jueves, 2 de junio de 2016

Venezuela, entre el colapso anunciado y la realidad de la calle


Caracas

Alai


Altos funcionarios de inteligencia estadounidenses informaron a un grupo de importantes medios de su país que Venezuela está al borde de un colapso posiblemente violento, una posible implosión política generada por el deterioro de las condiciones económicas, admitiendo que Washington tiene poca influencia o poder para incidir en el asunto.Según el Washington Post y Los Ángeles Times, el enfoque de Washington ya no es el fin de los gobiernos chavistas, pues ahora lo que más inquieta es una detonación de violencia política. Lo más importante: los funcionarios de inteligencia expresaron que Washington está decepcionado por la falta de cohesión y capacidad de la oposición para crear una estrategia conjunta.
Más acá de las presiones y confabulaciones, la realidad económica de Venezuela es grave mientras se habla de un default de la deuda externa o una declaración unilateral, como una vía para enderezar entuertos, el pueblo sigue padeciendo la crisis: la oposición no logra ganar la calle y el chavismo aún no sale a exigir soluciones a un gobierno debilitado por la plagas de la ineficiencia, ineficacia y la corrupción.
Lo cierto es que este Estados Unidos en etapa preelectoral teme la posibilidad de un estallido en Venezuela, sobre todo porque la paz en la región no la puede garantizar nadie: ni el enclenque gobierno interino brasileño ni el del “gerente” Mauricio Macri, de Argentina, preocupados por eventuales estallidos en sus propios países. EEUU no está en condiciones, tampoco, de afrontar otra zona de conflicto como la de Medio Oriente o la de África.
Para el politólogo Leopoldo Puchi, las presiones desde EEUU y la UE son “una intervención que distorsiona la situación nacional, que polariza, cierra puertas y exige la capitulación de uno de los factores internos. No se mueve por principios y valores, que son manejados a conveniencia: si en una protesta en las calles de París, Madrid o Baltimore es incendiado un vehículo, los autores son castigados, pero si algo similar ocurre en Caracas ya se sabe lo que dirá la Unión Europea sobre ´la libertad de conciencia´”.
Una doble moral, que al utilizar los derechos humanos como instrumento de presión geopolítica obstruye las posibilidades de reconciliación. Las demandas que se realizan para que Venezuela se reintegre al dispositivo económico y militar estadounidense representan una grave lesión a la soberanía nacional, por lo que no pueden ser aceptadas como parte de una negociación. Es difícil, pero posible alcanzar un acuerdo sobre espacios de poder entre factores internos. Pero no cabe “una cuota” para intereses extranjeros. En realidad, lo mejor, “no nos ayuden, compadres”, agrega.
Venezuela es noticia y objeto de atención en primera plana de un periodismo abocado al profetismo catastrófico, en parte como cortina de humo para esconder el golpe blando en Brasil. Así se van creando los imaginarios colectivos: en Brasil no pasa nada (aunque es el verdadero epicentro de los conflictos) y Venezuela arde…
Desde el papa Francisco y su diplomacia vaticana, pasando por presidentes, exmandatarios, candidatos, parlamentos y parlamentarios, ministros, funcionarios internacionales y, sobre todo las corporaciones mediáticas interpretan, de acuerdo a sus propios intereses, lo que acontece en el norte del sur, en una guerra virtual con amenaza de no serlo por mucho tiempo.
No hay forma de descartar la conspiración de la derecha internacional contra el país, con ejes –como desde hace 15 años- en Madrid y Bogotá, siempre bajo la batuta de Washington. Según el gobierno, se está montando un escenario de violencia para justificar una intervención extranjera de carácter militar. La campaña desestabilizadora se magnifica en los medios internacionales cartelizados, en busca de justificar un golpe.
Hace seis meses que la derecha ganara las elecciones legislativas, con la promesa de que la cola para ir a votar sería la última que tendrían que hacer los venezolanos, en referencia a las colas para adquirir productos básicos. Hasta ahora, ni una idea, ni un proyecto (más allá del mamarracho jurídico que es la ley de amnistía). Su única meta es la aniquilación del chavismo como opción política, la desaparición de un sistema que ha demostrado ser una alternativa válida al neoliberalismo.
El fin de la oposición venezolana, en sus tres vertientes, es por el momento fabricar un clima de desestabilización y caldear el ambiente hasta el extremo, ante el temor a las urnas, de perder nuevamente en un eventual referendo revocatorio o en unas elecciones presidenciales. Parece ser la oposición la que necesita una salida alternativa a la electoral, democrática.
Hay un sector que trabaja por el revocatorio, liderado por el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, otro que controla la actividad de calle, dirigido por Leopoldo López desde la cárcel a través de su partido Voluntad Popular, y un tercero, conformado por Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo, que controlan la Asamblea Nacional, manejan recursos y cuentan con una amplia proyección mediática.
Los saqueos y las manifestaciones tienen el objeto de generar una situación de caos, y a partir de ésta coronar el golpe de Estado o una intervención extranjera. Pero son conscientes de que, luego de lograr dicho objetivo, deben detener la avalancha del pueblo en la calle y que la Fuerza Armada Bolivariana no los reprimirá.
La crisis
Es imposible negar la crisis actual del país, el desabastecimiento de alimentos y medicinas, la inflación, la inseguridad, como tampoco la crisis dentro del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela. Pero es la cartelización político-mediática internacional configurada la que reproduce contenidos mediáticos homogéneos sobre Venezuela y nos ofrece un mapa selectivo de la realidad venezolana, lejos de la realidad misma.
Existe una escasez artificial por parte de grandes intermediarios que, en vez de colocar los productos en los establecimientos formales, hacen negocio con una red que se ha denominado “bachaqueros”. Al mismo tiempo, se produce un ajuste de precios de forma altamente especulativa, en la medida que los precios de los bienes se pueden duplicar de una semana a otra, obteniendo de esta forma un altísimo margen de comercialización.
La escasez programada forma parte de una estrategia que han perfeccionado los grupos económicos, con la esperanza de socavar el apoyo político del gobierno. “Las imágenes de la gente haciendo cola desde tempranas horas, de los rostros de frustración, de rabia y de profunda tristeza porque el dinero no alcanza, se repiten en trasmisiones continuas por las redes sociales y por las televisoras privadas. Los capitalistas, y su liderazgo político de la MUD, están aplicando una terapia de shock, para que la gente traumada acepte lo que sea, incluso un gobierno de derecha”, señala el colectivo La Calle es Nuestra.
A medida que avanza y se agrava la confrontación entre el gobierno bolivariano y la oposición, el sistema de amenazas entre uno u otro grupo dio paso a formas cada vez más violentas y a una estrategia de deslegitimación política y moral del adversario, un discurso de paz negativa, guerrero, que pretende legitimar las acciones de cada grupo en procura de su visión de paz, que expresa sus verdaderos intereses políticos o de otro orden, señala la socióloga Maryclén Stelling.
La necesidad de aplicar la Carta Democrática (de la OEA o del Mercosur) en contra de Venezuela, planificada por el Comando Sur de Estados Unidos -según la Operación Freedom 2- reaparece nuevamente, como cortina de humo del golpe jurídico-policial-mediático-parlamentario en Brasil, y forma de disciplinar a los países sudamericanos en la “estrategia de cerco y asfixia” internacional contra Venezuela que, en definitiva es el camino a deshacer los procesos de integración.
La mano invisible de Unasur 
Desterrando estridencias, desde la Secretaría General de Unasur, Ernesto Samper alentó una mediación entre el gobierno de Maduro y la MUD, protagonizada por los socialdemócratas expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero de España, Leonel Fernández de República Dominicana y Martin Torrijos de Panamá, con reuniones en Santo Domingo que la oposición negó primero y la prensa cartelizada insistió en invisibilizarlas siempre.
“Los buenos oficios de personalidades o instancias extrajeras son positivos y saludables cuando las partes en conflicto de un país se ponen de acuerdo para convocarlos”, señaló el diario mexicanoLa Jornada, que a continuación indicó que “los desfiguros del gobierno de Rajoy y los viajes provocadores a territorio venezolano de individuos como Felipe González y Albert Rivera constituyen actos de intervencionismo contrarios a la legalidad internacional, el sentido democrático y el respeto a la soberanía nacional de los países.
El marco identificado para estos acercamientos fue la búsqueda del bienestar de todos los ciudadanos, la paz, la justicia, la verdad, la convivencia institucional, el fortalecimiento de la economía, la preservación del Estado de Derecho, la democracia y el respeto de la soberanía nacional.
El “mejor camino para ayudar a Venezuela es el de la convivencia democrática y el diálogo entre todos los venezolanos. Son ellos y sólo ellos los que tienen el deber y la posibilidad de sacar adelante a Venezuela”, señaló Unasur.
Colofón
Las imágenes de galpones, comercios, restaurantes donde la inspección del gobierno bolivariano, con el apoyo de grupos organizados de la comunidad, encuentran grandes cantidades de productos acaparados (pasta, harina, café, aceite, azúcar, detergentes, y etcéteras varios) son transmitidas por las redes sociales y por el canal oficial, VTV. Pero estos productos siguen sin llegar a los anaqueles.
Las diarias alocuciones del gobierno no logran calmar la angustia a la gente, pero tampoco el discurso falso de la derecha, agrupada en la MUD, logra convencerlos.
Se habla de salidas, hay “conversaciones”: hay quienes especulan con un paso al costado de Nicolás Maduro y un gobierno de “transición” (pero constitucional) dirigido por el vicepresidente Aristóbulo Istúriz, hasta desembocar en las elecciones generales, pasando a fin de este año por los comicios para nombrar gobernadores y alcaldes.
Otros especulan –sobre todo desde el exterior- con un golpe, palaciego o no… o la intervención de una fuerza multilateral aupada por la OEA y/o –incluso- la OTAN.
Todos discuten sobre los padres de la crisis, muy pocos sobre cómo solucionarla.

