-civil-perez-reverte.html

La rebelión de los ‘pegacarteles’


Jorge Bezares

 

Jorge Bezares

El toro está ya en la plaza de las primarias del PSOE. Es todo un alivio que se vislumbre el final de esta funesta interinidad, que arrancó el 1 de octubre de 2016 con el golpe político que un grupo de barones, encabezados por Susana Díaz, dio contra el entonces secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez.


Vaya por delante que espero y deseo que Pedro Sánchez las gane de forma clara o muy clara. Me parece que sería muy beneficioso para el PSOE y para la izquierda española en general que el madrileño le enmendara la plana a todos aquellos que participaron directa o indirectamente en uno de los espectáculos más bochornosos vivido por un partido político desde la restauración democrática.

Aparte de los barones –Susana Díaz, García-Page, Lambán, Fernández Vara, Javier Fernández y Puig-, me refiero a Felipe González, ZP, Rubalcaba, Bono, Pepiño Blanco, Eduardo Madina, Elena Valenciano, algún que otro banquero y varios empresarios y altos directivos de medios de comunicación. Y tampoco me olvido de todos los que traicionaron a Pedro Sánchez desde dentro…

Además, la victoria de Pedro Sánchez también sería el triunfo de la militancia, de los ‘pegacarteles’, frente a los todopoderosos aparatos, que creyeron que tirando del clientelismo y el miedo podrían imponer a Susana Díaz como secretaria general.

Sí, un clientelismo inmundo que llevó a los aparatos a imponer una especie de cuota a los cargos públicos en la recogida de avales de Susana Díaz y que ahora en la votación pretende exigirles un amarrategui pseudofascista al estilo ‘prietas las filas, recias marciales’.

Es el mismo clientelismo que ha convertido el carné del PSOE en un carné de colocación, de pleno empleo para la familia, y lo ha desposeído de su cuota solidaria, del compromiso social que la inmensa mayoría de la militancia socialista reclama para poder ganar el futuro.

Eso de “vota a Susana Díaz, que ella te recompensará” es la expresión de un nuevo caciquismo que debería morir en la playa del 21 de mayo con el triunfo de Pedro Sánchez, el único capaz de enfrentarse a cara de perro al consorcio de intereses que se unió para derrocarle y poner en la Moncloa a Mariano Rajoy.

Pero a lo que iba: siento alivio por la inminencia de estas primarias porque se acaba el periodo más oscuro del socialismo democrático español: han sido duros, demasiado duros, estos siete meses largos en los que la Comisión Gestora de Javier Autoridad Moral Fernández ha manejado los destinos del PSOE con una arbitrariedad y falta de neutralidad rayana en la desvergüenza. No digo que se hayan comportado como unos mafiosos, dios me libre de acabar como el alcalde de Calasparra. Pero que han emulado por momentos a los piratas del Caribe V, sin duda.

Y esta etapa de vámonos-que-nos-vamos ha sido demoledora sobre todo en las relaciones humanas. En el camino, por culpa de guerracivilismo interno que se implantó con la persecución de los pedristas hasta el exterminio –se puso al PSOE en modo ajuste de cuentas-, se han roto amistades e incluso se han sembrado diferencias en el seno de muchas familias socialistas. El día después hay que enterrar ese mal rollo, y dejar constancia que allí yace “un montón muy grande de mierda”.

También siento alivio porque mañana espero que se acabe el bochornoso espectáculo que han dado la mayoría de los medios de comunicación durante las primarias. La debilidad financiera de las empresas periodísticas en España ha fragilizado el ejercicio del periodismo hasta convertirlo en muchos casos en una broma de mal gusto.

Especialmente doloroso me resulta el comportamiento de El País, que, de ser referente del periodismo serio durante los últimos 25 años, se ha convertido en un panfleto.

La campaña de portadas y editoriales contra Pedro Sánchez durante las primarias se estudiará, cuando se acabe esta especie de locura colectiva que afecta a casa Cebrián, en la Escuela de Periodismo de El País como un severo episodio de antiperiodismo.

