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jueves, 16 de marzo de 2017

El Pentágono de Roberta Pinotti

Roberta Pinotti

por Manlio Dinucci

Después de Francia, Italia concentrará sus servicios de dirección militar en una especie de Pentágono local. Poco a poco se insta a los miembros de la OTAN a organizarse localmente siguiendo el modelo del “Hermano Mayor”: Estados Unidos. Este cambio transforma profundamente las misiones de los ejércitos… en violación de la Constitución de Italia.

La ministra de Defensa de Italia, Roberta Pinotti, acaricia un sueño: tener un Pentágono italiano, una estructura única que concentre la dirección de todos los servicios de las fuerzas armadas, una copia en miniatura del Pentágono estadounidense. Ese sueño está a punto de convertirse en realidad.

La nueva estructura, según anuncia la ministra en entrevista a La Repubblica, está ya en su fase de concepción y una primera asignación de fondos se ha previsto en el presupuesto de la Ley de Estabilidad. El proyecto se realizaría en la zona aeroportuaria de Centocelle, en Roma, donde existe espacio para la construcción de edificios e infraestructuras.

En Centocelle, adonde se trasladó también la Dirección General del Armamento, con un equipo de 1 500 personas, se encuentra ya el Mando Operativo de Jefaturas Interarmas, mediante el cual el jefe del Estado Mayor de la Defensa dirige todas las operaciones de la fuerzas armadas, sobre todo las que se desarrollan en el extranjero: Italia participa actualmente en 30 operaciones militares en 20 países, desde Kosovo hasta Irak y Afganistán, pasando por Libia, Somalia y Mali. Como en cada una de esas misiones participan componentes de las diferentes armas, según explica la ministra, se necesita un mando único interarmas, que tendría su sede en Centocelle.

De esa manera se da por aceptado, sin que se haya discutido en el Parlamento, el proyecto de ley sobre la aplicación del Libro Blanco para la Seguridad Internacional y la Defensa, que el Consejo de Ministros presentó el 10 de febrero.

En otras palabras, ya está en marcha el golpe de Estado blanco que, silenciosamente y sin que nadie levante su voz en contra, subvierte las bases constitucionales de la República Italiana, convirtiéndola en una potencia que interviene militarmente en las áreas adyacentes al Mediterráneo –en el norte de África, el Medio Oriente y los Balcanes– en apoyo a sus propios «intereses vitales» económicos y estratégicos; y en cualquier lugar del mundo donde estén en juego los intereses de Occidente, representados por la OTAN, que a su vez responde a las órdenes del mando estadounidense.

Y para eso se necesita armamento nuevo, como los 2 primeros aviones Gulfstream 550 modificados que Italia acaba de recibir de Israel –a un costo de alrededor de 1 000 millones de dólares–, verdaderos puestos de mando voladores, dotados de los medios electrónicos más avanzados, para misiones de ataque de largo alcance.

También se necesitan profesionales de la guerra capaces de utilizar las nuevas tecnologías y de combatir en países lejanos y en las condiciones ambientales más diversas. «Necesitamos soldados jóvenes», explica la ministra Pinotti, para afirmar seguidamente:

«La clave es el reclutamiento de personas de 19 o 20 años, para ofrecerles un importante paquete de formación de 7 años de sus vidas, con aprendizaje de idiomas y de una profesión. Si salen al mercado [laboral] a los 26 0 27 años, no les será difícil hallar otro empleo, incluso porque nosotros nos comprometemos a crear nuevas posibilidades de trabajo con recorridos legislativos.»

En medio de un panorama de desempleo e inestabilidad laboral, se ofrece así a la juventud una vía para ganarse la vida con un empleo seguro: la guerra. Y a los profesionales de la guerra, a las órdenes del Pentágono italiano, se les confía, en el proyecto de ley, la «salvaguardia de las instituciones libres» con «tareas específicas en caso de necesidad extraordinaria y de urgencia», una oscura formulación que se presta para la adopción de medidas autoritarias y de estrategias subversivas.

Todo eso tiene su precio. Italia, anuncia la ministra Pinotti, aunque no está en condiciones de elevar los gastos de «defensa» al 2% del PIB que exige la OTAN, está aumentando ese gasto. «Este año alcanzamos el 1,18% del PIB, equivalente a unos 23 000 millones», dice la ministra. Y nos informa así que Italia gasta en la «defensa» un promedio de 63 millones de euros al día, a lo cual se agregan los gastos de las misiones militares y de los principales armamentos, inscritos en los presupuestos de otros ministerios.

Pero en Roma, donde el debate político a la moda es el impacto medioambiental de un nuevo estadio, nadie se preocupa por el impacto social del nuevo Pentágono italiano.

Manlio Dinucci
Fuente:  Il Manifesto (Italia)
Manlio Dinucci
Red Voltaire
Voltaire, edición Internacional

Artículo bajo licencia Creative Commons

La Red Voltaire autoriza la reproducción de sus artículos a condición de que se cite la fuente y de que no sean modificados ni utilizados con fines comerciales (licencia CC BY-NC-ND).

Fuente : «El Pentágono de Roberta Pinotti», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia) , Red Voltaire , 

martes, 6 de diciembre de 2016

El caso Italia proyecta dudas sobre la reforma constitucional en España

Mariano Rajoy, en los jardines del palacio de la Moncloa (Dani Duch)


La vertiginosa caída de Renzi potencia a Mariano Rajoy en el escenario europeo
El caso Italia proyecta dudas sobre la reforma constitucional en EspañaMariano Rajoy, en los jardines del palacio de la Moncloa (Dani Duch)


ENRIC JULIANA, Madrid

La debacle de la reforma constitucional italiana, fallecida este pasado domingo por un exceso de enfado popular, proyecta sombras, dudas y temores sobre la posibilidad de llevar a cabo una reforma de la Constitución española de 1978. El caso Italia tiene otras repercusiones en España, no todas preocupantes para el presidente Mariano Rajoy, que puede ver aumentada su cotización política en Europa. Hoy se celebra el día de la Constitución. En la recepción que tendrá lugar en el Congreso de los Diputados se hablará mucho de lo sucedido en Italia.

El fenomenal fracaso del primer ministro Matteo Renzi ha puesto los pelos de punta a los dos principales partidos españoles. El Partido Popular y el PSOE comparten en estos el momento el temor a un referéndum fallido, puesto que un fantasma recorre Europa, el fantasma de las consultas populares que explotan, sin cesar, en manos de los gobiernos. La clamorosa y determinante derrota del primer ministro británico David Cameron en el trascendental referéndum sobre el Brexit (salida del Reino Unido de la Unión Europea), que tuvo lugar en junio. La desastrosa consulta promovida por el primer ministro húngaro Viktor Orbán sobre las cuotas de refugiados, que fracasó el pasado mes de octubre por falta de quórum. Y ahora el referéndum italiano, que el hiperactivo Renzi ha perdido por ¡seis millones de votos!, cuando hace un año creía tenerlo ganado y por ello lo enfocó como un arriesgado plebiscito personal. La palabra referéndum comienza a provocar escalofríos en todos los centros de poder europeos. “Los referéndums los carga el diablo”, dijo ayer el número tres del PP, Fernando Martínez-Maillo, aprovechando que el Tíber pasa por Roma. Prudencia, prudencia, prudencia, esta es la idea que hoy prevalece en el palacio de la Moncloa.

La consigna en las principales capitales europeas es no dramatizar el acontecimiento italiano para evitar males mayores en las bolsas y no agrandar la imagen de crisis de la Unión Europea. Bruselas dice: “Es un asunto interno italiano”. El PSOE tiene un motivo adicional para pasar de puntillas, puesto que Renzi, que no es socialista, sino un democristiano con simpatías por la izquierda moderada, formaba parte hasta el domingo de su lista de amigos en Europa. El Partido Socialista emitió ayer un comunicado con motivo de la fiesta del 6 de Diciembre en el que apremia a poner en marcha la reforma constitucional. “El tiempo de la reforma ha llegado: para proteger y garantizar suficientemente el Estado de bienestar, en especial los derechos básicos de las personas”, dice el manifiesto. Desde Valencia, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, también pedían ayer la inmediata apertura de negociaciones.

Unidos Podemos también apuesta por la reforma y no pierde ocasión de recordar que todo cambio deberá ir acompañado de un referéndum. Ayer mismo, Pablo Iglesias dijo que lo único positivo que ha hecho Renzi es someter su reforma a consulta popular. Podemos sabe de lo que habla, puesto que tiene el interruptor del referéndum en sus manos. Si PP y PSOE pactasen una reforma simple de la Constitución con el apoyo de Ciudadanos (hacen falta dos tercios del Congreso: 233 diputados), Unidos Podemos y sus aliados podrían exigir la convocatoria de un referéndum, puesto que cuentan con el 10% del Congreso, tal y como exige el artículo 167.3. Un ejemplo: la introducción de una disposición adicional para un explícito reconocimiento a la singularidad catalana (propuesta del jurista Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón) no requeriría referéndum, pero Podemos podría exigirlo. Excluir a Podemos de las negociaciones para la reforma de la Constitución no parece prudente. Así lo entienden algunos dirigentes del Partido Socialista.

El PP pide prudencia y valora el cuadro resultante del acontecimiento italiano. La caída de Renzi beneficia políticamente a Rajoy, convertido en el aliado más seguro de Angela Merkel en el sur de Europa. España es ahora signo de estabilidad. ¡Quién lo iba a decir hace tres meses!

Fuente: La Vanguardia

lunes, 24 de octubre de 2016

“¡Yo no soy un moderado!”



Dario Fo

Si buscáis un moderado, cuidado con votarme a mí
¡porque conmigo hay riesgos!
Pero ¿queréis de verdad un alcalde moderado?
El moderado es fuerte con los débiles y débil con los fuertes.
¡El moderado finge resolver los problemas sin afrontarlos!
El moderado cierra el ojo a la especulación inmobiliaria.
El moderado echa a los inquilinos de las casas del centro
y las revende luego a los magnates de la especulación.
El moderado transforma en gueto la periferia.
El moderado acepta una escuela para ricos y otra para pobres.
El moderado deja marchitarse la ciudad y aplaude los rascacielos, donde no se ven
niños que juegan y gente que pedalea en bicicleta.
El moderado teme disgustar a los ciudadanos que cuentan
y no concede la palabra a quienes no tienen voz.
El moderado no cambiará nunca nada.
El moderado no resolverá el problema de la polución
de Milán, no salvará los pulmones de setentón de los niños de cinco años.
El moderado no os liberará del tráfico, del millón
de automóviles pedorreando que han transformado la ciudad
en una cámara de gas.
Hoy parece que no ser moderado es un defecto o un delito
o bien que es privilegio de los jóvenes.
¡Pero hacen falta tantos años…para volverse de verdad joven!
Milán, si mi música es demasiado fuerte, eso quiere decir
que te estás volviendo demasiado vieja.
Ningún moderado ha hecho nunca historia
y ningún moderado ha alcanzado nunca el Nobel.
¡Yo no soy un moderado!
Seré un alcalde que arriesga.
Porque creo que el riesgo del cambio es la única respuesta correcta
para quien invierte su voto en un proyecto por Milán.
Si elegís votarme a mí, arriesgáis mucho…
¡os arriesgáis incluso a encontraros viviendo por fin en una ciudad mejor!

