miércoles, 6 de marzo de 2013

¿La Comedia é finita?

 

Comentario de Leo Bassi sobre el triunfo de Beppe Grillo

 

Leo Bassi cómico

05/03/2013 - 21:01h

En cualquier país normal es difícil imaginar que un cómico, incluso popular como Beppe Grillo, podría llegar a las elecciones sin partido político, sin programa electoral, sin apoyo del mundo empresarial y aún así conquistar el 25,5% de los votos. Este fenómeno social inaudito que llevó al líder de la SPD alemana, Peer Steinbrück, a decir que los italianos habían elegido esta vez a dos payasos, Berlusconi y Grillo, es un hecho político importante que trasciende las fronteras de Italia y afecta al futuro de Europa en su conjunto.

Antes de abordar el fondo del problema, creo útil hacer un pequeño repaso sobre quién es Beppe Grillo y cómo nace su Movimiento 5 Estrellas.

Hace más de 30 años que conozco profesionalmente a Beppe -personalmente le he visto solo en dos ocasiones- y os puedo asegurar que es un gran comunicador, una mezcla entre el Gran Wyoming, Jordi Évole y Los Morancos. Sus espectáculos-mítines, donde puede reunir hasta 20.000 personas él solo, son acontecimientos muy viscerales. Se le puede ver entre el público robando un móvil para llamar al presidente de la República (una vez le contestó en directo) o, un instante después, sacar de una carpeta informaciones reservadas sobre un magnate poderoso y, entre carcajadas, dar nombre y apellido a los políticos sobornados por él.

Sus guerras personales contra Berlusconi, al que llama "el Psico-Enano", le procuraron años de ostracismo en televisión y una censura mediática, pero frente a sus colegas televisivos más supinos, su valentía política despertó admiración y le ayudó a llenar los teatros.

Así, Grillo se transformó en el artista icono de la resistencia cultural en los años oscuros del triunfo del Berlusconismo, poniendo en evidencia las miserias del régimen y de su Corte, pero también la falta de combatividad de una oposición de izquierda dormida.

Pero el salto definitivo a la política se produce a raíz de dos hechos muy puntuales:

Por un lado, el éxito de su espectáculo sobre el escándalo financiero de la empresa Parmalat (tan acertado fue el guión que la Policía le buscó para pedirle sus fuentes), hecho que transformó la imagen de Grillo en algo más que un cómico y no por casualidad su primera victoria fue ahí en Parma, con la elección del primer alcalde 5 Estrellas.

El otro momento que determinó el cambio radical en su carrera fue su encuentro con Gianroberto Casaleggio. Corre el año 2004 y este publicista milanés, gurú de Internet, contacta a Grillo para proponerle trasladar su comicidad militante a la red. Nace así el blog de Beppe Grillo, una de las webs más visitadas del mundo. Su partido político no es otro que el conjunto de los seguidores online de su blog. Hasta hoy no hay organización central o sede nacional del Movimiento 5 Estrellas. Quizás a nivel estratégico, el verdadero ideólogo del partido es él, Casaleggio, siendo Grillo la parte visible y mediática.

Con más tiempo sería interesantísimo analizar quién es este señor, una empresa seguramente exitosa en su mundo de la comunicación pero con relaciones algo opacas con el poder económico. Para los que les interese existe esta página.

Hay un detalle que tiene su importancia; Casaleggio habla mucho del futuro y ama la ciencia-ficción. Hay una dimensión mesiánica en su visión de la Revolución de las redes, algo que he podido encontrar también en España en ciertos ambientes hacktivistas.

Es evidente que, por muy atrevido e inteligente que pueda ser el tándem Grillo-Casaleggio, esta victoria fenomenal nace en un contexto muy particular: la cultura popular italiana.

Es bastante significativo que uno de los héroes imaginarios más tradicionales y representativos del pueblo italiano sea el Arlequín de la Commedia dell'Arte (o Pulchinella en su versión Napolitana).

Este personaje, muy amado por el público, es estafador por vocación, hedonista por carácter y mujeriego por instinto... ¿Os recuerda a alguien? Pasa su tiempo engañando a las autoridades, a los comerciantes, a los banqueros e incluso al clero, sin ningún miedo frente al poder del Vaticano. Es fundamentalmente anarquista. En algunas de las historias más surrealistas se le ve hasta burlarse de la muerte en persona, en una muestra de profunda valentía, con matices ateos e irreverentes.

Con la Policía su trato es de perfecto rebelde, apaleando sistemáticamente a todos los pobres Carabinieri que acuden ingenuamente a detenerle por sus fechorías.

Es digno de ver cómo la gente de la calle se mea de risa ante las acciones de este monstruo simpático: el pueblo italiano se siente reflejado en el carácter de Arlequín.

El italiano desconfía visceralmente de su Gobierno. No ama y no respeta a su aristocracia. Acepta la Iglesia más por miedo y superstición que por fe y convicciones. Las razones de esta falta decivismo y de amor a la patria son múltiples pero tienen siempre que ver con la humillación sufrida a lo largo de la historia por la decadencia del estado italiano sometido a la dominación extranjera. Los que gobiernan son siempre unos siervos vendidos a otros poderes que merecen solo desprecio. El cinismo popular es profundísimo pero tienen un lado positivo: genera un sentido democrático primario que nace de la deslegitimación de todo poder.

De vez en cuando surge alguien del pueblo: auténtico, sencillo y listo como la gente común. Es capaz de hablar su lenguaje, y durante una temporada la gente se entrega en cuerpo y alma. Y es que por debajo del cinismo latino hay siempre hambre de entusiasmo.

Puede llamarse Garibaldi o Mussolini o Berlusconi o quizás Grillo, no importa mucho porque el molde es igual. Desde el momento que no presuma de nada, que se demuestre libre de las influencias extranjeras, que sepa mandar a la mierda el respeto a la burguesía hipócrita y consiga mantener un espirito lúdico haciéndolo, está destinado a triunfar.

Si además sabe follar porque no es uno de esos inútiles que se pasa la vida estudiando y escribiendo libros, arrasa.

La derrota electoral de Mario Monti era previsible: tenía aire de pijo vendido a los alemanes, y con la polla floja. Fatal.

Sé que el cuadro dibujado de mis propios conciudadanos no es muy edificante y que esta descripción del carácter picaresco sin envergadura es divertida pero anecdótica y no justifica lo que al principio comentaba sobre el impacto que Italia pueda tener en el resto de Europa.

Que el lector se tranquilice, no lo había olvidado.

Abordamos ahora, la tercera y última parte: la relevancia del proceso que ha empezado con los resultados de estas últimas elecciones.

Con nada menos que un golpe de estado encubierto al imponer a Monti como jefe de un gobiernotécnico, la gente seria e importante, estos de Bruselas y de Berlin habían conseguido alejar a Berlusconi del poder sin elecciones.

Es cierto que el personaje había demostrado ser un impresentable incluso para los italianos, pero este diktat de los Mercados y de la Merkel ha tocado el orgullo latino, recordando otros dictados históricos del Sacro Imperio Romano Germánico.

La oposición lógica al Arlequín televisivo derrotado era Bersani pero el jefe del PD (Partido Democrático) no ha convencido a nadie por una razón fundamental: su partido de izquierda descafeinada gustaba al gente seria, a la élite, a la Merkel...

No estoy diciendo que esta actitud sea racismo o xenofobia, porque la partida se juega a otro nivel. Entre recortes, liberalización de los mercados y globalización, el sistema capitalista esta rompiendo el mundo de Arlequín, el mundo de los pequeños artesanos orgullosos de su independencia: "La Comedia é finita",como dice el personaje Canio al final de la ópera"Pagliacci" (Payasos).

Frente a la cadena Pizza Hut, con sus pizzas liofilizadas y homogeneizadas, los pizzaioli intentan competir pero no consiguen abaratar sus márgenes.

Durante 20 años, Berlusconi había mantenido la ilusión que la picaresca latina era bastante lista como para engañar la maquina apisonadora, fría y calculadora, venida del norte.

Al igual que Benigni en "La vida es bella", él también se burlaba de los malos sin que, aparentemente, estos últimos se dieran cuenta, desdramatizando con sus payasadas las grandes reuniones donde se decidía el futuro del planeta.

Sus televisiones trabajaban 24 horas al día para amparar esta visión optimista de una Italia vencedora: "Mira, somos los mejores porque el Milán a derrotado al Munich por 3 a 0".

Pero el juego se acabó con la crisis económica. Ahora la Troika nos dice: "Italianos, para salvar el país, hay que cerrar la pizzería y trabajar en una franquicia por una miseria y si el dueño, que vive en Berlin o en Seattle, es multimillonario, no pasa nada porque así funciona el sistema".

En el guión clásico de la Comedia del Arte, cuando Arlequín llega a una situación análoga, su reacción normal es sacar un enorme palo y acabar a ostias con el miserable que promulga tales insensateces.

Esta vez, el nuevo Arlequín se llama Beppe Grillo.

Ha cambiado su teatrino por una presencia online pero su misión es la misma: hacernos creer que somos más listos. Lo que ha cambiado es que el problema ya no es italiano: Grecia, Portugal y España viven la misma realidad.

Y por qué limitarse a Europa. El mundo Árabe con su "primavera", el continente africano y Sudamérica con sus experiencias de democracias populares se enfrentan a la misma situación: no consiguen seguir el modelo económico impuesto por un pequeño grupo de países ricos.

Con estas elecciones en Italia, la novedad es que esta brecha se ha abierta en el corazón de Europa. Podemos estar ante el principio de una Europa dividida en dos, con ciudadanos de primera clase y otros de segunda.

Sin embargo, hay una otra opción posible: quizás hasta los países más ricos no van a poder seguir la lógica del neo-liberalismo porque el sistema esta comiéndose a si mismo destrozando lo que queda de su clase
media.

Entonces la reacción visceral del Arlequín herido en su orgullo con "i coglioni rotto" podría ser la vanguardia de una revolución mundial alentada por la vieja sabiduría instintiva. Una revolución humanista y sensual que frene al planeta abocado en esta terrible lógica enloquecida y destructora.

¿Estamos a la altura de este desafío?

Mola probar.

eldiariopuntoes

domingo, 3 de marzo de 2013

"Las elecciones son una farsa y Europa una ratonera: tenemos que salirnos del euro"

Iván Gil

El Confidencial

“Los poderes económicos han convertido la Europa del euro en un engendro que nada tiene que ver con la idea romántica bajo la que se comenzó a construir”. Las palabras del exsecretario general de Hacienda Juan Francisco Martín Seco, que acaba de publicar Contra el euro. Historia de una ratonera, resuenan a rabia y desesperanza. Rabia porque lleva más de dos décadas alertando sobre la “inevitable” crisis del euro, pese a haber sufrido las consecuencias de no alinearse ideológicamente con el establishment político-económico, como asegura a El Confidencial. Y, sobre todo, desesperanza porque “quienes nos metieron en esta senda no diseñaron un sistema de vuelta atrás si las cosas salían mal, por lo que estamos en una ratonera en la que la ruptura del euro tendrá un alto coste”.