Por ejemplo, la portada del pasado 19 de mayo me resultó insólita por el insuperable grado de manipulación y burda sutileza que exhibía. La apertura a toda mecha con unas declaraciones de Susana Díaz –entrevistada amigablemente en las páginas interiores- iba acompañada por una llamada también en primera página que decía: “Alejandro Sanz ‘dirige’ EL PAÍS por un día”. Y lo explicaba así. “EL PAÍS tuvo ayer un colaborador de lujo a la hora de decidir su primera página. El cantante Alejandro Sanz, de visita a la Redacción, se sumó al debate”.

Más que de ‘corazón partío’ es para tirarse por los bloques.

En fin, esperamos que el día después nos devuelvan El País, que nos lo robaron como a Manolo Escobar le birlaron su carro, con nocturnidad, alevosía, prepotencia y chulería.

Por último, siento alivio, un gran alivio, diría a estas alturas, que mañana se acabe este ‘Susana hasta en la sopa’, esta especie de NO-DO de la lideresa andaluza vendiendo la Giralda a los chinos, advirtiendo a los militantes contra las primarias, convirtiendo las becas estudiantiles en créditos bancarios o simplemente encadenando obviedades en entrevistas amigas y algo babosas, donde todo resultó ser nada de nada pero al 100%

PD: (1). ANNE HIDALGO. Algunos voceros del susanismo se han atrevido a atacar a la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, por apoyar a Pedro Sánchez. Le han recordado, con ánimo de tacharla de perdedora, que apoyó al candidato del Partido Socialista Francés (PSF) a la presidencia de Francia, Benoit Hamon. Recordarles que Hidalgo ganó la alcaldía de París siendo hija de emigrantes socialistas andaluces. Un poquito de vergüenza torera, por favor, que vuestras andanadas y encargos se pagan con dinero de todos los andaluces.

(2). COMO ENGAÑAR A UN ALCALDE. Un amigo socialista gaditano me reveló el plan que tiene para quedar bien con el alcalde de su pueblo, socialista como él pero susanista, durante la votación.

Tras verse obligado a avalar a Susana Díaz por un asunto clientelar, mi colega tiene decidido entrar en la cabina con paso decidido, coger la papeleta de Pedro Sánchez y meterla en el sobre. Pero antes de depositarla en la urna, gritarle al primer edil: ¡Alcalde, yo siempre contigo y con Susana! La papeleta y la intención, dobladas, muy dobladas, por supuesto.
Fuente: Público.es

¿Hacia una «primavera latina»?

