lunes, 20 de junio de 2016

El podemismo se consolida en Catalunya

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Editorial

El comportamiento del electorado catalán, como el de la mayor parte de España, se corresponde con el de una sociedad democrática madura y consolidada, como lo demuestran las encuestas que ha publicado ‘La Vanguardia’...
 El comportamiento del electorado catalán, como el de la mayor parte de España, se corresponde con el de una sociedad democrática madura y consolidada, como lo demuestran las encuestas que ha publicado La Vanguardia los domingos 12 y 19 de junio sobre las expectativas de voto con respecto a las elecciones generales del próximo 26 de junio. Si alguien esperaba que la llamada segunda vuelta, tras el fracaso en la investidura de gobierno, habría de conllevar un vuelco en los resultados del pasado 20 de diciembre, todo parece indicar que se llevará una decepción.

La segunda parte de la encuesta realizada por GAD3 para este diario, correspondiente a la circunscripción catalana y publicada ayer, muestra que después del próximo domingo todo seguirá igual, con algunas leves, aunque significativas, variaciones. En Catalunya, se consolida la hegemonía de En Comú-Podem (ECP) y la tendencia a la baja del independentismo de Esquerra Republicana y, en especial, de Convergència, grupo que se halla en pleno proceso de refundación; igualmente reveladora es la pérdida de apoyos para el PSC, que no logra frenar su descenso, y el estancamiento con una posible levísima alza para Ciudadanos y el PP. Una simple ojeada de los resultados analizados en el sondeo muestran que el único partido que se beneficia del desánimo del independentismo es el grupo que lidera Xavier Domènech, que puede subir entre uno y dos escaños.

La interpretación de las tendencias apuntadas señala que ECP consolida la ventaja adquirida el 20-D, básicamente, por su apuesta por el referéndum, después que la hoja de ruta aprobada por Junts pel Sí encallara a causa de su pacto con las CUP. Los tres puntos y medio que sube la confluencia podemita en Catalunya se corresponden con las pérdidas que afectan a Convergència y al PSC, precisamente los dos grupos que, por razones opuestas, abandonaron en su día la senda de la consulta pactada. Si este escenario se confirmara en los resultados electorales, parece obligado que los dos partidos que han monopolizado el centro de la política catalana desde la transición habrán de realizar una profunda reflexión sobre su futuro inmediato. Convergència la ha iniciado y algunos sectores del partido apuntan hacia un retorno a la pantalla de la consulta, lo que la distanciaría de ERC que, por su parte, busca en el caladero de las CUP, ausentes en estas elecciones, para mejorar unos resultados que cabe calificar de magros en el sentido de que no logra beneficiarse de la caída de los nacionalistas. El PSC, por su parte, además de la huida en su día del sector afín a la consulta, sufre las consecuencias de la política que el PSOE y, en especial, la lideresa andaluza, Susana Díaz, llevan a cabo con respecto a Catalunya. Esta es una de las principales conclusiones que se pueden extraer del sondeo citado.

Otro aspecto interesante de la encuesta es la anemia de resultados de los dos grupos españolistas, Ciudadanos y el PP, que no logran reactivar de forma clara sus expectativas en Catalunya a pesar del decaimiento del independentismo. La razón más probable de esta situación es la falta de una propuesta de calado, por parte de ambas formaciones, para la resolución definitiva del encaje de Catalunya en España. Un déficit que debería también obligarles a una reflexión en profundidad sobre el mayor problema que, junto con el empleo, tiene planteado hoy el país.

En resumen, pocos cambios en un horizonte político complejo que precisa de actuaciones razonadas y audaces. Los electores indican que no se puede seguir como hasta ahora.

Fuente: La Vanguardia

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