(Manifiesto escrito por Dario Fo en 2006 para presentar su candidatura a las primarias de la izquierda antiberlusconiana para la alcaldía de Milán).

Dario Fo (1926-2016) clásico del teatro popular italiano, actor y autor de obras capitales de la dramaturgia política como Muerte accidental de un anarquista, Misterio Bufo y ¡Aquí no paga nadie!, fue galardonado en 1997 con el Premio Nobel de Literatura. Militante toda su vida de la izquierda alternativa italiana.

Traducción: Lucas Antón

Fuente: SinPermiso


lunes, 19 de septiembre de 2016

Populista, y a mucha honra



Dario Fo

Era de esperar, pero me ha pasado también esto: me han llamado populista. Ha sucedido en las páginas de L´Espresso del domingo, 21 de agosto de 2016. El autor del artículo en el que se me endilga este término se llama Marco Belpoliti. Mi detractor enseña Sociología de la Literatura y Literatura Italiana en la Universidad de Bérgamo. El hombre de letras emplea el término “populista” en la acepción negativa en boga desde hace años en Italia, a saber, la que considera el populismo una suerte de recurso a modo de pretexto para embaucar arteramente a una comunidad de simplones crédulos, fáciles de manejar con cualquier argumento. Ahora bien, me parece extraño que un profesor universitario se haya dejado llevar por un uso tan exagerado de una palabra tan acusadamente mistificada. Pero, ¿qué origen tiene en realidad esta expresión?

Basta acudir a una de tantas enciclopedias de prestigio para llegar a saber lo siguiente: “populismo” indica una ideologia característica de un movimento político o artístico que ve en el pueblo un modelo ético y social y el respeto de todos los individuos que forman parte de una comunidad civil. El movimiento precursor de esta idea de democracia se puede reconocer en la Revolución Francesa, e incluso antes, en los escritos de Jean-Jacques Rousseau. Ese primer texto suyo se inicia con una ápera crítica de la civilización como causa de todos los males y de la infelicidad de la vida de muchos hombres, que desarrollará el Discurso sobre el origen y fundamento de la desigualdad entre los hombres. En su libro El contrato social, Rousseau afirma, además, que «cualquier ley que no sea ratificada por el pueblo en persona es nula, no es una ley».

Este mismo tema ha constituido la base del pensamiento de Gianroberto Casaleggio, fundador con Beppe Grillo del Movimiento Cinco Estrellas. Marco Belpoliti la emprende conmigo por lesa majestad de muslos ministeriales y, punitivo, parte a la búsqueda de mis pecados. Le honra reconocer mi profesionalidad, pero añade maliciosamente que he tenido una vida fácil, porque a diferencia de otros grandes intelectuales, nunca he corrido el riesgo de actuar en solitario yendo contra corriente y adoptando posiciones incómodas. Bueno, que un periodista que, es evidente, se alinea como valeroso defensor de quien está en el gobierno, planteee preguntas sobre el valor de los demás, provoca como mínimo ternura....Que yo pueda estar  del lado del gobierno de estos tiempos no resulta una postura muy auidaz...De cualquier modo, según Belpoliti, yo he ido a lo cómodo. Mientras Sciascia, Pasolini y Sartre han tenido el valor de la soledad, yo me habría movido siempre andando sobre seguro, protegido por poderosos movimientos de oposición.

Belpoliti calla naturalmente en su perorata sobre nuestros comienzos, los míos y los de Franca, sobre las relaciones un tanto difíciles con el poder, como aquella ocasión vivida por nosotros dos, intelectuales fuera de la norma, en nuestro choque con la RAI. Choque que terminó con la expulsión sus buenos quince años de todo programa radiofónico y televisivo por haber denunciado por vez primera en la historia de la RAI accidentes laborales que causaban víctimas como si fuera una guerra. Y de nuevo por primera vez, hemos hablado también de mafia, todo ello en el programa “Canzonissima” tras siete emisiones. En realidad, ha sido muy cómodo para mí y para Franca llevar a las Casas del Pueblo espectáculos críticos con el PCI en presencia de los dirigentes mismos y sufrir el consiguiente ostracismo de la parte más rígida del Partido. Cómo acabó era de esperar, se nos rogó que saliéramos de las Casas del Pueblo, pues nuestra critica era nociva para la unidad del Partido.

Vino después el periodo en el que la policía decidió ponernos las esposas en las muñecas y proceder a detenernos y mandarnos a la cárcel. Y luego los procesos, las bombas en casa y en el teatro, el nacimiento de Socorro Rojo, la ayuda a los compañeros detenidos, la defensa de los derechos civiles, el secuestro y las torturas a Franca [Rame, compañera de vida y arte de Fo, violada y herida por un grupo neofascista en 1973]. Desde luego, formábamos parte de un un gran movimiento, pero no veo cómo se puede afirmar que esta participación nos haya garantizado dormir tranquilos. Escribir cualquier cosa, con tal de dar estopa, se puede hacer...Pero un mínimo a la hora de ceñirse a los hechos sería acaso decente.

El autor del libelo saca a escena en cierto momento a Jean-Paul Sartre, colocándolo entre los intelectuales que obraban en soledad. Se ve perfectamente que Marco Belpoliti nunca conoció personalmente al creador del existencialismo. Yo, por el contrario, tuve esta suerte, junto a Franca.
Seguimos en contacto con él durante mucho tiempo, en la medida en que teníamos proyectos de trabajo que realizar conjuntamente. La primera vez que tuve la fortuna de escucharle fue en la la Sorbona, donde pronunciaba una conferencia en una enorme sala rebosante de jóvenes que bebían literalmente sus palabras. El tema de aquella conferencia era el uso de la situación en el teatro popular. ¿Qué “situación”? es la clave maestra de cualquier espectáculo de la Commedia dell’Arte, clave estructural que implicaba a Molière y hasta a Shakespeare.

De hecho, de Julieta y Romeo todo el mundo recuerda exactamente la clave de ese drama: el hecho de que entre dos jóvenes se escale una pared que dice: «No podéios amaros porque vuestras familias luchan cruentamente entre ellas». Pero contra toda lógica, aquí tenemos a dos que saltan esos muros infranqueables y se aman arriesgando a cada paso la muerte. Pero tenemos que admitir que sin ese veto trágico, el suyo habría sido un amor del todo normal. El contraste de lo imposible es lo que crea la espectacularidad y la conmoción, y esto gracias a la situación que a su vez crea la paradoja, el drama y el teatro popular.

¡Pero fíjense en cuántas veces sale la palabra “pueblo” en los discursos sobre la cultura! ¡El del populismo es precisamente un movimento infinito! En el debate había quien, tomando la palabra, trataba de demostrar que la del pueblo no era cultura sino más bien una imitación del arte de las clases altas. Volaron naturalmente, entre los presentes, expresiones más bien duras, de un bando contra otro, y en determinado momento Sartre pidió la palabra, la tomó y exclamó: «¡Esto sí que es dialéctica! Por fin veo a los conservadores indignados, pero faltos de argumentos válidos. Y por eso me gusta dialogar con un público heterogéneo y rico de ideas diversas como sois vosotros. La palabra es verdaderamente el medio más inteligente que haya creado el hombre». Y todavía hay quien llama solitaria la acción de un intelectual como Jean-Paul Sartre.

Visto que el articulista escribe acerca del coraje y de ir contracorriente, podría medirse con un inventario de los intelectuales que han criticado con el ímpetu destructivo de una pluma, opositores que no ha perdido nunca un día con la televisión y los diarios importantes, que no se han arriesgado ni siquiera a un golpecito.

Dario Fo clásico vivo del teatro popular italiano, actor y autor de obras capitales de la dramaturgia política como Muerte accidental de un anarquista, Misterio Bufo y ¡Aquí no paga nadie!, fue galardonado en 1997 con el Premio Nobel de Literatura.

Fuente original: L´Espresso, 31 de agosto de 2016

Traducción: Lucas Antón

Fuente: Sinpermiso

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domingo, 31 de julio de 2016

Tenemos un problema: los bancos






Franco Turigliatto

Tras su popularidad inicial y la imposición con éxito de una serie de contrarreformas neoliberales, Matteo Renzi se enfrenta ahora con una situación más difícil: el declive de su credibilidad en amplios sectores populares y una clara derrota en las elecciones municipales (junio 2016). Todo esto se integra en una situación económica incierta en el contexto de una crisis de la Unión Europea.
Italia

Un sistema en crisis


Tras haber sacado adelante numerosas contrarreformas que han masacrado el derecho del trabajo, puesto patas arriba el sistema público de enseñanza, realizado recortes enormes en los gastos sociales, en particular en el sector de la salud, Renzi ha llevado a cabo de forma paralela una reforma institucional y una ley electoral profundamente antidemocrática, funcionales a la predominancia del ejecutivo y que garantizan mayorías parlamentarias artificiales. Sin embargo, el curso de la política de Renzi hace frente a numerosos obstáculos.

En primer lugar, la distancia entre su demagogia y la realidad se reduce. Esto, bajo el efecto del paro que sigue a un nivel muy elevado: no hay casi empleos para los jóvenes. Y, cuando los hay, están marcados por una fuerte precariedad. El relanzamiento económico es muy débil. No ha producido, en absoluto, una mejora de las condiciones de vida para la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas, una parte de la cual está a menudo marginada, mientras otros sectores están preocupados por su porvenir y el de sus hijos e hijas.

Las incertidumbres de la situación económica internacional tienen una influencia enorme. Las contradicciones de un sistema capitalista que continúa sufriendo situaciones tempestuosas solo pueden ser retrasadas, con grandes dificultades, por las iniciativas financieras y monetarias del Banco Central Europeo. Las insoportables políticas de austeridad, muy lejos de ser abandonadas, siguen siendo el alfa y omega de las clases dominantes europeas. Unas políticas que encontrarán una nueva concreción en la próxima ley de finanzas en la que trabajan Matteo Renzi y Pier Carlo Padoan, el Ministro de Economía y Finanzas.

La crisis de los bancos


El presidente del Consejo, Renzi, se enfrenta a una urgencia más grave: la crisis y la posible quiebra de numerosos bancos italianos /1. Esta crisis, negada durante mucho tiempo, se ha manifestado con toda su gravedad, y tiene un potencial efecto dominó. Preocupa no solo al gobierno italiano, sino también, debido a sus potenciales repercusiones internacionales en el contexto post-Brexit, a todas las autoridades políticas y económicas de la Unión Europea.