Agitación contrarrevolucionaria en Venezuela

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Va en ascenso la inquietud en Latinoamérica, donde Estados Unidos y el Reino Unido están implementando una «primavera» al estilo de las «primaveras árabes». Por supuesto, como prácticamente todos los latinoamericanos son cristianos, no se tratará en este caso de sembrar la guerra enemistando a los pueblos con argumentos religiosos. Se buscará más bien la manera de recurrir a ciertos aspectos de las identidades locales. Pero el objetivo seguirá siendo el mismo: no se trata de reemplazar un gobierno por otro sino de destruir los Estados para eliminar así toda posibilidad de resistencia nacional frente al imperialismo.
Con el tiempo, numerosos líderes políticos del mundo entero han reinterpretado las «primaveras árabes». Lo que al principio parecía ser una serie de revoluciones espontáneas contra gobiernos autoritarios se ve hoy en día como lo que realmente es: un plan anglosajón de desestabilización de toda una región del mundo para poner en el poder a la Hermandad Musulmana. El recuerdo de la «revuelta árabe de 1916», durante la cual Lawrence de Arabia sublevó la región en contra del Imperio Otomano haciendo que los pueblos soñaran con la libertad para acabar sometiéndolos al Imperio Británico, está ahí para demostrarnos que Londres dispone de la experiencia necesaria para ello.
Los anglosajones están preparando al parecer una nueva ola de seudo revoluciones en Latinoamérica. Todo comenzó con un decreto del entonces presidente Barack Obama, emitido el 9 de marzo de 2015, que declaraba un estado de emergencia ante la extraordinaria amenaza que la situación en Venezuela supuestamente representaba para Estados Unidos. Ese documento suscitó en todo el continente una ola de indignación que obligó al presidente estadounidense a presentar excusas durante una cumbre regional. Obama se excusó… pero no anuló el decreto y los preparativos para una nueva guerra siguieron adelante.
Es importante observar que el texto de Obama sobre Venezuela no es una ley, como la Syrian Accountabilty Act adoptada bajo la administración de George W. Bush, en 2003, sino un decreto presidencial. Eso implica que el poder ejecutivo no está obligado a rendir cuentas al legislativo sobre los preparativos que lleva a cabo al respecto.
En el mundo árabe en general, y en el caso de Siria en particular, los anglosajones necesitaron 8 años para iniciar las acciones. Pero numerosos elementos hacen pensar que necesitarán menos tiempo para emprender un programa de destrucción en Latinoamérica.
En Brasil, justo antes de los Juegos Olímpicos, estalló una serie de desórdenes contra el gobierno de la presidente Dilma Rousseff. Esta última fue destituida como resultado de un procedimiento parlamentario, legal pero totalmente en contradicción con el espíritu de la Constitución.
El golpe parlamentario contra Dilma Rousseff fue implementado, bajo el control del Banco Central –cuyo segundo al mando tiene doble nacionalidad brasileña e israelí–, por un grupo de diputados hoy metidos hasta el cuello en graves escándalos de corrupción. Los servicios de seguridad brasileños se mantuvieron extrañamente pasivos durante el golpe. ¿Cómo se explica eso? Con vista a los Juegos Olímpicos, se hallaban bajo la supervisión de expertos israelíes. Actualmente, el nuevo presidente, Michel Temer –quien tiene doble nacionalidad brasileña y libanesa–, es objeto del más amplio rechazo popular.
La situación no es mucho mejor en México, país ya de hecho dividido en cuatro. El norte exhibe un fuerte crecimiento mientras que el sur está en plena recesión. Los dirigentes políticos mexicanos han vendido Pemex, la empresa petrolera nacional, y todas sus reservas a Estados Unidos, que por consiguiente ya no necesita el petróleo del Medio Oriente. Sólo el ejército parece creer aún en el concepto de patria.
En Venezuela, la oposición ha logrado capitalizar algunos errores económicos del gobierno para realizar unas pocas grandes manifestaciones pacíficas. Pero también organiza simultáneamente minúsculas concentraciones extremadamente violentas durante las cuales han sido asesinados tanto policías como manifestantes. Creando la confusión, las agencias de prensa internacionales dan la impresión de que ha comenzado una revolución contra los chavistas, lo cual no tiene absolutamente nada que ver con la realidad.
O sea, los tres principales Estados latinoamericanos están siendo desestabilizados al mismo tiempo. Tal parece como si los neoconservadores estadounidenses, previendo un posible restablecimiento de la paz en Siria, estuviesen acelerando la aplicación de sus planes en Latinoamérica.
El viernes, en una alocución transmitida por televisión, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, puso en guardia al pueblo sobre el proyecto anglosajón de «primavera latina». El presidente Maduro citó amplia y repetidamente los precedentes de Libia y Siria ante una audiencia de intelectuales latinoamericanos, a quienes tuve la oportunidad de unirme, como sirio de corazón.
Fuente
Al-Watan (Siria)

¿Qué está pasando en el Rif?




Youssef Ouled

La población rifeña, del norte de Marruecos, mantiene una serie de movilizaciones que dieron comienzo a finales de 2016 tras la muerte de Mohssine Fikri. Ayer (7 de mayo, ndr), un centenar de rifeños y simpatizantes se manifestaron en Madrid.

“Tan-tan” es el ruido de las cacerolas, sartenes y ollas que ha llenado las calles en la última gran movilización del pasado 6 de mayo en la ciudad de Alhucemas, al norte de Marruecos. Esta vez los manifestantes buscaban hacer el máximo ruido posible “contra la militarización, la corrupción y la humillación de un pueblo”, las consignas que se gritaban. Una nueva forma de protestar seguida de una marcha de miles de personas. Para acabar con el discurso de Nasser Zafzafi, líder del Movimiento Popular rifeño que prometía “no dar marcha atrás”.