Para Martín Seco la crisis que asola Europa no es un bache pasajero que podamos superar a corto o medio plazo con más recortes en el Estado de bienestar. Más bien, es la crónica de una muerte anunciada (entre otros por él mismo) frente a la que no existen más alternativas que provocar una detonación controlada. Una salida dolorosa, pero imprescindible, para recuperar cuanto antes la senda del crecimiento. “Lo más sensato, pero que pocos Gobiernos se atreverán a hacer, sería intentar deshacer lo andado con el mínimo coste posible. En términos económicos, los daños de romper el euro y la Eurozona serán muy grandes, pero la permanencia sólo empeorará más las cosas”, advierte el economista.

Sea o no controlado el desmantelamiento de la Eurozona, para Martín Seco no hay duda de que “la unión monetaria no tiene visos de prolongarse en el tiempo”. Un periodo de sufrimiento inútil, pues cuando se rompa de forma natural“habremos pagado un coste mucho mayor y tendremos una economía más empobrecida”. Como ejemplo pone a Grecia. “Ahora vive una situación dramática. Si hace cinco años, cuando comenzó la crisis, se hubiese apeado del euro lo habríapasado igual de mal. Sin embargo, en estos momentos ya estaría comenzando a ver la luz”.

Una unión construida bajo el principio de la desunión

El 'juego sucio' de los actores económicos y la multiplicidad de factores que según Martín Seco influyen en la evolución de la crisis europea lo echan para atrás a la hora de ponerle fecha al crac europeo. “Antes o después, la Unión Económica se romperá porque, tal y como está concebida, las diferencias entre países son cada vez mayores. Cada uno paga unos tipos de interés distintos, la fiscalidad es diferente, no existen unos presupuestos conjuntos (los últimos se reducen al 1% del PIB europeo) y las economías son muy divergentes”, por enumerar sólo algunas de las contradicciones citadas por el profesor. Aunque parezca una paradoja, se trata de una unión “construida conscientemente desde la diferencia, lo que provoca fuertes desequilibrios entre los países miembros”.

Un problema que las economías más beneficiadas por este sistema, principalmente la alemana, no están dispuestas a corregir. Pero aunque quisiesen, probablemente no podrían porque, según lo define Martín Seco, se ha seguido un “procedimiento de gradualismo asimétrico” que va en contra de la verdadera armonización fiscal. Un “engendro”, como en repetidas ocasiones llama este economista a la Eurozona, que comenzó a gestarse hace más de dos décadas con la firma del Tratado de Maastricht. “Desde ese momento se comenzó a correr a todo trapo y de una forma cada vez menos armonizada. Yo comprendo que Alemania no esté dispuesta a trasferir fondos, pero entonces no podemos hablar de una unión monetaria”, añade.

Una trampa para las economías más débiles, o una “ratonera” según el símil que se utiliza en el título del libro. Es por ello que Martín Seco, como ya dijo por aquel entonces, vuelve a repetir: “Los países del sur nunca deberían haber firmado el Tratado de Maastricht”. Ahora, los acontecimientos refuerzan sus tesis. No en vano, en su ensayo Contra el euro recupera una buena cantidad de los artículos y análisis que publicó a lo largo de los últimos años. Pese a su anticipación, reconoce que ciertas cuestiones han superado sus peores presagios. La “total falta de democracia” en las instituciones europeas es una de ellas.

La pérdida del control político de los Gobiernos

“Los Gobiernos han perdido toda capacidad de intervención política. Las elecciones nacionales son como una farsa, da igual a quien votes por quien va a mandar será Draghi [actual presidente del Banco Central Europeo]. La voluntad de los pueblos ya no importa, las órdenes las dan Berlín o Bruselas, y la democracia se nos escurre cada vez más de las manos”, lamenta el exsecretario general de Hacienda.

La otra contradicción sobre la que se asientan los pilares de la UE, según Martín Seco, es que “tampoco existe unión política”, una realidad que acaba provocando que “los países fuertes sean los que controlan a los débiles”. Para el economista se trata de una nueva forma de “colonialismo, casi de ocupación o, si quieres, de intervención, como se le llama ahora”.

Algunos de los ejemplos más extremos de este juego antidemocrático que cita son las consultas de la Constitución Europea: “Como venció la opción del 'no' en varios países, se repitieron y finalmente se volcaron sus artículos en un Tratado (de Lisboa) para no tener que ser refrendado en las urnas”. Asimismo, otra de las formas modernas de “huir del control de la ciudadanía” consiste, según describe Martín Seco, en “presionar a los Estados para que creen organismos bajo el apelativo de independientes. Es decir, instituciones que no respondan a nadie más allá que el BCE y blindadas a la presión social”.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013/03/01/las-elecciones-son-una-farsa-y-europa-una-ratonera-tenemos-que-salirnos-del-euro-115848/

viernes, 1 de marzo de 2013

Las barbas de tu vecino

 

LACOMICIDAD POLÍTICA BEPE GRILLO

 

Italia

Miguel Manzanera

Rebelión

Un terremoto ha sacudido Italia en las últimas elecciones y sus consecuencias se harán sentir en toda Europa. El movimiento de Beppe Grillo ha obtenido más del 25% de los votos en las últimas elecciones, dejando un país ingobernable. Un movimiento desvertebrado, con un programa mínimo razonable, contando con la buena voluntad de la ciudadanía, ha roto las rutinas de un sistema político incapaz de dar respuestas a las necesidades de la población. Hay quien ha calificado a ese movimiento de ‘anarcofascismo’, pero aquí se confunden los efectos con las causas; pues, en efecto, el peligro fascista está presente en Italia y en Europa, y este terremoto lo evidencia palpablemente. Pero Grillo no es la causa de las convulsiones que acechan a la sociedad europea, sino solo su indicador más significativo. No se puede olvidar que Dario Fo se presentó en el escenario del mitin de Milán, abrazando a su colega de profesión.

La historia, decía Hegel, siempre se repite dos veces, y Marx añadía en el 18 Brumario que la primera vez como tragedia y la segunda como comedia. Los actores de la historia se disfrazan con el ropaje de sus antepasados para poder concebirse a sí mismos dentro del proceso social en el que están sumergidos. Más claramente parecido al fascismo del pasado siglo es Berlusconi, que sigue obteniendo votos a pesar de toda la corrupción de la que hace gala. No se debe olvidar que il Cavaliere gobernó con la Liga Norte y la Alianza Nacional, partidos con una clara ideología de extrema derecha. Y así son las paradojas de la política italiana, en nombre de la estabilidad social pactó con un Presidente de la República proveniente del PCI, Napolitano. Un juego de equívocos. En ello reside el aspecto cómico de la política italiana actual, y no solo en las bufonadas de su más destacado representante institucional.

Pero, en realidad, Grillo es un fenómeno nuevo. Ha copiado las formas empresariales de hacer política, que nos trajo Berlusconi como consecuencia de la mercantilización completa de la vida social en el mundo globalizado; y las ha adaptado a la comprensión de las jóvenes generaciones que se criado en el mundo de internet, la comunicación globalizada. Unas jóvenes generaciones que saben que el capitalismo no tiene futuro, pero no quieren aceptar las asperezas espartanas del socialismo.

Esa joven generación ha aprendido las lecciones de las ‘primaveras árabes’, cuando la red global funcionó como instrumento para la subversión del régimen monolítico que dominaba en Egipto o Túnez, Libia o Siria. Como el 15 M que llenó las plazas del Estado español copió las manifestaciones de los jóvenes contestatarios del mundo musulmán. En esta década inaugural del futuro, la innovación política nos llega desde la otra orilla del Mediterráneo. Ante la incapacidad del orden político y económico liberal para resolver los gravísimos problemas a los que se enfrenta la humanidad del siglo XXI, el espontaneísmo de la protesta expresa la necesidad de luchar por un futuro humano.

Y ahí tenemos a Italia innovando la repetición de la historia, anunciando una nueva forma de demagogia populista, entre el cinismo burlón de Berlusconi –la vieja generación desencantada-y la ironía airada de Grillo –la nueva generación desilusionada-. Comparado con estos cómicos personajes que aspiran a gobernar la vida italiana de nuestros días, el Duce de los años 20 del pasado siglo parece un héroe trágico, que hubiera aceptado realizar un papel execrable para la historia, porque así lo exigían las circunstancias. ¿Para qué tanto sacrificio si se puede alcanzar el poder contando chistes malos?

Las reacciones ante el resultado electoral muestran la desolación de los intelectuales orgánicos al capitalismo liberal-reformista. La crisis económica no da para mantener el nivel de vida, ni siquiera los derechos consolidados de las clases trabajadoras europeas. La regresividad de la coyuntura es patente y patética. Si echamos un vistazo al panorama europeo, se hace difícil apreciar cuál de todos los gobiernos en plaza hace más ridículo. Ante la comicidad de los políticos falsarios, un cómico nos redescubre la política: representa la autenticidad para el ciudadano que ha comenzado a entender que nada será ya igual en el siglo que comienza.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes

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El espectáculo de la izquierda en Italia

 

¡DECLIVE O RUINA!

 

Cotidiano, candente, destructivo, y sobre todo, paralizante. Es el espectáculo de nuestras divisiones en la izquierda, cada día más agudas y chabacanas. Tornasol de la irresponsable subestimación de lo que nos jugamos en el voto del 24 de febrero. Que ya se acerca a la falta de responsabilidad seria hacia aquella parte del país que espera (todavía), que cree (desde hace demasiado tiempo), en la posibilidad de ir a votar en favor de un verdadero giro político. El desencuentro entre Vendola e Ingroia, entre  SEL (Sinistra, Ecologia e Libertà] y la Lista encabezada por el magistrado [Ingroia], el continuo echarse en cara el uno al otro la «traición» a la causa común es testimonio clamoroso y deprimente de ello.

Una ruptura que llegó ayer a su nivel más bajo con la recíproca acusación de desaparecer al día siguiente de las votaciones. De un lado se dice que la alianza de SEL con el PD se deshará cuando quede claro que el partido de Bersani va a gobernar con Monti. Por la otra se prevé que las fuerzas reunidas bajo la enseña de Ingroia volverán a dividirse en los mil pedazos que la componen.

No se trata de lanzar llamamientos a una unidad de fachada ni de resucitar ramitos de olivo o radiantes arco iris. Las divisiones existen, son importantes, comprometen juicios sobre las fuerzas en acción y se pueden advertir sin velos. La opción de coaligarse con el PD para afrontar el desafío de gobernar el país o la de dar fuerza a un movimiento-partido para condicionar desde el exterior el PD no sólo son dos opciones legítimas sino también el fruto de una derrota histórica de la izquierda. Lo que no convence e incluso siembra una desorientación creciente es asistir a un desencuentro creciente, estéril, incluso falso, útil solamente para restarle consensos a ambas formaciones. 

Si dejamos de lado las modalidades (importantes, sin embargo) a las que se llega en estas tácticas de «coalición» y observamos los contenidos, no se podrá negar la proximidad de los dos campos y las razones de una afinidad política-cultural que los une. Sobre el antineoliberalismo y la paz, sobre el neoambientalismo y el modelo de desarrollo, existe un estrecho parentesco entre Vendola y la lista de Ingroia, más de lo que se llega a ver entre Vendola y Bersani, o, a la inversa, entre Ferrero y Di Pietro. Del mismo modo que sobre «la rueda de Europa», en cambio, chocan, en esta parte de la izquierda, dos orientaciones y tal vez dos culturas políticas diferentes.