Como consecuencia, se han puesto en marcha frenéticas negociaciones entre el gobierno italiano y las autoridades europeas. Tratan sobre las medidas a adoptar para hacer frente a esta crisis de los bancos. En todos los casos, se trata de impedir una extensión del contagio. Tras las intervenciones de amplitud, para el rescate de los bancos como consecuencia de la crisis de 2008 en Europa y los Estados Unidos -que han transformado importantes deudas privadas en deudas públicas- se ha definido una nueva norma a escala europea. Para efectuar nuevos rescates, esta regla recurre no solo a los accionistas de los bancos, sino también a la gran mayoría de quienes tienen en sus manos obligaciones (las obligaciones subordinadas -es decir aquellas cuyo reembolso no es prioritario si el emisor quiebra- y las senior no garantizadas), incluyendo a los ahorradores que tienen más de 100 000 euros en sus cuentas de ahorro. Esta norma es conocida con el nombre de bail in.

Las grandes inyecciones de liquidez operadas durante los años pasados por el BCE en dirección a los bancos italianos han impedido algunas crisis abiertas. Sin embargo, estas inyecciones no han logrado modificar el deterioro de la crisis estructural. La intervención del Fondo Atlante [Fondo de inversión dotado de un capital de entre 5 y 6 mil millones de euros que debía servir para una recapitalización de los bancos] no ha sido suficiente y sus reservas han sido casi todas agotadas para hacer frente a la crisis de los bancos de Venecia. Por esta razón se habla desde hace algunos días de un instrumento preventivo en caso de necesidad. Pero, ¿cómo permanecer en el interior de las reglas de las burguesías de Europa, tal como son, o eventualmente modificarlas según se necesite? Es la discusión en curso en las últimas reuniones del Eurogrupo y del Ecofin (reunión de los ministros de finanzas).

En realidad, una masa enorme de créditos dudosos pesa sobre los bancos italianos, por un montante de unos 360 mil millones de euros (como media, estos créditos representan el 16,8% de la capitalización total del sistema bancario). Esta suma de 360 mil millones pesa sobre todos los bancos, pero en particular sobre algunos de ellos, como el Monte dei Paschi di Siena (MPS). Estos créditos “de mal rendimiento” no son sino el producto de la larga crisis económica y productiva que se manifiesta desde hace cerca de un decenio.

El gobierno italiano quiere obtener de la UE la posibilidad de una intervención pública más amplia para salvar a los bancos en peligro y no hacer recaer el coste del saneamiento de los institutos bancarios sobre los accionistas, sobre los poseedores de obligaciones y sobre los ahorradores. Dicho de otra forma, hagamos caer el rescate sobre toda la “colectividad” (el conjunto de los contribuyentes, como ha ocurrido en todos los rescates). No es una casualidad si el presidente de la Asociación de Banqueros, que hasta el presente no ha sido siempre un defensor de la intervención del Estado, ha afirmado: “Italia ha sido tacaña con los bancos, utilizando los fondos públicos de forma muy limitada”. Ha añadido que el capitalismo italiano está enfermo y que el futuro de millones de empresas está en juego. Evidentemente este señor no recuerda las preocupaciones de parados y paradas así como de los jubilados y de los asalariados explotados.

Resulta pues que los banqueros y los patronos así como sus lacayos políticos se oponen como la peste al Estado cuando se trata de garantizar los salarios, las jubilaciones y los servicios públicos. En cambio, apoyan vigorosamente al Estado cuando se trata de garantizar sus intereses, sus cuentas bancarias y sus rentas, sobre las espaldas de los ciudadanos y ciudadanas. Somos favorables a la intervención pública. Pero, en la perspectiva de una nacionalización de los bancos con el objetivo de poner en pie planes de desarrollo productivos y sociales que respondan a los intereses de la colectividad.

Las discusiones en las cumbres del poder europeo tratan sobre la naturaleza de las medidas. ¿Hay que ayudar, y en qué medida, al gobierno italiano y permitirle suspender, en totalidad o en parte, el mecanismo del bail in?. Algunos querrían escapar a las reglas establecidas hace poco tiempo, pero todos están enormemente preocupados por los riesgos de inestabilidad que enfrentaría un sistema ya muy perturbado. Esto tanto más en la medida en que la crisis de los bancos está al orden del día no solo en Italia, sino también en otros países. Los créditos dudosos de los títulos tóxicos están de hecho presentes en muchos institutos financieros.

Hacia el referéndum constitucional


En este contexto el “arma decisiva” de Renzi es el referéndum que trata sobre la contrarreforma constitucional que debía ser el instrumento de su victoria definitiva. Hoy muestra sus límites. El riesgo de tener entre manos un petardo mojado es tal que el presidente del Consejo ha decidido retrasar el referéndum a fin de intentar recuperar nuevos márgenes de maniobra. Tras haber defendido con gran vigor la ley electoral, querría hoy modificarla un poco al haber constatado que en lugar de garantizar la victoria del Partido Demócrata (PD), podría favorecer el éxito del Movimiento Cinco Estrellas.

Renzi y sus acólitos tienen una concepción a geometría variable de las instituciones y de la democracia. Eligen “a la carta” lo que les conviene o lo que hay que cambiar, según la coyuntura política y sus intereses específicos.

En el marco de las grandes crisis del sistema y de las dificultades gubernamentales, existiría la posibilidad, teniendo presentes las luchas realizadas en Francia durante los últimos meses, de una contraofensiva del movimiento de los y las asalariadas, de los sindicatos, de los movimientos sociales sobre temas esenciales como el salario, el empleo, la defensa de los derechos de los trabajadores, de los servicios públicos y el rechazo a la austeridad y a pagar los costes de la crisis. Sería necesario un movimiento de oposición a los gobiernos patronales y antipopulares en nombre de un programa alternativo de justicia social y de democracia real.

Falta un sujeto social y político


Hacemos frente aquí a una dificultad dramática. El movimiento obrero y las clases trabajadoras, como consecuencia de las derrotas sufridas y de las decisiones deletéreas de los grupos dirigentes sindicales, no forman un sujeto político activo en esta fase. Así, sufren todas las operaciones de división y las incursiones políticas e ideológicas provenientes de las fuerzas de las clases dominantes.

Las direcciones sindicales, en los lugares de trabajo, en lugar de trabajar con el objetivo de unificar a los trabajadores y de hacer frente a la ofensiva de la patronal, se hacen garantes de las reivindicaciones y de las decisiones de estos últimos firmando los peores contratos, entre ellos el asunto de la Fincantieri (acuerdo que pone en cuestión el salario, el derecho de huelga, el desarrollo de la vigilancia sobre el puesto de trabajo, etc. en una empresa cuya rentabilidad es grande) no es más que la punta del iceberg.

La CGIL no ha tenido siquiera la valentía de pronunciarse por el No a propósito del referéndum constitucional, tanto debido a su actitud de subordinación frente a las instituciones como para evitar una ruptura con la llamada izquierda del PD, renunciado a partir de ahí a tomar posición en favor de la Constitución de 1948, como lo había hecho en otras ocasiones, jugando el papel elemental de defensa de los intereses democráticos del conjunto de los trabajadores y de la sociedad. Es lo que debería hacer: oponerse. Pues, su interlocutor oficial, es decir la Confindustria (la organización de la patronal italiana ndt), ha expresado su acuerdo pleno y total con las contrarreformas de Renzi estimulando desde ya, y aún más fuertemente en los próximos meses, la puesta en marcha de estos instrumentos y estos recursos en favor de esta contrarreforma.

En esta situación, algunos podrían pensar que el Movimiento Cinco Estrellas sería apto para constituirse en una alternativa política real útil a la clase trabajadora. Las esperanzas o las ilusiones en dirección a este movimiento, en el seno de los sectores populares pero también entre militantes de la izquierda, han aumentado con fuerza como consecuencia de su victoria en las elecciones municipales en Roma y Turín. Pero por la naturaleza interclasista de su orientación, esta fuerza no puede y no quiere trabajar para estimular el movimiento social y de masas necesario e indispensable para oponerse a las orientaciones patronales y a la acción del gobierno.

En el mejor de los casos, se podría pensar que, como ha hecho el Movimiento Cinco Estrellas hasta ahora, intentará recoger los frutos electorales del descontento presente en la población denunciando algunas, pero solo algunas, de las decisiones del gobierno. No está en su espíritu poner en discusión el mercado y las reglas del capital.

Acabar con las reglas del capitalismo


Es imposible desarrollar un programa económico y social alternativo y aún menos implicarse en la construcción de un movimiento de masas de los asalariados y asalariadas sin una verdadera opción de clase y sin una ruptura decisiva con las políticas de austeridad y una puesta en discusión de los dogmas económicos del mercado capitalista. Hay que derribar las lógicas del capital y las decisiones neoliberales que, desde hace veinte años, hacen girar al revés la rueda de la historia en favor de las fuerzas dominantes.

Por esta razón, insistimos más que nunca en un trabajo que tenga por objetivo unir este otoño la batalla sobre los temas democráticos y el compromiso en los comités del referéndum con la que hay que llevar a cabo en los lugares de trabajo para defender las condiciones de los y las asalariadas para redefinir una plataforma contractual a la altura de las necesidades de los trabajadores y trabajadoras, para construir perspectivas de luchas que cambien la correlación de fuerzas haciendo crecer la conciencia y la confianza en si mismos de los protagonistas. Por esta razón, apoyamos la corriente del sindicalismo de clase en el seno de la CGIL y las corrientes en el exterior trabajando por su unidad en iniciativas precisas. Las fuerzas que permanecen ligadas y dependientes de los aparatos burocrático se equivocan profundamente, aunque solo sea porque esos aparatos han llevado a la clase trabajadora a un callejón sin salida.

Trabajamos por que en el otoño se desarrollen las más amplias movilizaciones, por lanzar la manifestación más amplia y más participativa a escala nacional para decir No al referéndum, organizando esto esforzándonos por integrar a todos los sujetos afectados, los comités del referéndum, las fuerzas de la izquierda y los sindicatos disponibles o dispuestos a participar.

Todos y todas deben poder desarrollar sus propias proposiciones, pero hay que salir a la calle, todos juntos, sin sectarismo, a fin de cambiar la correlación de fuerzas y ser un punto de atracción creíble para el conjunto de los trabajadores y trabajadoras y para muchísimos otros ciudadanos y ciudadanas.