- Aram Aharonian es periodista y docente uruguayo-venezolano, director de la revista Question, fundador de Telesur, director del Observatorio Latinoamericano en Comunicación y Democracia (ULAC).
URL de este artículo: http://www.alainet.org/es/articulo/177809
 Fuente: Rebelión

Chaves paga, Susana baja, Sánchez sube

Chaves,Susana,Pedro Sanchez


Fernando López Agudín

No por esperado es menos lesivo para Sánchez, el procesamiento de Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Imposible una peor noticia, en vísperas de una campaña electoral, para un PSOE ya desahuciado como segunda fuerza política. Esa foto de buena parte de la cúpula de la Junta de Andalucía sentada en el banquillo de los acusados proyecta algo más que una sombra de duda sobre el conjunto del socialismo -al fin y al cabo, los dos principales procesados han sido ex-presidentes del gobierno andaluz y del PSOE- pese a que esta historia corrupta se circunscriba únicamente más abajo de Despeñaperros. Es todo un buen regalo andaluz para Rajoy.

¿Cómo puede criticar Pedro Sánchez a Pedro Antonio Sánchez, presidente del Gobierno de Murcia, cogido in fraganti por la Guardia Civil en las  turbias milicias corruptas de la Púnica? Si defiende el honor perdido de los socialistas procesados, imposible poner en cuestión el del líder popular aún no procesado. Al reaccionar como Rajoy, cerrando filas con sus corruptos, no puede denunciar la mafia que ocupa Madrid o Valencia sin señalar  la  trama de Sevilla. No son responsables de meros errores de gestión sino de dos delitos, prevaricación y malversación de fondos públicos, tipificados en el Código Penal. No es una novedad. Hace ya algún tiempo, González describía que cuando los encuestadores iban a Andalucía se encontraban con  socialistas ocultando su voto por vergüenza. Lo que, añadía, no ocurría desde la transición en que lo ocultaban por miedo.

Si hay un inocente en esta triste historia del socialismo andaluz es, precisamente, Sánchez que se ve hoy obligado a cargar con un fardo corrupto que no es de su cosecha. Ni siquiera, además, hubiera podido intervenir, en el caso que hubiese querido, en el patio andaluz del PSOE. Susana Díaz, relativamente inocente, se lo habría impedido como impidió que pudiera entrar en la Moncloa al frente de un gobierno de progreso a comienzos de este año. El coste electoral añadido que va a pagar el conjunto del PSOE habrá que facturarlo ya a ese PSA, que cada día recuerda más al que fundara Rojas Marcos, antes de que la lideresa andaluza le facture a Sánchez la derrota del socialismo.


Pero tampoco Susana Díaz se va ir de rositas el próximo 26 de junio. Falta por ver la repercusión electoral de todo este escándalo de los Eres en unas urnas ya de por sí harto complicadas por el gran avance de Unidos Podemos en las provincias andaluzas. Gobernar, por otra parte, con la derecha bis no es el mejor cartel electoral en un territorio duramente golpeado por el paro, la desigualdad y la corrupción. Solo faltaba el procesamiento de Chaves y Griñán, que ha dado toda la razón a la instrucción de la magistrada Alaya, para que bailen aún más un par de escaños vitales, fundamentales para que el PSA continúe como primera fuerza. Que su propio socio, Albert Rivera, apoye, además, al presidente murciano Pedro Antonio Sánchez, proyecta una imagen bochornosa.

