viernes, 17 de junio de 2016

Iglesias mete a Zapatero en su campaña


 IGNACIO ESCOLAR



 IGNACIO ESCOLAR ¿El mejor presidente de la democracia? Para Pablo Iglesias es José Luis Rodríguez Zapatero. “Tengo mucha admiración por él”, cuenta el líder de Podemos en una entrevista en la Ser, “procuro preguntarle cuando tengo dudas sobre temas importantes”. En eso también discrepa de Pedro Sánchez. El secretario general del PSOE está bastante distanciado de Zapatero y le consulta muy poco. Ni siquiera le preguntó sobre su plan de renegar de la reforma del artículo 135, un cambio constitucional que Sánchez también votó como diputado y que después ha tachado de “error”, algo que Zapatero no ha olvidado.Y para el actual líder socialista, el mejor presidente de la democracia, según aseguró hace tiempo en una entrevista en la Cope, no es Zapatero: es Felipe Gon­zález.

Es evidente que Pablo Iglesias presume de su relación con Zapatero por motivos electorales; nadie ha sido más duro con el 135 que el propio Iglesias. El hoy autodenominado “socialdemócrata” aprovecha un símbolo que el actual PSOE ha descuidado y lo reivindica como propio; muerta la transversalidad, la gran mayoría de los votantes de Podemos antes lo fueron de Zapatero. Pero también es cierto que la relación entre ellos existe y es fluida, no solo porque Iglesias la pregone.

Solo se han visto en privado una vez, en aquella cena en casa de José Bono, un encuentro de seis horas donde hablaron del fin de ETA, de la reforma del Estatut y sobre todo de Europa: de las presiones de la UE y el BCE que forzaron al gobierno socialista a enmendar toda su política económica y dejaron libre a la mayoría absoluta de Rajoy. Desde entonces no se han sentado, pero sí han hablado regularmente por teléfono. Solo dejaron de hacerlo durante las negociaciones frustradas tras el 20-D –Zapatero no quiso inmiscuirse– y han retomado las llamadas tras el fin de esta inane legislatura. ¿De qué hablan? De Grecia, y del desenlace del órdago de Tsipras que, en cierto modo, da la razón a Zapatero (por las malas contra la troika tampoco se pudo). En la última llamada, hace diez o doce días, hablaron de Venezuela y de las gestiones que allí está haciendo el expresidente entre los dos bandos enfrentados. En su relación ayuda algo: que a diferencia de Felipe, Zapatero e Iglesias nunca se han insultado.

Fuente: La Vanguardia

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