Para este rifeño desempleado, convertido en el altavoz de la población desde hace seis meses, tras la muerte de Mohssine Fikri, “se mantiene una política de olvido que dura ya más de 60 años, por lo que la movilidad continuará”. Añade, que se están preparando nuevas movilizaciones aunque “el Estado envíe matones”. En referencia a la represión que se ha visto intensificada desde que comenzaron las protestas.

matones a los que hace referencia se les denomina baltajiya, individuos que aparecen en las protestas con retratos de Mohammed VI y banderas de Marruecos, armados con machetes para enfrentarse a los manifestantes. Así lo explica el portavoz del Movimiento Popular Reda Benzaza, “la población rifeña se encuentra ante un Estado majzaní cuya práctica se define en una palabra, represión”, en alusión al majzén, elite gobernante próxima a Palacio.

El papel que desempeñan los baltajiya no es novedoso, aunque en el caso del movimiento rifeño entra en juego por primera vez el 25 de diciembre del año pasado, durante una concentración en la ciudad de Nador, entonces un grupo de individuos irrumpió con cuchillos y atacó a los manifestantes causando heridas a dos personas, que fueron atendidas en el hospital por cortes en la cabeza y en la pierna.

Sin embargo, su presencia la encontramos durante las revueltas del 2011, período de grandes movilizaciones por todo el territorio durante la “primavera árabe”. Grupos reducidos de personas que gritaban lemas a favor de la monarquía, acusando a los manifestantes de llevar el país al caos e incluso llegando a atacarles. “Aparecen con una clara intención, desprestigiar y ensuciar la imagen de un movimiento pacífico que ha ilusionado a miles de personas”, explica el portavoz del movimiento, quien añade que “incitar a la violencia, es una maniobra ideada en las cloacas del sistema con el fin de desestabilizarnos”.
Desmilitarización del Rif

“Exigimos hospitales, universidades, servicios básicos, acabar contra la corrupción, crear oportunidades de empleo para los jóvenes”, explica Zafzafi, “mi único deseo es el desarrollo de una región olvidada”. Aprovecha para pedir el fin del decreto 1-58-381 que considera la ciudad como zona militarizada desde 1958.

En ese mismo año, tras la independencia de Marruecos en 1956, los rifeños se levantaron contra las políticas gubernamentales, denunciando la opresión, persecuciones, secuestros y torturas a los que se veían sometidos. El ejército marroquí dirigido entonces por el príncipe y más tarde rey, Hassan II, no dudaría en emplear gases tóxicos y napalm contra la población, los muertos se contaron por miles.

Alhucemas, una ciudad con una notable presencia policial y militar que en los últimos meses ha visto multiplicado el número de fuerzas de seguridad como denuncian activistas y medios locales a través de fotografías compartidas en las redes sociales. Cifras que se incrementan ante cada nuevo anuncio de manifestación. Por ello, una estrategia empleada por el movimiento es anunciar el lugar y la hora de la concentración poco antes de que se produzca.
Un pulso que dura seis meses

La dinámica no parece que vaya a cambiar a pesar de la condena de los detenidos por el asesinato de Mohssine Fikri. Penas que han oscilado entre los cinco y los ocho meses de prisión como máximo y que han sentado como un jarro de agua fría, “la resolución no es más que el reflejo de lo que augurábamos”, explica Benzaza.

Las últimas respuestas del gobierno han sido la destitución del wali (gobernador provincial), máxima autoridad de la región y de un elevado número de funcionarios de la provincia con el fin de disminuir la tensión en la zona, según declaraciones oficiales. Numerosas han sido las promesas que se han hecho desde entonces. Sin embargo, desde el movimiento avisan que mientras no se produzcan esas mejoras económicas, sociales y en materia de derechos no cesarán las protestas.

Un movimiento acusado de separatismo, de ser agentes de Argelia, de recibir financiación del extranjero o de querer provocar descohesión. Una estrategia que recuerda a 1984, cuando Hassan II se dirigió a todo el país en un discurso televisado en el que culpaba a “agentes externos” (jomenistas, sionistas y a grupos marxistas-leninistas) de las movilizaciones y huelgas contra la escasez y la carestía de los productos básicos. Entonces las protestas más importantes se dieron en el Rif, por los mismos motivos que hoy, peores condiciones económicas y sociales debido a la falta de industrias y una política de abandono. Durante su discurso, el monarca aprovechó para calificar a la población rifeña de aubach (salvajes).