Sea como sea, Susana Díaz es hoy menos Susana Díaz que ayer. Su protectorado sobre Ferraz puede diluirse bastante en favor de la independencia de Sánchez. Porque quien antes se presentaba como el bastión del socialismo, aparece ahora como el eslabón débil de los socialistas. El torpedo andaluz en la línea de flotación del PSOE agrava las nulas perspectivas electorales de Pedro Sánchez, a la vez que puede liberarle políticamente. Desde que fuera elegido como secretario general, nunca  había gozado de la libertad de la que probablemente va a disfrutar ahora en Ferraz. A la vez, las restantes federaciones podrían recuperar así un plano de igualdad que habían perdido en el organigrama real del PSOE.

A nadie escapa la importancia de esta probable liberación de Sánchez. Todos los sondeos indican que la gran mayoría de los españoles prefieren un gobierno PSOE-Podemos e IU que un gobierno PSOE-PP.  Asimismo, todas las encuestas avanzan una mayoría parlamentaria de las siglas progresistas. Será después del 26 de junio, cuando Sánchez se enfrente a las conclusiones políticas pertinentes. Ya no va a verse en el verano tan atado como lo estuvo en el invierno. Pero, menos Susana y más Pedro, no garantiza nada; aunque el líder socialista ya no podrá excusarse con aquel quiero y no puedo. No ha derrotado aún, dentro de su propio partido, a los que preparan la gran coalición con Rajoy, aunque juega con ventaja, sin la Susana Díaz de ayer los barones serán mañana menos varones.
Fernando López Agudín
Fuente: Público.es

miércoles, 1 de junio de 2016

Suiza inaugura el túnel ferroviario más largo y profundo del mundo


Suiza inaugura el túnel ferroviario más largo y profundo del mundo

SAN GOTARDO

La obra, de 11.000 millones de euros, se ha prolongado por 17 años, si bien la idea se concibió en 1947
Suiza inaugura el túnel ferroviario más largo y profundo del mundoEl primer tren sale de la entrada norte del túnel de San Gotardo en el día de su inauguración (AP)
 Suiza alberga desde este miércoles el túnel ferroviario más largo y profundo del mundo, el de San Gotardo, en el sur del país helvético. El presidente de Suiza, Johann Schneider-Ammann, inauguró hoy el túnel junto a la canciller alemana Angela Merkel, el primer ministro italiano Matteo Renzi y el presidente francés François Hollande. Los cuatro dirigentes europeos han sido pasajeros en el tercer tren que ha atravesado el túnel, que con sus 57,1 kilómetros es el más largo del mundo, así como el más profundo, ya que en su punto más bajo pasa 2.300 metros por debajo de la roca montañosa.

La hazaña ha supuesto 17 años de construcción. La idea, aun así, se remonta hasta 1947, cuando la planteó el ingeniero y planificador de transportes suizo Carl Eduard Gruner. El coste de la obra ha sido de más de 11.000 millones de euros.

En total, considerando las pasillos y galerías de aireación y de seguridad, la extensión de la obra es de 152 kilómetros. Para el nuevo túnel se instalaron 290 kilómetros de vía y 380.000 traviesas, entre otros elementos.

Imagen del 15 de octubre de 2010, momento en el que se completó la perforación del túnel
Imagen del 15 de octubre de 2010, momento en el que se completó la perforación del túnel (AFP)

La máquina perforadora que se utilizó para realizar el túnel es tan larga como cuatro campos de fútbol juntos, y prácticamente la totalidad de los 28,2 millones de toneladas de piedra excavada se han podido reutilizar: una parte fue transformada en hormigón para el propio túnel y otra sirvió para la realización de otras obras en la misma región.

Las obras ocuparon a 2.400 obreros repartidos en tres turnos durante las 24 horas del día y siete días por semana, quienes tuvieron que soportar temperaturas de hasta 50 grados centígrados debajo de la tierra.

El presidente suizo Johann Schneider-Ammann junto al primer ministro italiano Matteo Renzi, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés François Hollande en el viaje inaugural por el túnel de San Gotardo
El presidente suizo Johann Schneider-Ammann junto al primer ministro italiano Matteo Renzi, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés François Hollande en el viaje inaugural por el túnel de San Gotardo (AP)

325 trenes diarios

El nuevo pasaje ferroviario permitirá la circulación diaria de 325 trenes, de los que unos 260 podrán ser de carga y 65 de pasajeros. Los primeros podrán alcanzar una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora, mientras que los segundos circularán a una velocidad media de 200 kilómetros por hora, aunque podrán llegar a los 250 kilómetros por hora.

La planificación ha incluido la incorporación de este túnel en la red ferroviaria europea de gran velocidad y conectará el sur y el norte del continente.

Esta nueva vía ferroviaria empezará a funcionar en periodo de prueba, con recorridos de rodaje, el paso de los primeros trenes comerciales y de aquellos previstos como parte de las festividades por su inauguración. El inicio de la explotación comercial plena está previsto para el 11 de diciembre próximo.

Fuente: La Vanguardia

Si quieres Rajoy, ¿vota PSOE?

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Con este artículo concluyo la trilogía de artículos de análisis que inicié hace un mes en el diario.es a propósito del suicidio y de la autopsia de este partido centenario
Una de las manías de los partidos es que aunque no tengan posibilidad remota de ganar, no anuncian con quien pactarían. Sólo hablan de la posibilidad de ser triunfadores para luego maniobrar aunque sean pactos contra natura
Cuánto más tarde Sánchez Castejón en pronunciarse (acaso no lo hará nunca) más pagará en las urnas esa indefinición ante la idea de que por vía abstención permitiría que Rajoy siga de presidente del Gobierno de España

Jesús López-Medel

Tranquilo, amigo lector. Que no cunda el pánico ni la ira, ni el gozo.
Es solo una pregunta. No una aseveración. Y la respuesta está, tras una reflexión, en el interior de cada uno.

Pero de un modo especial de quien debería contestar de modo claro, sin ejercicios contorsionistas como lleva haciendo desde un largo tiempo, el Secretario General y candidato del PSOE. Incluso sus más recientes aseveraciones le muestran más preocupado por mantener un territorio imaginario y ancestral de representar como quimera perdida una izquierda de la que se alejaron y ni siquiera un centro progresista avanzado. Evidencian que están muy perdidos.

Es este un artículo que aun siendo el título una interrogación, no hubiera deseado escribir pues, como he reiterado, reconozco la aportación antaño de este partido en los avances sociales. Pero de esto hace mucho tiempo. Ya no, sino lo contrario, el iniciador de los recortes sociales. Y, también, porque tengo numerosos amigos allí que, cada vez más fuera de la organización, todavía llevan el puño y la rosa en su corazón aunque su desaliento aumenta.

Con este artículo concluyo la trilogía de artículos de análisis que inicié hace un mes en el diario.es a propósito del suicidio  y de la autopsia  de este partido centenario. Pero tristemente, quienes hace tiempo representan ese símbolo carecen de norte, de ideas ni de pulso.