¿Es demasiado pedir que se mantenga un nivel alto en el enfrentamiento? ¿Es posible evitar herirse con las puntiagudas armas de la «traición» arrojadas contra los respectivos ejércitos? El electorado de izquierda no se convence con las escenificaciones televisivas, han sido demasiadas y lacerantes las desilusiones acumuladas en los últimos años como para soportar todavía los encontronazos mediáticos. Útiles sólo para extender las ganas de quedarse en casa.

Norma Rangeri es periodista del diario italiano Il Manifesto.

Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón

lunes, 11 de febrero de 2013

Por suerte los rusos saben inglés

 

 

AVENIDA NEVSKI SAN PETERSBURGO

Eduardo Montes de Oca

Rebelión

Que nadie se llame a engaño. El planeta sigue siendo el pastel que unos pocos pretenden repartirse, en tanto los más, famélicos, salivantes, asisten al banquete únicamente por migajas lanzadas a su regazo.
Pero algo ha cambiado. Si dos décadas atrás, con la implosión de la Unión Soviética, parecía que la tríada imperial USA-Japón-Unión Europea medraría casi en solitario por los siglos de los siglos, hoy el resurgir de Rusia como actor principal en las dinámicas internacionales constituye uno de los elementos fundamentales de lo que analistas tales Tiberio Graziani (Rebelión) consideran evidente fase de transición a la necesaria multipolaridad.
Multipolaridad, sí. Equilibrio recobrado o en vías de rehacerse, luego de una progresiva expansión norteamericana impulsada por guerras dizque humanitarias en los Balcanes, Irak, Afganistán, cuyas verdaderas causas se revelan como por carambola en el libro The Grand Cheesboard (El gran tablero de ajedrez, 1998), de Zibniew Brzezinski, asesor del presidente James Carter para Seguridad Nacional: “Una potencia que domine Euroasia controlaría las dos terceras partes de las regiones más avanzadas y económicamente productivas del mundo. En Euroasia, hay aproximadamente tres cuartas partes de los recursos energéticos conocidos en el mundo.”
Por suerte también los rusos saben leer en inglés. E incluso en caso contrario les bastaría con mirar en derredor. Como señala Clara Weiss en artículo traducido al español para La Haine por Felisa Sastre, el hecho de que la zona haya devenido el epicentro de las rivalidades económicas, políticas, y conflictos militares que involucran a los Estados Unidos y Rusia responde, entre otras razones, a que Azerbaiyán, Georgia y Armenia resultan puentes entre la riqueza natural de Asia Central y Europa y el mar Negro. Por algo desde los años 90 Washington ha intentado granjearse influencia en el ámbito mediante alianzas que permitan, verbigracia, debilitar con proyectos de gasoductos alternativos los vínculos de Moscú y la harto dependiente Europa.
Y casi lo logra. Recordemos que la “revolución rosa” de Georgia (2003) fue instigada por la Casa Blanca, con el fin de salvaguardar los intereses del Tío Sam en ese recodo del orbe. Ello condujo a una intensificación de las tensiones por la supremacía geopolítica que derivó (2008) en un encontronazo cruento entre los dos integrantes de la antigua URSS. La fulminante victoria de las tropas del Kremlin significó apenas un componente en un plan que incluye la alianza estratégica con China, así como lazos de diversos tipos con Kazajstán y países cercanos. En ese contexto, la derrota de Irán representaría para EE.UU. el medio con que destrabar el acceso excluyente a los recursos de Asia Central y el Oriente Medio. Por ende, tanta algarabía acerca del supuesto potencial atómico ofensivo de los persas. Y la arremetida contra Siria, cuya inferioridad militar con respecto a Turquía obliga a concluir que el despliegue de los cohetes Patriot en esta colindante nación apunta más bien a la eliminación de las instalaciones nucleares de los ayatolas, ubicadas a 500 kilómetros.
De ingenua, cuando menos, hubiera pecado la Federación Rusa de no vetar la invasión contra el Gobierno de Bashar al Asad en el Consejo de Seguridad. De tonta, si sus buques no se mantienen frente a la base de Tartus. Y si en lo adelante se abstiene de “menudencias” como la declaración en plena disposición combativa en el 2012 de más de cien emplazamientos de cohetes intercontinentales Topol M y Yars, y la  creación antes del 2022 de un misil balístico que sobrepujará a todos sus análogos del orbe…
Por nuestra parte, no creemos que esto refleje un presunto belicismo retomado. Ni ínfulas de superpotencia reconstruida. A ojos vista se trata de la adecuación del sistema de defensa a una realidad de amargo regusto. Como se pregunta el entendido Txente Rekondo, ¿acaso Moscú no perdió ingentes cantidades de dinero al no conseguir renegociar deudas por obra y gracia del embargo contra Irak y la posterior caída del régimen de Saddam Hussein? ¿Y en Libia? Además, ¿alguien de sano juicio esperaría que el presidente Vladimir Putin se aviniera a contemplar inmutable cómo Occidente arrebata al gigante sus intereses económicos (venta de armas, comercio, oleoductos) y militares (uso de las bases de Tartus, Lakatia)?
Sin duda alguna, la mayoría de los ataques propagandísticos contra Rusia obedecen al anhelo de alterar el peso creciente de esta en un mundo donde los imperios no se resignan a que el pastel se reparta más equitativamente. A que los famélicos dejen de asistir al banquete solo por migajas en el regazo. Mientras, algunos continúan aprendiendo inglés.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

jueves, 7 de febrero de 2013

TAXI gratis para sus señorías y los amiguetes

TAXI, GRATIS TOTAL

Antonio Moreno de la Fuente
De un amigo recibo este correo que os  remito, para que vayamos denunciando y logremos parar esta hemorragia de dinero. Salud y Republica

Antonio

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¿Pero esto no lo va a parar nadie?...... yo alucino cada día más...¡¡¡TAXI !!!

Gracias a un denuncia hecha pública por un taxista madrileño en la televisión, se ha podido saber que los familiares de los diputados viajan gratis en... taxi, con una tarjeta que el Congreso concede a sus señorías.Esta tarjeta tiene un consumo de hasta 3000 euros y es recargable!!!.
Como comprenderéis, la utiliza hasta el gato de sus excelencias.
"Ya me extrañaba a mí ", comentaba off de record, un taxista-,  ¿esta abuelita és diputada ? y este chavalillo, tambien ? "

El Congreso y la cueva de Ali Babá, viene a ser lo mismo, colegas ...
Pero con 350 ladrones!!!!

3.000 € X 350 = 1.050.000 €.) y los 3.000 € iniciales son recargables ... Y luego quieren hacernos creer que ellos ya se han apretado el cinturón y que la crisis la vamos a superar a base de recortarnos derechos sociales imprescindibles (sanidad y educación) y de subirnos los impuestos ...    ¡ya está bien!!!!!.

lunes, 4 de febrero de 2013

La Segunda República y el proto-fascismo de Berlusconi

 

 

                MARIO MONTI                     ESTACIÓN DE MILAN


Dino Greco


La ha montado de nuevo, de nuevo ha abierto descaradamente su negro corazón para absolver a ese buen hombre que fue Mussolini y sus obras: Berlusconi ha provocado indignación, vergüenza, consternación y rechazo - y así sucesivamente y así otra vez - en casi todos los principales actores y comentaristas de la política nacional. Superándose, el Caimán ha vomitado sus indecentes palabras en el "Día de la Memoria", delante de la "vía 21" de la estación central de Milán, de la que salieron los vagones sellados hacia el matadero de
Auschwitz.
Así que por un día, tal vez por dos, el tema del Holocausto, asquerosamente manejado por el líder indiscutible e idolatrados de todo el PDL, estará de actualidad. Pero - no nos engañemos – se olvidará pronto, reabsorbido en el discurso político "normal" de este extraño país de memoria tan corta.
Lo más fácil parece ser liquidar las sentencias pronunciadas por Berlusconi calificándolas de "delirio revisionista". Y sin duda lo son. Pero, en retrospectiva, ninguna de las cosas que dijo son una novedad.
Que Mussolini nunca mató a nadie y que el campo de concentración donde fueron
encarcelados los antifascistas era un complejo veraniego, que el Duce hizo cosas buenas, que Italia no tiene la misma responsabilidad que Alemania y que se alió con ella para evitar chocar frontalmente con el país que parecía destinado a convertirse en el futuro dueño de Europa: todas estas diatribas aberrantes, entre pulsiones nostálgicas y negacionismo estilo Casa Pound, ya las habíamos escuchado. Excepto una. Aquella con la que Berlusconi ha intentado, como es su costumbre, distanciarse de sí mismo. "Mi historia entera, pasado y presente – ha
dicho - documentan mi condena de la dictadura fascista".
Bueno, tal vez es precisamente esto lo que merece una reflexión. Porque es toda la historia de Berlusconi, el pasado y el presente, la que es un hilo negro, muy oscuro, que une su "descenso al campo", su ascenso al poder y el nacimiento de la llamada Segunda República, marcada, desde el mismo momento de su creación, por la recuperación no solo de un fascismo purificado
en las aguas del Fiuggi, sino también de todas sus variantes más extremas y filo nazis, de todos sus arroyos y de todas sus franjas. El fascismo se restableció con plena legitimidad en la vida institucional del país.
Pero no se trata sólo de una cercanía peligrosa, blandida con oportunismo por Berlusconi para ampliar su base de apoyo electoral. De hecho, hay un fascismo sustancial, que Berlusconi ha cultivado personalmente como consustancial a sus convicciones más profundas, alimentado
por sus amistades personales y sus más cercanos socios políticos: basta pensar en esa mezcla de populismo xenófobo y secesionista regidos monárquicamente que ha sido y sigue
siendo la Liga Norte, basta pensar en esos actos concretos del gobierno, coherentemente dirigidos a debilitar el Parlamento (¿hay que recordar su impaciencia ante la libre dinámica democrática, por los obstáculos que causa a la labor de los poderes ejecutivo y la propuesta de
reducirla al mero voto de los líderes de los grupos parlamentarios?), si, basta pensar,  de nuevo,  en el ataque compulsivo contra todo el sistema constitucional y, en primer lugar, contra el derecho laboral.
El control y secuestro de gran parte de la prensa y de casi todos los canales de televisión, el uso sin prejuicios de la ley ad personam, ¿no representan una evolución hacia una forma de dominio integral de la vida política, en algunos aspectos todavía sin determinar, pero básicamente totalitaria?
Y el mismo origen inquietante del patrimonio económico del Caudillo, la base material sobre la que ha construido su reino, el intercambio de favores inconfesables y la inextricable maraña
subterránea con la que construyó su sistema de poder, ¿no son la representación plástica de un país cuya democracia ya ha colapsado y se encuentra en un riesgo irreversible de ensimismamiento?
Ahora bien, el hecho es que toda la parábola infeliz de nuestra vida pública, y la degeneración extrema del sistema de partidos a la que ha llegado, no encontró ninguna oposición seria en lo que ya no era, desde hace algún tiempo, el "arco constitucional "que dio origen al compromiso de la Resistencia. El hecho es que el núcleo duro de la política de la que ha sido responsable el
centro-derecha durante su larga ocupación del poder se ha incubado largamente y que la derrota de la izquierda en esos años ha sido sobre todo una rendición,  primero en el plano cultural y después en el político.
Esta rendición, la pérdida de la visión y la autonomía de la izquierda, ha sido la que ha permitido a Monti suceder a Berlusconi para llevarlo hasta sus últimas consecuencias - bajo los auspicios del BCE y con el consentimiento del Partido Demócrata - y archivar definitivamente la Constitución e instaurar una dominación de clase que se ejerce con desenvoltura mediante alianzas homologables.
Esto explica por qué, hace unos días, Mario Monti ha dicho que la alianza de su Centro con el PDL no se puede de ninguna manera considerar una blasfemia, siempre que se quite del medio (principalmente por razones estéticas) esa reliquia feudal que es Berlusconi . No se trata de una boutade de la campaña electoral y debe ser tomada en serio. El populismo reaccionario es
una variante de la dictadura del capitalismo financiero, que aunque tenga suspropios intereses, juega en el mismo campo.
La paradoja es que el Partido Demócrata, durante todo un año báculo leal de Monti, socio fiel de la demencial política neoliberal que a menudo ha reivindicado y exaltado, ahora se sienta traicionado por el hombre de la Trilateral. Quién, como es comprensible, ambiciona perseguir una estrategia que le ha valido el apoyo entusiasta del Partido Demócrata, que, por su parte,
había invertido todo su capital político no en la crítica del liberalismo, sino en el antiberlusconismo. Al Partido Demócrata no le cabe que protestar, gritar y exigir (en vano) a Monti que honre el pacto en el que se había inmolado tan generosamente. Pero la política, a pesar de
a veces parece avanzar en zig-zag, tiene su lógico y su propia geometría.
Si los demócratas han abrazado hasta ahora la línea dictada por la Unión Europea, hasta el punto de descartar  - hace apenas un año –  el recurso a las urnas, que probablemente le hubieran dado la victoria, ¿por qué deberían renegar de una orientación de la que eran el intérprete más servil y montar ahora un escándalo? Y ¿en que discontinuidad política puede apoyarse su propuesta electoral cuando el Partido Demócrata en la última parte de la legislatura lo aprobó literalmente todo, la liquidación del artículo 18 y la abolición de las pensiones de ancianidad, la reforma que acabó con las redes de protección social y la introducción del IMU, hasta la constitucionalización del equilibrio fiscal presupuestario? Ahora
también guarda silencio sobre el Gran Timonel, el inquilino del Quirinal, ese Giorgio Napolitano que ha sido el inventor y mentor de Monti.
Hoy, con la única excepción de la Revolución civil, toda la confrontación política, al abrigo de nieblas, diversiones, de las trifulcas mediáticas en las que es difícil discernir el objetivo, tiene lugar en un estrecho recinto programático. Porque los candidatos que se enfrentan, Monti y Bersani, proponen, en definitiva, políticas cuyas diferencias se reducen a pequeñas "variaciones sobre el mismo tema", inscritas en un mismo proyecto social.
Porque ni el uno ni el otro pueden deshacerse para siempre del Caimán, que siempre encontrará en la desertificación de la democracia y en los pastos verdes de los poderes fácticos donde abrevar.