En la región del Rif, las protestas se iniciaron en Alhucemas, pero la represión funcionó como gasolina y no tardaron en expandirse a Nador. El Estado no dudó en emplear contra la artillería, tanques y ametralladoras para sofocar las manifestaciones. Los muertos se contaban por cientos y todavía hoy se desconoce el número total.

“Nuestras demandas no tienen como fin la creación de un estado independiente, son demandas económicas y sociales”, comenta Zafzafi en una de las arengas que retransmite en directo para miles de seguidores en las redes sociales. “Exigimos el fin de una política de marginación que lleva a nuestros hijos a emigrar”.
En la diáspora

Una región que se mantiene en parte gracias al dinero que llega durante períodos vacacionales de la población migrante y que da aire a los comercios. Un sector pesquero que a pesar de ser la principal fuente de recursos se tambalea por la corrupción, que ha aflorado con la muerte de Mohssine. Y la escasez de programas de desarrollo e incentivos para la agricultura, que han fomentado durante décadas el cultivo del cannabis, convertido en un pilar de la economía de la zona.

A las exigencias expuestas desde el Rif se unen la de la población de las diáspora que lleva seis meses acompañando con protestas en apoyo al movimiento rifeño en ciudades europeas. Diversas comisiones creadas en los últimos meses que se han unido en una coordinación conjunta con el fin de apoyar, informar y dar a conocer lo que está sucediendo. Comités que se localizan en los Países Bajos, Bélgica y Francia. Lugares en los que se encuentra el mayor núcleo de población rifeña emigrados durante los últimos cincuenta años. En España, donde también hay un importante número de rifeños se han creado comités de apoyo en Barcelona, Madrid, País Vasco, Islas Canarias y Andalucía.

Durante el día de ayer una concentración organizada por el Movimiento Rifeño de Madrid concentró en Puerta del Sol a más de cien personas que desde el Estado español gritan contra “el cerco militar a la ciudad de Alhucemas, el fin de persecuciones de activistas y manifestantes la puesta en libertad de todos los presos políticos encerrados desde el año 2011”.
Fuente: VientoSur
https://saltamos.net/esta-pasando-rif/

lunes, 15 de mayo de 2017

Caricatura digital de Mariano Rajoy para chiste político sobre la hucha de las pensiones


Caricatura digital de Mariano Rajoy para chiste político sobre la hucha de las pensiones
 Publicado por jordinero

Es momento de pactos para formar gobierno. Mariano Rajoy posiblemente no renovará legislatura. Pero si se va, lo dejará todo atado y bien atado. Uno de los temas que más preocupan a la población es el saqueo indiscriminado de la hucha para las pensiones. El presidente, para tranquilizar a los ciudadanos al respecto, preguntó el otro día a Montoro si quedaba suficiente dinero en la hucha. El ministro contestó:


– Para un par de cortados, nos llega.


Con lo cual todos nos quedamos más tranquilos…


En verano quedaban en la hucha para las pensiones unos 39.520,46 millones, de los 66.815 millones de euros que había en el 2011. A este ritmo de saqueo, en 2018 ya no quedará un céntimo.

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido popularmente como la hucha para las pensiones, se empezó a perfilar en 1995, tras el Pacto de Toledo, se consolidó en 1997 y empezó a recibir aportaciones en el 2000, bajo el gobierno de José María Aznar. Este fondo de reserva fue creado para asegurar el pago de las pensiones a pesar de las posibles crisis económicas y el aumento de la esperanza de vida de nuestros ancianos.

Además de las rastas del diputado Alberto Rodríguez y del bebé de la diputada Carolina Bescansa, estos días se habla básicamente de las opciones para formar gobierno. El PP y Ciudadanos no tendrían suficientes escaños para gobernar juntos. El PSOE ha de hacer malabarismos para formar un gobierno progresista de izquierdas. Para poder gobernar, además de entenderse con Podemos, ha de pactar con socios tan incómodos como ERC y Bildu. Eso o convocar nuevas elecciones.

Los diputados del PP andan estos días con el estómago un poco revuelto pensando que podrían acceder al gobierno los rojos extremistas piojosos y malgastar el dinero público en tonterías para pobres como la sanidad pública, la educación pública y las pensiones.