Tras las elecciones de diciembre, los cuatro actores políticos iniciaron una obra de teatro de enredo de la cual, todos ellos, como rinconetes y lazarillos intentaron más que explicar sus propuestas, echar las culpas a otros. Pero quien más insistió y lleva tres meses cansinos sin dar otra idea es Pedro Sánchez Castejón y todo el PSOE que siguen repitiendo hasta la saciedad un mantra: la culpa es de Podemos (bis, bis, bis). ¡Que esteril!

En los anteriores artículos ya vaticiné hace tiempo que Unidos Podemos superaría en votos claramente al PSOE y las difíciles tres salidas que tendría de futuro éste.

Pero hay una que va adquiriendo más consistencia que es la posición de abstención, posibilitando que Mariano Rajoy siga de presidente de gobierno con el apoyo -entusiasta aunque disimulado- de Albert Rivera cuyos deslices verbales sobre lo bueno (?) de las dictaduras ("hay orden y seguridad") confirman que lo que llevan dentro es una concepción de derecha más extrema que el PP.

Pero ello, una vez superados los juegos preliminares de estos meses en un país sin cultura de pactos de gobierno, ahora ya es elección y momento decisivo, acabada la prórroga y no puede ser asunto de juegos sino que es definitivo, al menos por cuatro años.

Si siguiera el PSOE esa opción no sólo quedará estigmatizado por muchísimo tiempo por posibilitar que siga Rajoy y la derecha tan autoritaria que nos ha gobernado. Ya por ello, quedaría casi hundido. También porque quedándose en una nebulosa semi-oposición, frente a la firmeza de Podemos y el movimiento cívico heredero del 15-M en Sol, con infinitas más ideas y frescura, devoraría a aquellos dinosaurios que no se han enterado de nada.

Esta es la opción que va extendiéndose en la opinión de más y más gente y que puede contribuir al retroceso de España como "Estado Social y Democrático de Derecho" (artículo 1 de la Constitución). Y también para el PSOE. Por ello, es mi requerimiento a este para que previamente diga cuál sería su opción preferida. Y por bien de ellos mismos.

Una de las manías de los partidos es que aunque no tengan posibilidad remota de ganar, no anuncian con quien pactarían. Sólo hablan de la posibilidad de ser triunfadores para luego maniobrar aunque sean pactos contra natura. Pero todos sabemos que con la más plural configuración del Parlamento, se va a necesitar pactos y los votos y el lugar del PSOE va a ser el más descendente, sobre todo por ser el más desconcertante.

Está muy claro que puestos a buscar apoyos, el PP preferiría a Rivera y C´s. Gracias a ellos, gobierna en muchos municipios y Comunidades Autónomas. Igual que este prefiere (una vez hecho el acto teatral del pacto tan solemne como ridículo) al PP. El pacto de gran coalición con el PSOE sería de muerte súbita para este.

Por Podemos se ha dicho hasta la saciedad que su socio natural es el PSOE. Lo han dejado muy claro. Y esto es lo que, insisto, el PSOE debe clarificar a la ciudadanía, sabiendo bien (ya lo sabían entonces) que su opción hace unos meses por Ciudadanos, dejaba fuera al entendimiento con Podemos. Ambas almas eran y son incompatibles. El PSOE prefirió al primero. Pero eso, ojala sea pasado.

Pero siguen haciendo malabarismos verbales que más que equidistancia, generan mucha confusión y aún más dudas. Y como vienen acompañados con progresivos ataques a Podemos (que este no devuelve), hace que se extienda más y más que de las tres posibilidades la más probable sea la de que el PSOE no pacte con Podemos aunque entre los dos sumasen más escaños que las derechas sino que, por el contrario, suponga apoyar a Rajoy.

Por ello, este artículo es una demanda, por bien del PSOE, que aclare ya y no después, a quien respaldaría por vía directa o indirecta. Como Sánchez Castejón está rodeado de pelotas (como casi todos los líderes), le dirán que siga así, marcando su identidad (?) propia. Pero es muy triste reconocer que esa identidad es la nada, la vacuidad y un partido sin alma.

Cuánto más tarde en pronunciarse (acaso no lo hará nunca) más pagará en las urnas esa indefinición ante la idea de que por vía abstención permitiría que Rajoy siga de presidente del Gobierno de España. No será quien (tampoco el candidato desnudo hace años y que ahora parece una Barbie en vestuario) para decir que el PP presente otro candidato ni tendrá margen para salir de los nudos que ellos solos han creado en su cuello.

Mientras que no quede claro que su socio preferente es Podemos, seguirá extendiéndose esa idea de que dejaría gobernar al más votado, a Rajoy. Apelarán a su sentido de responsabilidad. Utilizarán de modo falaz el argumento de la unidad de la patria, cuando más sólida y verdad es su entendimiento con el gran capital.

Pero la responsabilidad se la pasarán ahora sus electores y en los siguientes comicios se convertirían en un partido muy menor, casi un partido regional del sur, porque si no fuese por los que consiguen siempre allí, serían casi laminados. Está Sánchez Castejón muy condicionado por esos poderes territoriales, especialmente Andalucía cuya lideresa colocó cerca del candidato gente de escasa talla y de fidelidades siempre cambiantes. También por ese fantasma sin alma que representa el felipismo.

Antes de las elecciones municipales y autonómicas ya escribí un artículo desnudando a Albert Rivera y su ideología que dentro de la escasa que tiene, está muy próxima a los derechismos que son un auténtico peligro en Europa. Lo titulé Si quieres PP, vota Ciudadanos .

Ahora, decía al comienzo, este artículo va con interrogante porque quiero dar la oportunidad a que un partido bastante desnortado, anuncie ya que se unirá con los que, en este momento, encarnan el progresismo que ellos representaban en tiempo o si seguirán en el limbo.

Pero mientras no lo aclaren ellos mismos, y como quien calla otorga, tendría que re-titular el artículo avisando a los lectores votantes del PSOE que su voto va a servir para que Rajoy siga no unos meses sino cuatro años.
Fuente: eldiario.es

¿Por qué China no abre su anunciada bolsa petrolera en Shanghai?






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por Alfredo Jalife-Rahme
Aunque se trata de un paso previsto desde hace 20 años, Pekín retrocede en cuanto concretar su proyecto de apertura de una bolsa petrolera. Y lo hace porque China no quiere responder de inmediato a la guerra financiera que Estados Unidos ha emprendido contra ella. Discretamente, el presidente chino Xi-Jinping adelanta otros peones, fundamentalmente el desarrollo a escala exponencial de su propia producción de petróleo.


La "guerra multidimensional" –excluyendo todavía la vía militar directa– de Estados Unidos contra Rusia y China ha elevado su nivel en otros frentes y ahora se practica en forma obscena y directa en tres sectores:
- la "guerra energética";
- la "guerra geofinanciera", y
- la "guerra de divisas",
sin contar las otras confrontaciones, cibernética y de propaganda, en curso.