El    juego    de    sombras    fascista    de    Berlusconi   

 

Dino Greco, sindicalista, escritor y periodista italiano, ha sido presidente de la Cámara del Trabajo de Brescia y
actualmente es director del periódico Liberazione, editado por el Partito Della Rifondazione Comunista.
Traducción para www.sinpermiso.info: Gustavo Buster

 

             http://www.liberazione.it/login?ReturnUrl=%2fnews-file%2fLa-Seconda-repubblica-e-il-proto-fascismo-di-Berlusconi.htm

martes, 29 de enero de 2013

LA VERDAD SOBRE LA GUERRA DE MALI

La guerra de Mali y sus víctimas (incluida la verdad). Dossier

Rafael Poch, Jeremy Keenan

27/01/13

 

Mali, una guerra que lleva a la otra 

Desierto en el Sahel

Es preocupante el apoyo y la indiferencia que el intervencionismo militar en países lejanos encuentra hoy en Europa.

Una guerra lleva a la otra. La integridad territorial de Mali quedó definitivamente destruida por la intervención militar occidental en Libia. Activó una reacción en cadena fácilmente previsible. La Unión Africana reunida en Mauritania advirtió en marzo de 2011, al día siguiente del inicio de la intervención francesa contra Gadafi, de que el cambio de régimen en Libia desetabilizaría la situación en toda la región. Se alertó expresamente de que los arsenales libios iban a alimentar otras guerras en la región. Eso es lo que ha pasado. 

“El cuerpo de mercenarios tuaregs del caudillo libio estaba formado por casi toda la juventud de Gao, Tombuctú y Kidal, atraída a Libia por el dinero y la droga”, explica Christof Wackernagel, un alemán con nueve años de residencia en Bamako. Tras la caída de Gadafi ese ejército regresó al país armado hasta los dientes. “Mientras Mauritania, Niger o Burkina Faso cerraron sus fronteras a ese arsenal, que incluye misiles tierra-aire, el presidente de Mali, Amadú Tumaní Touré, permitió su ingreso”, explica Wackernagel, según el cual los dirigentes del secesionismo tuareg (MNLA), que viven en Francia o Marruecos, carecían de base de apoyo en el país para crear su estado tuareg, el Azawad.

Los tuareg no son lo mismo que los salafistas. Si con los primeros se puede dialogar, con los segundos no hay más relación que la guerra, se dice. Pero resulta que estos mismos salafistas, a cuyas manos llegaron algunas de las armas que los occidentales lanzaron sobre Libia en paracaídas para los adversarios de Gadafi, son nuestros amigos de toda la vida en el Golfo Pérsico. Los adversarios del satánico Irán, cuyo régimen es infinitamente más liberal y civilizado que el de esas monarquías de cabreros alineadas con nuestra geopolítica energética.

Nuestros amigos del Golfo son los grandes inspiradores y financiadores del integrismo militante en todo el mundo. Precisamente ellos, desde Qatar y Arabia Saudí, financian ahora mismo a los adversarios de el Azad en Siria. Éste los denuncia como “terroristas”, de la misma forma en que se hace con los de Mali ahora, pero los de Siria son honestos luchadores contra la tiranía,  y a diferencia de los otros reciben toda la ayuda logística, militar y política de las potencias occidentales, porque el régimen de Azad no está en la órbita occidental.

Las consecuencias del cambio de régimen en Libia se repetirán con creces en Siria. Lo de Mali puede ser bien poca cosa al lado del gran incendio entre sunitas y chiítas que occidente apoya en Siria y que potencialmente extiende el conflicto en una amplia región que va desde Líbano hasta Irak, pasando por Turquía y Jordania, con Irán como traca final. Las armas de Gadafi son poca cosa al lado de las del régimen sirio. La indecente gestión de un conflicto nos lleva al siguiente.

Hay un nexo que une el Afganistán de la guerra fría con el 11-S neoyorkino. La coalición de occidente con lo que hoy se llama salafismo duró mucho en el Hindukush hasta que algunos de sus sujetos radicalizados se revolvieron treinta años después y mordieron la mano de su socio en Nueva York. También aquella matanza neoyorkina sirvió para justificar otras intervenciones bélicas de mayor envergadura con centenares de miles de muertos, un resultado peor que el inicial y un total desprecio de la legalidad internacional.

Esta vez hay una petición expresa de intervención a Francia por parte del gobierno de Malí, se dice. Pero, ¿qué es el gobierno de Malí?, se pregunta el experto alemán Uli Cremer. Desde luego mucho menos de lo que era el gobierno afgano pro-soviético que pidió ayuda a la URSS y que en gran parte enredó a Moscú para que enviara tropas allá en 1979.

En marzo de 2012 el Presidente Amadou Toumani Touré sufrió un golpe militar. Los golpistas no fueron reconocidos y quedaron aislados internacionalmente. El jefe de los golpistas era el oficial Amadou Sanogo, con tres años de formación militar en Estados Unidos. Pese al aislamiento sigue mandando. En el lugar de Touré se colocó a Dioncounda Traoré como presidente y a Cheick Modibo Diarra, ex jefe de Microsoft en África, como primer ministro, ambos sin apoyo popular. Traoré tuvo que ser llevado a Francia a principios de año después de que sufriera una paliza en la que resultó herido. Diarra fue detenido por los militares a mediados de diciembre y obligado a dimitir con su gobierno. Traoré fue forzado a nombrar como nuevo primer ministro a Django Sissoko, funcionario del Fondo Monetario Internacional. Así pues, concluye Cremer, este es el gobierno de Mali que ha solicitado la intervención militar francesa: “un país sin estado y una nación sin gobierno”. Para gran satisfacción de Areva, el gran consorcio nuclear francés que extrae su uranio en la región, con perspectivas en el norte de Mali.

Todo eso es ahora secundario, se dice. Los intereses inconfesables existen, pero lo que está en primera línea es otra cosa. Gadafi, decían, iba a pasar a cuchillo a la población de Bengazi. Ahora se trataba de salvar Bamako, la capital de Mali, y a la población del norte del país.

“Quienes están contra la intervención militar en Mali deben aclarar si les trae sin cuidado la suerte de esas mujeres a las que cortan las manos por salir solas de casa, las lapidaciones por infidelidad matrimonial, el hostigamiento por fumar y todo el catálogo de esos islamistas de la edad de piedra financiados por la droga y el secuestro que si se hacen con el control del estado serán un peligro para toda África Occidental y también para Europa”, observa un viejo colega de la prensa berlinesa. Estos días estas cosas se leen por doquier en los periódicos de Berlín y París. Forman parte del sentido común en las redacciones de los medios de comunicación europeos. En todas ellas tenemos hoy un  Bernard-Henri Lévy colectivo: un cretino belicista. “La integridad de Mali es decisiva para la seguridad de Europa”, dice el ministro francés de defensa, Jean-Yves Le Drian, parafraseando la inmortal frase de su colega alemán Peter Struck, “la libertad de Alemania se defiende en el Hindukush”.

Siempre un “deprisa, deprisa”, una extrema e inmediata premura, una causa justa y un peligro inminente para nuestra civilización que impiden toda disidencia. Sucede en cada intervención militar: Afganistán, santuario del 11-S, Irak, armas de destrucción masiva, Pakistán, el estado fallido y a la vez nuclear, Yemen, potencial base operacional, Somalia, la piratería en una vital ruta marítima, Libia, Siria y ahora Mali. Y siempre con los medios de comunicación llamando a la sagrada cruzada belicista. Al final de la batalla, miles de muertos una situación estancada y que manifiestamente no ha mejorado (Afganistán, Irak, son casos de manual), y condiciones para nuevos conflictos: guerras que llevan a otras.