No se puede dejar tiempo a Renzi y los patronos, a la Confindustria, de maniobrar y actuar para ganar esta batalla decisiva. Igual que no debería haber dudas frente a la ley de finanzas, frente a la que habrá que construir la oposición más amplia: la plena convergencia entre las movilizaciones sociales y económicas y las favorables a la democracia constitucional debe ser consolidada

(Artículo publicado en la página web de Sinistra Anticapitalista el 10 de julio de 2016).

https://anticapitalista.org/2016/07/11/abbiamo-un-problema-le-banche/

http://alencontre.org/europe/italie/italie-nous-avons-un-probleme-les-banques.html

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Notas

1/ En El País del 3 de julio de 2016, el economista Barry Eichengreen, especialista en cuestiones monetarias, preguntado sobre los efectos del Brexit, respondía: “Lo primero que hay que decir claramente es que la banca italiana atraviesa una crisis completa, como la que conoció el sistema bancario en los Estados Unidos en 2008-2009. Y hay que resolverla, sin tardar y con valentía. Ese es el debate clave en la Unión Europea y no el de saber quién será el primer ministro en el Reino Unido” (red. A l´Encontre).
- See more at: http://vientosur.info/spip.php?article11563#sthash.12gd3ieY.dpuf
Fuente: Viento Sur

viernes, 29 de julio de 2016

Italia, ante el precipicio tras el Brexit



Sergi Cutillas
Economista e investigador de Ekona y miembro de la Plataforma por la Auditoría Ciudadana de la Deuda
Steven Forti
Historiador e investigador del Instituto de Historia Contemporánea de la Universidade Nova de Lisboa


Tras el Brexit todas las miradas están puestas en Italia. El presidente del Consejo italiano, Matteo Renzi, se encuentra en una encrucijada de difícil solución. Las élites europeas lo presionan por la situación de los bancos italianos, mientras a nivel interno un fortalecido frente anti-Renzi quiere tumbar el gobierno aprovechando la celebración del referéndum constitucional del próximo otoño. Los resultados de los estrés test de la banca europea que se publicarán el próximo viernes 29 de julio serán cruciales.

Desde hace un mes Italia ha copado las primeras páginas de los periódicos europeos. The Economist le ha dedicado una llamativa portada el pasado 9 de julio, “The Italian Job”, donde se retrata el actual presidente del Consejo Matteo Renzi en un autobús a punto de precipitarse por un barranco, mientras que el Financial Times no deja de recordar que el Belpaese es actualmente el eslabón más débil de la Eurozona. La crisis de los bancos italianos, según el rotativo británico, podría ser más explosiva que el Brexit y dar el golpe de gracia a la moneda única.

Si bien es cierto que la situación de la economía y las finanzas italianas no es buena, ésta tampoco es nueva. Los bancos italianos arrastran desde hace años niveles muy altos de préstamos morosos, ya que la entrada de Italia en el euro dañó la competitividad de la economía, borrando cualquier rastro de crecimiento económico en l’última década y media. Actualmente el PIB crece a un ritmo del 1% y las previsiones de crecimiento económico del FMI afirman que Italia no recuperará el nivel del PIB anterior a la crisis hasta 2025. La ausencia de crecimiento redujo los incentivos a invertir, los beneficios y los salarios, así como la calidad de los empleos, lo cual no ha dejado de deteriorar la solvencia de los deudores italianos. Además el país sigue con una deuda pública muy elevada del 133% respecto al PIB aunque su déficit público es solo del 2%. No todo es negativo, ya que se estima que la tasa de paro es del 12%, muy lejos del 21% español o del 27% griego. Además el ahorro y el patrimonio familiares se mantienen en niveles elevados, y su endeudamiento en relación a la renta disponible es de los menores entre los países de la OCDE, lo cual puede explicar la resistencia de la economía italiana durante la actual crisis.

Sin embargo, parece que algo está cambiando. Los mercados financieros se han fijado en la banca italiana justo después del voto británico a favor del Brexit. Su banco más emblemático y a la vez el más antiguo del mundo, el Monte dei Paschi, se situó al borde de la quiebra al caer sus acciones a menos de la mitad de su valor inmediatamente después del referéndum británico. El presidente Matteo Renzi ha esquivado desde hace más de un año, con maniobras dignas de la mejor tradición italiana en el malabarismo político, el probable rescate europeo a la banca, el cual obligaría a aplicar la nueva directiva europea del ‘bail-in’, o rescate interno, que atribuiría pérdidas a los inversores/ahorradores italianos. Esto podría dañar peligrosamente la popularidad del presidente antes del reférendum de octubre sobre la constitución, en el que Renzi se juega la presidencia y su carrera política. Sin embargo, en las próximas semanas, dependiendo de los resultados de los estrés test del viernes 29 de julio, Italia podría convertirse en el blanco de presiones que hagan el rescate ineludible, sacudiendo más si cabe la frágil estabilidad política que el país mediterráneo había conseguido en los últimos tiempos.

Renzi, ante una partida compleja


La partida que debe jugar Matteo Renzi en las próximas semanas deberá enfocarse a conseguir el equilibrio entre las dos vertientes de la actual crisis, la europea y la doméstica.

El exalcalde de Florencia, que se convirtió en presidente del Consejo sin pasar por las urnas, ha procedido con extrema rapidez a una radical transformación del sistema político italiano, abriendo grietas dentro de su mismo partido y enemistándose aún más con la oposición. Tras la sonada derrota en las elecciones municipales del mes de junio, en las que el Movimiento 5 Estrellas, que en el pasado había defendido un reférendum sobre la salida del euro, ha conquistado las alcaldías de Roma y Turín y el alcalde “rebelde” Luigi de Magistris ha arrasado en Nápoles, en el Partido Democrático (PD) han saltado ya todas las alarmas. La preocupación no es tanto por las próximas elecciones generales que deberían celebrarse en 2018, sino por lo que pueda acaecer en otoño que se anuncia muy caliente ya que se celebrará el referéndum constitucional en que Renzi se la juega: una derrota significaría la posible muerte política del mediático líder italiano y la convocatoria de nuevas elecciones.

El frente anti-Renzi ha ido fortaleciéndose en los últimos tiempos y va desde la izquierda de Sinistra Italiana, los sindicatos y de los nuevos movimientos municipalistas hasta la extrema derecha de la Liga Norte, pasando por los Cinco Estrellas de Beppe Grillo. Por un lado, el proyecto de Renzi de convertir el PD, hijo de las transformaciones del glorioso Partido Comunista Italiano (PCI) en el “Partido de la Nación”, una especie de catch-all-party poco definido ideológicamente que incluye a católicos, berlusconianos, centristas y todos los que quieran sumarse, está encontrando cada vez más resistencias. Por otro lado, la criticada reforma de la Constitución de 1948, fruto del consenso antifascista, que pretende poner fin al sistema bicameral perfecto italiano para fortalecer así el poder ejecutivo respecto al legislativo, se suma a una serie de reformas (de la educación, la justicia, el trabajo, etc.) que ni Berlusconi se había atrevido a hacer y que han levantado una polvareda notable. Renzi se ha propuesto cambiar los cimientos del sistema político italiano, tildado de inestable, lento y farragoso, y por esto ha impuesto también una nueva ley electoral, el Italicum, que cierra la etapa del enrevesado sistema bautizado como Porcellum en vigor desde 2006 y considerado inconstitucional en 2013. El Italicum, que se propone como solución a la ingobernabilidad vivida en el pasado por Italia y que debería entrar en vigor este verano, se inspira en el sistema electoral español, pero lo modifica en algunas cuestiones cruciales: un proporcional sobre base nacional –y no provincial– con un premio para la lista que supera el 40% de los votos. Si nadie llega al 40%, hay una segunda vuelta para establecer la lista que se lleva el 55% de los escaños de la cámara baja. El Italicum viene a ser una especie de mezcla entre el sistema francés, el griego y el español. Si la propuesta de Renzi fracasara en el referéndum de octubre abriría una crisis política en Italia que podría llevar al partido de Beppe Grillo a la presidencia, lo cual podría abrir una nueva crisis del euro.

La banca italiana y la desunión europea


La actual crisis sucede a la espera de la publicación por parte de la Asociación Bancaria Europea, el próximo viernes 29 de julio, de los resultados de los tests de estrés a la banca europea, que previsiblemente anunciarán que el sistema bancario italiano necesita reformas importantes para reducir sus niveles de deuda morosa, aumentar su capital y reducir su costosa estructura, presionando así por el cierre de sucursales, la realización de fusiones y la resolución de entidades pequeñas e/o insolventes. El sistema bancario italiano continúa teniendo una estructura bancaria tradicional parecida a la de las cajas, basada en las relaciones de cercanía, redes con numerosas sucursales, y un control y gestión ligados a las estructuras de poder político y ecónomico nacionales. La actual situación podría ser una oportunidad para la burocracia europea, tutelada por las élites financieras internacionales, para forzar una reforma bancaria parecida a la llevada a cabo en el Estado español en 2012, que abriera el sistema bancario al capital extranjero y diluyera la estrecha relación entre las estructura de poder político y financiero a nivel nacional. El objetivo de estas reformas sería facilitar la europeización del sistema bancario, transitando hacia la unión bancaria europea.

Sin embargo, la unión bancaria nació con numerosos problemas, por lo que en realidad se parece más a una desunión bancaria. El más importante de ellos es la falta de un sistema común de cobertura de depósitos, dado que Alemania se ha opuesto a dotar significativamente un fondo que podría acabar compensando a depositantes no alemanes. En segundo lugar, el mecanismo creado para la supervisión bancaria común, que forma parte del BCE, aun tiene muchos aspectos por definir, y no incluye la supervisión de las entidades más pequeñas, lo que puede suponer un riesgo. Esto  también tiene como principal causa la oposicón del gobierno de Merkel, el cual peleó para dejar fuera del control del BCE las cajas alemanas, que suponen el 20% de los activos bancarios del país. Finalmente, el mecanismo de resolución bancaria que entró en vigor en enero de este año, y que debe proporcionar el marco legal y los fondos en caso de quiebra y liquidación de un banco europeo, se sustenta en el dinero que los estados ponen en el nuevo Fondo Único de Resolución. En este acuerdo se acordó dotar el Fondo con 55.000 millones (solo un rídiculo 1% del total de los depósitos) con contribuciones de los bancos durante 8 años. Al final de estos 8 años habría una mutualización plena, pero de momento ésta sería solo del 40% en el primer año, el 60% en el segundo y del 70% en 2018. En estos momentos el Fondo solo tiene 4.000 millones de euros, de los cuales según el acuerdo menos de la mitad serían mútuos. Esta cantidad es irrisoria si contemplamos por ejemplo las estimaciones optimistas de que el sistema bancario italiano, con 360.000 millones de deuda de dudosa viabilidad, necesita un mínimo de 40.000 millones de euros para ser recapitalizado. y más de 300.000 millones para ser saneado totalmente, tres veces el rescate español si contamos el dinero empleado en las recapitalizaciones del FROB y las compras de activos dudosos del banco malo SAREB.

Ha habido intensas pugnas entre los estados respecto a cuáles deberían ser los mecanismos de resolución transitorios hasta que el Fondo esté suficientemente dotado. El Fondo se puso en marcha mediante un Acuerdo Intergubernamental al margen de los Tratados, el cual no suscribieron ni Suecia ni el Reino Unido. La falta de compromiso de estos últimos y la reticencia a cambiar los Tratados, principalmente Alemania, indica la poca voluntad de los estados de ceder poder a las estructuras supranacionales de Bruselas. Además, en la actualidad no existe ningún mecanismo transitorio alternativo al Fondo Único ni tampoco un mecanismo de respaldo público europeo al que recurrir ante una crisis sistémica en la que los fondos existentes no sean suficientes.