No fue menor el reciente anuncio timorato de relanzar la proyectada bolsa petrolera rusa de San Petersburgo, Spimex, que busca romper la supremacía energética anglosajona y la hegemonía del dólar [1], en paralelo a los amagos de independencia bursátil y de liberación energética de China.

Bloomberg News destacó hace poco que la apertura de la bolsa petrolera de China en la plaza de Shanghai, donde operaría sus primeros contratos, arrastra los pies todavía después de «más de 20 años» de su anuncio [2].

El motivo aducido, poco creíble, es la "volatilidad" de los mercados, como si ello fuera algo novedoso, cuando es consustancial a la creación de "burbujas" del mercado neoliberal global, como acaba de confesar el francés centralbanquista Jacques de Larosière de Champfeu, malhadado ex director ejecutivo del FMI.

Anunciada para finales de 2015, la apertura de la bolsa petrolera de Shanghai –que contribuiría a romper la supremacía energética anglosajona de la mercantilización del crudo por el Nymex y el IPE, respectivamente, en las plazas financieras de Nueva York y Londres– fue pospuesta hasta una fecha inespecífica de 2016, cuando ya han transcurrido 5 meses.

«Hace más de 20 años», el gobierno chino «introdujo un contrato doméstico de crudo en 1993», que fue «detenido un año más tarde en medio de la evaluación de su industria energética».

No hay que «evaluar» demasiado «20 años más tarde» cuando las importaciones de China se han incrementado en forma sustancial: 7,9 millones de barriles al día (MBD) –un 8,3% más en lo que va del año y cuya mayoría sirve para almacenar sus reservas estratégicas [3].

No es lo mismo la China de hoy que la de hace dos décadas, cuando apenas empezaba a despuntar en la geoeconomía global –en ese momento se encontraba incluso detrás de México– y aún no implementaba su trascendental «asociación estratégica» con Rusia, en la fase de rehabilitación y restauración relativas del zar Vlady Putin.

Hoy los diestros mosqueteros chinos, 20 años después, se han posicionado como la primera superpotencia geoeconómica global (medido por el poder adquisitivo) y han establecido una «asociación estratégica» nuclear y gasera con Rusia –cuyos verdaderos alcances permanecen secretos– para impedir la humillante estrangulación por Estados Unidos.

Como imagen en espejo, las exportaciones de Rusia a China rompieron récord [4], lo que (en)marca la complementariedad que se puede generar entre los dos proyectos de las nuevas bolsas petroleras: la rusa de San Petersburgo (Spimex) y la de Shanghai.

El zar Putin parece aplicar el apotegma biologista de que «la función crea el órgano», como dijo a finales de 2014, durante la cumbre de la APEC en Pekín, antes de las asfixiantes sanciones de Obama y de la guerra contra el rublo (vía desplome del crudo): «El uso del rublo y el yuan podría reducir la influencia del dólar.»



Casi un mes después de los anhelos tripolares de Putin, su feroz contrincante Obama –quien optó hasta ahora en forma eficiente y casi silenciosa por la "guerra geofinanciera" y la "guerra de divisas", en lugar de las desastrosas aventuras militares– le propinó una tremenda paliza al rublo.

No será sencilla ni tersa la transición al nuevo orden tripolar entre Estados Unidos, Rusia y China cuando los halcones –financieros y militares– de Washington se empecinan en su inviable unipolaridad.

China compite ya con Estados Unidos como el mayor importador global de crudo y requiere no sólo establecer mayor influencia en la cotización del oro negro, sino también promover la utilización del yuan/renminbi, por lo que ha relajado las reglas que permiten la importación del petróleo a las refinerías “independientes” [5].

No es nada desdeñable la participación de las refinerías chinas, que han llegado a procesar casi 10,6 millones de barriles diarios.

Más allá de la vulgar cuan reduccionista mercantilización del crudo, las coyunturas geopolíticas son cruciales para la toma de decisiones del gobierno chino, en la etapa de florecimiento/consolidación/salvaguarda por el mandarín Xi de su singular modelo mixto (público/privado).

Lu Feng, funcionario de Shanghai International Energy Exchanges, comentó que dicha bolsa energética debe concluir reglas y conductas de simulación mercantil –¡después de más 20 años!–, además de que requiere la aprobación de la Comisión Regulatoria de Valores Bursátiles de China.

Según Bloomberg, las turbulencias bursátiles y la volatilidad de los mercados financieros –donde descuellan tanto la "guerra de divisas" como la "guerra geofinanciera" entre el dólar y el yuan/renminbi que no se atreven a decir su nombre– han apaciguado las ansias del gobierno chino, que necesita tener mayor influencia en la cotización del petróleo, hoy controlada en forma anómala por las plazas de Nueva York y Londres.

¿Teme China a la "guerra geofinanciera" en boga que le pueden imponer sin misericordia las doblemente plazas financieras/energéticas de Nueva York y Londres?

En el más reciente encontronazo de "guerra geofinanciera" entre el dólar y el yuan/renminbi, China se vio obligada a desprenderse de un billón de dólares de sus reservas de divisas que siguen siendo las primeras del planeta, ahora disminuidas a 3 billones de dólares.

Gabe Collins, del portal The Diplomat (muy cercano a Japón), comenta que «el enfoque intenso sobre el auge del petróleo de Norteamérica (sic), Arabia Saudita y los yihadistas de Daesh/Isis oscurecen una importante tendencia (sic) energética emergente: la producción del petróleo de China está llegando a su pico» [6] –que explicaría su espectacular rebote reciente desde el desplome de 25 dólares el barril hasta los linderos de 50 dólares de hoy–, lo cual «tendrá implicaciones profundas en el mercado petrolero, ya que China no es sólo un importador masivo de crudo, sino que se encuentra también entre los cinco principales productores globales, detrás de Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudita y prácticamente empatada con Canadá» [7].

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Otro capítulo especial lo constituye el petróleo de esquisto (shale oil), del que China posee pletóricas reservas globales con un enorme potencial, según la muy sesgada EIA: 32 000 millones de barriles técnicamente recuperables.

¿Cómo responderá el presidente saliente Obama a las veleidades libertarias bursátiles de Rusia y China?

Por lo pronto, en el área del binomio ambiguo cuan confuso de "cooperación/confrontación" de Obama y el mandarín Xi, Estados Unidos ha levantado en forma alarmante el embargo de venta de armas a Vietnam [8], su antiguo enemigo, para confrontar a su nuevo rival: China.

Alfredo Jalife-Rahme
Fuente
La Jornada (México)

"I, Daniel Blake" y la lucha por otro mundo mejor


“Otro mundo es posible y necesario”


Ken Loach

Peter Bradshaw

Ken Loach

Palabras de Ken Loach al recibir la Palma de Oro en el LXIX Festival de Cine de Cannes:

“Recibir la Palma de Oro resulta algo curioso, pues hay que recordar que los personajes que han inspirado esta película (“I, Daniel Blake”) son los pobres de la quinta potencia mundial, que es Gran Bretaña. Hacer cine es una cosa formidable y, como vemos esta tarde, muy importante. El cine hace que viva nuestra imaginación, aporta al mundo el sueño, pero nos presenta el verdadero mundo en el que vivimos. Pero ese mundo se encuentra en una situación peligrosa.