En Alemania, donde el gobierno mantiene una actitud prudente mitad por recelo a la cooperación militar franco-británica -vista como reacción al arrogante dominio económico de Berlín en Europa- mitad por prevención electoralista ante una ciudadanía aún poco entusiasta con las guerras, el papel de acicate de la prensa es particularmente remarcable. En un cuarto de siglo, políticos y medios de comunicación han logrado que una nación mayoritariamente pacifista y alérgica al militarismo, se comiera cada vez con mayor silencio la transformación del ejército alemán en una máquina de intervención mundial. ¿Hay ahora en Berlín un deseo malsano de sangrar a Francia, dejándola sola en Mali para disciplinar más el frente de la contrarrevolución neoliberal liderada por Merkel? La prensa y la oposición socialdemócrata y verde de Alemania están, en cualquier caso, más bien llamando con entusiasmo a sumarse a la batalla. No hay tiempo ni espacio para valorar todas las circunstancias y consideraciones que impiden sumarse a la alegría de esos tambores de guerra. Deprisa, deprisa.

En primer lugar, la política europea en el mundo no debería contribuir a incrementar los conflictos y las guerras con sus intervenciones militares, sino practicar la diplomacia y el compromiso. Su norma rectora debería ser el principio hipocrático de no dañar aún más al enfermo, aunque vistas las responsabilidades de los grandes incendios bélicos que se declaran en el mundo hay que preguntarse quien es aquí el principal pirómano.

En segundo lugar, las alianzas y los apoyos de esa política deberían venir determinados por la salvaguardia de la estabilidad y de la paz, no por bastardos intereses políticos, energéticos, empresariales o del complejo militar. En tercer lugar, la defensa de los derechos civiles y humanos universales debería tener más peso en la proyección internacional y no ser constantemente violada y pervertida por la política de derechos humanos occidental, es decir: por la utilización hipócrita y selectiva de los derechos humanos para justificar la agresiva tradición militar imperialista europea.

El apoyo social y la indiferencia que el intervencionismo militar y la guerra en países lejanos encuentra hoy en la población europea, es un  problema central de la actual crisis europea.

Rafael Poch (Barcelona, 1956), amigo y colaborador de SinPermiso, es el corresponsal de  La Vanguardia en Berlín. Durante veinte años fue corresponsal en Moscú y en Pekín. Antes estudió historia contemporánea en Barcelona y Berlín Oeste, fue el corresponsal en España de 'Die Tageszeitung', redactor de la DPA en Hamburgo y corresponsal itinerante en Europa del Este (1983 a 1987).

lunes, 28 de enero de 2013

Cómo Washington ayudó a fomentar la insurrección islamista en Malí

 

 

TOMBUCTU

El 12 de octubre de 2012, el Consejo de Seguridad votó unánimemente a favor de una resolución redactada por Francia pidiendo al gobierno de Malí que elaborase planes para una misión militar para restablecer el control sobre el norte de Malí, una zona del Sahara más grande que Francia . Conocido como Azawad por la población tuareg local, el norte de Malí ha estado bajo el control de los extremistas islámicos tras una rebelión tuareg al comienzo del año. Durante varios meses, los medios de comunicación internacionales se han referido al norte de Malí como "el Afganistán de Africa“, con llamamientos a una intervención militar internacional cada vez inexorable.

Mientras que los medios de comunicación han dado abundante cobertura y descrito el curso de los acontecimientos y las atrocidades cometidas en Azawad desde que estalló en enero de lo que era aparentemente sólo otra rebelión tuareg, algunas preguntas básicas no han sido planteadas. Ningún periodista ha preguntado, o al menos contestado de manera satisfactoria, cómo esta última rebelión tuareg fue secuestrada, casi tan pronto como empezó, por unos pocos cientos de extremistas islámicos.

En resumen, los medios de comunicación mundiales no han logrado explicar la situación en Azawad. Y es así porque la verdadera historia de lo que ha estado sucediendo allí raya en lo increíble, llevándonos a los profundos y oscuros confines de los servicios de inteligencia occidentales y sus relaciones con el servicio secreto de Argelia.

La actual pesadilla en Azawad es explicada en general como el resultado no intencionado del derrocamiento de Muammar al-Qadafi en Libia. Lo que es cierto en la medida en que su caída precipitó el regreso a la región del Sahel (Níger y Malí) de miles de combatientes tuaregs furiosos, desilusionados y bien armados que habían ido a buscar fortuna al servicio del régimen de Qadafi. Pero esta no fue sino la última gota en una década de creciente explotación, represión y marginación que ha alimentado un ciclo continuo de protestas, disturbios y rebeliones tuaregs. A este respecto, Libia fue el catalizador de la rebelión de Azawad, no su causa subyacente. Más bien, la catástrofe en curso en Malí es el resultado inevitable de la manera en que EE.UU. ha insertado la guerra global contra el terrorismo en el Sahara-Sahel, en colaboración con agentes de inteligencia argelinos, desde 2002.

¿Por qué Argelia y EE UU necesitaban terrorismo?

Cuando Abdelaziz Bouteflika asumió el cargo de Presidente de Argelia en 1999, el país tuvo que hacer frente a dos problemas principales. Uno de ellos era su posición en el mundo. El papel del ejército y de la DRS (el servicio de inteligencia de Argelia) en la “Guerra Sucia” habían hecho de Argelia un estado paria. El segundo era que el ejército, la institución central del Estado, carecía de moderno armamento de alta tecnología, como resultado de las sanciones internacionales y los embargos de armas.

La solución a ambos problemas estaba en Washington. Durante la era Clinton, las relaciones entre los EE.UU. y Argelia se había reducido a un nivel particularmente bajo. Sin embargo, con la victoria republicana en las elecciones de noviembre de 2000, el presidente argelino Bouteflika, un experimentado ex ministro de relaciones exteriores, hizo llegar rápidamente su posición a la nueva administración de EE.UU. y fue invitado en julio de 2001 a una cumbre en Washington con el presidente Bush. Bush escuchó con simpatía el relato de Bouteflika de cómo su país se había volcado de la lucha contra los terroristas y su solicitud de equipo militar especializado que permitiese a su ejército mantener la paz, la seguridad y la estabilidad en Argelia.

En ese momento, Argelia tenía mas necesidad de apoyo de los EE.UU. que viceversa. Pero eso iba a cambiar pronto. Los ataques terroristas de 9/11 permitieron una nueva era en las relaciones Estados Unidos-Argelia. Durante los siguientes cuatro años, Bush y Bouteflika se reunieron seis veces más para desarrollar una alianza en gran parte secreta y muy ambigua.

El “terrorismo de Estado” argelino

En enero de 1992, las elecciones legislativas en Argelia estuvieron a punto de ser ganadas por el Frente Islámico de Salvación, lo que habría resultado en el primer gobierno islamista democráticamente elegido. Con “luz verde” de los EE.UU. y Francia, Argelia anuló las elecciones generales en lo que fue un auténtico golpe de Estado militar. Se desencadenó casi inmediatamente una "guerra civil" (conocida como la "guerra sucia") que continuó hasta la década de 1990, supuestamente entre los islamistas y el ejército, y en la que se estima que 200.000 personas fueron asesinadas.

En 1994, el servicio secreto argelino DRS había logrado infiltrarse en los principales grupos armados islamistas, los Grupos Islámicos Armados (GIA), e incluso el líder del GIA, Djamel Zitouni, era un agente DRS. De hecho, muchos de los asesinatos y masacres de civiles se llevaron a cabo por el DRS haciéndose pasar por islamistas o por elementos del GIA dirigidos y protegidos por la DRS.

John Schindler, un ex alto oficial de inteligencia de EE.UU. y miembro del Consejo de Seguridad Nacional, actualmente profesor de Asuntos de Seguridad Nacional de los EE.UU. en el Naval War College, recientemente advirtió de cómo Argelia había creado en parte a sus terroristas y como había utilizado el terrorismo de Estado . Al escribir sobre la década de 1990, afirmaba:

"Los GIA fueron una creación de la DRS. Usando probados métodos soviéticos de penetración y provocación, la agencia organizó los GIA para desacreditar a los extremistas. Gran parte del liderazgo de [los] GIA fueron agentes de la DRS, que llevaron al grupo a un callejón sin salida de asesinatos en masa, una táctica despiadada que desacreditaba a los islamistas de los GIA ante la mayoría de los argelinos. La mayor parte de sus operaciones más importantes fueron obra de la DRS, incluyendo la ola de atentados de 1995 en Francia. Algunas de las matanzas más notorias de civiles fueron perpetradas por unidades especiales militares disfrazadas de muyahidines, o por grupos de los GIA bajo control de la DRS". (1)

Hacia 1998, los asesinatos habían llegado a tal punto que muchos islamistas abandonaron los GIA para formar el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), pero pronto se hizo evidente que también había sido infiltrado por la DRS.

A pesar de que la “Guerra Sucia” comenzó a amainar después de 1998, nunca terminó del todo. El GSPC, que cambió su nombre por el de Al Qaeda en el Magreb Islámico en 2006, sigue operativo tanto en el norte de Argelia como en el Sahara-Sahel.

En muchos aspectos, poco ha cambiado desde los años 1990 ya que la DRS sigue reclutando terroristas y utilizando el "terrorismo de estado" y acciones con "bandera falsa" como medio fundamental de ejercer su control. La DRS no ha cambiado en nada: su jefe, el general Mohamed Mediene, que fue entrenado por la KGB y una vez se refirió a sí mismo como "El Dios de Argelia“ (2), fue nombrado en 1990 y todavía está en el puesto. Es considerado el hombre más poderoso de Argelia.

En cuanto a Al Qaeda en el Magreb Islámico, sus líderes en las regiones del Sahara y el Sahel, Abdelhamid Abou Zaid, Mokhtar ben Mokhtar y Yahia Djouadi (todos tienen muchos alias) o son agentes del DRS o están estrechamente relacionados con ella.

Mi primer libro sobre la guerra global contra el terrorismo en el Sahara, The Dark Sahara (Pluto 2009), describe y explica el desarrollo de esta extraordinaria relación. Puso de manifiesto por qué tanto la administración Bush como el régimen de Argel necesitaban un "poco más de terrorismo" en la región. Los argelinos querían más terrorismo para legitimar su necesidad de armas modernas de alta tecnología. La administración Bush, por su parte, vio en el desarrollo del terrorismo la justificación para abrir un nuevo frente sur en el Sahara de la Guerra Global contra el Terrorismo. Este "segundo frente" legitimaría la creciente militarización de África por parte de EE.UU. para controlar los recursos naturales del continente, especialmente el petróleo. Lo que pronto condujo a la creación en 2008 de un nuevo mando de combate de EE.UU. para Africa - AFRICOM.

La primera operación terrorista con “bandera falsa” de EE.UU. y Argelia en el Sáhara-Sahel se llevó a cabo en 2003, cuando un grupo liderado por un agente "infiltrado" de la DRS, Amari Saifi (alias “Abderrazak Lamari” y "El Para"), tomaron como rehenes a 32 turistas europeos en el Sahara argelino. La administración Bush inmediatamente calificó a el “El Para” como "el hombre de Osama bin Laden en el Sahara".

