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miércoles, 1 de junio de 2016

Suiza inaugura el túnel ferroviario más largo y profundo del mundo


Suiza inaugura el túnel ferroviario más largo y profundo del mundo

SAN GOTARDO

La obra, de 11.000 millones de euros, se ha prolongado por 17 años, si bien la idea se concibió en 1947
Suiza inaugura el túnel ferroviario más largo y profundo del mundoEl primer tren sale de la entrada norte del túnel de San Gotardo en el día de su inauguración (AP)
 Suiza alberga desde este miércoles el túnel ferroviario más largo y profundo del mundo, el de San Gotardo, en el sur del país helvético. El presidente de Suiza, Johann Schneider-Ammann, inauguró hoy el túnel junto a la canciller alemana Angela Merkel, el primer ministro italiano Matteo Renzi y el presidente francés François Hollande. Los cuatro dirigentes europeos han sido pasajeros en el tercer tren que ha atravesado el túnel, que con sus 57,1 kilómetros es el más largo del mundo, así como el más profundo, ya que en su punto más bajo pasa 2.300 metros por debajo de la roca montañosa.

La hazaña ha supuesto 17 años de construcción. La idea, aun así, se remonta hasta 1947, cuando la planteó el ingeniero y planificador de transportes suizo Carl Eduard Gruner. El coste de la obra ha sido de más de 11.000 millones de euros.

En total, considerando las pasillos y galerías de aireación y de seguridad, la extensión de la obra es de 152 kilómetros. Para el nuevo túnel se instalaron 290 kilómetros de vía y 380.000 traviesas, entre otros elementos.

Imagen del 15 de octubre de 2010, momento en el que se completó la perforación del túnel
Imagen del 15 de octubre de 2010, momento en el que se completó la perforación del túnel (AFP)

La máquina perforadora que se utilizó para realizar el túnel es tan larga como cuatro campos de fútbol juntos, y prácticamente la totalidad de los 28,2 millones de toneladas de piedra excavada se han podido reutilizar: una parte fue transformada en hormigón para el propio túnel y otra sirvió para la realización de otras obras en la misma región.

Las obras ocuparon a 2.400 obreros repartidos en tres turnos durante las 24 horas del día y siete días por semana, quienes tuvieron que soportar temperaturas de hasta 50 grados centígrados debajo de la tierra.

El presidente suizo Johann Schneider-Ammann junto al primer ministro italiano Matteo Renzi, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés François Hollande en el viaje inaugural por el túnel de San Gotardo
El presidente suizo Johann Schneider-Ammann junto al primer ministro italiano Matteo Renzi, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés François Hollande en el viaje inaugural por el túnel de San Gotardo (AP)

325 trenes diarios

El nuevo pasaje ferroviario permitirá la circulación diaria de 325 trenes, de los que unos 260 podrán ser de carga y 65 de pasajeros. Los primeros podrán alcanzar una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora, mientras que los segundos circularán a una velocidad media de 200 kilómetros por hora, aunque podrán llegar a los 250 kilómetros por hora.

La planificación ha incluido la incorporación de este túnel en la red ferroviaria europea de gran velocidad y conectará el sur y el norte del continente.

Esta nueva vía ferroviaria empezará a funcionar en periodo de prueba, con recorridos de rodaje, el paso de los primeros trenes comerciales y de aquellos previstos como parte de las festividades por su inauguración. El inicio de la explotación comercial plena está previsto para el 11 de diciembre próximo.

Fuente: La Vanguardia

lunes, 10 de febrero de 2014

Miles de personas se manifiestan en Suiza por el resultado del referéndum

BERNA, CONFEDERACIÓN HELVÉTICA

La Comisión Europea señaló en un comunicado que "lamenta" esta iniciativa para la restricción de la inmigración europea a su mercado laboral. La campaña denominada "Contra la migración en masa" fue probada por un margen de apenas 0,3%

Opositores a la iniciativa denominada "Contra la migración en masa" se han manifestado en varias ciudades suizas contra el  resultado del referéndum celebrado ayer en el país.