“Estamos en el filo de un proyecto de austeridad, que se dirige con ideas que llamamos neoliberales que amenazan con llevarnos a la catástrofe. Estas prácticas han provocado la miseria de millones de personas, de Grecia a Portugal, con una pequeña minoría que se enriquece de manera vergonzosa. El cine es portador de numerosas tradiciones, y una de ellas es la de presentar un cine de protesta, un cine que antepone al pueblo frente a los poderosos, y espero que esa tradición se mantenga. Nos acercamos a periodos de desesperación, de los que extrema derecha puede aprovecharse. Algunos de nosotros somos lo bastante mayores para recordar lo que eso pudo suponer. Por eso, debemos decir que hay otra cosa posible, que otro mundo es posible y necesario”.
Cannes, 22 de mayo de 2016

Franca, digna y brutalmente conmovedora
Peter Bradshaw

Con esta película — tal vez la última de las suyas, y tal vez, no —, Ken Loach se constituye todavía más en John Bunyan del cine británico contemporáneo. Sobre la base de la investigación y las entrevistas realizadas por el guionista Paul Laverty, esta película cuesta la historia imaginada de Daniel Blake, viudo de mediana edad del noreste [de Inglaterra] que no puede trabajar ni recibir prestaciones después de un infarto casi fatal, y la historia se cuenta con una llaneza pura y feroz: sin adornos, sin disculpas, hasta sin desarrollo. La película de Loach es una ofensa a las reglas tácitamente aceptadas del buen gusto sofisticado: sutiliza, ironía y oblicuidad. La película no es objetiva y acaso Loach y Laverty subscriben la máxima de Churchill de negarse a ser neutral entre la brigada de bomberos y el fuego.
Ken Loach insistirá en comportarse como si hubiera de verdad algo malo de un modo apremiante, y que no deberíamos o no tenemos que acostumbrarnos a los bancos de alimentos como una realidad de la vida; lo retrata todo como algo respecto a lo cual podríamos de verdad hacer alguna cosa en el mundo real, por oposición a lo que supone invocar la injusticia como gesto estético, o como ingrediente que dé sabor a una ficción realista social moderna. Hay muchos que están encantados de reconocer el valor de películas como ésta si se localizan en el mundo en vías de desarrollo, mostrando a gente solidaria que trata de conservar su dignidad mientras pasa hambre. Pero si eso mismo se desarrolla en la Gran Bretaña moderna se desecha con un encogimiento avergonzado  igualmente estridente o amedrentador, como si pasar hambre fuera imposible para los británicos que no son unos gandules.
I, Daniel Blake, tiene, desde luego, errores, y estaría por reconocerlo. Hay un par de escenas muy grandes, probablemente demasiado, y se veía venir cómo iba a acabar veinte minutos antes de que terminara la película. Sería un error etiquetar este estilo de austero, por supuesto. Pero tiene pasión y franqueza e idealismo, y magníficas interpretaciones, en un estilo que no es de actor, del cómico monologuista Dave Johns, en el papel de Daniel Blake, y de Hayley Squires como Katie, la madre soltera de Londres, a la que reubican en una vivienda municipal de Newcastle, donde el coste de la vida es más barato.
Desde el principio mismo, Blake se encuentra en una tormenta perfecta de infortunio burocrático. Ha sobrevivido a un paro cardiaco y su especialista del NHS le dice que debe descansar y no tratar de trabajar a destajo como carpintero. Pero de modo catastrófico, se presenta como si estuviera bastante bien; carece del ingenio o de la astucia para ofrecer al funcionariado el relato más pesimista posible de su dolencia, y de hecho pone instintivamente la mejor cara. Una valoración por parte de un funcionario que va marcando las casillas del Departamento de Trabajo y Pensiones decide que no tiene derecho a subsidio de enfermedad.
El círculo vicioso resultante concluye que sus únicos ingresos sólo pueden provenir de su asignación como demandante de empleo, que únicamente puede ganarse si le ven buscando trabajo agotadoramente y asistiendo a talleres sobre cómo hacer un currículo;  este hombre jovialmente abierto, nada reflexivo, es ingenuamente honesto acerca de su intención de evitar el trabajo debido a su salud, de manera que se le etiqueta de modo humillante de gorrón. Todo tiene que solicitarse por vía digital, pero Blake carece de ordenador, de teléfono inteligente, de Internet, y es incompetente de forma vergonzante a la hora de usar los terminales de su biblioteca pública, que se cae o se cuelga cuando llega al final del formulario, de manera que tiene que volver a empezar.
Su única amiga es Katie, la madre soltera de sangre caliente de la que Daniel se hace amigo, convirtiéndose en una figura amable, como de abuelo, para sus dos niños. Aunque es inocente como un niño cuando se trata de la Red, demuestra que puede arreglar su destartalado piso y les da diestros consejos para mantenerlo todo lo cálido que sea posible. En realidad, le gusta hacer trabajos.
La fría y dura gravedad del Centro de Empleo, con su plana iluminación y sus cubículos separados de aglomerado pintado pone un barniz brutal sobre muchas escenas. Lo mismo vale en el caso del lenguaje. Los funcionarios tienen la espeluznante costumbre de desactivar todas las quejas, ya sea cara a cara o por teléfono, insistiendo en que ellos no son los que deciden: es todo responsabilidad “del que toma las decisiones”, como si fuera una sola persona: “responsable” es jerga burocrática casi risiblemente torpe, que tiene también algo distintivamente orwelliano en ello.
Y luego está la escena clave: el afrentoso momento del banco de alimentos, cuando la desdichada y orgullosa Katie soporta una indecible humillación, que resulta casi insufriblemente conmovedora. La escena es una evocación butal, insensible de a qué cosas impensables puede llevar el hambre. Escribió Dickens en Bleak House que “lo que son los pobres para los pobres es poco conocido, salvo para ellos y para Dios”. Esta película interviene en el desordenado y desagradable mundo de la pobreza con la intención secular de hacernos ver lo que verdaderamente está pasando, y en un país próspero, además. I, Daniel Blake es una película con una dignidad propia feroz y sencilla.
(1936) es el mayor de los cineastas políticamente comprometidos del realismo social británico.
forma parte del plantel de críticos cinematográficos del diario británico The Guardian.

Fuente:
The Guardian, 12 de mayo de 2016
Traducción:
Lucas Antón  

Paloma de guerra



Imagen provista por la Escuela Primaria Honkawa, donde fue encontrada, muestra cómo se dividió la nube de hongo tras la caída de la bomba atómica en Hiroshima. Se cree que fue tomada unas horas después del bombardeo, el 6 de agosto de 1945, a unos 10 kilómetros del estallidoFoto Afp/Escuela Primaria Honkawa.




