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| Valla fronteriza que separa España de Marruecos en la playa del Tarajal. /
EFE
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La deriva ultraderechista de varios países
miembros de la UE, como Polonia, Hungría, República Checa y otros, tiene como
referencias justificativas las políticas represivas y contrarias a los derechos
humanos llevadas a la práctica por el Gobierno de Mariano Rajoy, según denuncia
el historiador y eurodiputado de Podemos Miguel Urbán.
JOAN CANTARERO
@JoanCantarero
BRUSELAS.- “La inmigración no es la causa que da origen a las políticas
represivas llevadas a la práctica en la Unión Europea, sino que es la excusa
oportuna empleada por gobiernos de estados miembros para justificar y dar rienda
suelta a políticas propias de odio contrarias a los Derechos Humanos proclamados
por la ONU en 1948. El objetivo de criminalizar la inmigración es generar miedo
e inseguridad y para poder manipular electoralmente a sectores amplios de la
sociedad”. Esta fue una de las conclusiones surgidas de los debates en diciembre
pasado en Bruselas durante las jornadas sobre
“Estrategias contra el auge de
la extrema derecha en Europa”, convocadas por la Izquierda Unitaria Europea,
y en las que participaron diversas organizaciones de derechos humanos,
antifascistas y antirracistas.
En este sentido, los ponentes coincidían en
que la criminalización de los inmigrantes –incluso cuando apenas era relevante y
no existía la crisis de refugiados actual– ha estado siendo utilizada por la
derecha política europea para alcanzar el poder en sus estados, con
el
objetivo premeditado de profundizar además en recortes en derechos sociales y
laborales en toda la población europea.
Para el eurodiputado Miguel Urbán resulta evidente que en esta operación del
establishment de “regreso al pasado social” o de “reseteo” de los derechos
sociales y laborales logrados en las últimas décadas en la UE, el Gobierno del
PP en España ha jugado un papel fundamental.
“Por desgracia España, y sobre
todo esta legislatura del Partido Popular con Mariano Rajoy a la cabeza, ha
sido tomada como referencia por muchos países a la hora de poner en marcha
recortes de libertades”.
Urbán señala a Hungría y al gobierno del
ultraconservador Fidesz, presidido por Viktor Orban -apuntalado durante años por
los neonazis de Jobbik-, como ejecutor de acciones racistas y xenófobas contra
los refugiados que huyen de la guerra: “Orban puso como ejemplo a España para
justificarse
. Cuando el primer ministro húngaro del Fidesz habla de que hay
que hacer devoluciones en caliente, pone a España como ejemplo. Cuando
utiliza material antidisturbios en las fronteras de Serbia o Eslovenia contra
los refugiados recuerda como España hace lo mismo en las fronteras de Ceuta y
Melilla, y cuando se le cuestiona la actuación del ejército húngaro contra los
inmigrantes, vuelve a señalar a España que viene utilizando al Ejército en las
fronteras desde 2005. Cuando se le reprocha al gobierno húngaro la brutalidad
con la que golpean a los inmigrantes vuelve a mirar a la España de Mariano
Rajoy, en cuyas alambradas y playas fronterizas han muerto decenas de
inmigrantes. Por desgracia es verdaderamente dramático que nuestro país sea
utilizado como referencia y ejemplo por parte de la derecha radical y la
ultraderecha de la Europa del Este para justificar comportamientos inhumanos, la
violencia, y la normalización de sus políticas de inmigración y el recorte de
libertades”.
"Cuando el primer ministro húngaro del Fidesz habla de que hay que hacer
devoluciones en caliente, pone a España como ejemplo"
El dirigente de Podemos recuerda que Viktor Orban es miembro del Partido
Popular Europeo al que pertenece el presidente de la Comisión y numerosos
comisarios de la UE. En octubre pasado visitó España con motivo de la
celebración del congreso del Partido Popular Europeo (PPE), que fue utilizado
como operación de propaganda electoral de apoyo a Mariano Rajoy. Junto a Viktor
Orban estuvieron presentes Angela Merkel, Jean-Claude Juncker, Donald Tusk,
Nicolás Sarkozy y Boyko Borisov entre otros miembros de la derecha europea.
Lejos de moderarse Orban crecido tomó la palabra durante el congreso para
calificar a los inmigrantes que huyen desesperados de la guerra de “ejército
extranjero en el que hay combatientes peligrosos a los que hay que frenar”. Los
asistentes, incluido Rajoy, aplaudieron su mitin.
Miguel Urbán señala que
“la Comisión, respecto de estos comportamientos políticos que atacan la esencia
solidaria y respetuosa con los derechos humanos solo ha dado toques de atención
a Orban. Especialmente desde que saltó a las primeras páginas su actitud
ante la crisis migratoria. Se le advirtió -asegura el eurodiputado de Podemos-
que no podía hacer lo que estaba haciendo con una advertencia muy dura, pero de
nada ha servido. Hungría ya se ha convertido en el primer país de la UE que
criminaliza abiertamente la inmigración con penas de cárcel de 3 a 5 años solo
por entrar irregularmente en su territorio”.