Si la memoria no me falla, Mariano Rajoy sería el primer presidente elegido por las urnas de esta pseudo democracia monárquica que no renovaría su mandato. Eso sería una auténtica pena para el humor gráfico. Un presidente que basa toda su estrategia de genial estadista en la máxima “un vaso es un vaso y un plato es un plato” merece ser eterno.
Fuente: Caricaturas a la carta

Perspectivas sobre el futuro de la Unión Europea



Alejandro Nadal

Durante más de dos siglos la teoría económica ha estado dominada por el paradigma del equilibrio. La idea es sencilla: el enfrentamiento entre fuerzas económicas, como las de la oferta y la demanda, conducen a una situación de reposo o equilibrio. Pero en el mundo real las cosas no funcionan así. La inestabilidad y el desequilibrio dominan los procesos económicos y conducen a senderos explosivos y crisis.

Al adoptar el arquetipo del equilibrio, la teoría económica convencional se cerró las puertas al conocimiento y eso explica por qué le cuesta tanto trabajo a los economistas convencionales entender el aprieto por el que hoy atraviesa la Unión Europea. Y eso a pesar de los avisos de alerta de algunos importantes economistas, que como Wynne Godley y Charles Goodhart percibieron con gran lucidez los peligros de una unión monetaria mal concebida.

En un artículo publicado en 1992, Godley escribió que el proyecto de la unión monetaria europea (UME) estaba basado en la premisa de que la integración podía llevarse a cabo con una moneda común administrada por un banco central único e independiente. Los promotores del proyecto consideraban que no se requería nada más, pero eso tenía sentido sólo bajo el supuesto de que las economías nacionales fueran sistemas estables que se ajustan automáticamente. Esa idea falaz es el marco de referencia del Tratado de Maastricht. Lo único que debían hacer los gobiernos era mantener un balance fiscal mientras que el Banco Central Europeo (BCE) administraría la oferta monetaria a escala supranacional.

Pero para Godley la entrega de soberanía monetaria inscrita en el tratado es un sacrificio mayúsculo que reduciría a las economías nacionales europeas al estatus de autoridades locales e incluso el de colonias. Después de Maastricht los países integrantes de la unión monetaria abandonaron su capacidad de utilizar al banco central como prestamista de última instancia, renunciaron la potestad de fijar el tipo de cambio y cedieron la capacidad de fijar la tasa de interés de referencia.

En el caso de una recesión prolongada, o una crisis deflacionaria y altas tasas de desempleo crónicas, las autoridades nacionales y el BCE serían incapaces de aplicar políticas macroeconómicas para superar los problemas. En esas condiciones, señaló Godley, como los miembros de la unión monetaria no tendrían el beneficio de un mecanismo fiscal para compensar los desequilibrios, se encaminarían en un proceso acumulativo (de rendimientos crecientes) y declinación terminal en el que sólo la migración podría hacer frente a la miseria y el hambre.

Escribiendo en 1997 Goodhart, los promotores del euro compararon la reducción de costos de transacción (al remplazarse las múltiples divisas europeas por el espacio monetario común del euro) con el costo de un deterioro macroeconómico. Sobrestimaron la reducción de costos de transacción y minimizaron el riesgo de cualquier desajuste macroeconómico. De esta forma, no tomaron en cuenta las complejas relaciones entre la política fiscal y la creación monetaria y prefirieron ignorar el peligro de un debilitamiento de la postura fiscal de los gobiernos miembros de la unión o de que una crisis en el mercado cambiario se trasladara al mercado de bonos. En esos casos, los gobiernos no tendrían más opción que la de aplicar medidas deflacionarias, como las que vaticinó Godley.

El Tratado de Maastricht impone una restricción sobre el balance fiscal para someter a los gobiernos a la disciplina del mercado de capitales. Pero confrontados con una crisis deflacionaria, esa disciplina sólo se mantiene aplicando una política de austeridad que añade gasolina al fuego. El estancamiento por el que atraviesa Europa en estos tiempos es el trágico resultado.

Las reformas que urgen en la unión monetaria incluyen el manejo de la deuda mediante bonos europeos y la reforma a fondo del pacto de estabilidad y crecimiento para erradicar la carrera hacia la austeridad. Los obstáculos para estas reformas son considerables. Alemania no quiere oír hablar de ellas porque el proyecto monetario le ha funcionado muy bien. Pero si el esquema de integración no se modifica, muy bien tendría que decirle adiós al proyecto europeo.