La Comisión Europea señaló en un comunicado que "lamenta" esta iniciativa de introducir cuotas para la restricción de la inmigración europea a su mercado laboral. La medida "va en contra del principio de libertad de movimiento entre la UE y Suiza", reaccionó el Ejecutivo comunitario, a lo que añadió que "examinará las implicaciones de la iniciativa en las relaciones bilaterales entre el bloque y la Federación Helvética teniendo en cuenta el resultado del referéndum".

El miedo al trabajador inmigrante procedente de la Unión Europea se ha impuesto frente a todos los argumentos en su defensa de la clase política y de las organizaciones económicas de Suiza, que en tres años restablecerá el sistema de cuotas para regular su entrada al mercado laboral.

El Gobierno Federal suizo reaccionó señalando que este desenlace "es la expresión de un malestar" social provocado por el aumento de la población y admitió que "marca un punto de inflexión que tendrá repercusiones".

Las dos principales organizaciones empresariales de Suiza manifestaron su decepción y pidieron a las autoridades "soluciones modernas y no burocráticas" para reducir los daños a la economía nacional.

Por un estrecho margen, de apenas 0,3% , los votantes suizos aprobaron hoy en referéndum volver al antiguo sistema para limitar la entrada de trabajadores de la UE, como lo hace en el caso de todo el resto de países.

Esta iniciativa fue apoyada con el 50,3% de votos, así como por la mayoría de los 26 cantones suizos, una situación que se vive como un verdadero terremoto político y que ya ha levantado los temores sobre sus consecuencias en el conjunto de las relaciones con Bruselas.

Este referéndum fue promovido por la Unión Democrática de Centro (UDC), un partido de extrema derecha que tiene en sus registros numerosas iniciativas contra los extranjeros y los solicitantes de asilo.

Las cifras oficiales desmienten el impacto negativo de la entrada de trabajadores europeos en Suiza

El lema elegido hablaba por si sólo: "Contra la inmigración en masa", en alusión a la importante entrada en Suiza de europeos en busca de empleo, particularmente desde el inicio de la crisis económica mundial.

El resultado de hoy restablece, además de las cuotas, el principio de la preferencia por el trabajador nacional frente al extranjero, que estaba abolida desde 2002, en aplicación del acuerdo con la UE sobre la libre circulación de personas.

Todos los comentarios coinciden en que el resultado de esta consulta popular abre un periodo de gran incertidumbre en las relaciones con el bloque comunitario, del que Suiza es evidentemente muy dependiente desde el punto de vista comercial y económico.

Sin embargo, el argumento del grave impacto macroeconómico que podía tener entrar en una renegociación con la UE no fue suficiente para calmar los temores de un importante sector de la población.

La UDC acusó a la inmigración del aumento insostenible de la población y del supuesto aumento del desempleo, particularmente en las regiones fronterizas.

A nivel nacional, sin embargo, las cifras oficiales desmienten el impacto negativo de la entrada de trabajadores europeos en Suiza, donde la tasa de desempleo de 3,2% hace palidecer de envidia a casi a cualquier otro país.

Los promotores del referéndum acusaban también a los trabajadores inmigrantes del incremento de precios en el sector inmobiliario, de la sobrecarga en los trenes, de los problemas de circulación en las carreteras, así como de competencia salarial desleal, al aceptar remuneraciones menores a las que se ofrecería a un suizo.

Se considera que este resultado hará inevitablemente una renegociación no sólo del acuerdo sobre la libre circulación de personas, sino de todo el paquete de acuerdos bilaterales del que forma parte y que están vinculados jurídicamente. Esto lleva a que, si uno de los acuerdos cae, el conjunto caduca, en virtud de la denominada "cláusula guillotina", que varios políticos temen que la UE pueda decidirse a aplicar.

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