El modelo cubano de Rumsfeld

El gobierno de EE.UU. tiene una larga historia de uso de acciones de “bandera falsa” para justificar su intervención militar. La inspiración de la operación de “El Para” en 2003 en realidad se remonta directamente a un plan similar concebido por el Estado Mayor Conjunto de EE.UU. 40 años antes.

A raíz del desastre de la Bahía de Cochinos en 1961 - cuando una fuerza de exiliados cubanos entrenada por la CIA, con el apoyo de las fuerzas armadas estadounidenses, intentó sin éxito invadir Cuba y derrocar al gobierno de Fidel Castro - el Departamento de Defensa de EE.UU. y el Estado Mayor Conjunto elaboraron planes, con el código Operación Northwoods, para justificar una invasión militar de Cuba por EE.UU.. El plan fue presentado al Secretario de Defensa del presidente John F Kennedy, Robert McNamara, el 13 de marzo de 1962. Bajo el título "Justificación de la intervención militar de EE.UU. en Cuba (Top Secret)" (3), la Operación Northwoods proponía desencadenar una guerra terrorista secreta y sangrienta contra su propio país, con el fin de engañar al público estadounidense para que apoyara una guerra mal concebida por la Junta de Jefes de Estado Mayor contra Cuba. Preveía que la CIA y otros servicios llevasen a cabo una serie de atrocidades. En EE.UU. el periodista investigador James Bamford lo describió así: "civiles inocentes iban a ser tiroteados en las calles de EE.UU., algunos barcos con refugiados que huían de Cuba debían ser hundidos en alta mar, una ola de violencia terrorista sería desencadenada en Washington DC, Miami y otros lugares . Personas inocentes serían acusadas de atentados que no cometerían y aviones secuestrados. Utilizando pruebas falsas, se culparía de todo ello a Castro, dando así a Lemnitzer [Presidente de la Junta de Jefes del Estado Mayor] y a su camarilla la excusa, así como el apoyo público e internacional, que necesitaban para lanzar su guerra contra la Cuba de Fidel Castro” (4) .

El plan fue rechazado finalmente por el presidente Kennedy. La Operación Northwoods permaneció «clasificada» y desconocida para el público estadounidense hasta que fue desclasificada por el Archivo de Seguridad Nacional y revelada por Bamford en abril de 2001. En 2002, un plan no muy diferente fue presentado al Secretario de Defensa Donald Rumsfeld por su Consejo Científico de Defensa. Extractos de su "Estudio de Verano sobre las Operaciones Especiales de las Fuerzas Conjuntas en apoyo de la lucha contra el terrorismo" se hicieron públicos el 16 de agosto de 2002 (5), por Pamela Hess (6), William Arkin (7) y David Isenberg (8), entre otros, que publicaron más información y analizaron el plan. El plan recomendaba la creación de un "Grupo de Operaciones Proactivas y Preventivas" (P20G, como llegó a ser conocido), una organización en la sombra que llevaría a cabo misiones secretas para "estimular reacciones" de grupos terroristas, provocándoles para que realizasen actos violentos que los expusieran a 'contraataques' de las fuerzas de EE.UU (9).

Al Qaeda en el Magreb Islámico

Mi nuevo libro sobre la guerra global contra el terrorismo en el Sahara (The Dying Sahara, Pluto 2013) presenta evidencias fuertes de que la operación de “El Para” fue la primera “prueba de funcionamiento” de la decisión de Rumsfeld, adoptada en 2002, de poner en práctica el plan P20G. En su reciente investigación de algunas operaciones con “bandera falsa”, Nafeez Ahmed afirma que el periodista de investigación Seymour Hersh (10) fue informado por un asesor del Pentágono que la operación del argelino [“El Para”] había sido un ensayo del nuevo programa encubierto del Pentágono P20G (11).

El frente Sahara-Sahel no es el único caso de este tipo incidentes fabricados en la Guerra Global contra el Terrorismo. En mayo de 2008, el presidente George W Bush solicitó 400 millones de dólares para financiar operaciones encubiertas de grupos terroristas en su mayor parte en el Medio Oriente y Afganistán en una ofensiva encubierta dirigida en última instancia contra el régimen iraní. La partida inicial de 300 millones de dólares fue aprobada por el Congreso.

Desde la operación de “El Para”, la DRS de Argelia, con la complicidad de los EE.UU. y el conocimiento de otras agencias de inteligencia occidentales, ha utilizado Al Qaeda en el Magreb Islámico, a través de la infiltración casi completa de su liderazgo, para crear un escenario terrorista. Gran parte del paisaje terrorista que Argelia y sus aliados occidentales han dibujado en la región del Sahara-Sahel es completamente falso.

The Dying Sahara analiza cada supuesto incidente “terrorista” en la región durante la última y terrible década. Demuestra que unos pocos fueron auténticos actos terroristas, pero que la gran mayoría fueron fabricados u orquestados por la DRS. Algunos incidentes, como el ampliamente difundido ataque de Al Qaeda en el Magreb Islámico al aeropuerto de Djanet, en Argelia en 2007, simplemente no ocurrió. Lo que en realidad sucedió fue que una manifestación contra el gobierno argelino por el desempleo de jóvenes tuareg locales terminó con disparos de los jóvenes contra el aeropuerto. No tenía nada que ver con Al Qaeda en el Magreb Islámico.

Con el fin de justificar o aumentar lo que he llamado las «rentas terrorismo" de Washington, los gobiernos de Mali, Níger y Argelia han sido responsables en al menos cinco ocasiones desde 2004 de provocar a los tuaregs a tomar las armas: en 2004 (Níger) , 2005 (Tamanrasset, Argelia), 2006 (Malí), 2007-09 (Níger y Malí). En julio de 2005, por ejemplo, jóvenes tuaregs se amotinaron en la sureña ciudad argelina de Tamanrasset, incendiando 40 oficinas gubernamentales y edificios comerciales. Se comprobó finalmente ante el tribunal que los disturbios y ataques incendiarios habían sido causados por agentes provocadores de la policía argelina. El asunto fue tapado y unos 80 jóvenes liberados e indemnizados. Pero el objetivo de este ejercicio se había logrado: la DRS sus aliados en Washington podían hablar de "terrorismo putativo" entre los tuareg de Tamanrasset, y justificar aún más la Iniciativa Contraterrorista Trans-Sahara de George Bush y el ejercicio militar Operación Flintlock del pentágono en el Sahara.

Con ocasión de la operación de “El Para”, el Pentágono produjo una serie de mapas de África, que representaban a la mayor parte de la región del Sahara-Sahel como una "Terror Zone" o un "Corredor del Terror '. Una profecía auto-cumplida. Además, la región se ha convertido también en uno de las principales zonas de tránsito de droga en el mundo. En los últimos años, el tráfico de cocaína desde América del Sur a través de Azawad hacia Europa, bajo la protección de las élites políticas y militares de la región, en particular del ex presidente de Malí y sus fuerzas de seguridad, así como la DRS de Argelia, ha florecido. La Oficina de las Naciones Unidas para el Control de Drogas estimó recientemente que el 60 por ciento de la cocaína en Europa pasa a través de la región. Y calculó su valor, a precios de la calle en París, en unos 11 mil millones de dólares, de los que se estima que unos 2 mil millones se quedan en la región.

El impacto de las maquinaciones de Washington en los pueblos del Sahara-Sahel y su economía regional ha sido devastador. Más de 60 secuestros de occidentales han llevado al colapso a la industria turística que proporcionaba a las comunidades tuareg en Malí, Níger y Argelia gran parte de sus ingresos en efectivo. Por ejemplo, el asesinato de cuatro turistas franceses en Mauritania, además de secuestros posteriores, provocaron que sólo 173 turistas visitaran Mauritania en 2011, en comparación con 72.500 en 2007 (12). La pérdida del turismo ha privado a la región de decenas de millones de dólares y ha obligado a más y más tuareg (y otros grupos étnicos), especialmente a los jóvenes, a caer en la "criminalidad" del bandidaje y el tráfico de drogas.

El actual desastre de Mali

Si de todo ello se desprende que la última rebelión tuareg en Mali tenía un transfondo histórico complejo, la rebelión que comenzó en enero de 2012 era diferente de todas las rebeliones tuareg anteriores porque había una posibilidad muy real de que tuviese éxito, al menos en lo que se refiere a tomar el control de todo el norte de Mali. La creación del MNLA rebelde en octubre de 2011, por tanto, no sólo era una grave amenaza potencial para Argelia, sino que parece haber tomado el régimen argelino por sorpresa. Argelia siempre ha tenido un poco de miedo a los tuareg, tanto a nivel nacional como en los países vecinos del Sahel. La posibilidad real de que un movimiento nacionalista tuareg en el norte de Malí tuviese éxito militarmente, en un país que Argelia siempre ha considerado como su propio patio trasero, no podía ser tolerada.

La estrategia de la agencia de inteligencia argelina para eliminar esta amenaza ha sido utilizar su control de Al Qaeda en el Magreb islámico para debilitar y luego destruir la credibilidad y la eficacia política de la MNLA. Esto es precisamente lo que hemos visto sucede en el norte de Malí en los últimos nueve meses.

Aunque el gobierno argelino lo ha negado, envió a unos 200 miembros de sus fuerzas especiales a Azawad, el 20 de diciembre de 2011. Su propósito parece haber sido:

• Proteger Al Qaeda en el Magreb Islámico, que había desplazado su base de entrenamiento en el sur de Argelia al norte de Malí, alrededor del 2008

• evaluar los puntos fuertes y las intenciones del MNLA, y

• ayudar a establecer dos 'nuevos' grupos terroristas salafista-yihadista en la región - Ansar al-Din y MUJAO.

Los líderes de estos nuevos grupos - Iyad ag Ghaly de Ansar al-Din, y el sultán Badi Ould de MUJAO - están estrechamente asociado con la DRS. A pesar de que tanto Ansar al-Din y MUJAO comenzaron con escasas fuerzas, contaron con el apoyo inmediato de mercenarios experimentados y sicarios bien entrenados de las brigadas de Al Qaeda en el Magreb Islámico bajo influencia de la DRS. Esto explica por qué los islamistas fueron capaces de expandirse tan rápidamente y dominar al MNLA tanto política como militarmente.

Aunque la estrategia argelina ha sido eficaz, al menos hasta ahora, su objetivo de debilitar y desacreditar al MNLA ha convertido a la región en una catástrofe humana. La intervención militar extranjera parece cada vez más probable. A pesar de que Argelia siempre se ha opuesto con todas sus fuerzas a ello porque se considera la potencia hegemónica en el Sahel y no Francia. La Resolución del 12 de octubre del Consejo de Seguridad daba a Argelia una última oportunidad para "frenar a sus perros” y diseñar una solución política pacífica. Pero, como la ira contra los islamistas crece y el deseo de venganza de la sociedad civil de Malí se hace cada vez más fuerte, una solución pacífica parece cada vez más improbable.

Rebeliones tuaregs en Malí

Los Tuaregs son aproximadamente 2-3 millones de personas y son la población indígena de gran parte del Sahara Central y del Sahel. El grupo más grande, estimado en 800.000 personas, vive en Malí, seguido de Níger, y con pequeños grupos de población en Argelia, Burkina Faso y Libia.