Esta falta de compromiso con la Unión de los distintos estados se ha compensado añadiendo la cláusula bail-in o mecanismo de recapitalización interna en caso de resolución o quiebra, que implica que los accionistas y los acreedores deben asumir parte de los costes de resolución por al menos un 8% del valor de los pasivos. Cada entidad solo podrá recurrir al Fondo después de aplicar el bail-in para solicitar un máximo del 5% de sus pasivos. El hipotético rescate a la banca italiana sería un caso en el que el bail-in afectaría de forma especialmente intensa a los acreedores, ya que según indica el Staff Report de julio del FMI sobre la situación financiera del país, en Italia el 30% de los 650.000 millones de euros en instrumentos de deuda bancaria están en posesión de los hogares italianos, los cuales asumirían pérdidas de forma segura y significativa si se rescatara a cualquier de los 15 mayores bancos italianos.

Matteo Renzi ha intentado negociar que se haga una excepción con Italia y se permita facilitar fondos del Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE) a los bancos italianos sin aplicar el bail-in que aplicaría pérdidas a accionistas y acreedores de los bancos, y llegó a a amenazar con proveer los fondos públicos a nivel nacional si la UE no le permitía saltarse el bail-in. Merkel ya ha dejado claro que esto no es posible, ya que si se hiciera esa excepción con Italia la credibilidad de la ya poco creíble Unión Bancaria quedaría tocada de muerte pocos meses después de su puesta en marcha. Sin embargo, la cancillera ha afirmado que la banca italiana no es un problema, y que seguramente se podrá llegar a un acuerdo que no sea traumático ni para los ahorradores ni para el gobierno italiano, intentando transmitir tranquilidad a los inversores/ahorradores italianos así como su apoyo al presidente italiano.

Las diferentes estrategias posibles


A juzgar por los elementos sobre la mesa Renzi tendría tres salidas a la actual crisis. La primera sería saltarse las normas de la UE y poner en marcha un rescate público a nivel nacional que no aplique pérdidas a los inversores/ahorradores en deuda subordinada. Esto parece casi imposible, ya que tal desafío a la Unión Bancaria y a las normas de la Eurozona forzaría al resto de estados miembros a tomar serias represalias contra Italia, que probablemente debieran pasar por su expulsión de la Eurozona. La segunda opción sería solicitar el rescate y aplicar el bail-in de forma suave, ofreciendo compensaciones a los inversores que sufran pérdidas. Renzi cuenta con el apoyo de Merkel para llevar a cabo la opción de rescate suave, pero tal opción aunque suavizada no deja de ser arriesgada ya que es difícil evaluar cuál será la reacción de aquellos que pierdan parte de sus ahorros, y cuál sería el impacto de esta estrategia sobre su popularidad antes del referéndum de octubre. Finalmente, la última opción y la preferida por Renzi sería la de alargar la situación posponiendo las reformas, a base de dilatar las negociaciones para intentar llegar a octubre sin hacer nada. La viabilidad de esta opción dependerá del dictámen de los tests de estrés de la Asociación Bancaria Europea que se publicarán el viernes, así como del nivel de apoyo recibido por parte de Merkel después de la publicación de los resultados.

La elección de la estrategia para salir de la crisis marcará también el futuro de Renzi y de la situación política italiana. Es indudable que una aplicación del bail-in, aunque de forma suave, se interpretaría como una derrota del presidente del Consejo italiano y fortalecería aún más el frente anti-Renzi de cara al referéndum constitucional del mes de octubre. Sin embargo, como es sabido, la política italiana no deja de sorprender por su capacidad de resolver los rompecabezas más complicados. Y Renzi puede que tenga aún un par de ases en la manga. Por un lado, podría jugar la carta de presentarse ante las élites europeas como el único político que garantice la estabilidad política en la tercera economía de la UE para que le permitan posponer el rescate: en caso de elecciones anticipadas, las alternativas al PD serían los 5 Estrellas o un renacido, aunque improbable a día de hoy, frente de derechas con un decadente Berlusconi que no quiere aún jubilarse, los centristas del actual ministro Angelino Alfano, la derecha de Fratelli d’Italia y la Liga Norte de Matteo Salvini, claramente ubicada en la línea del Frente Nacional de Marine Le Pen. No hay duda de que para Bruselas y Frankfurt un europeísta muy poco crítico con las políticas impuestas por las élites europeas en los últimos siete años como Renzi resulta la única solución si no se quiere abrir otro frente de inestabilidad en el sur de Europa.

Por otro lado, a nivel doméstico, el presidente del Consejo italiano podría jugar la carta de reivindicarse como uno de los pocos políticos europeos que desafía el ordoliberismo alemán, con el objetivo de intentar recuperar consenso en Italia y mostrando así su capacidad de liderazgo en la nueva fase de la UE post-Brexit. No es casualidad que a finales de agosto Renzi haya convocado un encuentro con Merkel y Hollande en la isla de Ventotene, donde Altiero Spinelli redactó su manifiesto europeísta en 1941. Además, Renzi puede jugar unas cuantas cartas más en el complejo tablero italiano. Por ejemplo, puede ceder sobre algunas cuestiones de política doméstica para obtener un cambio de posición de algunas formaciones políticas de cara al referéndum constitucional de octubre, que, para más inri, podría postergar al mes de noviembre para ganar tiempo. Una modificación de la ley electoral –con un premio a la coalición y no a la lista– podría contentar a la oposición de izquierdas dentro del PD y al mismo centro-derecha, protagonista de numerosas mini-escisiones hacia la mayoría de gobierno, y encontraría la rotunda oposición de los 5 Estrellas que se considerarían perjudicados en este nuevo escenario. De momento, Berlusconi ha reafirmado su “no” la reforma constitucional, pero, como se sabe, las vías del señor son infinitas, sobre todo en los pasillos del Parlamento de Roma.

Europa necesita cambios profundos y no remiendos


Más allá del sinvivir del día a día dedicado a ir sorteando una a una de forma precaria las actuales crisis europeas, un análisis calmado y con cierta perspectiva debería permitirnos ver la relación entre la camisa de fuerza política que supone el euro con la situación de insolvencia de la banca en la periferia europea, así como con las medidas neoliberales de austeridad aplicadas bajo el pretexto del incremento de la competitividad. La disfuncionalidad de la unión monetaria europea, los altísimos niveles de deuda tanto privada como pública y el fracaso de la banca privada en todas las economías de rentas altas, junto con la aplicación de políticas de austeridad han creado una situación de degradación social y económica que debe abordarse con valentía.

Sortear la siguiente crisis con un remiendo más y a base de malabarismos no cambia la dinámica histórica material que está haciendo que las gentes europeas se harten y expresen su malestar a la primera oportunidad que se les presenta en contra de lo que entienden que es una Unión Europea carente de democracia. Los líderes europeos siguen sin presentar propuestas que ofrezcan un futuro viable y esperanzador para Europa, por lo que los nuevos partidos de izquierdas, nacidos de la actual crisis de la Unión Europea, deberían trabajar en dibujar los horizontes pacifistas y solidarios para Europa que la actual Unión Europea niega.
Fuente: Público.es

martes, 26 de julio de 2016

Quince años desde las grandes manifestaciones contra el G8 en Génova y la sangrienta represión organizada por Berlusconi



Eric Toussaint
CADTM
Del 18 al 23 de julio se conmemoraron en Génova las acciones que marcaron la cumbre del G8 (Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Alemania, Italia, Francia, Japón y Canadá), celebrada en esta ciudad hace exactamente quince años. El 19 de julio, el CADTM (Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas) |1| coorganizó junto a ATTAC, Pax Christi y el Comité Piazza Carlo Giuliani una jornada dedicada a la lucha por la anulación de las deudas ilegítimas. Más de 200 personas provenientes de toda Italia participaron en el encuentro. La pluralidad estuvo garantida tanto entre las y los conferenciantes, ya que tomaron la palabra un arzobispo, un obispo, militantes de la izquierda radical y militantes altermundialistas, como entre los participantes, puesto que había militantes de extrema izquierda, sindicalistas, activistas, representantes de ONG de comercio justo, etc. Véase: http://genova.repubblica.it/cronaca/2016/07/19/foto/padre_zanotelli_dal_g8_alla_laudato_si_-144451520/1/#1

Recordemos los hechos de hace 15 años: para protestar contra la reunión del G8 llevada a cabo en Génova, entre el 20 y 22 de julio de 2001, se reunieron más de 300.000 manifestantes provenientes de toda Europa. Berlusconi, en ese momento jefe del gobierno italiano, había transformado la ciudad en un recinto atrincherado. La mayor parte tenía el acceso prohibido mediante barreras, de varios metros de altura, que se habían erigido a lo largo de un perímetro kilométrico. El gobierno de Berlusconi había implementado un verdadero dispositivo de guerra civil. Miles de carabineros y de policías estaban psicológica y físicamente preparados para enfrentarse con violencia a los manifestantes. G. W. Bush estaba alojado en un buque de guerra de la marina de Estados Unidos.

Hubo manifestaciones durante tres días

Me acuerdo muy bien de la mañana del 20 de julio. Los organizadores, entre los que se encontraban Raffaella Bollini de ARCI y del Foro Social de Génova, Christophe Aguiton, ex secretario general de ATTAC Francia, Chris Nineham de Gobalize Resistance (del Reino Unido), Denise Comanne y yo del CADTM, y algunos otros, habíamos mantenido una reunión a las 9 de la mañana. Acabábamos de recibir de parte de las autoridades, en el último minuto, las informaciones concernientes al dispositivo policial y a los recorridos autorizados para las manifestaciones. Al estudiar el plan de ese dispositivo, nos dijimos que, claramente, estaba destinado a provocar enfrentamientos sangrientos, especialmente porque la manifestación de los «Tutti bianchi» se terminaba en una verdadera trampa. Era imposible modificar esos planes ya que no se había planteado ninguna negociación. Y, efectivamente, ese día por la tarde, un joven manifestante de 23 años, Carlo Giuliani, caía abatido por dos tiros de la policía. Y aún más, cuando yacía en el suelo, un vehículo policial le pasó deliberadamente por encima.



 Al día siguiente, el 21 de julio, 300.000 manifestantes marchaban por la protección de los derechos de los migrantes. Las fuerzas de represión utilizaron masivamente gases lacrimógenos y agredieron a los manifestantes en numerosas ocasiones.






En la noche del 22 al 23 de julio, los «carabinieri» invadieron una escuela donde dormía una parte de los manifestantes (véase el artículo de Le Monde). También recuerdo perfectamente ese momento dramático ya que me encontraba en la calle, a 80 metros de dicha escuela, muy cerca del centro de prensa del Foro Social de Génova. Estaba en compañía de Walden Bello, un militante filipino, que en ese tiempo dirigía la asociación Focus on the Global South, con sede en Bangkok. Habíamos visto a los «carabinieri» impedir, durante al menos media hora, que las ambulancias se acercaran al lugar donde se agredía a decenas de activistas. Hemos visto pasar camillas con cuerpos inertes. Pensamos que una vez más esa noche también habría muertos. Felizmente eso no pasó. Se trataba de manifestantes momentáneamente inconscientes. Las agresiones continuaron al día siguiente en un cuartel donde estaban detenidos manifestantes, a los que pegaron y obligaron a cantar cantos fascistas.