El premio Nobel de la Paz viajó a Vietnam la semana pasada, país que resistió una de las guerras más largas de la historia moderna donde perecieron más de un millón y tal vez hasta 2 millones de vietnamitas y unos 58 mil militares estadunidenses, y, al reconocer las heridas y buscar cerrar este capitulo bélico, ofreció no una rosa, ni un ramo de olivo, ni palomas de la paz, sino… armas.

Más de medio siglo después del inicio de la intervención militar estadunidense en el sureste asiático, el presidente Barack Obama visitó Vietnam en actos de fuerte simbolismo tanto para ese país, y su pueblo, el cual aún padece las secuelas de esa guerra, sobre todo el uso del equivalente de armas químicas como el Agente Naranja y heridas permanentes por el lanzamiento de más bombas que el total arrojado sobre Alemania, Japón e Italia por los aliados en toda la Segunda Guerra Mundial (algunas de las cuales no detonadas siguen estallando y matando). Ahí siguen las imágenes imborrables del uso de armas tan brutales como el napalm para quemar a la población civil, incluidos los niños. Es ese mismo país donde ahora el presidente y otros políticos estadunidenses creen tener la autoridad moral para atreverse a criticar las violaciones de derechos humanos.

Pero la noticia con que culminó el viaje histórico, cuyo objetivo era festejar el inicio de una nueva relación y superar el pasado, fue que Obama anunció que Estados Unidos suspenderá el embargo a la venta de armas a Vietnam. Ese era el regalo que llevaba el premio Nobel de la Paz.

Al parecer, la mejor forma de festejar el fin de la historia bélica entre Washington y un país al cual intentó destruir para salvarlo (la famosa frase es de un mayor estadunidense en referencia al pueblo en Ben Tre, quien le comentó al entonces reportero Peter Arnett, de Ap, que fue necesario destruir al pueblo para salvarlo de las fuerzas del Vietcong), es con una feria de armas.

Vale recordar que Estados Unidos, en el gobierno de Barack Obama, rompió el récord de cualquier presidente desde finales de la Segunda Guerra Mundial en el volumen de ventas de armas y equipo militar al mundo. En el año fiscal 2015, el total del programa de ventas de armas al extranjero –no incluye todas las transferencias de armas a otros países– fue de 46.6 mil millones de dólares, según cifras del Departamento de Defensa.

En Japón, segunda escala de la gira asiática del premio Nobel de la Paz, Obama se convirtió en el primer presidente estadunidense en ir a Hiroshima, sitio del primer y único ejemplo en la historia del uso de un arma de destrucción masiva. Ahí, el 6 de agosto de 1945, Estados Unidos arrojó una bomba atómica que mató a aproximadamente 140 mil hombres, mujeres y niños (y otra tres días después sobre la ciudad de Nagasaki). Tanto Hiroshima, como Nagasaki eran ciudades de civiles, no objetivos militares (aunque había una base militar dentro de la primera ciudad).

Esta semana Obama colocó una corona de flores en el monumento a esa tragedia, y recordó que “hace 71 años… la muerte cayó del cielo y el mundo fue cambiado… un muro de fuego destruyó una ciudad y demostró que la humanidad poseía los medios para destruirse”. No mencionó que la narrativa oficial –esa que indica que se usó la bomba para evitar la prolongación de la guerra que resultaría en muchas más muertes, o sea que era la menor de dos males– ha sido no sólo refutada por historiadores, sino que la mayoría ha concluido que, en gran medida, es falsa, recordó el historiador Alex Wallerstein en The New Yorker.

Obama no ofreció ninguna disculpa (Washington casi nunca se disculpa ante otros países), recordó que Japón tuvo la culpa de la guerra, y en un mensaje emotivo declaró que se requiere un despertar moral alrededor del mundo para deshacerse de armas nucleares, y pidió tener la valentía de escapar de la lógica del temor y promover un mundo sin armas nucleares.

Lo que no dijo entre las palabras siempre tan bonitas de este presidente, es que, en los hechos, su gobierno ha impulsado un ambicioso programa de un billón de dólares para modernizar el arsenal nuclear estadunidenses en los próximos 30 años, que incluye el desarrollo de una nueva generación de bombas nucleares tácticas, o minibombas nucleares, para uso en campos de batalla.

Más aún, un informe del propio Pentágono emitido la semana pasada y analizado por la Federación de Científicos Americanos demuestra que el gobierno de Obama ha reducido el tamaño del arsenal nuclear estadunidenses menos que cualquier otro presidente de la post guerra fría, o sea menos que George W. Bush, Bill Clinton y George Bush padre. En 2015, Estados Unidos tenía 4 mil 571 bombas nucleares, una reducción, sí, de 702 bombas desde 2008, pero más que suficiente para destruir el mundo varias veces.

Aunque el presidente Barack Obama asumió su puesto con un fuerte compromiso de Estados Unidos para reducir el número y el papel de las armas nucleares y dar pasos concretos hacia un mundo sin armas atómicas, su gobierno podría ser recordado, eventualmente, más por su compromiso con modernizar el arsenal nuclear estadunidense, advirtió el Boletín de Científicos Atómicos hace más de un año.

Vale recordar, en este contexto, que este premio Nobel de la Paz ha continuado las guerras que heredó en Irak y Afganistán, y que ahora son las más largas en la historia de este país. A la vez, el comandante en jefe que fue electo a la Casa Blanca, en parte por su promesa de poner fin a estas dos guerras, ha abierto nuevos frentes en Siria y Libia, y ha incrementado la tensión bélica frente a China (parte del propósito del viaje a Vietnam) y Rusia. A la vez, ha ampliado y coordinado una de las campañas más amplias de operaciones especiales y de asesinato e intervención internacional vía control remoto empleando drones en varios puntos del planeta.

En resumen, esta semana en los cielos volaba algo que no se alcazaba identificar: ¿era una paloma de guerra o un águila de la paz?

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/05/30/opinion/023o1mun

El PSOE se equivoca

Antonio Antón

Antonio Antón
Profesor de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid. Autor de ‘Movimiento popular y cambio político. Nuevos discursos’ (UOC)

La dirección socialista ha diseñado una estrategia errónea para su campaña electoral del 26-J que consiste en bloquear un gobierno de progreso, un acuerdo entre las fuerzas progresistas para impulsar el necesario cambio sustantivo de las políticas socioeconómicas, en favor de las capas populares, y la democratización y regeneración institucional y política. Su apuesta sigue siendo el pacto con Ciudadanos, con una política económica y europea subordinada al gran consenso liberal-conservador y otra política territorial e institucional continuista y dependiente de las derechas. Todo ello con algunos retoques, particularmente retóricos y solo con el recambio de élites gubernamentales.