Los focos rojos siguen alertando sobre las amenazas que rodean a la unión monetaria. Hoy la crisis del euro sigue su camino inexorable, pero el Banco Central Europeo ha anunciado que continuará por el camino de la flexibilización monetaria. En los meses que vienen las dificultades pueden intensificarse y el epicentro podría cambiar, acercándose más al quebradizo sistema bancario italiano.

El Tratado de Maastricht y las políticas para afrontar la crisis son el resultado de una teoría económica aferrada a la postura ideológica sobre estabilidad de las economías nacionales. Si no se adopta un marco analítico más riguroso y menos comprometido con los dogmas del neoliberalismo, el resultado terminal del proceso será la destrucción del euro y el fin del proyecto de integración europea.

Alejandro Nadal
Economista. Es miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso.

Fuente: La Jornada, 10 de mayo 2017

Assange denuncia que la CIA "ha perdido el control" del arsenal de armas cibernéticas


El fundador de WikiLeaks Julian Assange durante una rueda de prensa en la embajda de Ecuador en Londres, donde se encuentra refugiado. REUTERS/John Stillwell




  •     El fundador de WikiLeaks califica de "devastador acto de incompetencia" por parte de la inteligencia estadounidense que ese software se haya distribuido.

  •     Assange, tras la liberación de Manning: "Su trabajo tenía que haber sido aplaudido, no condenado"

  •     WikiLeaks revela que la CIA espía a través del móvil, la tele, Telegram y Whatsapp


Público | efe

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, alertó este jueves en una rueda de prensa a través de internet de que la CIA estadounidense ha "perdido el control de todo su arsenal de armas cibernéticas", que podrían estar en el mercado a negro a disposición de hackers de todo el mundo.

Tras revelar el martes un supuesto programa que permite a los servicios secretos estadounidenses penetrar en ordenadores, teléfonos y televisiones inteligentes, Assange calificó de "devastador acto de incompetencia" por parte de la CIA que ese software se haya distribuido.

El responsable del portal de filtraciones aseguró que cuenta con detalles técnicos de esos programas que no hará públicos por el momento, sino que los compartirá con compañías como Apple y Google para que puedan desarrollar medidas contra esos "virus y troyanos".

El activista australiano, refugiado desde 2012 en la embajada de Ecuador en Londres, relató cómo el software "fue pasando de mano en mano por diferentes miembros de la inteligencia estadounidense, sin autorización y sin control".

Assange aseguró que la CIA sabía desde hacía al menos dos meses que había perdido ese material, pero "no advirtió a los ciudadanos" de que podían ser espiados con él.

"Es el mayor arsenal de virus y troyanos del mundo. Puede atacar la mayoría de los sistemas que utilizan periodistas, gente de los gobiernos y ciudadanos corrientes. No lo protegieron, lo perdieron, y luego trataron de ocultarlo", lamentó el activista.

Los programas de la CIA estaban originalmente almacenados en un sistema informático "aislado" (sin conexión a internet) en un centro de ciberinteligencia en Virgina (EEUU), aunque también se utilizaban desde el consulado estadounidense en Fráncfort (Alemania).

"¿Por qué la CIA no ha actuado más rápido para actuar en conjunto con Apple, Microsoft y otros, de forma que pudiéramos habernos protegido de sus propios sistemas de armas cibernéticas?", se preguntó el australiano, a quien reclama la justicia sueca por un supuesto delito sexual que él niega.
"Es el mayor arsenal de virus y troyanos del mundo", advierte Assange

WikiLeaks divulgó el martes la primera entrega de una serie que ha bautizado como Vault 7, que califica como "la mayor filtración de datos de inteligencia de la historia".

En ese primer capítulo de filtraciones, que abarca el periodo de 2013 a 2016, los documentos publicados revelan que la CIA cuenta con programas capaces de infiltrarse en los iPhone de Apple, los teléfonos Android de Google, los ordenadores con el sistema operativo Windows, de Microsoft, así como en los televisores Samsung inteligentes, entre otros dispositivos.

El portal sostiene que la CIA ha aumentado sus capacidades en la lucha cibernética hasta rivalizar con la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense.
Fuente: Público.es

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