 

Como se puede leer en el diario Le Monde, de abril de 2015: «Se tuvo que esperar 14 años para obtener una condena. Y finalmente se condenó a un país. El martes 7 de abril, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Italia por no haber enjuiciado ni siquiera identificado a los autores de la violencia policial contra los manifestantes altermundistas, en paralelo a la cumbre del G8, en Génova en 2001. Esas agresiones eran sin embargo asimilables a “actos de tortura” según el CEDH», véase http://www.lemonde.fr/europe/article/2015/04/07/l-italie-condamnee-par-la-cedh-pour-des-violences-policieres-lors-du-g8-de-genes-en-2001_4611183_3214.HTML



 

Habían llegado delegaciones de toda Europa para esas manifestaciones. Una gran parte de la delegación griega, en la que se encontraba Alexis Tsipras (con 27 años en ese momento) no había conseguido llegar a Génova porque el tren especial que los conducía fue bloqueado por la policía de Berlusconi. Pablo Iglesias, el actual líder de Podemos, entonces de 22 años, formaba parte de la importante delegación proveniente del Estado español.

Después de esta manifestación de Génova, el G8 |2| decidió que sus reuniones debían estar alejadas de lugares en donde se pudieran celebrar grandes protestas.

Las manifestaciones de Génova formaron parte de la fase ascendente del movimiento antiglobalización, luego llamado altermundista. Se puede situar en 1994, aproximadamente, el comienzo de esa fase con la aparición pública del movimiento neozapatista en México, en enero de 1994; también con la gran manifestación contra el Banco Mundial y el FMI en Madrid, en octubre de 1994, en el marco de la campaña «50 años son suficientes». |3| Otro punto de partida podría ser la gran manifestación de París contra el G7 en julio de 1989, sobre el tema de la anulación de las deudas del Tercer Mundo. También forman parte de esa fase ascendente: el encuentro «intergaláctico» convocado en Chiapas (México) por el movimiento neozapatista (EZLN) en 1996, la movilización de Seattle (Estados Unidos) en noviembre de 1999 contra la OMC , la gran manifestación de Bangkok en febrero de 200, las grandes manifestaciones contra el BM y el FMI en abril de 2000 en Washington, y en septiembre de 2000 en Praga, la primera reunión del Foro Social Mundial en enero de 2001 en Porto Alegre (Brasil). Ya en 2002, con motivo de una reunión del Consejo Europeo en Barcelona, el 16 de marzo se celebró en esa ciudad una de las manifestaciones más grandes en contra de la Europa del capital y la guerra con más de 300.000 participantes. Esa fase ascendente tuvo su apogeo en las grandes manifestaciones contra la invasión de Iraq en febrero de 2003, invasión que finalmente se concretó el 20 de marzo de 2003. Esas manifestaciones reunieron cerca de 10 millones de personas en todo el mundo. |4|

El Foro Social Mundial, el Foro Social europeo, el Foro Social latinoamericano, el Foro Social africano, al Foro Social asiático comenzaron a declinar a partir de 2005-2006, especialmente cuando algunos de los movimientos que formaban parte de los mismos moderaron fuertemente su posición, al comprometerse en el apoyo a gobiernos como el de Lula en Brasil (a partir de 2003), el del partido del Congreso en la India (2004-2009), el de Romano Prodi en Italia (2006-2008). De todas maneras el FSM tuvo unos momentos de recuperación como en Belem en el año 2009, en Dakar en 2012, en Túnez tanto en 2013 como en 2015, pero su declive continúa sin que ninguna otra estructura emerja. Esta ausencia de estructura de convergencia mundial de resistencias y de alternativas constituye un grave problema. Se puede consultar para leer un balance sobre este período la serie de cinco artículos «El contexto internacional de la indignación mundial» de Éric Toussaint: http://www.cadtm.org/Breve-vision-retrospectiva-de-los ; http://www.cadtm.org/La-crisis-mundial-precede-a-la ; http://www.cadtm.org/De-la-primavera-arabe-a-Occupy ;http://www.cadtm.org/Algunos-rasgos-comunes-en-las ; http://www.cadtm.org/Indignadas-e-indignados-del-mundo. Véase también: Eric Toussaint «El Foro Social en contacto con una realidad en ebullición produce una reacción química positiva», http://www.cadtm.org/Eric-Toussaint-El-Foro-Social-en publicado el 31 de marzo de 2013.

La primavera árabe y los grandes movimientos de indignados e indignadas que comenzaron en 2011 no llegaron a crear una nueva estructura internacional de lucha que, sin embargo, es más importante que nunca.

En la presentación que hice el 19 de julio de 2016, en Génova, durante la conferencia por la anulación de las deudas ilegítimas, hice un esbozo de los repudios de deudas que tuvieron lugar durante los dos últimos siglos. Subrayé, además, como los otros participantes, la tradición milenaria de anulación de las deudas privadas, comenzando por las que se realizaban periódicamente en Mesopotamia, hace más de 3000 años, |5| pasando por el nacimiento de la democracia ateniense bajo Solón y la tradición bíblica. Insistí en la importancia de las anulaciones de deudas privadas ilegítimas, ya sean hipotecarias ilegítimas —teniendo en cuenta que 12 millones de familias fueron expulsadas de sus viviendas por los bancos estadounidenses desde 2007, así como las más de 300.000 familias, expulsadas de la misma manera, en España desde 2009—, las deudas ilegítimas de los estudiantes, particularmente en el Reino Unido y en Estados Unidos, las deudas ilegítimas de los campesinos en la India o en otros lados, las deudas ilegítimas ligadas al abuso del microcrédito en Marruecos y en muchos otros países. Insistí en la obligación de desobedecer a los acreedores cuando éstos presentan exigencias ilegítimas e/o incompatibles con la garantía de los derechos humanos. Cité de nuevo las lecciones que ofrece la capitulación del gobierno de Alexis Tsipras en julio de 2015, debido a su rechazo a suspender el pago de la deuda , su rechazo a fundamentar sus acciones sobre los resultados de la auditoría realizada por el Comité para la Verdad sobre la Deuda Pública griega (véase : http://www.cadtm.org/Informe-preliminar-del-Comite-de yhttp://www.cadtm.org/La-deuda-griega-una-tragedia,13737 ), su rechazo a respetar el resultado del referéndum del 5 de julio de 2015, que él mismo había convocado.

Algunas lecciones para el futuro: es necesario, para cualquier gobierno popular (o para cualquier fuerza de izquierda que pretenda participar de un gobierno), resistir a los acreedores, desobedecer a las instituciones y tratados europeos, apoyarse en las movilizaciones populares y respetar la voluntad del pueblo. Es necesario que las y los de abajo mantengan la máxima presión sobre los gobiernos considerados amigos para que éstos no capitulen, y pongan realmente en marcha un auténtico programa alternativo.

Traducido por Griselda Pinero.


Notas:
|1| Los dos ponentes del CADTM Internacional el 19 de julio de 2016 fueron Chiara Filoni y Éric Toussaint. Hay que señalar que ATTAC Italia se adhirió al CADTM Internacional en abril de 2016, durante la asamblea mundial del CADTM celebrada en Túnez.

|2| También subrayemos que dadas las tensiones con Rusia, el G8 re redujo nuevamente al G7. La última reunión se realizó en Japón en mayo de 2010. Véase: http://www.japan.go.jp/g7/summit/|3| Recordemos que el CADTM fue creado en 1990, después de la gran manifestación de París de 1989 y que sostuvo activamente el movimiento neozapatista yendo regularmente a México desde julio de 1994. También coorganizó la manifestación contra el BM y el FMI en octubre de 1994 en Madrid.

|4| Véase especialmente:https://es.wikipedia.org/wiki/Manifestaciones_contra_la_invasi%C3%B3n_de_Irak_de_2003

|5| Véase Éric Toussaint, «La amplia tradición de anulación de deudas en Mesopotamia y en Egipto del 3º al 1º milenio antes de Cristo», http://www.cadtm.org/La-amplia-tradicion-de-anulacion, publicado el 24 de agosto de 2012.

Fuente: http://www.cadtm.org/Genova-15-anos-desde-las-grandes

Fuente: Rebelión

sábado, 23 de abril de 2016

REGRESO A SEFARAD


Quince judíos sefardíes pasan cada mes en París las pruebas para la nacionalidad española

Piedad. La pintura muestra unos judíos pidiendo clemencia a los Reyes Católicos en presencia de un prelado de la Iglesia católica (Print Collector - Hulton Archive)


Quince judíos sefardíes pasan cada mes en París las pruebas para la nacionalidad española
Todos ellos son franceses –el 10% de origen argelino– que no necesitan otra nacionalidad, pero que han optado por la española “por razones afectivas


RAFAEL POCH, París. Corresponsal

El 3 de agosto de 1943 salió de la Gare de Lyon de París un tren con destino a El Havre. Iba cargado de soldados alemanes que regresaban de un permiso vacacional en España, pero en uno de sus vagones viajaban 77 judíos sefardíes con pasaporte español, a los que el cónsul español en París, Bernardo Rolland, había logrado salvar de la deportación –y de la muerte– repatriándolos a España. Aquella operación le había costado a Rolland serios choques con las autoridades de ocupación alemanas y conflictos con el embajador de España, el falangista José Félix de Lequería –que luego sería ministro de Exteriores de Franco– artífice de la deportación de Max Aub a Argelia, de la entrega del presidente Companys a la España de Franco y del encarcelamiento en Francia de tantos exiliados republicanos. Aquel fue el último servicio que prestó Rolland en París.

El vagón fue enganchado en El Havre con otro convoy, también lleno de soldados alemanes, con destino a Bayona y llegó a Irún el 10 de agosto. Los sefardíes del vagón eran casi todos originarios del imperio otomano (Salónica) o del norte de África, asentados en París. Sus apellidos: Saporta, Toledo, Francés, Hassid, Benosiglio, Carasso… Algunos habían sido rescatados en el último momento del campo de internamiento francés. Una familia lo fue directamente del campo de Bergen Belsen. En Irún, fueron ayudados por el doctor Sequerra, delegado del Joint, la eficaz organización humanitaria de los judíos de Estados Unidos, que llegó a Irún con 18.000 pesetas para cubrir los gastos de las familias. Desde España, los sefardíes fueron pasando al norte de África. Al término de la guerra muchos volvieron a París. Algunos de ellos, o sus descendientes, se acogen hoy al real decreto de octubre del 2015 sobre concesión de la nacionalidad española a los sefardíes.

En París unas quince personas están pasando cada mes los exámenes de conocimientos socioculturales y de lengua española, organizados en el Instituto Cervantes, desde la entrada en vigor del decreto, explica Laura Gil Merino, profesora de ese centro. Todos ellos son franceses –el 10% de origen argelino– que no necesitan otra nacionalidad, pero que han optado por la española “por razones afectivas”, explica Alfonso Iglesias, el funcionario que se encarga de las entrevistas con los sefardíes interesados, y se confiesa absolutamente fascinado con las historias que ha ido recogiendo.