Ha habido cinco rebeliones tuareg en Malí desde la Independencia, además de las tres de Níger y disturbios esporádicos en Argelia. La última rebelión tuareg en Malí, encabezada por el Movimiento Nacional de Liberación de l'Azawad (MNLA), se inició en enero de 2012. El MNLA esta compuesto tuaregs que habían regresado de Libia alrededor de octubre de 2011, rebeldes que no habían depuesto las armas tras el levantamiento de 2007-09 y otros que habían desertado del ejército maliense. Su número se estima en unos 3.000. A mediados de marzo habían desalojado a las fuerzas militares mal equipadas y peor dirigidas de Mali de la mayor parte del norte del país (Azawad), encontrando poca resistencia. ??

Después de esta humillación del ejército de Malí, los soldados en los cuarteles de Kati, cerca de Bamako, se amotinaron el 22 de marzo, y una junta de oficiales jóvenes tomaron el poder en el país. En una semana, las tres capitales de provincia del norte, Kidal, Gao y Tombuctú cayeron en manos de los rebeldes, y el 5 de abril, el MNLA declaró Azawad estado independiente.

La declaración de independencia del Azawad no ha recibido ningún apoyo internacional. Una razón ha sido la alianza entre el MNLA y Ansar al-Din, un movimiento jihadista de nueva creación dirigido por un notable tuareg, Iyad ag Ghaly, y otro grupo yihadista, Jamat Tawhid Wal Jihad Fi Garbi Afriqqiya (Movimiento para la Unidad y Jihad en el oeste de África - MUJAO). Tanto Ansar al-Din y MUJAO están conectados y son apoyados por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). En mayo, eran estos grupos islamistas, no el MNLA, los que mandaban política y militarmente en Azawad.

A finales de junio, la tensión entre el MNLA y los islamistas estalló en una lucha abierta, el MNLA fue expulsado de Gao y cada vez más marginado políticamente. Desde entonces, los islamistas han impuesto la ley islámica de forma estricta en Azawad, especialmente en Gao, Tombuctú y Kidal. Ejecuciones sumarias, amputaciones, lapidaciones y otras atrocidades semejantes, así como la destrucción de los santuarios sagrados en Timbuktu – declarados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad - están siendo investigadas por la Corte Penal Internacional. En agosto, casi medio millón de personas habían huido o habían sido desplazadas.

A modo de conclusión

He advertido en numerosas ocasiones en la última década que el modo en que se estaba orquestando el terrorismo en el Sahara-Sahel por la DRS argelina, con conocimiento de los EE.UU. y otras potencias occidentales, inevitablemente daría lugar a una catástrofe, muy posiblemente en forma de una conflagración en toda la región. A menos que ocurra un milagro a comienzos del 2013, el norte de Malí parece ser el sitio donde se iniciará esta conflagración.

Dicho esto, es posible un escenario terrible según algunos de los comandantes de las milicias locales, en su mayoría, tuaregs. Creen que la DRS argelina y sus aliados occidentales están utilizando la situación de Azawad para fomentar la concentración de grupos 'salafistas-yihadistas' en la región – el llamado “emirato subsahariano” – y poder así erradicarlos. En ese caso, la DRS argelina sacaría antes a sus "agentes" y dejaría abandonados a su suerte a los “soldados de infantería” - los islamistas fanáticos- frente a los bombardeos.

Pero sea cual sea el escenario que se desarrolle en Malí, cuando escuche las noticias de los desastres y la guerra en Azawad, no piense: “vaya, sólo otra guerra en África". Recuerde este transfondo oscuro, sórdido y cómo la Guerra Global contra el Terror de Washington ha llegado al Sahara-Sahel y están pagando las consecuencias sus pueblos.

NOTAS:

(1) John Schindler, ‘The ugly truth about Algeria, The National Interest, 10 Jul 2012.

(2) Jeremy Keenan, ‘General Toufik: “God of Algeria”’, Al Jazeera, 29 Sep 2010.

(3) US Joint Chiefs of Staff, ‘Justification for US Military Intervention in Cuba (Top Secret)’, US Department of Defense, 13 Mar 1962. Ha sido publicado en línea en una forma más completa por el Archivo de Seguridad Nacional el 30 de abril de 2001.

(4) James Bamford, Body of Secrets, Doubleday 2001.

(5) Defense Science Board, ‘DSB Summer Study on Special Operations and Joint Forces in Support of Countering Terrorism’. En fas.org/irp/agency/dod/dsbbrief.ppt

(6) Pamela Hess, ‘Panel wants $7bn élite counter-terror unit.’ United Press International, 26 Sep 2002

(7) William M Arkin, ‘The Secret War,’ Los Angeles Times, 27 Oct 2002.

(8) David Isenberg, ‘“P2OG” allows Pentagon to fight dirty’, Asia Times Online, 5 Nov 2002.

(9) Chris Floyd, ‘Into the Dark: The Pentagon Plan to promote terrorist attacks,’ Counterpunch, 1 Nov 2002; Nafeez Mosaddeq Ahmed, ‘Our Terrorists’, New Internationalist, Oct 2009.

(10)Seymour Hersh, ‘The Coming Wars: What the Pentagon can now do in Secret.’ The New Yorker, 24 Jan 2005.

(11) Nafeez Mosaddeq Ahmed, op cit.

(12) eTN Global Travel Industry News, 19 Nov 2008, eturbonews.com

Jeremy Keenan es un antropólogo social británico de gran prestigio, profesor del SOAS de la Universidad de Londres, especializado en el Sahara-Sahel. Entre sus libros sobre este tema:The Tuareg: People of Ahaggar, Allen Lane, 1977; Sahara Man: Travelling with the Tuareg, John Murray Publishers, 2001; The Lesser Gods of the Sahara: Social Change and Contested Terrain Amongst the Tuareg of Algeria, Frank Cass Publishers, 2004; The Dark Sahara: America's War on Terror in Africa, Pluto Press, 2009; The Dying Sahara: US Imperialism and Terror in Africa, Pluto Press, 2012

Traducción para www.sinpermiso.info: Enrique García

lunes, 21 de enero de 2013

Mali: el por qué de la intervención imperialista de Francia

 

Gran mezquita de Bamako, Mali

 

Paul Martial

En general, cuando el gobierno francés se ocupa de los malienses es para expulsarlos, ¿por qué, de repente, se transforma en defensor del pueblo de Malí? Para intentar responder a esta pregunta, es inevitable señalar las responsabilidades de Francia en la crisis de Mali.

1. Las responsabilidades de Francia en la crisis de Malí

1.1 Las políticas de ajuste estructural

La crisis de la deuda en los años 80 tuvo un impacto dramático en el continente africano. Para Malí en 1968, la deuda era de 55 mil millones de FCFA, pero en 2005 había alcanzado los 1.766 mil millones de FCFA. Los planes de ajuste estructural y las políticas de la Iniciativa de los Países Pobres Altamente Endeudados (PPAE) han tenido consecuencias desastrosas para Malí, que han dado lugar a la privatización masiva de las empresas de Malí en beneficio de multinacionales a la vanguardia de las cuales están las francesas. La distribución de energía eléctrica ha pasado al control de Bouygues, que está también presente en la mineria, como la mina de oro de Morila. La Compañía de Desarrollo Textil de Malí, que gestionaba el sector del algodón se ha vendido parcialmente a Dagris. Orange, a través de su filial Ikatel, se ha vuelto a hacer con la telefonía. La Oficina del Niger, que gestiona la tierra cultivable de la cuenca, se ha convertido en un promotor del acaparamiento de tierras. A esto se suma la presencia de multinacionales como Delmas, Bolloré con almacenes de 100.000 m2 para el almacenamiento de algodón. La segunda consecuencia es el debilitamiento de un Estado incapaz de cumplir con sus deberes sociales y de soberanía. Los servicios de salud y educación se están desmoronando, el ejército –como se ha visto- es totalmente incapaz. Esta tendencia es más pronunciada en el norte del país, que es la región más pobre.

1.2 Corrupción masiva

Al mismo tiempo, la clase política en Mali es especialmente corrupta. El entorno de Amadou Toumani Touré (ATT) y su clan han amasado millones de dólares mediante la corrupción y el tráfico ilegal, especialmente en el norte del país. El tráfico de todo tipo financia no sólo a los jihadistas, armados o no, sino también a la jerarquía militar de Malí y la clase política. Francia siempre ha apoyado a Amadou Toumani Touré, que aunque devolvió el poder a los civiles después del golpe de estado, se presentó y ganó las elecciones presidenciales de 2002-2007 y luego 2007 -2012, en unas elecciones cuya transparencia y limpieza fueron muy cuestionable. Como de costumbre, la diplomacia francesa ha tolerado y apoyado a ATT a pesar de conducir al país al abismo.

1.3 La intervención en Libia

Francia ha estado a la vanguardia de la intervención militar en Libia. Como en el caso de Malí, Sarkozy alegó lo urgente de la situación para intervenir –entonces se trataba de columnas blindadas que estaban a punto de entrar en la ciudad liberada de Bengasi. Conocemos lo demás, la intervención para bloquear la columna se convirtió en una masiva operación de la OTAN que secuestro la revolución Libia y evitó a golpe de conquistas territoriales que se pudieran construir y establecer estructuras de poder. La militarización total y la caída brutal de Gadafi ha creado un vacío favorable para todos los grupos yihadistas y de traficantes que se han hecho con los arsenales gadaffistas. El fulminante derrumbe del régimen libio, sin una estructura alternativa de gobierno creíble, ha desestabilizado toda la región al eliminar un instrumento de mediación de conflictos en el Sahel.

1.4 Francia juega con fuego

Francia, al igual que otras potencias imperialistas, comprendieron que ATT era incapaz de luchar realmente contra AQMI en el norte de Mali. Se trata de un tema esencial para Francia y AREVA, que ha invertido grandes sumas de dinero para la extracción de uranio en Níger, en la zona fronteriza con el norte de Malí. Creyó que podría utilizar a los tuaregs del MNLA como una especie de poder adicional para garantizar la seguridad de las instalaciones mineras y contener los ataques de AQMI. El Movimiento de Liberación Nacional de Azawad (MNLA) es una organización laica tuareg que lucha por la independencia de Azawad, situado en el norte de Malí. Es el resultado de una recomposición de las organizaciones tuareg. La mayor parte de sus tropas combatientes vienen de Libia, donde sirvieron en el ejército. Con la caída de Gaddafi volvieron a Malí con armas y vehículos equipados con ametralladoras. Una caravana puede recorrer miles de kilómetros sin problemas. La diplomacia francesa de la época, dirigida por Juppé, siempre fiel a sus intereses, explicó que había llegado el momento de iniciar las negociaciones con el MNLA para darle credibilidad y aliento: "París es favorable a un diálogo político entre malíenses”. Así lo reiteró Alain Juppé reiteró en la escalinata del palacio presidencial de ATT: "Se trata de un diálogo político que ayude a salir de la situación de impasse y evite la confrontación. Un diálogo inter-maliense es absolutamente necesario”. En esta reunión el ministro francés ha recordado que Francia se había comprometido a respetar la integridad territorial de Malí y que el enemigo número uno tenía un nombre:. AQMI, al-Qaeda en el Magreb Islámico "[ 1 ].