Pero esa estrategia, aplicada a tope en estos meses, le ha conducido al fracaso. No obstante, la dirección del Partido Socialista se reafirma en su estrategia equivocada. Para ella su fracaso no derivaría de su orientación política que necesita una reflexión autocrítica y un giro progresista y democrático. El problema sería la tozuda realidad de Podemos y sus aliados a la que hay que cambiar… como sea. La cuestión es que esa tesis y ese proyecto socialista, continuista y sectario, parte de unos presupuestos falsos y les lleva a utilizar unos mecanismos cada vez más irreales y prepotentes.

El cerco hacia Unidos Podemos se resquebraja

Ese agresivo ataque contra Unidos Podemos y confluencias se complementa con otros discursos descalificatorios que pretenden quitarles más de un millón de votos del total de seis recibidos. Las tergiversaciones del aparato socialista para desacreditar la dinámica del cambio y ensanchar sus posibilidades electorales son: la radicalización (izquierdista, populista y/o independentista, según convenga); la indefinición política (o los ambiguos u obscuros intereses que defiende, en versión venezolana ya que no existe el peligro del comunismo internacional y la asociación con la extrema derecha europea es demasiado burda); la división interna (o su fragilidad, centralismo e inexperiencia); y como colofón de todos ellos, el denostado liderazgo de Pablo Iglesias que reuniría todos los males: radical, demagogo y autoritario. Desde el punto de vista democrático, debemos estar preparados ya que parece que hay un gran consenso tripartito (PP, C’s y PSOE) para frenar a Podemos y sus aliados sin juego limpio ni debate sosegado y con argumentos.

La descalificación de radical, izquierdista… pretende alejar a Podemos y sus aliados de las mayorías sociales progresistas. No tiene fundamentos, más allá de algunos pequeños errores de excesos retóricos. Lo principal de su estrategia ha sido lo contrario; han ganado en realismo, concreción y madurez (no estrictamente en moderación). La alternativa institucional principal, el gobierno de progreso, cambio y de coalición con el PSOE (a la valenciana) era justa y fácilmente justificable ante la mayoría ciudadana. Se adecua a los equilibrios existentes y se modifica el objetivo precedente (irreal) de ganar y gobernar solos y frente a la ‘casta’, admitiendo el carácter ambivalente y de posible socio del Partido Socialista.

Ahora bien, desde el Comité Federal socialista del 28 de diciembre y más desde su pacto con Ciudadanos, la renuncia del PSOE a un gobierno de progreso estaba clara. Así, la determinación de Podemos (y aliados) de no apoyar un plan continuista era coherente con el proyecto de cambio y el compromiso con su electorado y no síntoma de radicalización. Tampoco fructificó la brecha inducida con Compromís e IU a los que mediáticamente se les tildaba entonces de dialogantes y moderados.

Las propuestas programáticas de Podemos, particularmente las más distantes con el PSOE, las políticas socioeconómicas y sobre la cuestión catalana, derivan del continuismo inmovilista de ellos y su dependencia de C’s. Sin embargo, las primeras alternativas son ‘socialdemócratas’ y las pueden comprender y apoyar más del 60% de la ciudadanía, aunque necesitan de una posición firme y con temple ante la Unión Europea. Y las segundas, de carácter básicamente democrático y de reconocimiento de la plurinacionalidad, tienen un altísimo apoyo en las nacionalidades históricas y, según distintas encuestas de opinión, son aceptadas en el resto de España sin pérdida electoral para Podemos.

Las fortalezas de Unidos Podemos

Está claro el perfil de Unidos Podemos y confluencias como defensores de las capas populares, de los sectores desfavorecidos, de los de abajo… frente a las oligarquías. Su defensa de los derechos sociales y laborales, así como de las libertades civiles y políticas es innegable. En todo ello gana a las tres fuerzas (PP, C’s y PSOE) defensoras del poder establecido y el consenso europeo y comprometidas con las políticas de austeridad y una gestión autoritaria frente a las demandas populares y democráticas.

Igualmente, su planteamiento global cabe dentro de los parámetros (como dice Pablo Iglesias) de una nueva socialdemocracia. Es secundaria la etiqueta, la cuestión es rechazar las que son tergiversadoras o marginadoras. Lo principal es construir un proyecto identificador, con un discurso y una práctica de carácter democrático-igualitario, defensor de la mayoría social. Luego llegará el símbolo y la nominación. Y ese perfil progresivo lo ha ido adquiriendo Podemos y sus aliados, tiene una bases sólidas en la experiencia popular, y lo ha ido perdiendo el Partido Socialista.

La estrategia de la dirección socialista les puede llevar al fracaso de sus propios objetivos, su papel institucional preponderante. También a un debilitamiento representativo más o menos lento y profundo, con un alejamiento respecto del PP y un adelantamiento de Unidos Podemos (y confluencias), junto con una evidente crisis interna y de liderazgo. No obstante, la consecuencia negativa principal es que esa operación neutraliza la dinámica del cambio, de un gobierno de progreso en torno a unas políticas fundamentales de justicia social y mayor democracia. Por tanto, afecta a la mayoría de la sociedad que, probablemente, le exigirá responsabilidades. El reto inmediato para las fuerzas del cambio es impedir un gobierno continuista de las derechas y garantizar un Gobierno de progreso y de cambio. Ése es el desempate principal, abrir un ciclo político-institucional que favorezca los avances progresivos y democráticos en favor de la mayoría ciudadana.

En resumen, el PSOE, de entrada, no está por la labor del cambio real y lleva una estrategia equivocada. Las fuerzas del cambio todavía son insuficientes y dependen de la colaboración socialista. La prioridad son los intereses de la gente, dejar atrás esta etapa autoritaria y de austeridad. Hay que insistir en los argumentos para llegar a un acuerdo razonable y compartido y desarrollar una campaña con la mano tendida y sin crispación.

Pero el deseado giro en la actitud socialista va a depender, fundamentalmente, de los hechos: comprobar la amplitud y firmeza de las demandas populares de cambio a través de la ampliación del apoyo electoral a Unidos Podemos y confluencias. Desde otra perspectiva: evaluar la demostración cívica de los costes para el Partido Socialista, en el caso de persistir en su estrategia equivocada, con el  continuado debilitamiento de su representatividad. Es el elemento que puede condicionar su cambio de actitud para iniciar una nueva etapa de acuerdo gubernamental de progreso.

El PSOE, en su ambivalencia, tiene un aparato dependiente y colaborador con los poderosos y su obcecación puede provocar el bloqueo del cambio. Será necesario enfrentarse a esa situación con un plan B, para evitar la frustración social y seguir haciendo camino al andar. De momento, el plan A es ganar las elecciones generales al PP, dejar en minoría a las derechas y reforzar las fuerzas del cambio.
Fuente: Público.es

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