Por el consulado de España en París han pasado más de 250 personas, que con sus relaciones y entornos representan a “varios miles”. “Es un asunto muy sentimental que toca la fibra sensible”, dice el hasta hace poco cónsul Javier Conde de Saro, que acaba de jubilarse, en su despacho del Boulevard Malesherbes. “El de los sefardíes ha sido uno de los gestos más profundos realizados por España en los últimos años”, explica. Desgraciadamente, en el Ministerio de Exteriores no hay gran sensibilidad –y pocos recursos– para apoyar esta iniciativa reparadora.

España expulsó en 1492 a su comunidad judía, la más numerosa y próspera de Europa. La medida, que implicó seguramente a más de 100.000 personas, no fue, en toda su crueldad, excepcional ni pionera. Inglaterra lo había hecho en 1290, Francia en 1394. En el siglo XV los judíos habían sido igualmente expulsados de las ciudades de la Europa Central y del norte de Italia. Como dice el historiador francés Joseph Pérez, “si algo debería extrañar en ese fin de siglo no es la decisión de los Reyes Católicos, sino la casi unanimidad de los soberanos de Europa en adoptar la misma postura”.

Para Tomás Sonsino Obadía, productor de cine y ciudadano francés que se ha acogido al real decreto, el motivo de este regreso a Sefarad es “en primer lugar constatar que España reconoce que la expulsión fue algo malo. La segunda es que gracias a España mis padres sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial, porque tuvieron el estatuto de protegidos gracias al cónsul español en París”. Por tradición oral, Sonsino sabe que sus raíces sefardíes vienen de Andalucía, de Granada.

Para Murielle Timsit, informática, que también asiste a los cursos de español del Instituto Cervantes con miras a acceder a la nacionalidad, el impulso es “resolver el misterio de por qué me siento tan atraída por España, mi pasión por el flamenco, por qué cuando estuve de Erasmus en Córdoba en 1997 sentí algo tan fuerte como cuando entré en la judería. Estuve en Toledo y me sentía como en casa”, explica. El apellido de su abuela era Durán y los rastros de su familia le llevan hasta Melilla, Barcelona y Mallorca. “Esta nacionalidad, estando yo tan próxima a España, es como un regreso a los orígenes. Estoy muy feliz porque permite reparar un error histórico”, dice. Timsit se plantea fijar su residencia permanente en España.

Decoradora jubilada, Mireille-Rachel Valensi-Debaud, oriunda de Valencia como sugiere su apellido, habla judeo-español con su madre y lo hablaba con su abuela. “Mis hijos lo entienden”. “Cuando voy a España, vibro”, dice. Pasa sus vacaciones en el litoral de Levante, donde tiene un apartamento. “Cuando íbamos a España, tomábamos tapas y nos decíamos: “¡Pero si son nuestras recetas!”. Todos ellos hablan de empanadas, de borregas, de mantecaos, de recetas preservadas a lo largo de los siglos en el ámbito familiar. “No hay en el mundo un ejemplo de comunidad tan vinculada a un país después de tantos siglos”, constata el ilustre historiador Joseph Pérez.

“Es hermoso que estén tan ilusionados con el hecho de tener un pasaporte español, no en busca de ventajas sino por sentimiento”, dice el director del Cervantes de París, Juan Manuel Bonet. El 95% vienen de un sector social medio-alto: arte, empresas, profesiones liberales. Muchos tienen apartamentos estivales en España y, contra lo que se ha afirmado en alguna prensa francesa, pedir la nacionalidad española no es una reacción a los últimos atentados antisemitas registrados en Francia, que ha aumentado la emigración a Estados Unidos, Canadá o Israel. “En las entrevistas, sólo un 2% menciona ese aspecto”, dice Iglesias, según el cual el real decreto español no gustó demasiado en Israel pese a que el número de sefardíes que piensan asentarse en España será, en cualquier caso, reducido.

Fuente: La Vanguardia

lunes, 14 de marzo de 2016

La recolonización de Libia

Omar el-Mukhtar





por Manlio Dinucci

Lo que hoy sucede en Irak, Libia y Siria es un rotundo desmentido para quienes creen que el colonialismo es cosa del pasado. En 2001, Estados Unidos decidió –a raíz de los acontecimientos del 11 de septiembre– atacar esos 3 países… y otros más. Y si hubo que esperar 10 años para asistir al inicio de las guerras contra Trípoli y Damasco, fue porque había que privar previamente a esos Estados de sus posibilidades de defenderse y crear coaliciones internacionales para disfrazar las agresiones coloniales de «operaciones humanitarias». Veamos el caso de Libia.



En la comedia de equivocaciones del pequeño teatro de la política, el primer actor Renzi ha dicho que «Italia hará su parte» en Libia.

Por consiguiente, en cuanto el Pentágono declaró que Italia hará el «papel de guía», Renzi declaró que «la misión militar italiana en Libia no está en el orden del día», cuando en realidad esa misión ya comenzó, con las fuerzas especiales que el parlamento italiano puso a las órdenes del primer ministro. Y para dar la luz verde oficial, el primer ministro Renzi espera por la formación, en Libia, de «un gobierno súper-sólido que no nos haga repetir los errores del pasado». Echemos un vistazo al pasado, mientras esperamos que el espejismo de un «gobierno súper-sólido» aparezca en el desierto libio.

En 1911, Italia ocupó Libia con un cuerpo expedicionario de 100 000 hombres. Poco después de su desembarco, el ejército italiano fusiló y ahorcó a 5 000 libios mientras que deportaba a miles.

En 1930, por orden de Mussolini, la mitad de la población de la región libia de Cirenaica fue deportada a unos 15 campos de concentración, mientras que la aviación italiana trataba de aplastar la resistencia bombardeando las aldeas con armas químicas y el ejército italiano desplegaba 270 kilómetros de alambradas para rodear toda la región. El jefe de la resistencia libia, Omar al-Mukhtar, fue capturado y ahorcado en 1931. Luego comenzó la colonización de Libia en el plano demográfico, mediante la ocupación de las tierras más fértiles y el desplazamiento forzoso de la población hacia tierras áridas.

A principios de los años 1940, la Italia derrotada fue reemplazada en Libia por Gran Bretaña y Estados Unidos. El emir Idris al-Senussi, convertido en rey por los ingleses en 1951, concedió a esas dos potencias el derecho de utilizar bases aéreas, navales y terrestres en suelo libio. A las puertas de Trípoli, Wheelus Field se convirtió en la base aérea y nuclear más importante de Estados Unidos en el Mediterráneo.

En 1956, el rey Idris firmó con Italia un acuerdo que disculpaba a ese país europeo por los daños causados en Libia y permitía que la comunidad italiana conservara su patrimonio. Los yacimientos petrolíferos libios, descubiertos en los años 1950, acabaron en manos de la empresa británica British Petroleum, de la estadounidense Esso y de la italiana Eni. Duramente reprimida, la rebelión de los nacionalistas desembocó en 1969 en el golpe de Estado –sin derramamiento de sangre y de corte nasserista– de los «oficiales libres» encabezados por Muammar el-Kadhafi.

La monarquía fue abolida, la Yamahiriya Árabe Libia obligó a Estados Unidos y Gran Bretaña a salir de las bases militares y nacionalizó las propiedades extranjeras. Durante las siguientes décadas, Libia alcanzó, según el Banco Mundial, «altos indicadores de desarrollo humano», con un crecimiento del PIB de un 7,5% anual, un alto ingreso medio por habitante, acceso universal a la instrucción primaria y secundaria y un 46% de acceso a la enseñanza superior. Más de 2 millones de migrantes africanos encontraban trabajo en Libia. Ese Estado, que constituía un factor de estabilidad y desarrollo en el norte de África, había favorecido con sus inversiones el nacimiento de organismos que habrían posibilitado la autonomía financiera y el surgimiento de una moneda propia de la Unión Africana.

Estados Unidos y Francia –como ha podido comprobarse en los correos electrónicos de Hillary Clinton– decidieron impedir «el plan de Kadhafi de crear una moneda africana», que hubiese sido una alternativa al uso del dólar y del franco CFA. Para ello, y para apropiarse del petróleo libio, la OTAN –bajo las órdenes de Estados Unidos– iniciaba la campaña contra Kadhafi, y en Italia la «oposición de izquierda» italiana estuvo en primera línea de esa campaña. El resultado fue la destrucción del Estado libio, que también fue atacado desde adentro con grupos terroristas y fuerzas especiales.

El subsiguiente desastre social, que está dejando más víctimas que la guerra misma, sobre todo entre los migrantes, abrió la puerta a la reconquista y la partición de Libia, donde ahora vuelve a desembarcar una Italia que, pisoteando su propia Constitución, reactiva su pasado colonial.

Manlio Dinucci

Fuente
Il Manifesto (Italia)

Fuente: Red Voltaire

Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la versión al francés de Marie-Ange Patrizio

martes, 23 de febrero de 2016

Renzi: “Europa no funciona”


Renzi: “Europa no funciona”
Renzi durante la rueda de prensa ante los periodistas extranjeros (Alberto Pizzoli - AFP)



ITALIA

El primer ministro italiano desvela su apoyo a Hillary Clinton y desea suerte a Pedro Sánchez | Renzi cree que la campaña del referéndum sobre la Unión Europea en Reino Unido será dura