El escenario se desarrolla de manera diferente de lo que esperaban los estrategas del Quai d'Orsay. El MNLA se aliará con los yihadistas en la lucha contra el ejército de Mali, aunque será expulsado después de las principales ciudades del norte por sus antiguos aliados. Hay cuatro grupos yihadista: Ansar Dine, organización tuareg que se negó a unirse al MNLA y cuya prioridad es la introducción de la sharia; AQMI, que viene del GSPC argelino, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate; el MUJAO (Movimiento por la unidad de la yihad en el oeste de África) y la secta Boko Haram, que siembra el terror en el norte de Nigeria atacando al estado, así como a los nigerianos cristianos.

2. La política de Francia en la crisis de gestión Malí

2.1 Recordatorio

La intervención de Francia en Malí se inscribe en una larga tradición de intervenciones. Desde la independencia de sus colonias africanas, Francia ha intervenido sesenta veces. La estrategia de Francia es mantener su influencia política y económica a través de un apoyo inquebrantable a varias dictaduras que a cambio promueven los intereses franceses. De esta manera, las multinacionales francesas tienen auténticos nichos de mercado en la industria alimentaria, logística, transporte, telefonía, además del saqueo de los recursos naturales, incluido el petróleo y el uranio.

2.2 Peones de Francia

Cuando puede, la diplomacia francesa evita intervenir directamente. También en la crisis de Malí. Tiene dos estructuras para ello. La primera, la presidencia de la Unión Africana, que asegura el presidente de Benín Boni Yayi. Durante su visita a Francia el 30 de mayo, Hollande le aconsejó que la UA hiciera una solicitud de ayuda al Consejo de Seguridad de la ONU para pedir una intervención militar en África: "Analizando las distintas maneras de resolver la crisis, el presidente francés pidió a la CEDEAO y la Unión Africana utilizar el Consejo de Seguridad de la ONU, de modo que puede "diseñar un marco para Malí y la zona más amplia del Sahel en el que reestablecer la estabilidad "" [ 2 ]. Cuando ha conocido en Montreal la intervención militar francesa, afirmó que estaba muy contento (sic) [ 3 ]. Su segundo punto de apoyo es la CEDEAO, que es la organización que agrupa a los Estados de África Occidental, presidida por Alassane Ouattara, que debe su puesto como presidente de Costa de Marfil a los tanques franceses. La excusa entonces fue hacer respetar los resultados de las elecciones presidenciales. Unas elecciones cuya legitimidad es cada vez más discutible. En cuanto al mediador de la CEDEAO, no es otro que el burkines Blaise Compaoré, bien conocido en el serrallo de la francofonía porque ayudó a derrocar a Thomas Sankara y fue cómplice de Charles Taylor, condenado por crímenes contra la humanidad por su abusos en Liberia y Sierra Leona.

2.3 Francia se opone a un proceso de transición política

Cuando la jerarquía militar ha querido enviar a los soldados malienses al frente, asegurándoles que las armas y municiones llegarían después, estalló una revuelta en el cuartel de Kati, situado a quince kilómetros de la capital, Bamako. Los rebeldes se dirigieron hacia el palacio presidencial, mal defendidos por algunos miembros de la guardia presidencial. ATT tuvo que huir. Los rebeldes tomaron el poder, anunciaron la creación de un consejo nacional. El golpe fue apoyado por las organizaciones de la izquierda radical, activista de la sociedad civil, y parte de los sindicatos que fundaron el Movimiento Popular 22 de Marzo. Esta organización tiene como objetivo ser el brazo político de los militares. La diplomacia francesa está en la misma línea que las potencias africanas de la región. El gran temor es que Malí se emancipe del orden neo-colonial establecido y harán cualquier cosa para restablecer al frente del país al vilipendiado ATT o a alguien de su séquito. La CEDEAO a decretado un bloqueo económico cuya eficacia se ha hecho sentir pronto debido al aislamiento del país. Se sabotean todos los esfuerzos de reforma política que respondan a las necesidades de las poblaciones y consiguen colocar al frente de Mali al Presidente de la Asamblea Nacional, que no tiene legitimidad ni popular ni constitucional. Peor aún, mientras que los yihadistas fortalecen su posición, la CEDEAO bloqueará en los puertos de Dakar y Conacry los envíos de armas que Malí ha comprado legalmente [ 4 ]. Solo serán liberados cuando el gobierno de Mali firme la solicitud de asistencia militar exterior.

2.4 El lobby belicista

Francia hará un intenso cabildeo para que la comunidad internacional acepte el principio de intervención militar. Serán sus diplomáticos los que escriban la resolución de la ONU y se enfrentarán durante meses al escepticismo de la ONU, los EE.UU. y la propia Argelia, que acabarán aceptando de mala gana la propuesta de negociación con grupos como el MNLA y Ansar Dine.

3. La intervención militar de Francia

Analistas como Jacquemot, del semanario L'Express, han explicado que esta intervención se preparó durante mucho tiempo: "El comienzo de la intervención francesa fue repentino, pero se había planeado durante mucho tiempo. Como prueba de ello, la contraofensiva, que llegó mucho más lejos de las localidades amenazadas, estaba bien preparada"[ 5 ]. Le Drian, ministro de defensa, también habló en 2012 de una intervención inevitable [ 6 ].

Una vez más, la urgencia alegada para justificar la intervención militar busca evitar el debate y permite avanzar hacia objetivos que cambian con el tiempo. De hecho, la intervención se justifica para detener el avance de los yihadistas. Hoy en día es evidente que, una vez alcanzado ese objetivo, aparece otro nuevo: se habla ahora de "erradicar los islamista, de devolver la seguridad al estado maliense", lo que permite a la diplomacia francesa total libertad de acción.

Una intervención que se realiza fuera del marco jurídico internacional. Recordemos que la resolución 2085 del Consejo de las Naciones Unidas sólo autoriza la intervención de fuerzas militares africanas. Francia ha obtenido un dictamen favorable a posteriori del Consejo de Seguridad de la ONU, pero con fuertes reservas de los expertos militares del mismo.

Para no salirse del marco legal, Francia sostiene que actuó a petición del Presidente en funciones de Malí, que como hemos visto carece de legitimidad constitucional y popular.

3.1 La intervención va a durar

la intervención tendrá una larga duración debido a la fuerte resistencia de los yihadistas, bien entrenados y equipados. Además, la táctica de estos grupos es separarse e intentar capturar pueblos o pequeñas aldeas. Loa ataques aéreos serán poco efectivos. De hecho, se utilizan principalmente para atacar posiciones fijas claramente establecidas, almacenes, campos de entrenamiento, etc. En todos los casos tendrán que llevarse a cabo operaciones terrestres. Los militares franceses ya han tenido que luchar en Diabali. Teóricamente, estas operaciones deben ser responsabilidad de los ejércitos africanos, pero éstos, como el de Níger o Senegal son muy poco eficaces, y aunque fuesen relativamente eficientes, no conocen el terreno. Así que en todos los casos el ejército francés tendrá que desplegarse, y no se excluye que tenga que estar en primera línea de fuego. Se adivina ya el inicio de una intervención a largo plazo, porque el objetivo es el despliegue de 2.500 soldados franceses en Malí.

Tengamos en cuenta, ya que es importante en un momento importante de austeridad fiscal, que la valoración de la intervención actual se estima en 400.000 euros al día [ 7 ]. No cuesta mucho imaginar lo que se podría hacer con tales sumas para mejorar las estructuras sociales y de salud en la región del norte de Malí.

El reforzamiento del plan Vigipirate, el deseo de dramatizar todo lo posible el riesgo del terrorismo contribuyen a crear un clima de unidad nacional, y al mismo tiempo fortalece el racismo en Francia. Una vez más, la tesis de que el Islam es un peligro potencial para Francia se fortalece.

3.2 El riesgo de crisis humanitaria

Después de seis días de conflicto, la ONU ha registrado más de 150.000 refugiados que huyen de las zonas de guerra y se refugian en los países limítrofes, donde la población también es pobre, así como 230.000 personas desplazadas en el propio Malí [ 8 ]. La falta de apoyo político, el vacío creado por la huida de los yihadistas de las ciudades importantes de la región podría dar lugar a conflictos entre comunidades a partir de viejos resentimientos. El elevadísimo número de armas en circulación en la región, las milicias organizadas, como Ganda Iso (“hijo de la tierra”, en idioma Songhai), una de las tres que forman el Frente de Liberación del Norte de Malí, la reciente decisión del MNLA de oponerse a la entrada del ejército de Malí en el norte del país, hace temer una explosión de violencia o por lo menos una serie de conflictos violentos de gran mortalidad provocados por la creación de milicias de autodefensa de las diferentes comunidades. Existe el riesgo más que probable de caer en una situación idéntica a la del este del Congo Kinshasa (RDC) donde, a pesar de la presencia de fuerzas de la ONU, no se puede detener esta espiral de violencia. Sobre todo cuando, como en el caso de la República Democrática del Congo, además de los conflictos inter-comunitarios pesan intereses económicos relacionados con distintos tráficos ilegales, en especial de narcóticos. El caso más llamativo es el aterrizaje de un Boeing 727 lleno de cocaína con destino a Europa con un valor de mercado de varios millones de euros. Ya somos testigos de atrocidades cometidas por el ejército maliense, como informa Le Monde ?[ 9 ]

3.3 La necesidad del internacionalismo

Nuestra posición es contraria a una especia de cuasi unidad nacional impuesta. Hay quienes se han podido ver arrastrados por una emoción perfectamente legítima contra la barbarie yihadista y el sufrimiento de la gente, pero ahora las cosas son cada vez más evidentes, y se nos dice que la guerra será larga, dura y cara.

Francia, que es la fuente de los problemas, no pueden ser la solución. Francia, que desde la independencia de los Estados de África ha apoyado siempre a las peores dictaduras, las peores masacres, las peores guerras, que está implicada en el genocidio de Ruanda, no es la mejor situada para defender los derechos de los pueblos en África.

No tenemos más remedio que denunciar la francofonía, el apoyo a los dictadores, el que Hollande reciba a los Bongo, Déby, Compaoré; que no haya dicho ni una sola palabra de protesta sobre la violencia de las fuerzas represivas en Togo contra los manifestantes.

Debemos reafirmar nuestra solidaridad con las fuerzas progresistas de África y Malí que se oponen a la intervención francesa.

Notas:

[ 1 ] http://www.rfi.fr/afrique/20120226-

[ 2 ] http://www.lanouvelletribune.info/i

[ 3 ] http://afriqueexpansion.com/news/68

[ 4 ] http://www.maliweb.net/news/armee/2

[ 5 ] http://afriqueexpansion.com/news/68 ...

[ 6 ] http://afriqueexpansion.com/news/68

[ 7 ] http://french.irib.ir/info/internat ...

[ 8 ] http://www.lemonde.fr/afrique/artic

[ 9 ] Le Monde.fr | 01/15/2013

 

Amadou Tiéoulé Diarra

Abogado, Malí

Bamako, 16 de enero 2013

Paul Martial es miembro del colectivo anticapitalista Afriques en Lutte

Traducción para www.sinpermiso.info: Gustavo Buster

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