Ciertamente, la Unión Europea
advirtió a Hungría pero finalmente no hizo nada. Y no solo no hubo sanción, sino
que además la Unión Europea subvencionó al gobierno del Fidesz para que
levantara su valla fronteriza con Serbia -187 kilómetros- “jalonada con
concertinas made in Spain fabricadas en Málaga”, recuerda Miguel Urbán.
Polonia, el otro fanatismo religioso
Otro de los estados europeos que se han colocado en el punto de mira de la
Comisión Europea es el nuevo gobierno de Polonia de la ultraderechista Beata
Szydlo, una fanática religiosa ultra católica con un discurso desafiante, cuyo
primer objetivo al llegar al poder ha sido liquidar la independencia de los
medios de comunicación polacos públicos y la justicia, desmantelando la
independencia del Tribunal Constitucional de su país.
Ya han sido despedidos
directores, editores, responsables de área y redactores no afectos, y otros han
preferido dimitir.
La nueva ley considera a los medios de comunicación
“entidades de la cultura nacional” y adscritos al Ministerio del Tesoro que
decidirá a dedo los nuevos cargos, y no por concurso de méritos público, como
hasta la fecha. Igualmente el Tribunal Constitucional ha dejado de ser
independiente y será el Gobierno polaco quien designará digitalmente (a dedo) a
los nuevos magistrados, obviamente afectos al nuevo régimen.
Una “sociedad orweliana”
Asimismo, según denuncian los sindicatos en Polonia, el partido de Beata
Szydlo, del partido Ley y Justicia (cuyo acrónimo polaco es PiS) liderado por
Miroslaw Kaczynsky, ha emprendido una caza de brujas de comunistas al más puro
estilo McCarthy contra los “enemigos de la patria”.
El periodista Pitor
Stasinsky, es uno de esos “enemigos de la patria” señalado por la primer
ministro polaca. Stasinsky es vicedirector de la Gazeta Wyborcza –diario líder
en Polonia fundado en 1989- y afirma que “el nuevo Gobierno polaco quiere un
estado fascista, corporativo y de partido único”, una descripción que encaja
como un guante con la Italia de Mussolini de finales de los años 20 del siglo
pasado.
El primer represaliado por la nueva ley de medios fue el periodista
Kamil Dabrowa, director de Radio 1. Su fulminante cese fue “
por infracción de
las nuevas normas éticas, por ir en contra del espíritu nacional”. Lo que
desairó al nuevo gobierno del PiS y provocó la terrible infracción de Dabrowa
fue poner cada hora el himno nacional polaco y alternándolo con el de la UE, es
decir con el “Himno a la Alegría” basado en la Novena de Beethoven, como señal
de protesta por las nueva ley mordaza, una versión mejorada de la vigente
aprobada por el Gobierno de Rajoy.
Las nuevas leyes polacas encaminadas a
mermar derechos fundamentales han dado forma a un estado policial con amplios
poderes, que da carta blanca para que las fuerzas del Estado invadan la
privacidad de los ciudadanos. Además la ley da plenos poderes a la policía
polaca para controlar electrónicamente y sin orden judicial Internet y acceder a
los correos electrónicos y comunicaciones por teléfonos móviles de los polacos y
de todos aquellos que estén en su territorio nacional.
Es la ficción de la
obra “1984” creada por George Orwell, llevada a la Europa real del siglo XXI y
sin anestesia. Es la llamada sociedad orwelliana” de “El Gran Hermano” que
lo vigila y controla todo mediante una “policía del pensamiento”, cuyo principio
se basa en “que lo que no forma parte del lenguaje no puede ser pensado”. Solo
le falta a esta nueva Polonia una “neolengua” impuesta por el “Partido” para
completar la obra.
“Las normas para acceder a la UE son muy laxas, muy etéreas. Las normas
siempre tienen que ir aparejadas de voluntad política para cumplirlas o
justamente para no cumplirlas"
Miguel Urbán, eurodiputado de Podemos, miembro de las comisiones de Asuntos
Exteriores y Derechos Humanos, se muestra muy preocupado al igual que lo está
gran parte de los progresistas del Parlamento Europeo. “Las normas para acceder
a la UE son muy laxas, muy etéreas. Las normas siempre tienen que ir aparejadas
de voluntad política para cumplirlas o justamente para no cumplirlas, que es lo
que pasa ahora. Hay voluntad de cumplir normas no escritas por ejemplo el pago
de la deuda por encima de cualquier otro derecho como nuestra sanidad, nuestra
educación…y lo hemos visto en Grecia, donde les han obligado al pacto de
estabilidad, al techo de déficit, al control de la deuda por encima de cualquier
otra cosa, e incluso ha sido amenazada con la expulsión del Euro y de la UE”,
señala Urbán.
Asimismo añade, el eurodiputado de Podemos, que “el
cumplimiento de nuestros acuerdos internacionales que los 28 países han firmado
en torno a derechos internacionales de asilo y acogida no se hacen.
No solo
no se hace sino que no se obliga a las instituciones europeas a que se cumpla,
porque hay mecanismos para poder obligar a los países para cumplir con sus
acuerdos. Mientras que si se hace con acuerdos no firmados como podría ser
el pago de la deuda, no se hace con acuerdos firmados en torno al respeto de
derechos fundamentales, derechos humanos”.
Fuente: Público.es