El primer ministro italiano, Matteo Renzi, reconoció este lunes que la campaña para un referéndum sobre la permanencia en la Unión Europea (UE) que se celebrará el 23 de junio en Reino Unido será dura, pero que confía que ganará el sí.
Así respondió Renzi en una comparecencia ante la prensa extranjera con motivo del cumplimiento de los dos años de su Gobierno. "El referéndum no será un paseo para nadie. David (Cameron, primer ministro británico) ya lo ha dicho con claridad desde el primer momento y todos sabemos que el debate será sobre los detalles del acuerdo (sobre las reformas de la UE) pero sobre todo sobre una cierta idea de Europa", explicó el mandatario.
Renzi explicó que aunque se ha llegado a un "óptimo compromiso" entre todos, el ciudadano que vota en un referéndum "vota sí por una idea, vota si Europa es ahora atractiva o no y esta idean en el Reino Unido ha sido siempre más discutida que en otros sitios". "La campaña se la jugará Cameron junto con otras personalidades, el líder de los laboristas y otros exprimer ministros... Cameron es un campeón de campañas electorales y le deseo todo lo mejor. Pero es normal que el partido lo juegue la opinión pública. No puedo hacer pronósticos, pero espero que gane el sí", agregó.
El primer ministro italiano inició su rueda de prensa advirtiendo que "Europa tiene que cambiar como política económica y con asuntos como inmigración o corre el peligro de frustrarse la gran operación de construcción de una institución política".
Por el momento, según Renzi, "Europa no funciona" y agregó que "Italia está trabajando para corregir el rumbo y no para recibir cualquier migaja de compensación sino para construir un ideal".
La solidaridad en Europa no puede moverse en una sola dirección"
MATTEO RENZI
Primer ministro italiano
Por otra parte, Renzi afirmó que "la solidaridad en Europa no puede moverse en una sola dirección" y añadió que "en el momento en el que se tendrá que discutir de la programación presupuestaria de los próximos años se podrá tener en cuenta que algunos países imaginan la solidaridad sólo en una dirección".
Sobre el tema de la inmigración, Renzi reiteró el concepto ya explicado en numerosas ocasiones de que Europa tiene que mirar hacia África e "invertir dinero en infraestructuras, agricultura...".
"África tiene márgenes de crecimiento increíbles e Italia no ha cambiado idea, pues desde el inicio que decimos que Europa tiene un problema, pero nos respondían que existía el tratado de Dublín", afirmó.
Según Renzi, en este sentido "algo ha cambiado desde la cumbre de abril y en la cumbre de junio entre Hollande y Merkel, que se acercaron a la posición italiana".
En su opinión, las repatriaciones de los inmigrantes "tienen que ser a nivel europeo y no ocuparse Italia".
Respecto al pacto entre la UE y Turquía sobre el retorno de migrantes, lo consideró "justo", pero opinó que "no resuelve el problema",
"La emigración es un problema que durará años. Es necesario estar preparados para gestionarlo", añadió.
Renzi aseguró que "Italia ha perdido alguna ocasión en pasado, pero que ahora ha vuelto a la política exterior como protagonista" y que su posición sobre el conflicto en Siria es la misma que toda la comunidad internacional.
Sobre ello, anunció también un visita a Rusia y a Irán en los próximos meses.
Renzi, con Clinton
Renzi se declaró a favor de la candidata democrática Hillary Clinton para las primarias en Estados Unidos, en una rueda de prensa ante los medios extranjeros acreditados en Italia. “Yo tifo Hillary Clinton” (Yo voy con Hillary Clinton), fue la expresión deportiva que expresó el mandatario italiano cuando se le preguntó sobre la campaña electoral en Estados Unidos.
El primer ministro aseguró que “se trabajará con quien será presidente de Estados Unidos”, cuando se le preguntó en el caso de que ganase el candidato republicano Donald Trump. “Pero en el respeto de la democracia... yo voy con Hillary Clinton. Podría haber dicho (Marco) Rubio o Bernie (Sanders), pero elijo Hillary”, añadió.
Anunció también que a finales de marzo emprenderá una gira por Estados Unidos en la que además de viajar a Washington el 30 y 31 de marzo para la cumbre sobre la lucha a la amenaza nuclear también irá a Nevada, Illinois y Massachusetts”.
Desea suerte a Pedro Sánchez
El primer ministro italiano deseó suerte al líder del Partido Socialista Español, Pedro Sánchez, en su objetivo de formar un Gobierno tras los resultados inciertos de las elecciones del pasado 20 diciembre.
Entre lo que consideró logros de su Gobierno, el mandatario italiano habló de la ambiciosa reforma constitucional que prevé la eliminación del Senado como cámara legislativa y el cambio de ley electoral. "Lo que está sucediendo en España, en Italia no volverá a suceder. Lo que sucede es como una publicidad para nuestra ley electoral", explicó Renzi a la prensa extranjera.
El mandatario se refería a que la ley electoral vigente en España no ha permitido tras las elecciones tener a un claro ganador, lo mismo que ha ocurrido en Italia en las últimas elecciones.
El Gobierno de Renzi ha promulgado una nueva ley electoral que está aún en proceso de aprobación en el Parlamento y que necesitará también la organización de un referéndum y en el que gracias a un premio de mayoría a la coalición o partido que alcance el 40 por ciento de los votos se evitarán situaciones de paridad. Renzi ya anunció que en los próximos días tiene previsto una encuentro en Roma con Sánchez.

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Roma 

Fuente: La Vanguardia

sábado, 2 de enero de 2016

PIGS, ¿rebelión en la granja?









                                  Asi es como nos ve la Comisión Europea

Francisco Morote Costa

Rebelión

En la década de los noventa del siglo pasado, primero, y a raíz de la crisis capitalista de 2007 - 2008 sobre todo, la prensa financiera británica (Financial Times, The Economist) ha venido usando la expresión peyorativa PIGS (CERDOS) para referirse a Portugal, Italia, Grecia y España (Spain), culpabilizándolos por ser una rémora, un lastre, debido a su déficit público y / o desempleo, para el crecimiento económico de la Unión Europea.
Sin duda, ese término despectivo, ofensivo, que hace de los países del sur de Europa los responsables del estancamiento económico europeo, ha servido bien al propósito de la Comisión Europea, gobernada fundamentalmente por el establishment alemán, con la canciller Merkel a la cabeza, del Banco Central Europeo (otro tanto de lo mismo) y del siempre atento a la aplicación de políticas neoliberales Fondo Monetario Internacional (FMI), que juntos han formado la tristemente famosa Troika, para disciplinar severamente a los puercos moradores de esa pocilga.
La fórmula ya es conocida, con el pretexto, más que la razón, de reducir el déficit público y de pagar religiosamente las deudas a los acreedores, sea cual sea la naturaleza de la deuda - legítima pero, también, ilegítima y hasta odiosa -, los Estados, antes en Asia, África y América Latina y ahora ¡quien lo iba a decir! en Europa, deben acoger y llevar a la práctica los programas de ajuste estructural (PAE) fondomonetaristas, llamados engañosamente de austeridad que, imbuidos de una filosofía ultraliberal, ponen el acento en la flexibilización del mercado laboral, léase reducción de salarios, abaratamiento del despido y desaparición de la negociación colectiva; en la reducción del gasto social que, traducido al lenguaje común, significa recortar los servicios públicos de sanidad, educación, pensiones, el estado de bienestar en una palabra, decisivo para la cohesión social e indispensable para las clases más vulnerables del sistema, y en la privatización de las empresas y servicios públicos.
Aplicado este programa con mano de hierro en Grecia, Italia, España y Portugal, por los gobiernos neoliberales y socioliberales sometidos a Bruselas, Berlín y Francfort desde 2008 - 2009 hasta la fecha, los resultados no han podido ser más lesivos y catastróficos para las clases populares y trabajadoras: desempleo crónico, reducción de salarios, precarización del empleo, sobreexplotación, recortes de servicios públicos en sanidad, educación y servicios sociales, pobreza laboral y energética, en suma, empobrecimiento de la gente común y hasta aumento escandaloso del número de suicidios motivados por el paro, los desahucios (en España), etcétera.
¿Podía, acaso, suceder todo esto sin que las clases trabajadoras y populares respondieran a la ofensiva neoliberal con protestas y movilizaciones en todos los países del sur de Europa?
Manifestaciones, huelgas generales, ocupación de plazas públicas y asambleas en la calle, muestras aquí y allá de indignación popular y otras formas de lucha se sucedieron en Grecia, en Italia, en España y en Portugal. Se rechazó la injerencia de la Troika y la pérdida de soberanía cuando a los pueblos (Grecia e Italia) se les impuso gobiernos elegidos al margen de la voluntad popular, se reprobó la debilidad de los gobiernos neoliberales y socioliberales cuando, complacientemente, se doblegaron a las imposiciones de Bruselas, de Francfort y en última instancia de Berlín y, finalmente surgieron, ¿rebelión en la granja?, nuevas fuerzas políticas en Grecia, Italia, España y Portugal.
Grecia dio el primer paso, Syriza una coalición de partidos convertida en partido único pasó de quinta fuerza política en 2009 a segunda en 2012 y a primera en 2015. De todos es conocido el desafío de este partido de izquierdas contra las políticas de "austeridad" impuestas por la Troika y la implacable respuesta de ésta tras el referéndum de julio de 2015, en el que el pueblo griego rechazó las condiciones del rescate de su, en gran parte, ilegitima y odiosa deuda pública. Humillar a Grecia para escarmentar en cabeza ajena y disuadir al resto de los PIGS fue la respuesta de la Troika, pero a pesar de todo, Syriza fue de nuevo elegida, elecciones de septiembre de 2015, como la mejor opción por el pueblo griego, cuando se hizo inevitable gestionar el duro dictado de las instituciones europeas y del Fondo Monetario Internacional contra el país heleno.

¿Ha dado Portugal el segundo paso? 
 
Como Grecia, Portugal había sido "rescatado " por la Troika, al precio de reducciones salariales, pérdida de derechos laborales y sociales, privatizaciones, etcétera, casi tan duras como las impuestas a los griegos. Y, sin duda, por ello el país ha reaccionado privando a la coalición de partidos neoliberales de centro derecha de su mayoría absoluta y dando la oportunidad al Partido Socialista de rehabilitarse y formar junto con partidos de izquierdas (Bloco de Esquerda y Partido Comunista) un gobierno anti-austeridad que inquieta a la Comisión Europea y a las instituciones financieras neoliberales.
España, tras las elecciones de diciembre de 2015, es el tercer PIGS que parece querer amargarle las uvas de 2016 a la Troika. También aquí la derecha, el Partido Popular, pierde la mayoría absoluta y, si el Partido Socialista Obrero Español no lo remedia, todas sus opciones de gobierno. En cuanto al PSOE tiene la posibilidad de reivindicarse de su pasado de medidas neoliberales, llegando a acuerdos con el nuevo partido de izquierdas, Podemos, con Izquierda Unida y otras fuerzas políticas nacionalistas de izquierdas. Podemos es, además, una de las bestias negras de la Troika que ve en él otra Syriza dispuesta a desafiar los edictos austericidas proclamados desde Bruselas, Francfort y Berlín.

Para terminar, faltaba Italia, ¿es la última de la rebelión en la granja? 

 
Podría ser la guinda del pastel. Hasta hace bien poco el Partido Democrático (heredero remoto del Olivo y del Partido Comunista Italiano), se había mostrado transigente, contemporizador, con las políticas de "austeridad" dictadas por la Troika. Sin embargo, el idilio con Bruselas y, más allá, con Berlín parece estar llegando a su fin.
Como recogía una noticia de prensa de la agencia Efe fechada en Roma el 24 de diciembre de 2015: "Todo indica que Renzi (el primer ministro italiano) se ha plantado y ha comenzado a luchar contra las medidas de austeridad impuestas por Europa como queda patente en los últimos Presupuestos, en los que Italia se salta totalmente el compromiso de alcanzar el 1,8% de déficit público. Para Renzi ha llegado la hora de apostar por el crecimiento y los Presupuestos prevén medidas encaminadas a incentivar el consumo y a combatir la pobreza por un valor de 35.000 millones de euros, aunque esto repercuta en el déficit público que llegará al 2,4 % del PIB."
Y lo que es aún más significativo, el propio Renzi, en una entrevista con el Financial Times apuntó directamente al gobierno alemán como responsable principal de las políticas austericidas al señalar: "Tengo una gran estima por Angela (Merkel). Tenemos una excelente relación personal. Pero tengo que ser franco. Europa tiene que servir a los 28 países y no sólo a uno".
En fin, a la vista de lo ocurrido en Grecia, Portugal, España e Italia cabe preguntarse, ¿ha sido 2015 el año de la rebelión en la granja, léase la neoliberal Unión Europea, de los menospreciados PIGS?

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
Fuente: Rebelión.org

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